Hace un año subí un one-shot llamado "No soy Gay" que pareció encantar a muchas personas y estas me pidieron continuación. En su momento no me apeteció la idea, pero hoy después de pensarla, tome la decisión de hacer algunos capítulos para ver que tal nos va.
Ladybug no me pertenece.
I am not Gay
Capítulo 6: Enamoramiento.
Ese día iba ser uno normal.
Lo sentía.
Era esos extraños momentos donde una sensación de paz le inunda, que le ayuda a sentirse mejor y que aun el sol puede salir. Puede que tuviera que ver con que la tarde anterior habían detenido al maestro de Esgrima de Adrien de conquistar Francia, que Chloé ya hubiera sido elegida como presidente y ella solamente tuviera que ir a la dirección en una ocasión.
Era una buena semana.
Excepto la parte de Chloé, pero bueno, Marinette en realidad trataba de no tratarla mucho.
—¡Mark!—saludo Adrien caminando en su dirección.
Había estado acompañando al chico en su clase de esgrima por petición a este, parecía emocionado que alguien mostrara un poco de interés, además daba una excusa perfecta para dejar a Alya y Nino caminar solos a sus casas.
Juntos.
Tenían que ser una pareja pronto.
De reojo noto como su profesor de esgrima enseñaba a los demás estudiantes luego de tener un encuentro con él, lo cual le hizo ver que el chico en realidad si era bueno. Aún tenía sus dudas de quien ganaría un encuentro de Adrien vs Kagami, pero esperaba no tener que verlo nunca. Ya que eso significaría ver de nuevo a su amiga y eso estaba prohibido para ella.
Dejo la depresión de lado para sonreír al chico.
—Fue un buen enfrentamiento—le alabo con una media sonrisa.
Lo vio sonrojarse.
Era curioso como el chico a pesar de ser modelo, no era bueno recibiendo halagos. Un día Nino, Alya y ella se habían confabulado para ver quien lo ponía más rojo e incómodo, habían reído después de eso toda la tarde mientras Adrien solo gruñía.
—¿Quieres intentarlo?—le pregunto emocionado ofreciéndole su florete.
Lo vio unos instantes.
Estaba por aceptarlo, cuando una sonrisa nostálgica se posó en sus labios, ya había perdido práctica.
Kagami probablemente la mataría si se enterara.
Pero la persona que había entrenado en el esgrima, era Marinette, no Marcus. A veces le era muy difícil marcar la línea que los diferenciaba, ya que eran dos identidades diferentes, no iguales.
¿Era así?
Antes de darse cuenta por estar perdida en sus pensamientos, Adrien le tomo por el brazo y la puso en medio de los entrenamientos. También pronto tuvo protección especial sobre su pecho y su cabeza. Se tensó asustada de que el chico le hiciera hacer alguna tontería.
¿Dónde estaba el profesor?
Se suponía que debería haberle detenido, ella no era parte del grupo.
—Vamos te enseñare un poco—dijo Adrien con una gran sonrisa.
Tan emocionado.
Marinette suspiro viendo el arma en sus manos, había descubierto que mientras Alya y Nino le hacían casi imposible decir que no, con Adrien era una causa perdida. No sabía si era por la historia de su familia, que estuviera tan ocupado o simplemente haber vivido casi siempre en cuatro paredes. El ver a Adrien era verlo sinceramente, siempre sus emociones eran reales y tan grandes, que le costaba negarse.
Vio su luz verde cuando el profesor se acercó claramente molesto.
—Adrien no puedes prestarle equipo a alguien fuera del club—acuso el profesor severamente.
Adrien no se hizo atrás.
—Marcus es de mis mejores amigos, solamente será por hoy—pidió con cara de lastima.
Bueno al ver como el profesor aceptaba a regañadientes, le hizo comprender que no era la única que le costaba negarse al chico.
Se puso en posición al igual que Adrien, este pareció sorprendido.
