Hace un año subí un one-shot llamado "No soy Gay" que pareció encantar a muchas personas y estas me pidieron continuación. En su momento no me apeteció la idea, pero hoy después de pensarla, tome la decisión de hacer algunos capítulos para ver que tal nos va.
Ladybug no me pertenece.
I am not Gay
Capítulo 2: Nuevos amigos
El regreso a clases de Marcus era complicado, si bien había pasado una semana apenas de su llegada, su reputación había subido como pólvora. Tikki le tranquilizo diciendo que aún tenía tiempo de dar una mejor imagen, pero tenía sus dudas. Esto no era Inglaterra, era Francia, no tenía amigos aquí como los tenía en otro país…ella aquí no era nadie, además no era ni un ella, era un él. Nunca había tenido amistades varones tan fuertes, no sabía cómo trataban los chicos entre ellos y apenas tenía vagos recuerdos de los chicos de su salón interactuando con ella como si fuera la menor de la clase.
Aquí era la mayor.
Lo cual si era un mundo de diferencia.
Estaba bien jodida.
Mientras sus pasos eran tensos, ignoraba las miradas de todos. Lo correcto sería saludar, pero temía miedo de intentarlo y ser rechazada.
Tikki siempre le reprendía que su autoestima era un problema serio.
—Buen día Marcus—hablo una voz a su espalda cuando llego al salón.
Giro su asiento bien para ver a Adrien a su lado, la sonrisa en su rostro parecía un poco tensa y su cuerpo estaba de peor forma.
Alzo una ceja confundida.
Luego recordó que no habían tenido el mejor inicio de todos y que había aceptado ir a almorzar con este, además de sus amigos probablemente. Por lo cual estaba viendo si ella cumplía su promesa o había algo diferente en su actitud con él.
No lo culpaba.
Incluso ella se replanteo varias veces si era una buena idea, pero Tikki al final había terminado convenciéndola de hacer lo correcto.
—Mark—señalo de pronto.
Ahora quien parecía confundido era Adrien.
Volteo el rostro nervioso, Tikki había dicho que si este le llamaba de alguna forma más cómoda, tal vez no se sintiera tan incómodo. Los sobrenombres son algo personal entre amigos.
Recordó con un poco de nervios a una de sus mejores amigas en Inglaterra, sus ojos castaños y su cabello azulado como el suyo.
"Torpe Marinette"
Se preguntó cómo estaría ella.
Ignoro sus pensamientos sobre Kagami, esta estaría probablemente aun como la mejor de su clase en Inglaterra en esgrima. No se había podido despedir bien de esta por todo lo sucedido, pero ella entendería, estaba segura que sí.
La vería en el próximo torneo de esgrima por televisión, donde seguramente ganaría.
Regresando a la realidad.
—Marcus no me agrada mucho…prefiero que me digan Mark—se encogió de hombros.
Era verdad, había pedido el nombre de Mark mucho más que el de Marcus, pero cuando le entregaron su identificación falsa, Colette parece haberle ignorado.
Esa desgracia.
Estaba segura que solo fue para molestarle, había visto sus ojos brillar de malicia. Como si fuera un juego del destino tener el nombre de Marcus.
—Me parece perfecto Mark—hablo Adrien un poco emocionado.
¿Este chico no tenía amigos?
Cuando tomo asiento noto la mirada curiosa de Nino y Alya sobre su amigo, pero no parecían querer verlo a él. Bueno ya pasaría, debía ir poco a poco con el salón.
¿No podían odiarlo por siempre?
¿Cierto?
Por algún motivo su cerebro no parecía muy convencido.
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—¿Por qué él está aquí?—señalo Alya con evidente desagrado a la hora del almuerzo.
La ignoro olímpicamente, mientras que Adrien parecía totalmente avergonzado del comportamiento de su amiga.
No importaba.
Se había enfrentado antes al rechazo, si bien dolía, era manejable. Como Ladybug y Marinette, había tenido que fingir mucho tiempo no ser la otra, así que la actuación era bastante convincente en su vida.
Tikki le reprocho por eso, pero la ignoro rodando los ojos mentalmente.
