-¿Que eres un bello durmiente o algo por el estilo? – Nabiki se terminó de vestir frente a él, subiendo el cierre de su falda, tras ello le arrojó su polera gris y jeans – Es hora de levantarnos, tenemos tareas que cumplir.
Una vez más Ranma sentía que su cabeza daba vueltas, no sabía cuánto había bebido ni si su condición era por culpa del sake, se levantó de la cama y observó por la ventana los cálidos rayos del amanecer "¿Qué estoy buscando?", pensó mientras tomaba con fuerza el diario amarillo.
Capítulo 2: A veces lo lógico es lo más difícil (parte 2)
Los hombres daban vuelta para ver su encantador andar, y es que cada paso que daba aquella mujer seducía a quién la viera. Con su mano derecha ordenó su largo cabello violeta cayendo con gracia hasta sus muslos. Vestía traje de una pieza escotado, unas grandes gafas redondas oscuras y encima un pomposo chaquetón blanco. En ello su celular comenzó a sonar y con emoción lo contestó.
-¡Señor Mousse! ¡Buenos días! – sonreía la muchacha de unos 21 años, mientras llevaba a sus labios una paleta dulce.
-¿Vas camino al local?- preguntó toscamente el hombre.
-Temprano como siempre, ya sabe que los días viernes la clientela aumenta – sonrió.
-Lo sé mejor que nadie. Shampoo, quieres que estés atenta a los movimientos de Ranko – al escuchar el nombre de la pelirroja, la joven se molestó.
-Señor, mi relación con esa mujer no es la mejor.
-No me interesan sus problemas personales, déjenlas afuera del horario laboral. Vigílala, ella sabe dónde se está escondiendo Saotome – tras la línea telefónica, Mousse recibía una carpeta de parte de uno de sus subordinados, abriéndola dejó ver fotografías del azabache. Hace días venían siguiendo sus pasos.
-Lo haré…solo por usted.
-Puedo confiar en ti, como siempre – El hombre cortó la llamada, tomando una de las fotografías en sus manos, donde se veía al joven Saotome subiéndose a un auto.
Shampoo sonrió al escuchar esas palabras llevando el teléfono a su pecho. Su relación con el joven chino era más profunda de lo que creía. Luego del asesinato de sus padres, Mousse fue quien le dio refugió y consuelo. El hombre la conoció mientras ofrecía sus servicios como dama de compañía a la salida de algún metro de la ciudad. Le llamó su atractivo y personalidad, ofreciéndole un hogar y comida a cambio de su lealtad. Mousse se la llevó a vivir con él, enseñándole sobre el negocio y convirtiéndola en su mano derecha. Así, comenzó a trabajar para él a los 17 años, volviéndose una de las gemas más deseadas en el Hostess Club Hoseki Rui. Sin embargo, para Shampoo su señor era más que una simple jefe, fue su salvación y guía, un hermano mayor con quien aprendió a vivir en un mundo cruel e individualista y fue él quien la convirtió en mujer.
Finalmente llegó a su trabajo y tras abrir la puerta, fue recibida por quien menos esperaba. El lugar era un casona de varios pisos, en el primero se atendía a la clientela mientras que en los pisos superiores se manejaba un casino clandestino, supervisado por Mousse directamente. Con sillones de terciopelo y grandes cuadros con dragones rojos, Shampoo ingresó al salón con desgano al ver a la sonriente peliroja frente a ella.
-Llegas tarde Shampoo… – de manera burlona, Ranko se acerca a la muchacha y la observa detenidamente –sigues usando ese perfume tan malo – se tapó la nariz con sus dedos y cambió de dirección.
-No caeré esta vez en tus trucos enana, así que aléjate – Shampoo era mucho más alta que la chica de cabello de fuego, pero en actitud Ranko le ganaba y fue por su vibrante personalidad que le había quitado la mayor parte de sus clientes, aunque lo que más le dolía, era la atención que le ponía Mousse.
-¿Ah sí? Bueno…solo te quería contar que ayer vi al jefe y estaba muy cariñoso– Con sonrisa ladina la peliroja observaba como sus palabra hacían enfurecer a la muchacha. Con agilidad, Shampoo se acercó a su rival, dirigiéndole una mirada fulminante.
-No te creas tanto, mejor dinos dónde está Saotome, a menos que le estés ayudando a pagar su deuda.
-Te lo diré siempre y cuando ganes esta noche el doble que yo- Ranko despertaba los peores sentimientos de la joven de cabellos violeta.
-Eso será muy fácil, enana.
Ambas mujeres se veían con fiereza, su amor propio estaba en juego y, como si se tratará de una competencia de vida o muerte, se agarraron del cuello de sus ropas y se aproximaron, tarde o temprano el volcán iba a explotar y sacaría lo peor de ambas. Sin embargo el golpeteo en un mesón las separó.
