Reviews por aquí! :3

Ritsuki Kurusawi: Me alegro de que te gustase el YouRiko ;-; aquí te traigo más xD Yoshiko sí sabe jajajaja y no te lo niego, Kanan acabará gobernada xD

Love Live: Y eso que tuve problemas con el KananMari porque no me terminaba de convencer para enlazarlo con lo que pasa ahora xD Pero me alegra de que te gustase! Este cap no tenía Yohamaru, pero lo he puesto, era mi deber :V PD: creo que no me he tardado mucho xD PD2: Tú también me caes bien xD ¡Harasho!

KonataxD: Timotei Timoteiii (no me pude resistir al leer tu nombre, tal vez nadie lo pille, pero así soy yo jajaja)

AaronVS3: Puede xD sólo puede... Nah, ya están bien, les falta el matrimonio, la casa, el perro... xD Aquí a Dia te la dejo a tu libre imaginación :V es la única que no se me ocurría nada en sí. Si quieres puedes decir que la ship oficial de este fic es DiaxAlcohol(?

Yui Funami Sonoda: sé que vas por el cap 3 XD Pero te respondo por aquí :3 ¡A mi también se me pasan fic buenos y los descubro casi por el final! :O Por ahora me alegro de que te guste la historia!

dianaprince24: Es que el Kananmari es dramático, pero no soy yo, son ellas(? ¡Corre YOHANE CORRE! xD Me faltó lo típico de: corre... pero no en círculos idiota! Como he dicho por arriba, no había Yoshimaru D: qué cruel soy D´: Pero lo he añadido xD Gracias a ti por leer! :3

Notas por aquí:

¡Capítulo final! Mi objetivo era finalizar el fic antes de los exámenes y aquí estamos jajaja; Gracias por leer y aguantar mis extrañas locuras xD Me alegra mucho de que os gustase el fic Navideño y que le dieseis una oportunidad :3 ¡Y aprovecho para enviaros muchos abrazos virtuales! Espero que os vaya bien, que la fuerza os acompañe xD ¡Y que no se nos haga muy larga la espera hasta la película!

Capítulo 9

Seguiremos siendo amigas~~

-Dia, sólo necesitas ayuda y sé cómo ayudarte-

-Ahora me dirás que tienes el super plan perfecto para que Kanan y Mari dejen de llorar y de hacerse daño- dijo ella irónicamente, pero Chika le sonrió ampliamente. -¿Estás de broma no?-

-¡Debes creer en mi espíritu navideño!- gritó ella ofreciéndole una mano a Dia.

"Creer, eh" pensó mirando la mano de la pelinaranja extendida sobre ella. "Por ellas, una última oportunidad… no pierdo nada por intentarlo" aceptó la mano de Chika.

-Pero como terminen peor, te juro que te quedas sin familia-

-Eso no es espíritu navideño- dijo la pelinaranja haciendo un puchero.

-Y nada de renos, disfraces o vete a saber tú en lo que has pensado-

-Pero…-

-No- la cortó Dia. -¿Habías planeado algo así? Oh Dios… ¿qué he aceptado?-

-Bueno, había planeado en ir y decírselo- Dia se quedó muy quieta, sólo la miraba fijamente. –Oh no… ¿esa es la cara inexpresiva? Riko me la suele hacer cuando hago alguna tontería- Dia seguía sin hablar y Chika ya había comenzado a ponerse nerviosa. –Esto es peor que cuando entregas un examen y no sabes si has puesto el nombre… En mi defensa diré que no es un mal plan... ¿verdad?-

-BUUUU BUUUU DESU WA-


-No están Mari, Kanan, Dia y Chika- dijo Riko tras haber revisado las habitaciones. –Hanamaru está tirada en el suelo del comedor, Yocchan está durmiendo en la bañera y Ruby estaba en la cama de Chika-

-Si Dia ve eso y lo malinterpreta sería gracioso- pensó You en voz alta. Riko le dirigió una mirada de "no tiene gracia" y la peligris sonrió cómo disculpa.

La razón de que Riko estuviera más seria de lo normal era porque You se había negado a besarla en la pastelería y la esquivó hábilmente de camino a casa de ella, y todo eso sin que se le cayera la tarta.

-Te dije que conocía tus debilidades- dijo You encogiéndose de hombros.

-Muy graciosa Watanabe, ahora vas a dormir en el sofá- sentenció Riko caminando hacia su habitación ligeramente sonrojada. –Adiós-

-Buenas noches…- murmuró You haciendo una mueca.

"¿Esto cuenta como nuestra primera pelea?" pensaron las dos a la vez.

You suspiró derrotada, a fin de cuentas ella se lo había buscado. Caminó hacia el comedor y vio que, efectivamente, Hanamaru estaba tirada en el suelo.

-¿Qué haces?- preguntó al ver cómo se movía.

