Capitulo 02: Escaleras, barbas, casas

Harry estaba hundido nuevamente en sus –para muchos- extravagantes cavilaciones. ¿Quiénes eran esos chicos, a su parecer bastante raritos, que habían aparecido aparentemente de la nada? ¿Qué querían? ¿Quién los había mandado? Decían no saber que era un muggle, pero y si todo era una farsa bien elaborada para poder observarlo en su vida cotidiana, estudiarlo, buscar sus debilidades y comunicárselas a Voldemort… ¡Si! ¡Eso debía ser! ¡¿Quién sospecharía de un grupo de chicos de otras dimensiones que ni siquiera sabían que era un muggle? ¡Era un plan tan estratégicamente elaborado y enfermo que solo podía haber sido ideado por un Slytherin! si… seguro fue Snape ¡No! ¡Fue Draco! ¡Si! Si no ¿Por qué se habrían aparecido justo frente a ellos? Ese rubiales era cada vez más avanzado, pero no contaban con que él se encuentre siempre alerta. Ya no le sorprenderían nunca más, ¡No!

Draco, quien caminaba justo detrás de Harry – quien iba entre Naruto y Yuuri – junto con Wolfram y Sasuke, le miraba con pena "Me importa una mierda lo que diga Snape" se dijo antes de entrar en la mente del niño que vivió para sentir lástima por la paranoica y estúpida conclusión a la que había llegado el ojiverde. Estúpido Gryffindork, pensó. Aunque era lindo… en cierto modo que ni el comprendía.

Los chicos que llevaban escoltados – más precisamente Naruto y Yuuri – miraban sorprendidos todo a su alrededor en los extensos y decorados pasillos de Hogwarts camino a la oficina del director. No dejaban de apuntar todo lo que veían y exclamar emocionados a sus compañeros, los cuales les daban por su lado sin prestarles mucha atención, dedicándose más bien a analizar disimuladamente su alrededor. Esto llamo la atención de Draco.
Su caminar altivo y seguro, iban a una velocidad justa, no lentos, pero tampoco corrían – a diferencia del otro par – sus mentones alzados orgullosamente, su mirada recelosa e indiferente, su porte elegante y belleza exuberante, definitivamente, eran unos verdaderos Slytherin.

-Si Yuuri, ya vi que los cuadros se mueven, es muy impresionante – respondió el rubio con voz cansina sin mirar verdaderamente al moreno.

-Dobe, me importa una mierda si la gorda del cuadro te dijo que tienes cara de gato abandonado y grito que te sacaran por si tenias rabia –

Si, unos verdaderos Slytherin.

Iban por las escaleras cuando estas cambiaron su lugar, Harry y Draco se tomaron de la barda como siempre siendo imitados por el soldado y el Uchiha, Wolfram tomo a Yuuri de la mano para asegurarse de que no se cayera.

-¡Wah! ¡Suge! ¡Esto es genial Wolf! – sus ojos se abrieron con sorpresa y admiración observando todas las escaleras que ahí cambiaban de un lugar a otro para incrustarse en otro pasadizo. Wolfram solo sonrió imperceptiblemente ante la emoción de su prometido, era tan lindo cuando se ponía así de enclenque.

-¡Que carajo! – escucharon un grito tras ellos, una voz ya conocida, y como sospecharon. Ahí estaba el otro rubio con sospechosos bigotes en sus mejillas colgado del final del pasillo donde anteriormente se encontraban. Sasuke chasqueo la lengua fastidiado – Dobe.

-¡Teme! ¡Estas cosas están malditas "ttebayo! – lloriqueo el ninja ojiazul.

-No me digas – respondió este sin inmutarse mirándole divertido. El rubio estaba colgado del piso pataleando y gritando como el imbécil que era.

-¡Ayúdame bastardo! – el aludido hizo expresión de estar pensándolo.

-Mmm, ¿Yo? ¿Un simple ninja ayudando al futuro hokage? – Expreso con fingida incredulidad – No sé si pueda – y le ignoro nuevamente.

