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Antes de empezar el capítulo quiero aclarar algo. El texto que está en cursiva es para acciones que sucedieron en el pasado, como flashbacks. Solo quería aclarar eso, sin más rodeos aquí el capítulo.
Capítulo 26: Confesión
"Miren, parece que está despertando."
"Uff, que bien. Ya me estaba preocupando"
Sakura observó como Naruto abría los ojos, revelando unos ojos azules como el cielo. Por un momento se preguntó por qué sus ojos habían cambiado de color, pero al final decidió guardarse la pregunta para después. Habían cosas más importantes de qué hablar después de todo.
"¡Capitán!" escuchó a Suigetsu gritar. Sakura no entendía como el chico podía tener tanta energía después de todo lo que había pasado. Sentía un poco de envidia.
"¡Suigetsu! ¡Todos! Jeje, no saben cuánto me alegra que estén bien." le respondió Naruto.
"A nosotros también nos alegra que usted esté bien."
Por su parte Sakura miró a Naruto con una expresión frustrada. Estaba realmente cansada por todo lo que había sucedido. La fiebre del infierno fue neutralizada, Komura fue capturado, se firmó un acuerdo entre los leales y rebeldes, se eligió un nuevo Mizukage y para terminar finalmente había aceptado sus sentimientos.
Acababa de contarle todo eso a Kakashi, y ahora que Naruto despertó ella tendría que contarlo todo de nuevo ¡desde el principio!
Kakashi pareció notar su expresión cansada, pues él dio un paso adelante tomando control de la situación.
"Oh, pero no se ponga muy cómodo aún capitán, porque tenemos mucho que contarle." Naruto alzó una ceja.
"¿Sucedió algo malo?" preguntó mientras miraba las expresiones de sus Nakamas por alguna pista.
"Bueno, eso depende de como usted lo vea." respondió en tono de broma.
Naruto solo torció su boca.
"Bueno venga ya hombre, no me dejes en el suspenso y cuéntame que pasó." Kakashi suspiró y se puso serio. Parece que el momento de las bromas había acabado.
"El consejo lo ha nominado como Mizukage. En este momento están esperando su respuesta en la mansión de gobierno." los ojos de Naruto se abrieron como platos.
"¿A mi? Espera, espera… ¿No eligieron a Mei?" preguntó pero Sakura solo negó con la cabeza.
"Fue debatido en la reunión, pero al final usted fue declarado como el mejor candidato." Naruto puso una cara de confusión.
"¿Reunión? ¿Qué reunión?" preguntó confundido.
"Kakashi y usted han estado dormidos por tres días. Mientras dormían pasaron muchas cosas, entre ellas la reunión que se llevó a cabo esta mañana." le respondió Sakura.
Naruto cerró sus ojos por un momento para procesar la información. Ser Mizukage no estaba en sus planes cuando puso pie en esta isla, pero la verdad es que esto le resultaba conveniente. Muy conveniente. Sonrió de medio lado.
"Je, quién lo diría. Venimos buscando una alianza y nos regalan la isla entera en bandeja de plata."
"Debería pensar con cuidado en su decisión, capitán. La isla no está en las mejores condiciones económicas." le reprendió Kakashi, pero Naruto solo agitó la mano despreocupadamente.
"No te preocupes, no es nada que el dinero de mi "querida" familia no pueda arreglar." obviamente se refería a los nobles.
"¿Y usted está seguro que aceptarán después de lo que les hizo?" preguntó el peliplata.
"Entonces les haré una oferta que no pueden negar." respondió el rubio capitán portando una sonrisa astuta. Kakashi aceptó sus palabras al notar la lógica de estas. Naruto era un hombre que mantenía un poder gigantesco sobre los nobles.
Sakura sin embargo seguía un poco escéptica sobre su decisión.
"¿Y qué hay de Mei? Ella no se veía feliz cuando tú fuiste elegido como Mizukage, si usted acepta solo empeorara su humor." indicó la pelirosa. Naruto solo volvió a agitar su mano desinteresadamente.
