Nunca pensé que demoraría tanto en continuar con este fic, al que adoro escribir, pero pasaron tantas cosas en mi vida y la de mi familia en estos pasados meses que no me creerían… gracias a Dios ya estamos todos bien!

Vamos a lo que nos compete, aquí estoy de regreso! Y lamento haberme atrasado pero les dejo un nuevo capitulo de mi fic!!

Me divertí bastante mientras lo escribía, en algunas partes me reía sola mientras tipeaba mi notebook, cualquier que me hubiera visto… en fin…

Espero que lo disfruten y si les agrada recuerden que la única forma de que lo sepa es con sus amoroso reviews!!!

2 Consejos musicales de hoy para acompañar este cap.:

1- "Somebody put something in my drink" The Ramones (hay una parte donde se menciona)

2- "I want to know what love is" Foreigner. (Recomendado para la parte final de cap!!)

Disclaimers: Ninguno de estos personajes son de mi autoría (si lo es la historia que desarrollan) le pertenecen de JKR y/o Warner Bros.


Capitulo 4 – Noche de Rock.

Estaba amaneciendo, lo sabía porque los primeros rayos del día le estaban dando en su rostro. Se sintió rara, con residuos salados pegados en su tez, resultado de las lágrimas derramadas al dormirse.

- ¿Que me paso anoche? ¿Fue un sueño? No, no lo fue. ¿Pero que fue todo ese remolino de sensaciones que aparecieron a borbotones?

Se incorporo de su cama con una sensación de mareo, se sentía extraña, como si hubiera sido otra persona la que confeso para si cosas de las que no se había percatado en tantos años.

Pero no le gustaba esa sensación, ni sentirse débil con los sentimientos encontrados.

- Basta de tanto drama Hermione. Además fue solo producto de volver a verlo. No hagas caso. ¿Vas a decirme que justo anoche te has dado cuenta que siempre te gusto Malfoy? ¡Si NUNCA te gustó!

Lanzó un bufido y se dirigió a darse una ducha afirmando para si misma que todo había sido producto de un exabrupto de emociones.

- ¿Estaré cerca de esos días? Si debe ser por el síndrome previo, eso es.

Se vistió con unos jeans junto a una camiseta celeste, y fue hacia la cocina a prepararse un desayuno.

Para su sorpresa Draco ya estaba con una taza de café y el New York Times en sus manos. Al percatarse de la presencia de la muchacha le dijo de manera muy amable.

- Buenos días, deje preparado café en la jarra y hay tostadas en la mesa con dulce.

A estas alturas Hermione suspiro, y pensó que una fuerza superior se lo estaba haciendo a propósito, el destino estaba empeñándose en que lo vea encantador. No solo a semejantes horas de la mañana se veía totalmente atractivo, sino que además había dejado eso preparado para ella también.

Para cualquiera un gesto así seria algo normal, pero viniendo de Draco Malfoy era toda una rareza.

Solo pudo decirle "gracias". Aun no estaba despabilada del todo.

- De nada Granger.

- ¿Algo interesante en el mundo de los muggles? Por cierto haces bien en leerlo, el que te enteres de lo que pasa en esta ciudad es de suma importancia para la operación.

- Pues, hay tantas cosas que se podrían evitar con la magia, accidentes ridículos que con solo mover una varita no pasarían. Hay una nota de un niño que quedo huérfano porque sus padres no pudieron evitar que los atropellara un camión. Que lástima pobre pequeño.

La muchacha no entendía, hasta miro a los lados como buscando al verdadero Draco.

- ¿Malfoy, que te sucede?

- ¿Qué me sucede con que?

- ¡Todo! Primero haces el desayuno, y luego te condueles con las tragedias de los muggles? Seguro bebiste alguna de las pociones que Neville dejó por aquí. Ten cuidado pueden ser peligrosas si no sabes para que son.

Al oír aquello el rubio no pudo evitar lanzar una sonora carcajada.

- Hay Granger me haces reír realmente. ¿Aun crees que sigo siendo el mismo adolescente latoso de Hogwarts? Le das poco crédito a mis años mujer.

- Bueno, es que yo creo que la esencia de las personas no cambia, nunca cambia.

- ¿Y eso que quiere decir? ¿Qué, debería de seguir comportándome a los 28 como si tuviera 17 años? Bueno tengo mis momentos, como cuando vi que tú serías mi jefa. ¡Eso si fue gracioso!

A lo que la muchacha respondió con una mueca, y el rubio prosiguió.

- Pero sería grave si con todo lo vivido no hubiera madurado un poco, ¿no crees?

