Cap. 3

Craig sonrió ante el rápido cambio de actitud de Kyle

-realmente si eres bipolar, rayos, mejor ni me acerco a ti- bromeaba un poco

-cállate estúpido, ¿qué mierdas haces aquí?- oh si, Kyle estaba encabronado nuevamente

-¿acaso no puede un amigo saludar?- al decir esto paso a tomar lugar al lado del bermejo, este solo lo miraba con un aura asesina

Tucker miro por un momento su expresión, se veía realmente molesto

-mira, no empezamos bien, lo sé, pero podemos empezar de nuevo, hola soy Tucker… mucho gusto… mmm rayos… definitivamente estas cosas no me dan… quizás por eso no tuve muchos amigos en mi otra escuela- esto lo decía con voz inexpresiva y tranquila. Pero Kyle no cambia su expresión.

-por cierto, estabas llorando… ¿estás bien?- al decir esto vio como Kyle desviaba la mirada

-¡claro que no, deja de decir estupideces!- la voz de Kyle empezó a temblar y sus ojos se volvieron a llenar de agua, y por supuesto no paso en absoluto desapercibido por Tucker.

-si estas llorando, no estás bien, si deseas puedes hablar conmigo- Tucker no era de esos que te ayudaban, pero siendo que el pelirrojo era su amigo, nada más que Kyle aun no estaba muy bien informado sobre su amistad, y además, de alguna forma daba pena

-no quiero hablar contigo, así que lárgate- alzó la voz, no quería escuchar a nadie.

-pero que necio- bufo Tucker –mira… solo quería animarte un poco, pero eres un jodido desagradecido, además…- Craig no pudo seguir porque cuando se dio cuenta el pelirrojo estaba marchándose, eso… encabrono a Craig…

-¡hey tu, hijo de puta! Te estoy hablando, solo quería animarte un poco y tu solo te comportas como un jodido pendejo- el trataba de ser amable, jamás había sido amable, no había motivos, pero ese jodido chico pelirrojo le había causado algo de pena y quería animarlo, pero así le trata, sin duda ese cabrón necesitaba una paliza, así que Tucker se levanto y se acerco a él completamente enojado y lo tomo del brazo.

-¡hey tu, solo quería ser amable, no es necesario que seas tan hijo de puta!- este lo tomo del brazo lo que hizo que Kyle voltease a verlo, y lo que Craig vio fue a un chico triste, lloraba, eso hizo sentirlo de alguna forma mal, así que en un descuido Kyle se soltó del agarre golpeando el brazo de quien lo estaba sosteniendo y sin más salió huyendo, sin poder disimular su tristeza.

Tucker solo lo vio partir

-pobrecillo- fue lo único que pudo decir al verlo, regresando a la realidad se dio cuenta que ese chico pelirrojo le había jodido la tarde, así que sin más decidió mejor irse, ya se estaba haciendo tarde, solo quería olvidar este día, que no fue tan malo, pero si algo extraño.

Ya era algo tarde el azabache se dirigía a su casa, cuando de repente un pequeño sollozo lo distrajo y miro a un pequeño rubio muy familiar, este al verlo se dirigió corriendo hacia él, el azabache no opuso resistencia y dejo que el pequeño rubio se le acercara, estaba ruborizado y se le veía inquieto,

"genial, solo es el primer día, y me toca ser psicólogo y consejero" –pensó al instante

-¿sucede algo?- se preocupo un poco, rayos… esta maldita ciudad lo estaba cambiando

-yo… ah… ¿podría irme contigo?- trataba de tranquilizarse, el azabache simplemente asintió y siguió su camino, el pequeño rubio miraba a los al redores algo atemorizado, Tucker lo miro de reojo y pudo notar enseguida que las ropas del chico estaban algo arrugadas, no quiso darle tantas vueltas y decidió ir a dejarlo hasta su casa, este le agradeció de mil maneras, y valla que tenía que hacerlo, su casa quedaba más lejos, esto jodio a Tucker, el no era amable, ¿qué mierdas le pasaba?

Llego a casa y se fue a su habitación, ya no quería saber nada.

Mientras tanto un joven rubio hablaba animadamente por teléfono.

-¡si, Es muy amable! Inclusive vino a dejarme hasta mi casa- rió un poco, después de eso noto la hora que era

-¡OH Jesús! Ya es muy tarde, hablamos mañana, adiós- dicho esto colgó, se lavo los dientes, apagó las luces y se dirigió a su cama, ya llevaba puesta su pijama en esos instantes así que no hubo necesidad de cambiarse, una vez en su cama se tapo.

Ya eran las 11 de la noche y mañana tenía que ir a la escuela, pero no podía dormir, había algo que no le permitía descansar, esa imagen no podría dejarle descansar.