"No te preocupes, ya se le pasará. Ella es ya es adulta, estoy seguro que puede lidiar con el hecho de ser mi subordinada." a los demás presentes les rodó una gotita estilo anime por sus cabezas. Las discusiones que Naruto y Mei tenían por el liderazgo de su alianza eran famosas entre los rebeldes.
Si solo Naruto supiera que el asunto no era tan simple...
En un lugar oscuro bajo la capital de Kiri, donde la humedad calaba hasta los huesos y la luz del sol no llegaba, se encontraba la mencionada Terumi Mei. El lugar no era otro que la cárcel general de Kiri.
Se estarán preguntando ¿Por qué se encontraba la pelirroja en la cárcel? No, ella no había sido encarcelada ni nada por el estilo. Ella venía por otra razón: visitar a uno de los prisioneros. En específico al ex-Mizukage, Komura.
El susodicho no tardó mucho en notar a la pelirroja.
"Vaya vaya, ¿qué tenemos aquí? ¿Acaso has venido a burlarte? ¿Vas a presumir como ahora eres la nueva Mizukage? Porque si es así estás perdiendo tu tiempo. El puesto de Mizukage ya no me interesa. Después de todo, yo ya he cumplido mi rol en la protección de Kiri."
Mei se quedó callada por un momento, pensando en cómo responder.
"Yo no fui elegida como Mizukage." dijo después de un silencio. Ante la revelación Komura alzó una ceja.
"¿No? ¿Entonces quién fue elegido? ¿Ao? ¿Zabuza?..." Komura ganó una expresión burlesca. "...¿Mangetsu?"
La pelirroja palideció al imaginarse el país en manos del espadachín peliblanco. El país podría estar en guerra y lo único que el desgraciado espadachín haría es tener sexo con su compañera como si fueran conejos... Bueno, quizás estaba exagerando un poco, después de todo, ¿Quién podría tener sexo en medio de una guerra?
Si solo ella supiera…
"Jajajaja" la risa de Komura la devolvió a la realidad. Él reía animadamente, como alguien a quién le han contado el mejor chiste en su vida. Su risa la ponía de mal humor.
"¿Se puede saber qué es tan gracioso?" preguntó un poco mosqueada.
"Tu cara, por supuesto. Cualquiera diría que tu peor pesadilla es Mangetsu como Mizukage. ¡Te has puesto pálida como el papel! Jajajaja." Komura tardó un minuto entero en calmarse, y fue bueno que lo hizo, porque Mei parecía que lo iba a asesinar en cualquier momento.
Si, era en serio que su risa la ponía de mal humor.
"Déjame adivinar…" continuó el ex-Mizukage. "Uzumaki fue elegido como el nuevo Mizukage." Mei no pudo ocultar su expresión de sorpresa.
"¿Cómo te has enterado? ¡La decisión aún no se ha hecho pública!" el consejo no daría la noticia hasta que Naruto tomara su decisión.
Komura se tocó la sien con una expresión arrogante en su cara.
"La respuesta es obvia..." la expresión de Komura se tornó burlona. "...él es mejor que tú." declaró sin tabú, sus palabras y su risa derramaban burla como veneno en el corazón de Mei.
No era solo Komura el que se reía de ella, sino todos, los rebeldes, los leales, los ancianos, los piratas de Samsara y sobre todo… Naruto…
Furia. Lo único que Mei podía sentir era furia.
Se arremetió contra las barras de metal como una leona. En la ceguera de su furia olvidó completamente sus técnicas, en vez tratando de alcanzar a Komura con sus manos. ¡Lo despedazaría, apenas lo alcance lo despedazaría!
"¡¿Tú qué sabes?! ¡Solo eres un maldito dictador que usa el miedo para controlar a la gente!"
Komura solo siguió riendo como loco, lo que hizo que Mei enfureciera más.