—¿Sabes esgrima?—
—Una vieja amiga me había enseñado lo básico—
Kagami era una campeona, no solo eso, ella incluso le había llegado a ganar con mucho esfuerzo.
Aun así no debía destacar mucho, nadie sabía eso, nadie debería saberlo.
Pero fue imposible.
.
Cuando Adrien se lanzó sobre su amigo en una estocada fácil de ver, este se movió ágilmente y con una rapidez que no vio, le hizo un punto. Se apartó sorprendido, causando que Marcus gimiera una maldición por algún motivo. Nuevamente se pusieron en guardia, esta vez iría un poco más serio. Había pensado que Marcus sabía cosas básicas y apenas conocimiento de que hacer.
La idea que se uniera al club era muy tentadora, Nino nunca había mostrado interés y Alya tampoco.
Tener un buen amigo dentro seria refrescante.
Pero más que un amigo, sentía que sería un digno rival.
La tercera vez que se lanzó, era en serio, se movió ágilmente y con la clara intención de ganar (tenía orgullo de esgrimista), a lo cual para su sorpresa, Mark también esquivo rápidamente y defendió a la perfección. Al verlo supo que era algo que se ganaba con práctica, reflejos afilados después de muchas peleas.
No sabía si era por esgrima, también reconocía que era un buen luchador cuerpo a cuerpo.
Sonrió detrás de la máscara por el reto.
Siguió atacando, cada vez más rápido, a lo cual para su frustración, Mark también pudo controlar rápidamente.
Agito el filo con rapidez.
Pero Mark como si fuera algo de todos los días, se fue de espaldas, colocando sus manos y dando una voltereta para atrás.
Abrió la boca impresionado.
Este de pronto se lanzó al ataque y fue totalmente diferente, había intentado controlar la batalla, pero noto que hasta entonces el chico no había lanzado un ataque. Sus movimientos no eran como los de sus compañeros, incluso no estaba seguro que fueran de esgrima, pero funcionaban.
Incluso cuando giro sobre su cuerpo, logro sujetar su espada con la suya y lanzarla por los aires.
Cayó sentado de la impresión.
Un silencio reino el lugar, hasta que un aplauso los regreso a su mundo. Cuando voltearon notaron como la mayoría por no decir todos, habían detenido sus enfrentamientos para ver el suyo, quien sabe desde cuándo. Ahora quien aplaudía era su profesor, quien era un famoso esgrimista.
Se levantó y quito el casco, apenas para ver como su profesor tenía a Mark en sus manos.
—Tienes talento chico, no me importa si ocupo un permiso especial, debes estar en el club de esgrima—hablo con brillo de codicia.
Tenía buen ojo después de todo.
Al llegar a su lado, noto que Mark se quitaba el casco con los ojos algo nublados de incertidumbres. No entendió por qué, si hubiera hecho tal espectáculo, se hubiera sentido alagado de ser así de reconocido.
—Lo pensare—murmuro inseguro.
El profesor lo alago también a él por su desempeño, recordándole que no debía subestimar a su contrincante. Luego de irse a cambiar, corrió para alcanzar a su amigo a la salida del colegio, este estaba sentado en las gradas con la mirada algo perdida.
Aprovecho que el gorila no se veía en ningún lado aun.
—Mark fue impresionante, cuando dijiste que sabías algo debiste decir lo bueno que eras—rápidamente le atrapo con la guardia baja.
Lo vio gemir nuevamente.
Tomo asiento confundido a su lado.
—Cuando estuve en Inglaterra, una vieja amiga me enseño todo lo que se…pero nunca competí, simplemente era entrenamiento y practica para ella, nadie me había visto, pero mis estúpidos reflejos actuaron por si mismos—gruño de mal humor.
Era gracioso verlo de esa forma, cuando alguien lo alagaba por ser tan bueno.
Le choco el hombro con el puño, causando que este lo viera de reojo.
Sabía que lo había admitido cuando lo conoció, pero sinceramente los ojos de Mark eran de un color muy bonito. Se sorprendió porque ese pensamiento llegara de la nada, pero le restara importancia.
