Hola chicos de Internet!
Este es mi segundo capitulo
Y la verdad me tarde un poco, pero aquí lo tienen :D
La Historia no me pertenece, ni sus personajes :)
Sams Brok: Jajajaja gracias por tu comentario, Lo se, Helga es genial :D Siempre ha sido uno de mis personajes favoritos xD
seleneu: Jajajaja gracias por el apoyo, me alegra que te guste :) y espero que también te guste este capitulo
Namida koe: Jejejeje como siempre, gracias por tus comentarios y si, habrá más :D Bueno, esta más largo xD espero que sea de tu agrado.
mechitas123: Gracias por tu apoyo y tu comentario, see ya! :D
letifiesta: Jajajaja gracias
linaakane: :D Espero que este también te guste, lo hice un poco más largo :P
Orkidea16: Hola! Gracias por tu comentario y por tu opinión xD Y lamento haberme tardado, pero es q a veces es difícil acomodar las ideas de mi cabeza :P
Disfrútenlo...
:D
Guerra De Amor:
Capítulo 2: Charlas de Hombres
El chico sintió un extraño respiro cálido en su mejilla, que hizo que se despertará sobresaltado, aunque… estaba demasiado cansado como para abrir los ojos, los entrenamientos siempre lo dejaban agotado, y escapaba de la hora del almuerzo para poder descansar un poco debajo de este árbol –Esas chicas son realmente dramáticas ¿Lo sabes?- Se sorprendió al escuchar la inconfundible voz de Helga, quien desde que habían entrado a la escuela, no le dirigía la palabra, y él, había decidido respetar su decisión; Pero a todo esto… ¿Quiénes eran las dramáticas?
Fingió seguir dormido para saber más y pudo sentir su suave mano sobre su cabeza mientras le acomodaba su gorra; cosa que hizo que se sintiera un poco nervioso, y es que ninguna chica lo había tocado de esa manera antes –Todo esto es tu culpa, así que será mejor que no interfieras más conmigo o esa ruidosas chicas van a matarte- volvió a hablar ella y el cada vez se confundía más. Pero ella simplemente se puso de pie –Nos vemos- Lo último que escucho fueron sus pasos alejándose cada vez más hasta que se perdieron, aunque aún algo cohibido, él chico se paró en seco, intentando descifrar para donde se habrá ido ella
-Helga…- murmuro con un suspiro algo cansado después de ver que ella simplemente había evaporado como si de una aparición se tratara -¿Qué quiso decir con todo eso?- removió su cabello con frustración
-¡Hey viejo!- lo llamó Gerald llegando junto a él -¿De nuevo vas a dormir?- eso era más un reprendida, que una pregunta
-No, hoy no, vamos a la cafetería con los demás- Dijo Arnold; Y es que él sueño se le había ido con todo lo que acababa de pasar
Llegando a la cafetería, se sentaron junto a todos los chicos, que, a pesar del tiempo, seguían siendo buenos amigos – Te digo que no es ninguna broma Harold, yo mismo escuche todo- fue la voz algo cansada de Sid
-Es verdad, incluso nosotros escuchamos también- asintieron Eugene y Park
-Pero es que no lo creo, me parece demasiado- Negó Stinky con la cabeza
-¿Ocurre algo malo chicos?- Pregunto Arnold con su habitual y gentil calma mientras se sentaba en una de las sillas de la mesa
-Oh, hola Arnold, hola Gerald- saludo Eugene tan feliz como de costumbre
-Bueno, pues parece que hay un problema con las chicas, aunque me parece muy absurdo, no lo creo- Stinky fue el primero en hablar
-¿Y qué es?- dijo Arnold, aunque aún algo distraído, y es que, no podía sacarse de la cabeza todo lo que había ocurrido hace unos instantes. Trataba arduamente de comprender todo lo que había dicho Helga, pero simplemente le era imposible, sus palabras… eran demasiado extrañas
-Pues veras Arnold, cuando salimos del baño, después de hacerle una pequeña broma al profesor; Escuchamos al grupo de al lado hablando bastante enojadas- dijo Sid con bastante intriga aunque riendo un poco del recuerdo del profesor, encerrado en el baño mientras gritaba por su madre
-Eso no es algo extraño Sid, las chicas normalmente tienden a molestarse por varias cosas- le restó importancia Gerald, aunque pudo notar lo perdido que se encontraba su mejor amigo; Tan soñador como siempre lo era, mientras miraba su comida
-Sí, pero esta vez eran todas juntas, y estaban enojadas, nada menos que con Helga G. Pataki- casi dudo en decir nuevamente el nombre Sid, como si fuera algo aterrador de decir
