Disclaimer. Kingdom Hearts no me pertenece, yo no creo que hubiese sido capaz de crear semejante trama como el maestro Nomura, al igual que tampoco me pertenecen el resto de personajes que aparecen aquí.
-Personaje hablando-
-Personaje pensando-
-Tecnica-
Entre las muchas imágenes que la gente se imaginaria cuando se habla de viajar entre mundos estaría el clásico mirar el espacio, sus luces y colores (o falta de ellos) la posibilidad de llegar donde nunca nadie antes ha llegado, explorar nuevos lugares y varias cosas más, todas ellas podrían llegar considerarse como romance. Lo que la gente no se imaginaba de viajar entre mundos era los espacios cerrados, una pequeña cabina de una pequeña nave que cruzaba sin descanso el mar estrellado, durante horas y horas sin que pasase realmente nada, salvo ver alguna nave de sincorazón. Aparentemente ellos también tenían naves, para viajar entre mundos y eso, algo que no les gustaba demasiado.
-Y ya va otra hora más, ¿Cómo pueden dormir en estas circunstancias?- Harry miro con incredulidad a Sora y Noctis, los cuales se hallaban ahora profundamente dormidos sentados en sus respectivos asientos, al menos estos se podían reclinar. Sora por lo menos había aguantado un tiempo consciente, porque pasada media hora y tras ver que nada ocurría Noctis se había reclinado en su asiento y al poco tiempo había empezado a dormir, Sora lo siguió poco después.
-Bueno, realmente estarán cansados, es decir, en las últimas horas no hemos dejado de pelear con los sincorazón y eso los habrá cansado, la verdad es que me gustaría intentar dormir también, pero no creo que pudiese- Shido hacia lo que podía por entretenerse en el camino de ida al siguiente mundo, aunque por lo que habían visto hasta ahora solo era cruzar un espacio infinito de colores cambiantes, no era especialmente entretenido después de un tiempo.
-Ajia, llevamos ya cuatro horas, no creo que tardemos demasiado más en llegar- Goofy se giró en su silla para mirarlos, integrándose en la conversación, algo que los chicos agradecieron.
-Id espabilando, ya estamos cerca-
-¿Cómo estas tan seguro?- le pregunto Shido estirando la espalda.
-Hay varias naves gumi sincorazón y restos esparcidos por el lugar. Estamos cerca- tras escuchar los motivos que Donald les dio Harry y Shido y no viendo nada mal en su razonamiento ambos se agarraron bien a sus asientos, mientras Goofy solo se giraba.
Lo que entonces comenzó, más adelante solo podrían describirlo como una batalla de naves, Donald maniobro la nave para pasar a través de algunos aros de color amarillo, extraños bloque de forma rectangular y superficies de distintas formas y tamaños todos ellos formados por bloques gumi y rocas espaciales. Todo ello no era demasiado difícil de atravesar, pero las múltiples naves enemigas les dificultaban las cosas aunque la gran mayoría no les dispararan sí que parecían querer colisionar con ellos.
No hacía falta decirlo, a Harry y Shido no les gustaría saber qué ocurriría si destruían la nave.
Más en la situación actual había algo que llamaba la atención a ambos, y eso era simplemente –¿Como pueden continuar dormidos con los movimientos que hace la nave? …por las barbas de merlín nos están disparando-
-Y ellos están profundamente dormidos- verifico Shido, sin mirarlos más de una vez, demasiado nervioso por las múltiples naves que veían a su paso.
La batalla continúo por un tiempo, con Donald destruyendo las naves que se ponían en su trayectoria de tiro, y simplemente esquivando las demás, lo que a veces era difícil por los aros y demás construcciones que hallaban a su camino. Después de algún tiempo las construcciones comenzaron a cambiar, lo cual según los que tenían experiencia significaba que ya estaban cerca, solo podían rezar por que así fuese.
-Y finalmente llegamos- Shido se dejó caer contra el respaldo de su silla, agradecido porque el viaje hubiese acabado, estando ahora frente al mundo, este era, a falta de una palabra mejor, rosa. Podían observar lo que parecía ser un castillo, rodeado de un profundo bosque a juzgar por las motas grises y la mancha verde de la zona enfrente dela que estaban.
