Capítulo 34: Sueños de Jinchuriki
¿Por qué? Era una pregunta que Naruto se hacía todos los días. ¿Por qué luchaba? ¿Por qué buscaba la paz? ¿Por qué valoraba a sus Nakamas sobre todo?
La respuesta siempre era la misma, y esta se acontecía a su niñez, a tiempos más simples donde su mayor preocupación era encontrar algo entretenido que hacer junto a su hermano Menma.
Esos tiempos terminaron cuando su madre fue asesinada, dejándole a Menma como su única responsabilidad. A pesar de que Naruto sabía quiénes fueron los responsables de su muerte Naruto nunca juró venganza contra ellos, por su manera de pensar idealista de que todo volvería a la normalidad con el tiempo. Lastimosamente, esto no pasó.
Perseguidos por los asesinos de su madre, Naruto y Menma luchaban por tener la seguridad que alguna vez tuvieron, y cuando estaban a punto de tirar la toalla un rayo de esperanza apareció en frente a ellos en el modo de Madara Uchiha.
Madara se presentó ante ellos como un inmortal que estaba buscando a jóvenes con potencial para su organización. Por supuesto, ellos no confiaban en él. El hecho que él usaba una máscara para ocultar su rostro lo hacía más sospechoso. Sin embargo estaban desesperados, y él prometía protección ante sus perseguidores, así que Naruto terminó aceptando.
Así los dos hermanos se volvieron miembros de Akatsuki, una organización sin afiliación cuyo objetivo Naruto no tenía muy claro, pero eso no le importaba, pues le ofrecía esos momentos de paz que carecía desde la muerte de su madre y lo único que pedía a cambio eran unas cuantas misiones y recados.
Pasaron los años y Naruto y Menma se volvieron más fuertes, sin embargo Naruto notó que Madara no se veía muy feliz por su progreso. De hecho él parecía asustado de éste. Una vez más Naruto decidió ignorarlo a cambio de disfrutar de los momentos de paz junto a Menma.
No pasó mucho tiempo hasta que Naruto descubrió la verdad, y la razón por la cual Madara había formado Akatsuki: reunir los bijuus y declarar una guerra contra las naciones afiliadas. Madara sabía que Menma poseía el Kyubi, así que era obvio que los había reclutado para poder asegurar al bijuu más poderoso sin riesgos.
Sin embargo fue muy tarde, pues Madara se enteró de su descubrimiento…
"Aún no es muy tarde, Naruto. Si regresas conmigo te daré a Menma y los dejaré ir. Lo único que tienes que hacer es mantenerte fuera de mi camino."
Naruto frunció el ceño.
"Aunque acepte tu oferta, crearás una guerra con los otros 8 Bijuu. ¿Crees que me quedaré de brazos cruzados sabiendo eso?"
La imagen de Madara pareció oscurecerse.
"Estás jugando un juego peligroso, Uzumaki. ¿Acaso no valoras la vida de tu hermano?"
Naruto sonrió, causando sospecha en el inmortal.
"Si, pero al mismo tiempo sé que él puede cuidarse solo. Alguien como tú jamás lo derrotará."
Un brillo furioso pareció venir desde los huecos oculares de su máscara, pero Madara se mantuvo callado. Finalmente después de un minuto de silencio Madara se fue, no sin antes dejarle un último mensaje al rubio.
"Te arrepentirás, Uzumaki. Te lo prometo."
No lo sabía en ese momento pero Madara tuvo razón, se arrepintió. Y el hecho de que pudo haber evitado la muerte de Menma le dolió aún más.
Después de esa charla con Madara Naruto se dirigió a Mariejois, hogar de los nobles, donde consiguió su barco y su primer Nakama, y desde ahí ya conocemos la historia.
Lo que nos lleva a la actualidad…
"Está decidido, los Shichibukai irán a la guerra." la declaración fue absoluta. A pesar de que algunos de los Shichibukai querían oponerse ellos sabían que la situación no cambiaría, y en el fondo sabían que era la mejor opción incluso teniendo en cuenta la cantidad de personas inocentes que morirían.
