Hace un año subí un one-shot llamado "No soy Gay" que pareció encantar a muchas personas y estas me pidieron continuación. En su momento no me apeteció la idea, pero hoy después de pensarla, tome la decisión de hacer algunos capítulos para ver que tal nos va.
Ladybug no me pertenece.
I am not Gay
Capítulo 9: Dulce hogar.
Algo había pasado en el viaje a la playa, no solo el hecho de que ahora Mark casi no le hablaba a él, sino que Alya ahora parecía mucho más unida al chico que antes. Nino se había deprimido un poco, confesando que si bien la morena no lo quería igual, siempre le desearía la felicidad a esta, también veía fijamente a Mark diciendo que este no parecía intentar nada y que era un buen amigo, pero el interés de Alya en este era demasiado evidente.
Venían juntos a clases, pasaban en el almuerzo a solas, incluso Chloé y Lila se habían empecinado con Alya, pero Mark las había detenido muy diplomáticamente.
Alya siempre abrazaba al chico de una forma que nunca hizo con ellos, que eran amigos de más tiempo, siempre sonreía y tomaba muchas fotos a Mark. Este si bien no parecía responder a sus sentimientos románticamente, se había mostrado muy relajado al lado de esta.
—¡MIRA MARK!—grito Alya cuando le vio entrar.
No dejo que durara un segundo, antes de arrastrarlo a su silla y mostrarle el video que antes les mostraba a ellos.
Era un viejo video de Ladybug, donde esta salvaba un autobús de Inglaterra, mientras luchaba contra el hombre tigre, un secuaz de The Dragón.
Mark se sonrojo levemente, antes de saludar a Nino con la mano, a él lo vio de reojo antes de suspirar y saludarlo algo forzado.
Adrien ladeo el rostro.
Aún no había una disculpa entre ellos y el ambiente era muy incómodo.
Tenía que solucionarlo pronto.
—Ten te traje galletas con chispa de chocolate, sé que son tus favoritas—hablo Alya guiñándole un ojo.
Este suspiro antes de aceptarlo y meterlos en su bolsillo trasero.
—Eres una consentidora y la engordaras—escucho que susurro Mark.
Pero Alya solo soltó una risa cantarina, obviamente en una nube de algodón.
Adrien suspiro al ver a Nino suspirar algo triste.
Lo curioso del asunto es que solamente estaba enojado, no porque Mark estuviera en algo con Alya, era más que todo con la morena que claramente se veía interesada en el chico.
Apretó los puños sintiendo algo cálido e incómodo en su cabeza.
.
Había sido una difícil decisión de su parte el confiarle toda su historia a Alya, no es como si hubiera tenido opción, ya que había terminado des transformándose frente a la chica, cometiendo otro error y temiendo por las consecuencias de este. Tikki le había calmado, diciendo que a veces los errores suceden, aunque a ella este ya era su segundo gran error. Le conto su historia a Alya, la real, como conoció a Tikki, sobre sus padres, sobre sus amigos, lo sucedido con The dragón y como termino en Inglaterra.
Esta escucho atentamente.
—Entiendes por qué no deberías saberlo, tu vida está en peligro—le había advertido esa noche que hablaron en la playa.
Escapándose de la profesora.
Pero Alya solamente sonrió, de forma amarga y sintiéndose con un gran pesar por ella.
—Somos amigas Marinette—le había dicho con una sonrisa.
Llamándola por su nombre.
Mostrándole que aún no estaba perdida en ese mundo.
Y lloro.
Como una niña abrazando a Alya desesperada, porque estaba asustada.
Alya mostraba todo el interés que tenía por Ladybug, luego de pedirle un autógrafo y hacerle prometer una entrevista. Conoció a Tikki, y ambas se amaron. Alya comenzó a ir al hotel donde estaba viviendo, ambas teniendo piyamada y hablando sobre cualquier cosa.
De pronto Alya comenzaba a reír diciendo que haría una buena pareja con Adrien, a lo que solo negó con la cabeza.
Esta era una casamentera.
Contratacaba diciendo que podría hacer pareja con Nino, a lo cual esta sonreía de forma algo zorruna, causándole escalofríos.