Flash back

Había decidido irse antes, no quería encontrarse con cierta persona por error, así que simplemente tomo sus cosas y salió como pudo, esta vez decidió que no comería helado ni nada por el estilo, solamente llegaría a casa y se encerraría en su habitación, pero sus planes fueron interrumpidos, ya que al estar tan distraído pensando en que debería llegar pronto a casa, ni siquiera noto cuando pasaba cerca de un callejón y que alguien lo jalaba hacia él, esto sin duda lo saco por completo de sus pensamientos y lo trajo a su realidad.

Cuando estaba a punto de gritar sintió que alguien le tapaba la boca

-shhh… - un chico alto, bastante atractivo y rubio lo tenía contra una pared, con una encantadora sonrisa en sus labios, tapándole la boca al menor con una mano y con la otra llevándosela a la boca haciéndole una señal de que hiciera silencio.

El pequeño rubio se sobresalto al notar de quien se trataba

-mira, no alces la voz, solo deseo que hablemos un poco, ¿qué dices?- hacia la voz lo más dulce y suave posible, para tratar de no hacer que el pequeño se asustara, este asintió, ¿hablar? Eso no estaba mal, después de todo nunca le había permitido dejarlo hablar, así que una vez que sintió que el pequeño se había tranquilizado aparto la mano de su boca permitiéndole el habla, aun así el pequeño se sentía muy inseguro y temblaba

-p… porque… ¿por qué haces esto, N… no entiendes que… que no quiero saber nada de ti? Además… el beso… fue un accidente, sabes que yo no quería, incluso tenía los ojos vendados, y solo era un juego- su voz temblaba cada vez más, mientras veía como el otro chico lo miraba con la misma sonrisa de el principio.

-porque me gustas mucho, y no pienso dejarte ir tan fácil- dicho esto el menor estaba a punto de reclamar pero ya no pudo hacerlo porque sus labios estaban siendo sellados por los ajenos, el rubio mayor definitivamente no estaba siendo ni delicado ni tierno, y ni siquiera había pasado el suficiente tiempo después del beso porque empezó a tocarlo por sobre las ropas, si de por si sentirlo besándolo le dio miedo, sentir como lo tocaba le estaba dando pánico pero no tenía la suficiente fuerza para apartarlo así que simplemente hizo lo primero que se le ocurrió y mordió fuertemente el labio inferior del rubio mayor, lo cual hizo que este inmediatamente rompiera el beso por culpa del dolor y gracias a un descuido el pequeño rubio pudo zafarse y salir corriendo, Kenny solo lo miraba irse, a pesar de que su labio inferior estaba sangrando por la mordida, este simplemente sonreía, ya tenía un recuerdo de su pequeño.

Fin flash back

Después de rodar un poco sobre la cama, el pequeño Butters decidió dejar el tema por un lado, ya no quería saber nada de esto, así que simplemente se puso a pensar en cosas más agradables, como el trabajo de biología que moría por entregar, sobre la carta que le envió su novia Lexus hace apenas una semana, así de a poco empezó a quedarse dormido.

La mañana siguiente todo parecía muy normal, a excepción de que Kyle no había ido a la escuela, pero de allí todo había sido bastante normal, Craig creía que definitivamente ese lugar tenía un aire distinto, porque apenas era ya el segundo día y ya estaba rodeado de amigos, los dos pequeños rubios, que siempre le sonreían y otros dos compañeros mas, que eran amigos de los primeros, pero como dice el dicho: "los amigos de tus amigos son tus amigos" ahora ya eran un pequeño grupo de cinco personas, Craig, dos lindos y comestibles rubios, un chico de color bastante alto llamado Token, y otro castaño, llamado Clyde, que no era tan alto, pero bueno, da igual.

-Kyle no vino a la escuela, me pregunto si estará bien- el lindo Butters se mostraba preocupado ante la ausencia de su compañero, ya que este nunca faltaba

Todos estuvieron de acuerdo pero después perdió importancia ya que de alguna forma, los nuevos amigos de Tucker estaban bastante interesados en el, parecía un tipo bastante rudo y les llamo la atención que se hiciera amigo de dos chicos lindos, ¿tenía eso sentido? Claro que tenía sentido, siempre y cuando pensaras como Tucker, por supuesto… pensando no exactamente con la cabeza.

El día trascurrió de lo más normal y ya era la hora de la salida, Butters se miraba nervioso y no paso desapercibido por su amigo Tweek.

