MARATON 9/10
Hoy haré una pequeña reunión familiar, sé que Terry necesita el apoyo de todos
nosotros en estos momentos, no quiero decirle nada sobre su madre aún porque la
pequeña Eli ha estado con nosotros todos los días y le encanta estar cada segundo
comiéndonos a besos. Mi madre llegará de Calabasas y mi hermano de Long Beach.
Preparé una cena en el Encore. Será una reunión sorpresa para mi prometido.
—Todo está perfecto, Candy, me imagino que te ha costado una fortuna—cuchichea
Eleanor. No soporto tenerla cerca después de saber la verdad.
—Lo hago por Terry. —contesto sin verla la cara.
—Mi hijo es afortunado de tener una novia que se preocupa por él, lástima que no
sepa que eres una mojigata que sólo anda detrás de su dinero.
¡La madre que la pario!
— ¡No te atrevas a meterte conmigo Eleanor! Ya conozco tu juego, pronto Terry
se dará cuenta la clase de mujer que eres.
Doy media vuelta y me voy a vomitar, se me revuelve el estómago tenerla cerca,
dentro de unos minutos Terry estará aquí y no quiero que me vea así. Con tantas
cosas no he podido hacerme las pruebas de embarazo, pero es evidente. Mis nauseas
matutinas no han cesado y lloro casi por todo.
Si en realidad estoy embarazada, comenzaré los preparativos de nuestra boda, estoy
feliz de que por fin me vaya a convertir en la señora Grandchester
Después de varias horas, la cena ha salido perfecta, Eleanor no se ha acercado a mí
después de nuestra pequeña riña. Terry se ha dado cuenta de la tensión entre
nosotras y no me obliga a interactuar con su madre.
Mi familia está aquí y la pequeña Eli habla sin parar, ahora sí se entienden mejor con
la pequeña Samantha. No han parado de cantar y de bailar al ritmo de la música. Yo
observo a mi prometido, está cansado de un largo día de trabajo, pero tiene la fuerza
para sostenerme en su regazo y darme besos por todos lados.
—Gracias—susurra—Es usted maravillosa, Señorita White.
—De nada, señor Grandchester
— ¡Hija! Te ves tan hermosa con tu vestido. Aunque un poco delgada, espero que el
señor esté cuidando de ti como se debe.
Terry resopla—Tranquila Pauna, cuido de ella como a mi vida.
Sí, los tiene en la palma de su mano, desde que me pidió matrimonio todos se dieron
cuenta del verdadero Terry, del que yo me enamoré y enseguida no había duda de que éramos el uno para el otro.
Cuando suena la canción When I Need You de la maravillosa Celine Dion , Terry
toma mi mano y me invita a bailar, pone sus manos en mi cintura y nos movemos al
son de la canción, hundo mi nariz en su cuello y lo huelo, mi aroma favorito, el aroma
de mi cielo.
When I need you…
I just close my eyes and I'm with you…
Esta vez soy yo la que canta en su oído, se me salen unas cuentas lágrimas pero aun
así le estoy cantando al amor de mi vida.
And all that I so wanna give you…
It's only a heartbeat away
—Cantas hermoso, mi amor. Te amo tanto, pequeña. — me abraza fuerte, huele mi
cabello y me acaricia la espalda con sus fuertes y cálidas manos.
Momentos así son lo que quisiera que fuesen eternos, él es el amor que jamás esperé
tener. El hombre que me ha rescatado no solamente de momentos peligroso, me salvó
de mi propio infierno.
—Quédate conmigo—susurro.
—Me quedaré contigo.
Al llegar al Hall, mi prometido se ha quedado dormido con su ropa puesta, lo observo
y sonrío para mis adentros, está cansado y aun así fue a la cena que le preparé. Le
quito los zapatos y la chaqueta, escucho que gruñe y toma mis muñecas para caer
encima de él. Me rodea con sus brazos y espero que se quede dormido.