-¡Bastardo! – alcanzaron a escuchar antes de seguir con su camino.

Harry le miro extrañado - ¿No vas a ayudarle? - Sasuke solo se encogió de hombros restándole importancia – Ya esta grandecito.

Ya una vez frente la puerta del despacho de su amado director, Harry murmuro la contraseña, como siempre al abrirse, pudieron ver los movimientos, esta vez ni siquiera Yuuri o Naruto –quien aun se encontraba colgado por ahí - hicieron comentario alguno, tal vez eso no les impresionaba.

Una vez ahí vieron al director, sonriente, sentado cómodamente dando la imagen de que les estaba esperando "Típico del viejo loco este" pensó Draco. Les hizo una seña con la mano para que entraran. Desde luego el primero en hablar fue Harry haciendo que el Sly hiciera una mueca de fastidio.

-Director, encontramos a estos chicos en el lago – empezó pero fue interrumpido por Albus.

-¿Caramelos de limón? – sugirió gentilmente tendiéndoles a los recién llegados un plato lleno de estos. Los chicos se miraron entre sí, asintieron indecisos y tomaron uno… bueno, Wolf tomo 10.

-Así que, ¿De dónde vienen? – les sonrió tranquilamente tomado un dulce para sí y saboreándolo.

Wolfram, quien se había distraído con las golosinas se adelanto.

-Vera, antes de decirle, de dónde venimos, me gustaría saber dónde estamos – respondió a la defensiva recibiendo una mirada de Yuuri que le pedía que se relajara, pero su rey no era famoso precisamente por astuto o precavido.

El viejo rio encantado y lo señalo – es un chico listo – aun sonriente se alzo y con sus brazos abiertos camino alrededor de su oficina magnificándola – Ustedes están en Hogwarts, escuela de magia y hechicería, yo, soy Albus Dumblendore, el director de este maravilloso colegio, en mi no muy humilde opinión –declaro feliz con voz celebre.

Draco bufo haciendo reír a Sasuke.

Harry vio su oportunidad y dándose cuenta de que no se había presentado decidió hacerlo en ese momento siendo interrumpido nuevamente esta vez por Draco.

-Disculpen mi falta de modales – dijo este con parsimonia – mi nombre es Draco Malfoy, único heredero de la familia Malfoy, Slytherin. – hizo una reverencia ante sus presentes que fue correspondida por Yuuri y Wolfram, el otro moreno solo le miro y asintió levemente.

- Hmp… bueno… yo soy Harry Potter, emm… Gryffindor – los chicos le miraron curiosos ante su torpeza. Wolf rio internamente pensado que era como su rey.

-Así que, ¿Son magos? – hablo Wolf con recelo en su voz. Albus asintió – Así es –

El maou y el príncipe se miraron entre sí murmurando bajito, el moreno asintió y dirigiéndose al director nuevamente - ¿Cuántos años tiene? – pregunto algo serio.

El director, para sorpresa de todos, parecía no esperarse eso.

-114 – respondió tranquilamente, Harry y Draco se miraron mutuamente sorprendidos.

Wolf se acerco a Yuuri y le susurro – no son mazokus, pero parecen de fiar, son seres mágicos, así que en cierto modo no son muy diferentes a nosotros, creo que podemos confiarnos por ahora – Yuuri asintió algo distraído el rubio lo noto y le dio coscorrón mirándole con fastidio – ¡Deja de pensar en ese maldito partido Yuuri! – El rey lloriqueo un poco pero se resigno – Hai, Hai, no me pegue más Wolfram-san –

Les asintieron nuevamente y Yuuri tomo palabra – Yo soy Shibuya Yuuri y el es Lord Wolfram Von Bielefeld, venimos de otra dimensión, también un mundo mágico, yo soy el 27º maou, el rey de Shin Makoku país de los mazoku, demonios entiéndase, el es mi amigo y guardia real, jeje, eh… -se rasco la nuca nervioso sin saber si continuar o no. El rubio le dio un codazo y el rey continuo resignado – y también es mi prometido – suspiro, ganándose las miradas intrigadas de los demás. – Como vera, tanto Wolf como yo somos demonios… mucho gusto en conocerlos – termino con una sonrisa grande y sincera aunque nerviosa.

