Hace un año subí un one-shot llamado "No soy Gay" que pareció encantar a muchas personas y estas me pidieron continuación. En su momento no me apeteció la idea, pero hoy después de pensarla, tome la decisión de hacer algunos capítulos para ver que tal nos va.

Ladybug no me pertenece.

I am not Gay

Capítulo 4: Trabajo en equipo.

Tanto Ladybug como Chat Noir suspiraron al ver como Alya ahora estaba a salvo en tierra firme, después de ser casi ofrendada como sacrificio para que un akuma llamara a lo que parecía ser un muerto. Las personas siempre tendían a tener ese deseo de traer a los muertos a la vida, un akuma al menos debería intentarlo en alguna ocasión.

Pero que lastimara a Alya.

Para Marinette y Adrien quien la consideraban alguien de confianza en la vida real, no era bueno verla casi sacrificada.

También esa necesidad de grabarlo todo y exponerse al peligro.

Ocuparían una charla seria con esta joven.

Mientras los dos se iban rápidamente para no revelar sus identidades, Marinette suspiro cuando termino en medio de un callejón con Tikki en su bolsillo, que por supuesto, tendría galletas listas para que estuvieran preparadas. No sería la primera vez que hubiera un ataque doble en un mismo día.

Había un especial silencio entre ambas.

Lo recordaba.

Anteriormente Tikki le había contado sobre su trabajo como Miraculous, como había ayudado en gran parte de la historia en diferentes momentos donde el mal aparecía. Si bien esta estaba especialmente orgullosa de cada Mariquita que hubiera existido, recordaba cómo había investigado por aparte sobre algunas.

Ninguna aparecía especialmente diciendo que era una Ladybug.

Simplemente aparecían como figuras históricas.

Algunas incluso habían tenido finales muy tristes, por lo cual, el tema de Ladybug en el pasado, no era muy tocado ahora para ellas. Solamente fue tocado cuando con Fu, este le explico lo que implicaba los Miraculous de los demás portadores, en especial los de Tikki y los del gato.

Soltó un suspiro viendo al cielo.

Algún día su historia como Ladybug también formaría parte de esta enorme línea del tiempo.

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Era divertido ver como las cosas pueden cambiar en tan poco tiempo, no había pasado más de un par de semanas desde que Marcus había entrado a su clase, que si bien aún no se relacionaba con todo el grupo, había un respeto mutuo entre ellos. Adrien podía ver como poco a poco el chico silencioso, ganaba el cariño de la clase, especialmente el de Alya y Nino. Nino siempre parecía interesado en charlar de música con Mark, quien siempre era paciente y lo escuchaba atentamente, además de que con Alya, esta hablaba horas y horas de Ladybug (él también solía hacerlo) y escuchaba pacientemente con una sonrisa a que terminara.

Los tres ahora estaban viendo como había chocado sin culpa con Nathaniel, pero este en lugar de tratarlo con indiferencia, comenzó alagarlo.

—Tus dibujos de Ladybug son geniales—hablo Mark con una poco usual energía.

Nathaniel sonreía nerviosamente, siendo siempre bastante tímido en lo que representaba su arte.

—Es un gran héroe, no pude evitarlo—susurraba con la mano tras su nuca.

En lugar de regresar su trabajo, Mark observo detenidamente lo que parecía un comic de Ladybug, viéndolo con gran emoción.

Antes de regresarlo y caminar donde ellos, saludando de repente a Max quien lo tomo del brazo y lo llevo a una esquina para charlar con Kim y él.

—Se está haciendo popular—hablo Alya con orgullo.

Tanto Nino como él rodaron los ojos divertidos.

Efectivamente la clase comenzaba a notarlo.

Max y Kim solían arrastrarlo en clases cuando los proyectos eran solo de tres, ellos habían alegado a la profesora por un grupo de cuatro, pero Max y Kim los ignoraron cuando robaron a Mark de sus narices. Rose y Juleka también solían robarlo en los almuerzos, para compartir comidas con el chico, quien sonreía amablemente aceptando lo que les diera. Ivan se detenía en los pasillos prestándole música a este, mientras Mylene le daba siempre un tierno saludo. Ahora también parecía que charlaría ocasionalmente con Nathaniel de arte.