-Yoshiko ha recortado la moqueta porque intentaba darle forma. Luego ha salido corriendo y creo que se ha quedado dormida en la bañera, zura-

-No será para tan…- decir que había recortado la moqueta era poco. ¡Eso estaba roto! -¡Riko os va a matar!-

-¡Lo sé!- gritó Hanamaru entrando en pánico.

-¡Y ya está enfadada! ¡Será capaz de echarnos de su casa por el día de Navidad!-

-¡LO SÉ, ZURA!- Hanamaru había comenzado a llorar. -¿NO PUEDES HACER NADA YOU-CHAN?-

-Uh…- You se rascó la mejilla en busca de ideas. A Hanamaru el gesto que había hecho You la llenó de esperanza.

-¿De verdad no puedes hacer nada para salvar esta Navidad que había planeado Chika-chan?- la cogió de las manos para establecer contacto visual. –You-chan, eres la más cercana a Riko-chan aparte de Chika-chan… ¿de verdad que no puedes hacer nada?-

-Bueno…- apartó la mirada de esos intensos ojitos.

-¿You-chan?-

"No puedo fallar, ahora todo depende de mí"

-Haré algo…-

-¡Gracias You-chan!-

You dio media vuelta y llamó a la puerta de Riko, al no recibir respuesta decidió entrar y cerró detrás de ella.

-Riko...- You se agachó al lado de la cama y gateó hasta donde estaba la pelirroja. Riko tenía los ojos cerrados y un puchero de enfadada. You se sintió mal mientras la observaba, aunque se le pasó al ver cómo la pelirroja enrojecía por momentos. -¿Estás despierta?- Riko se tapó con la manta evitando que la continuase mirando y You se sentó en el suelo mientras evitaba reírse.

-¿Qué... Qué haces observándome dormir?-

-Quería ver si estabas despierta- Riko se destapó lo suficiente para que le pudiera ver los ojos y las dos se quedaron mirando. -Lo siento, no quería que te enfadases…-

-Es muy tarde- dijo Riko señalando el despertador, aunque al día siguiente ninguna de las dos tuviera que madrugar. -¿Es que acaso te ha disgustado besarme? ¿Por eso no me quieres volver a besar?-

Riko parecía una niña pequeña y You se rió al verla tan insegura, había sido tan idiota montándose paranoias sobre ella y Chika que no se había dado cuenta de la actitud de Riko, pero ahora que lo pensaba... El abrazo del metro, cuando se sentó con ella en el sofá muerta de los nervios, la pista de patinaje... ¡sus celos por Miyake!

-No, todo lo contrario. Sólo... Pensaba que merecías un castigo- You se rió por lo bajo y miró el despertador, ya eran más de las doce. Al cuerno todo, era la chica que quería e iba a concederse su regalo de Navidad, además si hacía eso podría salvar a las demás. -Riko-chan- la llamó señalando la hora. -Es Navidad- bajó un poco la manta con la que se tapaba Riko y se acercó a ella. -Feliz Navidad- juntó sus labios otra vez, aunque esta vez fue un beso más inocente. -Siento haber salido corriendo antes-

Volvió a taparla y se levantó de allí con cuidado, porque con toda la oscuridad apenas veía.

-Buenas noches, iré al comedor... Descansa-

-Bu... Enas... Noches-

"AHG. MALDITA SEAS YOU-CHAN" pensó Riko mientras mordía la almohada para que nadie escuchara sus gritos de fangirl.

-Misión cumplida- susurró You completamente sonrojada, haciéndole un gesto a Hanamaru tras haber cerrado la puerta. –Ahora podremos dormir-

-¡Gracias, zura!-


-Se nos ha hecho tarde pensando en ideas- dijo Chika mirando el cielo y levantando la mano. Al final tras pelearse por descubrir cual era el mejor plan, decidieron caminar hasta la tienda donde habían ido Kanan y Mari, ya llevaban un buen rato vigilando la entrada, pero de allí no salía nadie.

-Y esas dos parece que la tienda se las ha tragado- dijo Dia molesta. -¿Quién puede tardar tanto en hacer una maldita compra?-

-¿Dos personas que quieren estar juntas?- preguntó Chika con una sonrisa.

Dia se cruzó de brazos y aprovechó la valla del parque para apoyarse en ella. Con la nueva ayuda de Chika no podía dejar de hacerse preguntas, de pensar y sentirse ligeramente culpable por todo lo que había pasado estos años.

-Chika… ¿y si ha sido culpa mía que Kanan no le haya dicho nada a Mari?- preguntó.

-No lo has hecho con mala intención- dijo Chika mirando la palma de su mano donde había un copo de nieve. –No deberías sentirte culpable por ello-

-Tienes mucho tiempo libre, ¿no?-

-Y tú muchas ganas de ayudar-

Ambas se quedaron otra vez en silencio, sólo Chika tatareaba una canción que a Dia le sonaba de algo.


-Entonces te volverás a marchar- dijo Kanan mirándola. Ambas estaban saliendo de la tienda.