—¿No hablaras con él hoy?—pregunto Alya caminando de brazos en sus caderas.
Salió de sus pensamientos.
Giro a ver en clase como Adrien y Nino caminaban algo atrás de ellos, eso le preocupaba, sentía que había hecho una división entre sus amigos. Pero Alya decía que ellos eran chicos y ellas al ser chicas, era diferente, solo que nadie lo sabía y comenzaban haber rumores sobre ellos.
Lo peor es que Alya era no rumores, o en su peor, los alentaba con maldad.
—No lo sé—musito preocupada viendo a Adrien.
Había una división clara entre ellos.
Y lo extrañaba.
Era su mejor amigo.
Mientras bajaba las escaleras pensando si debía hablar con Adrien, su torpeza le hizo majar uno de los cordones desatados de su zapato, rodando por las escaleras y cayendo frente a alguien. Escucho pasos moverse apresurados y nombrándolo a lo lejos, incluso juro escuchar a Adrien preocupado.
Vamos que era torpe.
No era el fin del mundo.
Alzo la vista viendo como la persona a la cual había dado el espectáculo en primera fila, se había agachado para ayudarla a ponerse de pie.
Su cuerpo quedo congelado al aceptar la mano de la chica, viendo unos ojos castaños que reconocería en cualquier lado, al igual que su cabellera corta azulada.
—Kagami—susurro en un jadeo.
Los ojos de la chica se abrieron levemente.
Había reconocimiento en su rostro.
—Mari—musito por bajo antes de ayudarla a ponerse de pie.
Corrección, esto si era el fin del mundo.
.
Bien, todo estaba bien, que hubiera una chica extremadamente bonita hablando con Mark en ese momento, no es para que pusiera una cara de haber comido un limón acido. De reojo noto la mirada burlona de Alya a su persona, mientras que Nino admiraba curioso la escena. La chica tenía el cabello azulado y corto sobre sus hombros, sus ojos eran castaños de forma asiática y su vestimenta era demasiado formal para una adolecente, pero tendría su edad o un poco más.
Mark estaba pálido aun con la mano en la de la chica, que tenía sus ojos brillando.
—Mari—dijo nuevamente sin poder creerlo.
Luego la abrazo.
Un jadeo indignado se escapó de sus labios y Alya se rio descaradamente.
Pero no solo la chica que parecía muy seria lo había abrazado, Mark había cerrado los ojos, antes de regresarle el abrazo con mucha más fuerza y desesperación.
Oh.
Sintió una punzada dolorosa en su pecho.
Como si alguien te pateara con fuerza en el estómago o te cayeras de la cama, un frio recorrió su espalda, antes de ver con tristeza la escena frente a él.
¿Qué estaba pasando?
¿Qué era ese vacío interno?
—¿Qué rayos haces aquí Marin…?—la chica dejo de hablar porque Mark le tapó la boca con expresión nerviosa.
—Mark, mi nombre es Mark, no olvides mi nombre Kagami—le dijo con los ojos algo desorbitados.
La asiática le vio confundida, antes de ver a la gente detrás de Mark, luego ver al chico de arriba abajo, una de sus perfectas ceja se levantó de forma confundida.
—Claro…Mark—su nombre parecía lejano y perdido.
Pero Mark asintió varias veces.
—Ellos son mis amigos Kagami, son Nino, Alya y Adrien, son buenos chicos—presento rápidamente y distraído claramente, antes de hacer una despedida a ellos y salir corriendo con la chica arrastrada de un brazo.
¿Qué acababa de pasar?
.
Cuando por fin había perdido de vista a los chicos, noto que Kagami le veía con los brazos cruzados. No importaba porque estaba aquí o nada en específico, le había vuelto abrazar desesperada. Eso no lo había esperado, no tenía sentido, pero ahí estaba ella, su mejor amiga al igual que Clary. Notaba la mirada de ella buscando una explicación lógica, pero aun así la fría y correcta Kagami, había terminado regresándole el abrazo, hasta llegar a una cafetería donde tomaron asiento.