-Desembarquemos- ante el tono normal de Donald los dos se miraron algo inseguros, preguntándose exactamente cómo iban a "desembarcar".
Tardarían poco en descubrirlo.
En un resplandor blanco el elegido de la llave espada y sus compañeros aparecieron descendiendo por el agujero de paredes rosas. Sora ya se había despertado, lo que según Harry era casi un milagro. Estaban acercándose hacia un suelo de con un mosaico de distintos tonos de rojo y algunas decoraciones, como un sofá y plantas que parecían estar pegadas al suelo. Colocándose como pudieron todos descendieron de pie, salvo Goofy y Noctis que aterrizaron en plancha. Aunque en el caso del segundo estaba causado por estar aún dormido.
-Ouch- Noctis se rasco la cabeza al chocar con el suelo, había aterrizado de cara al suelo, en opinión de los demás como si quisiese abrazarlo. Pensaría que se sentía solo.
-¡Orejas y Bigotes! ¡Llego tarde, llego tarde!- el rostro de Noctis adquirió una expresión indescifrable al ver pasar enfrente de su cara a un conejo. No era la primera vez en su vida que veía un conejo (Aunque si la primera que veía uno vivo) Este corría sobre sus dos patas traseras, y claramente se notaba que tenía mucha prisa. Llevaba unos pantaloncitos grises y una chaqueta roja, llevaba un reloj en la mano, y por alguna razón desconocida tenía los ojos inyectados en sangre. -¡Cielos! Estoy aquí pero debería estar allí-
Sora, Donald, Shido y Harry lo miraban con expresiones indescifrables en el rostro, mientras que Goofy, aun levantándose del suelo, también lo miraba curioso.
-¡Llego tarde, llego tarde! ¡La reina pedirá mi cabeza!- después de gritar en pánico una vez más se adelantó por el único camino disponible, antes de desaparecer de su vista. Todos permanecieron en silencio un tiempo más entendiendo lo que acababan de ver, después se pusieron a mirar a su alrededor, pero tampoco había mucho más que ver. Estaban en el fondo del agujero, en una sala circular con un único camino, y las paredes, suelos y techos estaban salpicados de colores vivos, rojo y rosa en su mayoría.
-Podríais haberme despertado-
-Las naves sincorazón nos atacaron, uno pensaría que eso sería suficiente para despertarte, parece que nos equivocamos- Shido le envió una mirada de disculpa. –La próxima vez te despierto-
-¿Nos han atacado?- Noctis miro incrédulamente al resto del grupo, enterándose por primera vez de ese detalle.
-Sí, varias naves de sincorazón, y unos extraños anillos rotantes- Noctis no creía poder estar más sorprendido. Se equivocó -¿Unos qué?- pregunto creyendo escuchar mal, pero nadie le respondió.
-Aquí no hay nada más, deberíamos seguir al conejo- Sora, tras echar un vistazo a su alrededor se adelantó al grupo, encaminándose a la dirección que había seguido el conejo apurado.
-Ajia, aquí no haremos nada- Goofy mostro su aprobación a Sora, lo que causo una decisión unánime de continuar.
Tras levantar a Noctis del suelo los demás se encaminaron por el pasillo que poco antes había seguido el conejo, aunque no es que fuese especialmente grande, este conducía, tras un breve giro a una puerta marrón.
-¡Vamos!- Sora abrió la puerta con gran excitación, solo para encontrar otra esta vez una puerta esta de color azul.
Parpadeando un poco Sora volvió a sonreír antes de abrir de nuevo la puerta. Para revelar de nuevo otra puerta, esta vez una rosa.
-¿Qué?- Sora parpadeo como un búho mientras Noctis soltaba una pequeña risita. –Esta es ya la última, seguro- para su fortuna lo era, y revelo tras ella una nueva habitación, en esta tampoco se veía una salida, pero si al conejo, aunque a juzgar por el tamaño de la salida que estaba tomando era obvio que ellos deberían tomar una ruta alternativa.
