Lo huele. Lo siente.
Lo huele. Lo siente. Tiene que estar cerca. Sirius se gira y lo ve, andando distraído por el pasillo, con un montón de libros y pergaminos entre los brazos. Avanza con largas zancadas, con la vista ausente, pero sin titubear el camino. Sirius lo reconocería en cualquier parte. Se aparta hasta pegarse a la pared y cuando Lupin pasa frente a él, sin percatarse de su presencia, le susurra al oído:
- Lunático.
Remus se sobresalta, tanto por el inesperado saludo como por el tono de su voz, tan cerca de su oído.
- Sirius – le saluda. – Llegamos tarde a clase – dice, pero aun así no se mueve, mirándolo a los ojos, esos ojos negros que le devuelven la mirada y parece que desnuden su alma.
Sirius gruñe algo, se despega de la pared y dice 'vámonos', poniéndose a su lado, mirándole de reojo hasta llegar a clase de Transformaciones. Pensando que hace demasiadas horas que no escucha su voz gimiéndole al oído. Se ocupará de eso esta noche, entre las sábanas, mientras todos duermen. Todos... menos Lunático.
Vale, este no sabía si subirlo. Realmente no es nada, una pequeña tontería, pero lo escribí igual. Y para tenerlo por ahí perdido, lo he subido aquí. Como es taaan cortito posiblemente suba otro esta noche. Un beso a todas!
