Capítulo 1: 100 sueños por uno (parte 2)

Se encontraba rodeada por diminutas estelas de color verde fluorescente que dejaba el avance de las luciérnagas. Sus manos apretaban ligeramente su yukata tratando de desviar el nerviosismo que sentía. Con fuerza, cada latido trataba de salir por su boca ¿Era real lo que escuchaba? Volvió a oír su voz. Levantó su rostro y notó cómo el muchacho azabache tomaba de sus manos con fuerza. A lo lejos las personas aplaudían mientras el fuego de color prendía el cielo. Posó su mirada en los ojos azules del joven tras notar la seriedad en su voz "Entonces ¿Cuál es tu respuesta Akane?" le preguntó. De su boca no salían palabras, finalmente su corazón sería recompensado, por todo el tiempo que había esperado por él. Dejó salir un suspiro. Hoy todo cambiaría, y mientras tomaba valor, una gran explosión sonó alumbrando sus rostros, viendo como una pequeña mariposa revoloteaba a su alrededor.

El brillo del amanecer se colaba por la ventana de la habitación. Con asombro, la mujer se levantó de golpe, sin antes notar lo acelerado que estaban sus latidos. Dejó salir sus delgadas piernas del cobertor para luego dar un gran bostezo y estirar sus brazos. Se acercó a la ventana para abrir las cortinas y posó ambas manos en su pecho para calmar lo que sentía "Una vez más, esos ojos…" pensó la muchacha de pelo largo, oscuro y con leves tonos azulados.

Akane no recordaba desde cuándo amanecía con aquel sentimiento de inquietud y felicidad. Pero extrañamente, agradecía de que aquella mirada la despertara todos los días, le daba ánimos de continuar a pesar de lo mal que pudiera estar su vida. Con el positivismo que la caracterizaba, se dijo a si misma que hoy también sería otra gran jornada y se amarró el pelo con una cola baja.

Tras vestirse, se dirigió al salón del departamento. Era un lugar pequeño pero bastante acogedor y femenino. Contaba con una pieza, en el mesón central habían algunas fotografías, en cada esquina había una planta que adornaba que le entregaba frescura al lugar. Llevaba puesto una larga falda de color amarillo y un sweater de color rosa pálido, se dirigió a la cocina para prender el hervidor y preparar el desayuno. Tras terminar, se acercó al altar y dejó el desayuno servido, mientras prendía un incienso.

-Feliz aniversario querido – dijo la mujer mientras veía fijamente la fotografía de un hombre de lentes que sonreía agraciadamente. Akane le sonrió de vuelta y escuchó el sonido del teléfono parándose automáticamente – Sí ¿Buenos días? – contestó.

-Querida Akane, buenos días.

-¡Oh! Nodoka- san, buenos días.

-Lamento llamarte tan temprano, pero Yuka chan se ha resfriado y, bueno… sé que hoy es un día importante para ti…pero por favor, necesitamos de tu ayuda acá en el jardín- la voz de la mujer tras el teléfono sonaba preocupada.

-Claro, por supuesto que iré. No se preocupe, estaré allá, muchas gracias por confiar en mí – Akane colgó el teléfono y rió para sí, moviendo sus brazos en señal de victoria. No había nada que le hiciera más feliz que las personas confiaran en ella. Corrió nuevamente al altar, apagó el incienso y con una gran sonrisa tomó la fotografía – Hoy sin duda será un excelente día querido.

Tomó del arrimo su bolso marrón, sin antes observarse al espejo y ordenar sus cabellos. Buscó las carpetas, sacó del cajón un pequeño libro y abrió la puerta del departamento, dando una reverencia, salió corriendo.

Había salido con tiempo, por ende aprovechó de observar como las últimas hojas de estación caían al compás de cada soplido de viento. A ella llegó una vez la mirada intensa del joven azabache que, como cada noche, la visitaba en sus sueños. "Su manos eran realmente fuertes…" pensó Akane mientras observaba las suyas y las tocaba. Fue sacada de sus pensamientos al escuchar la llegada del tren a la estación, sacó su tarjeta para pagar y notó que no era el que esperaba.