Pasando todos por la puerta, sin perderse un "¿más puertas no podían haber o qué?" de Harry, y la consiguiente respuesta de Shido "una más pequeña no, pero una mayor probablemente si" ingresaron a la nueva habitación. Esta estaba separada en varias decoraciones nada más entrar a su derecha había una chimenea, la parte principal era de ladrillos rojos, y el tiro estaba forrado de piedras encima a la derecha había un grifo de agua cuyo caudal estaba pensado que acabara en una tina de color amarillo, aunque esta estaba más bien pintada en el suelo que se hallaba justo debajo. También a este lado de la chimenea había una vitrina con algunas herramientas de cocina y al otro lado del tiro se veía un cucharon.
A su espalda la pared estaba pintada de violeta con algunos símbolos y cuatro cuadros. A mano izquierda había algunas butacas y un pequeño estante con un libro apoyado en la pared. Había una estantería en la pared, y sobre esta un oso de peluche. En la pared había también dos candelabros apagados y varias decoraciones como un cuadro en blanco y una figura que simulaba la cabeza de un león.
Había un reloj de cuco pintado en la pared y, seguido de este, una cama apoyada en la pared. En el centro de la habitación se veía una mesa con una silla, sobre la mesa dos frascos, uno con etiqueta azul y el otro con etiqueta roja. El problema era que al igual que otras cosas en la habitación estaba pintada en el suelo.
Shido se acercó a los estantes de cocina, mientras Harry hacia lo propio con los libros. Noctis miro un poco a su alrededor, silbando curioso, Sora fue directo a la pequeña puerta por la que el conejo había entrado.
-¿Cómo se ha hecho tan pequeño?-
-No, tu eres demasiado grande- las reacciones fueron diferentes, aunque todas compartían una cosa, un único grito de "hablo".
Soltando un bostezo el pomo de la puerta volvió a hablar -Por qué hablas tan alto, me has despertado-
-Porque somos altos- suministro Noctis.
-¡Buenos días!- saludaron Goofy y Shido.
-¡Buenas noches! Necesito dormir más-
-¡Espera!- exclamo Harry alzando los brazos.
-¿Qué debemos hacer para volvernos pequeños?- Sora intento preguntar mientras el pomo continuara despierto.
-¿Por qué no lo intentas con ese frasquito de ahí?- ante la oración del pomo la mesa pintada dejo de estarlo. Primero creció la silla después la mesa y por último los frascos. Todo ello e pocos segundos.
Seis pares de ojos se concentraron en los frascos sobre la mesa, mientras otro par más se volvía a cerrar.
-Habrá que tomarlo- Sora se dirigió a la mesa, Harry le siguió.
-Esperad- todos se giraron a mirar a Harry, el cual hablo antes de que sora tomara la pócima azul. -¿De verdad vas a tomar una pócima de una mesa que antes estaba pintada en el suelo? ¿La misma pócima que te ha sugerido un pomo parlante en una puerta enana?- Sora lo miro un par de segundos antes de encogerse de hombros.
-No es el mejor plan, pero si el único- Harry fulmino a Shido ante su aplastante derrota.
-Allá vamos- Sora cogió el frasco azul y echo un trago. Para sorpresa de todos no fue el único en encogerse, y antes de que se dieran cuenta los seis estaban sobre la mesa.
-Por qué ha funcionado en nosotros. ¡Ni siquiera hemos bebido!- Harry hablo con incredulidad en la situación actual, él había visto antes efectos de pociones, pero era de conocimiento común que para que te afectara debías bebértela. Aunque parecía que ese conocimiento aquí no era muy conocido.
-Bien ya somos pequeños, ahora vamos- Donald dirigió la marcha antes de saltar de la mesa, con más distancia de la que él había calculado.
-Hablemos con el pomo- Goofy salto después de Donald, por suerte él había calculado mejor la distancia al suelo y pudo caer sin perder dignidad.
-Vamos pues- Noctis lanzo su arma al suelo antes de proyectarse hacia ella apareciendo en el suelo instantes después.
-Lo hace parecer tan fácil- menciono Harry dirigiéndose al borde de la mesa, con cuidado se descolgó y aterrizo sobre sus dos pies.
Sora y Shido no tuvieron tanto cuidado, ambos simplemente saltaron al suelo sin ceremonias ni nada similar, y ambos pudieron seguir andando al instante.
