Capitulo 03: Bebes, ángeles, sombreros

-Yo creía que los bebes salían de un huevo-

-Pues ya ves que no, vienen de una lechuga, todo mundo lo sabe-

-Esta conversación me perturba-

-¿Dónde está Draco? –

-El jefe dijo que estaría atendiendo unos asuntos para esta noche y que estuviéramos alertas, que nos tenía unas sorpresitas, según él será bueno-

Los chicos se acomodaron nuevamente en silencio en su elegante pero aun así cómoda sala común, en completo silencio cada quien en sus pensamientos.

-¿Crees que nos comprar un perrito?-

-Yo preferiría un gato-.

-Mejor un hurón-

-A ti no te dará nada, te portaste mal esta semana –

Pansy, Blaise y Theo se absorbieron en otra apasionada discusión. Goyle y Crabble están muy concentrados separando sus grangeas como para comentar algo. Pero ellos querían un castor.

-

-Muy bien chicos, ya están todos vestidos – asomo su vista hacia el grupo de adolescentes ya todos uniformados aunque sin colores, Wolf examino su uniforme con una mueca extraña, Yuuri le señalo que como invitados no se podían quejar aunque en su mente pensaba que se veía realmente lindo, claro que no es como si fuera admitirlo en voz alta…

Sasuke sonrió ladinamente viendo como Naruto digi-batallaba con su corbata, este hacia muecas de fastidio y le gritaba como si esta lo estuviera haciendo a propósito.

Después de ya 15 minutos de infructuosos esfuerzos por colocarse la corbata, el azabache se acerco al chico Kyuubi y aun sonriéndole burlonamente se la quito y volvió a ponérsela en nudo perfecto. Naruto le miraba en silencio, ligeramente sonrojado con un sentimiento extrañamente agradable en el pecho.

-G-gracias… "ttebayo- desvió su mirada al piso, temeroso de esa hipnotizante mirada rascandose la nuca aun sonrojado. Sasuke le miro conciliador y le sonrió, esta vez de manera tierna y confortante – Dobe –

Albus no pudo evitar sentir regocijo en su interior, eran como un tierno matrimonio.

Harry les miraba a todos desde la puerta, examinándolos detalladamente, todos ellos, le inspiraban desconfianza, si, incluso Dumblendore.

Mientras que por otro lado, Draco estaba que no cabía en sí, la verdad es que se aburría –sin ofender a sus siempre entretenidos y medianamente estúpidos amigos – y eso era perfecto, justo lo que necesitaba en diferentes niveles, no solo se divertiría con esa bola de subnormales homosexuales, si no que estaría más cerca de… bueno… el…

Si jugaba bien sus cartas, podría lograr volverse su amigo – aunque fuera con eso, se conformaba – así que nada podía salir mal.

Faltaban 5 minutos para la cena, y según el anciano caramelo de limón, todos los alumnos estaban ya en el Gran Comedor.

El cuerpo de Yuuri temblaba, no es que fuese cobarde o algo por el estilo, muchas veces había probado su valentía y capacidad – enorgulleciendo y enamorando mas a Wolf- pero era solo un chico de 16 años, y tener que presentarse por primera vez en una escuela nueva con un montón de personas viéndole es la peor experiencia por la que un adolescente puede pasar.

Si… y en ese momento lo noto, ese roce delicado, esa calidez que subía por su pecho, dejándole un dulce sabor de boca, confortándole y animándole. Wolfram había tomado su mano, estrechándola suave pero firmemente entre la suya, se giro para verle, y ahí estaba, mirándole con esas orbes esmeraldas que le recordaban la profundidad de un lago. Era su ángel guardián.

Cada vez que tenía miedo, Wolfram le tomaba de la mano, y sabia que todo estaría bien…

No tenía nada que temer si este chico estaba con él, eso era algo que había aprendido desde que se conocieron, y con el paso de tiempo, esta creencia no hizo más que reforzarse. Wolfram era un ángel caído del cielo, lo podría asegurar si no supiera ya que el rubio es en realidad un demonio. Era tan irónico. Le sonrió viéndose inmediatamente reflejado en el rostro del príncipe quien fortaleció el agarre. Miraron hacia el frente donde los demás les esperaban para dirigirse al Gran Comedor.

Era la hora

Su nueva aventura en el nuevo y extraño mundo comenzaba.

