Capítulo 3.
Lo que significa ser Sayayin
El tiempo pasaba lentamente en aquella pequeña casa, sus benefactores no le hacían demasiadas preguntas, en realidad el anciano era el más tranquilo, el mocoso que llamaba nieto por el contrario le hacia varias preguntas pero lo ignoraba o lo hacia dejarlo en paz con una advertencia verbal, el pequeño niño luego lo miraba algo extrañado mientras preguntaba a su abuelo sobre la grosería que el príncipe de los Sayayins normalmente le decía, haciendo que el anciano tardara varios minutos en explicarle lo que era una mala palabra para que no la repitiera. Los días se hacían algo largos para Vegeta ya que al estar demasiado malherido no podía hacer nada, salvo pensar en su actual situación, le parecía algo sumamente humillante ser ayudado por una raza inferior, pero por otro lado… ¿importaba todo eso ahora?
Seguramente el era ser más poderoso en todo ese planeta y seria sencillo someter a una raza tan débil luego de su recuperación, pero no había ningún sentido en hacerlo, el ya no era el príncipe de los Sayayin… el quizás era el último sayayin, sin contar con el niño que había sido criado en ese planeta, el era el único sayayin que sabía lo que eso significaba, el orgullo de ser un guerrero, el innegable deseo de pelear y la sensación de gloria al ganar... ahora todo eso ya no significaba nada, su planeta estaba destruido, Nappa y Raditz seguramente estaban muertos y no había absolutamente nada que hacer, su existencia no tenia ningún sentido ahora… pero, incluso con todo en su contra había algo que no lo dejaba rendirse, un sentimiento que había albergado desde que se había convertido en un servidor más del emperador del Universo, la necesidad de venganza, quería vengarse de la lagartija que había ocasionado todo su sufrimiento, de alguna manera sentía que eso se convertiría en su nueva razón de existencia, destino o no, había caído en un planeta donde había otro sayayin y debía aprovechar aquello.
Son Gohan observaba a su pequeño paciente en el futon, aquel niño era toda una interrogante, podía percibir que dentro de la mente del niño había muchas duda sobre actual situación y sobre su futuro, el anciano en esos momentos no podía hacer nada más que cuidar su cuerpo, la mente y el espíritu de aquel niño parecían haberse perdido en un lejano lugar de su mente.
Tras encontrarlo en aquel estado, casi al borde de la muerte, había pensado en algún momento llevarlo a la capital para que fuera tratado, pero era peligroso… conocía lo que esta raza podía hacer, sobre todo en los días venideros, la primera vez que había sucedido aquello tuvo suerte de no estar muy cerca de su nieto, de lo contrario habría muerto, era claro que Goku no tenía ni la menor idea de lo que sucedía cuando miraba la luna llena, al amanecer, el niño de tres años había regresado a su pequeña forma despertando algo extrañado pero sin recuerdos sobre lo sucedido. Gohan se preguntaba qué sucedería si llevaba a este otro niño a la capital, si este se transformaba en la bestia que había visto una vez, sabía que esa situación podría ser peligrosa, quizás más que peligrosa, sería letal, pero para su alivio las heridas de aquel niño sanaban increíblemente bien, era cierto que tenia muchas costillas rotas, también la pierna y el brazo derecho, pero ese cuerpo estaba regenerándose a una velocidad increíble, habían pasado dos semanas y notaba que los huesos se habían casi restablecido por completo, aunque lo que lo preocupaba era la inmensa herida que tenia en el estómago, cualquier ser humano hubiera muerto con aquella herida, pero ese pequeño cuerpo incluso con la herida abierta estaba regenerándose.
Aquel niño no hablaba demasiado, salvo con su nieto… aunque decirle insultos no calificaba como una charla era con quien más palabras intercambiaba, normalmente cuando le preguntaban algo respondía con monosílabos, pero todo cambio en la tercer semana.
- Ese mocoso sabe quien es? – la pregunta salió de los labios de Vegeta el día 13.
