Cap. 2

Un pequeño rubio iba caminando en dirección a su casa, hacia ese recorrido todos los días y para el este era un día más, otra caminata a casa, como todos los días, así que para hacer un poco más amena esa caminata se decidió pasar a comprarse un helado de vainilla. Ya casi iba llegando cuando alguien lo tomo por sorpresa abrazándole desde atrás.

-¡hola pequeñito!-

-¡k… Kenny…!- grito asustado el pequeño rubio, lo tomo tanto de sorpresa que se vatio un poco de helado en la cara

-sabes, moría por verte, así que te fui a ver a la escuela pero siempre que te hablaba parecías distraído y no me prestabas atención- Kenny aparentaba un pequeño puchero

-e… esto yo… creí haberte dicho qu… que no me buscaras…-tartamudeaba el pequeño mientras trataba de quitárselo de encima

-por supuesto que no, además ya te dije lindura… no te dejare escapar tan fácil- se aferraba mas al rubiecillo, el cual casi tira el helado por querer zafarse, pero el mayor logra tomarlo antes de que eso sucediera.

-por favor… esto… esto no es normal, además eres bastante mayor, no deberías molestar a un menor de edad- decía con la mayor firmeza posible, pero se notaba como su voz temblaba

-no dijiste eso la otra vez- una sonrisa picara se formo en su rostro mientras le daba una pequeña lamida al helado que había tomado del menor para que no se cayera, lo que hizo que el otro se sonrojara-vamos pequeño Butters… pórtate mal, otra vez

-¡cállate, Fue un accidente! Además yo tengo novia, aunque ella no viva mas aquí no significa que le seré infiel y haberte besado una vez no significa nada- el pequeño era de apariencia bastante inocente y paciente, pero todo el mundo tiene límites.

El otro simplemente sonrió y se acerco peligrosamente hacia él mientras el otro desviaba la mirada con intención de ignorarlo, y con esto le quito el helado que le había quedado en la boca por culpa del susto, el otro simplemente se sorprendió, y molesto por el acto de Kenny lo empujo y salió corriendo en dirección a su casa.

xXxXx

-¿qué?- fue lo único que pudo salir de los labios del pelirrojo, apartándose de él con una expresión en su rostro de "estas bromeando, ¿cierto?"

Soltó una pequeña risita creyendo estar cayendo en una broma

-que cosas dices… no bromees que sabes que odio las bromas-

-no es una broma- soltó el azabache sin mostrar ningún tipo de expresión en sus palabras, como si no fuese tan importante como debería.

-¡dije que te dejaras de bromas! Que no es gracioso- el menor comenzaba a molestarse, elevando la voz.

-no es broma- volvió a soltar el profesor, esta vez cerrando los ojos, queriendo encontrar la mejor forma de decirle a su joven amante que no bromeaba –voy a casarme y… y ya no puedo seguir con esto, no quiero dañarla sabes, además tu sabias que lo nuestro no podría llegar más allá de una simple aventura y lo peor del asunto es que eres mi alumno y un menor de edad…-

-¡deja de decir estupideces!- grito molesto, ¿casarse, Que mierda broma pesada era esta? Todo esto fue tan repentino, ¿comprometido? ¡Por dios! Porque nunca dijo nada, no lo había comentado a la clase pero más importante, no se lo había comentado a él, además… ¿menor de edad? Había creído que eso no le importaba, puesto lo que hacían era bastante ilícito, siendo que cuando empezaron era un poco más joven.

-por favor Kyle, tranquilízate, sé que esto es muy repentino, pero te aseguro que no es ninguna broma, además… solo eres mi alumno, no hay nada que se pudiera hacer, no puedo estar contigo, y todos esperaban mi boda con esa chica, pero créeme que nadie se podrá comparar a ti- trataba de tranquilizar al menor quien cada vez entendía menos

El chico pelirrojo realmente ya no entendía, de un día a otro su profesor se consigue prometida y decide que "está mal" lo que hacían, eso era demasiado… rápido. Solo quería creer que realmente… era una broma muy, MUY pesada.

-así que… adiós Kyle- dijo sin mucha importancia y creyendo que el otro lo había entendido puesto que no decía absolutamente nada, decidió pasar a su lado dándole un último beso en la frente, ya que aunque al día siguiente tendrían que volver a verse por las clases, ya que eran profesor y alumno, ya no podrían continuar con su relación; pasó al lado de él, dejándolo solo.