—También admito que eres tan bueno como mi amiga, un enfrentamiento de ambos seria digno de ver—hablo Mark con un poco de mejor humor.
Esa era la actitud.
Ambos se detuvieron cuando el teléfono de Mark sonó y el de Adrien, ambos abrieron el grupo que tenían con Nino y Alya. Los ojos de ambos se abrieron como canicas ante lo que decía el mensaje de parte de Alya.
"Ya sé quién es Ladybug"
Adrien noto como Mark se puso pálido de golpe.
Bueno tal vez el día había sido extraño.
.
Marinette estaba en medio del salón de clase el día siguiente, con una bolsa plástica casi en medio de un ataque de pánico. No era posible que Alya descubriera que ella era Ladybug, para eso tendría que saber que era una chica y muchas otras cosas más. Pero no era la primera vez que era descubierta, había bajado la guardia…ya veía en su futuro un nuevo programa de protección de testigos.
Su vida estaba jodida.
Otra vez.
No quería irse de Paris, no cuando estaba haciendo amigos…o al menos algo similar. Estaba tan feliz de tener a Nino, Alya y Adrien, esos tres eran grandes personas para ella, no quería dejarlas, no sin decirles la verdad aunque fuera imposible. Además estaba su clase que por fin le había aceptado casi en su totalidad, Chloé no contaba. Quiso llorar.
Fingió un saludo amable para Lila que pasaba con una sonrisa coqueta.
Al menos la italiana parecía estar mejor.
Tal vez podría hacer unas cartas a sus amigos antes que tuviera que irse.
Hawk Moth debería estar triunfando.
Al final no fue necesario, al tocar el timbre el único que llego fue Adrien, quien se encogió de hombros igualmente confundido. Pronto Nino también entro apresurado, diciéndole a la profesora que tanto Alya como Chloé, Sabrina y Kim estaban en la oficina del director.
—Nathaniel tampoco está—hablo preocupada a los chicos.
Nino gimió.
—Antes que pasara todo, Chloé lo ofendió en los casilleros y lo humillo por el comic de Ladybug que esta haciendo—
—¿Qué todo?—
—Que Ladybug es Chloé—
—¡QUE!—
La profesora giro a ver molesta a su persona, sonrió nerviosa antes de tomar asiento y ver como Adrien también parecía algo conmocionado.
Ella se sintió furiosa.
¿Chloé?
¿En serio?
Tenía una política de no pensar mal de los demás, cuando ella estaba engañándolos a todos como un chico, pero que fuera comparada con la niña mimada rubia que siempre lo mira como una cucaracha, era parte de su límite.
Apretó con fuerza los puños.
—Lo siento dude, sé que tienes un romance por Ladybug, pero aunque fuera Ladybug, nadie merece a Chloé—hablo Nino a Adrien.
Este hizo una expresión de derrota.
Cierto el enamoramiento de Adrien por Ladybug. Lo habían descubierto cuando la anterior noche fueron a la casa del chico y al entrar, vieron el fondo de pantalla de su computadora con gran cantidad de imágenes del héroe, además de muchos artículos promocionales en una esquina.
Se había sentido alagada…y asustada en partes iguales.
Los fans eran de temer.
De pronto la pantalla de la clase se encendió por sí sola, todos vieron confundidos como el directos aparecida en ella, donde decía pedir disculpas por haber hecho un mal juicio.
Luego apareció un Akuma.
—¡ALYA!—grito levantándose con ambas manos en el escritorio.
Esta sonrió, antes que otro sonido alertara a todos. Salió corriendo por el pasillo, para ver como Chloé era perseguido por un secador gigante, mientras un chico con un extraño demasiado colorido estaba con una Tablet en su brazo dibujando.
—¿Nathaniel?—hablo Adrien incrédulo.
Doble akuma.
Choco su frente con la palma de su mano.
De pronto Nino saco el teléfono para firmar.
¿En serio?