El anciano observó por un momento a su nieto antes de contestar, el niño de 5 años se hallaba cortando un gran tronco como hacia cada fin de semana, parte del entrenamiento que le daba.
-El sabe que lo encontré en el bosque hace años y que es mi nieto ahora, creo que es todo lo que importa. ¿No lo crees?
- Sabes que es peligroso ¿verdad? – esperaba ver alguna reacción negativa, ese anciano no podía haber vivido tanto tiempo con aquel niño sin conocer su fuerza, incluso si su nivel de pelea era bajo, seguramente era elevado para una raza tan débil.
La pregunta había incomodado al anciano, pero continuó mirando a su nieto con una sonrisa, confiaba en Goku.
- Creo que aun no sabe controlar su poder… eso es todo -
El príncipe estaba algo sorprendido por la respuesta del anciano, pero no preguntó nada más, era claro que el humano conocía bien el potencial de su nieto, lo raro era que no le temiera.
Al día siguiente hubo un cambio poco habitual en aquella pequeña vivienda, cosa que extrañó al príncipe. El anciano había cerrado todas las ventanas al oscurecer, y su nieto, quien normalmente paseaba libremente por la jungla a esa hora, se encontraba en la pequeña choza aburrido mirando al techo.
- Abuelito… estoy aburrido
- Sabes que no puedes salir ahora Goku, es por tu bien…
- Pero yo podría enfrentarme al monstruo
- Nadie… nadie podría ganarle a ese monstruo
- Cuando sea tan fuerte como tú, me enfrentare a el
- Monstruo?- aquella palabra había llamado la atención del príncipe, tanto que decidió preguntar.
Ante aquella pregunta, el pequeño niño decidió responder animadamente – el abuelito me contó del monstruo que sale en las noches de luna llena, dice que es gigantesco, yo nunca lo ví, ni lo escuché pero cuando sea mayor y tan fuerte como el abuelo, yo me enfrentaré al monstruo
- Luna llena… - no podía creerlo - jajajajaja – no pudo evitar que saliera de su boca una carcajada estruendosa, era increíble que el niño no se hubiese dado cuenta.
- De que te ríes? – el pequeño niño no comprendía porque se reía.
- No puedo creer que lo hayas engañado tanto tiempo anciano – ahora la charla se había tornado algo incómoda, el anciano no parecía querer ser sincero con su nieto.
- No he dicho ninguna mentira, realmente un monstruo peligroso solo aparece en las noches de luna llena… no lo crees? – mirando a Vegeta, el anciano tranquilamente comenzó a revisar sus heridas.
- El abuelito no es mentiroso! – replicó Goku
- Decir una verdad a medias, también es mentir imbecil – Vegeta estaba harto de aquel niño.
- Yo creo que debemos dejar de hablar sobre aquello, y te pido que dejes las malas palabras – ahora era Son Gohan quien trataba de evitar un momento incómodo – alguien tiene hambre? – ambos estómagos sayayin sonaron estruendosamente, Goku sonrió gracioso, mientras que Vegeta simplemente se limitó a evitar mirar al anciano a la cara ya que ahora estaba apenado por el ruido de su estúpido estómago.
Desde hacia un par de semanas el anciano había comprendido algo, a los dos niños con cola podía manejarlos con comida, Vegeta y Goku siempre respondían afirmativamente si había comida en cualquier oración, a tal grado que olvidaban todo lo demás.
El príncipe de los Sayayins por su parte aun planeaba que hacer en este extraño planeta mientras devoraba su treceavo plato, definitivamente lo sometería, pero primero tenía que conocerlo, tenía que ver si había alguna raza poderosa o tecnología avanzada, y definitivamente mantendría viva a la gente que supiera cocinar, quizás al anciano, de alguna manera extraña la comida de este planeta era deliciosa. También había decidido entrenar al mocoso idiota, era un sayayin de todos modos y seguramente sería el único con quien podría entrenar, era un plan a largo plazo, si lo pensaba bien en algunos años quizás, quizás podría convertirse en el súper sayayin legendario, aunque no estaba del todo seguro cuantos años le tomaría, era un plan que quizás podría fallar… pero estaba acostumbrado a que sus planes fallaran y salir de alguna manera vivo de aquello…
- Vegeta… oye tus padres también tienen cola? Todos los Sayayins tienen cola o solo algunos? Mi abuelo dice que la gente normal no tiene cola.
