The Amazona, 2° Parte:


Marinette caminaba en dirección a su casa, tratando de ignorar las palabras de aquel rubio modelito, y que para colmo, era amigo de Chloé Bourgeois.

Era cierto que su mente no estaba muy clara en ese momento, y sentía unas extrañas lagunas mentales, ya que sólo recordaba haber estado triste cuando fue a la biblioteca, que Alya le decía unas palabras de comfort, y luego que la morena se iba dispuesta a darle su merecido a Lila por un chocolate, y después… Nada, su mente estaba en blanco hasta que despertó en los brazos del amigo de la peor chica del colegio.

-Marinette, espera por favor- le suplicó Adrien, deteniendo su paso antes que ella lograra ingresar a la panadería-, sé que tal vez estés confundida, pero te suplico me escuches –dijo el rubio con un hilo de voz, que compadeció a la azabache.

-Muy bien, Agreste – Adrien sintió revolverse su estómago por la forma de referirse a él-, soy toda oídos.

-Escucha, tal vez se te haga extraño, pero en verdad, somos amigos, y el hecho que no lo recuerdes, es por culpa de ese Akuma, The Amazona –la chica le miró un poco despectiva-, te lo ruego –Adrien le mostró su celular con el Ladyblog que mostraba los ataques de la villana-, esto fue lo que te sucedió, su lanza te atravesó y borró todos tus recuerdos de mí.

-Lo que dices no tiene sentido –inquirió extrañada la joven, tomando por sorpresa a Adrien-, según tú, esta Akuma borró mis memorias sobre ti, pero –la chica volvió su mirada a las distintas grabaciones-, ella sólo ataca a las parejas de enamorados, y tú me dices que sólo soy una amiga, ¿por qué me atacaría entonces?

-"Karma" –susurró Plagg, siendo el único que le escuchara su portador, el que tenía un nudo en la garganta por la declaración de Marinette.

-Sí es cierto que somos amigos, pero… -Adrien aclaro un poco su garganta-, tú, me veías de "otra forma" –Marinette arqueó una ceja.

-¿Cómo que de "otra forma"?

-Que y-yo… -el chico no pudo evitar balbucear-, queyotegusto –habló tan atropellado y rápido, que Marinette no le entendió palabra alguna.

-Disculpa, pero ¿Podrías repetir lo que dijiste? – le pidió un poco confundida la azabache, y Adrien sintió que todo se le venía encima, y además, las risillas contenidas de su Kwami no le ayudaban en nada.

-Es que yo, es que tú –el rubio hablaba tanta incoherencias, que Marinette no podía sentirse más extrañada con su actitud-, es que es algo complicado, no es algo que se diga tan directo, hay que tener cuidado…

-¿Tan malo es? –le consultó la chica, y Adrien tuvo que respirar hondo, para prepararse en revelarle el asunto, teniendo la esperanza que la lengua no se le trabe.

-Es que… ¡TÚ ME GUSTAS! – Adrien exhaló las palabras, hasta que un silencio reinó en ambos, y el chico se dio cuenta de lo que dijo inconscientemente, hasta muy tarde.

Todos estaban de piedra, los dos adolescentes y sus Kwamis ocultos, aun procesando las palabras del rubio.

-¿P-perdón? –Marinette estaba anonada con semejante declaración.

-¡NO! No es lo que quise decir –trató de corregirse el chico, pero Marinette retrocedió unos pasos, lejos de él.

-Pues yo escuché muy claro, ¿Acaso es otra de las "bromas" de Chloé? –le preguntó casi alarmada y un poco molesta.

-¡NO! Chloé no tiene nada que ver.

-Entonces, ¿Es verdad que te gusto? –preguntó sorprendida la chica.

-¡SÍ! –Adrien se mordió la lengua por meter aún más la pata, mientras que Plagg apenas podía contener sus carcajadas-, es decir, ¡NO!

