Hace un año subí un one-shot llamado "No soy Gay" que pareció encantar a muchas personas y estas me pidieron continuación. En su momento no me apeteció la idea, pero hoy después de pensarla, tome la decisión de hacer algunos capítulos para ver que tal nos va.
Ladybug no me pertenece.
I am not Gay
Capítulo 14: Piyamada.
Era una hermosa tarde en la residencia Agreste, y con hermosa tarde, se refería a una tarde de tormenta por un temporal que azotaba todo el país. Al menos eso le aseguraba que los villanos se mantendrían en sus hogares esa noche, o eso esperaba. Algo más sobre la "hermosa" tarde de día de hoy, era que el señor Agreste había permitido a Adrien que tanto Nino como ella, pudieran quedarse hacer una piyamada.
Sospechoso.
Había jurado que Gabriel Agreste le odiaba profundamente, por lo ocurrido hace unos días, pero hoy le debió picar algo.
Demasiado sospechoso.
Cuando entraron a el hogar de Adrien, este tenía una sonrisa calmada en su rostro, al igual que Nino quien lucía calmado al haberlo hecho antes. Pero en su lugar no perdió la vista de Gabriel en las escaleras, claramente pegada en su persona.
Entrecerró los ojos y no se hizo atrás, si no que le regreso una mirada fiera.
Luego de eso…la piyamada inicio.
El cuarto de Adrien era gigantesco, desde enormes estantes llenos de todo tipo de películas, música y libros, uno solo para video juegos. También tenía una pista de patinaje, una pared para escalar y un futbolín. No olvidemos de su enorme cama y un equipo de computadora bien equipado. Lo único diferente era que frente al televisor, estaba acomodado varios colchones enormes con muchas almohadas, con los lados llenos de comidas chatarras (al parecer por una vez le habían permitido romper la dieta) y sin contar el gigante baño para el solo.
Era una buena habitación.
Nino rápidamente se cambió para una piyama de color oscuro, con una camiseta llena de símbolos musicales. Por otra parte Adrien tenía un pantalón largo de color gris de dormir, con una camisa sin mangas de color negro pegada al cuerpo y su cabellera algo desordenada, muy al estilo Chat Noir. Ella tenía una pantaloneta color vino holgada, con una camiseta también holgada de color negro y un símbolo de la trifuerza.
Adrien le alzo el pulgar al ver el guiño a su juego favorito, a lo que ella le imito.
Nino llego a tirarse sobre la improvisada cama del suelo.
Soltó una risa.
Recordó como sospechosamente hace un día, Nino había ofrecido una piyamada solo para chicos. Pensó que Alya podría ofenderse de que la invitaran a ella, conociendo que era una chica, pero esta solo había sonreído sospechosamente y asentido.
Algo había pasado.
Adrien, Alya y Nino sabían algo que obviamente desconocía. Las miradas que Nino le mandaba varias veces, como Alya siempre parecía muerta de risa y sin contar que Adrien siempre parecía encorvado y gemía que era un error haberlo dicho.
Bueno no podía culparlos, incluso a Alya le había mantenido el secreto de que Adrien era Chat Noir, la pobre non debía saber más cosas peligrosas. También había ocultado saber sobre la verdadera sexualidad de Adrien, sobre que era Gay y probablemente estaba enamorado de Nino.
Pero Nino quería a Alya.
En realidad esa piyamada podría servir para algo. Alya nunca mostro un verdadero interés real en corresponder a Nino, claro que habían chistes entre ambos y un buen ambiente, pero si Adrien quería a Nino y ella podría convencer a Nino se corresponderle.
Nunca lo había intentado.
Dejo su mochila en el suelo, perdiendo como en su espalda Nino le levantaba un pulgar a Adrien y este se golpeaba la frente con frustración.
Sería una noche interesante.
.
Bien habían pasado desde video juegos, una gran cantidad de video juegos donde Mark arraso con ambos de forma aplastante, hasta una película de terror, que lo hizo casi vomitar y a Mark dormitar sin darle importancia, hasta terminar viendo una tonta película, donde Mark se la había pasado muerto de risa. Incluso pusieron algunos videos en internet y comieron…comieron hasta casi reventar.
