Cap. 4

Tucker se encontraba sentado en el salón, pensando en lo que acababa de escuchar.

"genial, es mi tercer día de clases y… bueno… quien diría que me enteraría de algo como esto"- pensaba Tucker recostado sobre su asiento, cuando de repente la puerta del salón se abrió y entro el profesor, parecía estar buscando a alguien y lo encontró, buscaba al azabache con la mirada, efectivamente sus miradas se cruzaron, como queriendo descifrar viendo sus ojos si había sido él.

Flash back

Allí se encontraba Tucker, muy bien escondido, esperando saber qué rayos estaba pasando allí, no es que fuera de su incumbencia, el siempre había odiado meterse en problemas, pero como dicen, la curiosidad mato al gato.

Allí se encontraba el pequeño pelirrojo sollozando con la mirada baja, y a Marsh en frente de él, ninguno decía nada.

-por favor, no me hagas esto- el pelirrojo fue el primero en atreverse a decir algo

-yo, yo no quiero… alejarme- su voz tambaleaba, el otro permanecía callado y con un semblante neutral

-pero que mierda…- decía en voz baja Tucker, lo suficientemente baja como para que solamente él pudiera oírlo, realmente no comprendió nada.

-ya te dije, no se puede- si alguien viera al amado y querido profesor Marsh realmente no lo reconocería, voz estricta, actitud seria, definitivamente, ese no se parecía al que todos conocían, aunque para Craig no hubo mucha diferencia, realmente no lo conocía muy bien, al principio creyó que era un ñoño y cerebrito profesor, que solo se salvaba por ser algo atractivo, poco, pero no lo suficiente, al menos Craig no le encontraba atractivo, pero verlo tan serio le hizo cambiar de parecer y verle como alguien de cuidado.

-pero… esto es muy injusto… no me hagas esto, por favor… haré lo que tú me pidas… no me importa ser el segundo, ¡yo aun quiero estar contigo!- Kyle soltó más lagrimas al casi gritarle esto a Marsh quien a pesar de todo no cambiaba su seria actitud.

¿Escucho bien, El segundo? Pero que mierdas pasaba en este lugar, todo era tan extraño, lo sabía, jamás debió haberse mudado a South Park, había escuchado que cosas pasaban aquí, aunque de alguna forma las relaciones entre estudiantes y alumnos eran algo común, para él fue algo realmente sorprendente, eso de alguna forma le hicieron entender algunas cosillas, por supuesto, siguió atento a la charla, una charla tan deliciosa que simplemente no puedes perderte cada palabra.

-¿aun?- fue lo único que salió del mayor, quien al escuchar eso en sus labios se formo una pequeña sonrisa –pero Kyle, yo solo te hago sufrir, ¿no te importa?, sabes que seguiré lastimándote sin importar lo que pase- esto solo hizo que Kyle levantara la vista y vio sus inexpresivos ojos, como era posible que esos bellos ojos azules siempre llenos de vida lo mirasen de esa forma tan hostil, pero de alguna forma eso no asusto a Kyle, al contrario le hizo sonreír nuevamente y abrazarlo con mucha ternura

-no me importa, solo quiero estar contigo- las lágrimas seguían derramándose por sus mejillas mientras una frágil sonrisa se formaba en su rostro.

-¿aunque te lastime, te haga daño y te haga llorar?- al decir esto el profesor lo decía con la mayor tranquilidad posible, mientras con una mano le acariciaba la cabeza dulcemente

-aunque tenga que sufrir por el resto de mi vida-parecía que Kyle no sabía lo que estaba diciendo, después de todo parecía como cualquier enamorado que se ha obsesionado y que no media sus palabras, pero de alguna forma, este ya sabía lo que le esperaba.

-bien, porque si quieres seguir conmigo, tendrás que seguir algunas reglas- el profesor Marsh al decir esto aparto al pelirrojo y lo tomo de los hombros obligándolo a verlo a los ojos – ¿escuchaste bien? Quería apartarme de ti por tu bien, pero como veo que te gusta sufrir no me queda de otra- en ningún momento disimulo una no muy agradable sonrisa, aparentemente tenía demasiado cegado al pelirrojo.

-no me importa, solo quiero estar contigo- esas palabras fueron una especia de firma para un peligroso contrato al que ahora tenía que abstenerse, pero Kyle solamente sonrió de una forma bastante tierna, ya no estaba llorando mas, se sentía feliz porque podría volver a estar al lado de la persona que amaba.