Su salón lo quería mucho.

Aunque todos le hablaran, era conocido que con quien más pasaba tiempo, era con Alya, Nino y Adrien.

Poco después la campana sonó dando inicio a las clases, mientras Mark tomaba asiento al lado de Alya, quien le saludaba con un fuerte abrazo, a ellos solo les dio una rápida sacudida de mano por que la profesora entro.

Las clases iniciaban.

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—¡TRABAJO EN PAREJAS!—se quejó Alya al salir del salón de historia, totalmente indignada.

Los chicos y ella (Marinette), decidieron dejarla despotricar contra los profesores, pues cuando ella cuestiono la del trabajo en grupos de cuatro, casi la sacan del aula.

—El único trio que aceptaron fue el de Mylene, Rose y Juleka por que quedaba uno por fuera—señalo Mark algo nervioso.

Cuando se anunció el trabajo grupal, fue todo un campo de batalla. Max y Kim discutieron que dejaran a Mark trabajar con ellos, pero las chicas se negaron a ceder.

Las chicas eran peligrosas.

—Lo mejor será decidir con quién haremos pareja nosotros—musito Nino especialmente tímido.

Tanto Adrien como ella se dieron una mirada maliciosa, no era un secreto entre ellos la evidente atracción de Nino por Alya, aunque esta no parecía dar muestras de conocer esos sentimientos o hacer algo al respecto. Así que ahora que Adrien no estaba de mal tercio, solía trabajar junto a ella para dejar a los dos solos.

Los ojos del otro estaban brillando.

Sabían que hacer.

—¿Mark hacemos equipo?—pregunto Adrien con naturalidad.

Vieron la mirada confundida de Alya, al igual que la de pánico de Nino, quien capto rápidamente la indirecta.

—Claro yo ya lleve esta materia y se cómo trabajar con tu pesado horario, así Nino y Alya podrán trabajar mejor juntos—señalo inteligentemente.

El horario de Adrien era de conocimiento de los tres, al menos en lo que siempre estaba cargado.

La comprensión llego al rostro de Alya, quien asintió.

—Quería trabajar con Mark, pero en eso tienen razón—hablo la morena.

Vieron como Nino se desinflaba ante eso, los tres temían que Alya comenzara a desarrollar sentimientos por Mark, pero más parecía una curiosidad de descubrir todo lo relacionado a su persona.

Aun no descubría mucho.

—Bien Nino vamos a trabajar—dijo emocionada, tomando al chico del brazo, sonrojándolo y corriendo a la salida.

Adrien y ella rieron nerviosos al ver a esa pareja, antes de verse con calma.

—Mañana después de clase tengo un agujero en mi horario, podemos trabajar aquí en la biblioteca—propuso el rubio con emoción.

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Mark era el primer amigo real que realizaba desde que conoció a Nino y Alya, además había algo del chico que le agradaba mucho. Si bien Mark no era de hablar mucho, siempre tenía esa forma correcta de tratar a otros con justicia, ser amable y brindar una mano de ayuda a todos.

Adrien tenía a Nino como mejor amigo.

Alya como mejor amiga.

Pero con Mark era una amistad diferente, era como si fuera el amigo perfecto.

—Me parece perfecto, yo intentare adelantar todo lo posible hoy—exclamo el peli azul con una sonrisa.

Sin entender por qué, Adrien sintió un pequeño revoltijo en la parte de su estómago cuando sonrió el chico.

Esa sonrisa le parecía familiar.

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La patrulla esa noche no pareció ser muy movida, no tuvieron mucha acción y eso les alegraba a ambos héroes, significaba que Paris por una noche podría dormir completamente segura y que nadie sufriría. Pero una patrulla así de silenciosa del mal, solo significaba algo.

—¿Cuántos años tienes My lady?—cuestiono Chat moviendo las cejas.

Si bien había aclarado que no quería un compañero o un amigo, Chat Noir solía tener esos momentos donde dejaba la idea de "identidad secreta" para comenzar hacer un perfil de ella.