-Dejen de pelear como niñas, dan vergüenza – Tras ellas estaba una mujer de piel blanca, cabellera castaña amarrada en una alta cola, vestía un traje oscuro de dos piezas, muy formal que no dejaba ver más que sus delgadas piernas. Su mirada era fría y, tanto Ranko como Shampoo, sabían que lo peor que les podía ocurrir en el día era hacer enfadar a Kasumi.
– Vayan a ver si está todo en orden, pronto llegará el señor Mousse y hoy viene el Gran Jefe a visitarnos. Si las veo con niñerías, ya verán – La tenebrosa mujer, encendió un cigarrillo y lo prendió con elegancia, asustando a ambas muchachas quienes se separaron de forma inmediata tras escuchar la voz profunda y oscura de la meretriz.
Con rapidez Ranma se subió al automóvil junto a Nabiki quien lo observaba de forma molesta, sin embargo el azabache ni se inmutó.
-¿A dónde vamos? –preguntó sin tocar el tema de cómo había amanecido desnudo en su cuarto, ni menos si había ocurrido algo entre ellos. Ante su duda, Nabiki le entregó una carta.
-Debes ir a acá, es una casa antigua bastante grande que está en venta. Nos llegó la carta oferta y necesito que la vayas a ver, pero sobretodo que convenzas a quien vive allá de bajar el precio.
-No será difícil, déjamelo a mí – Ranma se sentía confiado y animado, debía asegurarse de ganar algo de dinero para visitar a Mousse y terminar con ese martirio. El joven estaba concentrado leyendo la carta, sin darse cuenta que Nabiki lo miraba de soslayo.
-Oye Ranma…- el joven salió de su mundo para ver directamente a la muchacha - ¿Quién es Akane?
-¿AH? Aka…¿Qué? – El joven azabache estaba confundido, nunca había escuchado ese nombre antes, al menos no de alguien que se le hiciera familiar.
-No es necesario que ocultes tus conquistas conmigo, lo nuestro terminó hace tiempo.
-De verdad, no tengo idea quién es ¿Por qué me estás haciendo esa pregunta?
-Ayer cuando te tuve que ir a buscar al bar porque estabas inconsciente de borracho…- Ranma tomó su rostro con ambas manos de vergüenza -…no dejabas de decir ese nombre.
Flash Back
El timbre del teléfono de la habitación comenzó a sonar con desesperación. Nabiki abrió uno de sus ojos y con pesar contestó.
-señorita Nabiki, la llamó del bar, disculpa las horas.
-Sí, diga…diga- la muchacha se repuso, sentándose en la cama y notar que el azabache no estaba a su lado.
-Es su compañero de habitación, está desmayado.
La muchacha dejó salir un suspiro y fue en busca de Ranma. Finalmente lo vio en el piso apoyado en una de las butacas, se acercó furiosa a él.
-¡Oye tú! ¡Eres un tarado, cómo se te ocurre quedarte dormido acá! – Nabiki lo tiró del brazo para que se levantará pero no hubo caso, dejó salir otro suspiro y se le acercó al rostro – Oye, Ranma despiértate, estás haciendo un escanda…- sin embargo no pudo terminar de hablar al notar los ojos humedecidos del muchacho.
-A…akane…
Al escuchar el nombre de una mujer, Nabiki se congeló y más al notar como caía una pequeña lágrima por el rostro de su ex amante. Se le quedó observando por un largo rato hasta que el bartender se le acercó para ofrecer su ayuda y llevarlo a la habitación.
Fin Flash Back
-¿QUÉ? ¿LLORANDO? – gritó Saotome – Debes estar alucinando.
-Es verdad, y si no me quieres contar está bien, como si me importara tu vida de mamarracho – Nabiki le hizo una señal al conductor para que detuviera el auto – Ahora te puedes bajar y continuar solo, nos reunimos en el hotel en la noche para irnos de acá.
-No me bajaré Nabiki, estoy a kilómetros de llegar – Ranma se cruzó de brazos negándose a la petición. En ello siente como la muchacha se baja del automóvil, abre la puerta y lo tira hacia fuera.
-Ya estás abajo, obedece sino te descuento de tu paga – La castaña volvió al automóvil y se perdió en el horizonte, dejando al azabache desorientado por su actitud.
-Si está celosa debería ser más sincera…- levantándose del suelo, dio cuenta que caminaba al borde de un canal enmarcado por rejas color verde. El calor del sol llegaba a su espalda y lo inundó una sentimiento cálido. Caminó al lado de la reja tocándola con una de sus manos, jugando en ella – De todas maneras, no tengo idea de quién estaba hablando…Akane…- dejó salir un suspiro y como si fuera una ilusión una joven pasó al lado de él corriendo, llevaba un bolso escolar y cabellera corta.
