X Men Evolution y todo lo referente al universo marvel no me pertenece. No hago este fic con fines de lucro.

Holocausto M

x. x. x. x. x. x. X. x. x. x. x. x. x.

"¿Cómo era el paisaje que viste
Cuando fuiste empujado a un abismo de desesperación?"

(Ayumi Hamasaki – Moments)

x. x. x. x. x. x. X. x. x. x. x. x. x.

Capitulo V. Extraña compañía y malas noticias

Si había algo que le gustara más que ir en motocicleta a toda velocidad por una autopista solitaria, Logan no sabía qué era. Sobre todo después de tan "entretenida" noche con la preciosa mesera rubia de uno de sus bares preferidos. Él no la había visto antes –estaba seguro que recordaría a una mujer así- aunque llevaba ya casi un año sin ir, así que probablemente no era raro que hubiera nuevo personal.

-Y vaya que dan un buen servicio- pensó divertido. Esa mujer definitivamente había sabido llamar su atención. -¿Cómo se llamaba? ¿Marla…o, Marie? ¿Marlene? ¡Demonios! tendré que preguntarle a alguna de sus compañeras– Ella le había escrito su número en una pequeña hoja de papel que había metido en el bolsillo trasero de su pantalón esta mañana, pero no había puesto su nombre, así que a Logan no le quedaba más remedio que sacrificarse y darse una vuelta por el bar esta noche también.

Además se lo merecía; después de todo, el mundo seguía girando tal como siempre había hecho gracias a que los X-men habían intervenido a tiempo, y salvar el mundo era agotador; requería de pequeñas recompensas de vez en cuando. Así que no se sentía mal por tomarse un descanso a su estilo, con cerveza, cigarrillos, partidos de billar y, si había suerte, alguna aventura nocturna ocasional, todo lo que no podía hacer en casa.

No es que se quejara; le gustaba estar en el Instituto, pero a veces también necesitaba un poco de libertad para ciertas cosas, sin escandalosos adolescentes corriendo por todos lados, metiéndose en problemas cada dos pasos y con las hormonas más alborotadas que cabello electrizado. Sin pedidos del Profesor, sin regaños de Ororo, sin platicas filosóficas de Hank, y sin tener que hacerla de niñera…

-¿Cómo estarán los chicos? – pensó de pronto, casi sin querer, pero la pregunta se escurrió por las esquinas de su mente al responderse que estarían bien, como siempre. Logan se permitió dejar el recuerdo del Instituto a un lado por ahora para enfocarse en una verdadera preocupación; había mucho camino que recorrer hoy, iría a cazar algo en el bosque al que se dirigía, recorrería tanta carretera como le fuera posible y por la noche tenía que volver a cierto bar, pero antes, debía cargar gasolina.

x. x. x. x. x. x. X. x. x. x. x. x. x.

-Esto es tan…irreal. Como si fuera solo un sueño – pensó agriamente Kitty mientras abría otro cajón. Ella nunca hubiera pensado que algún día se encontraría en una situación así.

Sapo estaba recargado en el marco de la puerta con los brazos cruzados, viéndola atentamente. Seguramente no le gustaba que entrara a la habitación de Wanda y esculcara sus cosas, pero no tenía muchas opciones para buscar ropa en una casa habitada -casi por completo- por chicos con un dudoso concepto de higiene. Y ella definitivamente no tocaría nada que pudiera pertenecer a Mystique; quien sabe, podría ser que un zapato fuera una granada o algo así. Con esa mujer nunca se sabía.

Kitty abrió el último cajón del buró y encontró unos cuantos jeans oscuros y rotos que Wanda guardaba. No eran muy de su estilo pero no podía ponerse exigente; con que pudiera salir a la calle con ellos se daba por bien servida. Ahora necesitaba una playera y de ser posible unos zapatos que cobijaran sus doloridos pies. Fue al armario para sacar la primera playera que vio – una azul metálico sin mangas- pero los únicos zapatos que encontró allí fueron unas botas negras de estilo rudo, lo cual, pensó ella, eran mejor que nada, literalmente hablando.

Tomó las botas y se dirigió al baño.

-"Si no te importa me daré un baño"– le dijo a Sapo, luego agregó un poco molesta – "¿O piensas seguirme allí también?".

Él la observó un momento con ceño fruncido antes de contestar.

-"¡Bien, pero estaré justo afuera y sabré si robas algo!" – luego salió y cerró la puerta bruscamente detrás de él.

Kitty suspiró. Ese chico era realmente grosero, pero era el único miembro de La Hermandad que quedaba ahora en ese lugar, y ella creía que deberían permanecer unidos, después de todo, estaban en la misma situación.

Mientras se quitaba su pijama, recordó que más temprano, cuando lo había encontrado en una de las habitaciones, él había saltado asustado detrás de uno de los muebles en el suelo, y ella se había sentido culpable por ello –no mucho, solo un poquito- y cuando le preguntó lo que había pasado, él le contó algo muy parecido a lo que le había pasado a ella: por la noche un grupo de uniformados había entrado, hubo una batalla, secuestraron a todos los que pudieron de la casa y se fueron dejando tras de sí un rastro de escombros y casquillos de balas.

