-No caeré otra vez Nabiki – el azabache apartó su cuerpo del de ella, sin embargo no pudo evitar que sus labios fueran poseídos. Aunque en su corazón no logró sentir nada, estaba vacío, no palpitaba.

-Siempre fuiste tan amargo – Nabiki se apartó de él, arregló su cabello y su falda. Ranma por su parte posó su mirada en la ventana, esquivando cualquier tipo de conversación, solo escuchó como la joven le indicaba al chofer dónde debían ir. "Nerima…" Al pensar en ello, Saotome sintió una punzada en el pecho ahogándose en su propio aire.


Capítulo 2: A veces lo lógico es lo más difícil (parte 1)

-Despierta dormilón – Ranma abrió sus ojos de golpe al sentir el tibio aliento en su oreja – Ya llegamos al hotel – Nabiki se bajó del automóvil ayudada por el chofer. El joven azabache por su parte, aún mareado y sin entender nada, abrió con pesar la puerta.

-¿Dónde…dónde estamos?- preguntó mientras se sujetaba la cabeza con ambas manos.

-Estamos en Nerima, viajamos 6 horas y nunca despertaste – mencionó la castaña con sonrisa de medio lado – No creí que te molestaba tanto mi presencia como para hacerte el dormido por tanto tiempo.

-No…yo.. ¿Dormido?- La cabeza de Ranma daba vueltas hasta que dio cuenta que estaba frente a un hotel bastante lujoso, olvidándose un poco del dolor.

-Nos quedaremos esta noche acá, mañana comenzaremos la búsqueda – Nabiki con brusquedad le arroja unas llaves a Ranma, quien rápidamente las sujeta con una mano – Son las llaves de tu habitación- Sin decir más la muchacha entró al hotel dejándolo solo.

El joven azabache sintió como el frío se calaba en sus huesos, aún no entendía que había ocurrido con él, si bien en muy pocas ocasiones había viajado fuera de Osaka, un viaje tan largo no debía haberle afectado tanto. Bostezó y observó extrañado el panorama. Parecía una ciudad bastante residencial. No habían edificios altos y las calles eran angostas.

-Rayos…y ¿Ahora dónde estoy? Nabiki como siempre me mete en este tipo de problemas – Ranma tomó su teléfono para ver qué hora era y dio cuenta de las llamadas perdidas que tenía. Seis de ellas eran de parte de Ryoga. Sin pensarlo lo llamó, debía informarle que no pasaría la noche en casa.

-¡Desgraciado! ¿Dónde te has metido todo el día? – Los gritos de ryoga se sentían fuera del teléfono.

-No me grites, que tengo dolor de cabeza. Hoy no llego a dormir.

-¿Hmm? Te metiste en problemas otra vez.

-¡Cállate! No es eso, es por trabajo.

-De todas maneras te llamaba porque te están buscando. Mousse finalmente te encontró. – Ranma al escuchar el nombre quedó en blanco, como si su alma se hubiera salido del cuerpo -¿Me estás escuchando? Ranma no quiero problemas acá, debes solucionar tus deudas con ese sujeto. Si no fuera por Ranko, hubieran destruido el lugar.

-Sí, lo sé. Te prometo que ganaré lo suficiente para que ese desgraciado no se vuelva aparecer- La mirada del azabache estaba llena de preocupación, alcanzó con su mano izquierda su paquete de cigarrillos, sacando uno y posándolo en sus labios -¿Cómo está ella?- lo prendió.

-¿Ranko? Tu sabes que para ella ganarse la atención de los hombres es parte de su trabajo, los invitó a unas copas y están divirtiéndose en tu pieza.

-¿Qué? Sácalos de allí.

-¿Estás loco? Después de registrar todo, al fin se calmaron. Sabes que esto no te saldrá gratis y Ranko se aprovechará de ti otra vez.

El joven azabache dejó salir un gran suspiro, se dejó caer por la pared de la entrada del hotel y apoyó sus brazos en las rodillas – Lo sé…lo sé…- respondió desanimado.

- Ranma, no es sano que te arranques y cambies de sitio cada vez que te encuentran. Debes agradecer tener un hermano mayor que se preocupe de ti – Ryoga sonreía tras la línea telefónica.