Kyle simplemente lo seguía con la mirada, con una expresión de "pero que rayos…" una vez Marsh cerró la puerta dándole a entender que ya se iba, Kyle solo sonrió creyendo que era algo que podría solucionar al día siguiente, el no es para nada un chico tonto, eso de su "prometida" no se lo iba a tragar tan fácil y menos eso de "lo nuestro está mal" así que con tranquilidad y sin mostrar preocupación alguna se dirigió por sus cosas y se marcho de allí unos minutos después, ideando alguna forma de solucionar el "problema".

A la mañana siguiente todo estuvo bastante normal, Kyle no mostraba signos de tristeza alguna o preocupación, era demasiado listo y se dispuso a entrar a su salón de clases y lo primero que vio al entrar fue a un chico que no conocía de gorro azul con un pompo amarillo sentado en su asiento, recostado sobre la mesa tratando de dormir

-este es mi lugar- se dirigió a aquel chico con un semblante serio y los brazos cruzados

-me importa una mierda, hay muchos lugares a tu alrededor puedes sentarte en el que gustes- el otro chico no le prestó mucha atención, sin mirarlo a la cara, y en lugar de eso simplemente le mostró el dedo medio en señal de que se jodiera.

Esto hizo enojar sin duda mucho a Broflovski, nadie… repito NADIE le habla así a Broflovski y se sale libre, siendo que este tiene una actitud un tanto… explosiva.

-este es mi lugar, así que, haz el favor de quitar tu jodido culo de él y lárgate a otro sitio- trataba de mantener la calma

-oblígame- al decir esto volteo a verlo a los ojos, con una expresión desafiante

Ok… esto sí que encabrono a Kyle quien estuvo a punto de empezar la tercera guerra mundial cuando de repente un grito los detuvo

-¡g... gah! ¡No peleen por favor! El… el profesor está a punto de entrar podrían... me… meterse en problemas- un chico rubio y algo tembloroso estaba preocupado por lo que estaba contemplando.

-tú no te me…- no pudo terminar su frase el pelirrojo porque el chico azabache lo interrumpió

-tienes toda la razón pequeño, ¿por cierto, cuál es tu nombre? ¿Vienes seguido por aquí?- el azabache se dirigía al rubio con una mueca tonta tratando de aparentar inocencia e ignorando al pelirrojo

El rubio no entendió así que solo contesto lo que creía conveniente

-t… todos me llaman Tweek y… y bueno… esta es la escuela, tengo que venir todos los días, ¡aunque eso es demasiada presión!- esto último lo expreso preocupado

El pelirrojo se molesto, porque de repente con quien estaba discutiendo cambio la conversación a propósito para dejarlo fuera de esta y ahora lo estaba ignorando, pero no pudo decir nada porque el profesor de filosofía había entrado pidiéndoles a todos tomar asiento

-buenos días jóvenes, espero todos estén haciendo su proyecto, no olviden que es para la próxima semana- el profesor sonrió a la clase dejando las cosas en su lugar

Todos se habían sentado, excepto Kyle, quien se negaba a sentarse en otro lugar que no fuese su lugar

-Kyle, ¿podrías tomar asiento?- pidió amablemente el profesor Marsh, realmente sabía como disimular y fingir que nada pasaba con su estudiante.

Al instante la expresión de molesto cambio a una más tranquila, alegre y tierna.

-por supuesto, disculpe que lo haya interrumpido- tenía una linda sonrisa, parecía que nunca hubiese discutido con el chico extraño que acababa de conocer, así que busco un asiento vacío y encontró uno justo delante de su asiento y por ende adelante del chico nuevo.

Por supuesto, esto no paso desapercibido por el chico nuevo, quien frunció el seño, pensando que seguramente era de esos tipos que parece que se portan bien pero que son malos (¿?).

