Hoy me levanté en la enferma, me solía por mi despertador seguro llego tarde al trabajo, creo que es

virus, aunque es raro que yo me enferme

Siento debilidad y además también tengo fiebre. Odio mi vida ahora mismo.

Voy en el robot y mi celular suena, Anthony

Es mi momento para dejar las cosas en claro, antes de que Terry encuentre otro mensaje de él.

-Hola, Anthony

-Candy, Estaba pensando en invitarte a cenar esta noche.

-Mira, Anthony, gracias pero creo que no es una buena idea.

- ¿Por qué? ¿Estás saliendo con alguien? -menudo policía preguntón.

-Más que salir, es una relación.

Escucho que resopla y su respiración se agita.

-Está bien, pero puedo hacerlo en plan de amigos.

-Te llamaré, está entrando otra llamada.

Terry

-Hola, señor Grandchester

-Pequeña ¿Cómo estás?

-He estado bien, voy en camino al Publicidad.

-Cariño, no me gusta que hables por teléfono mientras conduce.

-Está bien, genio, entonces no llames si sabes que voy rumbo al trabajo.

Ríe a carcajadas.

Corto de nuevo.

¿Le digo que Anthony me llamó? Lo haré luego, la cabeza me va a explotar, ni en la peor de mis resacas

yo el sentido tan mal.

Llego al Advertising y voy directo al estudio, tenemos un día pesado, tenemos varias campañas que

terminar hoy. -Cariño, pero qué cara traes.

-Lo sé, me siento mal. Creo que tengo una mierda, pero me está matando.

-Habla con el jefe, seguro te da tu medicina. - carcajea, es tan sucia y yo rio yo también, no estaría

mal después de todo.

Continúo preparando la cámara, después de las horas me siento que mi vista no puede, estoy sudando

helado

-Candy ¿Te encuentras bien? -pregunta Archie arrugando la cara, otro que me hace sentir como la

mierda de lo fatal que seguro me veo.

-Todo bien, Archie, no te preocupes. - miento, me siento peor cada minuto que pasa.

Me tomo un momento y viajo a la oficina de Terry, no lo he visto en todo el día.

Primero pregunto a Julia si no está en una reunión, si no lo vi en todo el día es probable que

también ha tenido un día ocupado.

-Pasa, se alegrará al verte, ha tenido un día ocupado. -Umm. Su entusiasmo es alucinante.

Toco la puerta, escucho que habla y cuando me veo los ojos azules se iluminan, ahí está el guapo de

mi jefe, mi Terry, mi italiano sexy, se ve hermoso con su traje azul oscuro y su camisa de botones

blanca me hace querer quitársela.

¿Qué pasa contigo, Candy?

Creo que la fiebre está acabando conmigo. No estoy pensando con la cabeza, sino con otra cosa.

-Pequeña ¿Estás bien? - corre hacia mí y pone su mano en mi frente, esta fría.

-Estoy bien, quería verte. ¿Que tal tu dia?

-Mi día bien, me gusta, me pone en su silla, sé que la oficina es fría, pero no puedo sentir la

frescura en mi cuerpo.

-Estás pálida, nena ¿Tiene desayunado?

Niego con la cabeza, sé que la enfada que venga a trabajar sin desayunar, es tan controlador; pero la

la verdad es que nunca me ha gustado desayunar tan temprano.

Mi teléfono y la señal que lo contento, seguro es Annie. Cuando veo que frunce el

entrecejo, yo pongo de pie y le arrebato el celular de las manos, ni siquiera sé de mi reacción.

Mensaje de Anthony

«Candy, quiero verte de nuevo; Espero que me llames pronto como lo prometiste. »

¡La mierda del mundo! Pero qué carajos significa el mensaje, como un me gusta, si nos hubiésemos visto antes, ni siquiera le

prometí llamar, dije que lo llamaría, no sé si en que retorcedó mundo eso es prometer.

¡Mierda! El rostro de Terry está rojo como un tomate.

-Terry, no es lo que piensas-ruego pero mi voz es débil.

- ¿Qué significa ese mensaje, Candice? -Diablos, cuando dice mi nombre en ese tono es porque está

más que enfadado.

-No lo sé, él me llamó ahora, dijo que no podía salir con él porque estaba contigo. -le explico

pero no parece funcionar. -No es lo que tú piensas, lo dije, pero nunca se lo prometió.

- ¡Es lo mismo, Candy! -grita, su voz retumba en mi cabeza.

Aire, me falta el aire.

-Terry, por favor ...

- ¡Joder, Candy! ¿Para qué le dijiste que lo llamarías?

-Terry deja de gritar, por favor.

Todo me da vueltas, mi garganta está seca, necesito agua, necesito aire. ¡Dios! Veo doble. Terry

está hablando pero no logro escuchar lo que dice, pero a juzgar por su cara, sigue discutiendo.

Me pongo de pie y me acerco a él.

-Terry, cariño no ...

Todo oscurece…

¡Joder! ¿Qué es ese ruido?

— ¿Pequeña?

Es la voz de Terry, pero la escucho lejos.

—Mírame, pequeña.

Intento abrir los ojos, pero mi cabeza va a estallar, la luz es muy fuerte. Abro los ojos de par en par,

no reconozco la habitación.

— ¿Qué pasa? — ¡Joder! Mi garganta suena como hombre, tengo mucha sed.

—Pequeña, te desmayaste, lo siento mucho. Estaba tan enfadado que no me di cuenta de lo mal que

estabas por mi culpa. — se disculpa y sus ojos están llorosos. ¿Estaba llorando?