Miro al mocoso quien siempre después de comer se ponía a molestarlo con todo tipo de preguntas, las cuales obviamente no le interesaba responder… pero…quizás por puro aburrimiento comenzó a responder.
- Todos los Sayayins nacen con cola, mi padre también tenia, idiota.
- y donde está tu papá?... y no me digas así, el abuelito dice que esa palabra es mala.
Dejó de comer cuando escuchó aquella pregunta, no quería responder… pero también lo hizo.
- Está muerto, al igual que todo nuestro maldito planeta, y si no dejas de preguntarme estupideces también estarás muerto – Goku se quedo mirándolo sorprendido y algo extrañado, Ya que apenas Vegeta había terminado de decir aquello se había acostado dándoles la espalda.
- nuestro planeta?
- Goku… déjalo en paz… - Gohan por su parte había comprendido de pronto muchas cosas, ese niño estaba solo en el universo.
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- Yo, el hijo del rey Vegeta he derrotado a mi padre… ahora yo soy el soberano del planeta
Todos los presentes estaban sorprendidos, no podían creerlo, el salvador de su raza, el rey Vegeta había caído, y ahora su hijo, un niño de 6 años se erigía como soberano, era impensable.
- Si no están dispuestos a arrodillarse frente a su nuevo líder, haré que desaparezcan – Vegeta lanzó una gran bola de energía que perforó el piso cercano a algunos presentes, lentamente varios se inclinaron, rindiendo tributo a Vegeta, salvo algunos quienes eran fieles a su padre.
-Tu no eres el rey, nosotros no te seguiremos!
Algunos Sayayins aun no se inclinaban, ya sabía que esta situación sucedería así que siguió su propio plan, se acercó a su padre quien respiraba lentamente, herido de gravedad, lo tomó por el cuello mientras le hablaba.
- Aun tienes a gente fiel a ti padre, diles que se inclinen ante mi o los mataré contigo, la mayoría de los Sayayins realmente son idiotas y no piensan bien las cosas, les estoy dando una oportunidad, solo una padre, diles.
El rey Vegeta estaba asqueado consigo mismo, con lo que haría, su orgullo estaba muriendo, pero con todo el dolor de su alma hizo que el plan de su hijo resultara, hablando a todos los presentes.
- El … el es su nuevo líder…
Vegeta no tuvo oposición desde ese momento.
- Escúchenme bien, voy a dar nuevas ordenes, los siguientes Sayayins vengan delante mío… tendrán un premio por haber informado al emperador Freezer sobre mi… Pearu, Lych, Peas… vengan.
Los Sayayins nombrados se acercaron velozmente al joven Rey, postrándose frente a él, orgullosos por su hazaña.
- Gracias a ustedes el gran Freezer se enteró de los planes de mi padre ¿que tienen que decir sobre eso? creo que se merecen algo realmente bueno…
- Joven rey nosotros sabíamos que eras más fuerte que tu padre.
- El plan del antiguo rey podría haber llevado a la destrucción del planeta
- por eso estamos agradecidos de haber hecho algo por nuestro actual Rey.
Los tres miraban expectantes al pequeño niño, quien sonriéndoles les ordenó algo más.
- ya veo... generales, creo que se merecen ser generales, o quizás algo más.
La sonrisa de los tres Sayayins crecía con cada segundo. Hasta que sin previo aviso vieron como el brazo del joven rey velozmente pasaba cercano a sus cuellos, sintieron miedo pero… luego ya no pudieron sentir nada. Todos los Sayayins miraban como los tres cuerpos de aquellos traidores se retorcían aun sin cabezas, nadie se atrevió a sentir lástima por ellos, había un código moral entre los Sayayins… la lealtad hacia su propia gente era lo más valioso entre ellos, esos tres habían olvidado aquello, incluso el joven Rey había peleado para ganar aquel puesto que la mayoría sabia que merecía, y los traidores solo buscaban beneficios personales en nombre de supuestos ideales, asqueado el joven rey miró a todos mientras alzaba una de las cabezas.
