Serena

Estábamos en casa , tú y yo, sentados en el sofa, me pediste que fueramos a terminar lo que iniciamos en la oficina, yo sentada en tus piernas, ambos riendo por nada. Nos quedamos en silencio unos minutos, no sabíamos de que hablar, es lo usual siempre nos pasa.

Me abrazas por la cintura, acercándome aun más a ti, yo en respuesta te abrazo por el cuello, nos quedamos viéndonos a los ojos unos minutos hasta que tú decides besarme, tus labios tan dulces y finos, se movían con gran delicadeza sobre los míos.

Luego de estar unos minutos así, me dices que te espere en la cama, que debias contestar aquella llamada

Le respondo con una sonrisa y me levanto, y voy directamente a mi cuarto.

Seiya

Esa noche llevaba puesto el vestido negro, corto, que tanto me gusta.

-Hola Seiya

-¿Que haces llamandome?

-Solo espero que no estes donde creo que estas.

-¿De que hablas?

-Se muy bien que estas teniendo amorios con mi asistente.

-¿Que demonios estas diciendo?

-No te permitire que la lastimes como hiciste con la chica anterior.

-Taiki. aunque somos hermanos no me atreveria a mentirte. la amo de verdad. esa chica tiene algo especial.

-Seiya...

-Se que no me crees porque he sido siempre asi. pero te aseguro que esta chica no sera una mas de mi lista.

-Espero que eso sea real Seiya.

-Si realmente la amas dejala por esta noche y solo duerme a su lado.

-Pero hermano.

-Hasme caso, si estas en su casa no la hagas tuya de nuevo, simplemente duerman.

-Bien te hare caso.

Mi hermano Taiki tenia razon en eso.

Ella era una chica especial desde aquel dia en que la vi. debia dejar claro esto y cumplir mi reto.

Serena

Me dediqué a quitarme los zapatos y recostarme en mi lecho para esperarlo. Seiya se acerca a mí con una bella sonrisa y se sienta a mi lado.

-Estas Hermosa- Me dices y te respondo con un leve sonrojo.

Luego te depositas sobre mí, para continuar con tu beso, una de tus manos baja hacia mi pierna derecha, la cual acaricias suavemente, provocando que un leve gemido se escapa de mis labios, pero es callado con los tuyos.

Y así estuvimos unos minutos. Esa noche, no tenía mis piernas al natural, llevaba unas finas medias, las cuales decidiste quitar.

Dejaste mis labios para bajar a mis piernas y quitar "las molestas medias" (así le decías tú) que las cubría.

Comenzaste con la derecha, la ibas sacando de apoco e ibas besando cada rincón que quedaba al descubierto, no pude evitar soltar otro leve gemido ante esa acción y así continuaste hasta quitarla por completo, luego repetiste lo mismo con la otra. Luego de eso volviste a subir a mis labios y seguiste con las caricias, esta vez se notaban más fugases.

No decíamos palabra Alguna, nuestros ojos hablaban por nosotros, se notaba el amor, el deseo y la pasión en nuestras miradas. Nuestros besos se tornaban cada vez más apasionados, dejaron de ser aquellos besos tímidos de hace unos minutos.

Tus labios abandonaron los míos para bajar a mi cuello, conoces muy bien mi punto débil, sabes que adoro que beses mi cuello, fuiste bajando hasta mi pecho y luego volviste a subir hasta llegar nuevamente a mis labios. Luego ambas manos tuyas, comenzaron a subir mi vestido, sin preguntar entendía que era lo que deseabas, me senté frente a ti y te ayude a quitarme el vestido, para tirarlo en algún lugar de la habitación, quedando solo con la indumentaria que traía debajo.

Tú traías una hermosa camisa negra, mi favorita, a decir verdad. Esta vez yo me pose sobre ti, para ir quitando botón a botón tu camisa, y besar el hermoso torso que iba quedando al descubierto y así desapareció tu camisa, quedando junto a mi vestido. Luego para que todo sea parejo, decidiste quitarte el hermoso jeans negro que llevabas puesto, para luego retomar tu lugar. Pero esta vez, me tomaste e hiciste que me sentara frente a ti, mientras me besabas, acariciabas mi espalda hasta llegar al broche de mi sostén, el cual desprendiste y arrojaste al suelo, junto con las otras prendas, me tomaste de sorpresa, estaba más sonrojada que nunca, te quedaste observándome unos minutos.

-¿No te gusto? – Pregunté.

-No, me encantas- Respondiste, para luego volver a besarme y recostarme.

