Hola! Ya pude traer este capi. Pensaba publicarlo hace unos días, pero me alegra no haberlo hecho pues le cambie algunas cosas. Estem…sí, casi lo olvidaba, este cap tiene lemmon. OMG. Es el primero que hago de este fandom y estoy nerviosa xD este capítulo está basado en la canción "Sexo, pudor y lagrimas" de Aleks Syntek. Sí, soy algo retro .w. bueno, adelante n.n a leer.
This Love
Capitulo 3
Sexo, pudor y lágrimas
Cuando Maka llegó a la oficina el lunes siguiente, se sentó en su escritorio sin saber si debía hablar con Soul por lo sucedido el viernes. No había sabido nada de él en todo el fin de semana y en cierta forma esto la tenia aliviada, pues sentía que le había dado suficiente tiempo para pensar en qué decirle después. Se concentró en su trabajo del día y muy apenas le prestó atención a la nueva rosa que la esperaba en su escritorio. En cierta forma, le pareció encantador que Kid siguiera con eso aunque ella ya estaba más que enterada de que se trataba de él quien le daba esos regalos. Tenía que admitir que eso era muy lindo de su parte. A él tampoco lo había visto en todo el fin de semana, pero la había llamado para invitarla otra vez a salir justo ese lunes, después del trabajo.
Mientras ella continuaba concentrándose en sus tareas (o por lo menos intentándolo), Liz llegó y la saludó jovialmente, como siempre. Le presentó los últimos preparativos para el viaje que tenía que realizar con Kid, por el cual ella estaba muy preocupada pues era muy importante que representaran a la empresa como era debido. Maka notó la ansiedad de Liz, pero no tardó en notar además que esta parecía morirse por decirle algo.
-Bien-dijo Maka, dándose cuenta de que ella no resistiría más- ¿Qué es lo que tienes que decir?
Liz sonrió y tomó asiento traviesamente, algo traía entre manos.
-Supe que el viernes saliste con Kid- comentó bajando la voz- ¿Porqué no me cuentas como te fue, eh?
Maka no pudo evitar que su rostro adquiriera un tono rojo muy intenso. Solo escuchar su nombre le producía escalofríos.
-Pues…fue muy lindo…yo…me divertí.
Liz hizo una mueca de aburrimiento.
-Por favor, ¿Es eso todo lo que tienes que decir? ¿Tan mal estuvo?-preguntó mordazmente, como burlándose de ella. Se quedó en silencio observando la infantil cara que Maka ponía cuando estaba desconcertada, preguntándose si debía dejar las cosas así o si debía seguir atizando el fuego.
Maka volvió la cabeza hacia un lado, cerrando los ojos.
-Claro que no estuvo mal. Me divertí, platicamos mucho…todo estuvo muy bien.
-Ajá- dijo ella, mirando a la otra con escepticismo- ¿y te besó, o algo así?
-Sí- susurró ella-sí…me besó.
Liz observaba a Maka con atención. Obviamente estaba titubeando.
-¿Sabes? Eso no es lo único que cuenta para comenzar una relación- comentó, picándola más- sino, tu sabes, la comunicación, las afinidades, y parece que tu y Kid tienen mucho en común. Apuesto a que serán una linda pareja.
Maka cerró sus ojos, pensativamente.
-Soul hizo algo- dijo, decidiéndose al fin- que me confundió mucho- se cubrió los ojos con las manos, ligeramente estresada.
Liz se recargó en su silla, sorprendida. No se esperaba eso de Soul, le estaba desbaratando los planes. Así que se dedicó a explorar un poco más el terreno.
-¿Qué fue lo que hizo?- preguntó con una sonrisa maravillada, que no era del todo fingida.
Maka guardó silencio.
-Preferiría dejarlo así- contestó luego de unos segundos de estarse peleando contra sus mejillas y contra su acelerado pulso- hablaré con él. Todo estará bien.
-Bien- siguió Liz, un poco decepcionada por no enterarse de todo lo que había pasado. Sin embargo, una idea fugaz llegó a su mente y tomó forma en tan pocos segundos que ella misma se sorprendió de ello.
Se puso de pie y miró por la ventana, mientras su amiga la seguía con la vista.
-Maka…si tú y Kid…o bueno, si tu y cualquier otra persona llegan a hacer una pareja oficial, ¿Qué piensas hacer con Soul?