—Vamos cuando Alya vea lo que hice mientras ella tenía un akuma, va amarme—
Vaya amigos tenía.
Además ocupaban ordenar muy seriamente sus prioridades.
.
Bien era curioso cuando dos akuma aparecían y ambos tenían como destino a Chloé Bourgeois su amiga de infancia. Había ido bastante confundido en dirección al hotel donde se supone estaría, no queriendo creer que su amiga en realidad fuera Ladybug. Aunque admitía que sería muy irónico que la chica por la cual suspiraba en mascara, por detrás estuviera locamente obsesionada por él.
Ya había admitido amar a la chica detrás de la máscara.
Pero si era Chloé.
Tenía sus dudas.
No es que Chloé no fuera una buena persona, solo lo era muy en el fondo. También recordaba la historia de su amiga, cuando eran niños había sido una niña muy dulce y amable, pero desde que su madre se fue, su actitud había cambiado muy radicalmente.
Era su primera amiga.
Aun así sus sentimientos por ella eran como los de una hermana.
—Espero no pensaras que soy ella—hablo una voz a su espalda.
Chat Noir se giró para ver, totalmente aliviado que su Lady estaba a su lado.
Un suspiro de alivio salió involuntario de sus labios, esto era una confirmación bastante refrescante.
—Por supuesto que no, estoy seguro que detrás de esa mascara eres la chica más preciosa de todas—le alabo con sonrisa coqueta.
Esta rodo los ojos.
Al menos no lo mandaba a volar como los primeros días. Ya casi con tres meses de su unión, la chica había comenzado a tolerar sus chistes malos y en ocasiones le seguía el juego.
Solo había ocupado tiempo.
Aunque aún había una barrera entre ambos, había algo ahí.
Solo ocupaba algo más de tiempo para que ella descubrieran que eran totalmente el uno para el otro.
—El problema es que tenemos dos akuma para purificar, cuando purifique uno me tendré que tomar una recarga—explico con las manos en sus caderas.
Asintió.
Era comprensible.
—En el hotel hay una parte de cocina, debe haber algo que recargue tu Kwami—explico con el bastón tras sus hombros.
La primera en llegar fue Lady Wifi.
Era su hora de actuar.
¿No podría ser tan difícil?
.
Era difícil, era muy difícil.
Ladybug gimió cuando uso su poder para sacar a Chat Noir de aquel congelador, además de haber tenido que subir y bajar prácticamente todo el hotel para rescatar a Alya, además de soportar en más de una ocasión los chillidos indignados de Chloé. También siempre estuvo el problema de su tiempo límite, lo cual hacía que todo fuera el triple de estresante. Sabía que Chloé era alguien…difícil de tratar…pero esto era el límite para su paciencia.
Que no entendía que había problemas.
Había provocado dos akuma en un día.
Esa chica ocupaba una buena reprimenda.
Además si recordaba lo sucedido los últimos tres meses, Chloé había sido la causante de la mitad de los akuma que se habían enfrentado, con la pequeña duda de si ese porcentaje debía ser mayor.
Al final ambos (Chat Noir y Ladybug) habían logrado detener a Lady wifi en media azotea, logrando eliminar la cobertura del edificio. Había corrido por medio de las escaleras, antes que Chat Noir pudiera verle, aunque este había gritado su nombre, todo para tropezar entre las gradas y bajar convertido en Marcus.
Marinette gimió.
Al menos en el bolso de Tikki siempre había galletas de emergencia.
Aún tenían que acabar con un villano.
—¡AUXILIO!—grito una voz.
Corrió al final del pasillo sin importarle que no tuviera poderes, para ver como Chloé se escondía ahora de Nathaniel. Era una pena que un chico tan amable y tímido fuera transformado en un akuma, se extrañó de que las palabras de Chloé le hubieran afectado tanto.
Vio a la rubia gemir sobre su cabello ahora morado.
Golpeo una mano en su frente, antes de lanzarse sobre la chica y que ambos terminaran en medio del ascensor, este se cerró provocando que Nathaniel en forma akuma, los viera con furia.