La castaña recordó las palabras de Luna anoche, "¿No te das cuenta que está más maduro, no lo viste aunque sea un poco diferente su forma de ser?" Y pensó en al menos tener una especia de tregua un poco más amable con el susodicho.

- Bueno, si quizás. Volviendo a lo que nos compete ya deberíamos comenzar con tu entrenamiento. Si ya has terminado de desayunar vamos al primer piso.

Y ahí fueron los dos, hacia esa sala.

- Comenzaré por comentarte que es lo que sabemos hasta ahora.

Ambos estaban sentados en unos sillones de cuero negro cerca de los enormes ventanales en aquel salón de pisos de mosaicos blancos y paredes de ladrillos a la vista. Solo estaban separados por una baja mesa cuadrada.

- Hay varios magos oscuros escondidos en diferentes puntos de este país. Antes que preguntes, no, no son mortífagos. – Continuó Hermione.

Pero el rubio la interrumpió.

- Si, lo se, algo de eso me adelantó el ministro en nuestro encuentro.

- Como te decía, no son mortífagos propiamente dichos. Colaboraron con "ya sabes quien" en su intento de regresar pero antes que las cosas se pongan malas se auto - exiliaron.

- ¿Y ellos ahora que están tramando, si el lord oscuro ya está muerto?

- Imponerse con sus oscuras leyes mágicas, y dominar de alguna manera a los muggles. Sabemos que los tratan como conejillos de indias e intentan aprovecharse de ellos para sus maléficos fines. Además que ellos deben pagar por su pasado de alianza con Voldemort.

Draco la escuchaba atentamente, pero más quedo pensativo cuando la castaña tomo un mechón de su cabello e inconscientemente seguía con sus dedos el camino de la natural forma que tenia ese rulo.

- Que diferente tiene el cabello… ya no parece de escoba, es de un brillante color caramelo y parece sedoso…

- Hey! Malfoy! ¿Me estás prestando atención? ¿O qué?

- Eh si, si decías que esos magos se abusan también de los muggles.

- Si así es, pero están infiltrados entre ellos. Trabajan en lugares muggles, como si fueran uno más. Por eso es tan importante que para capturarlos no se noten nuestras capacidades mágicas.

- ¿Lugares muggles, como cuales?

- Bueno creemos tener algunos datos bastantes certeros de "los sospechosos". Aquí esta la lista con sus nombres, fotos, claro que esas no son actuales, y lugares donde posiblemente se encuentren viviendo.

Draco, hizo una lectura rápida a la hoja que la muchacha le pasó.

- Soho en New York, Las Vegas, Aspen, Los Ángeles… Interesante…. – De la intriga le consultó a ella - ¿Quieres decir que debemos ir a esas ciudades a confirmar sus identidades?

- ¡Pues claro! Debemos acecharlos y lograr capturarlos. Pero no te olvides que debemos pasar desapercibidos. - Aunque dudo que tú pases desapercibido, con la altanería y porte que te caracteriza, logras que ninguna mujer deja de mirarte no? Mmmm…

- Ja desapercibido yo, bueno podría intentarlo… pero no lo creo… aunque tampoco creo que le seas indiferente a los hombres con esos ojos… ¡Dios, Draco ubícate!

- Decías que trataremos de pasar desapercibidos… Bien, que otras indicaciones tienes?

- Espera hagamos un alto para comer, estoy famélica.

Volvieron a la cocina para el mediodía, y luego de un suculento almuerzo regresaron al salón.

Con el correr de las horas Hermione continuó con su ilustración de la situación que deberían de adoptar para la tarea en que habían sido reunidos.

De repente la puerta del salón se abrió e ingresó Luna diciendo:

- Hey Hermione, no deberíamos prepararnos ya?

- Ah! Si es cierto, pero que hora es? – Mirando su reloj pulsera lazo un gemido - ¡Por Merlín que tarde se ha hecho! Vamos para arriba!

- ¿Puede alguna de las dos explicarme por favor? – Dijo un confuso Draco.

- No hay tiempo! – lanzó Hermione y salieron corriendo por la puerta.

- ¡Alto! ¡Esperen! – El rubio no tuvo más alternativa que posponer su intriga al menos hasta llegar al tercer piso.

Si los filmaran y los vieran sus ex compañeros de Hogwarts, pasarían dos cosas, o se reirían hasta el ahogo o se espantarían de semejante imagen.

En una barra de un bar en pleno Soho de New York, sentados estaban dos provocativas chicas rockeras y un muchacho acompañándolas.

