Habían pasado cinco años desde su casa de la vida, por suerte su padrastro no se molesto ni en buscarlas. Actualmente Dia tiene diecisiete Años, Y su hermana menor membrillo, la otra parte está en la preparatoria.

Actualmente se encuentra viviendo en un departamento el cual aún no fue la gran cosa, era bastante bueno para vivir. Dia trabaja en una cafetería a medio tiempo, Trabajando dos meses para pagar el departamento y la preparatoria, tampoco quería la hermanita menor trabajara, así que era ella la encargada de eso.

Sinceramente, no recordó la última vez que sonrió de manera sincera, ¿Habrá sido por fin logro escapar de ese infierno? Quizá.

-Dia, Sigue las clases de historia, tenemos que cambiarnos de salón.

-Oh, es cierto. -Dijo Dia observando a su amiga Kanan quien la observaba Curiosa.

-¿Sucede algo?

-No, Nada. -Dijo Kanan con una sonrisa y se dirigió a la salida del salón en el que se encontraban.

Dia recogió sus cuadernos y las puso en su mochila y siguió un Kanan, si seguían llegando tarde, no era un buen ejemplo de la Presidenta del consejo estudiantil.

Apresurando el paso, alcanzaron antes que el profesor, y empezaron las clases.

Había algo nuevo que era muy común entre las chicas de su edad, Y era algo de '' El hilo rojo del destino '', El cual hacía creer a todas las personas que siempre había alguien destinado a ellos.

Tonterías.

Solo eran leyendas creadas para hacer que las personas crean que alguien que esperaba por el

Tonterías.

Además, ¿Quien querría alguien como Ella?

Nadie.

-Kurosawa-san, ¿Podría continuar la lectura?

-¡S-sí! -Dia palideció, ¿cómo se había distraído con esas tonterías de sus compañeras de clases?

-Pagina Veinte parte dos ..- Escucho que le susurra su amiga Kanan que se encuentra delante de ella.

Le agradeció con la mirada y continuó la lectura.

-RECESO-

-¿Quién diría que la Presidenta del consejo estudiantil estaría tan perdida en sus pensamientos? -Dijo con una sonrisa burlona Kanan.

-Agh, Cállate. -Dijo Dia frunciendo el ceño.

-Es que ... no es cosa de todos los días que no estés prestando atención.

-Simplemente Estaba pensando ...

-¿En tu enamorado?

-Kanan, No hay chicos aquí.

-Entonces ... ¿Uno de la preparatoria masculina que está cerca de aquí?

-Sabes perfectamente que no me relacionó con esos '' Caballeros '' .- Dijo Dia Suspirando.

-Entonces ... ¿Enamorada? -Esto lo dijo con un toque de picardía.

-¡Kanan! -Dijo Dia con Molestia.

-Mou, Tú nunca le das las posibilidades a alguien.

-No tengo por qué hacerlo si no me interesa.

-Eso es aburrido.-Dijo Kanan haciendo un puchero.

-Evita problemas. -Menciono Dia Sacando un libro de su mochila.

-Por cierto, ¿Irías conmigo a la cantina? -Pregunto Kanan Sacando dinero de su Falda.

-No. -Dijo Dia abriendo su libro.

¿Es tan divertido ese libro? -Pregunto observando la portada.

-No.

-¿Entonces por qué lo lees?

-No.

Kanan al darse cuenta que Dia no prestaba atención soltó otro puchero y fue directo a la cantina.


En su trabajo, él tocó con una persona extraña sin duda, Pero ... Esa rubia era extremadamente Extraña.

-¿Qué le gustaría ordenar?

-A usted. -Dijo la rubia con una sonrisa picara.

¿Eh?

-¡Es broma! -Dijo la joven con una sonrisa.

-B-bien ... ¿Qué le gustaría ordenar ...?

-Un capuchino!

-Un capuchino entonces sera. -Dijo Dia alejándose del lugar.

Era inusual ver esa clase de clientes, sin duda.

Continuara ...