Me levanto de la cama sin hacer mucho ruido, voy al baño y saco la bolsa plástica,
observo las pruebas de embarazo y se me hace una gran sonrisa en mi rostro. Me
siento la mujer más feliz del mundo.
Espero a que pasen los cinco minutos que dice la caja de instrucciones y me siento en
el suelo helado, inclino mis rodillas al pecho y espero. Se me han hecho una
eternidad. Cuando me inclino hacia el lavado para ver el resultado cojo la caja de
instrucciones, una línea es negativo y dos líneas sonpositivo , aclaro mi vista para ver
el resultado y no lo puedo creer, empiezo a sollozar en silencio siento cómo mis
lágrimas caen como grandes gotas de lluvia al ver el resultado, Positivo. ¡Estoy embarazada!
Limpio mi cara para quitar el maquillaje destruido por mis lágrimas, me pongo una
camisa de algodón de Terry para dormir, y me meto a la cama. Me acuesto sobre su
pecho y lo abrazo con todas mis fuerzas.
—Te amo, Terry Grandchester, me has hecho la mujer más feliz del mundo—susurro en
el silencio.
Espero que las cosas sean diferentes, seré madre; tendré un bebé de Terry, mi cara
dura y mi cara de póquer. No puedo ser más feliz en este momento, la noticia de que
seré madre es lo que necesitaba para sentirme fuerte y luchar por mi felicidad.
Nada puede salir mal esta vez, no quiero caer en pánico por esta nueva etapa de mi
vida, sé que Terry quiere ser padre, no es necesario que lo diga, se cómo ve a Eli
y me ve a mi cuando estoy con ella.
Eli estará feliz, tendrá un hermanito o hermanita, estoy tan emocionada que quiero
llorar de nuevo, las hormonas, supongo, ahora entiendo porqué he estado como una
magdalena estos últimos días. Y sé que ésto apenas comienza. Pero mi prometido y
futuro esposo estará a mi lado y es por eso que no tengo miedo.
Despierto esta mañana con las mismas ganas de vomitar que el día anterior, Terry
no se ha dado cuenta que he estado vomitando todas las mañanas, se levanta primero
que yo. Corro pero esta vez con mucho cuidado de no caerme y hacerme daño. Meto
la cara en váter. Expulso todo y me toco el vientre.
—Chispita, vas a acabar conmigo—susurro viéndome el vientre que todavía está más
plano que una tortilla.
No sé cómo darle la noticia a Terry, estoy tan emocionada y tengo una sonrisa
divertida en mi rostro a pesar de que acabo de vomitar. Lo único que quiero es ver a
mi prometido y darle un beso apasionado.
Salgo de la ducha y me preparo para bajar, es extraño que Terry no haya subido a
despertarme son más de las ocho de la mañana. Al entrar a la habitación hay una
pequeña nota sobre la mesa, por salir corriendo a vomitar no la vi.
"Nena, no quise despertarte, tuve que salir temprano para llevar a Eli a la escuela, Alicia está un poco
indispuesta hoy. Te Amo."
Bravo, y yo que quería darle la noticia hoy mismo, muero por ver su reacción. —Buenos días, señorita Candy—saluda la Sra. Ponny—Veo que ha amanecido más
feliz que de costumbre.
—Lo soy y quiero ese maravilloso desayuno de siempre, por favor—le sonrío.
—Enseguida, señorita.
Ahora tengo que cuidar mejor de mí, pero sé que pronto acabará en el inodoro, aun
así como un poco.
Como era de esperarse, al terminar de desayunar y tomar mi té, salí directo al baño a
vomitar. Salgo del Hall y me voy al trabajo, ni crea Terry Grandchester que dejaré de
trabajar para pasarme los días enteros en casa, de eso nada. Tengo que seguir haciendo
lo que me gusta, además a chispita seguro le gusta estar rodeado de modelos.