Rodo los ojos.

Pensando que con tantas negativas, ya se hubiera acostumbrado a no hablar sobre el tema.

—Bueno no espero que más de cinco mil años, eso me dejaría en problemas cuando fuéramos una pareja—añadió con tono coqueto.

Ese era otro problema de Chat Noir, tenía serios problemas con su coqueteo constante. Si bien había visto actuar como un perfecto caballero coqueto con otras mujeres, al estar constantemente a su alrededor, sus coqueteos en su mayoría eran direccionados a su persona.

Nunca soporto a los hombres coquetos.

La imagen de Bennedict llego a su mente.

Un chico espontaneo pero tranquilo y bastante amable.

Suspiro pesadamente.

—Espero ese suspiro sea por mí—ronroneo Chat.

Lo vio de mala forma.

Que daría por estar ahora en Inglaterra, pero este era ahora su lugar de trabajo y debía hacer bien su trabajo. Así que en su lugar se levantó de su asiento.

—Buena noche Chat Noir—se despidió aburrida saltando por los edificios.

Mientras en la torre Eiffel donde habían estado minutos antes, Chat Noir se quedaba suspirando al verla partir. Puede que si fuera muy coqueto, pero no veía a nadie con los mismos ojos con que veía a Ladybug. Además, ninguna chica se parecía a ella y sus palabras coquetas, eran la más sincera verdad desde el fondo de su corazón.

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Al día siguiente Marinette llego con un poco de la investigación avanzada, había tomado algunos archivos que tenía en la computadora datos curiosos que había investigado anteriormente. Tikki había aportado sus opiniones propias de los hechos históricos, a lo cual esta comento que sería muy extraño añadirlos sin poder explicar quién lo dijo.

—Serias una gran maestra de historia—comento caminando a la biblioteca.

Tikki sonrió emocionada ante el elogio.

Se detuvo cuando vio a una chica tirar sus cuadernos por equivocación, para su mala suerte Chloé pasaba por ahí y soltó una risa burlista que la hizo casi querer llorar. Antes que pudieran decirle nada, se arrodillo a su lado para ayudarle a recoger sus cuadernos.

La chica tímida acepto la ayuda, sonrojándose y corriendo nerviosa en dirección contraria.

Ladeo la cabeza confundida.

—Eres muy popular Mark—dijo Tikki usando su nombre de civil.

Giro a verle antes de encogerse de hombros, sin saber de qué hablaba.

Al llegar a la biblioteca noto que Adrien aún no estaba ahí, tomo asiento luego de buscar los libros necesarios, riendo divertida al ver a Nino y Alya luchar en otra esquina. Los saludo con la mano antes de centrarse en sus propios libros.

Esa investigación debería ser fácil de realizar.

Adrien llego diez minutos después, disculpándose por haber durado tanto en sus clases de Chino. Marinette fingió una sonrisa, intentando ignorar los recuerdos de su familia, que no había visto hace tanto y probablemente no volvería a ver.

Comenzaron a trabajar.

—Vaya conoces mucho sobre la historia de Juana de arco—murmuro Adrien al verla escribir y escribir.

Solamente ocupaban una pequeña referencia de la mujer, pero era imposible no hablar de ella, era una de las historias más desgarradoras de Ladybug por su final, pero sin duda su historia en la lucha era magnifica.

Sonrió de medio lado.

—Tengo una amiga que conoce muy bien sobre ese tema—musito antes de encogerse de hombros.

Adrien asintió.

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Después de cuarenta minutos más, aun no parecía que el trabajo tendría fin, pero el avance había sido bastante significativo. Ambos sabían trabajar bien con el otro, así que lo que faltaba podrían hacerlo de forma individual y juntarlo por medio de internar.

Adrien vio nervioso la hora.

—Tengo clases de piano pronto—se quejó a lo cual Marcus rio.

—Bueno dile a tu padre que te toco tarea extra y tomate un respiro—hablo con tranquilidad apuntando aun en su cuaderno.

Giro a verlo incrédulo.