Pero tenía miedo.
La piyamada había sido idea de Alya, quien maliciosamente después de descubrir sus sentimientos había dado inicio a su nuevo ship.
Viva el Mark x Adrien.
Lo cual le había metido en muchas situaciones embarazosas, donde para su suerte o desgracia, Mark no parecía enterado de nada. En su lugar el chico se había vuelto solamente más amable con él e incluso parecía tenerle más confianza, para cuando estaban solos hablar sobre mucho de su vida en Inglaterra. Estaba emocionado ante la idea de avanzar en su amistad con Mark, pero para Alya no era suficiente, Nino simplemente los apoyaba a ambos.
Pero estaba seguro que este al estar enamorado de Alya, haría alguna estupidez y le enviaría un mensaje a su amiga morena.
Era cuestión de tiempo.
—¿Tuviste novias en Inglaterra?—pregunto de repente Nino cuando buscaban una nueva película.
La caja de discos cayó de su mano y le lanzo una mirada de muerte al Dj.
Cállate.
Cállate.
Cállate.
Giro a ver nervioso a Mark, con un ligero temblor de anticipación, mientras este ladeaba la cabeza de forma adorable, claramente confundido por el inesperado tema.
.
¿Sería esta su oportunidad?
Nino había traído un tema muy interesante a colación por algún motivo que no le importaba. Era un buen tema para hablar sobre relaciones románticas y convencer a Nino, que Adrien podría ser la pareja perfecta para él. Pero para eso tendría que tocar un tema sobre chico x chico, de lo cual no tenía la mayor idea. Aunque bueno admitía que desde que descubrió que Chat Noir tenía potencial tendencia a ser Gay, había visto algunos anime de chico x chico.
Esta era su oportunidad.
No la desaprovecharía.
Pero Adrien jamás diría que es gay, mucho menos frente a Nino, el pobre debía estar conteniéndose con fuerza. Pero era su amigo, daría todo por ayudar a un amigo.
Bueno ellos pensaban que era un chico.
¿Verdad?
Podría usar un poco de sus experiencias amorosas, las cuales si bien no eran muchas, eran con chicos. Si ellos pensaban que las tuvo siendo Mark, podría ayudarles. Aunque también estaba la posibilidad que le vieran mal, sabía que Adrien no lo haría por qué estaba pasando por esa transición de aceptarse a sí mismo y sus gustos.
Pero el caso de Nino…
Bueno debería intentarlo.
Por Adrien.
—En realidad nunca tuve novia formalmente, pero sucedieron algunas cosas en Inglaterra con…—trago nerviosa sin saber cómo continuar.
Vio a sus amigos que le miraban con gran interés.
Lo entendía de Adrien que era su amigo.
¿Pero Nino?
Parecía demasiado interesado en que diría, eso era sospechoso, pero ya no había oportunidad para regresarse. Su mirada se posó en Adrien que lucía preocupado de haber tocado tema sensible.
Vamos Marinette.
Adrien es tu mejor amigo.
Hazlo por él.
—Con unos chicos—se condenó al decir esas palabras.
Lo sabía.
Las cajas de discos que habían en las manos de Adrien cayeron haciendo un fuerte sonido al ser las dos de la mañana, mientras que Nino se atraganto con su propia saliva. Los ojos de ambos estaban abiertos de incredulidad y dejaron de verlo solo para verse entre ellos, trago saliva aprovechando el momento para ver a su mochila, donde Tikki se asomaba riendo algo nerviosa.
Su Kwami había salido un rato para verse con Plagg en otra habitación, pero ahora estaba nuevamente en la mochila dándole ánimo.
Giro a ver a Adrien y a Nino, que parecían en un estado de shock.
—¿Eres Gay?—pregunto Nino con demasiado interés, tanto que le dio un poco de miedo.
Tosió un poco para aclarar la garganta.
Se sincera Marinette…llévalo casual…llévalo casual.
No podía mentir y decir que sí, pero si usaba su parte de la verdad, no era mentir, simplemente que al no saber que era una chica la historia cambiaria totalmente.