Y se estaban cagando encima…

"Siempre sabes cómo sorprender a la gente ¿Verdad? No te basto con traumar y joder un mundo y te vienes a joder a otro"

¡¿Y cómo iba yo a saber que íbamos a caer aquí o qué?
¡¿Soy adivino y no lo sabía? ¡¿EH?

"¡¿Y NO TE SUENA QUE YO TE DIJE QUE NO FUERAS? ¡PERO NOOOOOOOOOOO! ¡EL NENE QUIERE IR A VER AL NIÑO UCHIHA PORQUE ESTA COLIDITO POR EL Y NO RESPIRA SI NO LO VE!"

¡YO NO ESTOY COLADITO POR EL!

"UYYY NOOO, COMO CREES ¬¬"

"No jodas, creo que esta vez sí se descompuso"

"Si… te decía… creo que me hablan por allá, nos vemos luego niñato, Kyuubi fuera"

-

Las puertas del gran comedor se abrieron, dejando entrar al director siendo seguido por Harry y Draco que guiaban a Wolf y a Yuuri quienes iban tomados de la mano aun – aunque al sentir todas las miradas en el Yuuri se apeno, pero aun al creer que sería mejor soltarse, no quiso perder la seguridad que su prometido le daba, por lo que simplemente se sonrojo - y finalmente, Sasuke y Naruto quienes iban en cierto modo indiferentes, al menos Sasuke, Naruto aun miraba todo fascinado.

Albus se posiciono, como siempre, en su estrado y con señas y ademanes festivos, hablo:

-¡Alumnos y alumnas de Hogwarts! ¡Denles la bienvenida a nuestros invitados, quienes, por razones aún desconocidas por nosotros, se han visto traídos a este mundo! ¡Sean amables con ellos! Espero que dejen una buena impresión sobre los alumnos de Hogwarts y la calidad de la institución puesto que se quedaran aquí por un tiempo en nuestras maravillosas instalaciones – Sasuke rio internamente jurando que ese tipo se estaba promocionando y alabando así mismo.

Murmullos instantáneos rezumbaron en todo el comedor sobre los supuestos extraños, eran demasiado llamativos, y por llamativos decían guapos, hermosos, atractivos, sexys y muchos otros adjetivos calificativos para decir: Oh-por-Merlín-quiero-de-eso-baby!

Wolfram miraba con recelo y amenaza a todos aquellos que osaban mirar a su lindo y enclenque prometido, pues claro que para él, el simple hecho de que lo miraran era un reto hacia él. Y nadie, nadie, de este, su o ningún mundo se acercaría a su prometido, ah no, eso sí que no, ni siquiera muerto ¡Ni siquiera muerto!

Aunque suene tenebroso…

-Ahora – Mac Gonnagall apareció con un gran sombrero, el cual los chicos –léase Wolf, Yuuri, Naruto y Sasuke- dedujeron seria el famoso "Sombrero Seleccionador amo y señor de tu futuro" y se colocaba al lado de una silla que no recordaban estuviera ahí.

-Ahora, solo deben sentarse ahí, les pondrán el sombrero y este decidirá a que casa irán. Fácil – sonrió Draco ladinamente señalándoles con el brazo para que alguno tomara asiento. Wolfram y Yuuri se miraron mutuamente al igual que Sasuke y Naruto. Cuando al fin uno hablo.

-Yo primero "ttebayo – y así, Naruto haciendo gala de su "valentía" –léase estupidez- se sentó en la silla y aunque trataba de mantenerse inmutable, para Sasuke era obvio que se estaba cagando en la puta.

-¡Oh! Que deleite para mi, el conocer a estos interdimensionales chicos, así que te llamas Naruto Uzumaki, eres bueno chico, tu corazón está lleno de valor y deseos de paz, pero también eres algo ególatra con deseos de fama, mmm… has hecho cosas muy arriesgadas, casi rayando en lo imposible por tus amigos, eso es algo muy honorable, también veo que no eres muy listo, eres ingenuo y escandaloso, si… creo que ya se a donde iras… ¡GRYFFINDOR! – los habitantes de la casa se alzaron a aplaudir a su nuevo integrante quien sonrió socarrón tratando de restar importancia cuando estaba más que contento de su recibimiento tan animoso.