Albus sonrió complacido – es un placer para nosotros, simples magos, recibir a un rey en nuestros aposentos y permítame decirle que tiene usted como prometido a un príncipe realmente hermoso – el aludido se sonrojo e hizo ademán de no importarle. Yuuri asintió apenado, no le gustaban esas referencias tan formales y de cierto modo, le incomodaba cuando alguien alababa a su prometido.

-Muchas gracias por recibirnos, la verdad, no sabemos muy bien como paso esto, nunca habíamos llegado por error a una dimensión indeseada – explico el rubio disimulando su vergüenza ante la mirada inquisitoria del director – hemos viajado muchas veces, pero esta es la primera vez que venimos aquí – el anciano asintió.

-¿Están ustedes capacitados para los viajes interdimensionales? – cuestiono interesado.

-Así es, bueno… solo el Maou – señalo a Yuuri a su lado – y su alteza, El Gran Sabio, pueden hacerlo, sin embargo, utilizando ceremonias, o también, acompañados por Yuuri o el Gran sabio, viajamos de una dimensión a la otra, pero usualmente solo vamos de Shin Makoku a Japón – Yuuri le interrumpió recordando algunos incidentes.

- O Suiza… y aquella vez Gunter se perdió en Estados Unidos… emm… bueno, ¿Si me explico? – el viejo director dibujo una expresión pensativa.

-¿En estos países, habitaban humanos sin poderes mágicos? – estos asintieron.

-Si, muchos de ellos – Wolfram dibujo una mueca de desprecio imitado por Draco – son tan desagradables, pero también hay algunos que valen la pena, aunque hay algunos mazokus que también habitan ese mundo, es un larga historia – aclaro, dando señal de que no explicaría mas.

-Puede que sea el mundo muggle, vera, "muggle" es como llamamos a los humanos que nacen sin magia – los mazokus hicieron expresión de sorpresa y comprensión.

-¡Ya veo! Pues nosotros también tenemos magia, solo que la llamamos "Maryoku" aunque solo lo usamos en casos especiales – aclaro el rey – de hecho, hacemos la mayoría de las cosas, manualmente.

Wolfram lanzo un bufido -¡Pues claro! ¡Imagínate! Si usáramos el Maryoku para todo seriamos unos inútiles – declaro sin notar que los tres magos frente a ellos se avergonzaban ligeramente, puesto que ello si usaban su magia para todo, y cuando dicen todo es TODO.

Yuuri sonrió – Hai, Hai, aunque lo diga mi perezoso dormilón Honey-chan – el rubio se sonrojo desviando la mirada – Henachoko – murmuro.

Los chicos guardaron silencio, lo que el director
interpreto como el final de su presentación, se dirigió hacia el otro moreno que se había mantenido al margen de todo.

-¿Y usted, joven? – Sasuke le miro sin emoción, examinándolo con la mirada, chasqueo la lengua y justo cuando iba a hablar la puerta se abrió dejando entrar a una señora de entrada edad jalando a un muchachito rubio que no dejaba de quejarse, gritar y patalear haciendo que a los presentes les resbalara una gota por la sien.

-Director Dumblendore, he de notificar que encontré… "esto" – señalo despectivamente al niño zorro que aun se retorcía – colgado de las escaleras sin dejar de gritar un millón de majaderías. ¿Qué hago con él? – el director rio y el rubio comenzó a gritar al ver al Uchiha ahí.

