« 12 horas después»
Me desperté muy adolorida, toqué todo mi cuerpo para comprobar que Jiemma no me hubiese sacado o puesto algo en el quirófano y me encontré con algunos cortes de bisturí en mi vientre y mi espalda, pero nada además de eso, y los cortes no eran lo suficientemente profundos como para que ellos me colocarán algo en el cuerpo o quitarán algo que no sea sangre, pero decidí no moverme para que los cortes no se abrieran, por que o si no moriría ahí desangrada, aún que pensándolo bien, no es una mala idea, ya que no tengo motivos para seguir viviendo, Natsu se ha ido al igual que mis amigos olvidándose de mi existencia, ni siquiera tengo a mis espiritus celestiales para que me den su apoyo, ahora que lo pienso yo debí haber muerto, así la llave de Aquarius no estaría perdida en la mitad de quién sabe dónde, espera Lucy tú si tienes un motivo para seguir viviendo, tu debes proteger a Yukino de Jiemma para que él no le haga daño, por que tu no quieres que ella sufra lo mismo que tu, así que mejor concéntrate en salir de ahí, y cuando lo hagan ambas vamos a buscar a Aquarius (Lucy habla consigo misma para darse apoyo y motivos para seguir viviendo), en ese momento me di cuenta que Yukino seguía inconciente al lado mío y decidí gritarle para comprobar que ella también estuviera bien.
¡Yukino!~ Gritó Lucy por segunda vez y consiguió despertar a Yukino
Ahh, Lucy que pasa me duele todo~ Dijo Yukino entre quejidos de dolor
Es por nuestra visita no deseada al quirófano... Yukino, ¿A ti que te hicieron?~ pregunto Lucy realmente preocupada
Auch, parece que solo unos cortes en mi estomago y en la espalda, pero nada grave si no me muevo ¿y tu? ¿Cómo estas?~ Pregunto Yukino preocupada por que su amiga hubiese tenido una peor suerte que la suya
Igual que tu, Oye Yukino ¿tu crees que los miembros de Sabertooth te estén buscando?~ Respondió Lucy un poco mas aliviada, ya que su amiga estaba bien
No creo, por que antes de raptarme, me obligaron a escribir una carta, en la cual decía que yo me iba a ir por dos años a ayudar a una tía enferma~ dijo tristemente Yukino.
Y así continuaron hablando las dos magas celestiales, hasta que se pusieron ambas al día, sin ocultarse ningún secreto, por lo que ambas hablan de temas muy delicados para cada una, logran establecer un formidable lazo de confianza mutua, todo el tiempo que estuvieron en cama.
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Hola, agradezcan que las dejé recuperarse y ni se les ocurra desobedecerme o aburrirme o esas cicatrices no serán nada a comparación de lo que las hare sufrir~ dijo Jiemma con un semblante serio
Lucy y Yukino lo miraron aterradas y asintieron con la cabeza, esperando su próximo movimiento
Guardias llévenlas a la sala 17 y no las dejen irse hasta que hagan todo lo que esta escrito en este papel~ dijo Jiemma el cual le entregó a un guardia un papel
Los guardias siguieron las ordenes y las llevaron, ya que no podían negarse, eran 15 guardias con cada uno una espada, la cual por lo que habían escuchado mientras estaban en su habitación, 5 de ellos juntos igualaban la fuerza de la gran Titania, es decir estaban rodeadas por 3 titanias y ellas aunque ocuparan todas sus fuerzas juntas, no le llegaría ni a los talones de Erza, menos podrían contra tres.
La sala 17 para alivio de ambas era una sala de entrenamiento y lo que estaba escrito en el papel era un riguroso entrenamiento el cual tenían que ir siguiendo día a día he iba aumentando su dificultad, haciendo que ambas chicas se fortalecieran bastante, más una rubia que la albina, la cual se esforzaba el triple para poder proteger en un futuro a la albina, pero este entrenamiento las dejaba tan agotadas día a día que no tenían tiempo en pensar en nada, y menos en un plan de escapé, aún que ya sabían que su escape era casi imposible por que había más de tres mil guardias en esa fortaleza que estaba en medio del desierto en medio de la nada y ellas eran las únicas prisioneras y todo en la fortaleza conocían sus caras y las vigilaban todo el tiempo, en poca palabras estaban completamente atrapadas, pero ya se iban acostumbrando a esto, hasta que...