-¿Qué quieres decir con eso?- preguntó Maka con una repentina alarma sonando en su cabeza.
-Es bastante obvio, ¿No? Tu relación con Soul no es la cosa más normal del planeta- entonces obtuvo lo que quería, la completa atención de Maka-¿O qué piensas decirle a tu novio, sea quien sea? ¿"Lo siento cariño, hoy no puedo salir porque iré a cenar a casa de Soul"?
-¡Claro que no!
-¿Entonces? ¿Lo sacaras de tu vida así sin más?
-¿A dónde quieres llegar con todo esto?
Liz percibió la contrariedad en la voz de Maka y se preguntó si no estaba haciendo algo mal, pero había llegado muy lejos, y no pudo dar marcha atrás.
-Creo que es más que obvio que tienes que tomar una decisión- dijo con una voz tan clara que a Maka le llegó a lo más profundo de su mente- Yo sigo pensando que tu y Soul son el uno para el otro. Sin embargo, si estoy equivocada, entonces tendrás que buscar la manera de no perder su amistad una vez que comiences una relación con alguien más.
Maka no contestó, y sintió sus parpados temblando y sus ojos le causaron una suave comezón.
-Estoy siendo suave, ¿Cierto? Tú eres muy directa Maka, te gustan las cosas claras y de frente.
-¡Esta bien, es suficiente! Comprendí tu punto. Pero…es difícil.
Liz casi se sintió mal, pero con Maka las cosas tenían que ser así. De frente o nada.
-Yo lo sé, y lo siento, pero era algo que te tenía que decir. No te deseo mal con Kid, al contrario, pero lo último que quisiera es que se llevaran a Soul por delante.
Maka asintió sin poder ver a Liz a los ojos, por lo que ella se dio la vuelta y salió, cruzando los dedos.
Al llegar a su oficina se sentó y meditó un poco lo que acababa de hacer. En su opinión era lo más drástico que podía hacer. Pensó que era lo mejor. Ahora todo dependía de ellos.
…
Soul por su parte había llegado a trabajar sin ánimos de nada, y evadió a Maka lo mas que pudo. Se preguntó qué necesitaba hacer para hablar con ella, para volver a acercarse, para evitar perderla, aunque fuera únicamente su amiga.
Un terrible dolor de cabeza lo estaba atacando. El día le pareció increíblemente largo, pesado y aburrido.
Al caer la noche decidió hacer tiempo, lo más tarde que pudiera a pesar de que Liz no se lo había pedido. Se quedó un buen rato en la oficina haciendo el idiota, con el único objetivo de no llegar a encontrarse con Maka.
…
Maka y Kid salieron nuevamente esa noche, justo después del trabajo. Fueron a patinar a una pista de hielo y Maka no pudo evitar recordar que en alguna ocasión había ido al mismo lugar con Soul, pero no dijo nada al respecto.
Mientras patinaban, Kid la tomaba de las manos. Eran muy tibias y suaves. Maka observó, sorprendida, que eran aun más delicadas que las suyas, probablemente.
Tomaron un descanso durante el cual bebieron café mientras veían a otras personas patinar.
-¿Sabes algo, Maka?- preguntó Kid de pronto- cada vez estoy más ansioso por el viaje. Es emocionante, ¿No crees? Es una gran oportunidad para nosotros como profesionistas. En esa reunión va a haber grandes empresas, conoceremos mucha gente importante.
Maka miró a Kid con una ligera tristeza. No hablaba de otra cosa. Parecía ser lo único que le importaba.
-¿No crees que deberíamos hablar de algo más? Acabamos de terminar el turno, hay que disfrutar el tiempo que tenemos libre.
-Cierto- sonrió Kid tiernamente- perdóname, no puedo evitarlo. ¿Quieres patinar más?
Maka asintió con una sonrisa aun mayor y tendiéndole la mano comenzó a patinar junto con él.
Mientras patinaban, un niño pasó junto a Maka, sujetándose de ella desconsideradamente para no caerse, provocando que fuera ella la que perdiera por completo el equilibrio.
-¡Cuidado!- gritó Kid sin poder evitar la caída, sujetándola y haciendo todo lo posible por amortiguarle la caída un poco.
