Los días pasaron y todo seguía como si nada hubiera sucedido, sus miradas se clavaban cada que llegaba a la oficina, como la luminosidad del universo, sus risas picaras entre ellos, nadie se daba cuenta, eran realmente cautelosos en eso.

Seiya le enviaba señales de que fuera a su oficina, pero Serena le decía que no era buena idea y el chico se marcha, un rato después de estar ya un poco desocupada, el chico le envio un mensaje a su correo.

-Señorita Serena necesito que venga de inmediato a mi oficina.-Taiki

-Si señor.

Serena llego y vio que su jefe le entrego unos cuantos documentos.

-¿Qué es esto señor?

-Quiero que ayudes al señor Kou en sus diseños.

- ¿Enserio?

-Si, has tenido mucho que hacer aquí y eres realmente eficiente.

-Pero que sucederá con usted señor.

-No te preocupes por mí, ya conseguiré una persona tan eficiente como tú.

Fueron directamente a la oficina de Seiya.

La peli azabache estaba un poco distraída con el aquel recuerdo que la chica rubia había olvidado en su escritorio.

Tocaron a la puerta y guardo rápidamente aquel objeto.

-Pase.

-Hola Seiya, hay algo que tengo que decirte.

- ¿Qué sucede?

-Últimamente he visto que has tenido demasiadas cosas por hacer.

-Si, no tengo espacio para nada, pero así es mi carrera y lo hago con la mejor disposición.

-Te traigo buenas noticias, te dare a la mejor de mis asistentes.

-Te refieres a...

Taiki no lo dejo terminar cuando vio a su grandiosa amante.

-Te presento a Serena Tsukino, mi mejor asistente.

-Es un gusto conocerte Serena.

-Lo mismo dijo Señor Kou.

-Por favor dime Seiya, no me gustan las formalidades.

-Bien señor.

-Espero te agrade trabajar y veas que es muy eficiente.

-Eso no lo dudes. -Dijo esto último acompañándolo a la puerta.

Serena estaba totalmente estática de saber que ahora estaría todo el tiempo con aquel hombre que la había hecho suya.

-Escucha yo no tuve nada que ver con esto.-Seiya

-Desde luego que lo se, me tomo realmente de sorpresa.

-¿Hace cuanto que no estamos juntos?

-Por favor aquí no, seguro nos descubren de inmediato.

-¿Aqui en este sitio apartado de la empresa? Claro que no, ya lo comprobe.

-¿Osea que has traido a mas chicas aquí? ¿Ya has estado con ellas?

-¿Qué? Claro que no, se que me coquetean y se visten realmente candentes, pero desde que entraste a trabajar aquí tenia siempre la excusa perfecta de verte aunque sea de lejos.

-¿Me estas queriendo decir que soy la primera en tu vida tambien?

-Si, mi amado bombon, nadie mas que ti a saboreado a este delicioso chocolate blanco que te encanta.

-No digas esas cosas Seiya, mejor vamos a trabajar.

-Por supuesto, después de hacerte nuevamente mia.

Le da vuelta y la toma fuertemente sientiendo como un escalofrío le recorre la nuca arrasando las fronteras de la contención. No puede resistirse a los encantos de su chico, mientras el percibe como ella tiembla de deseo.

Serena lo mira con un rostro es angelical, cálido y morboso. Seiya la mira detenidamente mientras piensa de donde habria salido tanta belleza, comienza a desabrochar la camisa de esta poco a poco besandola.

Su falda negra y aterciopelada consigue que las manos disfruten de la suavidad que acompaña a sus curvas vertiginosamente redondeadas, esta a punto de perder la cabeza...

Seiya la cojo con fuerza y la sube a horcajadas sobre el. Los labios de Serena ansían tanto los de Seiya que tus besos se traducen a mordiscos como si quisieran hablar un idioma que desconocen. Agarrada de su cuello y ríe cuando las manos de Seiya acarician su sexo humedecido.

De nuevo Serena insiste que no deben hacerlo, pero esta vez sin el uso de su lengua. Esa lengua que tanto desea Seiya, que se pasee por su miembro que suspira a gritos liberarse de su encarcelamiento.

La mente planea un motín para que se escape de esa cárcel de rejas vaqueras.

La mano derecha de Seiya vuelve a presionar su sexo con movimientos fuertes y rápidos.

La música empieza a sonar con los gemidos de Serena , pero el simplemente la besa para que nadie los oiga si están cerca.

—Estás loco, no podemos hacer nada aquí, no quiero que nos pillen

—No me apetece compartir tus gemidos con nadie. Son música celestial para mí. Pero no te preocupes por eso, yo me encargaré de que consigas contenerlos

—Me estás exitando, pero no vamos a hacer nada, así que para...

Sus pies vuelven a posarse sobre el suelo, pero su mirada le ha robado el fuego al mismísimo infierno. Se acerca a Serena restregando su erección sobre su cuerpo. Su respiración pisa lentamente el acelerador.

—Quiero estar dentro de ti. Quiero ver como tu cara se desdibuja y me muestra la liberación de tu deseo contenido por varios dias ya.

—Te odio... ¡cállate ya!-Serena

—¿No te gusta que te haga saber lo mucho que me exitas? ¿O acaso no lo estás sintiendo?-Seiya

—Puffffff

—Te quiero toda para mí y ver cómo te penetro mientras me suplicas que te folle más y más fuerte.