-Sí- Mari suspiró mirando el cielo. -Te lo preguntaré una vez más… puedes decirme la verdad, ¿qué te pasa?- Mari lo preguntó con una sonrisa y todavía seguía con ese maldito brillo especial en los ojos que hacía que Kanan estuviera cada vez más insegura.

La peliazul tragó saliva poniéndose seria. Era fuerte, Kanan era demasiado fuerte para esta situación, pero ya no podía más. Dos veces, ya eran dos veces en las que había perdido a Mari, y ahora la iba a volver a perder, antes había salido con la excusa de ir a comprar, pero ahora les quedaba el camino de vuelta a casa y se veía incapaz de seguir. Mari la miraba con cariño y la peliazul sentía que cada vez que se miraban sólo le dolía a ella.

-Realmente creía que sería divertido volverte a ver, que dejaría de sentir lo que siento y que podría comportarme como tu amiga- le dio una de las bolsas a Mari donde llevaban parte de lo que había comprado, ella se quedó otra. –Pero no puedo- le salió una risa ahogada por las lágrimas. -¿El tiempo lo cura todo, no? Pues no. Y… ya van casi cu… cuatro años y si me siento así ahora, ¿qué pasará dentro de tres o de otros cuatro?-

Mari pudo notar perfectamente el miedo en la voz de Kanan, se puso nerviosa porque no esperaba que la peliazul se sincerase del todo.

-Kanan… n-

-Y- la peliazul continuó tras una pausa interrumpiendo a la rubia. –Es difícil porque si hablo contigo duele porque no estás conmigo y si no lo hago es peor, creía que ignorándote… o algo así lo conseguiría, pero siempre me acordaba de ti-

Mari guardó silencio, pero parecía que Kanan ya no podía hablar más. Se llevó las manos a la espalda y sonrió ampliamente.

-Jejeje… Te gusto- susurró Mari.

Kanan alzó una ceja, se había sonrojado y estaba apunto de llorar por todo lo que había confesado. Miró a Mari esperando que fuera una broma, pero ella le sonreía, sólo Mari podía decir una cosa así en esa situación.

-Jajajajaja, te gusto- le respondió ella con cierto retintín en la voz imitándola.

-Sí…- susurró Mari sin mirarla. –He hecho que te calmes- y era cierto, al haber dicho es estupidez máxima en mitad de la conversación el nudo que tenía en la garganta se evaporó, pero el del pecho no. –Vamos a dejarlo en que no me esperaras, porque yo tengo que decirte que en…-

-¡Chicas!- Mari dio un salto del susto al ver a Chika delante de ellas. –Os… hemos…- la pelinaranja miró a Dia en busca de apoyo –estado buscando por todas partes.-

-¿Por qué?- Kanan parecía sorprendida, se pasó la mano por la cara para quitarse cualquier rastro de lágrimas y sonrió. -¿De verdad ha pasado tanto tiempo?-

-Kanan- Mari se dio la vuelta para mirarla. –Han planeado esto para que estemos todas juntas y nosotras desaparecemos misteriosamente, normal que se preocupen- abrazó a Dia y sonrió.

-Sigo enfadada por lo del suéter de Ruby- dijo Dia alzando una ceja.

-Kanan, ¿qué vas a hacer cuando acabes lo que estabas haciendo de buceo?- preguntó Chika. –Yo voy a planear la siguiente Navidad para que estemos juntas-

Dia se rió llamando la atención de las otras dos.

-¿No tienes nada mejor que hacer hasta las próximas Navidades?- Mari sonrió al ver a Dia riéndose y miró a Kanan.

-Yo voy a volver a Japón, pero no porque renuncie a algo allí afuera, es porque quiero- dijo la rubia sonriendo. -Es lo que intentaba decirte-

-¡Sí!- gritó Chika uniéndose al abrazo de Dia y de Mari.

-¿Vas a volver?- preguntó Kanan realmente sorprendida.

-¡Era una sorpresa, ni siquiera Dia lo sabía!- confesó Mari manteniendo su gran sonrisa.

-Vas a…- Kanan se echó a llorar dejando caer las bolsas que llevaba y se unió al abrazo.

-Wow… creía que era una noticia buena- dijo Mari al verla llorar tanto, cualquier oportunidad de fastidiar no se le pasaba.

-¡VAS A VOLVER!- dijo abrazando a todas y escondiendo su cabeza entre el hombro de Dia

-Me vas a llenar de mocos…- dijo Dia con una sonrisa cariñosa, luego miró a la rubia delante de ella. –Cómo digas ahora que es una broma…-

-It´s no joke- dijo Mari guiñándole un ojo. –Lo tenía todo planeado para mudarme este verano-

-¡Lo sabía!- dijo Chika ilusionada abrazándolas con más fuerza.

-Kanan... Deja de llorar...- dijo Mari notando cómo las lágrimas se empezaban a formar en sus ojos, de verla llorar le daban ganas a ella.