—No diría eso, estuve interesado una vez en un chico y este correspondió mis sentimientos, pero tuve que irme del país así que nunca llegamos a nada—murmuro con pesar ante el recuerdo de Ben.
Bennedict era un gran chico, algún día conseguiría una buena chica y sería muy feliz con ella. Curiosamente la confirmación de esa frase en su mente no dolió tanto como en otras ocasiones.
Qué curioso.
—Por eso fue que lograste besar tan fácil a Adrien en la playa—expreso Nino como si entendiera por fin la situación.
Al menos no le juzgaba.
Le lanzo una mirada agradecida, no es que le importara como vieran su sexualidad o si la criticaban, pero el que no hubiera problemas entre Nino y ella por ese tema, era bastante cómodo. Eso provocaría que si veía a un chico atractivo, podría comentarlo con Alya sin tomar por sorpresa a los demás.
—No era la primera vez que besaba a un chico, así que no me molesto—hablo con tranquilidad encogiéndose de hombros.
Nino asintió.
Al notar el silencio de Adrien lo vio mirándole a un con expresión en shock, una broma se le ocurrió y no pudo resistirse.
—Además Adrien tiene buenos labios, no fue molestia—hablo guiñándole un ojo coqueta.
Si bien había pensado que este saltaría asustado, para luego disculparse ella y prometer que no lo volvería hacer, paso todo lo contrario. Adrien se puso rojo como un tomate, antes de que con una mano tapara su rostro, pestañeo confundida por su reacción, mientras Nino soltaba una carcajada.
Este palmeo la espalda de Adrien, pero este solo parecía más rojo.
Tal vez aun le costaba hablar sobre el tema.
Aunque se le fue la oportunidad de decir que era una broma (bueno en realidad tenía buenos labios) y decirle que no le molestaría.
—Aun así aprecio que no les incomode, prometo no molestarlos con ese tema…simplemente no veo que en este siglo que a un chico le guste otro chico, sea algo tan extraño—hablo en forma de animarlos a intentar aceptar lo mismo que ella.
Aun así Adrien simplemente quedo rojo como un tomate, sonriéndole tímidamente mientras Nino asentía totalmente de acuerdo.
Dejaron de estar al lado de los estantes del chico, para caminar nuevamente a la sala improvisada de cine, con un anime que Adrien quiso ver.
Aun así Nino parecía muy interesado.
—¿Cómo te gustan los chicos Mark?—pregunto Nino con la frente algo azulada.
Al parecer si bien aceptaba el tema con facilidad, aun le era incomodo, pero intentaba charlar con él. Sonrió ante el esfuerzo de su amigo, ojala pudiera admitir que era una chica frente a él, eso podría tranquilizarlo, pero si quería que este viera el gustar a los chicos como una posibilidad.
Tenía que intentarlo.
Adrien seguía extrañamente cayado a su lado, aunque sus ojos lo traicionaban y lo volteaba a ver en ocasiones.
—Bueno solamente me ha gustado un chico, su nombre era Bennedict…era un gran muchacho—musito por bajo ante el recuerdo de Ben.
A su lado Adrien se tensó un poco, pero no lo noto, por otra parte Nino parecía con ojos brillantes, tenía una gran mina de oro para Alya al día siguiente.
—Era un chico mayor, trabajaba en panadería de mis padres y nos conocimos desde un tiempo atrás…siempre me vio como un hermano menor, pero al final cuando me declare mis sentimientos (gracias a mis amigas) este lucio confundido, pero había querido intentarlo…hasta que vine aquí por supuesto. Ahora no hablamos nunca, pero es un gran chico y muy carismático, probablemente ya encuentre a alguna chica que le haga feliz—expreso con calma.
Nino asintió.
—¿Ya no te gusta?—
—Bueno no niego que pase un gran tiempo tartamudeando detrás de él como idiota, pero si lo viera ahora…al igual que paso con Kagami, tendría una gran nostalgia de algo que ya no tengo—
—…—
—Pero no se preocupen, aunque mis amigos en Inglaterra ya no están conmigo y tampoco mis padres, los tengo a ustedes dos y además a Alya, no podría pedir más en esta situación—
Una sonrisa algo más calmada se posó en el rostro de Nino, mientras que Adrien también le vio con una de agradecimiento por sus palabras.