-¿Con Helga?- levanto Arnold por fin la cabeza -¿Por qué estaban molestas con ella?- pregunto bastante curioso para el parecer de Gerald
-Eso es lo más sorprendente de todo. Pues parece que las chicas están celosas de Helga y sus millones de cartas amorosas de parte de los chicos- trato de parecer lo más misterioso posible Sid – Nosotros escuchamos como ellas le reclamaron el hecho de que ella siempre rechace a todos; Incluso le pidieron que saliera con alguien para que ya no estuviera "disponible"- Sid y Park rieron ante lo último mientras que Stinky solo rodo los ojos
-Dejen eso ya tontos, sabemos que Helga no hará lo que esas locas niñas quieran. Así que terminemos con eso. Yo solo quiero comer- dijo Harold algo irritado por las patrañas que comentaban sus compañeros, aunque era más molesto el hecho de que los demás parecían creerlas
Tanto iba empeñado en sus pensamientos que no se fijó hacia el frente mientras caminaba por su bandeja e inevitablemente choco contra alguien -Oye chico, deberías fijarte más por donde vas en lugar de soñar mientras caminas- dijo Helga sacudiéndose a sí misma para luego tenderle la mano al chico
-Ah sí, yo, ¡tú! No… lo siento- y entonces el pobre de Harold se puso completamente rojo aunque de igual manera acepto la ayuda de ella. No es que a él le gustara-gustara Helga, porque no era así; pero es bastante vergonzoso que lo tratara de manera suave, o que incluso a él lo considerara como un amigo
-Se nota que tienes un extenso vocabulario- dijo Helga algo aburrida y miró como Phoebe Y Patty la esperaban unos pasos más atrás aunque algo curiosas por lo extraño que lucía todo – Está bien así, puedes dejar de intentar hacer frases, nos vemos- le hizo una seña con la mano mientras caminaba junto a las chicas
Y él no pudo más que asentir mientras se acercaba nuevamente con los chicos-Vaya Harold, eso fue bastante vergonzoso- se rió Sid, aunque casi al instante calló al ver la cara de pocos amigos de él
-Iré por mi comida- fue lo último que Harold dijo antes de dejar a los chicos ahí en la mesa
-A Harold parece que le afectaron los cambios de Helga- se rió Eugene
-Pues no fue el único, todos los chicos están igual con la nueva Helga; Aunque eso es porque lo nuevo siempre llama más la atención- comento Sid mientras miraba a Helga que platicaba animadamente con Phoebe y Patty mientras estas reían una que otra vez por algo que ella decía
-¿Qué hay de malo con las cosas viejas? Algunas cosas viejas son grandiosas- se indignó Stinky mientras dejaba a un lado su hamburguesa y ponía más atención de la que normalmente prestaba a las cosas – A mí nunca me ha molestado la forma de ser de Helga. De hecho creo que es sumamente interesante. Aunque bueno, la verdad es que yo siempre la he encontrado, bien en su estilo… tú sabes… atractiva- no pudo ocultar su nerviosismo al decir eso mientras sentía el temblor en sus manos traidoras que lo delataban. Lo cual llamó dejo sorprendidos a todos los presentes quienes no se lo esperaban, claro, exceptuando a Arnold, que ya lo sabía desde hace muchos años atrás, y quien pensaba, que ya lo había superado
-Stinky, eres un chico extraño- negó Gerald con la cabeza aunque algo inquieto por lo que acababa de escuchar
-Bueno, ustedes saben… su cinismo, su desvergonzada personalidad y su crudo sarcasmo ya no resultan molestos. De hecho ella se ve fresca y genial para cualquier vista- sonrió sin proponérselo Peterson mientras miraba soñadoramente a Helga y soltaba un gran suspiro. Y todos los demás no pudieron evitar asentir, concordando con él para pesar de algunos
-Stinky… cállate- Arnold no pudo evitar decir mientras lo miraba asesinamente, entrecerrando los ojos
Gerald alzó una ceja, bastante intrigado por la actitud de Arnold –Así que… las chicas están celosas- comento él para sacar el tenso ambiente que había
-Ellas se quejaron de que ella no salga con nadie, esa sería la solución a todo, o así parece- Sid tomo un poco de su Soda
-Yo estaría encantado de salir con ella- comentó un feliz Stinky