"Por eso no fuiste elegida." Mei le lanzó una mirada de muerte, pero él solo la ignoró. "Mírate, perdiste completamente la cordura. Lo mismo pasó cuando liberé al Sanbi, en vez de buscar una solución simplemente te rendiste. Tú dejas que tus emociones dominen tus decisiones. Un líder no puede darse ese lujo. Un líder debe mantener la cabeza fría en todo momento, siempre con la meta en en mente. Tú, Terumi Mei, no eres una líder. Concuerdo totalmente con la decisión del consejo, no hay nadie mejor para el trabajo que Uzumaki."
Mei se quedó callada esta vez, pensando en sus palabras. Komura sin embargo no quería que la reunión se alargue más de lo necesario, así que rápidamente interrumpió sus pensamientos.
"Bueno, no creo que hayas venido aquí solo para contarme que Naruto fue elegido como Mizukage. Ve al grano y cuéntame qué es lo que quieres." dijo Komura. Mei no se acobardó.
"Tú mataste a Guren, aún cuando dijiste que la amabas. ¿Te arrepientes de ello?" esta vez Komura sí se sorprendió. ¿Había sido esta la razón de su visita? ¿Saber cómo se sentía? Por más que lo quiso evitar, una risa se escapó de sus labios.
"¿Vienes aquí para buscar consejo en el amor? No creo que yo sea la persona indicada para ello."
"Solo responde la maldita pregunta." bramó Mei, pero un pequeño sonrojo de vergüenza se podía notar en sus mejillas.
"Déjame adivinar. Tú estás en una situación parecida. ¿Como se llamaba?… ¿Utakata? el Jinchuriki, ¿no?" la respiración se quedó en la garganta de Mei.
"¿Cómo…?"
"¿Cómo lo sé? Cuando el Jinchuriki empezó a trabajar con los rebeldes yo me enteré. Decían que iban a usarlo para matarme a mí y el Sanbi. Jeje, recuerdo que cuando lo escuché me causó mucha risa. Ese joven ni siquiera podía controlar a su Bijuu. Era obvio que ustedes lo iban a sacrificar. Iban a liberar a su bijuu para que nos mataran. ¿Estoy en lo correcto?"
Mei desvío la mirada.
"Vaya, ¿quién lo diría? No pensé que lo tuvieras en tí, Mei. Tú sabes que cuando un bijuu es liberado su jinchuriki muere. Ibas a sacrificarlo por tus propias ambiciones."
"Yo no fui quien tomó esa decisión, ni siquiera era la líder en ese tiempo"
"Pero aún así cumpliste tus ordenes ¿No? Yo sé la historia que hubo entre ustedes dos. Se enamoraron. Pero tú elegiste a tu país en vez de a él. Él en respuesta escapa para salvar su vida, dejándote a ti sola e insegura de si habías tomado la decisión correcta." la sonrisa burlona regresó a la cara de Komura.
"¡Suficiente! ¡Responde la pregunta!" bramó Mei.
"No, no me arrepiento de matar a Guren." Mei se puso furiosa pero Komura siguió antes de que lo pudiera interrumpir. "Guren fue asesinada por un hombre malvado y sin corazón. Si me arrepintiera eso sería un insulto a su muerte. Yo no tengo derecho de arrepentirme." Komura bajó la mirada, como pensando en un pasado lejano. "Si estoy cumpliendo esta condena en la cárcel, es sobre todo por Guren. Este dolor que siento aquí en el pecho me acompañará por el resto de mi vida." la miró a los ojos.
"¿Es eso lo que querías oír?"
Mei se quedó callada. Después de un rato dio media vuelta y se fue.
Las celda volvió a quedar en silencio.
Sasuke pisó la arena y no pudo evitar dar un suspiro de alivio. El viaje había sido un desastre y al final habían tardado mucho más de lo que esperaban para llegar a la isla.
Choji vomitando cada tres minutos no ayudaba.
Culpaba de todo a su líder. De todos los equipos que pudo haberle asignado tuvo que escoger el más incompetente. Cabrón.