-¡¿QUÉ?! –ahora Marinette se sentía indignada, y Adrien palideció-, ya entiendo, así que eres de esa clase de "chicos" –la chica hizo un gesto de comillas en el aire, y el modelo se horrorizó-, creo que no tenemos nada más de qué hablar.

Con la cabeza en alto, Marinette dejó a Adrien en la puerta de la panadería, antes que este pudiera reaccionar y detenerla para explicarle todo el malentendido.

-¿Sabes que si la quieres de "vuelta", debes vencer primero al Akuma? ¿Cierto? – le regañó Plagg, asomando su cabeza de la chaqueta de su portador – Así que deja de perder el tiempo, y ve a transformarte, y eso que lo digo yo.

Pero Adrien no reaccionaba a ninguna de las palabras de su Kwami, solo sentía como un par de lágrimas resbalaban por sus mejillas.

-Ella no me recuerda… -dijo en un hilo de voz, que llegó a darle pena al gatito negro.

-Chico, esto puede ser "duro" para ti, pero debes entender, tienes que transform… - las palabras de Plagg fueron interrumpidas, cuando Adrien le hizo esconderse en su chaqueta, al divisar a Kagami acercarse a él.

-¡Adrien! ¿Cómo se encuentra Marinette? –el muchacho sólo negó con la cabeza.

-Nada resulta, ella me odia.

-No seas tan duro contigo mismo, ya verás que Ladybug y Chat Noir encontrarán la manera de arreglar esto, y te lo digo por experiencia personal.

El joven sonrió de lado, hasta que escucharon voces alteradas dentro de la panadería. Por lo que ambos jóvenes ingresaron, viendo a una alterada Sabine con su esposo de rodillas, y a Marinette tratando de calmarla.

-¡Por Dios! ¿Quién es este hombre, Marinette? – Preguntaba ya escandalizada la señora Dupain-Cheng.

-Es mi papá, y tú esposo, mamá – le respondía su hija, pero la mujer asiática seguía sin poder creerlo.

-Cielo, soy yo, tu Tom – trataba de explicarle por enésima vez el robusto hombre, poniéndose de rodillas ante ella - ¿No me recuerdas, amor?

Su esposa negó varias veces, y se retiró del lugar, a lo que Tom Dupain se sentó derrotado en el suelo, siendo consolado por su hija.

La muchacha reparó poco después en la presencia de Adrien y Kagami en el local, haciendo una mueca de culpa.

-Lo que le pasó a mi mamá… -dijo Marinette y Adrien sintió un salto en su corazón-, ¿También me pasó? ¿Cierto? –el rubio asintió de inmediato.

Un poco contrariedad, Marinette se acercó al joven Agreste, tratando de buscar las palabras adecuadas.

-Lo siento… -fue todo lo que ella supo decir, pero Adrien sintió ácida su garganta, ¡Era él quién debía disculparse!

-No, no es así – su respuesta confundió a la azabache, y aún más cuando este le abrazo-, soy yo el idiota que debería disculparme contigo.

-¿Eh? ¿Pero de qué? –preguntó confundida, pero en ese momento los interrumpió el teléfono del rubio.

Era Nathalie, quien le llamaba para decirle que su guardaespaldas iría a buscarlo, debido al ataque de Akuma, por lo que Adrien, a regañadientes tuvo que dejar la panadería, junto a Kagami, a quién también irían a buscar pronto.

Marinette se despidió de ambos, pero aún un poco desconfiada del rubio, el que se fue con un nudo en su pecho por esto.


…..

Adrien ingresó rápidamente a su habitación, pidiéndole a Nathalie que no le interrumpieran puesto que aún estaba un poco nervioso por ese día.

La mujer de lentes se limitó a asentir y recordarle que practicara su piano. Por lo que era de esperarse que el rubio colocara su grabación, y le pusiera seguro a la puerta.

-Espera muchacho, baja un poco las revolucioooonesss … -trató de aconcejarle su Kwami, pero su portador no le escuchó al transformarse e ir tras el Akuma que le había arrebatado a Marinette.

-En cuanto le pona mis garras encimas – rechinaba entre dientes el felino negro, mientras seguía la estela de corazones rotos.

