Capítulo 23: Redención
Nami no kuni -Menma vs Pein
Shinra Tensei
Una gran explosión gravitacional azotó el campo de Batalla derribando árboles y separando a todos los guerreros reunidos en él.
Menma estaba arrodillado fuera del rango del ataque, escondido detrás de unos escombros. Él había sido el primero en predecir lo que iba a pasar y eso le dió ventaja. Miró hacia abajo, entre sus brazos se encontraba Hinata. Estaba agarrando su camisa fuertemente con sus pequeñas manos y tenía una expresión ruborizada en su rostro. ¿Quizás porque tenía miedo? ¿O quizás estaba avergonzada?. La verdad él no sabía, Hinata era una chica muy rarita y aunque él había compartido muchos momentos con ella, había descubierto rápidamente que su reacción para casi cualquier situación era ruborizarse.
"Hinata, ¿Estás bien?" preguntó, por si las dudas.
"H-hai."
La expresión de Menma pasó rápidamente de preocupación a molestia.
"Tch, ¿Incluso para eso tienes que tartamudear? Sabes muy bien cuánto odio eso."
"L-lo siento, Menma-kun…" Ella bajó la cabeza decepcionada y Menma no pudo evitar suspirar. Ni él entendía como había terminado en una relación con Hinata, ella tenía un montón de las cualidades que él odiaba, y sin embargo habían terminado juntos, e incluso, concebido un hijo.
"¿Puedes caminar?" le preguntó, Pein no tardaría en encontrarlos y no le gustaba la idea de tener que pelear con alguien en sus brazos.
"Hai."
"Entonces ve con tus compañeros y abandonen la isla, este lugar se va a volver muy peligroso en un momento y no quiero que estés aquí."
"¿P-pero y…?" preguntó Hinata enviando una pequeña mirada a su vientre. Menma solo suspiró.
"Hablaremos de eso… después. Ahora no es el momento." Hinata solo asintió un poco decepcionada.
Menma puso a Hinata en el suelo. Fue en ese momento, admirando su figura, que él recordó porque había terminado en una relación con Hinata.
"¡Eeep!" chilló la pelinegra cuando sintió una cachetada en sus nalgas. Su cara se puso más roja que un tomate y sus ojos estaban abiertos como platos. "¡M-Menma-kun!"
"Ya ya Hinata, si bien sabes que te gusta…" Menma le envió una mirada atrevida.
"A-a-a-a-a…" Hinata no pudo responder.
Al verla así no pudo aguantarlo más.
"JAJAJAJAJA"
"¡Menma-kun!" reprendió la pobre chica, completamente avergonzada.
Menma solo respondió agachando su cabeza y robándole un beso. Hinata se derritió, agarrando su camisa con sus pequeños puños.
Si, quizás Hinata poseía un montón de cualidades que a él le molestaban, pero al mismo tiempo era esa misma timidez, esa misma inocencia lo que lo atraían a ella. Por algo dicen que los opuestos se atraen.
Finalmente se separaron.
"Ustedes se dirigen a Kiri ¿no es así?"
"A-asi es. ¿C-cómo…?"
"¿Cómo sé? Bueno, digamos que me encontré a cierta ratita pelirosa cuando estuve visitando la isla."
"¿S-Sakura?"
"Si, creo que ese era su nombre. La chica era mas plana que una tabla y poseía el temperamento de un gorila, pero es una buena chica. Creo." Menma miró detrás de él, Pein se acercaba. "Ve y busca a tus compañeros. Deben abandonar la isla cuanto antes." dando media vuelta se preparó para enfrentar al llamado 'Dios'.
Antes de que pueda dar un paso sin embargo, sintió como su camisa era agarrada tímidamente.
"Prométeme… prométeme que volverás a mí… a nosotros..." susurró la pelinegra tocando su vientre.
Menma se giró y le dio una sonrisa confiada. "No te preocupes, estaré contigo antes de que acabe el día. Es una promesa. Ahora vete, ha llegado el momento de la caída de un Dios."