—No podría decirle eso—hablo alarmado.

Eso pareció atraer la total atención de Marcus, quien dejo su cuaderno para verlo ahora con su propia confusión en sus ojos. Parecía que hubiera dicho algo que el joven peli azul no comprendía.

—Vamos solo es para descansar, no es como si te fueras a escapar para tomar o fumar—agrego con diversión.

Lo vio espantado.

—Jamás me he escapado de casa—bueno era verdad.

Solo se había escapado como Chat Noir, pero eso era para proteger a la ciudad, lo cual sentía que era una razón de suficiente peso para hacer algo así. De otra forma jamás haría algo de esa altura, siempre había obedecido a su padre y jamás se había escapado de ninguna forma.

Marcus ahora lo vio totalmente horrorizada.

¿Había hecho algo mal?

Por algún motivo que no entendió, se sintió mal de ver esa expresión en el chico, como si lo hubiera decepcionado. Lo cual no tenía sentido, había hablado antes con Alya y Nino del asunto, quienes se habían visto más horrorizados, sin causarle ninguna emoción.

Pero Marcus era diferente.

¿Por qué seria?

—Nunca te has escapado de tu casa para jugar video juegos con un amigo, comer un helado o simplemente sentarse en un parque a ver el cielo—hablo horrorizado.

Se sintió nervioso al responder.

—Pues…¿no?—tal vez debió mentir.

Cuando vio el rostro del chico, supo que si era mejor mentir. Hasta que su rostro se ilumino y una idea parecía estar en sus ojos. Nunca lo había visto tan emocionado, sonrió al ver su emoción, pero luego se congelo al saber que también no significaba nada bueno.

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—Si debo quedarme, es urgente para la escuela—dijo Adrien con temblor en su voz.

Escucho como Nathalie parecía contrariada, pero decía que estaba bien y que pasaría más tarde por su persona.

Adrien gimió.

Le había mentido a Nathalie, no tendría perdón y su castigo seria enorme si algún día se enteraba, aunque Mark juraba que no lo haría.

¿Cómo llego a esto?

Muchas veces antes Nino y Alya le incitaron hacer lo mismo, eso que Alya podría ser muy…persuasiva. Pero Mark quien no había dicho mucho, lo convenció rápidamente. Totalmente derrotado siguió al joven que caminaba tranquilamente por medio del parque, en busca de alguien que vendiera helados.

El chico no parecía molestarle estar en el parque, no había avisado a nadie y no tocaba el tema de sus padres.

¿Con quién viviría el chico?

¿Solo?

Quería preguntarle, pero este se giró a verle con tranquilidad señalando una heladería, cercana, así que se resignó a no arruinar la tarde para ninguno de ellos, más de la que él ya tenía. Si ambos eran amigos, las respuestas vendrían con el tiempo.

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—Entonces en resumen es un gremio de magos, que destruyen siempre las ciudades y buscan un dragón que es el padre de uno de ellos—intento rememorar la explicación de Adrien.

Si bien Marinette/Marcus había explicado varias veces, que nunca había visto anime aunque estaba interesada (Clarissa había intentado convencerla sin lograrlo del todo), el chico le brillaron los ojos y comenzó hablar sobre cientos de nombres que no reconoció. Así que al final este había comentado que si bien la serie era larga para algunos estándares, era muy buena.

Aunque tal vez debería iniciar con una que tuviera menos que casi 200 capítulos o más.

—Algo así, la historia tiene diferentes tramas y conocer a los personajes, aunque el final no es lo mejor, uno la disfruta—añadió Adrien con tranquilidad.

Parecía expectante de que diría, como si buscara desesperadamente que alguien imitara sus gustos.

Gimió al ver la cara de completa felicidad.

Por más desgraciada que fuera ella en ocasiones, no podía destruir la esperanza en sus ojos.

—Un capitulo—

—Diez—

—Eso no es regatear—

—Solo diez—

—Bien—

Mientras este hacia una expresión con el puño de victoria, se limitó a seguir comiendo su helado de vainilla. Era mejor que darle más cuerda a Adrien que decía que no se arrepentiría, pero al menos ahora estaba más relajado por la idea de escaparse de su apretado horario.