El resultado fue que Kid quedó acostado sobre el hielo con Maka sobre él. Ambos jadeaban por el susto, pero al darse cuenta de la comprometedora situación lo único que ocurrió fue que se les subieron los colores al rostro.
-Kid, yo…-susurró Maka- me duele el tobillo.
Kid sonrió y la ayudó a levantarse. Le ayudó a quitarse los patines y revisó su pie con ayuda de una de las encargadas que vio el incidente.
-Parece que está bien- comentó la chica-lamentamos el incidente. Puedo invitarles un café o un chocolate caliente, corre por cuenta de la casa.
-Gracias, me caería muy bien.
Hubieran seguido patinando pero el dolor no se le quitó del tobillo. Como sea, siguieron conversando animadamente hasta que casi los corren del local. Recordaron cuando estaban juntos en la escuela, las fiestas, las reuniones. Kid le contó a Maka sobre una pequeña obsesión que tenía con la simetría y ella le contó sobre lo mujeriego y molesto que podía ser su padre. Resultó que además les gustaba el mismo tipo de música y ambos amaban caminar por la playa, así como las novelas de ciencia ficción.
Para cuando llegaron al edificio de Maka ya era un poco tarde y su tobillo ya estaba bien.
Ella abrió la puerta y se dio la vuelta para despedirse de él.
Kid se había quedado estático mirándola.
Le sujetó la barbilla y le levantó la cara, buscando su boca con la suya. Primero rozó sus labios con suavidad. Luego la abrazó por la cintura y profundizó el beso, pero de pronto se detuvo.
-Lo siento, yo…
-No, está bien…está bien…
Y ella le sujetó la cabeza de los lados y lo acercó, devolviéndole el beso con suavidad.
Obviamente no escuchó los pasos aproximarse por el pasillo, y aunque lo hubiera hecho no le habría importado. Tampoco vio su silueta de pie detrás de Kid. Ni su mueca de tristeza y enojo. Tampoco percibió su mirada sobre ella.
Soul simplemente pasó de largo hasta su departamento. No quería seguir siendo el espectador de semejante imagen ni tampoco quería que Maka lo viera contemplándolos con la cara de estúpido perdedor que seguramente se le había grabado en el rostro.
Cuando se separaron, Maka se alejó ligeramente. Algo no marchaba bien, faltaba algo. Faltaban palabras (¿o sobraron?) faltaban sus manos, faltaba sentimiento, desesperación, ternura, algo…
Sin embargo, sus frentes seguían casi juntas y sus manos y las de Kid se sujetaban con fuerza. Pronto sintió el calor de otro beso que bajó suavemente por su barbilla tratando de llegar más lejos, no pudiendo hacerlo por timidez. El beso se intensificó y todas las dudas y el miedo se le fueron de la cabeza como por arte de magia.
Él se separó lentamente, con una sonrisa enorme en su rostro.
-Debo irme- susurró, con su aliento rozando suavemente los labios de Maka, arrebatándole escalofríos y un ligero suspiro.
-De acuerdo.
-Te veo mañana.
Maka sonrió mientras cerraba su puerta, sin imaginarse que a un par de puertas del enorme pasillo estaba Soul, tragándose su rabia luego de haber presenciado el tierno beso entre sus dos mejores amigos.
…
La semana se fue con rapidez. Ni Soul ni Maka tuvieron el valor de intentar arreglar sus diferencias. Soul trataba ahora de llegar lo más temprano a casa, pues sabía que las citas entre Maka y Kid seguían y temía enfrentarse a ella en el pasillo o presenciar nuevamente una escena de esas.
Más aún, con el paso de los pocos días que quedaban se le hizo común hacer cara de póquer cada vez que tuviera que, forzosamente, acercarse a ella. O enfrentarse a Liz, a quien se había negado a hacerla aún más partícipe de sus problemas.
Hablando de ella, últimamente estaba más alejada de él y de Maka, aunque conociéndola no le extrañaría que ya estuviera maquinando alguna cosa para "ayudarlo", o, en todo caso, ya había hecho algo y solo estaba esperando los resultados.
