Capítulo 24: Líder


Nami no Kuni

Tras la devastadora pelea de Menma y Pein, la playa de la pequeña isla de las olas había quedado completamente destruida. Cráteres ennegrecidos se notaban en cantidad, los bosques que quedaban detrás de la playa estaban devastados, además que la falta de arena había provocado que el mar avanzara, efectivamente cortando el territorio de la isla.

La pelea había sido brutal, el poderoso Dios de Amegakure había tenido que luchar con todo su poder para poder contrarrestar los miles de clones y el poder del Kyubi. Al final sin embargo todos los intentos del Jinchuriki fueron en vano, pues el poder de Pein era ciertamente comparable al de un Dios.

Menma fue derrotado.

En el centro de todo el ganador de la batalla, Pein, alzaba su premio sobre su hombro. Sin embargo, si fueras alguien que recién llegaba no verías a dos personas, sino a siete. El inconsciente Menma... y los seis caminos de Pein.

Estos eran básicamente la misma persona, compartían campo de visión y además sus habilidades se complementaban. Fue con ellos que Pein pudo derrotar a Menma, aun cuando él estaba usando 7 colas del poder del Kyubi.

Si, sólo 7 colas.

Quizás uno de los factores más importantes de la pelea fue el hecho de que Menma no podía controlar completamente al Kyubi. Siete colas era su límite, y aún así logró enfrentarse a Pein en igualdad de condiciones. Si solo hubiera podido controlar las nueve colas... ni siquiera Pein se creía capaz de vencer tal poder.

El "Dios" comenzó a dirigirse al barco, su trabajo en Nami estaba hecho, y aunque su batalla fue muy emocionante, no había razón para quedarse más tiempo. Una lástima que nadie haya estado ahí para verla. Pero está bien, los mortales no comprenderían tal poder, el poder de un Dios. Ningún mortal jamás se enterara de tan épica batalla.

O eso él creía.

Escondido entre unos arbustos se encontraba un agente de la Marina. Su aspecto era muy irrelevante y olvidable, pero la información que él poseía no lo era.

"Debo avisarle a la base inmediatamente… deben entrarse de la muerte del hermano de Uzumaki DD Naruto… la muerte del hermano de un noble, causada por un terrorista de las naciones no afiliadas…"

La noche comenzaría pronto, y mientras el sol se escondía, la guerra se asomaba por el horizonte.


Kiri - Complejo de apartamentos

Sakura dio un suspiro, finalmente dándose un descanso. Su cuerpo se lo había estado demandando por varias horas ya. Había estado ocupada toda la tarde tratando a varios heridos, entre ellos Kakashi y su capitán, Naruto.

Ahora por fin estaba de vuelta en su departamento. Por fin podía tomarse su merecido descanso. Miró hacia abajo, notando al peliblanco Suigetsu durmiendo en sus piernas. El hospital estaba lleno, por lo que Naruto y Kakashi fueron llevados a la mansión del Mizukage. Sin embargo no habían más habitaciones disponibles ahí tampoco, por lo que se resolvió que sería ella la encargada de darle refugio a Suigetsu. Sakura se sonrojó un poco al recordar que había accedido sin rechistar. En el pasado ella jamás le habría dado refugio a alguien tan fácilmente, y mucho menos compartiría su cama. ¿Cuándo fue que Suigetsu se volvió tan importante para ella? ¿Cómo había terminado tan perdidamente enamorada del obstinado peliblanco? Sakura la verdad no estaba segura. Pero de lo que sí estaba segura, es que jamás se había sentido tan asustada como en el momento que Suigetsu se sacrificó por ella. Ella no quería volver a sentir eso jamás en su vida.

Sakura volvió a suspirar.

"Ahora, ¿que voy a hacer?"

Su corazón le decía que se quedara con Suigetsu. Que lo haga suyo y que nunca lo deje ir. Pero ella sabía que eso no podía ser así.

Después de todo, ella estaba ligada a Konoha.

"Tienes un increíble talento, niña. Pero jamás podrás realizar tu verdadero potencial por ti sola. Déjanos ayudarte, ven con nosotros y únete a Konoha. Bajo nuestro mando te aseguro que te convertirás en la mejor médico en el mundo."

El que habló era un hombre de avanzada edad. Tenía vendas que le tapaban su frente y uno de sus ojos, dejando su despeinado cabello sin restricciones. Su cara tenía varias cicatrices, y su único ojo estaba tan entrecerrado que cualquiera que lo viera pensaría que estaba dormido. Para terminar uno de sus brazos estaba vendado, este parecía estar discapacitado.