-Hermano mayor, por favor, si tanto te preocupas por mí, ¡Paga las deudas de mi maldito padre!- De un momento a otro, Ranma dejó de escuchar la voz de Ryoga y solo quedó acompañado por el tono de llamada- Maldito…¡No me dejes hablando solo!


En Osaka una joven se despedía alegremente de un grupo de niños, quienes la abrazaban con ternura.

-Gracias por venir a vernos Akane-san! – gritaban los pequeños al unísono.

-Ellos tiene toda la razón, como siempre son felices que vengas por estos lados – Una mujer de corta cabellera, de unos 50 años le sonreía.

-Muchas gracias a usted Nodoka-san por confiar en mí, realmente hace bien estar con estos monstros – Akane acariciaba la cabeza de dos pequeños. En ello ve como la mujer le entrega un pequeño ramo de flores.

-Toma, es para Ono, pídele disculpas de nuestra parte por el atraso- Akane observó los crisantemos y tras ello asintió con alegría.

-¡Claro! Estará feliz.

-Querida Akane, ¿Mañana podrás venir otra vez?

-Por…por supuesto! Cuenten conmigo. Pequeños me tengo que ir, pero mañana volveremos a jugar – La joven peliazul, dio una reverencia y se despidió con una gran sonrisa de los niños. Ante su partida Nodoka la observaba con melancolía.

-Yo no entiendo por qué es tan testaruda y no se busca un nuevo hombre- Atrás de ella apareció una joven de pelo azabache largo, con mirada aguda y de enfado.

-Kodachi no hables así. Sé que también estás preocupada por Akane chan, pero su corazón aún no está preparado- Nodoka cerró sus ojos y dio un giro para volver a ingresar al salón.

-¿Preparado? ¡Han pasado 3 años!- gritó con fuerza la joven.

-Shhh- Nodoka hizo que Kodachi bajara su tono de voz por los niños que aún quedaban en el lugar.

-Akane no terminó sus estudios para casarse y en menos de dos meses él se fue, no es justo para ella. Debe encontrar a otro hombre y ser feliz.

-Yo también quiero lo mismo pero…- ambas cerraron sus ojos, pensativas.

En ello sin darse cuenta un hombre de cabello castaño corto de unos 35 años, con traje de oficina hacía ingreso al jardín de menores – Buenas tardes…- Ambas mujeres al escuchar la voz profunda saltaron de sus asientos y con alegría gritaron.

-¡Eso es! ¡Kuno chan! – siendo tomado de las manos por ambas mujeres y observándolas incrédulo, de su rostro solo se dejó caer un gota de vergüenza.

-¿Qué…que pasa conmigo?- el hombre dio una gran sonrisa.


Con la cabeza hecha un lio, Ranma se dirigió a su habitación. El hotel era alto con una escalera en caracol que rodeaba las paredes, en ellas habían cuadros de la familia Kuno y alguna que otra pintura. Llegó hasta el cuarto piso y recorrió el pasillo, llegando hasta la última habitación. Al manipular la manilla dio cuenta que la puerta estaba abierta. "De seguro Nabiki debe estar acostada", pensó mientras dejaba su bolso en una posadera. Al girarse dio cuenta que la castaña estaba encima de la cama recostada, amablemente dejaba ver sus largas y torneadas piernas y con una mano en su mejilla, hablaba casi dormida. Ranma se acercó a verle y bajó para quedarse a su nivel.

-Siempre te veías bonita al dormir – EL hombre le sonrió y mientras tomaba uno de los mechones de la muchacha se lo tiró a un costado con fuerza- hasta que abrías tu venenosa boca. Nabiki se giró dándole la espalda. Por un momento el azabache tuvo el impulso de recostarse a su lado y volver a recordar viejos tiempos, sin embargo rápidamente se levantó y girando su cabeza hacia ambos lados, en modo de negación, tomó las llaves de la pieza y salió "Creo que lo mejor será ir a beber algo".


-Vamos preciosa, dime cuándo llegará Saotome – Un hombre alto de cabello largo negro que caía recto por la espalda miraba desafiante a la joven de cabellos de fuego. Ranko estaba en la pequeña pieza con un grupo de 3 hombres quienes bailaban y celebraban bajos los efectos del alcohol.

