—Estoy pensando en la despedida de soltera, tiene que ser perfecto—dice Annie, cuando Annie piensa en

celebración, las locuras de las vegas se quedan cortas.

—Ni lo intentes, quieres matar de un infarto a Terry antes de la boda.

—Haremos algo pequeño, estás embarazada, más aburrido no puede ser. —se mofa.

— ¿Qué tienes pensando?

—Sorpresa, saldremos mañana por la tarde, supongo que Terry aprovechará a conquistar esa noche.

— ¡Oye! —la fulmino con la mirada.

Imagino a mi prometido en un bar, stripper, no, no, de eso nada señor Grandchester, sobre mi cadáver.

Tranquilízate, Candy, el hombre se está casando contigo, dale un respiro.

—Lista para irnos, pequeña.

Terry explota mi burbuja de celos en ese momento.

—Lista.

El día de mi boda es en dos días, estoy nerviosa.

¡Me voy a casar!

Mierda, tranquilízate, por tantas cosas que han pasado no me había puesto a pensar en mi vida de casada,

Terry y los bebés, en nuestra nueva casa, me pregunto cómo ira la decoración, Terry dijo que era

una sorpresa, amo y odio sus sorpresas.

— ¿Soñando despierta, señora Grandchester?

—Todavía no lo soy.

—Ya casi, nena. —besa mis manos.

— ¿Qué harás en tu despedida de soltero? —levanto las cejas. Mierda mis celos acabarán conmigo.

—Estaremos en el club, algunos socios y Archie—responde tranquilo.

—Umm.

— ¿Tú qué harás? — ¡ja!

—Annie se encargará de ello, supongo que alguna discoteca, stripper exclusivo para mujeres, ya sabes, lo

normal.

—Estoy empezando a tomarte la palabra de encerrarte—propone, está celoso. —Nada de stripper, nada

de discotecas, llevas a mis bebés ahí dentro.

—Nuestros bebés.

—Sí, eso, así que de eso nada, señorita. Soy capaz de fugarme contigo a las vegas y casarnos en una

capilla con un imitador de Elvis.

Rio a carcajadas.

— ¿Te parece gracioso? —dice serio.

—Sí, es gracioso, suena bien, pero ya está todo pagado, no podemos fugarnos.

—Oh, nena, me sigues sorprendiendo.

—Entonces, ¿nada de strippers? —sonrío en complicidad. Intento hacer un trato aquí, confío plenamente

en mi futuro esposo.

—Te lo prometo, recuerda que sabré dónde estás.

—Eres tan romántico.

—Nena, el sarcasmo no es lo tuyo.

—Mierda. Annie si Terry se entera, te matará y después a mí.

—Relájate, está reservado para nosotras, no habrán strippers.

El lugar es inmenso, parece erótico todo alrededor, música clásica y el aroma es contagioso, huele a

rosas y todas las chicas del Advertising están aquí, Alicia también, mi madre y mi cuñada, Maria Dios,

mi madre parece quinceañera, me pregunto si Albert sabe que su esposa está usando una minifalda.

— ¿Qué hacemos aquí?

—Relájate, bailaremos un poco y después comenzaran los juegos

— ¿Juegos?

—Tranquila, estás embarazada, te gustará.

La música empieza a sonar más fuerte, esta vez, On the floor suena y es contagioso el ritmo.

—Vamos a bailar—dice mi madre.

Empezamos a bailar, el diminuto vestido que estoy usando, blanco, absolutamente sexy hace que me

sienta desnuda bailando esta canción.

Termina la primera canción y sigue Euphoria.

—No te agites mucho, los juegos serán lo mejor—dice Annie, no tengo idea de qué se tratan esos juegos,

he escuchado que los juegos en las despedidas de soltera no son nada… normales.

La canción termina y Annie se acerca, me pone una venda en los ojos y la música al fondo es suave.