Sengoku observó la sala, todos los personajes sentados en ella tenían poderes monstruosos que unidos podrían hacer caer al más poderoso de los reinos. Sin duda estaba aliviado de tenerlos de su lado. La guerra que se avecina garantizaba ser muy sangrienta, así que cualquier ayuda era bien agradecida, incluso la de un pirata.
"Las preparaciones y planes se llevarán a cabo dentro de los próximos días, así que les pido de favor que permanezcan en la isla, es muy importante. Si no planeamos cuidadosamente la operación, las pérdidas serán masivas. Recuerden que las cinco naciones no afiliadas han sido capaces de competir contra el gobierno mundial durante cientos de años, no podemos subestimarlas." dijo Sengoku seriamente, pausando su discurso para que sus palabras sean procesadas por su audiencia.
Naruto aprovechó la pausa para tomar la palabra.
"Comandante, tengo información importante respecto a las cinco naciones no afiliadas."
"Entendido, pero cualquier información puede esperar hasta la etapa de planeamiento." dijo Sengoku un poco molesto por ser interrumpido.
Naruto sin embargo no retrocedió.
"Le aseguro que la información es importante, si esperamos hasta mañana no nos dará tiempo para procesarla correctamente y podría resultar en errores en el planeamiento." dijo el rubio seriamente.
Sengoku lo miró intensamente, no acostumbrado a que le lleven la contraria. Naruto tomó esto como una señal para proseguir.
"Desde hace unos días, yo, Uzumaki DD Naruto, he sido elegido como Mizukage, líder de la isla de oculta entre la niebla, Kirigakure. Dicho esto, con el poder que se me concede como Mizukage, declaró a Kirigakure como aliado del gobierno mundial."
La habitación se quedó en silencio ante la revelación, tal fue la sorpresa por la noticia. Sin embargo este silencio no duró mucho, pues fue interrumpido por el otro rubio en la habitación con sus maniáticas carcajadas.
"Era de esperarse..." comentó Doflamingo tratando de controlar su risa. "Después de todo la sangre Donquixote corre por sus venas. Bien hecho, primo."
Naruto solo bufó ante su comentario mientras que el resto finalmente salía de su sorpresa.
"Magnífico." dijo Akainu sonriendo de medio lado. "Simplemente magnífico, con el poder de una de las Naciones no afiliadas nuestra victoria está asegurada."
"Era de esperarse del futuro padre de mis hijos." comentó Hancock sonrojada.
Varias cejas se alzaron ante el comentario de la fémina mientras que Naruto sólo suspiró mientras negaba con la cabeza, aunque no pudo evitar la sonrisa que se formó en su cara casi sin notarlo.
La que sí lo notó sin embargo fue Hancock, quien sonrió suavemente igual que él.
'Ya veo… a pesar de la oscuridad que lo ha envuelto el antiguo Naruto-sama aún sigue ahí.' pensó con esperanza la pelinegra.
"Dejando de lado el tema de tu descendencia, sin duda tu control sobre Kirigakure facilita las cosas. Estamos agradecidos por tu cooperación." dijo Sengoku a la vez que millones de planes corrían por su cabeza ante la nueva situación planteada.
"Seguro." contestó Naruto, aunque su mente parecía estar en otro lugar...
'Una niña con pelo rubio… o quizás un niño con pelo negro… o aún mejor: ¡Los dos!' ante el pensamiento la sonrisa del rubio se ensanchó un poco. Aunque él no lo notó Hancock tenía una expresión idéntica en su cara.
Sin embargo sus expresiones no pasaron desapercibidas para el resto, quienes tenían pequeñas gotas de sudor bajando por sus sienes.
Sengoku al ver que la reunión no progresaría más se aclaró la garganta llamando la atención de los demás participantes en la reunión.
"Muy bien, con el objetivo de la reunión cumplido doy por terminada esta reunión." y con eso finalizó la reunión.
O eso pensó él.
De repente un vortex apareció en el centro de la mesa, el aire se comenzó a contraer en un solo punto como si la realidad misma se estuviera contrayendo en ese punto, y desde el centro de ese vortex apareció un hombre. Vestía una capa de cuerpo entero que fue fácilmente reconocida por todos los miembros de la reunión, la capa de Akatsuki, además de tener una máscara naranja que resemblaba el mismo vortex del que apareció.