Craig quien había estado escondido todo este tiempo escuchando aquella conversación simplemente quedo asombrado, después de todo, ¿Quién lo diría? El profesor Marsh quien estaba comprometido con una bella mujer sostenía relaciones sexuales ilícitas con un menor de edad, y no era chica, era un chico, realmente no hay que juzgar a un libro por la portada, después de todo… quien se hubiese imaginado que un gran ejemplo a seguir como Marsh fuese a hacer algo como eso, ¡no, jamás!

El chico del pompón amarillo decidió que ya había escuchado suficiente y decidió marcharse, esa conversación de alguna forma le revolvía el estomago, así que cuando se dispuso a regresar al salón, la suerte le jugó una mala pasada ya que paso tirando un bote de basura y sin duda eso hizo bastante ruido, el suficiente como para llamar la atención de los otros dos, así que sin pensarlo Craig corrió lo más rápido que pudo, por suerte no alcanzaron a verlo, e increíblemente a los pocos segundos ya había llegado al salón completamente agitado.

-h… hola, ¿estás bien?-Butters lo saludó alegremente

-s… si-Craig, quien aun recuperaba el aliento, como pudo trato de no parecer sospechoso, y solamente se fue a sentar a su lugar

Fin flash back

Era increíble lo que acababa de descubrir, se preguntaba si alguien más, aparte de él, sabría el secreto, y tener los acusadores ojos de su profesor sobre él, no era exactamente una linda experiencia.

-bien clase, Kyle ya está mucho mejor, solamente tenía un fuerte dolor de estomago, así que lo mandaron a casa, ¿ya ven? Deben cuidar mejor de su salud todos ustedes, uno nunca sabe- ponía su mejor sonrisa ante la clase y de repente volteo hacia donde se encontraba cierto chico de gorra azul buscando encontrar una mirada acusadora de parte de este, una mirada que le dijera que el profesor mentía y que sabía lo que realmente había pasado.

Toda la clase murmuraba acerca de lo que le había pasado a su compañero, todos se habían tragado la historia del profesor, Tucker sin embargo al sentir la mirada del profesor solo bajo la suya, sabía que si lo miraba de inmediato lo descubriría, así que fingió que le preguntaba a su compañero de atrás algo, lo último que quería era arruinar su nueva, perfecta y muy sociable vida por culpa de un escándalo como ese. Necesitaba alguna forma de quitar esa mirada de parte del profesor hacia su persona.

-bien clase, como ya les había mencionado, hace ratos antes de la interrupción, íbamos a formar equipos de dos personas- así todos la mitad de los alumnos estaban sacando papelitos para ver quién sería su compañero, Craig se acerco a la mesa del profesor quien lo miraba con una sonrisa bastante bien disimulada, Tucker se estremeció ante el contacto visual, ya que no quería ser descubierto, así que rápidamente desvió la vista y miro su papel como si fuese la cosa más maravillosa eh importante del planeta, pero cuando leyó el nombre, definitivamente era la cosa más maravillosa del planeta

-Tweek- pronunciaron los labios del azabache en un tono bastante alegre, lo cual le sorprendió a él mismo.

Algo más maravilloso no pudo haberle pasado, haría equipo con ese lindo niño, y no podía sentirse más feliz ante la idea de estar a solas en una habitación con él rubio indefenso y fácil de engañar.

-lo siento señor Tucker, pero me gustaría emparejarlo con alguien más, después de todo parece que ustedes se llevan bien y bueno… - esas palabras eran una sentencia de muerte para Craig –...así que me gustaría que usted fuese la pareja del joven Broflovski- Craig cambio su expresión, no quería creer lo que acababa de escuchar, ¿Qué tipo de plan era este?, ¿era un plan cierto? No debía olvidar que podría ser que Marsh lo hubiese descubierto, o simplemente por haber visto el abrazo pensara que eran muy buenos amigos y que quería que lo apoyara ya que no se sentía muy bien y no exactamente por un simple dolor de estomago, Tucker simplemente pensó en la segunda opción, era lo mejor para él, así que trato de actuar lo más normal eh indiferentemente posible.

-eh… claro, deseaba ir con Tweek, pero Kyle es mi amigo y pues me contó que tenía problemas y no quiero verlo triste- al instante se dio cuenta de su error, ya que… después de todo ¿qué le costaba a Stan preguntarle a Kyle sobre Craig? Absolutamente nada, y por tener tan cegado a Kyle sin duda lo desmentiría.