Por su parte, Liz se sintió un poco inquieta luego de su conversación con Maka, y todo empeoró cuando se dio cuenta de que esos dos no se habían dirigido la palabra en toda la semana. Tenía que admitir que nunca había visto a nadie tan enamorado como Soul lo estaba de Maka y, tristemente, era lo que más le atraía de él. En el pasado, cada vez que Maka lo necesitaba, Soul estaba allí. En una ocasión estuvo tan enferma que él se dedicó en cuerpo y alma a cuidarla mientras su trabajo se lo permitía, y no había sido la única ocasión en que mostraba un apego y una devoción tan grande hacia ella. Y nunca pedía nada a cambio, solo la amistad que hasta hacía pocos días Maka le ofrecía incondicionalmente. Su humor para con ella siempre era el mas optimista, cómplice y relajado, y tendía a ponerse grave si ella tenía algún problema.
Este nuevo comportamiento de él, cerrado y melancólico, no era el de Soul, el que, muy a su pesar, le gustaba. Algo le decía que su táctica solo había conseguido alejarlos más, aunque lo que esperaba era que Maka reconsiderara sus sentimientos y pensara en darle una oportunidad a Soul, aunque bien podía ocurrir todo lo contrario. A la hora del almuerzo Liz se encontró sola tomando café, pensando en todo eso.
Pero yo actué estando consciente de lo que podía pasar…pensó; no será que, en el fondo…
¿En el fondo no habría estado moviendo los hilos a su favor todo este tiempo?
Para cómo iban las cosas, estaba más que decidido que Maka y Kid iban a ser una pareja en poco tiempo. A pesar de que salían juntos no había nada concreto, y sin embargo todo mundo se había dado cuenta de que eso no iba a cambiar, esos dos parecían ser el uno para el otro.
¿Pero qué había de Soul? después de todo él no se merecía quedar de lado así nada más.
-Maldición- se dijo en voz baja recargándose en su silla. Alguien la había escuchado al pasar junto a la puerta, pero ella no reaccionó exageradamente, sino con naturalidad.
-¿Ocurre algo, Liz?- preguntó Soul entrando a la pequeña habitación.
-No, estoy bien- dijo mientras se inclinaba para dejar su taza en una mesita que estaba a su lado- solo que… no me hagas mucho caso, es que pasó algo que me tiene un poco estresada, es todo.
Soul hizo un gesto ladeando la boca. No tenía ningún derecho de pedir más explicaciones puesto que él mismo no tenía aun suficiente confianza para confiarle sus asuntos a Liz. Se acercó a la cafetera y preparó un café en silencio, sin que la rubia le quitara la vista de encima.
-Soul… ¿Puedo invitarte a cenar?- preguntó ella en cuanto Soul le dio el primer trago a su café, haciendo que casi se ahogara de la sorpresa.
-Esto…yo… ¿Cómo debería tomarme esa invitación?
-No te preocupes- sonrió Liz-iba a ir con Patty pero ella irá a jugar bolos con unos amigos. Tenía planeada una buena cena esta noche y no pienso desperdiciarla.
Soul sonrió.
-Me caerá bien.
…
La cena resultó ser en un restaurante de lo más elegante, donde ellos, con su look de oficina, iban bastante bien.
-No entiendo…- comentó Soul una vez que estuvieron en una mesa- ¿Porqué cenarías con tu hermana en un restaurante así?
-Porque es su cumpleaños-declaró- pero era sorpresa. Sus amigos se me adelantaron y lo único que pude hacer fue llevarla de compras.
Soul sonrió.
-Tú no me invitaste aquí solo por no desperdiciar la cena, ¿cierto?
Liz abrió sus ojos con sorpresa y luego bajó la vista, repentinamente sonrojada.
Soul no comprendió su cambio, pero no lo pudo reflexionar porque ella le explicó rápidamente.
-No me has dicho nada sobre Maka últimamente. Los he visto. No se han hablado en días.
Soul se ensombreció.
-Yo la besé y ella no quería. Y el otro día la vi besándose gustosa con Kid.
Liz casi rompe a llorar. La culpabilidad le cayó encima como una gigantesca piedra. Sin embargo imitó muy bien la cara de póquer de Soul.
-Creo que es más que obvio que yo sobro allí- sonrió él burlonamente- mi dignidad me ha obligado a poner un límite, y yo no pienso arrastrarme por Maka si no tengo la mínima oportunidad.
-¿Y piensas perderlo todo? Tu amistad con ella…
-Fue algo que no voy a olvidar. Si ella es feliz no puedo interferir.
-Entiendo.