- Esto es lo más ridículo que hice en mi vida Granger! Mírame parezco un desadaptado de la sociedad, nada elegante con esta estúpida ropa y hasta debo de confundir por homosexual!

- Ufff... Malfoy, párale ya. – En realidad Hermione trataba de no soltar una carcajada porque sabía que irremediablemente Draco abandonaría la misión en ese instante.

Aunque ella consideraba que no se veía del todo, del todo mal. Esos jeans le sentaban tan bien… y gracias a sus consejos se dejó el pelo un poco despeinado, cayéndole a los lados desprolijamente, lo que le daba un aire rebelde que provoco más de un suspiro inconsciente de la castaña en el camino al bar "Rock Hard"

El heredero de Lucius vestía remera negra con una gran lengua en su pecho, pantalones de jeans ajustados azul claro, desde su cinturón colgaban unas finas cadenas, muñequera de cuero con tachas metálicas y para terminar con el look campera de cuero negra corta con solapa.

Luego de casi una hora de discusión el rubio acepto vestir la ropa que la castaña le entregó para ir a la primera salida en búsqueda de los malvados seres que debían atrapar.

- Lo que sinceramente no entiendo es que haría un mago oscuro en un lugar como este? Acaso cambiaron los hábitos?

- Es claro, dijo Luna – tratan de insertarse en la sociedad muggle para cautivar más adeptos y usarlos a su antojo es lógico…

Draco respondió con una mueca, y continuó con su inquietud,

- ¡Deja de moverte en la banqueta que te vas a caer Malfoy! – Y con voz más baja agregó - Y deja de una vez de retorcer la ropa que vas a llamar la atención. Ni Luna ni yo nos estamos quejando porque sabemos que es parte de la misión, así que acostúmbrate!

- Eso lo dices porque ustedes lucen bien como están.

Verdaderamente Hermione y Luna lucían bien como estaban, ambas con jeans y botas altas, con apretadas remeras con iconos de bandas de rock en sus pechos y abrigos de cuero.

Luego de escuchar lo que Draco dijo, la castaña casi se ahoga con su trago al escuchar esa frase, no esperaba elogios abiertos de parte del rubio.

– ¡Bebe como corresponde Granger o no bebas! Deja eso para los expertos como yo.

- Hermione estás bien? – Preocupada Luna golpeaba suavemente la espalda de la castaña - Respira, inhala, exhala, así… no deberías beber esta noche, estamos en una misión… además desde cuando bebes alcohol?

- Pufff, desde que tengo que soportar ver a cada rato a este hijo de… Slytherin… destilando seducción a cada paso… - Es que quiero parecer como los demás Luna, si pido una limonada sonará extraño no crees?

- Bueno en eso te doy la razón Granger, - opinó Draco - pero porqué el diseño de sus remeras es mejor que el mío? – deteniéndose un rato con la vista en el pecho de la muchacha. Y agregó:

- ¿Que se supone que es esta lengua ridícula en mi pecho? – Continuaba con su lamento.

- Primero Malfoy esa lengua es un icono del rock internacional, es de la banda "Rolling Stones". Y segundo si no la terminas te daré un cruciatus. Estate atento a las características de la persona que estamos buscando aquí, te acuerdas verdad?

- Si, si me acuerdo pero no ayuda mucho, la mayoría aquí lucen iguales… ¿Qué es eso habrá un show?

- ¿Hay no sabes acaso que en este tipo de lugares tocan bandas en vivo?

Sobre el escenario salio un grupo de cinco hombres todos de negro, sus peinados similares, y con sus respectivos instrumentos musicales. Al aparecer el rugir de la concurrencia no se hizo esperar.

- ¡Hola a todos! – El líder eufórico gritaba- aquí estamos otra noche para rockear! Somos "The Crunchies"!

Y con el primer tema comenzaron a tocar.

Era un cover de The Ramones, "Somebody put something in my drink". Y los fanáticos coreaban la letra extasiados como si los verdaderos Ramones se encontraran en el ese oscuro bar de New York.

- Lo que necesitaba aguantar, - El rubio pensaba - un grupo de muggles gritando incoherencias y mujeres alocadas con grotescos hombres que se creen adorables… Espera un momento… que es eso!!

Y en menos de un segundo Hermione vio como Draco con varita en mano se lanzo sobre un robusto hombre grande como un armario.

- Detente Malfoy que haces? – La castaña decía mientras se lanzaba a la espalda del rubio tratando de que suelte al desconocido.

- ¡Tiene la marca, tiene la marca! ¿No lo ves? – Indicaba mientras sujetándole un brazo del sorpresivo rockero le mostraba a Hermione un tatuaje.