-me alegra escuchar eso, seguramente son muy buenos amigos a pesar de tener poco tiempo en conocerse- ese sin duda fue un golpe bajo para Tucker, no se conocían y era algo obvio

-sí, pero bueno, mejores amigos no somos, platicar y desahogar sus problemas con alguien es bueno, no importa cuánto tiempo le se conozcan- Craig trataba de decir algo inteligente, y esto no lo era tanto.

-¿usted cree? Pues me alegra por usted y más por Kyle, por encontrar un amigo como usted-esta era una de las peleas más difíciles que Craig había tenido sin duda en toda su vida, y no era exactamente una batalla física consistente en golpes, era algo más complicado y cada golpe era un punto menos para su ego, y Marsh aun no había recibido ningún golpe, sin embargo Craig estaba casi acabado.

-bien, me iré a sentar- Tucker ya no quería continuar con aquella batalla la cual estaba destinado a perder así que busco la retirada y se fue hasta su lugar.

-joven Tweek, usted ira con el joven Token- fue la única pareja que el profesor había formado, Craig estaba demasiado sumido en sus pensamientos

-"maldito cabrón hijo de puta, seguramente ya se dio cuenta y ahora va a joderme toda la existencia"-Craig estaba demasiado sumido en sus pensamientos, preocupado por haber sido descubierto, pero no debía estar completamente seguro de eso, ya que no era algo probable, pero tampoco era algo imposible.

"Al fin, mi hora favorita del día, la hora de salida"- Craig estaba más tranquilo, ya era hora de irse a casa, lo mejor de todo es que era viernes, no tendía que soportar la horrible cara de ese profesor por dos maravillosos días, más feliz no podría estar, así que decidió acercarse a sus amigos para celebrar, sorprendiendo primero a los rubios quienes platicaban acercándose por detrás abrazándolos por los hombros, uno a cada lado, como la primera vez.

-y bien chicos, hoy es viernes, ¿hay algo que quisieran hacer?- alzo la voz lo suficiente para que los otros dos, Token y Clyde pudieran escuchar.

Todos se miraron y Clyde fue el primero en hablar

-bueno pues, podríamos ir a tomar una soda-

-O podríamos ir a ver una película, he oído que hay una buena cartelera- el chico Black se apresuro a hablar.

-O podríamos ir a la cafetería de Tweek a comer gratis- el pequeño Butters sonrió tierna y juguetonamente tras haber hecho tal descarado comentario

-¡gah, Gratis, oh dios mío, nos dejaran en quiebra y tendré que vivir en la calle!- el pequeño y tembloroso Tweek contesto rápido, lo cual hizo que todos empezaran a reír, así que estuvo decidido, todos fueron con Tweek al trabajo de sus padres y efectivamente, por ser clientes especiales no les cobraron un quinto, a la hora de irse todos agarraron por su lado, excepto Tweek que se quedo con sus padres, y Clyde que se fue caminando al lado de Butters.

-hey Butters, Craig me comento algo, sobre que no debería dejarte andar solo, porque era peligroso- Clyde realmente sentía mucha curiosidad, se preocupaba mucho por su pequeño y adorable amigo

-e… este… yo… no es nada importante-Butters estaba muy nervioso, ¿cómo era eso que Craig le había dicho eso a Clyde?, se supone que nadie sabía sobre su "problema", pero por el tono que lo decía solo hizo que Clyde se preocupara de verdad.

-Butters, ¿está todo bien, no hay nada de lo que desees hablar?- Clyde se había dado cuenta de que algo no andaba bien, y más por la forma en que el mismo Butters se delataba él solo.

-yo… ¡sí! Por favor, no te preocupes más por mí, es mas… no es necesario que me vuelvas a llevar a casa, no pasa nada- el menor se puso muy nervioso y comenzó a acelerar el paso dejando atrás al castaño

-Butters…- cuando menos se había dado cuenta, Stotch ya había salido corriendo dejando al castaño aun más seguro de que el pequeño tenía un problema, pero no pudo hacer nada ya que este simplemente se había negado a recibir ayuda.

-"espero no sea algo muy importante"- pensó el joven castaño al tiempo que desviaba su camino, yéndose a casa. Solamente volteo a ver a donde se había ido el pequeño rubio y soltó un gran suspiro

-¿acaso es tan difícil confiar en mí?- se lamento Clyde y volvió a su camino algo desanimado.

Butters corría, estaba a punto de llegar a su casa, y se sentía terriblemente feliz, llego entro rápidamente y cerró la puerta atrás de él soltando un suspiro de alivio.