Hinata asintió y finalmente abandonó la zona. Finalmente solo, Menma se sentó en el suelo y soltó un suspiro. Cerrando los ojos trato de relajarse, el estrés no lo ayudaría y era crucial concentrarse para que sus planes no se fueran a la basura.
"Demonios…" susurró. Abriendo sus ojos miró al cielo, su mirada se volvió pensativa. "No esperaba que Hinata quedara embarazada… esto cambia totalmente mis planes… después de todo… no puedo dejar a mi hijo y su madre solos en el mundo…"
De repente escuchó pasos. Estaba seguro que era Pein, esos pasos ruidosos y confiados no podían ser de nadie más que el autodenominado 'Dios'.
Levantándose del suelo Menma miró hacia atrás, Hinata se había reunido con sus compañeros y estaban rumbo al barco. Pronto abandonarían la isla y él tendría una cosa menos de que preocuparse.
Hinata se giró enviándole una última mirada, por un momento Menma pensó que ella se regresaría, pero por suerte simplemente volvió a girar y regresó con sus compañeros.
"Espero que te hayas despedido de tu mujer, no me gustaría que tu muerte le cayera de sorpresa." Menma se giró y miró a Pein a los ojos.
"Vaya, que considerado de tu parte. Incluso me siento un poco halagado, después de todo no es todos los días que un Dios te da sus condolencias." Menma sonrió de medio lado al ver que las cejas de Pein se fruncían en molestia.
"Me va encantar borrarte esa sonrisa de la cara." gruñó 'Dios'.
"Solo intentalo, quizás te encuentres una sorpresa."
Sin más preámbulos los guerreros chocaron.
Kiri - Lugar de la batalla - Con Naruto y Komura
Tras la devastadora explosión todo el lugar quedó hecho un desastre. La verdad es que él estaba sorprendido de seguir vivo, la explosión fue realmente terrible y honestamente él esperaba quedar hecho trozitos en el suelo. Estaba agradecido de que no fue así.
Mirando hacia un lado encontró a su oponente. Estaba tirado en el suelo, inconsciente. Aunque no estaba seguro, quizás estaba muerto. La explosión fue muy fuerte después de todo. Su cuerpo había quedado debajo del techo de una casa. El techo no se veía demasiado sólido. Un soplido y seguramente le caería encima. Si aún no estaba muerto, el maldito techo lo mataría. Honestamente a él no le importaba, pero el sujeto resultó ser buena persona, sería una pena que muriera. Incluso dio hasta sus últimas energías intentando proteger el país. No merecía morir así.
"Me estoy volviendo blando…" suspiró.
De repente las columnas que sostenían el techo empezaron a caer, arremetiendo contra el pobre inconsciente. Pero antes de que el techo pueda arrancarle la vida, él sostuvo el techo, salvandolo.
"Tch, será mejor que me des las gracias después de esto." se quedó pensando un momento. "No, ovida eso. Está mejor así. No necesito tu gratitud."
Sin más preámbulos, lo cargó sobre su hombro y comenzó a caminar hacía el centro de la ciudad. Había notado un ligero cambio en el color de la niebla, parece que los rebeldes habían encontrado la forma de dispersar la cura.
Era hora de enfrentar la fiesta.
Ese día, Uzumaki D. Naruto, noble y Shichibukai, fue salvado por Komura, líder de Kiri.
"...Qué pesado estás…" fue lo último que murmuró Komura antes de desaparecer entre los edificios destruidos.
Centro de Kiri
Los guerreros seguían llegando al ya poblado centro de la ciudad. Se había decidido por los rebeldes que el centro sería el punto de reunión, así que tras la destructiva guerra, los sobrevivientes comenzaron a llegar. Muchos de ellos estaban heridos, otros incluso llegaban con prisioneros del ejército leal que se negaban a rendirse.
La mayoría de leales sin embargo ya se habían rendido y estaban resignados a aceptar a su nueva líder, Terumi Mei. Esta se encontraba ahora mismo en el centro de la multitud, observando hacía un punto en concreto.