La cafetería era muy sencilla, no tan elegante, pero con un ambiente muy cálido en su interior. Fueron al rincón más alejado, cerca de una ventana, donde tomaron asiento una frente a la otra.
—Sé que tienes muchas preguntas…pero me alegra tanto verte—expreso sorprendida.
La chica asintió.
En su mente llego la imagen de Colette, sabía que esto era arriesgado y lo mejor hubiera sido ignorar a Kagami, pero no pudo.
No podía.
—Estoy esperando—dijo luego de ordenar un poco de té.
Luego…algo raro paso.
A diferencia de Alya, no le dijo todo, no le mostro a Tikki, no le dijo la verdad…o al menos no toda. Le explico rápidamente que habían sido atacados por The dragón, que había sido enviada a protección de testigos y no pudo decir nada a ninguno. Se disculpó muchas veces por haberse ido sin decir nada, pero que había esperado no herirlos.
Kagami no comento sobre los huecos de la historia, sobre sus padres o muchas otras dudas.
Solo conto parte de su historia.
Que Clarissa había quedado destrozada, sobre como Matt había intentado también buscarle, aunque fue menos productivo que los intentos de hack de Clarissa, Bennedict no había entendido nada y se había visto muy afectado.
Al igual que ella.
Todos la habían extrañado.
Apretó con fuerza su propia taza de café.
—Supongo que no deberé decirle a nadie que te vi—musito Kagami con pesar.
Negó con la cabeza.
—Eso solo complicaría todo—admitió muy a su pesar.
Se sentía horrible el no haber estado ahí y ahora estaba peor.
¿Tanto daño había hecho?
Suspiro.
Kagami puso una mano sobre la de ella, dándole una pequeña pero amable sonrisa.
Sonrió de regreso.
.
—Sabes te vez como alguien celoso—hablo Alya sentada en la banca sin ver como obsesiva el café.
Muy a su diferencia, quien tenía la vista fija en la ventana del café, casi rompiendo la madera (su súper fuerza lo permitía) de la banca. Nino estaba a su lado algo preocupado, sin comprender como terminaba siempre arrastrado por ambos a esta clase de situaciones.
Sabía que seguir a Mark no era muy ético, mucho menos en las condiciones en las que estaban ambos.
Pero no pudo evitarlo, algo dentro de él se había movido más rápido de lo planeado cuando Alya lo propuso.
—¿Acaso te gusta nuestro querido Ingles?—pregunto Alya en claro tono de burla.
Le lanzo una mirada envenenada.
Pero no lo negó.
Porque no podía.
Lo cual le perturbaba un poco.
Nino soltó un suspiro.
Él solo quería irse a casa.
.
Marinette sonrió disfrutando de su tasa de café, tal vez tenía los ojos algo rojos y su comportamiento era muy femenino, pero estaba feliz, de una extraña forma que no había recordado. Era como si volviera a ser ella, como si pudiera quitarse una máscara que tenía puesta siempre, poder respirar, reír con una vieja amiga sobre viejas historias. Algo que pensó que nunca tendría más.
Kagami de repente se quedó en silencio.
Sus ojos se desviaron unos instantes, en una pose que recordaba muy bien.
Quería decirle algo, algo que probablemente era muy importante.
Le gusto saber que aun podía leerle, aún no había pasado mucho tiempo, aun eran amigas.
—Mark—dijo en broma recordando su ahora identidad—Clarissa logro entrar unos momentos dentro de unos archivos del estado…antes de ser regañada y casi enviada a prisión, ahí vimos…algo que tengo que decirte—musito está viéndola directamente a los ojos.
¿Qué habían visto?
Si algún día volvía a ver a Clarissa, tendría que explicarle los peligros de entrar a información clasificada, otra vez.
—¿Marinette tu eres Lad…?—detuvo sus palabras por unos fuertes gritos que se escucharon a lo lejos.
Sabía que no podría ver nuevamente a Kagami en quien sabe cuánto tiempo, pero al ver a un hombre vestido de mago, con una apariencia maligna y una niebla sospechosa a su alrededor. La dejo aunque esta gritara su nombre para correr en medio de un callejón para transformarse.
.