-La mayoría de chicos en esta escuela estarían encantados de salir con ella- completo Park que se encontraba hasta ahora, muy callado
-Sí, parece que muchos están enamorados de ella- concordó Eugene
-Pero las chicas no están de acuerdo con que solo se fijen en Helga-fue ahora el turno de Gerald de divagar sobre el asunto, aunque era bastante comprensible el hecho de que estuvieran celosas de toda la atención que ella tenía con los chicos
-¿Qué pasa con las chicas y su fanatismo por el romance?- se exaspero Sid –Ellas incluso estaban hablando de "primer amor"- casi se disgustó de decirlo
-Primer amor, primer beso, primer novio, primer cita, todo. Están obsesionadas con las primeras cosas- estuvo también de acuerdo Park
-Ellas aprecian mucho sus primeras veces, es normal, incluso nosotros las podemos apreciar, no es como si las primeras veces se pudieran repetir- estuvo en contrariedad Stinky
Arnold no pudo evitar pensar en eso
¿Primeras veces?
Bien, el tampoco olvidaba sus primeras veces. De hecho, podían llamarlo cursi o soñador; Pero para él sus primeras veces también eran muy importantes y especiales, no quería olvidarlas
Aunque…
¿Primer Amor?
Incluso de pensarlo no pudo evitar ruborizarse. Aunque eso había pasado hace mucho, seguía tan fresco en su memoria como si hace unos minutos hubiera ocurrido
Y es que, su primer amor había sido en preescolar con una niña, lista, tímida, linda y él día que la conocí lo primero que le había cautivado, había sido su lindo moño rosa que llevaba sobre su cabeza y que la hacía ver tan encantadora…
Pero desgraciadamente eso le duro tan poco, pues Helga G. Pataki se transformó en una pesadilla, en una que diariamente lo molestaba, lo insultaba y se burlaba de él como si fuera su juguete de entretención diaria. Aunque a veces era demasiado extraña su personalidad, cambiaba tan rápido como el aire; De un momento ella podía ser la peor brabucona y tiempo después, parecía su salvación caída desde el cielo para cuidar de él. Como… como cuando le ayudo a salvar el viejo Pete, o como cuando le ayudo a encontrar su gorra, ella siempre lo ayudaba, como…
Como cuando salvaron el vecindario…
De nuevo sintió su cara arder de solo pensar en lo ocurrido.
Ella lo había besado, ella le había dicho que… que lo… amaba. Aunque luego se había retractado diciendo que era el "calor del momento" para volver a ser la misma Helga de siempre
También estaba la vez que fueron a San Lorenzo y ayudaron a la gente de ojos verdes. En ese momento, luego de encontrar a sus padres, ella había vuelto a confesársele lo que él ya sabía, pero nunca intentó admitir.
Esta vez él fue quien la beso, para luego ser descubiertos por un muy asombrado Gerald. Y luego de separarse muy avergonzados, de murmurar algunas incoherencias y después que Gerald los dejara solos nuevamente, aunque no sin antes mirarlos con burla y murmurar un "Lo que ustedes digan". Volvieron a aclarar el "calor del momento" para volver a estar como antes.
Arnold suspiro profundamente…
Helga siempre tenía sus primeras veces, y lo más aterrador de todo, es que a él no parecía molestarle en lo absoluto
-Así que también hablaron de los gustos de Helga ¡Ha! Hubiera pagado por ver algo así- se jaqueo Gerald, lo cual lo hizo sacar de su ensoñación y poner más atención con lo reciente dicho –Y parece que fue bastante explicita, quien lo hubiera pensado viniendo de ella- Negó Gerald bastante divertido
-Sí, ella dijo que no le gustaban los densos, soñadores, que siempre hicieran las cosas correctas ¡Ah! Y que usara una estúpida gorra- enumeró Sid con las manos como si de una lista se tratara
-Así que así es- murmuró Arnold bastante desconforme, dándose cuenta de lo familiares que se le hacían esas características
-Parece que estuviera diciendo todo lo contrario de lo que eres viejo, aunque eso no es raro, ella siempre te ha tratado pésimo- rió Gerald mientras le palmeaba el hombro
- Ella puede fijarse en quien ella quiera, a mi ella no me gusta, así que sus gustos de me tienen sin cuidado- Gerald pudo observar como su amigo no parecía para nada feliz al decir esto, su cara… no tenía ninguna expresión ¿Qué pasaría por la cabeza de ese chico en estos momentos?