El extraño personaje soltó una pequeña carcajada, ignorando completamente el hecho de que todos se habían puesto en guardia y lo tenían rodeado.
"Espero que no hayan estado pensando en terminar esta encantadora reunión sin mí, o sino estaría muy ofendido." dijo el desconocido.
Cualquier expresión de felicidad fue borrada de la cara de Naruto, sus ojos retomando la furia contenida que habían tenido desde que se enteró de la muerte de su hermano.
"Uchiha Madara." su nombre fue escupido con tanto odio que el nombrado no pudo evitar el escalofrío que recorrió su espalda, aunque sí que logró esconderlo antes que alguien lo notara.
Los almirantes fruncieron el ceño cuando escucharon el nombre.
"Ara ara, así que este es el líder de Akatsuki. Aunque no creo que haya sido una buena idea haber venido aquí sin refuerzos." dijo Aokiji.
"Que interesante, la oveja ha entrado a la madriguera de los lobos." comentó Mihawk con una mirada depredadora.
"Mide tus palabras pequeño halcón, está oveja oculta a un depredador fuera de tu comprensión." dijo el enmascarado.
"¡Suficiente! Uchiha Madara, tu organización ha cometido un terrible crimen contra el gobierno mundial. ¡Ofrece tu cabeza, o la tomaremos con nuestras propias manos!" gritó Sengoku.
Madara simplemente bufó divertido.
"Mocosos hoy en día, solo porque tienen un poco de poder piensan que pueden hacer lo que quieran." comentó completamente ignorando lo que dijo Sengoku.
El comandante apretó los dientes molesto al ser ignorado, aunque no le pasó desapercibido la forma en que Madara se refirió a él.
'Mocoso… usualmente este término es sólo utilizado por personas para referirse otros menores o más inmaduros… que interesante...' Sengoku entrecerró los ojos mientras miraba a Madara intensamente.
"Uzumaki Naruto, tú tienes algo que me pertenece. Entregame el Jinchuriki, o atente a las consecuencias." amenazó el enmascarado.
"¿Consecuencias? Yo no te temo Madara, y si te atreves a hacerle algo a mi tripulación te juro que la muerte será el último de tus problemas." respondió Naruto furioso.
"La última vez que prometiste algo así tu hermano terminó muerto. ¿Por qué crees que esta vez será diferente?" dijo Madara con burla.
Sin embargo tuvo que saltar inmediatamente cuando la mesa en la que estaba sentado explotó en mil pedazos a causa de un golpe del furioso rubio.
Cuando aterrizó en el suelo el enmascarado rió siniestramente.
"Esa expresión... Simplemente no tiene precio." dijo soltando otra carcajada. "¿Sabes qué es lo más gracioso? Que si tú hubieras llegado aquí antes en vez de quedarte jugando con ese mocoso Shirohige quizás hubieras podido rescatar a tu hermano, pero ya es muy tarde para eso. Mis subordinados deben estar terminando de extraer al Bijuu en estos momentos, y tú sabes lo que pasa cuando un Jinchuriki tiene su bestia extraída ¿no?... Ellos mueren…" terminó el enmascarado en tono oscuro.
Naruto agachó la cabeza, su cuerpo prácticamente temblando con furia.
"Tú… tú fuiste el que le dijo a Shirohige dónde encontrarme ¿verdad?..."
Madara simplemente contestó con una carcajada llena de burla. Esto sólo sirvió para enojar más al rubio, quien estaba recibiendo miradas preocupadas de algunos en la habitación, principalmente de una pelinegra enamorada.
"Menma… su mujer está embarazada. Él iba tener un hijo. Él más que nadie merecía una vida feliz. Yo no fui capaz de darle la vida que merecía. Fallé como hermano, y fallé como hijo. Pero escúchame bien…"
Naruto levantó su cabeza y su mirada le provocó escalofríos a todos en la habitación. Sin excepciones.
"¡Te mataré! ¡Por Menma, por Hinata y por ese hijo que él nunca llegará a conocer, te juro que te mataré!"