-¡mamá, papá ya estoy en casa!- grito el chiquillo un poco más alegre

-me alegra tanto cariño, ¿recuerdas que dijiste que querías un tutor privado porque deseabas aprender a tocar la guitarra para cantarle una canción a tu noviecita?- la madre del joven embozaba una gran sonrisa, lo que hizo que al pequeño Butters se le iluminaran los ojos –pues como te has portado tan bien, sacas buenas notas y eres un niño ejemplar tu padre se molesto en buscarte un tutor privado, es el hijo de uno de sus amigos y necesitaba algo de dinero extra, así que tu padre lo contrato para que sea tu tutor de música y comenzaran tus clases desde esta tarde- las palabras de la señora Stotch hicieron muy feliz al pequeño, sus padres aun lo trataban como a un bebe, a pesar que este ya tenía 16 y este año cumpliría los 17, pero a pesar de su edad parecía mucho mas menor de lo que era.

-¡muchas gracias mamá!- el chico estaba tan feliz que solo corrió a abrazar a su madre, estaba realmente contento ante la idea – ¡dime! ¿Hay algo en lo que pueda ayudarte? Quieres que lave los platos, prepare la mesa… solo dilo madre- el chico no cabía en su felicidad

-no te preocupes cariño, has sido un buen niño- dicho esto el chico agradeció una vez más y se fue a su habitación, sus padres siempre habían sido estrictos, pero al fin y al cabo eran sus padres y los momentos como estos hacía sentir a Butters el hijo más afortunado del planeta.

Más tarde llego su padre quería llevar a su madre a cenar, obviamente su hijo no podría ir ya que tendría que esperar a su tutor.

-bien hijo, quedas encargado de la casa, no olvides hacer todo lo que te digan, espero pronto verte tocando la guitarra como todo un profesional, no te preocupes por la comida, no tardaremos mucho y te traeremos algo, pero si no aguantas el hambre no dudes en pedir una pizza, ya sabes dónde está el dinero, los números de emergencia quedan en el refrigerador- el padre del chico se sentía orgulloso de este así que lo sermoneaba como si nunca lo hubiese dejado solo en casa.

-bien papá, no te preocupes, además no olvides que ya soy todo un hombre-

-ese es mi hijo, regresaremos en un par de horas hijo, ya sabes-

-si papa, que les vaya bien- se despedía con una linda sonrisa y sus padres le devolvían el gesto.

Una vez se fueron la casa había quedado completamente para él solo, así que inmediatamente fue a buscar algunas cosas para su clase, una libreta de apuntes por si las dudas y la guitarra de su padre, que no era del todo nueva, pero sin duda le serviría mucho, solo faltaba 15 minutos para que su tutor llegaba, los minutos se le hacían eternos realmente estaba muy contento, y así, la hora indicada llego y el timbre sonó y Butters fue corriendo a abrir la puerta, pero al abrirla su expresión emocionada y feliz cambio a una aterrada.

-hola lindo, ¿listo para tus clases?- detrás de la puerta un chico rubio alto de ojos azules y sonrisa angelical saludaba animadamente.

-¡tú, que rayos está pasando aquí, lárgate de mi casa!- el pequeño rubio trato de cerrar la puerta rápidamente, pero el mayor se lo impidió y sin ningún problema entro a la vivienda.

-hey, vamos, ¿así vas a tratar a tu tutor? Tu papá le dijo a mi papá que necesitaba encontrar a alguien que le enseñara a tocar guitarra a su hijo y aquí me tienes, así que voy a enseñarte, además, Tus papis dijeron que hicieras todo lo que yo te dijera ¿cierto?- se relamió los labios ante lo ultimo cerrando la puerta detrás de él, haciendo que el menor retrocediera.

Mientras tanto, un pelirrojo se encontraba en su habitación leyendo un libro, parecía que esa mañana jamás se hubiese puesto triste, se le veía bastante animado, pero unos segundos después algo hizo que dejara el libro por un lado ya que su móvil estaba sonando, aparentemente era un mensaje, se dispuso a leerlo con tranquilidad, una pequeña sonrisa se había asomado en su rostro al terminar de leer ese mensaje así que solamente tomo su chamarra y salió de su casa, mas tarde había llegado al lugar al que seguramente le habían citado, parecía un especie de hotel que consistía en pequeñas cabañas separadas, se dirigió a la cual lo habían citado.