-¡Sasuke! ¡Bastardo! ¡Ayúdame esta vieja esta tan loca como Tsunade obacchan! – Minerva irritada lo inmovilizo y lo azoto contra la pared - ¡¿A quién llamas vieja? ¡¿Quieres un crucio acaso? – Harry se impresiono al ver la actitud de su maestra, definitivamente, ese día iba para largo…

-¡A usted le digo vieja! ¡¿Qué carajo es un crucio? ¡Si quiere pelear aquí me tiene, que no le tengo miedo a nada! –

- ¿No era este el que estaba chillando colgado de una escalera? ¬¬U – burlo Draco.

-Tsk – bufo Sasuke sintiendo vergüenza ajena.

-¡Yo venía con ellos! – señalo Naruto al reconocer a los presentes.

-¿Es eso cierto? – Minerva cuestiono a Sasuke con la mirada él solo se hizo el loco.

-No lo he visto en mi vida – eso fue suficiente para ella y se llevo nuevamente a rastras al jinchuriki.

-¡Maestra! ¡Que si venía con nosotros! –alcanzo a gritar Harry viendo como la maestra ya se desaparecía por la puerta con el otro chico. Naruto se libero y corrió hacia Sasuke cogiéndolo de las solapas y agitándolo con fuerza.

-¡Tu! ¡Traidor! – lloriqueo.

-Era una broma, Usuratonkachi ¿Dónde está tu sentido del humor? – le sonrió restándole importancia, Naruto estaba a punto de pegarle un puñetazo cuando fue interrumpido por el anciano.

-Supongo que usted acompañaba a este joven no… ¿Señor Usuratonkachi? – Naruto le miro anonado mientras que Sasuke se reía disimuladamente.

-¡No soy ningún Usuratonkachi! ¡Mi nombre es Uzumaki Naruto! ¡Futuro hokage de Konoha y el más grande y poderoso ninja de todos los tiempos! – exclamo este montándose en el escritorio del director.

-Tsk, ¿Según quien? – burlo el ultimo Uchiha.

-Según tú mama wey ¬¬

-Soy huérfano imbécil – le respondió fastidiado.

-Ya va, se me olvidaba – ambos se abrazaron consolándose entre si. Los demás solo les miraban sin saber si reír, llorar, enojarse o hacerse los locos.

-Entonces… joven Uzumaki y… - irrumpió el viejo mago tratando de olvidar el incidente.

-Uchiha, Sasuke Uchiha – respondió este sin más todavía junto al rubio.

-¿Caramelos de limón? –

-¬¬U -¿Qué solo sabe decir eso? Pensó Draco.

-¡Si! – Grito el rubio emocionado cogiendo todos los dulces que pudo, Sasuke se golpeo en rostro con la mano tratando de tranquilizarse –Dobe.

-Pues vera… como le dije, el es Naruto Uzumaki y yo Sasuke Uchiha, somos ninjas de la aldea Konoha en el país del fuego. Esta es la primera vez que viajamos a otra dimensión… y en cierto modo, muy ligero, puede, tal vez, que sea, probablemente, mi culpa – Traducción: Era su culpa.

-¿Cómo es eso, joven Uchiha? – el chico se sonrojo apenado y miro disimuladamente alrededor queriendo evitar responderlo.

-Aansdn Sasdjkle difje – Naruto le dio un codazo murmurándole inentendible mente con la boca llena de caramelos, el suspiro y como que no quiere la cosa confeso.

-Bien… yo estaba leyendo algunos pergaminos de mi familia, para entrenar, y bueno… había uno que no entendía muy bien… así que intente hacer solo los sellos para ver luego que pasaba y así saber para que era… y… henos aquí – respondió simple queriendo hacerlo sonar como un pequeño accidente. Riendo nerviosamente.

-Supongo que no iré al partido, ¿Verdad?- lloriqueo el rey en un rincón.

-¿Quieres dejarlo ir de una vez? Si no sabemos, ni donde estamos ni cómo llegamos aquí tú crees que llegaremos a ese maldito partido ¿Es lo único que te importa, henachoko inútil? -

-¡No le hables así a tu rey!-

-Aquí no eres rey de nada, ahora cállate que no dejas escuchar-

-No puedo creerlo, Honey-chan ha sido malo conmigo, este mundo es el peor-

Draco recordó nuevamente su pensamiento anterior en los pasillos pensando que tal vez, solo tal vez, les iría mejor en Hufflepluff.