-Butters siempre se pone así… me preocupa, pero nunca me dice nada- comentaba en voz baja el chico rubio a el azabache del gorro azul

Tucker pensó por un momento y se acerco a Clyde le susurro algunas cosillas y este simplemente asintió

-hey Tweek, escuche un rumor por allí que tus padres tienen una cafetería, y no me importaría conocerlo, claro si es que tu quieres invitarme- Tucker se rascaba la nuca, prácticamente le estaba pidiendo al chico que lo invitara, pero este sonrió y le dijo que no habría problema, después de todo se sentía algo aliviado, cuando noto que Butters se ponía más tranquilo cuando Clyde se ofreció llevarlo a casa.

Camino a la cafetería pudieron reconocer a su profesor de filosofía quien iba muy animado de la mano con su prometida, mirando esto y aquello, después de eso la tarde había sido bastante normal, se quedo con Tweek en el negocio de sus padres hasta tarde y a la hora de cerrar los padres de Tweek decidieron ir y dejarlo en su casa.

El segundo día de clases y sentía que ya había socializado más que en toda su vida, de alguna forma se sentía… afortunado.

xXxXx

Kyle había decidido que no se sentía bien para ir a la escuela, el shock que había recibido un día anterior era demasiado fuerte y era algo que simplemente no puedes desechar de tu sistema tan fácil, estaba completamente deprimido, se sentía simplemente miserable, tenía que haberlo visto venir, pero estaba demasiado cegado como para siquiera notarlo, se repetía una y otra vez lo idiota que había sido.

No quería salir, no quería ver a nadie, no quería nada, solamente quedarse encerrado y morir, no sentía ánimos de nada, quería acordarse de los bonitos momentos que había vivido con su amado, pero ninguno de esos recuerdos era exactamente… bello, todos eran puras escenas de sexo consensuado, de él dejándose hacer todo lo que su profesor de filosofía deseara.

-necesito despejarme- fue lo único que dijo antes de salir de su habitación, no se sentía para nada bien, no quería hablar con nadie, era su primera experiencia amorosa, aunque hubiera sido con un hombre y mayor no significaba que no se haya enamorado, ya antes había tenido parejas, lindas novias con quien había compartido momentos, pero con ninguna sintió lo que sentía por ese hombre mayor, se sentía decepcionado de sí mismo por haberse dejado hacer lo que al otro le viniera en gana, quería olvidarse ya del asunto y decidió encender su reproductor y escuchar música.

Al día siguiente su madre no le permitió faltar, así que tuvo que ir, estaba completamente desanimado, entro al salón y encontró al chico del gorro azul, quien aparentemente ya le había quitado su lugar y ahora tenía que sentarse en frente de este, no tenia ánimos de discutir, así que solo hecho sus cosas en el asiento, se sentó en su respectivo nuevo lugar y se recostó sobre la mesa mientras su compañero de atrás solo lo miraba, no quería meterse en donde no le importaba, y menos si son problemas con chicos testarudos y necios que no se querían dejar ayudar, así que mejor decidió sacar su móvil y empezó a mensajear burradas con sus compañeros, lo cual era extraño, antes él consideraba que hablar con tus amigos por el móvil era la máxima expresión marica y estúpida, pero en ese momento no importaba, no había nadie que le hiciera comerse sus palabras, tuvo que aguardar el móvil cuando el profesor entro, primera hora: física matemática… eso no podía ser peor, estaban haciendo unos problemas, Tucker se encontraba con que primero tenía que resolver que rayos significaban todos esos signos raros, seguramente era un nuevo idioma, algún extraño idioma que se habían inventado para joderle el día.

Esa horrible hora paso, después venia algo de ciencias sociales, no estaba mal… además se le daba bien socializar, o al menos estaba teniendo suerte, esa hora acabo pronto, después llego filosofía.

Kyle en ese entonces se estremeció al ver al profesor entrar, después de todo no lo había visto desde aquella vez, que lo vio con su prometida, esas escenas entraron a su cabeza y agacho la mirada desanimado, su compañero de atrás lo noto, pero no le tomo tanta importancia.

-bien chicos, si bien recuerdan, como les dije ayer, hoy formaran equipos, para la próxima tarea, así que haré papelitos y ustedes vendrán a recogerlos- el profesor Marsh a comparación de Kyle, se miraba absolutamente y completamente normal, feliz, pero Kyle se miraba completamente desecho.

-¿Kyle, Estas bien? Te noto algo decaído- por supuesto, el estado de ánimo de Kyle no paso desapercibido, Marsh fingió una perfecta mueca de preocupación

Kyle solo levanto algo la vista ante la pregunta, se sentía mal, ¿Cómo podía decirle algo como eso? ¿Cómo podía simplemente no importarle? Así que sin previo aviso una pequeña lagrima rodó por su mejilla.