Saco de su bolsa los panes que compro en la mañana, era una buena cocinera para preparar un almuerzo decente, pero su horario de sueño siempre jugaba en su contra. Extrañaba los almuerzos que su madre preparaba con cariño, aquí tendría que aprender a sobrevivir a base de pan.
Mordisqueo un poco.
Tenía un poco de picante, delicioso.
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—Invite a Mark a comer con nosotros, porque somos buenos compañeros—señalo Adrien con advertencia en su voz.
Alya bufo de brazos cruzados.
Por otro lado Nino parecía estar dividido, era accesible para conocer a personas nuevas, pero tampoco parecía querer hacerlo si eso molestaba a Alya.
Era increíble.
Adrien gimió por bajo, era mejor cambiar de tema pronto.
—¿Ese es tu almuerzo?—le pregunto a Mark quien comida tranquilamente.
Noto con pesar que solo había alguna cantidad grandes de panes en la bolsa y una bebida de lata. Si bien tampoco era como si él tuviera una madre cariñosa (como las de Nino y Alya) para prepararle un almuerzo, sus amigos solían llevarle comida de verdad, no la saludable a dieta de Nathalie.
Hoy el almuerzo había tocado a la madre de Alya, que era una experta cocinera, por lo que era especialmente delicioso.
Era genial comer comida casera.
—Si—señalo sin darle mucha respuesta.
Parecía concentrado en su comida.
Noto una chispa de curiosidad en los ojos de Alya, lo cual le tranquilizo, eso sería suficiente para hacerle entablar una conversación con el nuevo.
Tal vez podría hacer que fueran amigos.
La esperanza es lo último que se pierde.
—¿Acaso tus padres no te mandan almuerzo?—pregunto la morena ladeando el rostro.
Parecía que esta estaba formando un rompecabezas de quien era ese chico, buscando piezas a tientas para averiguar un poco más sobre Mark.
Adrien lo noto primero.
Como el pan se detuvo en el aire, como la mirada del chico se hizo distante y su cuerpo se tensó.
Lo supo con eso, mucho antes que abriera la boca.
—No tengo padres—gruño incomodo antes de ponerse de pie.
Sin despedirse se fue caminando con las manos en sus bolsillos.
No regreso después a clases.
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Por otra parte Marinette estaba en medio de la torre de Paris, haber subido como súper héroe fue fácil, ahora estaba en una parte donde no tenía cámaras, asegurándose de tomar un respiro.
—No puedes irte cada que alguien nombre a tus padres—intento calmarle Tikki.
Tenía razón, pero aun así no lo hacía más fácil.
Los recuerdos de su padre eran cálidos, sus abrazos gigantes y la forma en que la trataba como una princesa cuando era niña. Su madre en cambio, siempre le ayudaba a cocer y tejer, enseñándole poco a poco el arte, además de preparar panes especiales para ella.
Suspiro viendo las nubes.
Sus padres estaban bien, Marinette tenía a sus padres a salvo en otro país, Mark por otra parte no tenía padres.
La soledad golpeo en su pecho, con un constante recordatorio que ahí estaba, sin intención de irse de su pecho.
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Alya suspiro por décima vez antes de salir de clases, Adrien claramente estaba molesto con ella por arruinar la oportunidad de tener un almuerzo con el chico nuevo. Sabía que la pregunta había sido algo entrometida y tuvo que haber supuesto que algo malo estaba en el asunto. Pero no podían culparla, no quiso herir al chico aunque este no fuera de su total agrado.
—Lo siento Adrien te prometo que cuando regrese me disculpare—volvió a repetir.
Sabía lo importante que eran las amistades para Adrien.
El rubio al parecer había soportado bien su ultima hora de disculpas, ya que ahora le daba una mirada un poco más relajada.
—Tranquila Alya, no conocemos nada de Mark…es normal que cometamos estos errores—murmuro preocupado.
Mark no tenía padres.
Había venido a un país diferente, aunque parecía conocerlo, no era menos preocupante.
¿Qué ocultaba el chico?
Odiaba ser como Alya, pero él también estaba comenzando a sentir curiosidad por el chico nuevo, sobre su vida.
—Bueno ya no podemos hacer nada por hoy, será mejor cambiar a un tema más tranquilo como los nuevos héroes que tiene Paris—intervino rápidamente Nino.