Antes de que llegaran a la puerta oyeron un semifamiliar sonido, se dieron la vuelta con cuidado para ver la vista familiar de sincorazón. O no tan familiar. Entre las sombras había un nuevo tipo de sincorazón, esta tenia forma de campana roja con una cabeza negra y un sombrero dorado.
-Y esos que hacen- se preguntó Sora.
-Prefiero no averiguarlo- Noctis arrojo su espada a uno para comenzar a atacar. Los demás siguieron su ejemplo.
Al poco tiempo descubrieron que hacían estos nuevos sincorazón, pues si los dejabas solo mucho tiempo lanzaban un hechizo de piro, el cual era el único que Donald les había enseñado.
Cada uno tomo su propio camino para derrotarlos, en vista de que los conjuros que conocía Donald no eran efectivos, y el que Harry le había enseñado no serviría contra ellos, este comenzó a saltar para aporrearlos con el bastón tosco pero efectivo.
Por su parte Goofy iba y venía entre los enemigos, de vez en cuando lanzando algunos ataques ascendentes en contra de los enemigos a su alcance, siempre atacando con su fiel escudo, el cual no parecía ceder nunca ante ningún ataque.
Shido no dejaba de atacar con Sandalphon, intentando esquivar las esferas de fuego que lanzaban y los ataques de las sombras, ellos eran seis y una persona normal pensaría que sería más fácil, pero no lo era. Si al menos la habilidad de regeneración de Kotori le permitiera curar las heridas que los sincorazón le infligían... Era algo que ya noto cuando peleaba con las sombras antes de conocer a Sora y los demás, las habilidades que obtuvo luego de sellar a Kotori, la regeneración del espíritu de fuego, no se activaban si el daño lo causaban los sincorazón. Eso lo hacia todo más difícil.
Harry por su parte lo tenía bastante difícil, al igual que le pasaba a Donald sus hechizos no les afectaban demasiado. Ahora desearía haber sido como Hermione y haber estudiado el temario de DCAO por adelantado, aunque dudaba que hubiese muchos seres como los sincorazón.
Noctis era junto con Sora quien mejor lo llevaba de los cuatro novatos, probablemente por que había estudiado en una academia para cazar monstruos, aunque esa teoría estaba por confirmar, los grims que había visto en su vida no podían ser tan fuertes como los sincorazón.
En cuanto a Sora, no había mucho de qué hablar, aunque sin experiencia aprendía rápido, y los sincorazón había a montones todos ellos dispuestos a servir como experiencia, eso ayudaba.
Poco después acabaron con todos los que estaban cerca de la cerradura por la que el conejo había entrado y probaron a hablar de nuevo con él. Solo recibieron ronquidos.
-¿Y ahora qué?-
-Debería haber otro camino, si la única puerta se quedara dormida ya la habrían cambiado, digo yo- dijo Harry
-Ajia, y creo que está detrás de la cama- los demás observaron lo mismo que Goofy, tapado por el cabecero de la cama había una ruta que conducía a la siguiente sala, solo que con la cama en medio les era imposible avanzar.
-Pues solo hay que volver a ser grandes, empujarlo y ser pequeños de nuevo, fácil- Sora sonrió mientras se dirigía a la mesa para beber el contenido de la pócima, si la primera vez al beber los había hecho a todos pequeños también los haría a todos grandes. Esperaba.
La teoría demostró ser cierta, tras beber esta vez del frasco rojo, todos volvieron al tamaño original, aunque esta vez no estaban todos sobre la mesa, Goofy seguía cerca de la cama.
-Ajia ahora solo hay que empujarla y…- con solo tocar la cama esta se pegó a la pared pasando a ser un dibujo, de forma similar a como la mesa dejo de serlo.
-Y los sincorazón así no nos atacan- observo Harry
-Los aplastaríamos- noto Noctis con satisfacción.
-Y al verle notamos por que no aparecen- Donald rio notando la expresión macabra que Noctis tenía.
La charla no continuo porque notaron cierto efecto, uno que ya habían sentido una vez antes, y miraron a su alrededor para ver cómo el mundo que los rodeaba aumentaba de tamaño.
Sin querer perder mucho tiempo avanzaron hacia el nuevo camino, sin hacer mucho caso a los sincorazón que habían vuelto a aparecer.