"Mei-sama, tenemos demasiados heridos, ¡debemos moverlos al hospital de inmediato!" dijo un soldado rebelde.
"Entonces ve y hazlo tú, tengo algo importante que hacer y no me puedo mover de aquí." dijo Mei.
"Pero señora…" Mei le dio una mirada de peligro al pobre soldado, haciéndolo tragar duro. "D-digo, señorita, ¡ellos se niegan a moverse si usted no va con ellos!"
"Ya te dije que te encargas tú, yo no me voy a mover de aquí."
El pobre soldado miró al suelo, armándose de valor para decir lo siguiente.
"Sé la razón por la que usted no quiere ir…" el soldado la miró a los ojos. "Lo está esperando a él, ¿verdad? Al Shichibukai, Uzumaki Naruto-san. Pero… con la explosión que tuvo lugar allí… es probable que él… "
"¡Callate! ¡Naruto no está muerto! Ahora ve y cumple con tus órdenes, soldado."
"S-si mi Lady. Con su permiso."
Sin más que decir el soldado se escurrió a cumplir sus órdenes, nunca era bueno estar cerca de la sexy pelirroja cuando estaba enojada.
'Naruto-chan, ¡¿por qué te estas tardando tanto?! No habrás muerto, ¿verdad?...'
"¡Ao!" bramó la líder rebelde.
"¿Si, mi Lady?"
"¿Alguna noticia de los equipos de rescate?"
"Si, mi Lady. Uno de los equipos encontró a Kakashi-san, lo están trayendo aquí mientras hablamos. Está inconsciente por el veneno, pero la cura que fue liberada por Sakura-san se ha encargado de todo, así que no debería haber problemas."
"¿Qué hay de Naruto?"
"¿Naruto-san?" Ao negó con su cabeza. "No hay noticias de él, el equipo llegó al lugar de la explosión, pero no encontraron más que escombros."
Mei apretó sus puños.
"¡Maldición! ¡Seguid buscando!"
"H-hai, Mei-sama." dijo un poco asustado el pobre peliazul.
'Rayos, Naruto, ¿dónde estás?'
En otro lugar, un poco alejado de Mei se encontraban Utakata, Sakura y Suigetsu. La pelirosa estaba arrodillada, cuidando del chico de agua que se encontraba acostado en el suelo.
"¿Cómo sigue?" preguntó Utakata.
"Tenía algunas heridas de gravedad, pero ya está fuera de peligro." Sakura lo miró a los ojos. "Gracias..."
"Ya te dije que no es nada, si lo curé fue para ver como tu amor por él se desarrollará." Sakura se sonrojó.
Algunos de los rebeldes se quedaron mirando al pelinegro, pero este solo giró su cabeza desviando la mirada.
"¿Pasa algo, Utakata-san?" preguntó Sakura.
"...No es nada. Los rebeldes y yo tenemos… historia, y la verdad no es algo de lo que quiera hablar ahora."
"¿A sí?" una nueva voz vino detrás de ellos.
Utakata se volteó. Al notar quien era la dueña de la voz su mirada se volvió intensa.
"Terumi Mei."
La pelirroja se encogió un poco ante el tono, pero rápidamente se recuperó y puso una fachada profesional.
"Veo que aún sigues resentido por el pasado." dijo Mei.
"Y yo veo que tú no has cambiado nada, sigues siendo la misma puta sin corazón." Sakura se sorprendió ante las palabras, pero nadie, ni ella ni los rebeldes dijeron nada. Mei simplemente bajó la mirada. "Hmp, eso pensé. Nos vemos después, Sakura." sin más Utakata se retiró, los rebeldes abriéndole paso en su camino.
Sakura por su parte se moría de la curiosidad.
"¿Pasó algo entre ustedes?"
Mei ignoró su pregunta, dando una respuesta que dejó sorprendida a la pelirosa.
"Tu amas a ese chico, ¿no?. Te voy a dar un consejo. Por nada del mundo lo abandones, porque si dejas su amor, te arrepentirás por el resto de tu vida."
Con una mirada cabizbaja Mei se retiró a seguir esperando a Naruto.