Los ojos de Alya y Adrien brillaron.
La charla sobre la reaparición de Ladybug y además que ahora parecía tener un compañero de batallas, monopolizo la tarde de los chicos.
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El siguiente día Mark entro a clases tranquilamente y bostezando un poco, al parecer el chico no había dormido bien. Ignoro la burla implícita de Chloé a su persona, como si esta no existiera, lo que hizo molestar a la chica aún más. De reojo este vio unos momentos a Ivan y Mylene, la nueva pareja del grupo, quienes hablaban entre sonrisas de algún asunto.
Aprovechando que su atención parecía en ellos, Adrien le hizo muecas a Alya mientras entraban.
Esta gimió algo humillada.
Aun así parecía tiesa en su lugar, por lo que camino con ella.
—Buen día Mark—saludo Adrien nervioso, de que todo su avance se fuera por el caño.
El chico volteo tranquilamente a verlo con su usual indiferencia, sin pasar desapercibido a Alya al lado de este.
Aun así Ignorándola.
Parecía ignorar a todo el mundo.
—Buen día—hablo buscando entre su mochila negra su Tablet.
Adrien codeo el costado de Alya.
Esta gruño.
—Siento mi comportamiento, el día anterior—parecía como si quisiera vomitar esa disculpa.
Pero noto que Marcus veía fijamente a Alya a los ojos, durante unos segundos estaban evaluándose. De pronto Mark suspiro desviando la mirada.
—No es un tema de mi agrado, lamento también el irme de esa forma—se disculpó con más soltura.
Antes de regresar su atención total a su Tablet.
Alya asintió decidida a que era suficiente.
—¡ADRINKIS!—grito Chloé tirándose sobre Adrien.
La clase comenzó poco después.
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—¿No almorzaras hoy con nosotros?—pregunto Adrien al ver al chico caminar en dirección contraria por donde fueron Alya y Nino.
Mark se detuvo con tranquilidad y le dio una mirada sobre su hombro.
—Tus amigos no parecen muy cómodos en mi presencia, no quiero causar problemas entre amigos—explico encogiéndose de hombros y volviendo a caminar.
Los hombros de Adrien cayeron algo derrotados, tal vez la idea de ser amigo de Mark no era la mejor de todas, este no parecía interesado.
En su bolsillo Plagg demando queso.
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—Eso fue grosero, te estaba invitando de nuevo—gruño Tikki desde su bolsillo.
Rodo los ojos algo fastidiada.
—Es claro que no soy de su agrado—
—¿De quién es la culpa?—
—Acepto que mía, simplemente no voy a meterme entre una buena amistad, los tres son buenos chicos—
Tikki gruño disgustada.
Los temas sobre la amistad siempre eran especialmente sensibles para la pequeña deidad.
Camino tranquilamente en dirección de la biblioteca, en busca de un buen libro que leer durante las horas de almuerzo. Ahora que estaría sola sería bueno entretenerse con algo, además la mayoría de materia que había visto ese día, ella ya la sabía.
Lo sucedido con sus padres fue a la mitad del segundo semestre de su año escolar, por eso cuando decidió desaparecer, lo hizo perdiendo ese año. Aun así desde que Kagami y Clarissa habían sido sus amigas, ambas tenían una obsesión con las notas.
La obligaban a estudiar como poseída, así que conocía bien lo que pasaba.
La imagen de su amiga de pelo azulado, al lado de la chica rubia de ojos de color ámbar, le hizo sonreír con nostalgia.
Sabía que enviar cartas era imposible.
Pero tal vez si hablaba con Colette, pudiera saber cómo estaban ellas.
—Pero mira que linda niña esta aquí—escucho una voz antes de llegar a la biblioteca.
Esa voz era burlista, algo asquerosa y la había escuchado multitud de veces antes. Muchos casos de acoso escolar, en medio de las calles en la noche de hombros dispuesto a propasarse con chicas. La misma de los chicos mayores de Inglaterra que una vez habían rodeado a Kagami intentando sobrepasarse con ella, para que esta les diera después una paliza.
Aunque no todos eran expertos en esgrima.