"Ya se lo dije, Danzo-san. No estoy interesada. Lo único que quiero es estar aquí y servir en el orfanato. Ser guerrera, espía o incluso la mejor médico del mundo… nada de eso me interesa. Mientras que los niños aquí estén bien, nada me falta." dijo una pequeña niña pelirosa.

"Mmm, parece que no me has entendido, niña. Déjame repetírtelo."

Danzo abrió su ojo.

"Servirás a Konoha, o los niños que habitan este orfanato serán enviados a las líneas frontales donde sus posibilidades de sobrevivir serán muy bajas, o aún peor… les daré mi entrenamiento especial, de la misma forma que se lo di a mi agente, Sai." dijo Danzo poniendo su mano sobre la cabeza del niño que venía con él. El niño tenía una mirada perdida, como si estuviera muerto.

"N-no, yo acepto pero por favor, ¡no meta a los niños en esto!"

"Hmp, eso pensé."

Fue así como ella terminó trabajando para Konoha...

Su pasado la perseguía. Si ella se quedaba con Suigetsu los niños del Orfanato en Konoha serían convertidos en esclavos. Ella jamás podría vivir con el remordimiento si algo les llegaba a pasar.

¿Cual era la decisión correcta? ¿Sacrificar su amor y felicidad? ¿O quizás sacrificar las vidas inocentes de los niños del orfanato?

Las palabras de Mei le retumbaron en su cabeza.

Tu amas a ese chico, ¿no?. Te voy a dar un consejo. Nunca lo dejes, porque si abandonas su amor, te arrepentirás por el resto de tu vida.

Si dejaba a Suigetsu ahora se arrepentiría después por el resto de su vida. Ella no quería arrepentimientos.

De repente la persona acostada en sus piernas se comenzó a mover, despertando de su inconsciencia.

"Ouch… ¿donde estoy?" el peliblanco comenzó a observar sus alrededores, a Sakura le pareció muy adorable su expresión curiosa. "¿Eh? ¿Sakura? Espera un momento, si yo estoy muerto… ¡eso significa que tú también moriste!"

"No Suigetsu-kun, espera un mom…" pero fue interrumpida por un asustado Suigetsu.

"Y si yo estoy contigo… ¡eso significa que estoy en el infierno!"

"...¿¡Qué estás insinuando, baka?!"

"¡Ack! !Lo siento, lo siento!..." Suigetsu cerró sus ojos esperando un golpe, pero este nunca vino.

Sakura simplemente se lo quedó mirando con una expresión que Suigetsu no supo descifrar.

"¿Entonces eso significa que no estoy muerto?" finalmente preguntó el peliblanco.

"Claro que no, baka." dijo Sakura abrazándolo. Toda la angustia, los sentimientos reprimidos, el peso de las responsabilidades finalmente quebraron su máscara. En ese momento ella no era la mejor médico de Konoha, ni su mejor espía, ni una guerrera. En ese momento solo era Haruno Sakura, una chica común y corriente abrazando al chico que amaba. Comenzó a llorar, sin querer mojando la camisa de Suigetsu.

Suigetsu soltó todo el aire se sus pulmones en señal de sorpresa, pero al final se relajó y le devolvió el abrazo.

Sakura necesitaba esto.


2 horas después - Mansión Mizukage - Sala de reuniones

Con la guerra por fin terminada, los consejeros del país decidieron armar una reunión dentro de la torre Mizukage con el objetivo de decidir el futuro del país. La batalla entre rebeldes y leales había dejado la majestuosa capital en ruinas, esto sumado con la duración de la guerra, que fue de varios meses, y las pérdidas provocadas por la fiebre del infierno, habían dejado en una situación crítica a la que una vez fue una próspera metrópolis. A pesar de todo los ancianos se encontraban felices de estar finamente libres de la dictadura de Komura.

Pero en la reunión no se encontraban solo los ancianos, sino que también estaban varias entidades claves en la liberación de Kiri. Entre ellos:

Terumi Mei, líder de los rebeldes.

Momochi Zabuza, ex miembro de los siete espadachines y espía de los rebeldes.

Utakata, Jinchuriki del seis colas.

Haruno Sakura, pieza clave en la creación de la cura y salvadora de miles de vidas. Actualmente la mejor médico en el país.

Hozuki Suigetsu, el único miembro de los piratas de Samsara que no estaba inconsciente.

Ao, general de los rebeldes y una pieza clave para la victoria.

"Doy por iniciada esta sesión. El primer tema a tratar serán las bajas provocadas por la guerra." dijo uno de los ancianos.

"Las pérdidas civiles son mínimas." explicó Sakura. "Puedo asumir que esto fue gracias a la buena decisión de sonar la alarma de evacuación antes del inicio de la batalla."

"¿Puedo saber quién fue que dio tal orden?" preguntó otro de los ancianos.