-¡Y tú diciéndole que no te esperase!- dijo Chika sonriendo.

-¿Nos... Nos habéis seguido?- preguntó Kanan hipando.

-Chika!- Dia la miró mal, pero la pelinaranja ya estaba desarrollando una habilidad para ignorarla.

-Kanan...- Mari se acercó a abrazarla porque seguía llorando. -¿Qué te pasa?-

La peliazul sólo consiguió devolverle el abrazo. Estaba tan feliz... Y a la vez odiaba tanto que Mari no se lo hubiera dicho antes...

-¿Por qué no lo has dicho antes?- separó a Mari para verle la cara mientras se iba calmando.

-Creía que habías seguido con tu vida- respondió Mari encogiéndose de hombros. -Tres años es mucho tiempo-

-Tres años y medio- la corrigió Kanan. -Y he continuado, pero no de la forma en la que esperabas-

-Kanan, me mudaré en verano... ¿y si pasa algo en estos meses y te cambia la vida?- Mari la miró con mucho cuidado. -No puedo ser tan egoísta como para pedirte que me esperes-

-Ya te lo he dicho antes- Kanan se secó las lágrimas y la miró totalmente seria. -Quiero que seas egoísta conmigo-

Ambas se quedaron en silencio mirándose, Mari sabía que eso podía salir mal y las dos acabar peor de lo que empezaron. Supuso que Kanan también era consciente de eso, pero parecía no importarle. La rubia dudó un poco, pero... le apetecía intentarlo, además ya sólo le quedaban un par de meses.

-¡Besaos de una vez!- gritó Dia rodando los ojos. Y Mari, porque lo estaba deseando o porque no se esperaba que su amiga dijera eso, se sonrojó.

-¡OH!- la cara de Kanan era un poema. –Mari se ha sonrojado- dijo señalándola.

-¡Dia!- ahora la que le reñía era Chika. -Mejor volvamos a casa… ya es tarde-

Obligó a las chicas a caminar delante de ella y soltó un suspiro mirando su libreta, estaba demasiado feliz porque todo estaba saliendo bien, pero a la vez... sentía un poco de pena porque estaba acabando.


El esperado día de Navidad llegó, la primera en levantarse fue Yoshiko, se puso de pie con cuidado para no resbalarse y fue corriendo hasta el árbol que había puesto Chika encontrándose con un pequeño regalo con su nombre. Lo cogió sin hacer ruido y se lo puso entre las piernas para desenvolverlo poco a poco encontrándose con unas maravillosas alas de Ángel y un hermoso vestido que iba a juego.

-¡Sí!- se abanicó la cara y se fijó en que You la estaba grabando con una cámara.

-Pruébatelas- pidió la peligris.

-Kukukuku- hizo su habitual pose y alzó una ceja. -Has invocado al Ángel Caído- salió corriendo hacia el baño para ponerse el vestido junto con las alas.

-Acerté, zura- dijo Hanamaru alzando un brazo.

-¿Tú le regalaste a ella?- preguntó You sorprendida.

-Sí- Hanamaru se sentó junto a la ojiazul y cogió el regalo. Enseguida rompió el papel llevándose una agradable sorpresa.

-Y... ¡Una cesta de comida!- dijo You sorprendida.

-¡Sí, zura!- Hanamaru estaba en el cielo. La ojiazul le estaba diciendo que no empezase a comer, más ella estaba en su mundo.

-Ruby no puede dormir... ¡regalos!- la pelirroja fue caminando hasta allí y se sentó junto a Hanamaru, cogió su regalo que era una hermosa cajita azul y la destapó. -¿Un chip rastreador?-

-Dia-san se ha pasado, zura- dijo Hanamaru comiendo.

-Onee-chan...-

-Ah... Toma- Hanamaru le dio parte de sus chuches y Ruby enseguida se animó.

-¡Saludar a Yohane!- gritó ella saliendo del baño y haciendo poses con su nuevo vestido.

-¡Qué bonito!- dijo You haciéndole un primer plano.

-Soy perfecta, lo sé-

-¡Ohhhh regalos!- Mari salió de la habitación junto a Chika.

-¡Habéis empezado sin mí!- se quejó la pelinaranja al tirarse en el suelo. Cogió su regalo y se partió de risa al ver una botella de vino de las que ayer abusaron ella y Mari.

-Shiny!- dijo Mari sacando su regalo que era, literalmente, un ladrillo. -¿Yoshiko me explicas esto?-

-Yohane... ¿cómo sabes que he sido yo?-

-Intuición... Lo has envuelto muy... Bien-

-¿Qué hacéis tanto ruido?- murmuró Kanan levantándose del sofá.

-Ven a abrir los regalos- le dijo You grabando como las demás comentaban diferentes usos para el ladrillo.

Kanan se sentó también en el suelo y You le pasó su regalo con una gran sonrisa. La peliazul lo desenvolvió poco a poco.