Eran verdad.
Ya no estaba sola.
Ni como Mark.
Ni como Ladybug.
.
Aprovecho para ver como Mark decía que debía ir un momento al baño, para apenas que cerró la puerta, darle un fuerte puñetazo a Nino en el hombro. Este lo vio resentido, pero no dejo de tener su expresión molesta. Le hizo señas con las manos, sobre que se trataba todo ese show, a lo que Nino solo se limitaba a rodar los ojos y acostarse cómodamente.
Gruño su nombre por bajo.
—Vamos dude, deberías agradecerme, ahora sabes que tienes una oportunidad—le hablo Nino por bajo con tono indignado.
Un sonrojo cubrió sus mejillas, antes de matarlo con la mirada.
No sabía si agradecerle, o seguir golpeándolo.
—Eres muy obvio—
—Mark es inocente, ni tiene idea que estás enamorado de él, aunque ya casi pasan dos semanas…donde creo que toda la clase ya está notando algo—
Su sonrojo se intensifico.
Abrió la boca para decir algo, pero al igual que las sientas de bromas de Plagg, no pudo más que gruñir y cerrar la boca. De reojo miro el baño donde Mark se había ido, con todas sus palabras en su mente, bajo el rostro pensativo y volteo a ver a Nino.
—¿Crees que tengo una oportunidad?—pregunto temeroso.
La expresión molesta de Nino se relajó notablemente, antes de poner una mano de apoyo en su hombro. Era curioso como si bien era reconfortante, no producía las miles de emociones que la de Mark con una mano en su hombro y su sonrisa positiva.
—Dude si yo fuera gay hace rato te abría elegido, no ves esta casa y eres un gran chico, Mark será un chico afortunado—le animo con expresión triunfadora.
Lo vio con agradecimiento luego de rodar los ojos.
—Nino—expreso aliviado.
.
Desde el cuarto del baño, Marinette veía todo con la rendija del baño abierta, apretó su puño en expresión de victoria. El Nino x Adrien viviría, ella se encargaría de juntarlos, esperaba Alya no se enojara con ella, esperaba que sus sentimientos por Nino no fueran tan fuertes, porque si ella viera lo que ella estaba viendo, sin duda también los apoyaría.
Desde su cabeza Tikki solamente suspiraba.
Vaya portadora se fue a tener.
Una hora después ya los tres estaban acostados, en realidad solo ella, Nino estaba en la esquina derecha totalmente dormido, hasta roncaba un poco, mientras que Adrien estaba en el medio dormido también profundamente en dirección a ella, quien seguía emocionada viendo esa seria.
—Meliodas-sama es muy fuerte—hablo con los ojos brillantes.
Nanatsu no Taizai mostraba la historia de los siete pecados capitales, donde una princesa los buscaría para proteger a su reino. Pero si bien había visto ya algunos animes que Adrien le enseño, nunca mostraron un gran nivel de power up como estos, que los tipos estaban super chetados.
El ending comenzó y ella se puso a tararearlo.
Apago el televisor, si bien quería ver más, ya mañana le pediría la serie a Adrien.
Hoy había hecho un gran avance en el Adrien x Nino.
¿Cómo llamaría al ship?
Adrino, Nirien, habían tantas oportunidades de nombres. Nino era un gran chico, amante de la música y el primer amigo real de Adrien, mientras que Adrien…
Giro el rostro notando que este estaba cerca de ella, estaba totalmente dormido y su respiración era muy calmada.
Adrien era uno de los mejores chicos que había conocido en su vida, a pesar de lo duro que le trataba la vida, aún era positivo, aun quería ayudar a otros y aún tenía un corazón enorme para amar. Era también el héroe Chat Noir, quien muchas veces había estado en la línea del fuego para rescatarle, quien hacia chistes de palabras, quien le sonreía divertido y coqueteaba con ella.
Unirlos solo los hacia ser una persona aún más fabulosa.
Recordaba también cuando antes de suceder lo de Ladybug, había estado algo encandilada con Adrien y Gabriel, uno por ser el mejor diseñador de modas que conocía, el otro por ser un gran modelo y bastante apuesto.