En tanto, Marinette estaba en su habitación viendo nerviosa las noticias en su monitor, acurrucada en su silla, tratando de no escuchar a su Kwami.

-¡Vamos Marinette! – le rogaba Tikki, pero la chica desviaba la mirada-, tienes que ir, París te necesita.

-Ya te dije que no soy la indicada, ¿Oh has olvidado lo que sucedió con Corazón de Piedra? – argumentó triste la azabache, ocultando su rostro entre sus piernas.

-Pero Marinette, mira de nuevo la pantalla – la joven hizo caso y se asomó un poco -, ese Akuma no es Corazón de Piedra, es otro porque tú lograste purificar a la mariposa.

-Es cierto, entonces ¿Por qué no recuerdo nada? – inquirió preocupada su portadora.

-No lo sé, pero primero lo primero – le animó la Kwami, a lo que Marinette sólo pudo asentir nerviosa.


…..

En la Torre Eiffel, Chat Noir combatía a la villana como un gato rabioso fuera de sí, atacando con sus garras a diestra y siniestra, sin importarle mucho las heridas que la lanza le propinara, así como los golpes que daba a cada segundo. Era un combate brutal, debido a la energía que había robado The Amazona, ahora su armadura le cubría por completo, incluyendo su pendiente que estaba oculto en su malla de batalla.

-¡JAMÁS VOY A PERDONARTE! – vociferaba el felino dando varias estocadas, e intentando darle zarpazos cerca del cuello de su enemiga para arrebatarle el dichoso collar.

-"Vaya, vaya" –comentó Hawk Moth desde su guarida- "Al parecer, este no ha sido un buen día para Chat Noir ¡The Amazona! ¡Tienes la ventaja, al parecer, has liberado a una joven de Chat Noir, ahora puedes vencerle sin problemas!

-Desde luego que sí, Hawk Moth – sonrió de lado la Akuma-, oye gato negro, ¿De por casualidad "liberé" a alguna joven de ti?

El héroe chasqueó los dientes, sintiendo que los recuerdos de Marinette decepcionada de él por creer en las mentiras de Lila y luego de su odio hacia su persona, le golpearon duro en el pecho.

-¡CÁLLATE! – rugió el gato negro, al tiempo que golpeaba con su vara, pero su enemiga sólo se burlaba de él, esquivando sus ataques.

Hasta que un mal movimiento de Chat Noir le hizo tropezar entre sus pisadas, y The Amazona lo atrapó entre el suelo y su lanza.

Su enemiga estuvo a punto de quitarle su Miraculous, pero un yo-yo le golpeó fuerte en la cabeza y una chica de rojo con motas negras apareció, empujándola de una patada.

-¿Estás bien? – le consultó Ladybug, un poco insegura.

-Siempre a tiempo, My Lady – Chat le hizo una reverencia, pero la chica de coletas seguía viéndolo de forma extraña - ¿Todo bien, Ladybug?

Ella parpadeó un par de veces, y ladeo su cabeza confundida. Su mirada pérdida le recordó al gato negro, un poco a la de Marinette, hecho que no le hizo gracia alguna.

-Disculpa, pero ¿Quién eres tú? – preguntó cohibida la chica y Chat sintió como si algo se rompiera.

-¿Eh? –el rubio quedó helado, y por un momento pensó que todo esto era una broma o un castigo divino – M-My Lady, si es una broma, me temo que no es graciosa.

-N-no es una broma, es que, parece que fui una de las víctimas de ese Akuma, y ahora… bueno, mi cabeza es un lío, eres la segunda persona que olvido hoy.

-¡¿La segunda?! – se exasperó Chat Noir, pero su momento de lucidez le ayudó a reaccionar a tiempo cuando la Akuma contraatacó con su lanza.

El joven héroe tomó en brazos a su compañera, para llevársela lo más lejos del lugar, y de la vista de su enemiga. Logrando ocultarse en un cuarto de conserje de la Torre Eiffel.