-¡Hey! ¡Espérame! – Gritó la muchacha mientras aceleraba el paso alejándose de él. A la mente de Ranma llegó la viva imagen de la muchacha de sus sueños. Giró al verla y en fracción de segundos la muchacha se perdió en el camino. Desesperado, corrió para alcanzarla, desviándose del camino se encontró con la entrada de un antiguo dojo.
Parecía abandonado, alguna de las paredes principales estaban en el suelo y parte del pórtico estaba quebrado. En ello sintió la risa de una joven dentro del lugar y no dudó en entrar. Con timidez caminó al interior llamando por si alguien lo escuchaba. El sol de la tarde alumbró el lugar, el patio interior era enorme con un estanque seco y un enorme árbol frente a la casa. Más relajado al notar que solo se trataba de un dojo abandonado y que su mente le estaba haciendo pasar un mal rato, Ranma vio como una pequeña mariposa blanca revoloteando a su alrededor, ingresando a través de una de las puertas corredizas. El joven azabache cayó de espaldas de la impresión.
"Pero qué demonios es esto…"- pensó. Nuevamente escuchó la voz de la joven, pero esta vez discutía amargadamente con otra persona.
-¡Eres un sin vergüenza! No me interesan tus excusas, ahora ¡Lárgate!
- Ni siquiera dejas que te explique ¡deja de actuar como marimacho y escucha!
Al oír la segunda voz, Ranma no dio fe de aquello, estaba escuchándose a sí mismo. Su ojos se abrieron y por inercia abrió las puertas con fuerza, notando que en su interior no había nadie. Cayó al suelo con un fuerte dolor de cabeza.
-Finalmente apareciste…- Era la voz de una mujer joven. El joven azabache se enfocó en la muchacha que tenía frente a sus ojos, de mirada verde agua, con ropas tradicionales chinas, de pelo liso con tonos morados y rodeada de pequeñas mariposas blancas – querido yerno…
Ranma intentó reponerse a pesar del agudo dolor que sentía. La mujer se le acercó a él y con un bastón de madera le golpeó la cabeza.
-¡¿Pero qué demonios?! ¡¿Qué te pasa?! – Ranma se levantó con fuerza y quedó frente a la mujer quien le dio una gran sonrisa.
-Finalmente vuelves a ser tú mismo- Cologne estaba frente al azabache pero con su figura de joven.
-No entiendo a lo que te refieres…pero esto es muy extraño…- Ranma se sobaba la cabeza, dando cuenta que el dolor de hace unos momentos había desaparecido.
-No tengo mucho tiempo… te estaba esperando hace años – Cologne se acercó al joven azabache y atravesó su cuerpo. Ranma al sentir como la figura de la mujer pasaba por encima de él se espantó.
-Es...¿Es un fantasma? Tengo que estar soñando – Ranma se golpeaba con ambas manos la cabeza.
-Soy un espíritu y fuiste tú quien me encerró en este lugar. Acompáñame- La muchacha siguió caminando acompañada por cientos de mariposas blancas que aleteaban a su alrededor. El joven universitario no entendía lo que sucedía, pero algo más allá lo impulsaba a creer.
Ambos llegaron al dojo, el lugar se caía a pedazos y Ranma sintió una punzada en el pecho, haciéndolo caer. Colonge sonrió de medio lado.
-El dolor que sientes, es aquello que no deseas olvidar, siempre supe que tenías una fuerza inigualable, nunca creí que llegarías hasta acá – La mujer tocó el salón con su bastón llenándolo de luz. Ya no era el antiguo dojo demacrado, el suelo resplandecía y las paredes reflejaban el sol que ingresaba por las puertas. Ranma apretaba su pecho fuertemente, sentía que los latidos del corazón se intensificaban sin poder hacer nada para detenerlos. Cologne fijó su mirada en él.
– No eres quién crees, llevas su cuerpo, su apariencia, pero no sus habilidades ni su alma. Debes comenzar a recordar Ranma Saotome.
Ante sus palabras, el corazón de Ranma se detuvo cayendo su cuerpo al suelo sin vida. Sentía sus ojos pesados y su cuerpo liviano, estaba en el vacío flotando ¿Había muerto? Observó su mano izquierda y en su dedo meñique algo lo apretaba, era un cordel rojo que tiraba de él. Lo tomó con su otra mano y lo sujeto con fuerza, sin poder desamarrarlo. "Pero qué demonios" pensó. En ello, siente como su cuerpo comienza a elevarse a toda velocidad, apretó fuertemente sus ojos y al cerrarlos, imágenes de una joven que ya había visto antes corrían por su mente ¿Recuerdos? El rostro de la muchacha de ojos avellanas, le sonría, lo observaba, se enfadaba y lloraba por él. Cientos de momentos que no recordaba pero que sentía que siempre habían estado dentro de él. "Es hora de despertar Ranma…", la escuchó una vez más.