Vale que tenía dos ojos en su cabeza y no era gay, muy a lo que pensaban sus amigos, tenía que admitir que Adrien era apuesto.
Apuesto.
Buen chico.
Amable.
Divertido.
Leal.
Era un gran partido, Nino debería estar feliz de que alguien así se fijara en él.
Admiro divertida su cabello rubio, este despeinado era la viva imagen del de Chat Noir. Sus pestañas eran muy largas, cualquier chica tendría envidia de sus pestañas, su piel era muy clara y no tenía ninguna mancha, aunque probablemente tendría algunas cicatrices por su trabajo de héroe.
Sus ojos se desviaron involuntariamente a sus labios.
No había mentido a Nino y en la broma, los labios de Adrien eran demasiados suaves, incluso más que los de Bennedict. Además ese día en la playa, tal vez había sentido un pequeño aleteo cuando los toco con sus propios labios.
Sin poder evitarlo acerco un poco el rostro para verlo mejor.
¿Por qué se acercó?
Levanto una mano y delicadamente paso su pulgar sobre el labio inferior.
No sería difícil volver a besarlo.
.
Stop.
.
Salto como si fuera un gato que acababan de asustar, con las mejillas rojas y expresión de pánico, ninguno de los chicos lo noto y siguieron durmiendo. Ella se levantó y prácticamente corrió fuera del cuarto, con ahora palidez y expresión de horror en sus labios.
¿Qué fue eso?
Sabía que uno en las madrugadas con sueño hace cosas estúpidas, pero había estado a punto de besar a Adrien solo porque sí.
¿En que estaba pensando?
Adrien quería a Nino y ella iba hacer que Nino quisiera a Adrien.
Gimió en las escaleras.
¿Qué estaba pasando?
Un sonido le hizo voltear a ver, arriba de las escaleras como estuvieron hace unos días, Gabriel Agreste le miraba fijamente con esa expresión, como si ella fuera un bicho insignificante a su paso. Volteo a verle de igual forma, como si fuera una víbora en su camino.
—Joven Strauss, se suponía que estaría disfrutando de la piyamada que organizo mi hijo—
—Ocupaba mover los músculos—
Ambos se vieron fríamente.
Era una guerra silenciosa.
Pero había guerra ahí.
Gabriel comenzó a bajar las escaleras, cada paso hacia un sonido sordo en la enorme mansión, al igual que dentro de su interior. Pronto estuvo a su lado al final de estas, viéndolo encima de su cabeza con tranquilidad, apretó los puños con ganas de golpearlo por algún motivo.
—Estuve investigando sobre los amigos de mi hijo, curiosamente no hay mucha información sobre usted en Inglaterra, académicamente impecable, pero nadie parece conocerle—comento tranquilamente.
Su rostro se puso pálido.
¿Investigado?
¿Por qué?
Debería hablar pronto con Colette, esto no debía estar pasando y debía ser informado inmediatamente. Aun así no se dejó intimidar más y le lanzo una mirada altanera.
Los ojos de Gabriel seguían en los suyos.
—Pero si bien Marcus Strauss no parece existir…tu otra identidad también parece haber desaparecido…señorita Marinette Dupain-Cheng—anuncio tajantemente Gabriel.
Su mundo cayó.
Nuevamente.
Al igual que la primera vez que The Dragón revelo su identidad, sintió nuevamente el golpe, el vacío a su alrededor. Como si alguien le sacara el aire con una patada y la dejaran tirada sobre un río, como si alguien le hubiera disparado, como si todo a su alrededor se derrumbara una vez más.
Había sido descubierta.
Pero solo había una forma que eso ocurriera.
—No se dé que habla…señor Hawk Moth—expreso con todo el rencor de su mirada.
Una leve sonrisa se posó en el hombre, que también desapareció.
—Tampoco se dé que habla joven Strauss—respondió con calma.
Vio de reojo las cámaras del hogar en las esquinas, claramente si alguien preguntaba por ellas, ninguno aceptaría jamás sus identidades frente al otro. Pero sabía que era él, tenía que serlo…recordaba ese baile, esa mirada, como compartió información con The dragón, la persona que había estado buscando estaba ahora frente a ella.