—Por favor Seiya no quiero tener problemas, vamos a seguir trabajando.

SEIYA

La tumbo en el sofá de su o me acuesto encima de ella. Una suma de sensaciones cambiantes arrasan mi cuerpo y necesito sentirme un solo ser dentro de ella. Pido a súplicas al mismo diablo arrancar esa falta y arrojarla lejos de ella. Necesito saborear su sexo con mi lengua y presionar sobre él mientras siento su manos enredadas en mi pelo.

—¡Quiero saborearte toda! Empezando por aquí... –Le digo con voz entrecortada por culpa de mi aliento acelerado y presiono en su miembro con mis manos.

—¿Así? ¿Justo por ahí? —me dice con su sonrisa traviesa y juguetona

—Sí, aunque no voy a conformarme con eso. Vas a tener que aguantar el suplicio de mi miembro entrando y saliendo ella mirandome a los ojos

Empiezo a moverme sobre ella, golpeando mi erección sobre su sexo con la ropa puesta. Sus manos se apoyan en mi espalda y comienza a gemir ruidosamente. Tiene unos labios carnosos y dulces que aprisiono con mis manos para que no se desate en un escándalo.

—No me obligues a amordazarte preciosa —le digo con un tono provocador y desafiante

—Deja de hacer eso o me voy a correr con la ropa puesta

—¿Quién te ha dicho que no sean precisamente esas mis intenciones? Ya estoy deseando ver cómo lo haces...

Su mirada empieza a mezclar el deseo y la ternura mientras su excitación se apodera de todo su ser.

Mis palabras no hacen más que excitarla más y más.

Mi mano se mantiene como fiel censuradora de sus gemidos, hasta que finalmente cierra sus ojos y libera un fuerte suspiro.

Serena

—¿Te has corrido preciosa?-Me dice exitado y saboreandome

—Sabes muy bien que sí —le digo enterneciéndome con una sonrisa cariñosa

—No me parece demasiado justo que tú te hayas lucrado de mis servicios amorosos para liberarte y que yo me quede aprisionado en mis deseos.

—Haberlo pensado antes muñeco, ya te he dicho que no íbamos a hacer nada aquí.

—¿Estás segura de ello?

Subo su camiseta y empiezo a besar su abdomen mientras lo acaricio firmemente con mis manos. No puedo contener mi apetito y empiezan a gobernarme mis deseos.

Seiya

Por un momento creo que hacerle el amor no sería suficiente para mí.

La suavidad de su piel y su agradable sabor me cautivan cada vez más y más fuerte.

—Déjame entrar dentro de ti, aunque solo sea un poquito. Quiero sentirte. No armaremos ningún escándalo.

—Puffff, no sé yo si fiarme de mi misma -Me dice revelando su gran excitación a pesar de su orgasmo primerizo

Nos reincorporamos y empezamos a besarnos. Mi excitación me lleva como barco a la deriva y no espero a que me quite la ropa sino que yo mismo me desprendo de ella. Tras mirarme a los ojos y dedicarme una sonrisa traviesa, se arrodilla en el sofá y se lleva mi miembro hacia su boca.

Sus labios son carnosos y su lengua danza amablemente por mi miembro sumergiéndome en un océano de placer.

Contemplo su preciosa carita mientras me la chupa primero suave y delicadamente y luego más rápida e intensamente. No puedo evitar mover mi cuerpo al son que marca su boca como una directora de orquesta.

La detengo y le doy un beso que sabe a agradecimiento por el placer que ha decidido otorgarme por su cuenta. Su ropa cae al suelo desde mis manos, abro sus piernas y comienzo a penetrarla con insistencia.

—No te puedes ni imaginar las ganas que tenía de volver a estar dentro de ti —le susurro al oído mientras sus ojos se pierden navegantes en el techo de la habitación

—Tranquilo, estoy más que encantada de recibirte

Serena

Pone sus manos sobre sus grandes senos que apenas pueden sostenerlas enteras mientras sigo moviendome y gimiendo sobre el. Estaba totalmente empapada. Mientras nos miramos llenos de pasión no podemos evitar sonreírnos y reírnos como tontos.

—Contemplar tu cuerpo es todo un deleite de la naturaleza. Como me ponen tus senos amor.

—¿¿Ah, sí?? Pues disfrútalo bien, quién sabe cuándo será la próxima vez...

—¿Qué estás pensando en dejarme en barbecho una temporada?

—Sí, aunque dudo que vaya a poder resistirme a tus insinuaciones

—¿Es que no eres lo suficientemente fuerte como para aguantarlas?

—Los hechos hablando por sí solos...

Tras llegar a mi tercer orgasmo le pido que se corra y que la mire fijamente mientras lo hago. Yo sencillamente obedezco...

-No sabes cuanto te amo, eso jamas va a cambiar.

-Yo jamas había pensado en tener algo serio con alguien.

-Pues ese alguien soy yo y nada mas a impedir que nos separemos, tu eres la chica que amo.

-Te amo tambien...Pero ahora volvamos a trabajar.

-De acuerdo, pero solo un beso mas.

Un rato después continuaron sus labores dándose pequeñas caricias que los distraían por momentos, sin darse cuenta que había alguien cerca observando cada detalle. Taiki