Su sangre se helo.
Sabía que había en todos lados esa clase de hombres, sabía que no podría salvar a todas las chicas o chicos.
Se volteo rápidamente con furia flameando de sus ojos, no dejaría que algo así pasara frente a sus narices.
En el pasillo escolar estaban otros chicos del último año, eran tres grandes mamulones que no se molestó en procesar. Lo que si noto es que uno de ellos tenía una pobre chica de cabellera rubia entre los casilleros, viéndola con ojos divertidos.
Era Rose.
Su compañera parecía asustada y a punto de llorar.
Su ira se incrementó.
Hacerle algo así a una chica tan dulce, era imperdonable.
—Sé que eres dos años menos, pero mira que cuerpo tienes, seguro no le molestara que lo toquemos un poco—señalo este viéndole de arriba abajo como un trozo de carne.
Esos…malditos.
Odiaba eso, la parte del ser humano que daña de esa forma a otros.
Sobre todo al ver el rostro de Rose pálido, paralizada del miedo a punto de gritar.
—Oe cerdo—llamo de pronto.
Los tres chicos se voltearon al mismo tiempo, igual que Rose quien abrió aún más sus ojos, algo aliviada de ver un rostro familiar.
—Mocoso mira, eres un enclenque que no vio nada, si te largas prometemos no darte una paliza—hablo uno de los chicos a sus costados.
Lo ignoro.
Viendo atentamente la mano que sujetaba el mentón de Rose.
—Suelta a esa chica en este instante—hablo con voz suave y tranquila.
Eso era peor.
Tikki conocía esa voz.
Cuando era Ladybug siempre mostraba una voz calmada y segura para el público, cuando era algo más alta era porque estaba nerviosa y sus tartamudeos eran cuando estaba preocupada de no lograrlo. Pero en pocas ocasiones tenía esa voz, una suave y tranquila, como el de una serpiente antes de lanzarse al cuello de un animal para darle el golpe final.
Porque ella ahora tenía una fría calma.
Que busca sangre.
El que tenía a Rose le dio una mirada a uno de los chicos, que se en camino a él con las manos juntas, listo para pegarle. Esquivo su golpe fácilmente, notando la inexperiencia de una batalla real, que no había entrenado y que solo alzaría alguna que otra pesa.
Dio un giro sobre su cuerpo antes de darle una patada que lo mando al final del pasillo.
Cuando el segundo salto sobre él, se hizo para atrás y lo mando volando por la barandilla al primer piso (estar en el segundo piso tenía sus ventajas) donde escucho varios gritos de terror y gemidos de los chicos que estaban disfrutando su hora de almuerzo.
No estaba muerto, con suerte un hueso roto.
El que tenía a Rose la tiro al suelo y se lanzó sobre él, sabía pelear, no era bueno, pero tenía una base algo aceptable. Esquivo rápidamente los ataques del chico, con su agilidad normal, no ocupaba de su fuerza como héroe para hacer caer a tipos como ellos.
Eso además le daba mayor satisfacción por algún motivo, usar su propia fuerza, usar sus propias manos.
El puño del sujeto fue su perdición.
Lo esquivo mientras sujetaba su muñeca, giro sobre su cuerpo haciendo una llave para lanzarlo por los aires, de la cual tal vez había forzado algunas partes, totalmente consiente, para que su brazo se dislocara antes de caer con un grito de dolor.
Este comenzó a llorar tocando su brazo, lo cual solamente estaría empeorando la lección.
Hoy se sentía benevolente, pudo haber roto su brazo sin dificultad.
—¡MARCUS STRAUSS A LA OFICINA DEL DIRECTOR!—grito la profesora que más rápido llego a el lugar.
Se encogió de hombros aceptando el castigo, sabía que no podría hacer eso sin tener una reprimenda. Antes de seguir a la profesora, ignorando a los otros que intentaban ayudar a los idiotas, se detuvo frente a Rose que seguía de rodillas en el suelo viéndolo fijamente.
—¿Estas bien?—pregunto con preocupación.
Esta asintió aun sobre el shock que parecía tener.
—Bien—musito.
Eso era lo importante ahora.
