Capítulo 33: Reunion


"¿Llegamos tarde?"

La sala quedó en completo silencio mientras todos sus habitantes lo miraban con ojos desorbitados, como si le hubiera crecido una segunda cabeza. Él solo sonrió de medio lado sin importarle ser el centro de atención en una sala llena de personas con poderes monstruosos.

"¿Eso es un no?" sus palabras los sacaron de la sorpresa, lo que era una pena pues sus caras sorprendidas eran muy graciosas. Fue uno de los Marinos, Akainu si no se equivocaba, quien hizo la pregunta que estaba en mente de todos:

"Uzumaki-san, ¿puede explicarnos el porqué de su tardanza?" pregunto igual de severo que su expresión. Extrañamente, al ver su cara y su expresión la primera palabra que le vino a su mente fue 'Perro'.

Irónico.

Decidiendo que sería favorable contestar, Naruto se cruzó de brazos y fijó todo el peso de su mirada en él.

"¿En serio debo responder esa pregunta, cuando es obvio que ustedes ya saben la razón? No fueron pocos los que me llamaron farsante de camino aquí, clamando que el 'verdadero' Naruto Uzumaki había muerto en una batalla con Shirohige. Aunque no debería sorprenderme, ustedes los de la Marina son muy buenos 'recolectando información'"

El tono sarcástico de la última frase no pasó desapercibida para Akainu, quien entendió el mensaje súbito: 'Ustedes son buenos metiendo las narices donde no los llaman'. Por su puesto eso lo enojó, aunque la única señal que dio fue un ligero tiemblo en su ceja.

Los Shichibukai por su parte fueron más obvios con sus reacciones, mostrando diversión en sus caras y en el caso de Mihawk, soltando un 'Hmp' que se escuchó claramente en la habitación.

"Ara ara, ¿esta insinuando algo, Uzumaki-san?" preguntó otro de los almirantes, si no se equivocaba su nombre era Aokiji.

La sonrisa de Naruto se hizo más grande.

"No se de lo que habla almirante-san." contestó con una sonrisa burlona. Nadie en la habitación se creyó la obvia mentira, sin embargo no había nada que puedan hacer.

Hancock sonrió discretamente al ver a Naruto tomar el control de la situación, sin embargo su sonrisa desapareció al notar que había algo extraño con su cara. No pasó un segundo antes de darse cuenta de lo que era: Sus ojos. Uno de sus ojos estaba cerrado mientras que el otro estaba abierto pero sin el legendario Rinnegan en él, en su lugar Naruto tenía un ojo azul común y corriente.

Al notar el escalofriante hecho Hancock se movió a su lado en menos de un segundo y tomó su cara con preocupación.

"¡¿Naruto-sama, que le pasó a sus ojos?!" dijo examinando por si había además alguna otra herida.

"A-ah, bueno…" trató de articular Naruto un poco sonrojado por la acción de Hancock, quien lo había tomado de sorpresa con su proximidad. Recuperando la compostura contestó. "Es el resultado de mi enfrentamiento con los piratas de Shirohige, pero no te preocupes, volverá a la normalidad pronto." para probar su punto Naruto abrió su ojo mostrando que el Rinnegan aún estaba ahí.

"Ah, ya veo." contestó Hancock satisfecha con su respuesta. Un segundo después pareció darse cuenta de su posición tan cercana a Naruto, haciendo que se alejara rápidamente y bajara la mirada tímidamente. "¡L-lo siento!"

"A-ah, si… no te preocupes."

Y tan rápido como lo ganó, Naruto perdió el control de la situación. Todos los miraban con humor después de presenciar la romántica escena, por lo que ya no lo estaban tomando en serio.

Tratando de recuperar un poco de su dignidad Naruto se aclaró la garganta, pero esto sólo logró aumentar el humor en sus miradas. Por suerte alguien lo salvó: Akainu, quien creía que la reunión era demasiado importante como para andar perdiendo el tiempo con tonterías como el amor.

"Es suficiente, no estamos aquí para entretenernos. Shichibukai Uzumaki, cierra la puerta y toma asiento. Tu tripulación no puede estar en la reunión pero ya tenemos listas sus habitaciones en su complejo de apartamentos."

Naruto se molestó un poco al recibir órdenes de un Marino, sin embargo obedeció para evitar problemas innecesarios.

"Emm, ¿No habrá problemas con sus subordinados? Hace un segundo nos estaban dando caza…" preguntó Sakura antes que Naruto pudiera cerrar la puerta.

"No, ellos ya han sido notificados. Y no se preocupen por lo de hace un rato, les aseguro que los culpables serán castigados acordemente." dijo refiriéndose a los soldados que los persiguieron y acusaron de impostores. La fría forma en que lo dijo le hizo saber que el castigo no sería lindo…

"Ya escucharon, vayan al complejo. Yo estaré ahí cuando termine la reunión." fue lo último que les dijo Naruto antes de cerrar la puerta.