-Oh... Aletas de buceo- miró sorprendida a las demás. -¿cómo sabíais...?-

-Ah, no vale decir nada- dijo Chika abrazando la botella.

-Yo sé que has sido tú, zura... Has metido mikans-

-Y yo sé que ha sido Onee-chan- dijo Ruby disgustada.

-Yo no te he regalado un chip, era una pulsera- dijo Dia asesinando con la mirada a su amiga rubia. -¿Y el regalo de mi hermanita?-

-No lo sé- la sonrisa de Mari la delataba.

-Buenos días que…- la sonrisa de Riko se esfumó al ver cómo el sofá estaba unos centímetros más hacia la izquierda y se podía ver que le sucedía algo extraño a su moqueta. -¿qué es eso?-

Hanamaru dejó de comer y Yoshiko disimuló bastante mal empezando a tartamudear.

-¿Yocchan?- todas miraron a la escena excepto por Dia y Mari que seguían peleando a su modo.

-Quería… hacer… un…-

-Lo siento Yoshiko-chan- murmuró Hanamaru abrazando sus dulces.

-¡Silent cherry blossom nightmare!- dijo Riko capturando a Yoshiko.

Hanamaru le bajó la cámara a You haciéndole un gesto de que no continuase grabando, y la ojiazul estuvo de acuerdo porque no le veía mucho futuro a esa cinta de video por mucho que Chika insistiese que debía continuar grabando.

-Gracias por el regalo, You- dijo Kanan con una sonrisa. –Sé que has sido tú-

-De nada- la joven nadadora recordó rápidamente su regalo y se giró para buscarlo debajo del árbol. Cuando lo desenvolvió soltó un grito que hizo que todas las demás se girasen a verla.

-¿You-chan?- preguntó Chika preocupada.

-¡Es un traje de capitán, de capitán!- gritó ella probándose de gorra. –¡Yousoroooo!- gritó muy emocionada.

-Que… adorable está…- susurró Riko dejando de hacer fuerza y haciendo que Yoshiko sobreviviera un día más. -He elegido bien el regalo...-

-¡Bueno, vamos a comer!- gritó Mari aprovechando también que Dia se había despistado. -¡He hecho galletas!-

-¡Galletas!- gritó Hanamaru, estaba siendo el mejor día de su vida.

-Dia, espera- las demás fueron hacia la cocina para preparar la mesa, porque se habían despertado bastante tarde, excepto por Dia y Kanan que la había llamado. La pelinegra se acercó con curiosidad hacia donde le señalaba la peliazul, que era debajo del árbol. –No has abierto tu regalo-

Se empezaban a oír ruidos de cubiertos mientras ella cogía su regalo que era una especie de tubo muy largo. Con cuidado lo desenroscó mientras Kanan le sonreía.

-¿Es un póster?- dijo sacando lo que había dentro. –Ah… gra- se quedó de piedra al desenvolverlo y ver que no sólo era un póster de alguien. Era el maldito póster de Eli Ayase con un vestido azul que le quedaba perfecto. –AHHH-

-Acertaste, Kanan- dijo Mari con una sonrisa. Dia seguía impactada y poco a poco se iba echando hacia atrás hasta que se cayó al suelo. –Whoops…-

-¿Dia?-

-Harasho~

-She is okey-


Chika salió al balcón soltando un largo suspiro. Ya casi eran las cinco de la tarde y estaba anocheciendo. Habían tenido una comida más relajada que los anteriores días y la tarde se les había pasado rapidísimas entre charlas, recuerdos de su antiguo instituto y canciones que había puesto Mari. Se habían llevado una buena bronca del vecino, pero valió la pena. Luego tuvieron que ver otra batalla épica entre Riko y Yoshiko cuando la pelirroja recordó el estado de su moqueta, pero por suerte You había decidido jugar a disfrazarse con Ruby y eso había influenciado mucho en el carácter de Riko.

Afuera ya empezaba a hacer frío y muchos coches se movían de un lado para otro. Tokio era muy diferente de su pueblo.

-Ruby y Dia se van ya- dijo Riko asomándose y quedándose a su lado. –Se están despidiendo-

-Ahora iré- dijo Chika mirando la ciudad que se extendía delante de ella. Todo eran luces. -¿Te lo has pasado bien?-

-Se me había olvidado lo divertido que era estar todas juntas- respondió Riko peinándose el pelo con los dedos.

-Sí… creo que a todas- Chika miró la libreta naranja que había llevado encima durante el último mes, y sin necesidad de que Riko le preguntase comenzó a hablar. –Tenía apuntado aquí todo lo que tenía que hacer-

Le ofreció la libreta a Riko y ella la cogió cuidadosamente, miró a Chika esperando una confirmación de poder abrirla, y cuando la obtuvo comenzó a pasar las hojas poco a poco viendo los nombres de las diferentes chicas escritos con bolígrafos de colores. Se detuvo a observar varios dibujos de mikans y luego pasó la hoja para encontrarse una especie de dibujo suyo con una cara extraña, como de pato.