-Es bueno que sepas eso, cabeza de balón- Gerald escucho una voz detrás de él y se alarmó mientras Arnold casi saltaba de su lugar –Mis gustos no tienen nada que ver contigo, no son de tu incumbencia, ni la de ningún de ustedes- los miró a todos, quienes bajaron la cabeza avergonzados de ser descubiertos
-Hola Helga ¿Necesitas Algo?- dijo Eugene cortésmente
-Yo… - se aclaró la garganta, parecía algo nerviosa
-Me tengo que ir- dijo Gerald parándose de pronto y asustando a todos –Nos vemos- y para total estupefacción de todos, tomo la mano de Helga y la jaló para llevársela lejos de ahí
La cafetería quedo en un mortal silencio, todos los alumnos miraban perdidamente la puerta por donde Helga G. Pataki y Gerald Martin Johanssen habían prácticamente huido como si de una novela romántica se tratase. Nadie daba crédito alguno a lo que había ocurrido
Los más sorprendidos eran Stinky, Harold, Brainy, Phoebe y Arnold
¡¿Pero qué estaba pasando aquí?!
¡Se suponía que Helga y Gerald no se soportaban!
La cabeza de Phoebe trabajaba difícilmente, intentando buscar una explicación, intentando entender lo que ocurría, intentando calmarse un poco. Tal vez no era nada fuera de lo normal, tal vez estaba imaginando cosas; Tenia que imaginar cosas ¡Sí! Tenía que ser eso
Entonces se escuchó un golpe seco y luego vieron salir a Arnold bastante apurado de ahí. Todos parecían tensos, sabían que nada de esto terminaría bien
Mientras tanto Helga logro salir de su asombro para quitar su mano de la de Gerald y detenerse. No entendía por qué ese chico raro había hecho eso y tampoco quería descifrar la razón -¿Por qué hiciste eso?- Le sermoneo Gerald acusándola con el dedo
Ella levanto la ceja algo indignada -Pero de que hablas, tú fuiste quien me arrastro hasta aquí- Ahora fue ella quien le reprocho
-Porque tú fuiste quien quiso llamar la atención yendo a mi mesa así como si nada- contraataco de nuevo el
Ella rodo los ojos mientras buscaba algo en su bolsillo del pantalón -¿Tú me enviaste esto o no?- mostró la carta que le Phoebe le había dado en la mañana
El al ver la carta se sonrojo –Bueno, sí. Aunque no pensé que fueras a responderme tan rápido- se pasó una mano detrás de cuello mientras bajaba la mirada
-No me gusta hacer esperar, menos cuando se trata de algo así, no soy tan insensible- ella se cruzó de brazos mientras miraba hacia otro lado
Él se sorprendió con su respuesta –Aunque no me creas, yo… jamás he pensado eso de ti- de nuevo paso su mano con nerviosismo por detrás de su cuello
Y ella tampoco pudo evitar sorprenderse con lo que escucho -Pataki… yo… -Él se aclaró la garganta mientras intentaba calmarse -Helga…- Gerald comenzó a sonrojarse de nuevo al pronunciar su nombre -¿Entonces… tu respuesta…?- él lucia bastante ansioso
-Pues… no veo ningún problema- ella pareció meditarlo un rato
-¿Eso es un sí?- Gerald levanto una ceja
Ella bufó algo molesta por la terquedad de él -Pues cla…- y no pudo terminar su frase por qué sintió como era tomada de la mano de nuevo y de nuevo, sin su consentimiento, era jalada hacia otro lugar
Su cerebro no parecía funcionar bien, o tal vez estaba soñando…
Porque… No podía ser posible que ese tonto cabeza de balón estuviera tirando de su mano como si su vida dependiera de ello. Pero la calidez que sentía en su mano le hacía ver que todo era real y de pronto, él se detuvo en alguna parte detrás de edificio, un lugar que siempre estaba vacío
Helga de pronto entro en razón, dejando de fantasear sobre cosas absurdas - ¿Pero quién te crees para arrastrarme hasta aquí, Arnoldo?- Frunció el ceño