Al menos ya había llegado a Kiri, y por fin descubriría que estaba haciendo la enigmática pelirrosa. ¿Acaso era una traidora? ¿O quizás era leal pero simplemente no lo demostraba?
El secreto yacía detrás de la misteriosa niebla...
Dos días habían pasado desde que Naruto despertó. Ese mismo día él había aceptado el puesto de Mizukage. Los ancianos habían estado felices de su positiva y lo pusieron al tanto de la situación del país inmediatamente. Ciertamente no iba a ser fácil devolver el país a sus pies, pero estaba seguro que se las arreglaría.
Ahora Naruto se encontraba sentado en la oficina Mizukage, firmando documentos y encargándose del papeleo. No era fácil y era un poco tedioso, pero tampoco era tan malo como otras personas le habían dicho.
"Mizukage-sama, Sakura-san está aquí para verlo." dijo uno de sus secretarios.
"Déjala pasar." le contestó el rubio.
Mientras esperaba a la pelirrosa su mente divagaba al pasado. Esa pasada tarde en el hospital Kakashi le reveló algo que lo dejó estupefacto. Pasó de forma extraña, pero ahora los Samsara tenían un nuevo miembro, y vino de un lugar que nadie se esperaba...
"Capitán, aún hay algo que debo contarle." dijo Kakashi. Naruto solo suspiró.
"¿Ahora qué?"
"Pakkun a comido una akuma no mi." dijo el peliplata. Naruto entonces notó el Den-Den Mushi en el hombro de Kakashi. Haciendo memoria recordó que Kakashi lo había nombrado Pakkun, un hecho muy extraño pues era la primera vez que había visto que alguien le pusiera nombre a un Den-Den Mushi.
"¿A sí? ¿Y cómo sabes?" le preguntó Naruto curioso.
"Él me lo dijo." respondió Kakashi, como si fuera lo más obvio del mundo. Naruto estudió su expresión y determinó que el pirata peliplata estaba hablando en serio. Dando un suspiro se preparó para decirle la triste verdad.
"Kakashi, siento decirte esto, y comprendo que todos esos años encerrado como esclavo de los nobles te afectaron un poco, pero escúchame bien: Los Den-Den Mushi no hablan. Al menos no por sí solos." Naruto trató de usar el tono más gentil posible para convencerlo. No quería romperle el corazón, pero Kakashi tenía que entender que los animales como los Den-Den Mushi no podían hablar.
Pakkun no pensaba lo mismo.
"¡Hey, cabeza pincho! ¡¿Me estás diciendo mudo?! ¡Te he de informar que yo domino más de veinte idiomas, y con diferentes acentos!" la voz vino nada más y nada menos que del mismo Den-Den Mushi, Pakkun.
La habitación entera quedó en silencio.
Ciertamente había sido sorprendente, pero era verdad. El Den-Den Mushi llamado Pakkun podía hablar y comunicarse con los humanos por cuenta propia. Al parecer el astuto animal se había topado con una Akuma no mi después de la batalla de Kakashi contra Kushimaru. No sabía el nombre de la fruta del diablo, pero por lo que había podido deducir esta le otorga habilidades de comunicación a su usuario. ¿Qué tan fuerte eran esas habilidades? No lo sabía, pero Naruto tenía sus sospechas.
La puerta se abrió sacando a Naruto de sus pensamientos. Por ella entró Sakura, con una expresión que Naruto conocía bien. La pelirrosa le iba a pedir algo.
Se paró enfrente de él e hizo una reverencia.
"Buenas tardes, Mizukage-sama."
"¿Oh? ¿De dónde viene tanta formalidad?" le dijo divertido.
"Bueno, si alguien me escucha llamarte por tu nombre quizás les de un ataque. Todo el mundo parece adorarte en este país." respondió Sakura.
"¿Qué puedo decir? Soy un poco popular." luego sacó un chocolate de quién sabe dónde y le dio un mordisco.