— ¿Qué haces? —pregunto inquieta

—Tranquila, es un juego, no pasará nada malo. Te vamos a llevar a una habitación, sólo escucharás

música y adivinarás unas voces, todas haremos lo mismo, la primera en adivinar se quitará las vendas y

lo demás… bueno lo que tú quieras hacer.

¿Ah?

Llego a una habitación, no puedo ver nada, ni escuchar la música, estoy demasiado lejos del salón

principal, estoy nerviosa y emocionada a la vez. Estoy sentada en un gran sillón, es suave y hace un poco

de frío, aclaro mi garganta. Mierda no escucho nada.

Per te, empieza a sonar en el fondo, una hermosa melodía italiana. Extraño a mi italiano en estos

momentos.

— ¿Hola?

No responde nadie. Escucho pasos en la habitación, alguien me acerca algo para que lo huela, es una

rosa.

—Hola—No puedo distinguir la voz, suena distorsionada por algo.

—Te advierto que mi prometido siempre anda armado, así que no juegues sucio. — advierto nerviosa.

Sigue sin decir nada, empieza a darme de comer, ¿Chocolate?

Muero de hambre, pero estoy nerviosa, un extraño está dándome de comer.

La primera canción termina y hay un silencio.

—Háblame—ordeno.

La prima volta, preciosa canción, la conozco y es una de mis favoritas, Annie está haciendo un gran

trabajo, me pregunto que estará haciendo Terry en estos momentos. Espero que no esté haciendo lo

mismo que yo.

La rosa acaricia mi rostro, pasa por mis pechos y termina en mis manos, sus manos están frías, intento

quitarme las vendas de la cara pero él gruñe en negación.

—Háblame o me iré—ordeno.

Toca mis manos, las levanta y las lleva a su pecho, joder.

Es un pecho fuerte, musculoso y grande, mis manos están heladas y tiemblo nerviosa.

¿Qué estoy haciendo?

Terry va a matarme, quito mis manos y él las vuelve a poner. Sigo tocando por donde me indica, no sé

cómo lo hago, pero lo hago, me hace sentir cómoda por una parte, pero tengo miedo de estar haciendo algo incorrecto, no puedo ver quién es, al menos no ha intentado besarme ni desnudarme.

Me levanta y estoy de pie, puedo sentir su respiración, su aroma es delicioso, sigue tocándome con sus

grandes manos, las lleva por todo su pecho, hasta… abajo. Las quito nerviosa. Joder quiere que lo

toque… ahí .

—No voy a seguir, quiero irme. —le ordeno furiosa. Mi voz tiembla, mierda Terry va a matarme.

— ¿Por qué? — ahora habla.

—Respeto a mi prometido, no es correcto, quieres que te toque y ni siquiera sé quién eres.

Acaricia mis mejillas, siento que se acerca a mí, demasiado cerca, toco su pecho para apartarlo, pero me

toma desprevenida y me da un beso en los labios. ¡Mierda!

Me está besando, me tiene rodeada de sus fuertes manos, su aroma es embriagador, conozco ese aroma.

— ¿Terry? —murmuro en su boca.

Me besa, me toca y yo hago lo mismo, es él , mierda es mi prometido. Me quita la venda y lo veo, su

mirada azul es lujuriosa, me sonríe en picardía y continúa besándome.

—Voy a matarte. —lo amenazo sonriendo.

—Tú eres mía. — me besa de nuevo, esta vez de manera salvaje, me sube el vestido hasta la cintura y se

baja los pantalones.

¡Calor!...

—Vaya despedida de soltera—Yacemos en el mueble.

—Tenía que hacerte mía, antes de que te conviertas en la señora Grandchester. Es la mejor despedida de

ambos.

—Buen punto, señor Grandchester, me has asustado, en lo único que podía pensar era cuán furioso te pondrías

al decirte que un extraño estaba seduciéndome.

—Nena, me has sorprendido demasiado, me has puesto en mi lugar sin saber que era yo.