-Yo no pongo esta cara-

-Muchas veces- dijo Chika riéndose. –La primera eras tú, la más fácil de convencer-

-Y aquí You-chan…- dijo Riko cuando volteó la hoja. Se le aceleró el corazón al ver que estaba escrito "le gusta Riko-chan, pero no se lo dirá" Pasó a la siguiente hoja encontrándose con una especie de dibujo de unas estrellas y un símbolo de interrogación. -¿Mari?- preguntó.

-Sí, las de tercero son muy difíciles de comprender, y de Mari apenas sabía nada… pero las he ayudado al hacer que aceptasen la invitación- Riko asintió y continuó pasando las hojas, se encontró el dibujo de un delfín y en la siguiente hoja ponía: ayudar a Dia. Luego había una especie de bocetos de Mari como si fuera un titan y unos soldaditos tuvieran que ir a matarla. Riko llegó a la conclusión de que la pelinaranja tenía mucha imaginación.

-Chika… todo esto…- volvió a pasar con cuidado las hojas.

-Es mi regalo de Navidad, aunque no sigamos siendo school idol… somos amigas- dijo ella sonriendo. Riko apretó con fuerza el cuaderno y se lanzó a abrazar a su amiga.

-¡Feliz Navidad Chika-chan!- gritó llamando la atención de las demás.

-¡Feliz Navidad Riko-chan!- dijo Chika devolviéndole el abrazo y se separó de ella con una sonrisa. -¿Has visto mi regalo de Navidad?-

-¿Los guantes que he encontrado debajo del árbol? Creía que me los había regalado Ruby porque como están hechos a mano…-

-No, ese no- Chika sonrió he hizo un gesto para que entrase dentro donde las demás se estaban despidiendo entre ellas, cada una debía volver a sus casas. -¿Es que acaso no te acuerdas de tu sala favorita?-

-¡Cierto!- gritó Yohane caminando hacia una puerta que nadie había abierto en todo el tiempo que llevaban allí.

-¿Qué pasa con mi estudio? ¿Le has hecho algo malo Yocchan?-

-No- sonrió ella. –Chika-chan y yo hemos hecho algo mejor, Lily-

Riko caminó hacia allí con miedo y cogió el pomo de la puerta despacio, antes de abrir miró a You-chan. Con mucho cuidado, como si al otro lado hubiese una bomba que ella debía desactivar, abrió la puerta. Pero estaba todo oscuro y no veía nada.

-Shiny!- gritó Mari enciendo la luz.

-Wow- soltaron a la vez Ruby y Dia, Kanan también estaba sorprendida.

-¡ESTÁ TODO AZUL!- su piano era azul... Del mismo azul que cierta cierta chica posee en los ojos. Se acercó rápidamente para ver su piano que originalmente era blanco y descubrió una nota.

De Chika y Yohane, ¡Feliz Navidad!
PD: para que siempre te acuerdes de alguien especial y no vuelvas a alejarte de ella!

-Por eso llevabas pintura azul en la cara... ¡GRACIAS CHIKA-CHAN, GRACIAS YOCCHAN!- gritó llena de ilusión abrazándolas. Le encantaba, simplemente le encantaba. Y le gustaba mucho porque todavía no se había dado cuenta de que parte de las partituras que normalmente dejaba tiradas alrededor del piano estaban llenas de pintura, en cuanto descubriera eso ardería Troya.

Del impacto del abrazo Chika dejo caer la libreta. La buscó por el suelo con el pie, pero se dio cuenta demasiado tarde de que Mari la había cogido. Cuando Riko la soltó se acercó a la rubia.

-Iré bajando para llamar a papá y mamá- le dijo Dia su hermana.

-Ah, ¿así que todo era unos planes tuyos maléficos?- dijo Mari al ver la libreta.

-No... Yo no...- tragó saliva y buscó algo de apoyo en Riko, pero ella seguía mirando el piano fijamente.

Mari sonreía hasta que llegó a cierta hoja y cerró la libreta de golpe. Chika lo descubrió en ese momento, nunca debería haber intentado hacer un dibujo de Mari con los trajes de Yohane… y con aldeanos huyendo de ella… y sí, también había ovnis por ahí. ¿Por qué tuvo que hacer tantos bocetos de Mari mientras pensaba qué estaría haciendo por donde sea que estuviera?

-¡Anda!- gritó Mari mirando a la pelinaranja. -¿¡Chika, cómo que has besado a Ruby!?-

Chika abrió mucho los ojos totalmente sorprendida y se quedó pálida. Escuchó unos fuertes pasos subiendo las escaleras.

-¿Por qué?- susurró antes de echar a correr, ella no tenía la culpa, sólo quería probar diseños y averiguar qué había estado haciendo la rubia estos últimos años. Se giró para ver cómo Dia la miraba siniestramente y lo iba tirando todo a su paso.