-¿señor Broflovski? Me está preocupando, ¿desea que lo acompañe a la enfermería, se siente mal?-sin duda Kyle estaba llamando la atención de la clase – señor Tucker, podría hacer el favor de llevar a Kyle a la enfermería, creo que no se siente bien-

Tucker solo maldijo mil veces por dentro al pendejo profesor, como rayos podía pedirle eso, apenas era su tercer día, y ya sabía que Kyle "Amargado" Broflovski, no era muy… simpático con él, así que por ello, y porque se había conseguido otros amigos, simplemente había decidido dejarlo, que se amargara la vida él solo, ya que en esos momento Tucker se sentía feliz, ya tenía amigos y le estaba yendo bien, y no quería que Kyle le arruinara otro lindo día de su "nueva" vida.

Pero no le quedo de otra más que levantarse y ofrecerle ayuda al pelirrojo ya que este no se movía de su lugar.

Kyle volteo a ver una vez más a su profesor, no quería estar allí, nunca antes había llorado, y ahora se estaba quebrando, como un niño pequeño, y no había forma de cambiarlo, así que por pie propio se paro y salió del salón, todos lo miraron y el azabache del gorro azul no le quedo de otra que salir atrás de él, ya que después de todo el "adorable" profesor Marsh le había pedido que lo llevara a la enfermería.

-jodido hijo de puta, como rayos se le ocurre mandarme a cuidar a este mocoso- se quejaba el azabache, cuando de repente muy cerca de allí logro ver al chico pelirrojo.

-hey tu, vamos a la enfermería- Craig cruzo los brazos… simplemente no quería lidiar con este chico tan problemático, pero no pudo decir nada más, porque este Kyle no resistió mas y comenzó a llorar.

Esto le impresionó a Tucker, ya aunque se había percatado su presencia este aun así comenzó a llorar, no se había hecho el fuerte, que no le importaba nada como la última vez, solamente lloraba.

-lo siento, ¿dije algo malo?- se disculpó, sabía que no había motivos pero aun así, se sintió mal por el chico, mientras este no le hacía caso y seguía llorando, tenía el corazón roto.

Craig no sabía qué rayos hacer, que se suponía que debía hacer en este tipo de situaciones. Tenía al chico pelirrojo llorando enfrente de él, pero no hacía nada, no sabía cómo actuar, así que simplemente avanzó y lo abrazó, recordando que Tweek decía que los abrazos de sus amigos le gustaban porque lo tranquilizaban, y Craig había aprovechado para abrazarlo muchas veces, no estaba seguro de que demonios hacia, solo quería dejar de ver llorar a aquel otro chico, ¡JODER! Este definitivamente no era Craig Tucker el chico más malandrín que alguien pudiera conocer, siempre rompiendo las reglas y valiéndole mierda los sentimientos de los demás.

-¿qué sucede?- una voz hizo que Tucker dejara de abrazarlo, pero Kyle de alguna forma se había aferrado a él llorando en su pecho, era el profesor Marsh, aparentemente se había preocupado por su alumno, o eso podría pensar cualquiera.

-¿que estaban haciendo?- su voz no sonaba a la voz normal de siempre, a la alegre voz de siempre, esta sonaba un poco mas enfada.

-solo llevo a Kyle a la enfermería, como usted me pidió- se defendió el otro sin mucha gana

-¿Por qué lo abrazabas?-

-¿hum?- esa pregunta sin duda le pareció extraña

Kyle no dijo nada, después de todo no podía decir nada y Craig… bueno Craig no entendía que mierdas pasaba, el solo hacia lo que creía mejor, lo único que sabía es que se encontraba entre el profesor y Kyle, por supuesto, en medio.

-como sea… lo llevare a la enfermería ahora- Tucker sentía como el animado profesor hijo de puta que tanto odiaba le dedicaba una mala mirada, pero que mierda, el mundo está patas para arriba.

-tranquilo, yo lo llevare, puedes regresar al salón-cambio rápidamente su expresión a la usual, sonriendo

-no hay problema, yo puedo- jalo al pelirrojo pero una mano lo detuvo

-he dicho que lo llevare yo, ahora regresa al salón- antes de poder decir algo ya se lo estaba llevando, y a Kyle se le miraba una expresión triste en el rostro.

Ahora bien, eso le intrigo a Tucker y tenía dos opciones, regresar al salón irse a ligar a Tweek y olvidarse de todo ó seguirlos, procurar que no lo vieran y ver que mierdas pasaba, por supuesto, todo esto con riesgo a algún reporte por estar fuera de clases o regaño del profesor y en el peor de los casos expulsión.

Después de meditarlo por unos segundos y ver que tanto el profesor como Kyle los estaba perdiendo decidió al final seguirlos, definitivamente se sentía el más afortunado del maldito planeta, no lo habían descubierto, el profesor llevo a Kyle al gimnasio…

-"se supone que irían a la enfermería, que extraño" -pensaba Tucker y se acercó lo suficiente como para poder escuchar lo que decían

Continuara

Asdsadasd 3