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¿Vas a recogerla?
-Zuramaru... Zuramaru-channn- la llamaba alguien, y ese alguien no era muy sutil que digamos.
Yoshiko estaba agachada en la puerta de entrada de la biblioteca haciéndole señales a la castaña.- Zuraaaamaaaaru- susurraba.
Al menos Hanamaru dio gracias de que no hubiera nadie allí, si no ya se habrían quejado de las indirectas muy directas que lanzaba la de pelo oscuro.
-Qué raro que no pueda oírme- murmuró Yoshiko para sí misma cerrando los ojos. -Tal vez no he puesto todo mi empeño en esos ataques que he lanzado antes...-
"¿Por qué no se va?" pensó Hanamaru tratando de concentrarse en el libro que estaba leyendo, pero sabía que a su espalda Yohane movía las manos lanzándole hechizos no verbales o algo así.
-Zuramaaaaru- volvió a decir.
-¡QUÉ!- gritó al final ella levantándose de un salto y haciendo que Yoshiko se cayese hacia atrás de la impresión. -¿Qué quieres, zura?-
-Ah... Uhmm...- Yoshiko se puso de pie con un poco de dificultad y se cruzó de brazos. -Uhmmm-
-¿Sólo me has seguido hasta aquí para fastidiarme?- preguntó Hanamaru todavía enfadada. Dejó el libro en la estantería y se puso su chaqueta a una velocidad increíble.
Yoshiko no esperaba que la castaña estuviera tan enfadada, cuando volvió en sí se dio cuenta de que la joven ya estaba saliendo de la biblioteca pública.
-Ah, no, Hanamaru- Yohane salió corriendo tras ella, para su suerte enseguida la alcanzó.
-Qué quieres...- preguntó Hanamaru mirándola de reojo.
-Sé que estás enfadada conmigo... Y... Ruby no podía avisarte entonces me ha tocado hacerlo a mí- empezó Yohane haciendo muchos movimientos extraños con las manos. Al ver que la castaña no decía nada continuó hablando. -Chika quiere celebrar la Navidad con todas juntas...-
-¿El día de Navidad, zura?- preguntó Hanamaru confusa. Yoshiko asintió a su pregunta.
-Una fiesta... Hablar... Vernos. No hace falta que sea el día de Navidad-
-Vernos...- repitió Hanamaru sin quitarle el ojo de encima a Yoshiko.
-Va... Vale, sé que estás enfadada porque tal vez he ignorado tus mensajes sobre quedar... Pero estaba ocupada...-
-No lo estabas, zura-
-¡Y tú qué sabes, el Ángel Caído Yohane está muy solicitada!-
Cuando terminó la frase se dio cuenta de que habían estado andando hasta la parada de autobuses.
-¿Vendrás?- le preguntó al final dándose cuenta de que se acercaba uno que seguramente Hanamaru cogería.
-Seguro, zura- miró el suelo hasta que se armó de valor y miró a Yoshiko a los ojos. -¿Tú irás?-
Yoshiko se sonrojó de golpe ante la tal insistente mirada de Hanamaru.
-Tengo que hablar con Ruby...-
-Puedo hacerlo yo, también llamaré a Chika para enterarme de todo. ¿Entonces, irás, zura?- otra vez la mirada insistente. El autobús se había detenido justo enfrente de ellas.
Hanamaru subió resignada dándose cuenta de que Yoshiko no respondería, como a sus mensajes.
-¡Iré, claro que iré!- escuchó justo antes de que las puertas se cerrasen y no pudo evitar sonreír.
-Creo que me he resfriado- dijo Chika mientras observaba el bol de cereales.
-Aléjate de mí- Riko sacó una espátula y apuntó hacia su amiga. -Tengo que terminar los proyectos y entregar dos canciones antes de Navidad. No quiero tus gérmenes-
-Jo, Riko-chan, mala- se quejó Chika frotándose los ojos. -¿Entonces le puedo dar a You-chan tu dirección?-
-¿Qué tiene eso que ver?- se quejó ella sonrojándose.
-Nada, por saberlo- se rió Chika mirando su libreta y pasando un par de hojas. -Me quedan las de tercero, no sé nada de ellas-
-¿No estaba Kanan en el pueblo?-
-No-
-¿Sólo You-chan?-
-Sí- Chika la volvió a mirar sonriendo. -¿De verdad que no la quieres ver?-
-Que no es eso- se quejó Riko dejando su taza de café ya vacía en el fregadero.
-Entonces, ¿puedes ir a recogerla mientras yo voy con Hanamaru, Ruby y Yoshiko a comprar decoraciones navideñas?-
-You... ¿no sabe venir ella sola?- preguntó Riko intentando fingir que no le afectaba.
-No lo sé- dijo Chika, y en vez de fingir lo dijo con tal sinceridad que asustó a Riko.
-Bueno, tengo que ir a clase... Ya lo vamos hablando-
-Oh, tengo un mensaje- dijo Chika cogiendo su móvil. -Hanamaru va a venir-
-Chika...- Riko se detuvo en la puerta justo antes de abrirla, tenía las llaves preparadas en una mano y la mochila en otra. -¿Dónde piensas celebrar la Navidas?-
-Jejeje... ¿Tal vez aquí?-
-¿¡Aquí!? ¡Pero si el vecino de abajo ya nos odia!- gritó la pelirroja llevándose las manos a la cara.
-Riko, vas a llegar tarde- señaló Chika.