Afueras del Centro de Kiri - Unos minutos después
Entrando al centro de Kiri, justo afuera de la reunión de rebeldes, una figura de divisaba entre la niebla. Juzgando por la forma de la figura, se podría decir que era un hombre bajo cargando a otro en su hombro. Alzando la guardia, los rebeldes a la entrada junto con Mei se prepararon para el contacto.
"¡Alto! ¡Identifícate!"
La figura se detuvo, pero no dijo nada.
El guardia iba a repetir la orden, pero la niebla se despejó antes de que pudiera decir nada revelando las figuras misteriosas.
"E-es… ¡el Mizukage, Komura!"
Mei sin embargo estaba más enfocada en quien venía en su hombro. Sus ojos se abrieron como platos.
"Naruto… ¡¿qué mierda le hiciste, Komura?!" bramó la pelirroja.
"Tch, siempre rápida en saltar en conclusiones. Uzumaki está inconsciente, quedó noqueado después de mandar al Sanbi a volar." contestó Komura de mala gana.
Mei se puso en guardia.
"Devuelvelo ahora, con todos los rebeldes aquí es imposible que puedas ganar."
"...Está bien." dijo simplemente el Mizukage.
Mei quedó sorprendida otra vez, no esperaba que Komura concediera tan fácilmente.
"...mi trabajo ya está hecho de todos modos." terminó Komura observando la niebla.
Mei sonrió de medio lado.
"Si te refieres al veneno, nosotros ya lo neutralizamos. Nadie más será víctima de tu fiebre del infierno."
Komura rompió en carcajadas.
"Oh, ¿en serio? No lo creo. Ustedes usaron mi cura, ¿verdad?." Mei se quedó callada y él sonrió con sorna. "La cura que yo creé es especial, está creada de forma que se evapora rápidamente cuando está expuesta al ambiente. Pronto la niebla volverá a ser venenosa, incluso más. Pero no os preocupéis..." dijo al ver la cara preocupada de los rebeldes. "...una vez que alguien se le ha administrado la cura, no hay riesgo que se contagie nunca más. Todos tus rebeldes están seguros." le dijo a Mei.
"Así que ya ves…" continuó. "Mi objetivo está cumplido, ¡Kiri se ha convertido en el país más seguro del mundo! ¡Con la niebla protegiéndonos, nadie jamás se atreverá a atacarnos!" Declaró Komura con aires de grandeza.
"Estás loco." dijo Mei.
"Piensa lo que quieras." con eso Komura puso a Naruto en el suelo. Apenas soltó a Naruto él se encontró esposado y agarrado por dos rebeldes, mientras otros cuatro lo flanqueaban. Komura no se resistió.
"Me aseguraré de que te pudras en una celda." gruñó Mei.
"Jajaja, ahora dices eso, pero creeme. Algún día me lo vas a agradecer." sin más los rebeldes se lo llevaron.
Apenas Komura salió de su vista Mei se arrodilló al lado de Naruto para revisarlo. Parecía que no tenía ninguna herida grave.
"...¿Qué haremos ahora, Naruto-chan?..."
Nami no Kuni
El sonido de un Den-Den mushi resonaba por la destruida playa del país de las olas.
Biripbiripbirip* Gotcha*
Una voz profunda vino desde el Den-Den mushi.
"Pein, ¿cual es el estatus de la misión?"
Por un momento hubo solo silencio, pero al final la pregunta del millón fue contestada.
"Misión cumplida, Madara-sama. El Kyubi ha sido capturado."
El Sabio de los Océanos
AN
Este capítulo marca el final de este arco *suspiro*, pensé que nunca acabaría. Eso no significa que la diversión se acabó, no no no. El próximo capítulo es la introducción al nuevo arco y creanme, va a ser un inicio explosivo. Estoy seguro que les gustará. Por cierto, gracias a todos los que dejaron sus reviews, siempre es importante saber la opinión de tus lectores para saber si estás haciendo algo mal. Sin más, nos vemos en el próximo capítulo.
Fuck like hell and sleep well.
R&R