-"¿A quiénes se llevaron?" – preguntó ella.

-"A Mole y Mystique" – respondió él.

-"¿Dónde están Lance, Pietro y Wanda?"

-"No hemos sabido de Pietro ni de Wanda desde la batalla contra el loco de Apocalipsis, probablemente estén con su padre." –dijo él algo decaído. Luego, como si quisiera molestarla agregó – "Y tengo un chisme más interesante sobre tu novio; ayer por la mañana llegó ese hombre, el del parche que parece militar. Quería hablar con Lance y tampoco supimos de él después".

¿Parche? ¿Militar?...

-"¿Nick Furia? Pero, ¿que estará haciendo, y, qué tiene que ver con Lance?" – pensó Kitty en voz alta. Le parecía raro que justo antes de ese altercado llegara Furia y se llevara al líder de La Hermandad.

-"Te digo que no lo sé" – respondió Sapo malhumorado. Kitty lo observó caminar hacia la ventana un poco más encorvado de lo normal. Parecía estar muy cansado y, ahora que lo veía bien, estaba cubierto de tierra y su ropa estaba rasgada en algunas partes –bueno, más rasgada de lo normal- y cojeaba un poco.

Kitty sintió algo dentro de ella, pero decidió que era curiosidad.

-"Y tú, ¿cómo escapaste?" – preguntó finalmente.

Sapo se quedó callado un momento y volteó hacía el enorme hoyo en el techo.

-"Mole me lanzó fuera de la casa antes de que me dispararan" – dijo, y Kitty pensó haber escuchado una nota triste en su voz. Luego esa nota se había ido tan rápido como apareció.

-"¿Qué te pasó a ti?" – le preguntó Sapo, de nuevo con su tono habitual.

Kitty trató de contarle su larga, larga noche lo más resumido que pudo y omitiendo unos cuantos hechos, para evitar ponerse a llorar. Ella no tenía ni fuerzas ni ganas de recordar todo; solo quería dormir y que todo estuviera bien cuando despertara.

Era extraño; había pensado que cuando encontrara a alguien familiar – y no hostil, claro- lo o la abrazaría fuera quien fuera, y le contaría todo deshecha en lágrimas y se derrumbaría mientras era consolada, y ella tendría una enorme urgencia de sacar todos sus miedos y su dolor para discutirlos con esa persona, pero, no pasó así. Kitty no había podido contarle todo a Sapo, ni se había derrumbado. Ella había tenido unas inexplicables ganas de abrazarlo, pero no lo hizo; ni siquiera había llorado al verlo o al contarle lo que había pasado, y ahora se preguntaba por qué.

Quizás era que Sapo no era de su total agrado, o de mucha confianza. O quizás ella era un poquito más fuerte de lo que creía. Quién sabe.

Ellos habían hecho suposiciones sobre quien podría haber hecho algo así, pero por más vueltas y vueltas que le dieron al asunto, no llegaron a ninguna conclusión además de que no era seguro quedarse allí: la policía podría regresar en cualquier momento y ambos estaban muy cansados como para tener que hacer frente a otro tipo de uniformados que si bien no eran tan terriblemente hostiles, traerían más problemas que ayuda. Porque ellos eran mutantes después de todo, y por experiencia, nunca los habían tratado como "inocentes hasta probar lo contrario", no, ellos siempre eran los culpables, hubiera pruebas de ello o no, y Sapo y Kitty podrían no llevarse especialmente bien, pero coincidían en eso.

Entonces, si iban a irse, Kitty pensó que necesitaría un baño y otra ropa, y solo se le ocurrió tomar prestado algo de Wanda, a pesar de las quejas de Sapo -que parecía no querer que ni el viento pasara por el cuarto de su amada Bruja Escarlata y se interpuso entre ella y la entrada- pero simplemente no podía detenerla, así que lo atravesó a él y luego a la puerta misma para encontrarse con un cuarto más bien limpio y sin rastros de que hubiera habido una pelea allí.

Kitty salió del baño sintiéndose mucho más limpia -a pesar de que no había shampoo y había tenido que lavar su cabello con jabón- y un poco más despejada. También había tenido tiempo de inspeccionar sus heridas y encontrar las que no había visto para lavarlas lo mejor que pudo, pero además de un algo profundo corte en su muslo y un notorio moretón en su sien, estaba bastante bien, algo cubierta de heridas y moretones aquí y allá, pero bien.

Con cuidado de no lastimar sus heridas –algo complicado- se puso la ropa de Wanda y se vio al espejo. Ella se veía como cuando era una de las Sirenas de Bayville y casi sonrió al recordar esos tiempos.

"¿Cómo estará Amara?" –se preguntó tristemente, esperando que le estuviera yendo mejor que a las demás "Sirenas". Y se preguntó también donde estarían las chicas ahora, ¿Estarían bien? ¿Estarían… vivas?