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Tanto Alya como Nino y como él, miraron incrédulos a Mark entrar al despacho del director sin sentir una pizca de culpa. Cuando uno de los chicos del último año, Kid si no equivocaban, cayo de golpe en la mesa donde los tres almorzaban, corrieron para ver qué pasaba por las escaleras. Lo único que vieron fue como Mark rápidamente disloco el hombre de un chico que lanzo sobre su espalda. Logan un integrante del club de karate, que media tres veces más que el delicado chico.
Con una facilidad alarmante.
Después este desapareció con el director.
—¡Rose!—exclamo Juleka al llegar al lugar corriendo para ayudar a su amiga a incorporarse.
La chica parecía haber presenciado todo, pero estaba en una especie de shock. No ayudo mucho que prácticamente fuera rodeada por todos sus compañeros de clase.
—Este comportamiento es inaceptable, ese chico merece la expulsión de este colegio de inmediato—grito una profesora al revisar el hombro de Logan.
Eso pareció prender algo en Rose.
—¡NO!—grito captando la atención de los profesores.
Estos la vieron fijamente, mientras ella aunque algo pálida, parecía más firme que antes.
—Marcus solo estaba defendiéndome de esos chicos, él solo quiso ayudarme—indico al borde de las lágrimas.
¿Él la defendió?
Adrien miro sorprendido de esa revelación, como el resto de su clase. Los profesores parecían incomodos viéndose entre sí.
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Suspendido una semana.
En realidad era menos de lo que espero merecer por haber rodo el brazo a un chico, dislocado el hombro a otro y dejarle un morete en el pecho a otro. Aun así el director comento que una de los testigos hablo por él, diciendo que la defendió, si bien fue uso excesivo de fuerza, tenía un punto a su favor.
Sonrió de medio lado pensando en Rose, era una buena chica.
Cuando salió de la oficina los demás estaban en clases y ella gozaba de una semana libre, la cual no le preocupaba perder la materia.
Salió rápidamente del colegio, con Tikki en su hombro.
—Esto significa que Ladybug podrá tener un tiempo tranquilo de patrullas—expreso con una sonrisa.
Tikki le vio algo molesta.
—Usaste mucha fuerza—
—Esos torpes lo merecían—
No de acuerdo le restaron importancia, era hora que Ladybug entrara en acción.
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Para Adrien esa semana fue frustrante, no solo el hecho de que Marcus no estuviera por ninguna parte de la escuela, si no que no tenía dirección o algo para ir a buscarlo. También sentía que estaba fallando como Chat Noir, pues Ladybug, quien parecía no tenía vida aparte de su forma de héroe, estaba siempre al pendiente de la ciudad. Mientras él estaba en clases, la chica había detenido a un akuma con soltura, salvado de asalto a tres tiendas y metido a tres criminales a la cárcel.
Esta siempre se mostraba con una sonrisa en las cámaras, prometiendo a Paris protegerle antes de salir volando.
Él no tenía oportunidad si quiera de llegar cuando ya todos se habían ido.
—Soy un pésimo compañero de batallas—gruño el día que Marcus se suponía iría a clases de nuevo.
Después que todos escucharan la historia de Rose, parecían cambiar nuevamente su forma de ver a Marcus, como un héroe andante con mala actitud. Juleka rápidamente había alegado que el chico se merecía una oportunidad con todos y él la apoyo rápidamente.
Rose parecía sonrojada al escuchar el nombre del chico.
Al parecer alguien tenía un leve enamoramiento por Marcus.
—Bueno fue su héroe—alejo Alya con un encogimiento de hombros.
En realidad todos estaban de acuerdo (menos Chloé, pero no importaba) que el chico tuvo una actitud muy genial, que era digna de mención.
Puede que por eso todo quedo en silencio cuando Marcus entro unos minutos antes del toque a la clase, causando que este se quedara congelado unos momentos, alzara una ceja y caminara de forma lenta a su asiento. Estaba precavido, notando claramente el silencio y las miradas sobre él.
No pudo evitarlo.
—Buen día Mark, me alegra que regresaras—hablo Adrien con una sonrisa.
Esto pareció calmar un poco a Marcus, aun así algo tenso.
—Supongo—estaba incómodo y muy nervioso.