-numero 16… es esta- Kyle toco la puerta y casi al instante alguien habría dicha puerta, era un hombre azabache de ojos azules, al notarlo Kyle simplemente corrió con una sonrisa hacia sus brazos y se dejo caer en estos, casi al tiempo que el otro cerraba la puerta dándoles un poco mas de privacidad.

-¡qué quieres de mi! Por favor, solo vete de mi casa- el más pequeño de los Stotch temblaba de miedo ante la presencia de su visitante.

-solo quiero enseñarte a tocar guitarra, ¿acaso me crees capaz de aprovechar esta magnífica y deliciosa oportunidad para acercarme hacia donde estas, tomarte y jugar un rato contigo mientras tus papis regresan sin que tú puedas decirles algo a estos?, ya que obviamente, no te creerían-decía en tono burlón el chico rubio –además, ni aunque quisiera cumplir tu petición me temo que no puedo irme, tengo que quedarme contigo hasta terminar las… clases- el rubio se acercaba lenta y peligrosamente al pequeño, el cual solo temblaba de miedo en su lugar.

Así que sin culpa alguna solo lo tomo de la cintura y lo pego descaradamente hacia su cuerpo, mientras el otro solo quería zafarse, pero el mayor tenía demasiada fuerza.

-aun tengo que cobrarme lo que me hiciste la otra vez en los labios, realmente me lastimaste- dicho esto lo tiro en el sofá más cercano y se subió encima de este asustando mas al chico quien al querer gritar el otro solamente le tapo la boca y comenzó a lamer su cuello, el otro solo pudo ruborizarse y cerrar con fuerza los ojos, de los cuales unas pequeñas lagrimas amenazaban con escaparse.

Mientras tanto Kenny con la mano libre que tenía la metía debajo de la camisa del chico, palpando su pecho y tocando cada rincón que podía, haciendo que la camisa del chico fuese subiendo dejando al descubierto su blanca y suave piel.

-sabes, estaba a punto de darme por vencido, así que llego esta magnífica oportunidad que no pienso desaprovechar- le susurro con descaro al pequeño quien ya había comenzado a llorar por el miedo, y de la nada un milagro había aparecido, cuando parecía que la traviesa mano del rubio más grande iba a bajar hasta los pantalones del pequeño con la intención de deshacerse de esa molesta prenda alguien había tocado a la puerta, haciendo que Kenny se apartara rápidamente del pequeño quien aun sollozaba, Butters no esperaba a nadie y Kenny, pues ni se diga, el joven Stotch simplemente se paro rápidamente y acomodo sus ropas lo mejor que pudo y salió corriendo a abrir la puerta rogando que fuesen sus padres o en el mejor de los casos un policía que dios había mandado para salvarlo y enviar a la cárcel a ese maldito acosador de mierda, pero antes de poder avanzar hacia la puerta una mano lo detuvo.

-mas te vale guardar la compostura, no querrás que alguien que quieras sufra algún accidente ¿cierto?- esa especie de amenaza fue lo suficientemente efectiva para que el pequeño se secara las lagrimas rápidamente y aceptara guardar silencio por temor a que pudiese hacerle algo terrible a alguien que él ame.

Al abrir la puerta se encontró con un animado y feliz castaño.

-¡Clyde!- no era el policía que esperaba, pero era bastante bueno, un amigo que lo cuidaría incondicionalmente.

-hey Butters, pasaba por aquí, ayer me preocupe mucho, así que decidí venir a pasar toda mi tarde contigo- al decir esto saco unos DVDs –es más, le eh dicho a mi mamá que no me quedare en casa hoy, así que más te vale invitarme a quedarme contigo- la cara del rubio se alegro bastante, su amigo Clyde no solo lo había salvado de una posible violación, si no también se quedaría con él hasta que su agresor se fuera y podría estar con alguien que lo cuidase el resto de la noche por si este decidía regresar a terminar su trabajo.

-¡por supuesto que sí!- el chico estaba muy feliz, tanto que lo jalo de la mano y lo metió a su hogar, el castaño sin embargo al sentir la cálida mano del chico sujetar fuertemente la suya se ruborizo levemente, pero de repente un tercero lo saco de sus pensamientos.

-¿quién es él?- Clyde se había referido a Kenny, quien solo lo observaba desde su lugar bastante serio, seguramente estaba enojado por haber sido inoportuno y haber frustrado sus planes.