- Esto y más les pasará a los traidores… - lanzando al aire aquella cabeza la destrozó seguidamente con una esfera de energía – se mantendrán los escuadrones y líderes de cada sección, no cambiaré nada, regresaré cuando el emperador lo ordene, mientras tanto, el Rey Vegeta seguirá a cargo, el me informará de cualquier problema… – algunos de los presentes se miraban sorprendidos y extrañados, hasta que el joven soberano habló algo más- yo ahora soy un guerrero personal del emperador Freezer pero soy el líder del planeta, no me interesan los cargos jerárquicos, pueden seguir llamándome príncipe Vegeta, pero no lo olviden… soy el líder del planeta, porque soy el más fuerte y se hará lo que yo diga desde ahora…
Terminando ese pequeño discurso miró a su padre quien se había apoyado en una pared cercana, quizás sostuvieron sus miradas por un breve segundo antes de que el niño se marchara velozmente hacia la nave de Freezer, pero ese segundo bastó para despedirse… para iniciar el verdadero plan…
Freezer observaba como el nuevo líder de los Sayayins se acercaba a su nave, mientras terminaba su copa de vino, a su lado Sabon estaba algo sorprendido por el interés de Freezer sobre aquel niño.
- príncipe Vegeta, buen discurso – replicó el emperador del universo.
- Lamento haber tardado gran Freezer.
- Ese fue un espectáculo bastante entretenido, por eso te perdono. Ahora apresurémonos hacia el planeta Nerlan, tu primera misión será eliminar a sus habitantes para venderlo a los mercaderes del Planeta Riott, creo que pagaran bien por su mineral…
- Como desee Alteza.
Freezer miraba bastante alegre a su pequeña adquisición, para el era como tener un juguete nuevo, el cual usar hasta que se cansara, y normalmente se cansaba rápidamente, pero algo le decía que este pequeño sayayin no lo aburriría tan rápido como todos sus vasallos.
- Soldado Sabon… puedes retirarte, el príncipe Vegeta puede acompañarme, no necesito de tu presencia aquí.
Sabon estaba algo sorprendido, normalmente se mantenía cercano al emperador del universo por pedido de este, pero… eso era un cambio al cual no estaba acostumbrado, sin objetar nada se retiró en silencio…
- Llegaremos en unos días al planeta Nerlan, dime príncipe, cual es tu plan.
- Que nivel de pelea tienen magnánimo?
- parece que cercanos a mil…
- entonces solo es necesario que vaya una pequeña patrulla conmigo.
- Ya veo…
- No… perdone, conmigo basta, seria una perdida de tiempo enviar a estorbos.
-… tienes demasiada confianza, te advierto que si ese planeta no esta deshabitado en cuatro días, tendrás muchos problemas.
- ya veo magnánimo, entonces lo tendrá deshabitado en tres.
El emperador estaba a gusto con un vasallo tan seguro de sí, dejaba que el infante guiara a todos los escuadrones de Sayayins… pero siempre lo observaba con algo de duda… algún momento se cansaría de el.
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Cuando se dio cuenta que aquel mocoso se había dormido preguntó algo a aquel anciano.
- Incluso en este estado podría matarte, se que lo sabes, pero tengo curiosidad… ¿Por qué me ayudas? – el anciano lo miró algo sorprendido, pero amablemente contestó aquella pregunta.
- Ya te dije que lo hago porque es lo correcto.
- No entiendo a que te refieres… ¿eso es como un código en este planeta?
- ¿Código?
- Una forma de comportamiento en su cultura
- ¿Ayudarse los unos a los otros?... supongo que si, por lo menos la raza humana es así… bueno, la mayoría.