Liz era una mujer alta, pero la culpabilidad y la tristeza la hacían parecer muy pequeña.
Era viernes, y Soul agradeció que al día siguiente no tenia que acostarse temprano.
Llevó a Liz a su casa y condujo a su departamento preguntándose si no se encontraría con Maka y Kid besándose en el pasillo.
…
Para su suerte no hubo señales de Maka durante los pocos minutos restantes del viernes y casi todo el sábado, durante el cual se encerró en su departamento sin salir a ningún lado.
Maka y Kid se irían de viaje al día siguiente, y él estaría en el mismo lugar, tratando de no pensar en ello.
Cerca de las nueve de la noche, alguien tocó a su puerta.
Se dirigió sin muchas ganas y abrió. Frente a él, vestida con un pantalón de tela deportiva y una blusa sencilla, sin maquillaje, y con las manos en la espalda, se encontraba Maka.
-Hola Soul.
-Ho…hola…
Ambos guardaron silencio observando el piso como si fuera la cosa más interesante del mundo, y finalmente Maka rompió el hielo.
-Yo no soy quien debería disculparse, Soul, y lo sabes- levantó su vista y casi lo obligó a sostenerle la mirada- pero si de algo estoy segura es que eres muy valioso para mi y bajo ninguna circunstancia puedo permitirme perder tu amistad. Mi oferta es que olvidemos todo esto y sigamos como antes.
Soul asintió lentamente.
-De acuerdo. Yo tampoco quiero perderte, Maka.
Maka se sonrojó por completo.
-¿Cómo supiste que estaría yo…?
-No es tan tarde. Y los sábados en la noche te gusta desvelarte viendo películas de terror- diciendo esto llevó sus manos al frente, para mostrarle que precisamente traía una película con ella- y a mi…me gusta mucho acompañarte siempre que puedo.
Soul no pudo evitar que una sonrisa de ternura le cruzara el rostro y ambos entraron al departamento tomando cada quien su puesto de siempre, Maka preparó las palomitas mientras Soul conectaba el reproductor de video y ponía la película. Al cabo de un rato, se sentaron en el sillón frente a la tv, juntos, aún nerviosos.
Terminaron de ver la primera película y vieron una segunda que estaban pasando por cable, pero no era tan buena, y Soul no tardó en aburrirse.
-Maka, ¿No prefieres que cambie de canal?- preguntó. Sin embargo, al voltear, se percató de que ella estaba profundamente dormida.
Soul la observó por unos segundos, y recordó el momento en que se había atrevido a besarla. En esos momentos…no pensó. Un instinto extraño se apoderó de él, una alerta en su mente le dijo que estaba perdiendo al ser que más amaba en el mundo y no lo podía permitir.
-Soy un imbécil- susurró mientras le acariciaba el cabello- si no te había perdido entonces, seguramente solo lo empeoré, ¿Verdad?
Se puso de pie.
No podía dejarla dormir ahí, decidió que llevarla a su cuarto era lo mejor. Él podía dormir en el sillón. A estas alturas se encontraba tan resignado que creyó que se podía controlar muy bien aun teniéndola a tan poca distancia.
La tomó en brazos y se encaminó a su cuarto, pero al pasar junto a la ventana que daba hacia la calle, ella se movió.
-E…estoy despierta, Soul, no te preocupes.
Sin saber que mas hacer, Soul la dejó en el suelo, sin embargo se sorprendió de notar que aunque él la liberó del abrazo, ella no se soltó de su cuello. Más aún sus ojos, escudriñaban su rostro sin ninguna consideración, sonrojo o reserva, mientras él la miraba nervioso.
La mano derecha de Maka se depositó en su mejilla mientras su otro brazo seguía sujetándole el cuello. Soul solo atinó a sujetarle las muñecas.
-¿Ocurre algo, Maka?
Ella no respondió. Sus ojos se movían ansiosamente de un lado a otro analizando su rostro confundido.
-Solo me pregunto…- explicó ella con la voz más dulce que Soul hubiera escuchado jamás- porqué eres tan distinto…
A Soul se le cortó la respiración.
-Tus ojos y tu piel, y tus labios…todo es tan…diferente…
Soul sujeto la mano que estaba sobre su mejilla, y uno por uno, besó suavemente sus dedos. Cuando terminó con el meñique y sus ojos se encontraron con los de Maka, fue ella la que no pudo contenerse y se lanzó sobre él con un beso inesperado y apasionado. Al principio lo sorprendió, pero Soul no tardó en abrazarla con fuerza y corresponder sin dudar en lo más mínimo.