-¡oh, casi lo olvido!- dijo de repente el profesor al notar que Kyle se sentaba en un lugar distinto al de siempre, debido a que alguien estaba ya ocupando el suyo –tenemos un alumno nuevo, por favor joven…- con una pequeña pausa al final, ya que no sabía su apellido

-…Tucker- dijo el otro sin mucho interés desde su lugar

-por favor señor Tucker, ¿por qué no viene para acá enfrente y nos habla un poco de usted?- el profesor Marsh no era como los otros profesores, el siempre andaba con un buen ánimo, bromeaba en clases, tocaba varios instrumentos y era muy listo siempre sabía que decir, tenía una voz bastante masculina y alguna vez había cantado para sus alumnos, además era muy guapo, así que no era sorpresa que muchas alumnas estuvieran enamoradas de él, pero nadie debía dejar llevarse por las apariencias.

El chico del gorro azul se levanto pesadamente de su lugar mientras todos lo seguían con la mirada y este dirigió su vista hacia el pelirrojo quien le dirigió una mirada de "púdrete" y luego desvió su mirada hacia el otro rubio quien solo sonrió lo que hizo que el azabache le soltara un pequeño guiño.

-hola soy Craig Tucker, llámenme Craig, eso es todo- hablo con una voz bastante fría

-bien señor Tucker, porque no nos habla un poco de usted, como de donde viene, porque está aquí, si tiene algún sueño, algo sobre usted- el profesor trataba de sacarle algo mas a ese chico que sin duda parecía agresivo

-de otra escuela, porque si no, y tengo una mascota, eso es todo, ¿puedo irme a mi lugar?- parecía realmente desinteresado en lo que decía, el profesor no quiso rendirse, quería que todos pudieran conocer mejor al chico, después de todo no hay que juzgar a un libro por su portada, quizás este chico que lucia amenazante, quizás… solo quizás en el fondo era un pequeño conejito asustado que pretendía ser un león, ya que estaba en zona desconocida y no conocía a nadie y el profesor quería verlo socializando pronto con los demás, porque sentirse solo no es nada bonito, todo eso paso por la cabeza del profesor en un instante.

-una mascota, valla interesante, ¿te molestaría contarle a la clase sobre tu macota?-todos veían como el profesor hacia lo posible por sacarle palabras a este chico, Kyle simplemente frunció el seño, ver a su profesor querer lidiar con ese vándalo le jodia, después de todo el y el chico nuevo no tuvieron un buen comienzo.

El joven Tucker soltó un suspiro, sabía que ese idiota profesor no se rendiría hasta que dijera al menos algo productivo –bien… es un conejillo de indias… llamado strippers y lo he tenido conmigo desde hace un tiempo, ¿ya puedo irme a sentar?- al decir lo último se notaba la molestía en su voz, así que al profesor no le quedo de otra más que dejarlo ir.

Las clases continuaron con normalidad, a la hora del descanso Kyle fue uno de los primeros en salir del salón, tenía que ir a buscar al profesor Marsh, quien había salido hace unas horas, ya que su clases de filosofía era la primera clase de ese día.

-hey idiota, no sabía que eras bipolar, ya que…- no pudo terminar su oración Tucker ya que cuando se dio cuenta el pelirrojo había salido por la puerta -… hijo de puta- soltó enfadado, no es que le importara, simplemente que él había sido la primera persona con la que había entablado una charla así que mejor volteo a ver a donde se encontraba su segunda opción, a cierto rubiecillo tembloroso quien se encontraba buscando algo en su mochila y que unos instantes después saco, era un termo de café, se sirvió un poco y soltó un pequeño suspiro de alivio y al instante otro rubio con expresión más aniñada se le acerco al tembloroso y lo saludo, estos hablaron un poco y de repente volteo a ver a donde estaba cierto azabache quien los observaba… este al notar la mirada de los rubios sobre el desvió la mirada rápidamente, no es como si no tuviera nada que hacer, pero ser el nuevo es difícil, y el contacto social es… complicado, volteo a ver de reojo a los rubios quienes sonrieron y se acercaron al chico nuevo.

-hey, sé que no has de tener amigos, nosotros podemos ser tus amigos- oh si… definitivamente que dos lindos rubios de rostros angelicales se te acerquen y te propongan un trío era genial, pero este no era el caso.