¿Ustedes saben que es estar jodido?
Probablemente nunca a este nivel.
Haber seguido a Mark no fue tan mala idea, ya que un súper villano nuevo había aparecido, probablemente por algún akuma que no habían notado. Pero antes que pudiera escapar para transformarse, tuvo que empujar a Alya que casi cae a manos de ese hombre.
Lo cual fue bueno.
Si no hubiera recibido el poder del hombre y quedado suspendido en una caja de cristal flotadora.
¿Y ahora qué?
Si se transformaba en Chat Noir todos lo verían, algo que no era aceptable, pero si no hacía algo no podría ayudar a Ladybug.
Gimió cuando Nino y Alya inevitablemente terminaron dentro de una caja, al igual que cientos de parisinos en todos lados.
—Voy a demostrarles que soy el mejor mago de todos, ustedes jamás podrán escapar de mi trampa—hablo el hombre con mirada maniática.
Hawk Moth tenía gustos tan…peculiares.
El mago volteo a ver de pronto a Kagami, la chica con la que Mark había pasado toda la tarde, ahora que lo pensaba, Mark había salido de su rango de visión. Perfecto, era también un mal acosador. Esperaba que el chico estuviera mejor y alejado del peligro, tenía la tendencia de atraer villanos más de lo que quisiera admitir.
En vez de asustarse, la chica tomo de su espalda un florete que había tenido guardado.
¿Esa chica?
Entrecerró los ojos recordando a Mark hablando sobre una amiga que le enseño esgrima, justo antes que se uniera al club.
—Vaya pequeña, no te veo con miedo—musito "The Mage" con expresión molesta.
Pero Kagami no se inmuto, aunque varias personas gritaran dentro de las cajas, menos Alya, esta parecía emocionada con el teléfono grabando y un Nino totalmente sonrojado bajo ella.
—Me enfrente en Inglaterra a villanos más peligrosos que tú, tú y ese tal Hawk Moth son un chiste comparado a los doce zodiacos—hablo con gran soberanía y sin una pisca de miedo.
Adrien vio preocupado al akuma, quien tampoco parecía tomar muy bien su frase, la mariposa morada que se formó en su rostro, índico que alguien más también se había sentido ofendido.
Lo ocurrido en Inglaterra no fue un misterio para nadie.
The dragón liderando a otros once personajes, cada uno con características súper fuertes de los animales del zodiaco, que superaban la lógica de cualquiera, hasta la aparición de Hawk Moth. Aun así era verdad, en Paris si bien habían días malos, no tuvieron tantos episodios trágicos como paso con Inglaterra hace dos años.
Kagami apretó el florete en una pose que no reconoció.
Iba a luchar.
Pero qué clase de chica sin miedo era ella.
Antes que The Mage pudiera atacarle, un yo-yo se enredó en una muñeca, lanzándolo a volar algunos metros más lejos.
—¡Ladybug!—exclamo emocionado.
La chica lo vio unos momentos preocupada, fue cuando noto que no la había visto antes con su identidad civil, solamente le había visto con su traje de Chat Noir. Quiso gritarle que era él, que ahora no podría ayudarle, que lo viera a él, que supiera su identidad, poder conocerla.
La imagen de Mark llego a su mente de golpe, causando un revoltijo en su interior.
¿Qué fue eso?
—Los voy a liberar—hablo antes de ver preocupada en otra dirección.
The Mage se había levantado, con un muy mal humor. Pero aunque al parecer pudiera convocar algo similar a bolas de fuego, Kagami fue más rápida tirándose sobre Ladybug, provocando que ambas esquivaran el ataque del akuma.
Rodaron por los suelos, antes de levantarse.
Ladybug vio a Kagami sorprendida, cuando esta sonrió amablemente.
—No es la primera vez que le ayudo en una batalla Ladybug—expreso esta en tono solemne.
Ladybug sonrió vagamente.
—Está bien—
Adrien abrió la boca un poco indignado, había costado mucho que Ladybug aceptara luchar con Chat Noir como compañero de batallas, pero aceptaba a esa chica sin decir nada.
Entonces las vio.