— ¿Qué pasa? —pregunto preocupada, su cara no me gusta nada en estos momentos.

—Me has dado el susto de mi vida—sonríe más calmado—Te has deshidratado, el cambio de clima

parece que ha afectado en tu cuerpo y mi enfado no ha ayudado.

—Lo siento. —musito.

Annie y la pequeña Eli entran con flores a la habitación.

—Venga chispita, dame un abrazo para reponerme.

La nena salta encima de mi y yo sonríe, lo de ser nueva mamá, postiza va a ser divertido. Pero estoy

tan feliz de poder hacerlo.

Regresamos al apartamento de Terry, luego del pequeño susto, quiere cuidar de mí señor.

Parece que el tema de Anthony ha quedado en el olvido, pero tengo que escribir en el idiota, él sabe lo

que hace y seguramente lo ha hecho con mala intención.

Camino hacia el despacho de Terry, escucho el tono de su voz, parece estar enfadado.

-Sí ... bueno, tiene que haber una explicación ... sigue intentándolo, no puede rendirse ... -Me ve y

sonríe-Comunícate conmigo si hay novedad ... Gracias, adiós. -Corta.

- ¿Podemos hablar? - sorprendo a Terry que está en su despacho.

-Nena ¿Qué haces despierta? ¿Te sientes bien? -Lo amo, es un exagerado, estaría bien enfermarse

de vez en cuando si me quiere enviar a sus cuidados. Me siento en su regazo y hundo mi nariz en su

pecho, el aroma de mi cielo.

-Sí, pero necesito hablar contigo. -tomo aire y espero que no te molestes con lo que voy a decir.

-Creo que es mejor que me reúna con Anthony para dejar las cosas claras, no quiero que hayan

malos entendidos

-Me parece bien- ¿En serio? No creo, su cara no lo dice. -pero yo iré contigo.

¡Joder!

No puedo acompañarme, no sé que Anthony me dijo lo de la supuesta demanda por agresión, aún no sé

quién fue la víctima, porque lo de su novia fue hace mucho tiempo. Empiezo a creer que Anthony se

inventó esa mierda.

-No es necesario.

-Sí, que lo es, no te dejaré sola con él.

- ¡Estás exagerando! - yo exalto

-Nena, serénate, no es bueno que te agites. -A la mierda con el sereno, Terry, ¡Maldición! olvídalo. -Me levanto de su regazo y lo dejo

hablando solo.

- ¡No maldigas! -me grita y lo ignoro.

Cierro la puerta y me voy a la habitación, me hace mucha falta Eli. Cuando discuto con Terry, yo

voy a leer un cuento a su cuarto para calmar mi enojo y darle un respiro al gruñón de su padre.

Escucho que Terry entra a la habitación, finjo que estoy durmiendo; estoy furiosa con él, le

permito que me cuide como una cría, pero tampoco tiene que acompañarme a todos lados.

Se mete bajo la sábana, mis pasteles están helados, siempre busco los suyos, pero prefiero aguantarme,

no haré ningún contacto con él.

Siento que me roza los pies y se la cuenta que están helados. Me abraza de espaldas, seguro piensa

que estoy dormida

-Sé que no duermes, señorita. - musita en mi cuello. ¡Calor!

Intento apartarlo por los codos, pero me tiene acorralada, siento su respiración agitada en mi espalda,

y algo más abajo.

¿Quiere hacerme el amor cuando estoy enfadada?

-Umm. Ni se le ocurra, señor Grandchester, déjeme dormir, estoy enferma.

-Yo te curaré-sisea y mi cuello se tensa, el hombre va a acabar conmigo.

Empieza a bajar el pequeño pantalón de algodón que usa para dormir, como no llevo ropa

interior, estoy frita. Mi respiración comienza, y él continúa con mi blusa, sí, estoy

completamente desnuda y de espaldas.

¡Calor! Me doy vuelta para verlo y no sé en qué momento se quitó su ropa, ¿o entró desnudo ?, qué

importa. Lo que importa es que acaba con mis nervios en estos momentos.

Me besa el cuello y suelto el primer gemido en su oído.

-Terry ...

-Dime, pequeña-su voz es ronca y coqueta. Él sabe lo que hace, está acabando conmigo.

Se supone que estoy enfadada con él, y enferma.

¿Estaba enferma?

-Estoy enfadada contigo.

¿De verdad?

Enfadada y le doy entrada a su lengua en mi boca, sí, que enojada estoy.

-Lo sé, estoy haciendo las pases contigo.

¿Ah?

Me embiste una primera vez vez y resuello; que sensación más divina; y no sé si es un efecto de que lo

quiero matar, pero quiero que continúe; segunda ... tercera ... embestida. Ya olvidé del por qué estaba

enfadada con él, clavo mis uñas en su espalda y él muerde mis labios; sus movimientos calculados

son más rápidos y todo mi cuerpo.

Me besa y me siento dolor en los labios, los toma, sabe qué son los suyos, toda mi vida es mío.

Me aporrea más rápido, y lo que antes tenía frío, ahora está hirviendo; estoy sudando de placer, lamo

su cuello y el gruñe; lo agarro del trasero para mover mis caderas con las de él y grito. Hacer el

amor enojada tiene sus ventajas, no hay caricias suaves, él me toma cuando quiere y quieres

yo lo permito porque siempre seré tu y de nadie más.

- ¿Qué es lo que más me gusta de mí? - anhela en mi cuello.

-Tus manos.

BUENO CHICAS AQUI TERMINAN LOS CAPITULOS ESPERO LOS DISFRUTEN QUE TENGAN UN DIA MAÑANA BESOS Y ABRAZOS ❤️