-Yo... Ahg, hablamos luego-
-¿Entonces quieres viajar a Tokio?- preguntó su padre sin soltar el periódico. -Hace tiempo que no vamos por ahí-
-Sí, lo sé- Mari dejó con cuidado el tenedor encima de la mesa y esperó a que él preguntase o aceptase su petición, pero no ocurrió. -Quiero ir a pasar las Navidades a casa de unas amigas-
-Está bien, puedes ir- sentenció él -no tengo ninguna pega más que termines de hacer los trabajos esos que te mandaron-
-¡Gracias, papá!- y antes de decir nada más salió corriendo de allí sin ver el ligero sonrojo de su padre.
-Me ha llamado papá... Tch- murmuró el hombre extrañamente feliz.
Mari iba haciendo saltos y extraños bailes hasta la puerta de su habitación, y una vez dentro cogió una de sus fotos favoritas donde salían Dia, Kanan y ella.
-Awesome! Debo hablar con Chika-chan y... ¡prepararlo everything!-
-¿Ce... Celebrar Navidad?- Kanan se recogió el pelo en una coleta mientras intentaba centrarse en la voz de su amiga.
-Sí, todas juntas, ¡hace tiempo que no nos reunimos!- gritó la otra eufórica.
-Es que...- Kanan levantó la vista de sus pies encontrándose con la atenta mirada de Dia. -N... No sé, hace tiempo que no vemos a Mari-
-Otra igual- suspiró Chika agotada. -He ahí la idea de que nos reunamos, nos hemos separado mucho... ¿Por cierto está ahí Dia-san?-
-Sí, habíamos quedado hoy para irnos de compras-
-¿Y qué opina?-
Kanan le dejó el móvil a Dia y se alejó un par de pasos por precaución, a saber qué podía salir de ahí. Llevaba meses sin hablar con su hermanita pequeña y si Chika la nombraba podía desde gritar enfadada hasta llorar de la emoción.
Dejó todo pensamiento atrás centrándose en Mari, ¿qué habían pasado ya dos o tres años? Desde que ella se fue a no sé qué parte de América sólo la había visto por las fotos de redes sociales. No sabía por qué se sentía tan insegura de volverla a ver, era Mari... Era... Bueno, inofensiva no era... ¡Pero era Mari! ¿Por qué sentirse tan rara?
-No soy Hanamaru, no puedes convencerme con unos dulces- le llegó la voz de Dia.
-Dile que iremos- dijo Kanan tras meditarlo un segundo, a fin de cuentas era Mari no debía sentir todo esto que la había invadido en un segundo.
-¿Iremos?- preguntó Dia alzando una ceja.
-Genial- se escuchó la voz de Chika.
-No, no, no. Espera, ¡Chika!- pero ya había colgado. Dia dejó caer la mano y cerró los ojos soltando un suspiro muy largo. Kanan se alejó un poquitito más al notar un aura oscura invadiendo a su amiga. -¿Iremos?- preguntó sujetando el móvil con tal fuerza que parecía que se iba a romper.
-Es sólo un día... ¿qué puede salir mal?-
-¿Iremos?- preguntó Dia otra vez acercándose a ella. -¿En plural?-
-Seguro que Mari va... ¿no la quieres ver? ¿Y qué me dices de You, Hanamaru, Yoshiko, Riko, R..Ruby?-
-¿Plural?- preguntó otra vez Dia ignorando lo que había dicho Kanan. -¿A mí para qué me incluyes en las locas ideas de esa mandarina hablante?-
-¿Por el espíritu navideño?- Kanan se alejó más a ser posible y se tapó las orejas. -¿Ahora es cuando gritas Buu buuup, no?-
-Correcto-
Cuando Riko llegó a casa al medio día Chika seguía en el mismo sitio que la dejó. Por lo menos no había hecho ruido para que el vecino de abajo, ese que parecía que no salía de su casa, no se quejase.
-Esto es lo más difícil de todo- murmuró Chika mirando la libreta. -Al menos Hanamaru aceptó enseguida, pero las demás no se quieren ver o algo así-
-Es que ha pasado tiempo- dijo Riko en un intento de animarla. -Incluso tal vez están ocupadas-
-No, todas han dicho que vendrían-
-¿¡Qué!? ¿De... De verdad?-
Chika sonrió malvadamente y cerró su libreta de golpe.
-Sí, estamos todas y todo está organizado-
-¿Entonces te vas a poner a hacer cosas con tu vida de una vez?- dijo Riko sin expresión alguna en la cara.
-Tal vez...- Riko dio la conversación por perdida y se quedó mirando su comedor mientras bebía un poco de agua, dentro de menos de dos semanas estarían allí todas juntas... Parecía algo tan irreal... -Ah, justo el día que termines con los trabajos debes ir a por You-
Escupió toda el agua de golpe y tosió dándose golpes en el pecho.
-¡Acaso no sabe venir ella solita!- gritó con la cara roja del esfuerzo que había hecho por sobrevivir.
-¿No quieres ponerte al día con ella? Entonces ya voy yo a por ella, pero es el mismo día que iba a comprar los adornos con las demás- lloriqueó.
-Qué remedio- se quejó Riko mirando el calendario. -Espero que esto salga bien...-
-Jejejeje-
-Cómo te vuelvas a reír duermes esta noche en el portal-
-Entendido-
Bueno bueno bueno(? Aquí estamos con la segunda actualización y prometo la tercera para la semana que viene, porque sep, la siguiente ya viene el TAN esperado reencuentro xD
¡Gracias por los likes y fav y las reviews! Me alegra mucho de que os guste la historia, si tenéis alguna duda la podéis consultar y nos leemos en el siguiente capítulo!
Leah: xD Me alegra que los doctores recomienden leer drama y cosas fluffies jajajaja.
Semana que viene el drama, sayonara~~