-My Lady, ¿Si recuerda quién soy? – pero la chica negó varias veces, ya perdiendo la paciencia.

-¡No! No recuerdo nada, lo siento mucho, pero desde que desperté en los brazos de ese chico rubio… -exclamó la joven, lo que dejó helado a Chat Noir.

-¿Chico rubio? –preguntó en un hilo de voz.

-Sí, no tengo recuerdo de él, así como de ti – reflexionó la azabache-, bueno sí lo recuerdo, pero lo detesto, y según parece que las víctimas de esa Akuma son las mujeres que olvidan o dejan de estar enamoradas de sus novios, pero el caso, es que él no es mi novio o algo parecido, de hecho, ni siquiera es mi tipo.

-¿Tu tipo? – Chat tragó duro, y sudaba en frío por la enorme revelación que se le estaba dando.

-Es un modelito, hijo de papi y, sin mencionar, amigo de la infancia de Chloé Bourgeois, definitivamente no me acercaría a él, pero mi Kwami me dijo que él no es cómo pienso, y lo otro extraño –pensó la chica mirándolo a los ojos-, es ¿Por qué no te recuerdo? – el gato negro se acercó a ella, acariciando su rostro-, si también te he olvidado, significa que ¿Te amo? –la mariquita se sonrojo ante la mirada esmeralda de su compañero -, ¡¿Estoy enamorada de dos chicos?! – se escandalizó la chica, alejándose de él y abrazándose a sí misma.

Chat Noir se relajó un poco, al verla en ese estado, le recordó aquella vez en la plaza de la Torre Eiffel, cuando su Ladybug recuperó la confianza y desafío a Hawk Moth.

-Tranquila My Lady, quisiera saber, ¿Ha olvidado todas las aventuras que hemos tenido este último año? – ella asintió, un poco cohibida – entonces, permítame decirle que usted se ha convertido en la inspiración en esta ciudad, sin ti, Hawk Moth hace mucho tiempo habría tomado el control.

-Pero no sé, no me siento lista para esto – se quejó Ladybug, pero Chat Noir le abrazó para disipar sus dudas.

-Todos cometemos errores, princesa – a ese apodo, la joven arqueo su ceja, un poco extrañada-, yo por ejemplo; esta tarde me gané la decepción de mis amigos y de una chica maravillosa, sólo por creerle más una mentirosa de la que todo el mundo es consciente de sus actos, a la que realmente me hizo ese chocolate de San Valentín – Ladybug le miró anonadada - ¿Crees que podamos seguir siendo amigos, por muchos años más?

-Creo, que siempre seremos amigos – le sonrió más confiada la heroína, y seguido se escuchó un grito de furia del Akuma.

Chat Noir se asomó un poco en la rendija de la puerta, y vio cómo la villana se retorcía mientras trataba de evitar que una luz rosa saliera de su medallón.

-Ugh –las orejas del felino se movieron al escuchar el quejido, para ver que Ladybug se aferraba a su pecho – Chat Noir, no me siento bien.

-Todo estará bien, My Lady – el rubio se percató que la Akuma se recuperaba de su "ataque", al mismo tiempo que Ladybug dejaba de aferrar su pecho-, supongo que sólo necesitamos un poco de "suerte" y nuestro trabajo en equipo para detener esta crisis – Chat le guiño un ojo, y joven moteada le sonrió de lado.


….

La Akuma ya casi perdía la paciencia, y comenzó a cortar todo con su lanza, porque aún no daba con el par de héroes.

-¡¿Dónde están?! – reclamó The Amazona, y como respuesta, apareció Chat Noir haciendo piruetas delante de ella.

-Aquí, amargada – se burló el gato negro, provocando que la Akuma fuese tras él.

Mientras tanto, Ladybug veía de lejos la escena y tomando un gran suspiro, invocó su lucky charm, que le otorgó un paquete de polvos pica-pica. Y la joven heroína supo de inmediato que hacer con él.