Pero no podía hacer nada.
No ahora al menos.
—Bueno joven Strauss, supongo que como eres un amigo de mi hijo, deberemos llevarnos bien—expreso Gabriel pasando de largo por su lado, golpeando su hombro al pasar.
Lo vio sobre su hombro, como caminaba con esa sonrisa maliciosa en su rostro.
Cuando la puerta se cerró.
Sintió que el aire se escapaba de sus pulmones.
Estaba perdida.
Otra vez.
Era un fracaso como Ladybug, como Marcus, como Marinette…cada una de sus identidades eran una perdición.
.
Estaba soñando tranquilamente con una enorme torta de fresas, con un vago recuerdo de una panadería y una adorable niña que últimamente estaba en sus sueños. Pero al igual que siempre que estaba por verle a los ojos, algo le hacía despertar.
Pestañeo.
Todo estaba oscuro y no veía bien, no como cuando era Chat Noir al menos. De repente un movimiento bajo él, le hizo bajar la mirada aun acostado.
Había algo, mejor dicho, había alguien.
—¿Mark?—pregunto algo adormilado sin comprender que pasaba.
De pronto el chico que estaba muy cerca de él, sujeto con fuerza de su playera ocultando su rostro de su vista, pero lo escucho sollozar. Eso hizo que lo que quedaba de su sueño, se esfumara para medio incorporarse y notar que Mark estaba pegado a su cuerpo llorando.
¿Qué había pasado?
Lo movió un poco, pero este solo se abrazó con más fuerza a su pecho.
Se veía tan…indefenso.
De reojo noto que Nino estaba profundamente dormido, aun con sus audífonos puestos y con música que hasta el escuchaba, no se daría cuenta de nada al menos que lo levantara.
Volteo a ver a su amigo que lucía tan pequeño a su lado.
¿Qué hacer?
.
Lo sabía.
Gabriel Agreste lo sabía.
Estaba perdida.
Perdería todo, perdería nuevamente esta vida, sus amigos, tendría que volver a irse, ya no podría ser Ladybug, alguien debería tomar ese lugar, ella no servía para eso.
Sus ojos se abrieron incrédulos cuando Adrien paso ambas manos sobre su espalda y la atrajo con fuerza a su pecho, incluso para ese día ocupaba usar su vendaje (no es que su pecho fuera muy grande) para que nadie descubriera que era una chica.
Pero al sentirse abrazada.
Que su amigo le consolara.
Lo abrazo con más fuerza, sin poder controlar sus sentimientos.
—Tranquilo Mark aquí estoy, no pasa nada—le explico pasando su mano por su cabeza, consolándolo de algo que no conocía.
Una sonrisa débil se formó en sus labios, que poco a poco se convirtió en una mueca y por último en llanto de nuevo.
Entonces se permitió llorar en los brazos de un amigo.
Por qué esa noche estaba perdida.
Pero Adrien era un gran faro para lograr tenerla en tierra.
Ignoro debido al llanto, el aleteo en su interior y la calidez que el abrazo le provocaba. Tal vez no era tiempo para que ella descubriera que no solo Adrien era quien debía aceptar sus sentimientos.
.
En medio de Londres unos días más tarde, una mujer de corta cabellera rubia y ojos chocolate, miraba su computadora con tranquilidad, hasta que un correo le hizo posar la tasa de café que tenía en sus manos, con fuerza en el escritorio. Sus dientes se apretaron y sus ojos detrás de las gafas de sol se oscurecieron.
"Volveremos a Francia, gracias por toda su ayuda"
Era imposible.
Se levantó dispuesta a tomar un vuelo.
Ocupaba ver a Marinette en este instante, antes que fuera muy tarde.
Continuara…
Rayos D:
Nota:
Por si no lo saben en mi perfil tengo un link de mi página en Facebook donde público mis actualizaciones y donde chateo con los chicos sobre temas de anime, manga, juegos, libros, series…etc por si alguno quiere comunicarse conmigo o visitar un rato para conocerme mejor.
Sayonara sexys lectores.