Sakura volteo a mirar a Suigetsu con una expresión preocupada.

"¿Tú crees que todo estará bien? Desde que el capitán se enteró de la muerte de su hermano no ha sido el mismo."

"Honestamente no se, solo queda esperar y desear por lo mejor." dijo Suigetsu con el ceño fruncido.

"Hey tórtolos, apurense o los dejaremos atrás" llamó Kakashi quien ya se había adelantado junto Utakata.

"¡Ack! ¡Lo siento! Vamos Sakura." le dijo Suigetsu a la pelirrosa quien estaba sonrojada por el comentario de Kakashi.

'¿Tórtolos? ¿Acaso parecemos pareja?' tal pensamiento sólo la hizo sonrojar más.

Tras correr un poco lograron alcanzarlos y empezar lo que sería una aburrida caminata hacia el complejo, pero como ya se sabe nada es aburrido con los Samsara.

De camino, antes que salieran de la propiedad del edificio de reuniones, los subordinados de Naruto vieron pasar un hombre imponente.

Era sin duda un pirata, pues no estaba usando uniforme alguno, usaba gafas, pantalones fucsia y una capa de plumas rosa. Sin embargo eso no era lo que más llamaba la atención, sino sus singulares gafas de sol y su cabello rubio de un color más que conocido.

Sakura se quedó con la boca abierta.

"E-ese era…" su conmoción no la dejo terminar, a pesar de eso sus compañeros asintieron como sabiendo a lo que se refería.

La reunión sólo podía volverse más interesante desde este punto.


Cuando Naruto tomó asiento el comandante general abrió su boca para dar por iniciada la reunión, sin embargo fue interrumpido cuando la puerta que recién había sido cerrada se abrió de golpe.

La atención de todos los reunidos se dirigió a la entrada, donde el culpable de dicho acto se encontraba parado con una gran sonrisa en su rostro.

'Alto, rubio, capa de plumas rosada y pantalones del mismo color de diseño estrambótico y para terminar gafas de sol incluso en un día lluvioso. Donquixote Doflamingo sin duda.' pensó Naruto analizando al recién llegado.

'Así que él también sobrevivió. Sin duda la sangre noble no debe ser subestimada.' pensó Sengoku.

"No habrán pensado en empezar sin mí, ¿verdad?" dijo Doflamingo con una carcajada divertida y sin preocupaciones.

"Donquixote, toma asiento. La reunión ya está muy atrasada como para escuchar tus estupideces." dijo Akainu harto de las interrupciones.

"A sus órdenes."

El enigmático rubio tomó el asiento vacío riendo entre dientes.

"Finalmente con todos aquí podemos empezar la reunión. La razón por la que los llamamos es simple: Discutir el objetivo de los Shichibukai." dijo Sengoku provocando diferentes reacciones en los presentes.

"Hmp, ¿en serio para eso me llamaron? Creo que después de tanto tiempo, el objetivo de los Shichibukai es más que obvio." habló Mihawk.

"¿Ah sí? Iluminanos entonces." dijo burlonamente el recién llegado Doflamingo.

"Para luchar contra los Yonko, claro está. Y pensar que a estas alturas no estés enterado de estas noticias, ¿en serio eres tan fuerte como dicen?" respondió Mihawk sin cortarse un pelo. Sin embargo Naruto no estaba de acuerdo.

"Je, yo no dudaría de él si fuera tu. Después de todo, se debe ser fuerte para ir contra un Yonko como Kaido y sobrevivir." dijo Naruto lanzándole una mirada calculadora a Doflamingo. El susodicho le devolvió la mirada con una sonrisa astuta.

Akainu entrecerró sus ojos.

"¿Cómo sabes tú de eso?" preguntó con sospecha, la noticia del encuentro entre Doflamingo y Kaido se había mantenido en secreto después de todo.

"Oh, tus soldados no saben guardar bien un secreto, ¿sabes? Especialmente cuando te están persiguiendo y acusandote de ser un impostor." respondió Naruto burlón.

El perro rojo frunció el ceño y juró que castigaría a los inútiles guardias de la isla que lo dejaron en ridículo.

Sengoku simplemente suspiró negando con la cabeza.

"Es verdad, el objetivo de los Shichibukai es cazar a los Yonko. O al menos así era hasta hace poco. Las cosas han cambiado." dijo regresando al tema de la reunión.

Jinbe, el inmenso hombre de los mares frunció el ceño.

"¿A qué te refieres con que cambiaron los planes? Esto no fue lo que acordamos." dijo enojado.

"Lo siento, pero tendrás que acatar ordenes si quieres seguir en la organización." Jinbe apretó los dientes audiblemente, pero Sengoku continuo como si no lo hubiera escuchado. "Debido a recientes ofensas, el Gobierno Mundial ha llegado a una decisión con respecto a las naciones no afiliadas. Desde hoy se le declara la guerra, y se ha pedido que nuestros principales atacantes sean ustedes, los Shichibukai."