-¿Dónde quedó esa ira de antes? –la villana trataba de provocar a Chat Noir, pero él se mantuvo firme - ¿Y dónde está tu compañera? ¿Acaso ha dejado de quererte? – pero a su molestia, el gato negro no respondió.

-¡Aquí estoy Amazona! – le desafió Ladybug, al mismo tiempo, que le arrojaba el polvo Pica-Pica.

La Akuma usó su lanza para protegerse, pero lo único que consiguió fue romper la bolsa, la que se desparramó en su rostro y las hendiduras de su traje, lo que obviamente, le provocó una gran comezón en todo el cuerpo.

-¡Ahora Chat Noir! – le indicó su compañera, y el gato negro no perdió tiempo en usar su cataclysm para destruir la armadura y dar con el medallón.

-Es todo suyo, My Lady – le coqueteó el héroe y Ladybug recibió el objeto que no tardó en romper y purificar el Akuma.

Así, el Miraculous Ladybug regresó todo a la normalidad, y las parejas volvían a reunirse, así como la azabache recordaba a Adrien como a su gato negro, y Hawk Moth refunfuñaba por otra derrota.

-¡Lo hicimos! –chocaron los puños ambos héroes, sólo que el muchacho rubio no sabía que haría ahora que descubrió la identidad de su Lady, por lo que se excusó con su compañera, diciendo que debía hacer algo antes, a lo que ella asintió.

Así, esa tarde en la Torre Eiffel, el trío de jóvenes envueltos en el problema inicial, tuvieron que hacer las paces, no sin antes con Charlotte (antes The Amazona), queriendo ajustar cuentas con cierta italiana.


Mientras tanto, Adrien corría como podía por las calles de París en dirección al colegio, pues buscaba el chocolate de Marinette que de seguro había vuelto a la normalidad. Tanto era su desespero que no se detuvo a saludar a sus compañeros ya recuperados, y que igual que él, regresaban al establecimiento.

Sin embargo, la dicha de la victoria de los héroes de París que tenía el curso, se vio opacada por lo que vieron al ingresar al gimnasio. Lila tenía nuevamente el chocolate en sus manos, y con una sonrisa de oreja a oreja, estaba a punto de tirarlo a uno de los contenedores de basura.

Adrien sintió que le hervía la sangre, y él como Alix y Alya corrieron para detener a la chica. Aunque grande fue su sorpresa, cuando apareció Chloé Bourgeois, jalándole el cabello a Lila, totalmente indignada.

-¡¿Qué crees que haces con el chocolate de mi Adrien?! – la rubia la soltó, interponiéndose entre ella y el basurero.

-¡No te metas! – al parecer Lila no había reparado en la presencia de los otros estudiantes, hasta que escuchó el gruñido de Alix.

-¿Es que acaso no tienes vergüenza? – le reprochó la pelirosa, y pronto, Lila Rossi era rodeada por todo el curso.

-Devuélvele el chocolate a Adrien – le ordenó Kagami, pero la italiana sólo rechinó los dientes.

-¡No den un paso más! – amenazó la chica, con el dulce en las manos, dispuesto a tirarlo.

-No te atrevas Lila – le dijo Adrien, y por el escándalo, no tardaron en llegar los profesores.

-Señorita Rossi –le habló la maestra Bustier, pero la muchacha hizo una mueca de desagrado-, soy consciente de sus acciones el día de hoy, pero le voy a decir que no conseguirá nada haciendo esto, sólo ganará que sus compañeros se alejen más de usted – pero Lila soltó una risa burlona, que esta vez molesto a Chloé.

-A mí no me venga con esas tonterías, sólo los perdedores son amables, y si no obtengo lo que quiero simplemente me vengo, usted no es más que una viej… -pero la chica no acabó la oración, puesto que de un segundo a otro, Chloé se había olvidado de manicura y dado una fuerte bofetada a la italiana.

-¡Te voy a arrancar tu cabello de quinta categoría por hablarle así a la maestra Bustier! – la rubia volvió a jalar de los cabellos a su contrincante, hasta que la maestra logró separarlas con ayuda de Kim.