Era una locura.

Incluso ella cuando vivió en Inglaterra, con sus padres comprensivos como eran, se había escapado alguna que otra vez con Kagami y Clarissa. Aunque no para hacer algo malo, simplemente para pasar tiempo con las chicas y siendo castigada después.

Pero Adrien con un horario como el suyo, siendo el hijo perfecto, le era imposible pensar que jamás quiso escaparse de la atenta mirada de su padre.

Sus ojos se entrecerraron, sintió a Tikki darle un abrazo mental.

Gabriel Agreste.

Desde su llegada a Paris ese había sido uno de sus principales objetivos para seguir, estaba casi segura que el hombre conocía algo. Jamás podría olvidar esa sonrisa en medio de la fiesta, su mirada que claramente demostraba conocimiento, le hubiera encantado investigarlo a fondo, pero era difícil de contactar y eran pocos los eventos a los cuales asistía.

Había querido estar lejos de Adrien, sin involucrar a su hijo quien sin saberlo podría sr un pobre inocente. Pero este se pegaba como garrapata cuando quería algo, además parecía un buen chico, no quería involucrarlo si su padre resultaba ser un súper villano o alguien que ayudaba a los villanos.

Por muy cruel que sonara, una amistad con Adrien podría tenerle más cerca de su padre.

Giro a ver al chico que sonreía hablando sobre una serie de siete pecados capitales.

Sus ojos se oscurecieron un poco al pensar que esta posible amistad, sería solo para comprobar un punto. Se estremeció de temor al pensar que Adrien descubriera todo, probablemente la vería enojado y dejaría de intentar ser su amigo. Ella no buscaba amigos o conexiones, pero tener Adrien revoloteando a su alrededor, le alejaba de la soledad que había formado.

Casi podía ser ella de nuevo.

Un balón de fútbol choco contra su pie suavemente, miro a este y a los niños que jugaban en el parque, estos hacían expresiones para que se los pasara.

Tomo lo que quedaba de su helado, lo cual era la mitad del cono, metiéndolo a la boca de forma grotesca que siendo chica jamás hubiera hecho. Aunque ahora que era un chico o se disfrazaba de uno, había descubierto que no tenía que tener tanto recato en algunas cosas.

Levanto el balón con una pierna, botándolo un poco antes de hacer un tiro limpio, que cayó en las manos de uno de los chicos. Los niños lo vieron impresionados antes de vitorearlo y pedirle que se acercara.

—Vamos—le dijo a Adrien quien parecía confundido, pero igual se acercó.

—Eso fue asombroso—

—Eres bueno—

—Juega con nosotros—

Los niños habían gritado mientras lo rodeaban con preguntas, había intentado calmarlos, pero muchos le vieron con ojitos de cordero. El que tuvieran como siete u ocho años, solo incrementaba su adorabilidad. Suspiro resignado que jugara con ellos.

Luego vio a Adrien diciéndole que ambos jugarían para equilibrar el partido.

Pero el rubio parecía perdido.

—Nunca jugué antes—explico viendo a el balón con temor, como si fuera a saltar.

En este momento tanto ella como los niños lo vieron sorprendido, que nunca hubiera jugado como un niño normal, era solo algo más que demostraba que Adrien no tenía una infancia como los demás. Los niños ajenos a los problemas familiares, comenzaron a susurrar que sería un estorbo y que el equipo que lo tuviera perdería.

Marinette suspiro al ver los hombros de Adrien caer.

Pateo con fuerza el balón cerca a sus piernas en dirección al rostro de Adrien, este con reflejos afinados, lo atajo casi sin problema, viéndola confundido después de lo que paso.

Sonrió.

—Portero—indico antes de alejarse con los chicos.

—¿Portero?—dijo este sin entenderle, antes que algunos niños impresionados por sus reflejos, lo llevaran al otro lado del improvisado campo.