"¿Un poco popular? Por favor, todo el mundo está hablando de ti. Incluso escuché algunas mujeres planeando seducirte." Sakura soltó una risita.
"Jajaja, les deseo suerte entonces, yo ya tengo alguien en quien estoy interesado."
"Vaya. Me pregunto quién puede ser… ¿Quizás cierta rebelde pelirroja?" Naruto alzó una ceja ante el comentario.
"¿Mei? No, qué va." dijo sin titubear.
"Ya veo, entonces tiene que ser la princesa Kuja." dedujo Sakura, aunque la verdad no estaba segura.
"Me conoces bien mi querida pelirrosa, pero no has venido a hablar de mi vida personal ¿No? Dime que deseas, tengo mucho papeleo que revisar y la tarde se me está quedando corta." inconscientemente Naruto le echó un vistazo al reloj. Pronto serían las 3 de la tarde y ya le estaba entrando hambre.
Por su parte Sakura tomó aire y se preparó para hacer su pedido. Discretamente lo miró de reojo, el destino de sus queridos hermanos sería decidido por la respuesta de este hombre.
"Yo… quiero pedirle algo muy importante." a la pelirrosa le costaba encontrar las palabras.
"Sakura, relájate y toma asiento. No hay razón para que estés nerviosa, puedes contarme lo que quieras."
La pelirrosa obedeció. Volvió a tomar aire y lo miró a la cara encontrándose con una expresión tranquila y de confianza. Sin darse cuenta sus miedos se disiparon.
"Tenías razón," comenzó. "no soy una médico de Nami no kuni. En realidad soy una espía de Konoha, y la mejor médico de ese lugar. Mi misión era contactar con el Mizukage para formar una alianza entre Konoha y Kiri, pero me encontré con una guerra entre rebeldes y leales así que nunca tuve la oportunidad."
"Pero ahora la tienes."
"No, no voy a ofrecerte la alianza." Naruto alzó una ceja. "Quiero escapar de Konoha, la verdad es que ese lugar me ha causado más sufrimiento que felicidad."
"Pero no puedes simplemente escapar…" dedujo el rubio. Sakura bajó la mirada.
"Así es… yo fui criada en un orfanato en medio de muchos niños, niños que yo considero mis hermanos. Vivíamos en la miseria pero siempre estuvimos juntos. Mi sueño era algún día hacerme cargo del orfanato, así algún día ayudaría a huérfanos así como me ayudaron a mi. Pero no estaba destinado a ser. Fui forzada a convertirme en una médico y espía para Konoha." su voz se rompió. "Los amenazaron a ellos, ¡A mis hermanos! Si yo no aceptaba…" Sakura tomó aire, pero algunas lágrimas se escaparon de sus ojos. "Quiero protegerlos, quiero sacarlos de ese infierno. Pero yo no tengo forma de hacerlo. Por favor… Naruto-sama..." Sakura se levantó de la silla y se arrodilló en el suelo.
"!Ayúdeme a rescatarlos!"
De repente la puerta se abrió de golpe y un pelinegro entró, interrumpiendo lo que Naruto iba a decir.
"Eso no se va a poder, Sakura."
La respiración de Sakura se trabo en su garganta.
"Sasuke…"
Un Uchiha se presentaba en frente del Mizukage...
El Sabio de los Océanos
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¿Quieren saber algo curioso? Yo tenía pensado hacer que Mei sea hermana de Komura y Yagura. El dato sería revelado en este capítulo, en la escena donde ellos conversan en la cárcel. Komura le diría como ellos se parecen en la forma de ser y le revelaría que ella era su hermana, pero al final decidí no poner la idea. ¿Mei hermana de Komura? ¿Ustedes qué piensan?
Por cierto, hice una corrección en el capítulo pasado. Era solo un pequeño error en el final del capítulo:
Pronto siete de las piratas más poderosas se reunirían.
Simplemente reemplacé las por los. Solo quería dejarles saber por si hubo confusión.
En fin, nos leemos en el próximo capítulo.
Fuck like hell and sleep well
R&R