-Oh, vamos querido, por qué debería interesarme ese tonto, lo importante es que viniste a verme – Juguetonamente Ranko acariciaba con sus dedos el pecho del hombre, quien fríamente la tomó con fuerza.

-No juegues con fuego, sabes que soy fácil de prender –Ranko pudo notar por la mirada del hombre que hablaba en serio, posó ambos brazos tras su cuello, lo rodeó con sus piernas y lo atrajo hacia ella.

-¿Y quién dice que eso es malo? Siempre me has gustado Mousse – Los labios de la pelirroja se acercaban cautelosamente a los del hombre. Sin embargo, al ver que las puertas de la pieza eran abiertas fuertemente, se detuvo.

-¡Pero hombre! Vamos a continuar esto, les traje más cervezas y picadillo, por favor disfruten, están en casa – Ryoga con su usual sonrisa entró a la habitación logrando interrumpir la comprometedora escena. Mousse notó las intenciones del dueño de la residencia, se levantó y con un pequeño gesto llamó a los otros sujetos.

-No te preocupes, no sacamos nada estando acá – Mousse observó clavando sus ojos en el rostro de la pelirroja mientras ella subía uno de los tirantes de su polera, para luego entregarle una tarjeta a Ryoga – Cuando llegue Saotome, no dudas en llamarme, la próxima vez no tendremos tanta paciencia- Así los cuatro sujetos se perdieron en el pasillo de la residencia.

Ranko se dejó caer de espaldas al suelo dejando salir un gran suspiro, como sacándose un gran peso de encima, cerró sus ojos y gritó – ¡Maldito seas Ranma! Me las pagarás caro…- en eso Ryoga se sienta a su lado y comienza a recoger las botellas que estaban esparcidas en el cuarto.

-No es necesario que llegues tan lejos, no te arriesgues- En su interior Ryoga estaba bastante molesto por la relajada actitud de la muchacha al verla encima de Mousse – Eres una señorita y debes comportarte como tal.

Ranko giró su cuerpo para verlo de frente y de forma traviesa le tocó la rodilla- ¿Estabas preocupado por mí, honey? –Ryoga al sentir las intenciones de la muchacha se apartó de ella.

-Claro que sí – Decidido, el joven de bandana se levantó para dejar la habitación, sin embargo los brazos de Ranko lo rodearon con fuerza, hundiendo su rostro en la espalda del hombre – Entiendo, no me des explicaciones – dijo Ryoga mientras giraba su cuerpo para estar frente a la menuda mujer y besarla con vehemencia, quien fue correspondido de la misma forma.


Las hojas de otoño caían apaciblemente marcando el paso de Akane, quien con alegría llevaba un gran ramo de flores y otro más pequeño. El frío rosaba su piel a pesar del abrigo que llevaba, por culpa del trabajo se atrasó más de lo normal, y los colores del otoñal atardecer se posaban en el lugar. Finalmente, cogió la cuchara de madera y el balde de agua para comenzar con el osaji, tras ello dejó las flores a los costados de la tumba y prendió un pequeño incienso. Uniendo su manos con delicadeza, Akane sonrió y rezó por su marido.

-Feliz aniversario Ono. Cómo ves aún sigo acá, aunque prometí que nos reuniríamos pronto – Akane limpiaba las hierbas del lugar – pero, me he entretenido más de lo que imagine. Con su mano derecha acarició el frío mármol donde estaba escrito el nombre de su amado. Con alegría y como siempre, la mujer le conversó sobre cómo le había ido en el día: la llamada de Nodoka, la felicidad de los niños y el extraño encuentro con el joven en el tren. Recordando los penetrantes ojos azules del desconocido, el rostro de la mujer se sonrojó y con culpa movió sus brazos –No, no es lo que crees Ono, yo…no sé qué es lo que me ocurre… – Akane miró el suelo mientras tomó con fuerza de sus manos, sintiendo culpa de tener aquellos pensamientos frente a la tumba de su esposo.