-¡Los muebles!- dijo Riko al borde del infarto, le daba igual que Chika gritase horrorizada y de que a Dia le brillasen los ojos con un matiz de cazador.

-¿Por qué has hecho eso?- preguntó Kanan mientras bajaban juntas las escaleras y salían a la calle. Ellas también se iban, y si podían alejarse de Dia y Chika mejor.

-Vendetta- respondió Mari, no podía dejar que Chika acertase sin querer en lo que había estado haciendo todo este tiempo.

-Pobre Chika-chan-

-Lo ha hecho porque es malvada- dijo You sin más. -O porque ella debería haber planificado todo esto- Mari miró a You y fue suficiente para hacerla callar.

-¡Ayuda!- gritó Chika bajando las escaleras y saliendo a la calle, le daba igual estar descalza, detrás de ella estaba Dia. -¡Mari, lo siento, ayúdame!- algo en esa súplica debió llegarle al corazón a la rubia porque se arrepintió.

-¡Voy!- Mari apuntó y con toda la fuerza de su tiro especial lanzó el ladrillo un par de metros por delante de Chika.

-Eso no ha hecho...- Kanan se calló al ver como Chika tropezaba con el ladrillo y Dia la alcanzaba al final.

-¡Está con Leah!- gritó al final Chika protegiéndose del golpe.

-Oh, ahora te toca correr a ti, zura- dijo Hanamaru mirando a su amiga. -¡Corre!-

-¡Corre Ruby!- animó Yoshiko.

¡PIGII!-

-¿RUBY A DÓNDE VAS?-

-Si le damos un hacha a Dia-san esto parecería el resplandor, zura-

-The Shining- dijo Mari dramáticamente.

-Supongo que ya nos vemos en Numazu, Kanan-chan- dijo You abrazándola.

-Cierto… ¿no podemos alargar la invocación un poco más?- preguntó Yohane ligeramente sonrojada.

-Ohh~ no te quieres despedir, zura- dijo Hanamaru sonriendo, y Yoshiko se iba a quejar, pero era una escena demasiado adorable.

-¡Mari-san!- You la abrazó con ganas. -¡Espero que vengas a visitarme cuando vuelvas!-

-Trato hecho- dijo la rubia devolviéndole el abrazo.

-Kukukuku, a Yohane también debes ir a visitarla-

-Y a Maru traerle regalos, zura-

-¡Yes!-

Kanan sonrió mirando cómo todas se abrazaban, no podía negar que el saber que sólo debía aguantar un par de meses más la hacía feliz. Unos meses y luego podría estar con Mari… con su Mari.

-A mí también debes venir a visitarme cuando vuelvas- dijo Kanan un poco de broma y en parte porque quería unirse al abrazo.

-Of course!- Mari aceptó el abrazo de buena gana y luego se giró para ver a Chika tirada en el suelo. -¡CHIKACHI, IRÉ A VISITARTE!- gritó con todas sus fuerzas.

-¡GRACIAS!- respondió ella cogiendo aire mientras las demás chicas se despedían.

-Oh, Hanamaru-chan- Yoshiko la cogió del brazo justo cuando era su turno de despedirse.-Y cuando terminen las vacaciones, ¿qué vas a hacer, Zuramaru?- la castaña se sonrojó totalmente y Yoshiko alzó una ceja ante tal cara. -¿Te has puesto nerviosa?-

Sonrió al ver que Hanamaru no le respondía; le gustaba mucho cuando la castaña hacía esos gestos o cuando la pillaba por sorpresa.

-Voy a... Volver a mi casa, vivo sola-

Yoshiko asintió, no quería interrumpirla porque de verdad le importaba la respuesta. Hanamaru por el contrario notaba como su corazón latía con fuerza ¿de verdad que Yoshiko se había interesado por ella?

-¿Entonces ya no vives en Numazu?-

-Voy de vez en cuando por la familia... También porque me gusta más la biblioteca de allí- que Yoshiko la mirase fijamente sin hacer ninguna tontería la ponía aún más nerviosa. -Ya sabehs, zura-

-Oh, te has vuelto a equivocar con las palabras- Hanamaru negó con la cabeza, esa era la Yoshiko que ella recordaba. -Bien, ahora hablemos de lo interesante, ¿cómo sabes que no he ido a esos cursos?-

Hanamaru cerró los ojos mientras suspiraba.

-Me lo ha dicho el diablo, zura-

-¡No puede ser!- gritó Yoshiko sorprendida. -Esto es algo que yo, Yohane, no puedo dejar pasar- se giró y señaló a Ruby mientras hacía su pose con la mano libre. -¡Little Demon, ven aquí!-

Pero Ruby estaba demasiado ocupada huyendo de su queridísima Onee-chan.

-¡Rubyyy!- se quejó Yoshiko haciendo un puchero.