Sasuke bufo, típico del dobe. Le vio caminar a la mesa guiado por Harry quien le señalo que se sentara junto con un chico pelirrojo y una castaña. Ambos le parecían muy comunes. Y entonces suspiro, estaba totalmente seguro de que no había forma de que fueran a la misma casa.

Yuuri sintió que el agarre de su mano con la de Wolf se fortalecía y este le miraba. Yuuri le correspondió prendiendo sus orbes negras en las esmeraldas del príncipe quien le sonrió inspirándole confianza.

-Ahora iré yo – él le asintió levemente aflojando lentamente el agarre al tiempo que este se alejaba, no aparto la vista del rubio en ningún momento.

-¡Ah! – el sombrero comenzó a hacer muecas extrañas y exageradas fastidiando al rubio – que mente más interesante, eres todo un artista por lo que veo, ¿Cierto joven Wolfram?

-No me gusta presumir – sonrió ladinamente contradiciendo sus palabras-

-¡Ha! Eres un gran joven, y para tu edad estas muy bien conservado, déjame decirte, ya quisiera Dumblendore –rio-Un príncipe veo, tienes un gran y noble corazón, a pesar de que te fuerzas a ti mismo a ocultarlo, harías de todo por la persona que amas, y por lo que veo, es ese chico de ahí ¿no? –Como respuesta el mazoku se sonrojo completamente – oh el amor, siempre es tan bello, y el suyo es el máximo ejemplo de un amor fuerte y puro, que trascenderá. Eres muy valiente, y aunque eres caprichoso, renegón y actúas indiferente a los demás te preocupas más de lo que quisieras admitir. Quieres ser reconocido y admirado, y yo sé quiénes te ayudaran a resaltar y lograr tus ambiciones, además de brindarte un hogar y amistades que bien necesitas, ya que eres muy solitario ¿Cierto? – el chico suspiro cansinamente, y el sombrero, con pose firme anuncio a la audiencia:

- ¡SLYTHERIN! – estos aplaudieron sin llegar a hacer escándalo, solo lo necesario. Wolfram sonrió habiendo logrando su objetivo. Mientras que chicos y chicas de otras mesas resoplaban y se quejaban decepcionados.

-¿Querías ir ahí desde un principio, no es así? –le alcanzo a decir el sombrero antes de ser apartado de su cabeza.

-Muy listo, para ser un sombrero- ahora sonreía, poniéndose de pie. Pero la duda y la angustia lo embargaron. ¿Y si Yuuri iba a otra casa?

Sus pensamientos fueron interrumpidos por una mano en su hombro. Cuando se giro para ver al dueño vio a su guía, Draco, quien le sonreía – Sabia que había algo especial en ti, felicidades.

Sin poder evitarlo, le sonrió con suficiencia – No esperaba menos de mi – la sonrisa del Sly se agrando, el chico le agradaba. - ¿Quieres ir a la mesa, o esperaras ver a donde mandan a tu prometido?

-Lo esperare – respondió sin titubeos. Draco no dijo nada y se coloco a su lado, ambos expectantes. Entonces Yuuri, un poco más animado después de ver a Wolf, se acerco a paso lento –pero seguro- a la silla, se sentó nervioso y removiéndose ligeramente siendo detenido al tener el sombrero en su cabeza.

-Vamos chico, no estés nervioso, no muerdo – el tono del sombrero era siseante y jocoso. - ¿Vienes con el chico lindo de ahí? – el solo asintió, sonrojándose después al admitir ante el sombrero – y los chicos que les veían- que para él, Wolf era lindo, aunque si tuviera que decirlo. Lindo se quedaba corto – veo que eres un chico muy noble, inocente. No conoces maldad en este mundo, o cualquiera, y no porque no la presenciaras, si no que esta nunca ha entrado en tu corazón, y eso es muy difícil. Tu alma es pura y transparente como el agua. Sin malas intensiones. Algo admirable y conmovedor. Me inclino ante ti su majestad. – el aludido se rasco la nuca apenado – si, lo veo, has hecho cosas para ayudar a todos, sin importarte su raza, ni su género, ni su bando, ni su origen, es algo realmente bello incluso para un medio humano. Y jamás has abusado de tu poder, o al menos no en un mal sentido – rio- eres incluso más noble y valiente que los Gryffindor, pero como no existe una quinta casa con tus rasgos, te colocare en la más parecida. Espero que aunque no sean los más lucidos ni astutos, puedan ayudarte a resolver tus sentimientos sobre tu prometido - ¿Eh? ¿Qué había dicho?