¿A él si le reprochaba eso, pero a Gerald no? Vaya, el no parecía contar con esos beneficios al parecer -¿Y tú quién eres para estar tan cerca de Gerald?- De manera muy inusual tratándose de él frunció el ceño mientras la señalaba con un dedo
-¿Eh? Pero que… ¿Qué estás diciendo, cabeza de balón?- Ella no entendía la rara actitud de Arnold – Pero aun así ¿Que si me le acerco? Eso no tiene nada que ver contigo cabeza de balón, metete en tus asuntos- se molestó ella
-¡Sí! No tiene nada que ver conmigo, tú puedes hacer con tu vida lo que te plazca ¡Pero no con mi mejor amigo!- le grito molesto
Ella entrecerró los ojos, no sabiendo si agradecer su indiferencia o golpearlo por ser tan idiota –Creo que él ya está demasiado grande como para saber qué hacer con su vida, no necesita una niñera ni una secretaria para que hable por él- Arnold sintió como sus duras palabras golpeaban su ego –Lo que yo tenga que hablar con él es cosa solo de nosotros dos, tú no tienes nada que ver con eso- sintió otro golpe más mientras su orgullo seguía en decadencia –Si el realmente quisiera que tú opinaras con esto, te lo habría dicho ya- cada vez sus palabras se le clavaban más fuerte – Así que, nos vemos- y Helga se dio media vuelta, intentando evitar la molestia que le producía la actual actitud de Arnold
-Espera- la detuvo del brazo él
Bien… si ese torpe cabeza de balón no la soltaba, le daría un infarto -¿Q…Que?- Genial, ahora también tartamudeaba, tonto Arnold
-¿Te gusta Gerald?- Pero vaya que chico más directo e idiota –No me digas que ¿Vas a salir con alguien solo porque las chicas te lo pidieron?- Si, estaba comprobado, Arnold Shortman era un completo idiota y metiche. Uno al que con esa expresión de desosiego no podía darle una golpiza
Ella dudo en responderle, se encontraba bastante nerviosa por todo lo que le estaba pasando. Tal vez este día no había sido el mejor para venir a clases – No voy a responder a nada de eso, así que vete- tranquilamente le hizo señas con la mano para que se fuera
-¿Por qué no?- Pero que persistente era ese chico y todavía tenía el descaro de lucir molesto
Ella rodo los ojos –Ya te lo dije, son mis asuntos. Tú no entras en ninguna parte de ellos. Ni aún son con tu mejor amigo- Helga siguió negándose a hablar
- Pues si me importan- La terquedad de Arnold comenzó a irritarla ¿Qué quería? ¿Ponerle a prueba su paciencia?
Ella volvió a respirar profundamente. No quería que sus impulsos ganaran esta partida, suficiente le habían causado atravesó del tiempo y más que nadie, terminaba siendo Arnold el que salía pagando los daños por su tonto enamoramiento hacia el -Escucha cabeza de balón, no intentes entrometerte en mis asuntos, intenta hacer tu buena acción del día con alguien más, me molesta que intentes hacer tu acción de samaritano-y de nuevo, ella hería su pobre orgullo y tal vez, algo más
-Ya lo sé, sé que no te gustaban los densos, soñadores, que siempre hacen las cosas correctas ¡Ah! Y que usan una estúpida gorra Lo se ¡Ya lo entendí!- Casi grito y Helga de inmediato bajo la guardia para mirarlo sorprendida
Tampoco quería verlo deprimido como se veía ahora, pero era mejor que el chico se mantuviera lejos –Yo… no quise… -Intento calmarlo un poco, pero la verdad es que no sabía cómo hacerlo y el nerviosismo que tenía tampoco le era de ayuda
Y entonces él la Besó
Mientras tanto con Gerald… -¡¿Eso es un no?!- grito al viento aunque bastante estresado
Aquí el segundo capitulo!
Espero sus opiniones y sugerencias xD
Algunos quieren saber con quien saldrá Helga
La verdad... ¡Ni yo lo se!
Aun no me decido
Pero ustedes me pueden decir quien les gusta ;)
En el siguiente capitulo...
Capítulo 3: Helga VS Arnold