-Yoshiko-chan-

-Yohane-

-Yo...hane...- Hanamaru la miró detenidamente, ella aún le daba la espalda pero podía ver perfectamente su cara de perfil. -Sé que tienes miedo de no encajar en ese nuevo mundo porque vas a estar sola, pero créeme, encajaras y serás muy popular... Sólo sé tu misma... A fin de cuentas encajaste conmigo... Y con Ruby-chan-

-Iré a los cursos y zura. Te ha faltado el zura-

-Es que cómo te has metido con mi acento-

-Tú también deberías ser sólo tú misma- Yoshiko se giró mientas hacía su pose habitual con una mano en la cara y le sonrió a Hanamaru. -Es una orden, mi Little Demon-

-Hai!- y ahí estaba la sonrisa adorable de Hanamaru.

-¿Espera un momento, si no vives en Numazu, vives aquí en Tokio?-

Los ojos de Hanamaru se agrandaron más y asintió con mucha energía.

-Es el futuro, zura ¿sabes que hay ascensores que hablan?- Yoshiko sonrió más a ser posible, primero la había llamado Yohane, sin honorífico ni nada y ahora podía ver cómo le hablaba emocionada sobre el futuro. –Deberías venir, hay muchas cosas… podríamos quedar algún día-

-¿Quedar?- eso la había pillado por sorpresa, en su mente una pequeña Yohane saltaba de la ilusión. -¿No estabas enfadada conmigo por no poder responderte durante el verano y… todo eso?-

-¡Zura!- Hanamaru parecía sorprendida, ella también lo había olvidado. Es que le era imposible estar enfadada mucho tiempo con Yoshiko-chan. –Pe… pero se me ha pasado-

-Kukukuku, el poder del Ángel Caído vuelve a hacer efecto. Y sí, acepto… po… podríamos quedar-

-Va… vale, zura-

De repente las dos estaban muy nerviosas, Yoshiko no dejaba de recordar el pacto que había hecho Hanamaru con ella y la castaña no podía dejar de pensar que la había invitado a salir.

-Zuramaru…-

-¿Sí?-

-¿Esto es un pacto?-

-N… No, pero… podría serlo-

Yoshiko asintió notando cómo sus mejillas ardían. Deprisa y sin pararse a pensarlo cogió a Hanamaru de los hombros y le dio un corto beso en los labios.

-Lis… listo, esto significa que debemos quedar, sí o sí-

-Espero seriamente que estos pactos sólo los hagas con ella- dijo Ruby mirándolas con los ojos entrecerrados. Ambas chicas se sorprendieron separándose bruscamente.

-¡Por supuesto!- gritó Yohane ligeramente indignada. –¡Zuramaru sólo puede hacer estos pactos conmigo y yo con ella!-

Ruby asintió e iba a añadir algo más, pero Dia la localizó. Yoshiko miró de reojo a Hanamaru, una cosa estaba clara, quería hacer muchos más pactos de esos con ella.

-¡Ruby sólo es amiga de Leah, Mari te está tomando el pelo, zura!- gritó Hanamaru defendiendo a su amiga. Dia frenó en seco y miró a la rubia.

-Kyaaa~ Dia it´s joke!-le dijo con una sonrisa muy feliz, sin embargo Dia se acercaba a ella seriamente. -Kanan... si muero... quiero que sepas que mi número secreto del banco es tu cumpleaños-

-Yo también te quiero- respondió ella.


Chika cogió todo el aire que sus pulmones le permitían mientras You, que se había acercado, la miraba desde arriba.

-¿Era esto lo que esperabas?-

-Sí You-chan, esto es lo que esperaba- dijo levantándose para verlas a todas. -Reunir a mis amigas de nuevo y que nos despidamos sin tristeza-

You le ofreció una mano para ayudarla a levantarse y Chika la aceptó poniéndose de pie.

-Feliz Navidad, Chika-chan... Has hecho un gran trabajo- dijo You sonriéndole.

-Igualmente- dijo ella con una sonrisa. –Tú también has conseguido lo que esperabas, ¿no?-

La peligris miró en ese momento a Riko que se estaba despidiendo de Kanan y gritándole algo a Dia y Mari que sonaba como un "hasta la vista" ya que ellas estaban corriendo por ahí.

-He conseguido más de lo que esperaba- respondió sonriendo. –Gracias por celebrar la Navidad, Chika-chan- y le dio un fuerte abrazo mientras su amiga sonreía.


¡Chika lo lograste! qwq

Bueno hasta aquí el fic, ¿pero qué es eso? No puede ser... ¿acaso es una escena fluffie?

-Claro, eres fan de Marvel.

-Hai!

-Y Marvel hace la escen post-credits!

-HAI!

So... ಠ_ಠ correcto. ¡Nos leemos!

Aclaración: Subiré un miniprólogo, no será muy largo y este sí que no sé cuando lo subiré xD Entonces... ¡Nos leemos! Sayonara~~