The Mage no solo usaba su cetro que tenía en una mano como espada, mostrando las grandes habilidades de Kagami para el esgrima, quiso retarla ahí mismo, sería una gran contendiente. En su lugar vio fijamente a Ladybug con más atención, la chica luchaba con gran maniobra al lado de Kagami, muy a diferencia de Chat Noir que siempre parecía evadir.
Ambas se complementaban.
Se preguntó cuántas veces recibió su ayuda en Inglaterra, en los noticieros generalmente mostraban todo después de pasado y pocas veces la lucha de la héroe.
Apretó los puños molesto.
Ladybug era un total misterio para él, había una pared que la chica jamás soltaría con Chat Noir, había algo imposible en su actuar. Como la luz del sol que intentas sujetar, pero que está demasiado lejos. Pero verla usar su Lucky Charm, donde logro amarrar al hombre en medio de dos cuerdas de saltar, causando que Kagami destruyera el sombrero.
La forma en que ambas se vieron al final, mientras chocaban los cinco.
Le dolió.
Como si algo dentro de él se rompiera.
Ladybug no quería a Chat Noir, había aprendido a tolerarlo.
Regreso al suelo cuando la chica uso su cura milagrosa, solo para verla despedirse de ellos con rapidez antes que su transformación se terminara.
Suspiro antes de caminar en dirección a los chicos, donde ahora Alya rápidamente estaba llenando de preguntas a Kagami, que lucía algo nerviosa.
.
Ladybug desapareció en medio del aire, algo que era poco usual, pero se había emocionado tanto que había ignorado la llamada de atención. Grito al mismo tiempo que Tikki mientras caían en medio de un callejón, terminando sobre una gran cantidad de basura, apestando y con ropa con manchas permanentes.
Se vieron de reojo pestañeando.
Tikki comenzó a reírse de la cascara de banano en su cabeza, mientras ella se divertida al ver en sus pies una goma de mascar.
No sabía por qué, pero sentía que todo a su alrededor flotaba.
Ver a Kagami le recordó los buenos tiempos, con su familia, sus amigos y con las chicas.
Todo parecía mejor ahora.
.
—Me temo que tengo que dejarlos, el coche debe estar esperándome en el hotel—hablo Kagami luego de responder cada una de las preguntas de Alya.
Le daba un punto a la chica, había soportado a la inquisidora reportera bastante bien.
—¿Coche?¿No esperaras a Mark?—pregunto Alya con curiosidad.
La chica nueva negó con la cabeza.
—Mi madre venía para asuntos informales, pero debemos irnos hoy mismo, toparme con Mark fue una gran coincidencia—admitió esta con tono de pesar.
Hizo una mueca en su rostro.
Mark había estado claramente emocionado de ver a su vieja amiga, se sentiría bastante mal de no despedirse de la chica. Mientras Alya le daba un fuerte apretón de manos, Nino un asentimiento de cabeza, al estar frente a él esta extendió la mano.
Pestañeo sorprendido.
—Mark me conto sobre ustedes, dijo que eras un gran esgrimista y espero cuando nos volvamos a ver, que tengamos un encuentro—hablo esta solemnemente.
Se sonrojo un poco al pensar que Mark había hablado de ellos, también que alabo sus técnicas de esgrima. Acepto la mano de Kagami sintiéndose mejor que todo el día en realidad, pensando que el chico aun lo consideraba su amigo y que no tenía por qué sentirse celoso de la chica frente a él.
Aunque no por eso los celos parecieron menguar.
—Yo también espero esa competencia—murmuro antes de que esta se fuera.
Mientras Alya chillaba diciendo que tenía premisa para el Ladyblog, Nino se acercó a él que veía en dirección de Kagami.
—Dude la chica es una gran esgrimista, pelea al lado de Ladybug y también es amable, es tu chica perfecta—le señalo bastante acertado.
Tenía razón.
Volteo a ver el lugar donde Kagami tomo un taxi, la imagen de Mark sonriendo frente a él, le hizo soltar un profundo suspiro.
¿Qué tan jodido es que pueda que tengas sentimientos por tu amigo?
No era gay.
Al menos eso pensaba.