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Adrien nunca había jugado un partido de futbol antes, su padre siempre era reticente a jugar con él de niño y su contacto con otros infantes era limitado. Su mejor amigo siempre había sido Chloé por lo cual, no tenía el futbol como un deporte principal. Cuando por fin obtuvo parte de libertad y asistió a clases como un niño normal, estaba tan ocupado con sus horarios, que nunca pensó en ello, además Nino no amaba el deporte y Alya era de quienes pasaban más tiempo con tecnología.

Así que nunca le dio importancia.

Nunca lo jugo así que nunca fue necesario para él.

¿Entonces por qué…?

—¡ESTA ENTRA!—grito Marcus lanzando la bola con una gran potencia.

Con una sonrisa se arrojó por los aires y atajo la bola, además de terminar más lleno de tierra y ligeramente raspado en los codos.

Los niños de su equipo vitorearon, los del otro equipo abuchearon.

Sonrió saltando con el balón entre sus manos.

¿Por qué era tan divertido?

Marcus le había hecho dos goles en el principio, si bien tenia reflejos, la potencia del chico era admirable. Su equipo le había dicho que no importaba, los niños habían visto su esfuerzo. También había momentos en que Marcus corría lento no a su velocidad máxima, haciendo que los niños robaran el balón de sus pies y fueran contra el otro portero.

Era el partido de ellos después de todo.

Pero cuando el balón terminaba en los pies de Marcus y los niños alentaban a que tirara, este sonreía y lanzaba con toda potencia a marco, causando que tuviera que tirarse rápidamente aun sobre sus reflejos para atajarla.

Era divertido.

Demasiado.

Ya entendía por que los hombres amaban ese deporte. Siempre había estado concentrado en el modelaje, clases de piano, esgrima y Chino…los amaba por supuesto, pero esto era diferente. Sentir el barro, los niños gritando, saltar para atajar el balón y vitorear cuando su equipo anotaba.

Amaba jugar futbol.

De pronto uno de los niños arrojo mal el balón, pero no de forma intencionada, había sido un accidente.

Todos vieron en cámara lenta, como el balón caía sobre un hombre de calvo, con ropas negras y toda la pinta de ser alguien peligroso. Los niños se pusieron nerviosos, apilándose detrás de Mark en precaución, mientras que este seguía con expresión calmada.

Se alejó de la portería para estar al lado del chico, tenía un mal presentimiento.

El hombre dio un paso en dirección del niño que arrojo el balón, lejos de él sus amigos reían con malicia al ver lo que estaba por pasar. Pero justo cuando la mano estaba sobre la cabeza del niño, Mark se la aparto de un manotazo.

Él trago saliva.

¿No había una forma diplomática de terminar eso?

—Oye niñita no te metas en este asunto—hablo el hombre con mirada enojada.

Vio la cara de Mark arrugarse en una mueca.

Supo que nada terminaría de forma diplomática.

Sobre todo cuando Mark tomo la mano del hombre, dio un giro sobre sí mismo y lo mando a volar como había pasado antes que lo suspendieran.

Suspiro cuando vio a los amigos del hombre levantarse.

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Al final la pelea había sido bastante injusta al tener que cuidar de los niños y pelear con cinco hombres, si bien en sus formas de héroes cualquiera de ambos lo hubieran hecho bien (aunque el otro no sabía que su amigo era su compañero de héroes), había sido bastante desigual en esa ocasión. Al final ganaron, quedando algo magullados y Adrien con el labio roto.

Ambos rieron de forma estúpida, sabiendo que el padre del chico los mataría.

Pero había valido la pena.

Luego de comprar algunos analgésicos y esperar a que llegara el gorila para ir a su hogar, los dos jóvenes estaban sentados nuevamente en la banca del parque. Los niños agradecidos, habían pedido que volvieran otra vez, aunque los dos sabían que sería difícil, prometieron hacerlo.

—Modelo y jugador de futbol profesional, no se puede ser bueno en todo—dijo Mark con burla.

Adrien intento no reírse al verlo, pero el ojo morado y algo hinchado, causaba una imagen muy graciosa.

—Ríete, espero te rías cuando tu padre no crea la excusa de—tosió un poco para cambiar la voz—"Me caí desde las escaleras"—hablo fingiendo una voz femenina.