- Que raza más extraña, es raro que no me temas, en realidad quizás lo haces, pero la razón por la que me ayudas debe ser otra a parte de ser lo correcto, nada es gratuito, mucho menos la amabilidad… dime, ¿que quieres?... – miró seriamente al anciano antes de continuar – tu nieto es un sayayin igual que yo, ¿me ayudas porque crees que soy igual a el?... o quizás lo haces porque quieres averiguar más sobre él.
El anciano lo observaba tranquilamente, en realidad tenía muchas preguntas, pero no quería incomodar a aquel niño… su lenguaje corporal, su forma de hablar, sus reacciones, todo indicaban que no la había pasado nada bien en los últimos años.
- Goku es un buen niño, lo encontré en una cápsula igual a la tuya hace ya tres años… desde ese día el es mi familia, pero seguramente el en un futuro querrá saber quien es… o porque es diferente, y no solo me refiero a su colita, el… es especial, su fuerza, su velocidad, no es común. En realidad solo quiero que sea feliz pero… su fuerza es una espada de doble filo…
Vegeta escuchaba a aquel anciano, era extraño, casi sentía lástima por aquel vejestorio, si tan solo supiera que su raza era una asesina de planetas, unos piratas espaciales… aunque bueno, ya no existían.
- Mi nieto aun no sabe controlar su fuerza, aprende todo lo que le enseño, pero siempre se mete en problemas molestando a las bestias de esta jungla, como si… como si buscara algo, pero no sé que es.
- Busca retos, es lo normal en la sangre sayayin… no te extrañes anciano – Vegeta por alguna razón deseaba hablar sobre su raza, quizás era bueno que alguien aparte de el supiera como eran - La única forma que conozco para que un sayayin se mantenga tranquilo es la lucha, los Sayayins son guerreros por naturaleza, se nos entrenaba en pelea prácticamente desde que aprendíamos a caminar, también a controlar nuestra energía y la velocidad entre otras cosas.
- Ya veo, por eso Goku es tan inquieto, cuando encuentra a una bestia grande, quiere derrotarla a como de lugar, no importa que le diga, al final acaba escapándose y trae carne para cocinar, dejé de ir a la ciudad para cuidarlo, hace años ya no voy. Ahora comprendo porque cuando entrenamos en artes marciales se calma un poco, por cierto, artes marciales se refiere a entrenamiento en pelea, mi nieto aprende rápidamente.
Hubo un silencio apenas terminó de decir aquello, una mueca similar a una sonrisa apareció en el rostro del pequeño, pero rápidamente se esfumó. Decidió cambiar de tema, quizás podría hablar un poco más sobre aquel niño, era raro encontrarlo de tan buen humor.
- ¿Quieres que revise tu nave para traerte algo?... la verdad no vi si había algo más en ella, como te encontramos tan mal herido te traje directamente hacia acá. Pero sinceramente no creo que funcione… estaba destrozada.
- La nave no importa anciano… no hay donde volver de todos modos – balbuceó el pequeño de nueve años, al darse cuenta de que sus propios pensamientos habían escapado de su boca, trató de enmendar su error - Olvídalo, me iré apenas sane. Cambiando de tema, dime que tan fuerte es el emperador de este planeta.
- ¿Emperador?
- ¿Es que acaso no sabes lo que es uno?
- Emmm… bueno hay reyes de distintas ciudades, hay alcaldes y… otros tipos de líderes. Pero un Emperador del planeta entero… no hay… supongo que somos un planeta con una sociedad un tanto rara para ti.
Miraba al anciano con algo de sorpresa, si todos los humanos eran así, realmente eran un planeta demasiado insignificante.
- … el ser más poderoso de este mundo quien es?
- mmm… eso es difícil de decir, en mi juventud conocí muchos guerreros poderosos, mi maestro es muy fuerte, pero se de parte suya que existen incluso guerreros más fuertes que el… pero más que todo, conozco a guerreros con diferentes capacidades y talentos, cada quien es poderoso por alguna característica.
- Estoy seguro que podría ganarles incluso en mi estado.
- ¿Eres muy fuerte? – la pregunta no salió de la boca del anciano, sino de su nieto, quien hacia unos minutos había despertado escuchando atentamente la conversación.