A la escena, llegó Marinette casi al mismo tiempo que el grupo de jóvenes que fue afectado por las mentiras de Lila. Y aún no podían creer que veían a Chloé defendiendo a la maestra Bustier.

-Chloé, debes calmarte – le abrazó la profesora.

-Pero maestra, ¿Acaso no le escuchó? – la mujer asintió, y aferró maternalmente a la rubia.

-Sí, la escuché, pero "arrancarle el peinado", no hará que cambie su forma de ser.

La rubia asintió desanimada y un poco más calmada, aunque Lila continuaba amenazando con tirar el chocolate.

-¿Qué ganas haciendo esto, Lila? – le repuso Marinette, pero aquella chica sólo amplio su sonrisa, aunque en el estado que quedó su cabello, daba la impresión que no estaba en sus cabales.

-Sí no puedo darle mi chocolate a Adrien, ¡Entonces nadie le dará uno! –sentenció segura la muchacha, llegando a asustar a los presentes.

-¡Lila! Ese chocolate me lo hizo Marinette – respondió seguro el rubio, sorprendiendo a la azabache, aunque ella aún estaba un poco dolida.

-¡Mentira! –gritó la chica, lo que aburrió a Alix, que le hizo un par de señas a Kim para que se posicionara atrás de la italiana.

-Esa actitud tuya ya me tiene harta – murmuró la deportista, y con una maniobra, arrojó su propio zapato al rostro de Lila, dando en el blanco. Y esos segundos, Kim los aprovechó para recuperar el chocolate y devolverlo a Marinette.

-Lo siento Adrien, pero no creo que se vea bien que seas yo quien te entregue ese paquete – bromeó el atleta.

En tanto, Alix recibió vítores de sus amigos por su puntería así como Kim por rápido actuar. Mientras que Lila, con el rostro aún dolido por el zapatazo, fue llevada a la oficina del director, no sólo por el robo del chocolate sino que también por provocar la pelea de aquella tarde. Lo que Charlotte apreció en verdad.

Aunque las cosas no parecían ir bien para Adrien, puesto que Marinette parecía reacia en mirarle y mucho menos, en entregarle aquel dulce.

-¿Marinette? – se le dirigió el modelo, pero la azabache sólo le miró contrariada.

-¿Por qué dudaste de mí? ¿No somos amigos, acaso? – preguntó la joven, dejando helado al chico.

-¡Huy! Por favor Dupain-Cheng – reclamó Chloé, y para asombro de todos, empujó a ambos jóvenes al salón de los lockers para darles más privacidad – Arreglen este embrollo antes que me de migraña – y dicho esto, la rubia cerró la puerta, mirando desentendida al resto del alumnado - ¿Qué? En verdad es ridículo todo esto, totalmente ridículo, así que quiero acabe pronto para que Adrien pueda comer de mi chocolate, y más les vale no interrumpirlos.

Todos entendieron el mensaje, y se fueron a terminar de celebrar San Valentín, mientras que la maestra Bustier se llevaba a Chloé para arreglarle el peinado, y muy en fondo, orgullosa que la rubia empezara de a poco a abrirse más.


…..

Adrien y Marinette aún estaban procesando el hecho que Chloé les había dado un empujón, de forma literal. Pero el silencio entre ambos era demasiado, y más aún para el rubio, ya que este sabía que Marinette era su Lady.

-¿Adrien? – ella le llamó, tratando de romper un poco la tensión, pero lo único que escuchó fue un sollozo, y alarmada vio que el modelo derramaba lágrimas, por lo que dejó el chocolate a un lado y se le acercó con un pañuelo – T-Tranquilo, ¿Te duele algo?

-No, es sólo que, lo siento –Adrien le devolvió la caricia en la mejilla-, creí en tus palabras, pero no sabía cómo reaccionar a una situación semejante, la verdad, no sé casi nada como lidiar con estas cosas, y siento que aún más falta más. Sentí terror cuando esa Akuma te atacó –para sorpresa de la azabache, el rubio le abrazó amoroso-, y cuando te tuve en mis brazos, inconsciente, sentí que ya nada tenía sentido si tú no estabas, pero lo que me mató fue que me despreciaras como lo hacías de un principio, no me sentí más desgraciado en suerte en toda mi vida desde la desaparición de mi madre.