Sin más palabras el rubio se lanzó con furia hacia el enmascarado, sin embargo su golpe simplemente pasó a través de él sin daño alguno.
Madara iba a decir algo, pero el resto no se iba a quedar de brazos cruzados con un enemigo en la habitación. El enmascarado se encontró atacado por todos lados. Ondas de corte, estacas de hielo y un puño de lava fueron algunos de los ataques de los cuales él se encontró víctima, sin embargo ninguno de ellos logró dañarlo.
"Jajaja, ¡Están miles de años muy pronto antes de que si quiera puedan tocarme!"
"¡Shinra Tensei!"
Para sorpresa de todos, Madara y Naruto incluidos, el enmascarado fue lanzado sin piedad contra la pared cuando la onda gravitacional lo golpeó efectivamente.
Naruto sonrió oscuramente.
"Y tú estás miles de años muy pronto antes de poder ir en contra de un Dios."
Madara lo miró por un momento, antes de comenzar a reír como un lunático, haciendo que el resto lo mirara como si le hubiera crecido una segunda cabeza.
"Esos ojos son realmente increíbles. Incluso pueden anular mi poder. Simplemente magníficos." comentó el enmascarado levantándose como si nada.
"Es obvio que estoy perdiendo mi tiempo aquí, tú no aceptarás darme al Jinchuriki, además que él no está aquí. Sin embargo sé que él está en la isla." Madara rió un poco más. "Veamos quien puede llegar a él primero."
Y antes de que alguien pueda reaccionar desapareció en el mismo vórtice del que vino.
"¡Demonios, va a por Utakata! ¡Debemos detenerlo!" gritó Sengoku saliendo de su estupor.
"No pudiera estar más de acuerdo." dijo Naruto antes de salir de la habitación con Hancock tras él.
"Su tripulación iba hacia los apartamentos, sin embargo no sabemos si llegaron o no. Además es probable que Madara no sea el único Akatsuki en la isla, debemos separarnos. De esta forma cubriremos más terreno." ordenó Sengoku.
Los almirantes obedecieron inmediatamente seguidos por los piratas, quienes se veían un poco molestos por ser ordenados por un Marino.
'Si el Jinchuriki es capturado estaremos en una severa desventaja. ¡Debemos encontrarlo cueste lo que cueste!' fueron los últimos pensamientos del comandante antes de unirse a la búsqueda.
Dos de los Samsara, Suigetsu y Sakura, iban caminando juntos a través de un bosque. La lluvia estaba siendo mayormente bloqueada por las copas de los árboles, protegiendo los un poco del agua.
"¿Crees que fue una buena idea separarnos de los demás?" preguntó la preocupada pelirrosa, haciendo que Suigetsu voltee a verla.
"No es nuestra culpa que no nos hayan dicho donde están los apartamentos, y esos guardias no nos quieren decir porque están enojados con nosotros por alguna extraña razón." respondió Suigetsu, completamente despreocupado en contraste con su compañera.
"¿Extraña razón? Ellos van a ser castigados por sus superiores, y por nuestra culpa, obviamente van a estar enojados."
Suigetsu bufó molesto.
"Se lo tienen merecido por dudar de la palabra de nuestro capitán." respondió Suigetsu cruzándose de brazos y haciendo un pequeño puchero.
Sakura no pudo evitar sonrojarse al ver tal expresión.
'Adorable…'
De repente Suigetsu paró en frente de un árbol, examinándolo con curiosidad.
"Mmm, es esa marca otra vez." comentó mirando la marca que el árbol tenía escrita. Esta leía claramente las letras MEA.
Suigetsu comenzó a moverse nerviosamente, llamando la atención de Sakura.
"¿Sucede algo, Suigetsu-kun?" preguntó la pelirrosa.
"Ack, es que ver esa marca tantas veces me dio ganas de ir al baño." respondió agarrando su entrepierna con desesperación. Sakura se palmeó la frente asombrada del comportamiento de su compañero.
'Supongo que no hay otra opción…' pensó el hombre agua.
Sin ninguna vergüenza el chico abrió sus pantalones y bajó sus boxer listo para aliviar sus necesidades.
"¡Kya! ¡¿Qué haces?! ¡Pervertido!" gritó Sakura totalmente roja.