-Ahora solo disfruta- Me dijiste separándote de mis labios.

Comenzaste besando mi vientre y subiendo. Fuiste recorriendo cada centímetro de mí con tus labios, mi sonrojo era cada vez más notable. Y así entre besos y caricias nos decisimos de las últimas prendas que vestían nuestros cuerpos.

Antes de que comencemos con el acto tan esperado por ambos te susurre un pedido.

-Se dulce y bésame, no dejes de besarme- Te dije y así lo hiciste, fuiste dulce en cada momento, me besabas ahogando mis gemidos. Cuando pude liberarme de tus labios, entre suspiros te decía "Te Amo".

-También Te Amo- me decías a cada instante. Esa noche, no solo te entregaria mi cuerpo, sino mi alma, nuestras almas se entrelazarian en ese mágico momento.

Esa noche la luna estaba más brillante que nunca, yo después de ese mágico momento, caí rendida sobre tu pecho, tú me acariciabas dulcemente el pelo y me decías "Te Amo". Aunque parecía dormida, escuchaba lo que decías, y en un susurro, también te dije Te Amo...

Seiya la miro detenidamente.

-No quiero estar contigo asi.Pensaras que solo te amo solo por tener sexo.

-No, se que serias incapaz de hacer algo asi.

-Quiero que sepas que sin importar lo que suceda de ahora en adelante quiero que entiendas que no habra nadie mas a quien ame.

Serena lo beso y simplemente se acostaron abrazados el uno al otro.

Los dos llegaron juntos a la oficina

-Espero que no estes enfadado por lo que sucedio anoche.

-Claro que no mi bombon, mas bien tu eres la que estara enojada.

-Claro que no, me parece bien que no siempre tengamos relaciones, me agrado demasiado dormir a tu lado y sentir tu respiracion.

Seiya le beso -Fue algo magico, es la primera vez que estoy feliz asi contigo.

-¿Entonces no habias estado con nadie mas?

-Pues...

En ese instante el telefono sono y contesto. Serena simplente fue a organizar el trabajo que habia para ese dia.

Luego de un rato salio a hacer algunas diligencias.

-Serena perdoname. no eres la primera chica en mi vida.-Se recosto en el escritorio.

Serena fue a sacar algunas copias en su antiguo puesto cuando escucho a sus locas compañeras de trabajo muy desesperantes.

-Adivinen quien es la nueva asistente de el mas joven de los Kou.

-¿Tiene asistente?

-Si, al parecer quiere que alguien le ayude ya que siempre anda de coqueto con todos.

Saben que siempre conquista a las chicas y solo dura un tiempo hasta que se aburre y la deja. como la antigua secretaria del señor Taiki.

Serena se quedo estatica ante esto.

-Pero dinos quien es por favor.

-Bien se los dire, es la tontita que trabajaba muy duro con el señot Taiki

-Señorita Serena-Taiki

-¿Si señor Taiki?

Las chicas estaban espantadas de ver que la rubia habia escuchado y se fueron avergonzadas. Serena se hizo la que no habia escuchado.

-Necesito que me acompañe a una junta importante.

-Pero estoy demasiado ocupada con el Señor Seiya.

-Por favor, es algo importante que debes saber, de ello depende tu estadia en este lugar.

-De acuerdo. ire a avisarle a Seiya.

-No, ya le informe.

Las chicas notaron aquella reaccion y no dudaron en seguir con el chisme.

-Dejen de estar parloteando y diganme donde esta...la señorita Serena.

-Se acaba de ir con su hermano a quien sabe donde.

-¿Que? -Seiya salio corriendo.

-Parece que aqui se armara algo grande.

-Es evidente que hay un triangulo amoroso entre esos.

-No lo dudes.

Serena vio que Seiya la llamaba a su celular, pero prefirio no contestar.

-No puedo creer que mi hermano se haya acostado contigo.

-¿De que habla?

-Fuiste una mas de la lista.

-¿Que quiso decir con eso?

-Es evidente que no sabes nada, tu escuchaste lo que ellas dijeron en la oficina.

-Si

-Todo es verdad. mi hermano se acuesta con toda chica linda que se le atraviesa. La coquetea y despues la hace suya y finalmente la abandona.

-No puede ser cierto

-He tenido que despedir a cada una de esas secretarias por la misma razon. Te dire que es mejor que ya dejes ese romance con el y te prometo que estaras mejor.

-Pero señor Kou

-Quiero evitar que pases los mismos problemas, si deseas te envio a otra area donde no sepa donde estas.

-Si es una de sus ordenes lo hare.