—Te amo, prometido.

—También te amo, mi prometida.

— ¿Qué están haciendo todos aquí? —Estoy impresionada, Annie está con Archie, mi madre, oh, mi madre

con George.

—Es una despedida, nena. Ninguno de nosotros queríamos que se fugaran a un club de strippers

— ¡A bailar! —chilla Annie

La música empieza a sonar y Terry me toma de las manos y me lleva a la pista.

¿Sabe bailar? Mi italiano mueve las caderas al son de stereo Love de Edward Maya, la canción más

sexy de todas. Me recorre el cuerpo con las manos, de un modo bastante sexy. Estoy embelesada mirando

al hombre más atractivo y que mañana será mi marido.

—Ese diminuto vestido, debería de ser ilegal, me está volviendo loco, nena.

Mi italiano se mueve, y lo hace jodidamente bien. ¿Hay algo que no pueda hacer mi cara dura? Me

muevo a su alrededor, con un ritmo impecable, Sabe moverse dentro y fuera de la cama. Me dejo caer en

sus brazos y mi espalda toca su pecho, rodea mi vientre con sus manos y nos seguimos moviendo al ritmo

de la música. La mejor despedida de soltera… solteros.

Nos complace anunciarles el próximo

Enlace matrimonial de:

TERRENCE GRANDCHESTER

CANDICE WHITE

Que tendrá lugar el día

10 de Marzo a las 16.00 de la tarde en

Hotel Encore

Mientras tanto en la suite del Encore…

—Buenos días, señora Grandchester—Dice Annie.

Todavía no lo puedo creer. HOY ME CASO. Por fin, he estado esperando este día hace mucho tiempo.

Mierda, mi boda es hoy. Creo que voy a vomitar.

—Buenos días.

—Gran noche ¿no? —Se burla.

—La mejor de todas, casi salgo corriendo del miedo.

Ríe a carcajadas.

— ¿Nerviosa?

— ¿Tú qué crees?

—Todo saldrá bien, anda a la ducha y luego a desayunar para empezar a prepararnos.

Salgo de la ducha, como mi desayuno y estoy lista para empezar a prepararme, el mejor estilista está

aquí, Andy, ansioso igual a la novia, mi madre, Annie y Alicia están ayudándome a controlar mis nervios

y mis nauseas. Escucho mi teléfono y sonrío de oreja a oreja.

De: Terrence Grandchester

Fecha:10 de Marzo de 2014 02.19

Para: Candy White

Asunto: Futura esposa

Querida futura señora Grandchester: Te extrañé toda la noche.

Estoy ansioso por casarme contigo y que sepa todo el mundo que eres mía.

Te Amo

Pd: Un novio nervioso.

Terrence Grandchester

GRANDCHESTER ADVERTISING, INC.

Lo amo, lo extrañé toda la noche, estoy nerviosa, mis nauseas están fuera de control. Tecleo rápido para

empezar a prepárame.

De: Candy White

Fecha: 10 de Marzo de 2014 02.20

Para: Terrence Grandchester

Asunto: Futuro esposo

Querido futuro Esposo:

Estoy ansiosa, nerviosa, mis nauseas están locas, pero soy la novia más feliz del mundo, este día por fin

llegó.

Te Amo tanto, QUIERO VERTE Y COMERTE A BESOS.

Candy R. White.

Una Novia en apuros.

De: Terrence Grandchester

Fecha: 10 de Marzo de 2014 02.22

Para: Candy White

Asunto: Futura esposa

Querida futura señora Grandchester:

Quisiera estar contigo en estos momentos, odio que tu madre me haya sacado de la habitación anoche.

Pero lo dejaré pasar porque de ahora en adelante serás mía.

No vayas a huir, la seguridad está al tanto si quieres correr.

Terrence Grandchester

GRANDCHESTER ADVERTISING, INC.