"¿Uh? ¿De qué hablas? Solo iba al baño…" respondió Suigetsu confundido.
Su expresión confundida solo provocó que la pelirrosa se enojara más.
"¡¿En frente de mí?!" le gritó ofuscada.
"Pues claro. ¿Cuál es el problema?" dijo Suigetsu girándose y dándole una clara vista de su órgano a la pelirrosa. "Nosotros ya nos hemos visto desnudos antes, ¿no?..."
La única respuesta que recibió fue silencio.
"Ok ok, si tanto te molesta entonces me voy a otro lugar. ¿Feliz? Joder…" dijo el chico caminando a través de unos arbustos.
Poco sabía Suigetsu que el silencio de Sakura era por todo menos enojo.
"S-su pe… era tan lindo… ¡Gah!" finalmente la pelirrosa no pudo aguantar más, siendo noqueada por una hemorragia nasal y sus sucios pensamientos.
Parece que la pervertida era otra…
"¿Me puedes recordar por qué rayos tuve que venir contigo?" preguntó un molesto Kakashi. A su lado caminaba Utakata con una expresión similar.
"No fui yo quien decidió los grupos, no creas que yo estoy disfrutando esto." replicó Utakata igual de molesto.
'Esa Sakura. Seguramente formó los grupos así para estar a solas con Suigetsu.' pensaron los dos al mismo tiempo.
Antes de que su discusión pudiera continuar sin embargo una voz vino desde atrás de ellos, interrumpiendo y llamando su atención.
"Jajajaja, encontrarte fue más fácil de lo que esperaba. Utakata, tú vienes conmigo."
"¿Quién eres tú?" preguntó el Jinchuriki poniéndose en guardia, Kakashi haciendo lo mismo detrás de él.
"Oh, por supuesto, dónde están mis modales; Mi nombre es Uchiha Madara, y como dije antes, tú vendrás conmigo."
Los ojos de los Samsara se abrieron como platos al escuchar el nombre. Ellos sabían muy bien quién era esta persona, su presencia no auguraba nada bueno.
"Olvídalo, jamás iré contigo."
"¿Estás seguro de eso?" preguntó Madara. Un vórtice empezó abrirse al lado de él, del cual otra figura apareció haciendo que Utakata y Kakashi abran sus ojos como platos.
"¡Mei!" gritó Utakata completamente furioso reconociendo la figura de la pelirroja. "¡Maldito cobarde!"
"Llámalo como quieras, es solo una... precaución. Si quieres que ella viva tendrás que venir conmigo."
"¡En tus sueños!" Utakata sopló varias burbujas, sorprendiendo a Madara con la velocidad de estas.
El enmascarado dió un salto hacia atrás rápidamente para evitarlas, sin embargo fue sorprendido nuevamente cuando Kakashi apareció a través de las burbujas con su mano cubierta de relámpagos, haciendo que Madara se sorprendiera y diera un paso hacia atrás. Él se sorprendió aún más cuando una burbuja pasó tras él, envolviendo a Mei y llevándola al lado de Utakata.
"¡No! ¡Espera!"
Kakashi tomó un poco de placer en escuchar el tono asustado del malvado hombre antes de traspasar su pecho con su técnica.
"¡Ni loco!" gritó el peliplata dando en el blanco.
O eso pensó él, su brazo lo atravesó como esperaba pero no hubo sangre. Madara aprovechó su estado de shock para revertir su posición y poner un cuchillo en su garganta.
"Caíste." dijo burlón el enmascarado. "Parece que no tienes muchas opciones, Utakata. Ahora ven conmigo, o tú Nakama morirá."
"¡No le hagas caso! ¡Escapa Utakata!" gritó Kakashi.
Utakata no lo hizo, luciendo indeciso.
"¿Qué es esa expresión en tu cara, estúpido? Tú y yo nunca nos llevamos bien. Ya tienes a Mei, ¿no? ¡Lárgate de aquí!"
El Jinchuriki dio un paso hacia atrás, su mirada llena de conflicto. Finalmente después de haberlo pensado llegó a una decisión.