-claro- soltó fingiendo que no le importaba en absoluto, creía que pasaría al menos una semana antes de poder tener contacto con personas, debido a su actitud, forma de actuar y apariencia de chico rudo, lo impresionante era que quienes le hablaban eran chicos vulnerables y lindos, no es que le parecieran lindos los hombres, realmente no le importaba si era hombre o mujer, simplemente con tener la apariencia de poder ser dominando era más que suficiente para él, Tucker no discriminaba si era hombre o mujer, ambos eran iguales, siempre y cuando se dejaran follar, y esos chicos tenían cara de "yo no doy, a mi me dan" así que más afortunado no pudo sentirse en ese momento al tener a dos lindas criaturitas conviviendo con él, contándole sobre la escuela, los profesores y esas cosas.

No muy lejos de allí se encontraba un pelirrojo caminando apresurado con una sonrisa en los labios, estaba buscando a su profesor, lo busco por todos lados.

-hey bebe, ¿no has visto al profesor Marsh? Es que necesito que me haga un favor- una sonrisa más inocente y mejor disimulada nadie la podía fingir mejor que el

-oh mi amor, claro, lo vi en el patio, ¿pero, porque mejor no te quedas conmigo un momento y hablamos sobre cualquier cosa? Sabes, le he echado el ojo a ese lindo trasero que tienes-coqueteaba descaradamente una rubia de buena figura y muy bella, si se tuviera que describir con una palabra seria sexy

El pelirrojo solo sonrió pero no le hizo mucho caso ya que en su mente solo estaba su profesor de filosofía con quien ya había compartido tantos momentos, que aunque fueran solo para darle placer, los disfrutaba y recordaba con cariño.

Así que se fue corriendo al patio y lo vio, estaba sentado en una de las bancas del colegio que se encontraba debajo de un árbol, ese era un lugar muy fresco y lindo, se encontraba platicando con una chica terriblemente linda, cabello lacio, hermoso y negro, bella figura, ojos soñadores y una cara de ángel, joder, y con una sonrisa única y bella; eso hizo que se detuviera antes de llegar o que se dieran cuenta de su presencia, ellos platicaban animadamente, si alguien más los viera juntos pensaría "valla, que hermosa pareja" pero el pelirrojo no era alguien más, sintió una pequeña presión en el pecho cuando noto que la chica reía por alguna especie de chiste que le había contado su acompañante, quien al hacer reír a la chica simplemente la abrazo juguetonamente, y esto hizo que la chica se acercara a él y le diera un pequeño beso en los labios, ¡maldición! Eran la pareja más perfecta y bella que jamás haya visto en toda su maldita vida, más bella que cualquiera que haya visto en la tele o cualquier revista, parecía que los habían creado el uno para el otro, ver ese beso… de alguna forma… le destruyo, pero más al notar como la chica presumía su anillo de compromiso y lo juntaba con el de su prometido para poder verlos mejor, definitivamente lo del compromiso ya no era ninguna broma, ni táctica para alejarse de su alumno, esto… iba en serio.

El pelirrojo quedo destruido en ese pequeño instante, el estar parado enfrente de la pareja no paso desapercibido, pronto el profesor se dio cuenta de la presencia del pelirrojo y al notarlo, una pequeña sonrisa se formo en sus labios una demasiada bien disimulada, que solo el pelirrojo pudo notar, no era una dulce sonrisa, era todo lo contrario, como queriendo decirle "¿no te lo dije?" y paso seguidamente a tomar a su prometida desprevenida y besarla de una forma bastante apasionada, sin duda… estaba lastimando al chico a propósito.

Kyle no dijo nada, simplemente dio la media vuelta y me marcho del lugar, por supuesto, disimulando lo que sentía en ese instante en su interior, estaba regresando al salón de clases

-hey chico del lindo trasero, ¿a dónde vas, No ibas a ir a ver al profesor?- la misma rubia de hace ratos le pregunto a Kyle, quien iba algo distraído

-este… si, pero esta algo ocupado, no deseo… molestar- fingía lo mas que podía una sonrisa

-¡oh! ¿Viste a la chica? ¿¡Acaso no hacen la pareja más linda del universo! Por supuesto después de tú y yo- la chica se encontraba realmente alegre