En Nerima un joven azabache se llevaba una copa de sake a sus labios mientras trataba de buscar una solución a sus problemas de dinero "Si le pido a Nabiki, otra vez más me usará como trapo…" Observó la copa y se le quedó mirando por varios minutos "no tengo dinero y lo poco que tengo lo gasto en alcohol, soy lo peor" Ranma sonrío para sí y llevando una de sus manos a su chaqueta notó que había algo en su interior. Era un pequeño libro. Lo sacó con cautela y lo miró tratando de enfocar con uno de sus ojos. El alcohol le estaba subiendo a la cabeza. Dejó la copa de sake y acomendándose en la silla lo abrió.

Era un libro pequeño de color amarillo con flores secas pegadas en la tapa, muy artesanal y femenino. Con inseguridad hojeó las páginas, al parecer era un diario de vida. En ello se detuvo en una pequeña fotografía donde una joven de pelo azul corto sonreía mientras sostenía del brazo a un hombre de grandes gafas, le dio la vuelta y tenía escrito un mensaje "Te estaré esperando" leyó el joven azabache quien sonrío con melancolía. Comenzó a dejar correr las hojas con rapidez hasta que el libro frenó en la última hoja, tomó un sorbo del sake y sus ojos se abrieron de par en par.

"A veces te ha pasado que solo quieres ir alguna parte, sin saber dónde es ni donde está, pero por una razón te sientes guiado hacia allá. Me pregunto ¿Me estarás buscando?"

El joven azabache parpadeó atontadamente, dejó la copa a un lado y se sintió mareado, tomó con fuerza el pequeño diario y se sostuvo de la mesa. A él llegó la imagen de la chica con la que soñaba de hace varios años, vio su amable sonrisa y su voz lo alcanzó "Ya es hora de despertar Ranma…"

El sonido del despertador sonaba a lo lejos, enredado entre las sábanas, el joven azabache abrió sus ojos para ver el blanco techo y notar que no estaba en su pieza. En ello escuchó una voz conocida.

-¿Que eres un bello durmiente o algo por el estilo? – Nabiki se terminó de vestir frente a él, subiendo el cierre de su falda, tras ello le arrojó su polera gris y jeans – Es hora de levantarnos, tenemos tareas que cumplir.

Una vez más Ranma sentía que su cabeza daba vueltas, no sabía cuánto había bebido ni si su condición era por culpa del sake, se levantó de la cama y observó por la ventana los cálidos rayos del amanecer "¿Qué estoy buscando?", pensó mientras tomaba con fuerza el diario amarillo.

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Capítulo 3 up! espero que les guste. En este capítulo salen nuevos personajes y se revelan las identidades de algunos. Acá las respuestas que buscaban hahaha

Muchas gracias por sus comentarios y reviews, siempre me animan a seguir y buscar más ideas e inspiranción ^^ Ahora respondo uno a uno 3

Haruri Saotome Acá la respuesta! Así es Akane se casó con Ono Tofu! espero desarrollar su historia de amor pronto. Gracias por escribir :D

nancyriny Hahaha puede ser que haya sido a causa de su maldición o algún artefacto raro ooo no se hahaha aún falta para revelar qué ocurrió. Y apareció Mousse pero no es nada de Akane. Gracias por tus comentarios!

nancyricoleon Hola nancy! acá la actualización! espero te haya gustado y me sigas acompañando en la historia ^^

Elenahibi Sí! es Akane! hahaha trate de darle la apariencia de kasumi, ya que en la serie de tener una relación con Tofu siempre quiso parecerse a ella. Kasumi aún no aparece...pero pronto. Gracias por leer! :D

Andy-Saotome-Tendo siiii! El sueño de Akane niña se hizo realidad una vida con su doctor favorito hihihi gracias por el review y por leer!

rosefe-123 Respondo a tus suposiciones: 1)no 2)si 3)si. Hahaha personalmente siempre me ha gustado la relación de ranma y nabiki, tenía que escribir sobre ellos. Un abrazo y muchas gracias!

Nube Escarlata Gracias por el apoyo nube! un abrazo!

crs852456 Claro! Akemi de Maison Ikkoku era pelirroja también, por lo libertina hahaha pero no me base en la serie ^^ solo coincidencias. El Ranma que conocemos es otro Ranma, con otra vida y otro destino, la pregunta es ¿Dónde está el Ranma original? Un abrazo y gracias por leeer!

¡Un abrazo a todos y nos leemos prontos!