"¡Esto es completamente injusto! ¡¿Tienen idea de lo que una guerra significa?!" grito Jinbe cabreado.

"Lo sabemos, pero a estas alturas no hay nada que se pueda hacer, los altos mandos llegaron a una decisión." dijo Sengoku en forma resignada. "Me temo que la ofensa que se ha cometido es muy grave, los nobles están demandando la caída de las naciones no afiliadas."

Hancock miró a Naruto esperando alguna objeción de él, sin embargo se sorprendió al verlo callado con la expresión más fría que jamás le haya visto en su cara.

"Sin embargo ellos no tienen control sobre esta organización, así que la decisión se pondrá a voto."

"¿Que podría ser tan grave como para llegar a esta conclusión?" preguntó Hancock.

"La muerte del hermano de un noble. Para ser específico, el hermano del aquí presente Uzumaki DD Naruto." dijo Kuzan. La habitación entró en un silencio aplastante, todos miraban a Naruto analizando su reacción, mientras que otros como Hancock lo miraban con preocupación.

Él por su parte escondió cualquier tipo de expresión bajo una máscara de indiferencia. Ni siquiera Hancock pudo descifrar lo que estaba pensando.

'Esperaba que la muerte de Menma llegara hasta los nobles, pero no me esperaba que declararan una guerra por esta, especialmente sabiendo que Menma y yo no compartimos lazos sanguíneos... Supongo que están usando su muerte como razón para conquistar las Naciones no afiliadas. Bastardos ambiciosos, no dejan pasar ninguna oportunidad para obtener nuevos territorios…' pensó Naruto.

"La votación comienza ahora." dijo Sengoku interrumpiendo sus pensamientos.

"En contra." dijo rápidamente Jinbe. Él tenía muy claro el significado de una guerra y lo que podría significar para el mundo, por lo que no quería nada que ver con esta.

"A favor." dijo Doflamingo con una gran sonrisa. El hecho que un hombre tan poderoso se tomara la guerra a la ligera era escalofriante.

"A favor." Mihawk veía las cosas desde un punto más analítico. Sea cual sea el ganador, al final de la guerra el mundo estaría por fin completamente unido.

"En contra." para Crocodile una guerra no era conveniente, mucho menos ahora que sus planes estaban tan avanzados.

"En contra." y para Hancock las cosas eran más simples. Naruto le había dicho que él quería paz, así que ella lo apoyaría en su objetivo.

Finalmente la decisión quedó en manos de Naruto, quien cerró los ojos pensativamente. Cuando finalmente los abrió sus ojos cargaban una oscuridad inusual en ellos.

"A favor."

Y con esas dos palabras la guerra quedó sentenciada. El silencio de la habitación sólo fue roto por la gigante carcajada de Doflamingo, a quien la situación le parecía muy graciosa.

Las reacciones de la sala tampoco se le pasaron por alto a Naruto. Comenzando por Hancock, quien le estaba lanzando una mirada sorprendida y llena de preocupación, seguramente no se esperaba que él estuviera a favor de lo que tiempo atrás quiso evitar.

Los demás demás Shichibukai también tenían reacciones que, al menos para él, eran predecibles. Simplemente los que estaban a favor lucían complacidos mientras los que estaban en contra lucían furiosos, especialmente Jinbe, quien apretaba los dientes notablemente.

Los de la Marina no sé quedaron atrás tampoco, teniendo sus propias reacciones. Sengoku lucía satisfecho, seguramente se hubiera metido en problemas con los altos mandos si rechazaban.

Kuzan no tenía ninguna reacción en especial, lo que era entendible pues aunque la decisión hubiera sido diferente él hubiera ido a la guerra.

Kizaru por su parte lo miraba con entendimiento, quizás porque cuando el perdió a Minato tuvo un dolor similar al suyo.

Finalmente estaba Akainu, quien también parecía satisfecho con la decisión. El hombre sabía que necesitaría toda la ayuda que pudieran si querían ir contra las Naciones no afiliadas.

"La decisión ha sido tomada. Los Shichibukai participarán en la guerra."


El Sabio de los Oceanos


AN

Este capítulo, importante como es, lastimosamente tendrá que terminar aquí. Estaba planeando hacerlo más largo, sin embargo estas últimas semanas han sido muy ocupadas para mi, y me temo que las siguientes tres también lo serán.

Lo que pasa es simple, mi familia y yo planeamos viajar pronto, por lo que he estado ocupado con las preparaciones. Ahora finalmente vamos a viajar, por lo que las siguientes 3 semanas me será imposible escribir. Comenzaré a escribir el siguiente capítulo cuando regrese, por lo que tardara incluso dos semanas más (probablemente).

En fin, será más de un mes sin nuevos capítulos, trataré de escribir en mis tiempos libres pero me temo que no puedo garantizar nada. Por lo que respecta, ofrezco mis disculpas por los inconvenientes.