Suspiro cansado.
Esta noche estaba acabando con su persona.
—¡ALEJATE!—gruño la rubia casi pateándolo.
Se tambaleo para atrás, maldiciendo su suerte, antes de sentir un dolor rápido subir por su columna. Apretó con fuerza su tobillo derecho, sintiendo un dolor bastante agudo. Se quitó su zapato deportivo, ignorando como Chloé lo veía de mala forma, mientras observaba un tono rojizo.
Un esguince o una fractura.
No sabía.
Pero lo había hecho para salvar a la mocosa mimada frente a él. Le lanzo una mirada igual de envenenada que la que tenía está en su rostro.
—Mira lo que paso por tu culpa rubia teñida—gruño ignorando que era un chico.
Sabía que debía tratar bien a las chicas, Colette le había instruido bien en cómo actuar, pero incluso esta no hubiera durado un día frente a Chloé Bourgeois sin querer mandarla a la mierda.
Había durado tres meses.
No había estado mal.
Chloé giro a verlo con una expresión completamente indignada, lo cual solo hizo que se molestara aún más.
—¿Disculpa? ¡Nadie te pidió que me salvaras!—le grito la muy…la muy…la muy zorra.
Si hubiera estado como Marinette en este momento, se le hubiera tirado para enseñarle una lección.
Pero era Marcus.
Debía recordarse a sí misma.
Tomo un poco de aire, mandando un poco atrás de su cerebro la idea de la rubia oxigenada fuera de Paris, para tomar de regreso el control de sus emociones. Aunque era difícil, si no fuera por la voz tranquilizadora de Tikki en su cerebro, probablemente hubiera gritado, salido de ese lugar y dejándola sola.
Pero no podía.
La luz de repente fallo.
Volteo el rostro al techo pensando que Chat Noir debería estar luchando ahora con Nathaniel…ojala estuviera bien.
.
No estaba bien, nop, para nada bien.
Salto rápidamente esquivando varias pesas que El ilustrador malvado le enviaba. La idea de poder obtener todo lo que dibujas y usarlo a su antojo, era bastante malvado, lo peor es que Nathaniel dibujaba de maravilla y todos sus objetos eran un completo peligro.
Cayó al suelo cuando este borro el suelo.
Bueno al menos ya no había luz en algunos puntos, había descubierto que sin luz le era difícil dibujar. Solo que antes de ganar, la luz de la luna se filtró por la ventana y este dibujo una luna que lo seguía dando luz.
El hotel estaba sin luz.
Pero él akuma tenía.
Joder su suerte.
Esperaba Ladybug estuviera bien.
Soltó un grito de nena cuando este borro parte del suelo y termino rodando por las escaleras, esto de ser un héroe, no era un trabajo fácil.
.
El grito de nena que identifico como de Chat Noir, le hizo ver que no tenía mucho más tiempo. Tikki ya había recargado sus baterías, ahora debía salir de este ascensor para poder transformarse. Pero antes de levantarse, el vagón se movió levemente, causando que algo chocara con su persona. Pestañeo momentáneamente, para captar que quien estaba sujetándolo con fuerza por el brazo, era Chloé.
Abrió la boca.
Pero esta le lanzo una mirada mortal enojada, además de lágrimas saltando de sus ojos.
Eso…no lo esperaba.
De repente noto que esta había quedado en completo silencio hace unos pocos minutos, cuando la luz había desaparecido.
—¿Le tienes miedo a la oscuridad Chloé?—cuestiono con incredulidad en su voz.
Esta se tensó.
—Lárgate a la mierda plebeyo estúpido—
Bueno al menos estaba confirmando que quien lo abrazaba era Chloé.
Soltó un suspiro.
Con delicadeza paso una mano por la espalda de la chica y la envolvió en un suave abrazo, esta parecía aún más tensa. En su mente recordó a su padre, ese hombre enorme que más de una vez la había abrazado por la noche, solo porque ella lloraba diciendo que tenía miedo a la oscuridad.