Estaba confundido.
.
Cuando llego nuevamente al parque (odiando haber saltado tan lejos) se sorprendió de ver solo a Nino y Alya, al parecer Adrien había tenido que irse por llamado de su padre. Luego de cuestionarse internamente por que los chicos estaban tan cerca de la cafetería donde antes estaba con Kagami, Alya interrumpió sus pensamientos comentando las palabras de su amiga.
Se iría.
Debió ponerse completamente pálida, ya que Nino le sentó en una banca mientras Alya le comentaba todo.
Entonces…corrió.
Sus amigos gritaron su nombre pero ella siguió corriendo, recordaba que Kagami comentaba que su madre siempre tomaba lugares específicos cuando iba de viaje. Muchas veces Kagami vino a Paris con su madre cuando eran compañeras, hablando sobre un hotel bastante cómodo, no el mejor de Paris, pero si uno donde su madre conocía y era buena amiga del dueño.
Estaba muy lejos.
Pero debía verla.
Corrió ignorando a la gente que le veía mal por su apariencia, llena de basura y ahora llena de sudor.
No podía irse.
No podía llevarse lo único que tenía de su hogar.
Sus recuerdos.
Esos momentos.
No estaba lista.
Giro en la cuadra, para ver a la chica subirse a un carro costoso, probablemente a punto de irse. Apresuro el paso, pero por ir tan rápido, termino rodando y tropezando en el suelo. Alzo la vista ignorando como había torcido su pie y que este estaría hinchado mañana.
—¡KAGAMI!—grito sin poder levantarse.
Al menos la suerte de Ladybug la acompaño esta vez, el semáforo en rojo permitió que la ventana del carro se bajara y la cabeza de Kagami se asomara por este.
Los ojos de la chica se abrieron incrédulos.
Ignoro el inicio de lágrimas en sus propios ojos.
—¡NOS VEREMOS PRONTO MARK!—grito Kagami con una media sonrisa que no comprendió.
Cuando se levantó, apretó con fuerza el muslo antes de ver como el coche volvía a ponerse en marcha. Vio alarmada como el rostro de su amiga comenzaba alejarse, sintiendo un vacío en su interior.
—¡ESTARE ESPERANDO!—grito con dolor, provocando una media sonrisa en el rostro de Kagami, antes que cl coche doblara.
Cayo de trasero al suelo, con lágrimas corriendo en su cara.
Nuevamente no había podido despedirse.
Estaba sola.
Otra vez sola.
Un portero del hotel se acercó a él con expresión preocupada, antes de ayudarlo y darle una nota que le dejo confundido.
.
Cuando su padre le envió con un recado al hogar del alcalde, tuvo que escapar rápidamente de Chloé. Se equivocó de piso y lo más sorprendente, fue que se topó con Mark al final del pasillo. Este parecía recién duchado, con una pantaloneta negra holgada y una camiseta roja también algo grande para él. Se preocupó de verlo con una venda en su pie izquierdo, a lo que este le restó importancia.
Escucharon un grito de Chloé, antes que Mark lo arrastrada dentro de una habitación.
—Vives en este hotel—cuestiono sorprendido de no haberlo descubierto antes.
Este suspiro cansado.
—Me costó mucho cuando Chloé descubrió lo mismo, ahora siempre hago parecer que no estoy, pero es difícil—añadió sentándose en un cómodo sofá.
Sabiendo que Nathalie lo buscaría para cuando tuvieran que irse, tomo asiento algo incómodo. Las cosas entre ellos habían estado mal, ahora con la venida de Kagami no sabía que pasaba y estar sentado a su lado, era asfixiante.
Pero reconfortarle.
Volver hablar, provocaba algo en su interior que no comprendía.
—Lo siento mucho por mi comportamiento, supongo que solo fui un gilipollas—hablo Mark con calma.
Alzo la vista confundido.
¿Eh?
¿Había leído su mente?
Esas eran las palabras que había querido decir, pero que por algún motivo nunca pudo o no tuvo oportunidades, tal vez era que nunca busco esas oportunidades. Pero al ver el rostro serio de Mark, supo que hablaba en serio y no eran sus pensamientos en la boca del chico.