El enorme hombre que tenía sus brazos al descubierto gracias a una camiseta sin mangas, mostraba toda una serie de tatuajes en los que cerca del final del brazo izquierdo aparecía una serpiente con una calavera y una rosa.

Y sacudiéndose al compañero de Hermione gritaba:

- ¡Que te pasa loco! Que tienes en contra de mi tatuaje, estas enfermo o que?

- ¡Confiesa maldito! ¡Ya se a quien sirves, desgraciado! ¡Ya sabemos quien te hizo esa marca! Aunque haya desaparecido no seguirás su carrera ruin!

- De que hablas maniático? Eric no desapareció, ni es un ruin solo hace tatuajes, idiota te voy a hacer puré!

- Detente Malfoy, es solo un tatuaje común!!

- ¡Pero es una serpiente con una calavera! ¿No lo ves acaso?

Y con un golpe en la mandíbula Draco cayó al suelo desmayado.

- ¡Te mataré estúpido flacucho! – Y el robusto hombre levanto al Slytherin del piso para volverle a golpear, pero se detuvo gracias a que la castaña por lo bajo con varita sostenida, dijo: "petrificus totalus".

Gracias a un "leviosa" devolvió a Draco con sus pies al suelo, solo que luego se vio obligada de sostenerlo por lo aturdido que había quedado con el golpe del "hombre armario".

Tuvieron que salir porque ya la mayoría de las personas en ese bar fueron testigos de la situación y muy desconcertados les quedaban mirando.

En ese momento Hermione se dio cuenta que había perdido a Luna, mirando por todos lados no la encontraba, hasta que le pareció ver un platinado y largo cabello salir corriendo por la puerta.

Casi llevando a la rasta a Draco, persiguió esa visión hacia la salida.

- Vamos Malfoy, ayúdame un poco que debemos seguir a Luna! Despabílate por favor! – Con unos suaves golpes en la cara el rubio volvió en si y balbuceando dijo.

- Eh! Donde esta el carro?

- ¿Que carro?

- El que me golpeo. Deben de detener al conductor irresponsable. Ahhh! Mi cara, hay no… espero no haberme desfigurado.

Al salir a la calle, el viento frío de la noche hizo volver el dolor del aporreo.

- Dios Malfoy! Te golpeó un hombre al que tú primero atacaste porque te confundiste al verle un simple tatuaje de serpiente. Seguro creíste que era un mortífago, pero no, es solo un simple rockero entrado en años y muy musculoso al que no es aconsejable atacar sin motivo aparente!

- Pero la serpiente, la calavera…, que haces abrazándome??

Automáticamente la castaña soltó a Draco, provocando que se bambolee un poco.

- ¡Tonto! No te abrazaba, sino te sostenía te quedabas tirado en el piso de ese bar y serias presa fácil para más golpes. Y además debemos encontrar a Luna… Luna… allá va! Vamos!

Hermione comenzó a correr por la húmeda calle empedrada persiguiendo a lo lejos a la rubia joven.

- Hey!! Espérame, debo de protegerlas! – Gritaba el Slytherin mientras intentando correr solo se movía en zig zag con su mano sosteniendo su mejilla.

Draco vio como la ex Gryffindor daba la vuelta en una esquina y siguió el mismo camino.

Hasta que la encontró sola después de trotar unas calles más.

- ¿Qué ha pasado? ¿Dónde está Luna? – Con la voz agitada preguntaba.

- Ya se llevó al sospechoso, juntas lo atamos con magia y ella se trasladó con él hacia la delegación de aurores.

- ¿Delegación de aurores? ¿Acaso aquí hay una?

- Si hay solo una oficina especial para aprisionar a los sospechosos y luego de confirmar su culpa lo trasladan al ministerio para enjuiciarlos.

- Pero no entiendo, ¿Dónde estaba? ¿Cómo supo que era él?

- Fácil, era el bajista de la banda, cuando vio tu pelea con ese hombre, tu varita y como sostenías el brazo tatuado con una serpiente soltó el instrumento y salió corriendo por la salida de emergencia. Luna creyó que se trataba de él y salio a buscarlo.

- Mi inútil pelea casi provoca que se escape, que barbaridad… - Casi con una rara culpa el muchacho miro hacia arriba -

- No, al contrario, gracias a tu confusión éste se hizo notar al salir escapando, menos mal que Luna estaba atenta al escenario. Y estuvo acertada al tener esa sospecha.

- Estaba en lo cierto…

- Si lo estaba, ¿Estas mejor?