Bajó las escaleras sin apuro, el tiempo de sobra le daría unos minutos para pasar a la florería antes de ir a trabajar. Miró su bolso y sin darse cuenta, como si una ola de mar la hubiera golpeado, cayó al suelo. Comenzó a notar un pequeño dolor en su rodilla izquierda y la cabeza le daba vueltas. A lo lejos escuchó la voz de un joven quien torpemente recogía las cosas del suelo y le pedía disculpas. Akane abrió sus ojos y lo vio. Vestido de chaqueta y unos jeans, con un bolso destartalado y de cabello azabache desordenado, el joven estaba delante de ella ofreciendo su ayuda para levantarla del suelo. Sin embargo al tocar su mano, sintió como su corazón dejó de latir. Las hojas de otoño subieron por el aire, el tiempo se detuvo y solo logró posar su mirada para alcanzar los ojos de él. Sus latidos comenzaron a acelerarse, no podía detenerlos y en cualquier momento el corazón se le escaparía por la boca. "¿Cuál es tu respuesta?" la voz la sacó del trance y vio como de la mirada del muchacho escapaban tímidas lágrimas.

Akane asustada, le preguntó si estaba bien y si no estaba herido. Sin embargo no recibió respuesta de parte de él. El pito del tren sonó y notó como el muchacho respondió a éste mirando hacia ambos lados angustiado. La mujer lo observó detenidamente, era más alto que ella, de contextura delgada y mucho más joven. Todo un universitario. Al pensar en ello le sonrió y le dio una palmada en su hombro para alentarlo a que subiera de una vez al tren, girándose y retomando su camino. Espero unos segundos y volvió a girarse para verlo partir. Observó como la espalda del joven se apartaba de ella rápidamente y antes de notar como las puertas se cerraban entre ellos, el revoloteo de una blanca mariposa iba tras la estela que él había dejado.

Akane sonrió tiernamente, buscó un lugar para sentarse y esperó la llegada del próximo tren.


Finalmente Ranma había llegado a la universidad, con la agilidad que lo caracterizaba atravesó por el pasillo principal de su facultad y tomando una gran bocanada de aire tocó la puerta del director del departamento. Escuchó positivamente la voz del hombre y permitió que ingresara.

-Buenos días my student – el hombre era tozudo, con un bronceado impecable y leves tonos rubios en su cabello- por favor, please, sit down. Con su mano derecha Ranma acarició sus cabellera, ordenándose lo más que podía, se sentó frente al hombre.

-Buenos días Director Kuno, no sabe cuánto esperaba esta oportunidad – sonrió Ranma.

-Me gusta tu actitud jovencito, sé que la has tenido difícil, pero no te preocupes. Acá tu Director te ayudará – Levantándose con entusiasmo el hombre plantó tres carpetas frente al muchacho – Elige una de estas tres y tu futuro será resplandeciente.

Ranma entusiasmado saltó al ver que frente a él estaría su nuevo futuro, un nuevo trabajo y por fin la vida le sonreiría. Tras la muerte de su padre, tuvo que hacerse cargo del cuidado de su abuelo, del pago de las deudas y de su universidad. Pero sabría que finalmente tendría una oportunidad de ser feliz y estaba delante de él. Observó la mirada fiera del Director Kuno y con fuerza tomó una de las carpetas.

-Oh…¡Realmente la suerte te persigue muchacho! – El Director sonrió . Ranma abrió la carpeta y comenzó a leer.

-Pe…pero qué tipo de trabajo es este?! ¿Ayudante? ¡¿Que tengo que viajar hoy mismo!? – Gritó el joven.