No le gustaba ser el centro de atención, obviamente.
Rápidamente Rose se levantó para estar al lado de este, Mark cambio su expresión tensa a una más relajada, viéndola con tranquilidad y pareciendo influenciar a la chica un aura más positiva.
¿Le gustaría Rose?
Adrien admitía que Rose era muy tierna y bonita, contrarrestando mucho a la actitud de Mark, lo cual no extrañaría que se llegaran a gustar.
Pero también sentía que la actitud de Mark cambiaba, para relajar los nervios de Rose. Era sin duda, una actitud muy amable.
—Muchas gracias por tu ayuda la semana pasada Marcus, lamento que por mi culpa te suspendieran una semana—hablo tímidamente la rubia.
El rostro de Marcus se relajó aún más, aunque de reojo pareció notar que todos estaban presenciando eso, por lo cual hizo una leve mueca que desapareció casi al instante.
—Lo importante es que estuvieras a salvo, lo demás no tiene mucha relevancia—voz serena, calmada y actitud cool.
Adrien juro escuchar a la mayoría de chicas del aula suspirar, sonrió divertido.
—Espero aceptes esto como muestra de gratitud—dijo Rose extendiendo un paquete pequeño.
Marcus tomo con cuidado el paquete, abriéndolo tranquilamente, aunque no noto que el rostro de Rose se puso algo pálido, probablemente esperando que lo abriera en un lugar privado.
El chico saco un pequeño pañuelo de seda rosado, con su nombre bordado en letras blancas en el borde. Marcus vio detenidamente el nombre unos momentos, como si estuviera identificándolo, antes de sonreír levemente.
—Muchas gracias, aprecio el obsequio—dijo de forma suelta.
Eso no era posible.
Adrien alzo sus cejas sorprendido, mientras Rose se sonrojaba furiosamente y corría a su asiento. Estaba intentando identificas si el chico era muy amable o un playboy, ya que su forma de hablar con las chicas era demasiado natural, cuando a esta edad está el tartamudeo, los nervios y la torpeza.
¿Tanta diferencia hacía un año?
Marcus guardo el pañuelo en su bolsillo, justo cuando la profesora entro.
Era increíble.
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Al salir de clases, Marcus estaba pensando seriamente en ir a patrullar un poco mientras había luz del día, cuando una mano en su brazo lo detuvo de sus intentos. Se volteo confundido al ver a la morena amiga de Adrien, quien se llamaba Alya y además era su compañera de asiento. Detrás de ella tanto Nino como Adrien estaban esperando algo.
¿Esperando que?
—Hey chico guapo, tú te vienes a comer un helado con nosotros, ahora que no han venido por Adrien—demando Alya con voz más amable que antes.
Alzo una ceja desconfiada.
¿Qué había pasado?
—Pensé que no te agradaba mi actitud—respondió algo cortante y a la defensiva.
Pero esta vez no pareció afectar a Alya.
—Salvaste a Rose, fuiste amable con ella y además eres guapo…no veo por qué deba desconfiar de ti—le guiño un ojo divertida.
Entonces sin preguntarle, le arrastro a los otros dos.
Era curioso.
Esa chica tenía algo picaro y divertido que le agradaba.
En su mochila Tikki le indicó que fuera con ellos.
Bueno la patrulla tendría que esperar un poco.
Continuara…
Kagami es un personaje que aparece apenas en la segunda temporada, pero me pareció bastante interesante y noble, a pesar que será un obstáculo para el Adrien x Marinette, la chica me agrado. Por eso tendrá su nombre por aquí recurrentemente.
Lo anuncie en Facebook, pero ahora me toca aquí. Esdta historia ya tiene al menos 15 capitulos totalmente creados, pero aun le faltan maximo unos cinco con epilogo incluido. Asi que las actualizaciones van a ser semanales, los viernes sin falta y en especiales probablemente antes. Para que esten informados.
Nota:
Por si no lo saben en mi perfil tengo un link de mi página en Facebook donde público mis actualizaciones y donde chateo con los chicos sobre temas de anime, manga, juegos, libros, series…etc por si alguno quiere comunicarse conmigo o visitar un rato para conocerme mejor.
Sayonara sexys lectores.