Lo que dijo bebe hizo que a Kyle le doliera mas, ya que lo que menos que quería era recordar lo que acababa de ver, así que solo decidió ignorar a la rubia y seguir su camino, entrando al salón y descubriendo a dos rubios platicando animadamente con un azabache, quien tenía a ambos rubios abrazados por los hombros, uno a cada lado y con una expresión de "¡oh mierda, Esto es vida!" pero por supuesto la presencia del pelirrojo no paso desapercibida y ambos rubios, que realmente no les molestaba que los tuvieran así ya que para ellos era algo tierno y nada malo, y por supuesto no sabían las intenciones del otro, voltearon a ver cuando Kyle entraba, tomaba sus cosas y salía del lugar sin expresión alguna en su rostro

-¿Kyle?- el pequeño Butters fue el único que se animo a preguntar por su compañero, pero este no contesto, y salió rápidamente del salón, lo que preocupo al chico así que simplemente, se dispuso a hacer algo, Kyle se miraba extraño y no podía dejarlo así, se disculpo con el rubio y su nuevo amigo, que ya consideraba amigo porque era muy cariñoso con él, y salió detrás del pelirrojo dejando a Tweek y Craig solos

"privacidad, dulce privacidad, aunque hacer el trío me hubiera encantado" pensaba el chico del gorro azul al ver como Kyle se iba y Butters iba detrás de él.

-c… creo que debería ir a ver qué pasa- el chico adicto al café quería acompañar a su amigo y ayudarlo a solucionar el problema

-no jovencito, tú te quedas conmigo- dicho esto lo jalo hacia el sentándolo sobre sus piernas –y bien pequeño Tweek, ¿cuál es tu secreto?

-s… ¿secreto?- el chico temblaba, pero no era de miedo ni nada, de por si Tweek siempre temblaba, era exquisitamente adorable.

-sí, para ser tan… lindo- esto hizo que el joven Tweek se sonrojara, pero no se levanto de su lugar, realmente no le molestaba estar sobre las piernas de su nuevo amigo.

Pero después de analizar la situación y el lugar en el que se encontraba Tweek se paro rápidamente completamente sonrojado

-y… yo… c… ¡creo que iré a ver a Butters!-ahora temblaba pero era por nervios, simplemente adorable, es lo único que podía pensar Tucker.

Después de todo ya no pudieron encontrar a Kyle, ni siquiera Butters quien había salido tras de él, al parecer lo perdió de vista, y decidió dejarlo ir cuando se dio cuenta de la presencia de alguien lo que provoco que decidiera regresar al salón de clases, tomo como excusa que ya era hora de entrar, y bueno… efectivamente ya era tarde, la hora de salida llego rápidamente y todos se fueron a sus respectivas casas, Butters fue el primero en irse, murmurando algo como "si no me voy pronto, el vendrá" y simplemente se fue corriendo así que eso dejo al pequeño Tweek solo de nuevo, y este solo se despidió de ambos con la excusa que debía hacer algunas cosas en el trabajo de sus padres, así que en su primer día de clases Tucker se marcho solo a casa, esperaba poder irse con el chico tembloroso y ligarlo un poco mas pero no pudo y se marcho, no tenía ganas de ir a casa así que decidió tomar el camino largo pasando por una tienda para comprar unos cigarrillos, quería fumar un poco, necesitaba un lugar donde descansar un rato mientras fumaba lo suficientemente despejado como para relajarse y pasar un buen rato y sin más se dirigió a un pequeño lago, era un lindo lugar, así que solo llego ansioso para poder probar de ese adictivo tabaco.

Se sentó en un lugar enfrente del lago, para ser un lugar bastante frío y siempre lleno de nieve… el lago no está congelado, prendió su cigarro y dio una calada, al fin podía sentir ese tibio humo invadir sus pulmones, al cabo de unos momentos se dio cuenta que no estaba solo, un chico pelirrojo se encontraba cerca del lago tirando unas piedritas al agua, se le veía bastante pensativo, pero muy desanimado.

Así que sigilosamente se acerco hacia el por atrás

-realmente eres un chico bipolar, primero enojado, luego feliz y ahora triste- su monótona y fría voz llamo la atención del pelirrojo, pero este lo vio por un momento, su semblante triste no había cambiado, pero al notar que Craig se había dado cuenta de su estado cambio por completo su expresión a una enojada.

lololololololololo

Continuara…

oh yeah! aprendi la leccion y lo hice mas largo... agradecimientos especiales a mi esposo... quien lo arreglo para mi ;)