La apresó contra una pared y siguieron besándose con un deseo irreprimible. Pensó en detenerse. Pensó en alejarla de él, no era correcto, ella no le pertenecía, ¿O qué? ¿Qué era esto?
Pero ella lo envolvió. La amaba demasiado para negarse a seguirla besando. Y cuando ella metió las manos en su camisa nerviosamente, acariciando su pecho y su espalda, no pudo más.
Rodeando sus piernas con los brazos la cargó hasta llevarla a su habitación y la acostó sobre la cama acostándose sobre ella, sin dejar de besarse ni un segundo. En poco tiempo sus ropas salieron sobrando. Soul permitió que sus labios conocieran cada centímetro de la piel de Maka, mientras ella no dudaba en corresponder cada vez que podía. Notó con placer como su cuerpo temblaba y su piel se erizaba con cada beso que él le daba; en su cuello, en la espalda, en sus suaves piernas… Maka también besaba su cuello, y luego bajaba por su pecho, delineando con sus manos y con su lengua, tímidamente, los músculos que se le marcaban ligeramente en el abdomen, disfrutando con los roncos ruidos que salían de la garganta de Soul.
Pero lo que él disfrutaba más, era cuando sus labios se encontraban con los de ella, besándose con pasión una vez más mientras esos delicados dedos que antes sujetaban su rostro con ternura, ahora se aferraban a su espalda con violencia. Cada vez que su boca bajaba por ese cuello sensible a ella se le escapaban suaves suspiros y gemidos, pues el ritmo le parecía enloquecedoramente lento, como si lo hiciera a propósito.
Pasaron un buen tiempo de esa forma, recorriéndose, disfrutándose. Realmente, era lo único que jamás habían compartido; así que fue sorprendente lo fácil que era para ellos acariciar el punto exacto para conseguir un suspiro, un gemido, o simplemente una mirada que pidiera mas, y la forma en que sus cuerpos parecían haber necesitado ese contacto todo ese tiempo, sin miedo, sin medidas, intimo y especial, como solo entre ellos podía ocurrir.
-Soul…- suspiró Maka con la voz temblorosa antes de que su boca fuera callada por otro de esos besos. Se había asustado, quiso dar marcha atrás pero su propio cuerpo se lo impidió. Al diablo…no podía detenerse ahora.
Soul se separó únicamente para continuar rozando sus labios y su nariz por esa barbilla, deteniéndose en el cuello, lamiendo y succionando con suavidad mientras ella apretaba las sabanas entre sus manos.
Besó suavemente sus senos en un camino que había recorrido no sabia cuantas veces antes, pues era el que a ella parecía gustarle más, dejando que su boca bajara lentamente en línea recta hasta su estómago.
Maka enredó sus dedos en su pelo, y él subió y la besó una vez más, deteniendo de golpe sus caricias.
Acarició el rostro de su amiga mientras sus respiraciones agitadas parecían mezclarse en el aire cálido que ahora llenaba la habitación.
-Continua…- suplicó ella, levantando la cabeza y besándole, tomando un poco el control. Soul se colocó entre sus piernas y comenzó a adentrarse en su cuerpo lentamente sin romper el contacto de sus labios.
Se abrazaron con fuerza mientras sus cuerpos seguían en esa unión perfecta, ese sentimiento indescriptible de unidad y amor que se apoderó de ellos mientras se tenían por completo el uno al otro. Comenzaron con un vaivén lento, despegándose un momento de los labios para mirarse a los ojos, con la mente en blanco, únicamente actuando por el instinto, moviéndose juntos, disfrutando de todo hasta el último segundo donde sintieron como si algo hiciera explosión y se expandiera por sus estómagos, sus brazos, piernas, cabezas y los llenara de golpe de un placer indescriptible.
Cuando todo pasó, Soul, aun temblando, se acostó a un lado de ella sujetándola entre sus brazos con fuerza, sin soltarla un instante, sin dejar que se fuera de él. No podía dejarla ni alejarse de ella, nunca.