-Calm down, calm down. Todos comenzamos a trabajar con pequeñas tareas para ir avanzando y no estarás solo, mi hija Nabiki te acompañará- Al escuchar el nombre de la muchacha, a Ranma le recorrió un escalofrío. Sabía perfectamente quien era Nabiki, la única heredera de la dinastía Kuno y la primera en su clase. En ello, las puertas del salón se abren de par en par.

-¿Estás listo querido "secretario"?- Preguntó la guapa muchacha. Nabiki tenía el pelo castaño, ondulado y largo hasta las caderas. Llevaba puesto una falda de tuvo hasta las rodillas y un blazer estampado.

-¡Querida hija! Todo está listo. Te presento a Ranma Sotome, él te ayudará a encontrar un lugar para la nueva facultad – El joven azabache al notar que había dicho mal su apellido le dio una mirada de odio al hombre.

-No es el más inteligente pero, para escribir direcciones no necesita mucho cerebro – Nabiki se dio media vuelta y con el dedo índice le indicó al joven que la siguiera.

-Espero que al menos la paga valga la pena…- Ranma, resignado a su suerte, dejó salir un gran suspiro y fue tras la muchacha, mientras atrás de ellos los despedía el director, quién abrió las otras dos carpetas dejando ver que las tres tenían escrito lo mismo.

Ambos se encontraban en la puerta principal de la facultad y un auto de lujo fue a su encuentro. El joven azabache estaba confundido, por qué la familia Kuno, si tenía tanto dinero, contrataban a alguien de la facultad o dejaban la tarea de encontrar un nuevo terreno a la misma hija del director. Nabiki fue la primera en sentarse y al lado de ella se subió Saotome. El coche comenzó a avanzar.

Con una sonrisa pícara la muchacha de pelo castaño, observó a su acompañante y posó su mano en la rodilla de él, logrando un sonrojo inmediato en el rostro del joven.

-¿Cuándo fue la última vez Ranma? – Preguntó Nabiki mientras acercaba aún más su cuerpo, sin embargo Ranma se apartó.

-No caeré otra vez Nabiki – el azabache apartó su cuerpo del de ella, sin poder evitar que sus labios fueran atrapados contra los de ella. Su corazón no logró sentir nada, estaba vacío, no palpitaba.

-Siempre fuiste tan amargo... – Nabiki se apartó de él, arregló su cabello y su falda. Ranma por su parte posó su mirada en la ventana, esquivando cualquier tipo de conversación "Fuiste tú quien me convirtió es esto", pensó. En ello, escuchó como la joven le recordaba al chofer dónde debían ir. "Nerima…" Ranma sintió una fuerte punzada en su cabeza, cerró con fuerza sus ojos y perdió la conciencia.

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Al final segundo capítulo, en comparación con mi otro fanfic, éste lo haré de capítulos más cortos pero con actualizaciones más seguidas. Espero les haya gustado, ya en el próximo se revelará un poco más la verdad. Agradezco a cada una de las personas que me ha comenzado a acompañar en esta nueva aventura ^^, por cierto ¿Adivinaron quién es el esposo de Akane? hehehe

tzeldesaotomeEspero y te guste lo que se viene! gracias por el apoyo.

litapazMe cuesta escribir románticamente, pero daré mi mejor esfuerzo ^^

Haruri Saotome El llanto de Ranma es algo incontrolable, ya descubrirán por qué, gracias por leer!

nancyrinyMuchas gracias por leer mi segundo fanfic! Claro que no es un UA, ya en el próximo capítulo se sabrá algo más. Un abrazo!

rosefe-123 Acá estamos con la segunda patita! :D

Andy-Saotome-Tendo La mariposa blanca viene de una leyenda japonesa ^^, gracias por leerme!

Encabronada Espero ir mejorando en la forma de escribir, pienso muy rápido y me cuesta bajar las ideas, muchas gracias por tu apoyo.

Nos vemos pronto! ^^ espero sus comentarios e ideas