—Buenos días, cariño, te ves radiante hoy. —Andy y su gran abrazo, después de que
le dije que Terry lo mataría si me volvía dar una palmada en el culo, juró que ni
siquiera respiraría cerca de mí.
—Buenos días, lora. Tengo buenas noticias. —sonrío como una cría.
— ¿No? No me digas que… ¡No!
¿Tan obvio es?
Me sorprende que Andy empieza abanicar sus manos para evitar llorar.
—Ven aquí, dame un abrazo—solloza.
—Basta me harás llorar, Terry todavía no lo sabe. ¿Lo has visto?
—No, querida, pero seguro viene dentro de un rato, su recorrido habitual para marcar
territorio con los modelos que intentan ligar contigo,
—Eso es cierto, tengo que hacer un par de llamadas, ahora no cabe duda que hay que
apresurar un poco con los preparativos de la boda.
— ¡Me has hecho feliz, querida, mucho! —se seca las lágrimas de cocodrilo. Es
increíble su reacción, todavía me imagino la cara que pondrá Annie, o mi madre, Sí,
mi madre llorará más.
Todavía no sé si decirle de mi embarazo primero a Terry o la verdad sobre su
madre, seguro tendré que decirle la verdad sobre su madre primero, la quiero lejos de
nosotros cuanto antes.
— ¡Eso es todo por hoy, señores! —indica Archie
Terry no ha estado en todo el día en su despacho, no he querido llamarlo porque
también he estado muy ocupada hoy. Siento mucha ansiedad, necesito verlo cuanto
antes. Camino por los pasillos hasta llegar a su despacho, Julia me ve con una gran sonrisa y
me dice que Terry está en una reunión, ha estado ocupado todo el día en la sala de
juntas. Espero a que salga y cuando me ve, me abraza como si no me hubiese visto en
dos años.
—Te he extrañado hoy desde que me desperté sola en la cama—Hago mohín.
—Yo también te he extrañado, lo siento pequeña tenía que asegurarme de unos
contratos, pero ya estoy aquí, soy todo tuyo.
—Umm. Eso me gusta.
—Vamos, te llevaré a casa, quiero estar con mi prometida en la cama cuanto antes.
¡Calor! Esto de estar embarazada me está empezando a gustar.
Al cruzar las puertas del Hall, siento unas nauseas horribles, pero me contengo, no
quiero vomitar en el ascensor, sería de muy mal gusto para la gente de servicio. Por
fin las puertas se abren y mi prometido ex cara de póquer me toma de la mano y me
abre la puerta.
Me toma con fuerza del cuello y empieza a besarme, era cierto entonces lo de
meternos en la cama cuanto antes.
—Te deseo, nena—susurra en mi boca. —dime que me deseas.
—Te deseo…
¡Calor! ¡Calor!
Me desnuda y se desnuda en tres segundos él también, me acuesta sobre la cama y
empieza a besarme desde la boca, mi cuello, se detiene como siempre un poco más en
mis pechos y sigue trazando camino con su lengua hasta llegar a mi intimidad. Con
sus manos me hace unos suaves masajes en mis pechos y yo arqueo la espalda al
sentir cómo su respiración calienta por mi cuerpo.
Regresa a mi boca y se coloca en mis caderas que están hechas a su medida para estar
donde pertenece, dentro de mí.
—Ya quiero que seas la señora Grandchester—musita.
—Yo también…—arrastro las palabras, me está haciendo el amor de una manera
increíble y él quiere charlar.
— ¿Qué es lo que más te gusta de mí? — dice agitado.
—Tu cuerpo sobre el mío. —entierro mis dedos en su cabello y lo beso con fuerza.
Después de hacer el amor dos veces y quedarme dormida en su pecho, las náuseas
empiezan otra vez, salgo corriendo al baño y empiezo a vomitar mi desayuno, mi
almuerzo, el café que Andy me preparó. Todo directo al váter.