Sacudiendo su cabeza para tratar de alejar los malos pensamientos, Kitty salió rápidamente del baño y hacía el pasillo donde encontró a Sapo sentado en el suelo. Él la observó un momento algo sorprendido por su atuendo.

-"Vaya, pensé que te verías mal, pero solo te ves extraña" – dijo él con algo de sorna en su voz. Ella lo miró molesta.

-"No tengo tiempo para tus valiosas opiniones sobre ropa; tenemos que irnos de aquí, ¿Recuerdas?"

Sapo la miró algo confundido. -"¿Tenemos?"- dijo dubitativo.

-"¡Sí! ¿O piensas quedarte aquí a ver fijamente el cuarto de Wanda hasta que vuelva la policía o los hombres uniformados a dispararte de nuevo?"

Él miró hacía el cuarto detrás de ella y pareció considerar algo. Él realmente no podía quedarse allí, sería casi como suicidio –o algo así- y era muy joven y bello para morir ahora, además, no tenía a donde ir y acompañarla parecía la mejor opción, si no es que la única; seguramente ella trataría de buscar a sus queridos x-men, y si lo lograba encontraría también a Mole y Mystique. No era que se preocupara mucho por la mutante azul, pero Mole era su amigo ¿no?, después de todo, lo había salvado de morir, y en su mente, muy en el fondo, Sapo sentía que le debía algo.

Además, la urgencia de ver a Wanda y asegurarse de que estuviera bien era más fuerte que el querer aferrarse a un cuarto vacío al que quizás ella nunca volvería.

Él se paró finalmente de mala gana.

-"Bien, iré contigo, pero no creas que soy como tus amiguitos; si te pasa algo no te ayudaré. Yo solo cuido de mi mismo ¿entiendes?"- dijo señalándose con un pulgar.

Kitty rodó los ojos y pasó a su lado como si no hubiera escuchado nada de lo que dijo.

-"Si, como digas, solo apúrate a empacar tus cosas para que podamos irnos de aquí".

x. x. x. x. x. x. X. x. x. x. x. x. x.

madrugada sucedieron varios incidentes en el país que parecen estar encadenados.

Un inexplicable incendio envolvió los tres primeros pisos del Empire State en Nueva York. Afortunadamente los bomberos llegaron a tiempo y hasta el momento no se han reportado heridos.

Sin embargo como podemos ver, en la banqueta apareció grabado este mensaje:

"¡La Casa Blanca sigue!"

Así mismo, aproximadamente a la misma hora, un grupo de lo que se presume eran mutantes atacó las instalaciones del JP Morgan Chase, el banco más grande de Estados Unidos…

Mientras la reportera hablaba en la pantalla de la televisión aparecían grabaciones de cámaras de seguridad que habían captado como unos cinco o seis tipos atacaban con lo que bien podrían ser poderes mutantes al banco.

Cuatro guardias de seguridad resultaron gravemente heridos y han sido trasladados al hospital.

Finalmente otro altercado tuvo lugar en Bayville, Nueva York: con el Instituto Xavier para Jóvenes Superdotados explotando a altas horas de la madrugada.

Como vemos ha quedado reducido a escombros…..

todos los habitantes del Instituto han sido dados por desaparecidos….

Este desafortunado evento en el que hasta ahora es el lugar de concentración de mutantes más conocido, tiene a las autoridades preocupadas y consternadas respecto a la llamada "amenaza mutante".

Los mantendremos informados…

Mientras pasaban imágenes del Instituto totalmente destruido, Logan sintió un Dejavu.

La angustia lo invadía rápidamente mientras un sin fin de preguntas corrían por su mente. ¿Cómo era posible que esto pasara apenas una semana después de haber peleado con Apocalipsis? ¿Qué había pasado? ¿Los habían atacado de nuevo? ¿Quién? ¿Los chicos estarían bien?...

-¡Tengo que regresar! – se dijo antes de pagar la gasolina al vendedor y encaminarse de nuevo hacia su moto estacionada afuera de la tienda. Cuando la alcanzó, recordó algo.

Logan metió su mano en el bolsillo trasero de su pantalón y sacó de él un pequeño, cuadrado papel con un número escrito. Él lo miró un momento y luego lo rompió dejando que los pedacitos volaran libres en el aire; ya no tendría tiempo para regresar el bar esta noche.

El poderoso rugir de una motocicleta comenzó a alejarse por la carretera.


Hola, disculpen la tardanza estoy en exámenes y es algo difícil escribir.

En este capítulo por fin apareció Logan. La verdad me gusta más el Wolverine de los comics, fumador, bebedor y algo sanguinario XD así que lo manejaré más en ese estilo.

El gobierno va a tomar medidas contra los mutantes; si creían que lo peor había pasado se equivocan, los horrores están a punto de comenzar.

Como siempre me encantaría saber sus opiniones! Y mil gracias a ustedes que han dejado reviews! Créanme que son de gran ayuda!