- ¡GRYFFINDOR! – el maou quiso replicar sobre lo último que le había dicho, pero el sombrero ya había sido retirado de su cabeza.
Se paro muy apenas dirigiéndose hasta Wolfram quien le miraba disgustado, gesto que adopto.

-Moh, ¿Ahora qué, higyari? – Yuuri suspiro apenado ante el reproche de su prometido. Decidió no decir nada, y a pesar de la petición de Harry, Yuuri se mantuvo al lado de Wolf, al menos hasta que los forzaran a sentarse en sus respectivas mesas.

-Solo faltas tú – anuncio Harry ganándose un comentario sarcástico de Draco y Sasuke quienes le hacían ver que si no fuera por su maravillosa y lucida mente, nadie nunca jamás lo habría notado y que le estaban eternamente agradecidos.

Este camino con elegante calma, e inmediatamente los Sly –los veteranos tanto como Wolf – supieron que era de los suyos.

Se sentó sin más, preparándose para escuchar el discurso del sombrerito poseído.

-¿Así que te gustan los gatos, eh? A mí también, son tan lindos y esponjosos, además que siempre hacen algo gracioso – de acuerdo, eso no era lo que estaba esperando – pasando a cosas de mayor importancia… veo que… has sufrido mucho – su voz era casi dolida, como si compartiera su sentir, esto alentó aunque entristeció al chico siendo notado por Naruto quien no perdía detalle – por momentos dejaste que la oscuridad te absorbiera, y la ambición te superara, sin embargo, dentro de ti, aun eres un niño, un inocente y necesitado niño de 8 años, necesitas amor. Si no fuera por el rubiales de allá, ese de los bigotes, te habrías perdido en ti, eso lo hizo aun mas especial para ti, ¿Cierto? – el Uchiha bajo la mirada pensativo con un ligero sonrojo casi imperceptible.

-No hay nadie, que hubiera hecho lo mismo que el, a pesar de todo lo que hice… - el sombrero, extrañamente, a juzgar por todos, sonrió. Nadie recordaba ver sonreír al sombrero, mucho menos de esa forma tan fraternal.

-Entonces no le dejes ir, no eres tan malo como tú crees, e incluso si lo fueras, date una oportunidad de ser feliz y así el también lo será, te mandare a un lugar donde hay chicos tan ambiciosos, elegantes y hermosos como tú, pero que también son volubles y suaves en el interior, te harán sentir como en tu hogar, y podrán ayudarte a curar tus heridas. Pero quiero que recuerdes esto: Todos merecemos ser amados. – las palabras del sombrero se grabaron en su mente, retumbando una y otra vez.

-¡SLYTHERIN! -

Nuevamente estos aplaudieron siendo coreados por los bucheos decepcionados. Sasuke sonrió ante eso, aquí también tendría acosadores, por lo visto. Aunque con los otros dos chicos, y Naruto, además de esos tales Harry y Draco, no sería el único.

Draco hizo una señal de victoria hacia los Slytherin quienes se emocionaron, y para sorpresa de muchos, hicieron revuelo, gritando y coreando alabándose a ellos mismos. La pandilla del príncipe de Slytherin se alzo rumbo a sus nuevos integrantes rodeándolos y llenándolos de miles de comentarios y preguntas que no alcanzaban a entender bien. Antes de que lo llevaran, Wolfram se acerco a Yuuri.

Se miraron por unos minutos, como si no se fueran a volver a ver. Quizá grabándose la imagen del otro, sin reparar en las miradas atentas de todos. Entonces lo abrazo, el príncipe pudo sentir los fuertes y cálidos brazos de su rey alrededor de el, y lejos de quejarse o avergonzarse como siempre, lo correspondió con la misma firmeza y cariño. Seguirían viéndose, pero sabía que Yuuri actuaba así cada vez que tenían que separarse, o volvían a verse después de mucho tiempo. Sonrió feliz besando ligeramente la mejilla de este, un roce casi imperceptible.

-Estaremos bien, henachoko-

-C-cállate, ya lo sé…

-Así que esta era la sorpresa- Pansy miro a los dos chicos nuevos desde lejos.

-¿Eso quiere decir que no tendré un hurón? –

-Cállate Blaise, tú sigues castigado-

-¡Pero Dragón!-