Como recordando el golpe, el rubio puso su mano en la mandíbula.

- Si, algo… y gracias por sacarme de allí. Debía ser yo el que las proteja y no al revés… - esto no hace bien a mi hombría… -

- Está bien, es tu primera misión entre los muggles. Pero por favor, recuerda pasar desapercibido la próxima vez.

- No prometo nada… - expresó con una leve sonrisa que le provocó algo de dolor.

- Vamos para el departamento, tu aún estás dolorido y yo muy cansada.

Comenzaron a caminar hacia el final de la calle, donde se veía una de las costas del río, Draco dijo,

- No me digas que en casos como estos no extrañas las escobas, porque yo necesito una ahora.

- No seas tonto estoy llamando al auto, el chofer estará en unos minutos aquí. Conseguir un taxi ahora será mas difícil que cuando vinimos.

- Ah, el mismo que me llevó desde el aeropuerto?

- Así es, está al servicio de este trabajo para todo lo que necesitemos. – Afirmó terminando la llamada del teléfono celular.

Acercándose a la baranda que separaba la fría calle con el río, se apoyó y sus platinados cabellos le cayeron al agachar su cabeza.

- Hey Malfoy, ¿estás bien? Cuando lleguemos le pediré a Neville que te de una poción para el dolor.

Mirando ahora hacia el oscuro río y las luces del otro lado de la costa Draco afirmó,

- No, no es eso, solo pienso que no hace tanto estaba en casa, en Malfoy Manor y ahora mírame en esta extraña ciudad, junto a ti… me ayudas a que no me termine de matar un regordete violento ebrio… que raros son los caminos de la vida.

Hermione se sintió extraña, no sabía a donde quería ir el rubio con esa declaración, pero trató de mantenerse casual.

- Bueno, así es la vida, siempre nos depara sorpresas y vivir cosas nuevas. Solo debemos seguir el camino que se nos presenta, siempre es para bien, lo sé por experiencia.

En ese momento Draco vio vuelta su perfil y sus increíbles ojos grises se posaron sobre los de Hermione.

Lentamente como se deslizaría una serpiente se acercó hacia ella. Su rostro se aproximo al de ella con la misma suavidad que lo hizo su cuerpo.

Torció su cara en un ángulo justo para besarla. La castaña sostuvo la respiración por un instante.

Pero se sobresaltaron al escuchar un leve frenado procedente del negro automóvil con el escudo del ministerio de magia.

El chofer salio del coche y les abrió la puerta, diciendo "Buenas noches".

Ambos estaban paralizados mirando al conductor allí parado.

Como despertando de un hechizo, Draco dijo,

- Menos mal que llegó, ya me estaba helando aquí. Vamos Granger entra al auto.

La susodicha, aun estaba dura y tardo unos momentos más en procesar lo ocurrido. Hizo caso a la indicación del rubio y ambos entraron en el coche.

En todo el camino, ninguno de los dos dijo una sola palabra ni se vieron las caras. Al llegar Hermione fue directamente hacia su habitación cerrando la puerta a sus espaldas.

Draco estaba muy cansado para recurrir a Neville y pedirle una poción contra el dolor que aun tenia en su cara, así que sacó del refrigerador unos cubos de hielo y atándolos a un trapo se los apoyo en la parte donde su rostro estaba rojo como un tomate por el golpe.

En eso escucha unos pasos y su corazón comenzó a palpitar más de prisa.

- Hola Draco, dolorido eh?

Casi con desilusión el rubio saludó a Luna.

- Hey Luna, que tal? Te felicito muy bien hecho lo de esta noche.

Llenado una taza con café, la joven de ojos plateados se acerco a la mesa y se sentó.

- Nah, solo que ya estuve en otras misiones y sinceramente me lo veía venir, es como si hubiera visto destellos alrededor del bajista.

Casi con renuencia a decirlo el Slytherin expresó,

- Bueno pero lo has hecho muy bien.

- Solo debes de prestar más atención y no llevarte por impulsos Draco ¿Por cierto como lo llevas?

- ¿El dolor? No es para tanto, no quiero que me quede un moretón y me desfigure el rostro es todo.

- No, no me refiero a eso. ¿Cómo llevas que te estás enamorando de Hermione?

- ¡¿Qué?!


Espero hayan disfrutado de leer este capitulo! Ahora si les prometo que pronto actualizaré!

Y por favor no dejen de escribirme reviews que son los que dan ánimo a seguir!

Besos a todas y que sueñen con Draco pero que no las interrumpa ningún frenado de coche jaja

ALE