¿Alguien había abrazado así antes a Chloé?
Si no era así, tendría mucha lastima de ella.
—La oscuridad no existe, simplemente es la ausencia de Luz—murmuro por bajo.
—Deja tus estúpidas habladas de nerd—interrumpió la chica provocando que rodara los ojos.
—Lo que quiero decir, es que no le tengas miedo a la oscuridad, no hay nada malo en ella, simplemente debes hacerla cómoda para ti—explico sacando desde uno de los bolsillos de su pantalón, su reproductor de música.
Chloé claramente estaba vulnerable, así que no dijo nada cuando le puso el reproductor de música con unas canciones suaves y audífonos cómodos. La chica termino cerrando los ojos, mientras él le prometía que cuando terminara la canción, estaría a salvo.
Usando parte de su fuerza de héroe, abrió la puerta a la fuerza, alegrado de que al menos la mitad inferior del ascensor, estuviera en medio de un piso. Tomo la mano de Chloé para ayudarla a bajar, pues esta tenía los ojos cerrados.
La puso sobre su espalda y comenzó a correr.
Su tobillo le estaba matando, además del peso extra, pero se resistió a quejarse en voz alta.
Dejo a la chica cerca del salón principal, justo a tiempo para que la canción terminara. Esta pestañeo confundida al ver las luces afuera de la calle, antes de verlo a él con una mirada dura.
Iba decir algo.
Pero lo iba arruinar, lo sabía.
Puso un dedo sobre sus labios deteniéndola y esta pestañeo confundida.
—No diré absolutamente nada de lo que paso, ni a que le tienes miedo Chloé, solamente quise ayudarte porque eres una compañera de clase y pienso que realmente eres muy bonita—hablo rápidamente.
Alagar siempre funcionaba con las chicas, además Chloé tenía el pelo rubio muy bien cuidado y ojos azules, si no usara tanto maquillaje y fuera un poco más humilde, estaba segura que muchos chicos irían detrás de ella.
Noto un leve sonrojo en su rostro.
—Ahora debes salir de aquí, no te preocupes pronto Ladybug salvara el día—hablo empujándola a la salida.
Esta se volteo, pero ya no la vio más.
.
Chat Noir estaba atado de cabeza, casi cayendo a una piscina dibujada con tiburones, cuando Ladybug apareció. Rápidamente se enfrentó a Nathaniel y aunque noto que estaba lastimada de su tobillo, uso su amuleto encantado para terminar la situación, eliminando la luz de Nathaniel, logrando rescatar el akuma y regresándolo al suelo intacto.
Chocaron los puños.
Al parecer el tobillo de la chica también había regresado a la normalidad, porque suspiro aliviada.
—¿Cómo llegue aquí?—comento Nathaniel claramente confundido.
Ladybug camino en su dirección, levantando un cuaderno de dibujos del chico que también había aparecido cuando todo regreso a la normalidad.
Este se sonrojo al verla, más cuando le paso el cuaderno con una sonrisa.
El frunció el ceño.
—Son muy buenos tus dibujos—le alabo, a lo que este se sonrojo aún más profundo.
—Y-y-yo…—tartamudeo sin poder hablar.
Ladybug siguió bastante amable.
—No dejes que nadie te diga que no puedes hacer algo que no te gusta, si en verdad disfrutas algo en lo que eres tan bueno, debes intentarlo—le aconsejo.
Nathaniel sonrió.
Él bufo por bajo y Ladybug le dio una mirada de advertencia, alzo las manos de forma inocente.
—Espero también salir en el comic—musito sabiendo que no era buena idea comportarse mal con un civil.
Ya saben.
Lo pasado con Lila le había demostrado muchas cosas.
El chico lo vio con una sonrisa igual de tímida.
—Por supuesto—expreso con rostro de admiración a su persona.
No era tan malo.
Ladybug y él compartieron una última sonrisa esa noche, definitivamente no había sido malo.