El joven azabache abrió los ojos con fuerza y vio como pequeñas gotas que provenían de sus ojos caían al suelo del dojo. Elevó su mirada y se fijó en el rostro de Cologne. Se sentía distinto, con valor, algo que siempre le había pertenecido volvió a él. Aquello que estaba buscando.
-Quién es…- preguntó. Sus ojos azules estaban fijos en el rostro de la muchacha. Quería respuestas y las encontraría.
-Akane Tendo. Encerraste parte de tu alma en ella Ranma- contestó Cologne decidida, mientras que una de las mariposas blancas se posaba en el hombro del azabache.
-Akane…- en ello Ranma recordó las palabras de Nabiki.
-Debes sentirte distinto ya que recuperaste parte de tu alma, pero aún tienes cosas por hacer.
-¿A qué se refiere?- preguntó.
-Por tu atrevimiento y egoísmo, cambiaste el destino de cada uno de nosotros Ranma Saotome. Debes volver las cosas como estaban, por tu culpa, la vida de todos cambió y su futuro no es para nada alentador, nunca encontrarán la felicidad.
-Y a ti, ¿Te conocía de antes? ¿Por qué tienes esa forma? No entiendo nada…esto es demasiado…
-Claro que me conocías de antes yerno – Cologne dejó salir una risa cómplice – fui una de tus maestros en artes marciales.
-¿Artes marciales? ¿Yo? Está loca…
-Sigues teniendo esa mala personalidad. Fuiste tú quien me encerró en este lugar, no soy un humano, solo un instrumento para ayudar a recuperar la vida que tenías. Siempre y cuando estés dispuesto a perder.
-Quiere decir que si no vuelvo las cosas como eran, ¿Las personas que conocía nunca serán felices? ¡Y cómo demonios puedo saber quiénes son! No tiene sentido – Ranma le recriminaba a la mujer gritando desesperado. De un momento a otro la luz del dojo desapareció y volvió a verse como estaba en un inicio, con el suelo destruido y lleno de polvo.
-Mi poder se debilita muchacho, no puedo decir mucho más. No me diste esas órdenes. Solo soy un instrumento creado por ti para darte una segunda oportunidad. Solo debes saber que para ganar algo debes estar dispuesto a perder, es el equilibrio de la vida Ranma Saotome.
-¿Dónde la encuentro? – preguntó el azabache con decisión.
-Ya lo hiciste yerno, el hilo color rojo te guía a ella – La imagen de Cologne comenzó a desaparecer y las mariposas revoloteaban con intensidad. Al escucharla Ranma tocó el bolsillo de su chaqueta el diario amarillo y llevó una de sus mano a su boca tocando sus labios.
-No puede ser…
-Recupera tu alma muchacho, recupera tu futuro. Cuando nos volvamos a ver ya no tendré esta apariencia. Me gustaba más – Cologne sonrió para finalmente desaparecer frente a él, mientras que las mariposas se alejaron del lugar. Ranma estaba atónito. No sabía cuál era el camino que debía tomar, pero algo en su interior le daba el valor para continuar. Sentía que tenía una razón para seguir adelante y luchar hasta el final.
Dio la vuelta, tomó su cabello y se hizo una trenza con su cabello. Empuñó sus manos y salió decidido del lugar. Debía saber más y ella, Akane Tendo, tendría la respuesta.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
Nuevo capítulo. He leído sus comentarios y he decidido explicar en grandes rasgos lo que ocurre. Lo que llevo escrito hasta ahora es un universo paralelo creado a causa de una decisión de Ranma de la línea de la historia del manga y del animé. No puedo decirles qué fue ya que sería un terrible spoiler, pero los personajes tienen vidas totalmente distintas, ya que sus destinos fueron cambiados. Akane se casó con el Tofú. Mousse es un hombre poderoso. Etcetera.
Agradezco sus reviews y comentarios, me alentan a seguir y me emociona al notar que hay uno nuevo cada vez que actualizo ^^
VeronicaDestroyer09 Espero que vayas entendiendo un poco más la historia con este capítulo :D gracias por comentar y el apoyo!
Nube Escarlata Una idea rara que espero vaya tomando mejor forma. un abrazo
nancyriny Hahaha escribo enrredado, espero y puedas seguir el hilo, muchas gracias por leer
Haruri Saotome Todos los personajes o la mayoría tienen personalidades y vidas distintas, cualquier duda que tengas me dices ^^gracias por dejar el review!
Laura Zapata Echeverri Iré revelando de a poco cada vida de los personajes, espero y tengas paciencia y te siga gustando. Un abrazo!
crs852456 Claro! Akane tiene otra personalidad y sí se caso con tofú! :O pero lamentablemente falleció ): Gracias por tus comentarios! un abrazo grande
¡Matte ne!