De: Candy White

Fecha: 10 de Marzo de 2014 02.23

Para: Terrence Grandchester

Asunto: Futuro esposo

Querido señor controlador Grandchester:

NO voy a salir corriendo, Te amo demasiado y es mi sueño, convertirme en tu ESPOSA.

Voy a prepararme ahora, RESPIRA HONDO.

Candy R. White, futura señora Grandchester.

—Deja ese celular, serás mía las próximas tres horas, querida. —murmura Andy.

Mi vestido de encaje y de mangas largas y falda hasta los tobillos es hermoso, delicado y clásico con un

escote enfrente y espalda descubierta. Terry se va a morir cuando me mire en este vestido, es hermoso

y me veo hermosa en él, mi barriga está creciendo pero no me veo gorda, gracias a Dios, sería una novia

acomplejada pero Diana hizo un buen trabajo ayudándome a escoger el vestido, todavía recuerdo a mi

madre llorando cuando me probé más de diez vestidos.

Fue una experiencia inolvidable para mí compartir esto con mi madre y mi mejor amiga. Por supuesto que

Eli y Alicia estuvieron presentes en cada detalle.

Dos horas y media, estoy lista. Mi cabello tiene hondas y el velo tiene diamantes, mi vestido tiene una

gran cola, cortesía de Diana y mi madre. Maquillaje reluciente y labios color crema.

Voy a llorar.

—No, querida arruinarás tu maquillaje—amenaza Andy.

—Eres la novia más hermosa que he visto en mi vida—dice mi madre. —Si tu padre estuviera aquí. —Se

le llenan los ojos de lágrimas.

Mi padre, rio para mis adentros, mi padre me está viendo y está igual de sentimental que mi madre,

quiero recordarlo así, feliz y orgulloso de mí.

Escucho que tocan la puerta y es Albert, joder, tengo un hermano sexy.

—Eres… Estás hermosa—me ve de pies a cabeza y sus ojos brillan. —Te amo, hermana.

—También te amo, hermano.

— ¡Media hora! —grita Diana, ha hecho un gran trabajo, todavía no he podido ver el salón principal pero

ha hecho un gran trabajo.

Media hora después…

— ¿Lista? — me ofrece su brazo.

—Lista.

Se abren las puertas.

Wow.

Mi corazón se acelera, mis ojos están llenos de lágrimas pero intento no llorar, mis ojos se encuentran

con la mirada de mi cielo, viste de esmoquin blanco, sin afeitar, tal y como me gusta, tiene su mirada dura

pero lo conozco tan bien, está nervioso, le sonrío y él me sonríe de nuevo.

Continúo caminando hasta llegar a él, sus ojos azules brillan, mi cielo privado brilla, Albert me entrega a

él y toma mi mano.

Sí, ahora sí es real.

El reverendo Smith comienza con la ceremonia...

Terry me sonríe, veo a mi alrededor, toda mi familia y nuestros amigos, todo está lleno de seguridad, y

todo a mi alrededor es hermoso y perfecto tal y como lo soñé. Doy mi vida entera por este hombre

enfrente de mí, por hacerlo feliz siempre, nada ni nadie podrá separarnos nunca.

De pronto siento un mal presentimiento, debe ser los nervios, es como un eco en mi cabeza la voz del

reverendo Smith, veo a mi alrededor la seguridad está recibiendo órdenes por el auricular.

Ignoro toda situaciones que ocurra a mi alrededor, solamente importa este momento, no debo sentir

miedo, estoy segura, me siento segura con él, pero por una razón en este instante siento que algo no está

bien, no me siento segura, a pesar de tener toda la seguridad nacional a mi alrededor, no me siento

segura.

Escucho que la puerta por donde hace algunos minutos atravesé del brazo de mi hermano y se abre, todas

las miradas se dirigen a la puerta. Terry aprieta mis manos y está pálido, entonces volteo hacía él y

mi mundo deja de girar.