.
—Vaya entonces estarás dentro del equipo de esgrima—hablo Nino claramente impresionado en la mañana en medio de los casilleros de chicos.
Marcus le sonrió amablemente.
De reojo el chico parecía ver con curiosidad el nuevo comic de Nathaniel, donde ahora estaban Ladybug y Chat Noir como protagonistas, a lo cual también no pudo evitar sonreír. Luego recordó que su amigo estaba hablando sobre entrar a su club y dejo a Nathaniel en paz, mientras Kim y Max se acercaban para hablar del comic.
—En realidad estaré más bien como apoyo, no quiero competir, pero puedo ayudar a los chicos como entrenamiento y darle un poco de competencia a Adrien—indico viéndolo retadoramente.
Sonrió de medio lado.
Los tres comenzaron su camino a la clase, detrás del resto de sus amigos.
—Repítelo hasta que te lo creas—le bromeo juguetonamente.
De repente al llegar al salón una mancha morena se tiro sobre Nino envolviéndolo en un fuerte abrazo. Tanto Marcus como él se vieron satisfechos, al notar el sonrojo de Nino al ser abrazado mortalmente por Alya. La morena gritaba que era fantástico por enviarle esas tomas de los akuma que ella no pudo grabar, al ser la akuma misma.
Algo sobre el Ladyblog y sobre que debían ir a comer un helado.
Mientras que ambos los ignoraban para ir a sus asientos, Adrien pestañeo al ver como Chloé estaba frente a ellos con los brazos cruzados. No pudo evitar notar un reproductor de música en sus manos, que le era completamente ajeno pero a la vez familiar.
¿No abrazos mortales?
Se preocupó por su vieja amiga de la infancia y que estuviera enferma.
En cambio Mark estaba algo inquiero al verle.
—Buen día Chloé—susurro este algo torpe.
Esta le puso el reproductor en sus manos.
¿Era de Mark?
Giro a verla.
La chica parecía querer matarlo con la mirada, a lo cual este seguía tragando nervioso, hasta casi esconderse detrás de él de forma inconsciente. Estaba por hablar en defensa de su amigo, cuando Lila apareció dispuesta abrazar a Mark, pero fue detenida cuando Chloé la empujo sin ninguna delicadeza al suelo.
Lila se quejó en el suelo.
Chloé la vio enojada.
—Este chico es mío—gruño ahora colgándose al brazo de Mark.
—¿Eh?—dijo este sin comprender.
—¿Eh?—dijeron Nino y Alya al llegar también confundidos con el resto de la clase.
"¿Qué mierda?" pensó él mismo sin poder exteriorizar sus pensamientos, a pesar que su mente le gritaba que tirara a su amiga al suelo.
¿Todos tenían que abrazar a Mark?
Vio como el chico giraba a ver incrédulo a Chloé, quien ahora le sonreía de forma soñadora antes de pegar sus labios en un beso en la mejilla del chico, que se puso un poco azul.
—Somos amigos verdad—anuncio esta con una risita.
Mark parecía que se desmayaría en cualquier momento.
Sin duda una vuelta bastante irónica de la vida.
Adrien en cambio apretó los puños con fuerza, sin entender por qué una ira comenzaba a nacer en su interior, al ver como Lila se quejaba con Chloé sobre de quien era amiga el chico, cada una abrazando a Mark por el brazo contrario como si fuera un muñeco.
Este pidió ayuda.
Sabiamente nadie se metió dentro de la lucha de esas dos.
Continuara…
No solo Lila si no que tambien Chloé ahora estan interesadas en Mark.
Esto pasa cuando vas a un universo alterno xD
Nota:
Por si no lo saben en mi perfil tengo un link de mi página en Facebook donde público mis actualizaciones y donde chateo con los chicos sobre temas de anime, manga, juegos, libros, series…etc por si alguno quiere comunicarse conmigo o visitar un rato para conocerme mejor.
Sayonara sexys lectores.