-A-Adrie… -pero la chica no dijo nada más cuando escuchó las siguientes palabras del rubio.

- ¿Crees que podamos seguir siendo amigos, por muchos años más?

-Creo, que siempre seremos amigos – respondió automática la chica, mirándolo a los ojos.

-Sé que te fallé, sé que puede no te merezca, pero voy a dar lo mejor de mí hasta ser digno, hasta entonces, ¿Podré continuar siendo tu compañero? –Marinette aguantó la respiración, sin darse cuenta del casi nada de espacio que había entre sus rostros.

-Sólo sí dejas tus chistes de gatos – murmuró la muchacha, y Adrien sonrió de lado.

- A mí me gustan, pero la palabra de mi "Lady" es ley – sentenció el rubio, besando por fin a su chica, la que le correspondió.

-¡PUAJ! Ahora recuerdo porque no soporto el San Valentín – comentó molesto Plagg, sentado en la cima de los casilleros junto con Tikki.

-Pues yo estoy contenta que por fin se hayan arreglado las cosas.

-¿En serio? ¿Y tú portadora lo acepta así, nada más?

-No seas así Plagg, sabes bien que Marinette era consciente que Adrien no le había contestado en ese momento por la confusión de la situación.

-Sí, lo sé, todo por cortesía del "padre del año", sí Gabriel no hubiese sido un Akuma, definitivamente pensaría en él como Hawk Moth, a nadie le quedaría mejor el papel de villano.

-Ya no pensemos en eso, mejor preocúpate, porque de ahora en adelante sufrirás de las video llamadas a altas horas de la noche, o que Chat Noir decida visitar a Marinette de vez en cuando.

Y a estas palabras, Plagg quedó en shock.

Fin.


….

-Mira que dejarme sufrir por lo enamorado de mi portador.

-Aja….

-Y bastante que tardaste…

-Lo sé…

Plagg vuela sobre mi cabeza y me ofrece un camembert.

-Oye, no soy de compartir, pero sé que has estado algo estresada, y que no volverás a escribir un fic de MLB por un tiempo.

-Escribiré, pero de muy a poco, tengo en manos un par de proyectos, y debo organizarme, prioridades son prioridades…

-Pero más te vale hace un buen genderbender…

-Sip, lo sé, eso te hará sufrir más…

-Mala, sólo recuerda poner una versión femenina de Luka, por lo menos quiero hacer que mi portador se pegué la palmada de lo que tiene por delante.

-Lo siento…

-Sólo toma el camembert antes que me arrepienta.

Recibo el pedazo de queso, y me lo como, aunque trato de no mostrar asco, después de todo, es la forma que Plagg tiene de animarme.

Les recuerdo que tengo otro fic que es de mi "propio universo" tomando inspiración de la serie original, pero no será igual. Les confirmo, para que los que están informados de los spoilers de la serie, que no incluiré ni ha Kagami y Luka en esa trilogía de fics, ya que apenas aparecen en la S2.

Ese fic es The Lady of the Paint, La honesta, la valiente y la mala, junto a un especial precuela de The Gypsi visión, y faltaría ya el último arco.

Pero que por fin terminé este, quiero hacer un fic genderbender, pero también voy a esperar un poco que avance la serie para sacar nuevas ideas! Porque la verdad, ahora estoy bloqueada con los fics de MLB, ya que estoy trabajando en mi comic online, lo que me corta la inspiración para Miraculous.

Bueno, sin más me despido, y espero verlos pronto para el último cap de este fic, y un saludo a The Zoe611, sonrais777, Ferisae, CriXar, Dark Heart Attack, Ledian, ladyaqua198, Mizu-kumi, y todos aquellos autores de fanfic que con sus historias han mantenido vivo este querido Fandom!

Besos y abrazos!