—Fue mi culpa primero, siento haberte ignorado antes…estaba pasando por algo y…me desquite con quien no lo merecía—hablo apretando los puños sobre sus pantalones.
No escucho nada.
Pero al alzar tímidamente el rostro, se topó con una sonrisa sincera en el rostro de Mark.
—¿Ambos somos gilipollas?—pregunto con diversión.
Sonrió de medio lado, extrañando de gran manera como ambos tenían ese tipo de bromas, extrañaba a Mark. Extrañaba estar cerca del chico, bromear juntos, jugar o hablar de video juegos y molestar a Nino con Alya. Había extrañado a su amigo, de muchas formas.
—Lo somos—indico con una sonrisa de alivio.
Luego se pusieron hablar de temas triviales, casi grito al cielo cuando Mark se levantó para traer te, pero cuando quiso detenerlo, este lo esquivo con agilidad y camino a su cocina.
Noto una nota en la mesa, que probablemente el chico leyó antes de salir al pasillo.
La curiosidad mato al gato.
Pero murió sabiendo.
Sabía que era muy cotilla, pero algo dentro de él se movió, casi juraba escuchar las burlas de Plagg a su comportamiento. Leyó rápidamente la nota, asegurándose que Mark estaba de espaldas en la cocina.
"Mark
No me acostumbro a tu nombre, pero entiendo lo que pasa, entiendo lo que pasaste, entiendo todo. Puedes que no comprendas que tanto se, pero solamente te digo que Clarissa me mostro el video por el cual debiste dejar el país. Entiendo todo ahora, ninguna de nosotras te culpa.
Lamento lo que has vivido, no es algo que nadie mereciera. Vi tu rostro hoy y supe cuánto añoras esos momentos, tu vida antes de venir a Paris.
El próximo año será mi año final, espero te alegre escuchar que vendré a tu mismo colegio y era uno de los asuntos que estaba resolviendo en el país. Sé que perdiste un año, pero estaremos nuevamente juntas, hablare con Clarissa para saber que podemos solucionar. Sería bueno estar juntos de nuevo.
Pero sé que no es necesario, tu no lo ves ahora, pero tienes un nuevo hogar ahora en Francia, amigos que te quieren ahora y también viejos amigos que no te van a olvidar.
No vivas en el pasado, disfruta tu presente. Es algo que siempre me decías cuando me preocupada por el esgrima, ahora va para ti.
Kagami"
Dejo la nota cuando Mark apareció con una bandeja de dos tazas de té y unos postres, conociendo las dietas que imponía su padre, Mark siempre le daba comida traficada para que engordara. Por suerte su vida como súper héroe lograba quemar toda la grasa residual.
Sonrió levemente cuando este hizo un chiste, vio de reojo la nota.
Kagami quería mucho a Mark, pero también decía muchas cosas que no comprendía.
¿Qué video?
¿Cómo era antes su vida?
¿Qué no sabía de su amigo?
Mientras Mark anunciaba que lo patearía en Mario kart, se dijo que lo descubriría con el tiempo, porque se negaba estar lejos de Mark.
Se preocupó por la idea de Kagami llegando cuando comenzaran un nuevo curso lectivo.
¿Celos?
Tenía celos de la cercanía de Kagami.
Noto preocupado que se sonrojo cuando Mark se sentó a su lado en el sofá, dándole una gran sonrisa y su rostro termino sonrojado.
No era gay.
¿Verdad?
Continuara…
Cuanto sabe Kagami de Marinette, mucho más de lo que saben todos, casi al nivel de Alya.
El siguiente capitulo va ser un especial, algo así como el especial de origenes de Ladybug donde muestra como Marinette y Adrien tuvieron sus poderes, bueno va ser lo mismo con Marinette.
Nota:
Por si no lo saben en mi perfil tengo un link de mi página en Facebook donde público mis actualizaciones y donde chateo con los chicos sobre temas de anime, manga, juegos, libros, series…etc por si alguno quiere comunicarse conmigo o visitar un rato para conocerme mejor.
Sayonara sexys lectores.