"Uzumaki Naruto fue el que estaba a cargo, aunque fui yo quien sonó la alarma." respondió Mei.

Hubo varios susurros por parte del Consejo pero estos fueron rápidamente callados cuando el anciano continuó hablando.

"Ya veo… ¿Qué hay de las bajas militares?"

Esta vez fue Zabuza quien contestó.

"Se ha perdido al menos 35% de las fuerzas, contando tanto leales como rebeldes. Entre las bajas destacadas se encuentra Fuguki Suikazan junto con su escuadrón. Los cuerpos aún no han sido encontrados. Tampoco han aparecido Ringo Ameyuri ni Hozuki Mangetsu, aunque conociéndolos tengo una buena idea de por qué no se han reportado… créanme, no quieren saber. Kushimaru Kuriarare fue capturado, junto con nuestro ex-Mizukage, Komura."

"¿Qué hay de nuestro salvador, Uzumaki Naruto-sama?" preguntó otra miembro de los ancianos.

"En este momento él se encuentra en esta misma mansión, recuperándose de sus heridas. No sabemos cuando despertara." explicó Mei.

"Entiendo. Asegúrense que sea bien atendido. ¿Tienen reportes de los daños causados a edificios y demás estructuras?"

"La capital quedó prácticamente intacta con excepción del norte de la ciudad, el lugar donde Komura y el Sanbi se enfrentaron a Naruto."

"Oh, ese es otro tema importante. ¿Ya recuperaron al Sanbi?"

Mei se mordió el labio nerviosa.

"No."

"¡¿Que?! ¡¿Cómo es posible que no hayan encontrado a semejante monstruosidad?!"

"No estamos seguros de lo que pasó, pero cuando llegamos donde el Sanbi había caído lo único que encontramos fue un cráter gigantesco. No había ningún rastro."

"Mmm…" murmuró el Jinchuriki de Seis colas.

"¿Tienes algo que decir, Utakata?"

Utakata cerró los ojos pensando, pero finalmente se decidió a hablar.

"Ya hace algunos meses..." comenzó. "...dos hombres misteriosos han estado siguiéndome, mis sospechas son que ellos querían el seis colas que está sellado dentro de mí." contó Utakata.

"Si ellos estaban tras el Rokubi quizás también estaban tras el Sanbi…" teorizó la anciana.

"Eso es lo que yo también pienso."

Ante la revelación Mei frunció sus cejas.

"Estas personas… ¿tenían capas negras con nubes rojas?" preguntó la pelirroja.

"Sí." respondió Utakata.

"Entonces no hay duda, es Akatsuki."

"¡¿Akatsuki?! ¡¿La organización criminal?!" exclamó uno de los ancianos.

"Así es. El hermano de Naruto-chan está en esa misma organización. Las capas negras con nubes rojas son sus uniformes, y los equipos están conformados por dos personas. No hay duda."

"Un momento… ¿estás insinuando que el hermano de Naruto-sama fue el que capturó a Yagura?"

"No… es verdad que su objetivo era el Jinchuriki de 3 colas, sin embargo su misión fue cancelada y tuvieron que abandonar la isla. Nosotros mismos vimos cómo se iban." aclaró Mei.

"Hmp, no hay evidencia que respalde tu teoría, pero tomando en cuenta el testimonio de Utakata-san y el hecho que no se ha encontrado el cuerpo de Yagura, no nos queda más que creerte. Llamaremos a los equipos de búsqueda de vuelta, necesitamos toda la mano de obra posible para la reconstrucción de la capital." culminó el anciano.

"Y ahora, el tema final. Como saben, con Komura volviéndose un traidor, Kiri se ha quedado sin un líder. Viendo el terrible estado en que se encuentra el país, es de vital importancia mantener el orden, por lo que decidimos elegir a un nuevo líder lo más rápido posible. Finalmente, ayer el consejo llegó a una decisión. Por decisión unánime del Consejo, el nuevo líder es... "

Escuchando esto Mei se preparó para ser elegida, sabía que el estado del país no era el mejor, pero ella haría todo lo que estuviera en sus manos para traer al país de nuevo a sus días de gloria y así…

"...Uzumaki DD Naruto."

El anciano terminó de hablar y la mente de Mei se quedó en blanco.

"...¿Qué?..."


El Sabio de los Océanos


AN

Se que este capítulo demoró más, pero es que realmente tuve problemas escribiéndolo, como se darán cuenta el capítulo contiene dos escenas muy importantes, por lo que entederan que quería que salgan bien. Mantengo lo que dije y seguiré intentando escribir los capítulos mas rápido posible, pero como ven no es tan fácil. En fin, nos leemos en el próximo capítulo. Ja-ne.

Fuck like hell and sleep well.

R&R