- Mucho – Vegeta respondió sin inmutarse, era verdad, eso no podía negarse.
- Que tanto?... eres mas fuerte que mi abuelito?
- definitivamente - sonrió de medio lado mirando burlonamente al anciano, pero este no se molestó, sino todo lo contrario.
- Goku, cuando seas un poco más fuerte y aprendas todo lo que pueda enseñarte, quizás Vegeta pueda enseñarte algunas otras cosas –
Vegeta lo miraba extrañado, pero no lo negó, en parte era verdad que deseaba entrenarlo, aunque solamente para usarlo… de pronto recordó algo.
- Por cierto, tu nombre es Kakarotto.
Tanto nieto como abuelo se miraron extrañados.
- Me refiero a ti mocoso, eres un sayayin, y tu nombre es Kakarotto, no pienso llamarte con otro nombre
- pero mi nombre es Goku, y yo no soy un saya… eso.
- ¿Recuerdas que te conté que te encontré en la selva cuando eras más pequeño? – ahora el anciano era quien hablaba al pequeño, tratando de calmar el ambiente extraño que se tejía entre el niño y su nieto - tu también estabas en una cápsula similar a la de Vegeta… yo no sabía de donde venias, eras muy pequeño como para recordar tu hogar, pero ahora que Vegeta está aquí puede decirnos algo más.
- Mi hogar?... pero mi casa está aquí abuelito, contigo… - Antes de que dijeran algo más Vegeta se les adelantó.
- Eso es verdad, Kakarotto no tiene otro lugar más que este, nuestro planeta fue destruido, así que ambos estamos estancados aquí.
- Que mi nombre es Goku!, entonces si yo soy sayayin, tu eres mi hermano?
- No idiota! El hecho de que vengamos del mismo lugar no nos emparenta en nada!
- Siempre quise un hermano mayor.
- Que no soy nada tuyo!
- Goku! Déjalo en paz!
- Es kakarotto!
- Que soy Goku, hermano Vegeta.
- Si me vuelves a decir así te juro que te mato.
- Creo que ya es tarde, vayamos a dormirnos todos ok? – El anciano trataba de parar la ridícula discusión. Un fuerte bostezo se hizo presente en la boca del más pequeño, haciendo que todos se calmaran.
- Buenas noches abuelito, buenas noches Vegeta – unos segundos luego, nuevamente el pequeño se hallaba completamente dormido.
- He matado a sabandijas por menos que eso…- susurraba el príncipe de los Sayayins para sí mismo .
- Vegeta… espero hagas del planeta tierra tu hogar, si ya no tienes a donde ir, siempre serás bienvenido aquí – diciendo aquello el anciano también le dio la espalda para descansar en su futon.
Algo extraño, sentía algo completamente extraño, miraba al techo tratando de comprenderlo, era la primera vez que se sentía tranquilo desde hacia mucho tiempo y eso lo incomodaba… miro de reojo al pequeño niño, era un sayayin al igual que el, diferente pero similar, ambos tenían esa necesidad de retos… Esperanza, comenzó a pensar que lo que sentía… quizás era esperanza de un futuro…
CONTINUARA…
¿?¿? ¿?¿? ¿?¿? ¿?¿? ¿?¿? ¿?¿? ¿?¿? ¿?¿? ¿?¿? ¿?¿? ¿?¿? ¿?¿?
Ok lamento la tardanza, estaba estancada en una parte del fic, es muy difícil darme tiempo para escribir... y la verdad parece que escribo muy mal ya que solo recibí 3 reviews T-T aunque fanfiction dice que este fic le gusta a mas de 10 personas, por favor, me estoy esforzando un chingo, es un fic muy largo... me encantaría leerlos en un corto review, quiero su opinión y consejos, u.u espero les haya gustado este nuevo capítulo.
Algo extra... aunque no aparecerá directamente, en el siguiente capítulo sabremos algo sobre Bulma... porque creo que es momento de nombrarla, soy fan de toda la familia Brieff, y sobre todo Vegeta XD. Gracias por leer!