"Tienes razón, nunca nos llevamos bien. Peleamos por todo, y personalmente puedo decir que eres la persona más molesta que he conocido." su mirada se llenó de determinación, viendo directamente a Kakashi. "Pero incluso tú no mereces morir por mi maldita existencia, y por el demonio que está sellado en mí. Toda mi vida fue controlada por ese simple hecho, mis sueños, mis aspiraciones, mi amor." el Jinchuriki dio una pequeña mirada hacia Mei, quien reposaba en una de sus burbujas. "Ya no más."
Sacando una pequeña daga Utakata se la colocó directamente en su cuello.
"¡Estúpido! ¿¡Qué mierda crees que haces!?" gritó Kakashi horrorizado, recuerdos de su antigua tripulación y sus muertes pasando por su mente. 'No… otra vez no…'
Madara quién había estado callado frunció el ceño bajo su máscara.
"Sé muy bien que me necesitas vivo. Déjalo ir, o me suicidaré en este momento." dijo Utakata decidido.
"¡No, tú…!" las palabras de Kakashi murieron en su boca cuando Madara le dio un golpe en su nuca, dejándolo inconsciente. Lo último que vio fue la imagen de Utakata con la daga en su garganta.
"Silencio, mocoso." le dijo Madara a Kakashi, quien no pudo responder por su inconsciencia. "¿Te crees muy listo, eh Jinchuriki?"
"¿Crees que no lo haré?" dijo Utakata presionando la daga en su piel y sacandose un poco de sangre.
"Tch. Está bien, tómalo."
Madara lanzó a Kakashi hacía Utakata, quien creó una burbuja para atrapar lo. Inmediatamente le dio una orden a las burbujas para que se reunieran con Naruto y los demás. Estás obedecieron inmediatamente, y Utakata se tranquilizó un poco sabiendo que cumplirían su objetivo incluso si él llegara a morir.
Hecho esto tomó la daga y rápidamente la dirigió a su garganta, decidido a terminar con su vida y arruinar los planes de Akatsuki.
Sin embargo Madara predijo sus acciones y rápidamente apareció ante él deteniendo su mano.
"Hmp ¿Pensaste que me engañarías? Mocoso tonto."
Mostrando una gran capacidad de lucha Madara desarmó a Utakata para luego darle un puñetazo que le sacó todo el aire.
'Lo siento, Mei…' pensó el Jinchuriki antes que Madara lo terminara con un golpe en la nuca, dejándolo inconsciente.
A unos metros atrás, dentro de una de las burbujas una recién despierta pelirroja veía la escena con lágrimas en sus ojos, desesperadamente tratando de romper la burbuja sin éxito alguno.
"¡Utakata!" su gritó no tuvo efecto. El enmascarado desapareció en un vórtice junto a su recién capturado Jinchuriki.
Un navío viajaba a velocidades infernales por el océano. Su único tripulante era un hombre con varios piercings y unos conocidos ojos púrpuras con círculos concéntricos.
Al momento el hombre, llamado Pein, contestaba una llamada.
"Si, si, Konan, ya estoy mejor… Si, mi resfriado se curó completamente… ¿De qué hablas? Por supuesto que me tome mi sopita… Espera un momento, me está entrando otra llamada."
La voz que vino del Den-Den Mushi esta vez fue tan alta que hizo eco en todo el navío.
"¡LÍDER-SAMA!" gritó una voz claramente masculina.
"Joder, no grites, te escucho claramente."
"¡Es que tenemos un problema!" la voz sonaba claramente asustada.
"¿Qué sucedió esta vez? Si es otra estupidez como que Kisame está contando sus historias de incesto o Itachi terminando con nuestras provisiones de Pocky juro que…"
"Es el Jinchuriki de nueve colas señor… ¡Se escapó!"
El Sabio de los Océanos
AN
Este capítulo tomó más tiempo del que esperaba, sin embargo estoy muy contento con él así que realmente no me arrepiento de haberme tomado mi tiempo. Pudo haber sido más largo, sin embargo era un buen momento para terminar y ni quería dejarlos sin capítulo por más tiempo.
Recuerden dejar sus reviews, dando su opinión y lo que piensan de la historia ¡Su opinión importa!
Fuck like hell and sleep well.
R&R