-e… ¿él?- Butters comenzó a tartamudear, por un efímero momento se había olvidado de Kenny

-soy su tutor, y voy a enseñarle al pequeño Butters a tocar guitarra- una bella sonrisa decoraba su rostro y dicho esto tomo la guitarra del padre de Butters eh izo unas pequeñas notas en ella

-¡wow, eso es magnífico! Me alegra haber venido, espero no ser inoportuno Butters-

-¡para nada, Al contrario! Me encantaría que vinieras conmigo a todas las clases, así podríamos aprender juntos- este comentario del menor hizo fruncir el seño a Kenny, quien sin duda no tenía en sus planes una interrupción

-eso sería fabuloso, acepto con gusto, claro, siempre y cuando quieras enseñarme a mí también- Clyde se refirió a Kenny regalándole una sonrisa de oreja a oreja

-por supuesto- Kenny sonreía fingidamente, odiaba que alguien se metiera en sus planes.

-y dime, te vez algo mayor, ¿cuántos años tienes?- el castaño sin duda era algo curioso

-mmm, tengo 25, acabo de terminar una carrera en diseño grafico, y pensé en tomarme un pequeño descanso y ahora le enseño a tu amigo Butters a tocar la guitarra, y bueno, esta es la primera clase- el rubio no se molesto en contestar sin ningún problema

-valla, un universitario, genial- Clyde parecía admirado, tener un amigo universitario podría ser algo para presumir –pero bueno, no mas charla, empecemos la clase-

Ya casi obscurecía y eso era sinónimo de "la clase ya acabo" Butters odiaba admitirlo pero Kenny era un excelente tutor, en el primer día ya había llevado un gran avance, por supuesto, en todo momento Kenny aprovecho para tocarlo o algo parecido sin que su compañero castaño se diera cuenta y pues Butters no podía hacer nada ni siquiera gritar.

-muy bien, ahora por el resto de la noche eres mío pequeñín- Clyde jalo a Butters del brazo una vez se despidió del tutor llevándolo a la sala de la casa, donde había colocado los DVDs sentándolo en el sillón y acercándose a la tele y prendiendo la DVD.

-¿preparado para la noche más terrorífica de tu vida?- Clyde hacia muecas con tal de asustar a Butters, quien aparentemente ya sabía lo que se avecinaba, solamente pudo fruncir el seño en señal de disgusto, pero bueno, no podía enojarse con su amigo, después de todo lo había salvado de lo que pudo haber sido un trauma terrible.

-bien, supongo que no me quedara de otra que ordenar una pizza- Clyde ni siquiera tuvo que decir nada para que su amigo se rindiera fácilmente

-oh, y no olvides las palomitas y los refrescos-

-no abuses-

-¿yo? Me ofendes-

-tonto- dicho esto ambos rieron y Butters se fue a ordenar una pizza, seguido de ir a preparar palomitas y servir algunos refrescos llevándolas a la sala de la casa, y colocándolas en una pequeña mesa que estaba enfrente de los sillones en dirección a la tele.

En otro lado, Kyle se encontraba atado de manos, sobre una cama jadeando, mientras que su acompañante solo se disponía a vestirse y marcharse del lugar, dejándolo solo y a su suerte.

-nos vemos pronto Kyle-dicho esto se acerco al chico, quien al parecer tenia uno que otro moretón sobre su cuerpo, desatando sus manos y marchándose del lugar.

El chico solo se levanto como pudo, se coloco sus ropas con el mayor cuidado posible tratando de no tocar ninguna de las nuevas heridas que ahora tenía, se vistió como pudo y al igual que el otro se marcho.

El día siguiente, domingo, no paso nada fuera de lo común. El lunes, todos se disponían a irse a la escuela, un odiado y jodido lunes, Craig aun no entendía porque es que siempre llegaba temprano, estaba recostado sobre la mesa de su asiento cuando vio llegar a sus amigos uno a uno, los iba saludando mientras llegaban y estos le devolvían el gesto, de pronto su vista se poso sobre cierto pelirrojo quien llegaba bastante animado, a pesar de parecer que lo habían asaltado, puesto que se notaba que tenía una que otra herida.

Craig sin duda, se había dado cuenta de algo

Continuara….

pues le eh echado ganas a este capitulo como a los otros!

espero les agrade!

:/3 es mi primera historia asi k sean pacientes y buenos conmigo ;/) gracias!

asjdhasjk y agradecimientos a mi esposo por la correccion de siempre!

(NOTA/ mi esposo es una amiga k conoci en un roll ella es craig y yo kyle... y ps... como nuestros personajes son pareja por eso nos decimos esposos(?))