Muy bien en realidad.

Igual soltó una risa fuerte, probablemente a causa de tanto analgésico para el dolor, pero todo era muy divertido e estúpido. Aunque fuera castigado, había valido la pena hacerlo.

—Yo solo pude atajar una pelota por reflejo, tu pareces tener una gran experiencia—dijo codeándolo un poco.

Este rio divertido, antes de voltear a ver al suelo con calidez en su mirada.

Pensó que no agregaría nada, pero comenzó hablar.

—Mi padre amaba el futbol—susurro y el ambiente cambio.

Adrien juro que se pondría tenso, que se iría y no le hablaría hasta el día siguiente. Se aseguró que esta vez él no quiso sacar el tema, había sido Marcus solamente él. Aun así no parecía nervioso, aun poseía una sonrisa calmada en su rostro y su mirada algo perdida.

En sus recuerdos con ellos.

Lo sabía.

Él solía tener esa mirada cuando pensaba en su madre.

—Ambos en realidad, era divertido en los mundiales ya que mi padre apoyaba a su país de origen y mi madre al suyo, ambos eran de diferentes países. Si bien yo nací igual que mi padre en Francia, mi madre era amante de China…aunque no fuera tan bueno—hablaba con calma.

¿Había olvidado su presencia?

¿Lo mataría cuando recordara que estaba ahí?

Sus preguntas fueron respondidas cuando giro a verlo con una gran sonrisa, esa sonrisa que le hizo que algo dentro de él se moviera de forma involuntaria.

¿Qué había sido eso?

¿Por qué había pensado que era tierno al sonreír como un niño?

—Ambos se pintaban la cara y gritaban en medio de los partidos, yo no era muy amante, pero para ir en su contra iba con Inglaterra para que los tres fuéramos rivales. También mi padre me llevaba casi todas las tardes a jugar en el parque frente a nuestra casa, no me gustaba mucho en ese entonces, pero veía su cara de felicidad cuando llegaba mi madre con bebidas—añadió con expresión de felicidad.

Que luego se apagó.

Se formó un silencio incomodo por fin, pero esta vez Adrien estaba decidido a hablar.

—Los extrañas verdad—no era una pregunta era una afirmación.

Mark suspiro.

—Yo también lo hago con mi madre—musito para sí mismo.

El recuerdo de una mujer rubia, que siempre le sonreía con cariño y lo abrazaba, cuando era niño lo llevaba a comer dulces y siempre le trataba como un gatito.

Una leve sonrisa se posó en el rostro de Marcus.

—Sabes somos un buen equipo—hablo de pronto mostrando la palma de la mano.

La imagen de Ladybug aceptando a chocar una vez los puños con él, se evaporo para chocar los cinco con Mark quien sonrió amigablemente.

Sintió una calidez en su interior que no se molestó en explicar.

En verdad había sido un buen trabajo en equipo ese día.

El diez en la materia les hizo chocar los cinco nuevamente, mientras que Alya estaba indignada por sacarse un ocho y Nino simplemente los ignoraba a todos.

Continuara…

Esto es claramente un universo alterno, por eso me encanta enfatisar en que la relación de Adrien y Marinette es más fuerte en su forma civil, contraparte en como ellos en la historia normal pueden hablar mejor como héroes por el momento. Tambien segun el rumbo de la historia, Adrien terminara enamorado de Mark a su debido tiempo, por lo cual las interacciones entre ambos van a ser mayores, dado que Ladybug no busca amigos.

Pero esta pasando un punto donde Mark parece olvidar que todo debe ser una farsa. Quien sabe que pasara en los siguientes capitulos...un momento...yo lo se xD

Tipico decir que actualizas los viernes y hacerlo cuando te da la gana, fail, pero no pude resistirme.

Nota:

Por si no lo saben en mi perfil tengo un link de mi página en Facebook donde público mis actualizaciones y donde chateo con los chicos sobre temas de anime, manga, juegos, libros, series…etc por si alguno quiere comunicarse conmigo o visitar un rato para conocerme mejor.

Sayonara sexys lectores.