El director divertido, sonrió plácidamente pensando que, la diversión volvería a su escuela con esos chicos tan, pero tan interesantes.

Minerva pensó en distintas formas de castigo para el chico Kyuubi. Y cuantos años tendría que pagar en Azkaban por cada una de ellas.

Harry imaginaba posibles escenarios que incluían a esos chicos, a Malfoy y a Voldemort en algún intricado y elaborado plan para destruirle a él y a sus amigos junto con el mundo mágico tal y como lo conocemos.

Y Yuuri… Yuuri quería ir a su partido.

-Bueno jóvenes, me temo decirles que, por el momento, yo también desconozco la razón de su presencia aquí, así que les ofrezco que confíen en mi y en Hogwarts, se queden unos días aquí mientras yo y mis contactos investigamos que fue lo que los trajo aquí y si es reversible. Y si lo es, la manera de regresarlos a donde pertenecen – sonrió en parte serio y en parte entretenido, saboreo más de sus caramelos y Naruto se pregunto cuánto tiempo le había tomado tener esa barba.

Wolfram lo pensó mirando a los chicos que les habían traído ahí, evaluativamente. -¿Dónde nos quedaremos? – accedió implícitamente.

-Eso depende – sonrió aun más el viejo alegre.
Los recién llegados se miraron entre si.

-¿Depende? – repitieron al unisonó curiosos e intrigados.

-De lo que el sombrero seleccionador diga – respondió sin decir más bien nada.

Nuevamente se miraron sin entender.

-Verán, aquí en Hogwarts, cada vez que una nueva generación ingresa a nuestras maravillosas instalaciones, prueba el Sombrero Seleccionador, quien le asignara una casa donde pasara 7 maravillosos años junto con sus compañeros – alabo nuevamente con ceremonia como si se encontrara frente todos sus alumnos en el gran comedor, a
Draco y Harry se les resbalo una gota por la sien.

-¿Una casa? ¿Cuántas tienen? – pregunto Yuuri tímido y temeroso por su respuesta.

-Serian 4 Su Majestad – se coloco tras el Sly y el Gry tomándolos de los hombros.

-Están Ravenclaw, la casa para los inteligentes que siempre piensan antes de actuar, los Hufflepluff quienes creen en el trabajo duro y honesto, los Gryffindor como el joven Harry Potter, de corazón fuerte, imprudentes pero valerosos, y desde luego, los Slytherin como el joven Draco Malfoy, astutos, que piensan cada paso, donde encontraras a tus verdaderos amigos – los chicos miraron evaluativamente a estos, luego al director y luego entre si.

-Yo quiero ir a Slytherin – declaro Wolf. Sasuke asintió concordando. Draco sonrió con presunción.

-Desde luego, ¿Quién no? – Harry bufo. Largo, largo día seria ese.

-Ya lo dirá el sombrero esta noche, no falta mucho para la hora de cenar, así que estense preparados.

Wolfram sonrió mirando a Draco, se veía tan elegante, astuto, orgulloso e inteligente, si así eran en Slytherin, el quería estar ahí, lo mismo pensó Sasuke.

Mientras que Naruto y Yuuri estaban preocupados – por decir algo – definitivamente, ellos no podrían ir a donde querían sus amigos, eso quería decir… ¿Que los separarían? Temblaron ante la idea.

-¡Ah no! ¡Eso si que no! – exclamo Naruto decidido. No importaba si quedaban en hugleplug, gryfindork, ravenclau o slyteryn o como fuera que se llamasen, ahora que estaban en ese mundo nada ni nadie lo separaría de su Uchiha.

"¿Tu Uchiha, niñato? ¿Seguro no eres gay?"

Si… nada ni nadie…