Sin embargo, minutos después, el calor fue sustituido por el frio invernal de aquella noche. Maka pareció salir de una ensoñación, y como aturdida, sujetó la sabana tapándose el pecho con ella. Se sentó en la orilla de la cama buscando su ropa.
Soul pasó su brazo por encima de sus ojos, comprendiendo la realidad, que si ese amor que había rodeado la noche fue verdad, solo él lo había sentido.
-Esto fue un error-las lágrimas la traicionaron- solo…sólo quería besarte…pero no me pude detener…no pude.
-¿Era todo lo que querías?- preguntó Soul luego de sentir como si una daga le traspasara el pecho- ¿Qué querías probar, eh?
-¡Quería saber porqué eres tan diferente!- gritó- ¡¿Porqué contigo me siento así?
No podía explicarlo, no sabía cómo. Pero luego de aquel primer beso robado ella no podía verlo ni a él ni a Kid del mismo modo… los besos no sabían igual, los abrazos y las caricias tampoco… nada, absolutamente nada era parecido a lo que había vivido con su mejor amigo.
-No sé cómo he permitido que ocurriera esto- dijo. Se puso su ropa interior a la carrera, avergonzándose recordando como ella misma había participado en el hecho de que ésta terminara en el suelo.
Luego se detuvo y se sujetó la cabeza con las manos.
-Soul…esto no puede seguir así…yo quería que quedáramos a mano, un beso por otro beso, pero se me salió de las manos por completo…
Soul estaba sentado, recargado contra la cabecera. Miró tristemente la figura de Maka, odiándose por amarla tanto.
-Porque después de todo…tu no puedes amarme ¿O sí? –preguntó- lo que sientes por mi…no es amor, ¿Verdad? Porque si fuera así… ¿cómo podrías haberlo callado por tanto tiempo?
Soul miró a Maka, y reflexionó tristemente.
-Tienes razón.
Maka siguió buscando sus ropas con la vista, cuando de pronto sintió que Soul la abrazaba por la espalda. Su aliento chocó contra la nuca de ella y notó como su espalda se erizaba mientras sus dedos fuertes se deslizaban en ella. Le lamió con suavidad la oreja derecha mientras Maka se quedaba estática de la impresión. Bajó por su cuello dando pequeñas mordidas en él, deteniéndose en su hombro mientras ella volvía a respirar agitadamente.
Maka sintió de repente un dolor agudo en su hombro y se estremeció. Le supo extrañamente placentero y no pudo evitar que un gemido saliera de su boca. Sentía pena por sí misma; hasta esa mordida desconsiderada la había hecho estremecer.
Soul la sujetó fuertemente de ambos hombros y le habló al oído, con una mezcla de ternura, amor, y rabia que ella no podía creer que pudiera ser.
-Puedes decir que todo ha sido un error. Esto te dejó marca…y aun cuando se borre, sé que no podrás olvidarte de esta noche. Mañana estarás con él, pero esta es la prueba de que has sido mía y eso es algo que no va a cambiar aunque nunca haya habido amor en todo esto.
Soul se volvió a acostar dándole la espalda por completo, mientras la rabia se le acumulaba en los ojos luchando por salir.
Escuchó cuando Maka se fue y fue entonces que se puso de pie. Tiró contra el piso lámparas, libros, aparatos, todo lo que encontró a su paso hasta que su furia quedó saciada y el cansancio lo venció.
…
Maka llego a su cuarto envuelta en llanto.
¡Ella amaba a Kid!
¡Lo que sentía por Soul no era amor!
¡No podía amar a Soul! ¡Él era su amigo!
Entonces, ¿Por qué dolió tanto rechazarlo y arrepentirse de lo que hicieron?
¿Por qué dolieron tanto sus palabras?
¿Por qué cuando la declaró suya, ella no protestó en ningún momento?
Más aún, ¿Por qué no se había podido detener?
Un error, era la única respuesta que se le ocurría. Un error que le había costado bastante caro.
A pesar de que debía descansar para el viaje, no pudo dormir sino hasta varias horas después.
Contnuara…
Uff… que mala soy. ¿Saben? Quería que esto fueran dos capítulos, pero no me pude detener. Estuve escuchando la canción mientras lo releía y para mi sorpresa creo que encajan bastante bien. Hacía mucho que eso no me pasaba xD
Gracias por los Rr n.n me alegra que les este gustando el fic.
Saludos! Atte. Yereri