Al poco de atravesarla acabaron en un amplio claro de un bosque, rodeados de árboles. Había varios arboles formando un seto alrededor de la puerta, para formar una pequeña habitación, después estaba abierto para revelar una extraña habitación, y al decir extraña se refiere a que tenía las paredes y el techo pintadas, parte de las paredes simulaban un bosque, y el resto el cielo.
Enfrente de ellos alzándose sobre el suelo había una gran construcción que llegaba hasta el techo, parecía un estrado de un juez aunque por alguna razón a la derecha estaba una jaula, forrada de terciopelo rojo en su parte trasera. Sentada en el estrado había una mujer regordeta con un vestido rojo y negro llevando en su mano un mazo en forma de corazón rojo, tenía una corona sobre su cabeza. El conejo había corrido hasta subir unas escaleras y quedar encima de una plataforma de madera.
A su paso se habían apartado algunas cartas, pero no las cartas de juego no, estas cartas, rojas y negras, el cuerpo era el de una carta pero después tenían brazos y piernas y una cabeza en forma de pica.
-¡Se abre la sesión!- tras tomar una inspiración profunda el conejo soplo la trompeta para dar la señal al inicio del juicio -¿Sesión?- para gran consternación de Noctis, el cual miraba un poco incrédulo.
-¿Van a juzgarme? ¿Por qué?- esta vez quien hablo era la acusada, la que se hallaba de pie en un pequeño estrado, parecía ser menor que ellos, su ropa consistía en un simple vestido azul con un delantal blanco.
-Preside su majestad, la reina de corazones-
En ese momento la mujer regordeta sentada en el estrado del juez se levantó, abriendo los ojos –Esta niña es culpable. No hay duda razonable- mientras hablaba iba gesticulando golpeando la mesa -¡Es así porque lo digo yo, y basta!- en ese momento hubo dos que reaccionaron, una fue la acusada, quien se quejó de la injusticia descarada, el otro fue Noctis, quien no podía creer lo que veía, si realmente era la reina debería ser justa y sabia. Acusar a alguien solo porque era la reina no era ni de lejos algo que debería hacer.
-Deberíamos hacer algo, esto no es un juicio- Donald le dio una patada a Noctis para que se callara.
-¿Tienes algo que decir en tu defensa?-
-¡Por supuesto! ¡No he hecho nada malo! ¡Aunque seáis la reina me temo que no tenéis derecho a ser tan… tan mala!- eso demostró no ser la mejor idea, inmediatamente la reina replico a plena voz
-Silencio ¿Te atreves a desafiarme?- la reina estaba furiosa.
Mientras con el grupo observador las reacciones eran similares, aunque también querían ayudarla.
-Hay que ayudarla- Sora miro a Donald esperando que él tuviera alguna idea y tenía alguna, el mayor problema era…
-Sí, pero…- comenzó Donald.
-Somos forasteros, ¿no sería una interferencia?-
-¡"Injerencia"!- Goofy fue rápidamente corregido.
-Ah, sí. Y eso va contra las normas-
-Injerencia o no Donald, esto no tiene pinta de juicio- menciono Shido.
-Por qué no lo es- Noctis lo escucho y mascullo con fastidio.
-Además, ¿qué normas? No me suena que hayáis mencionado nada de eso antes-
Antes de que Donald pudiera contestarle la reina siguió hablando -¡El tribunal declara a la acusada…! ¡Culpable! Por agresión e intento de robar de mi corazón- Antes esto todos reaccionaron, lo de robar un corazón era algo muy poco común que no creían jamás que se alegrarían de escuchar, y menos en un juicio, pero ahora que lo escuchaban se hacían una idea clara de quien era el verdadero culpable.
-¡Que le corten la cabeza!- todas las cartas rodearon a la pobre Alicia dispuestas a llevar a cabo la orden de su reina, por fortuna para la muchacha los oyentes tenían suficiente.
-¡Un momento!- Sora grito antes de correr hacia adelante, con los demás detrás de él.
-¿Y vosotros quienes sois?- pregunto la reina con agresividad. -¿Cómo os atrevéis a interrumpir en mi tribunal?-
-¿Llama a esto tribunal?- interrogo Noctis con incredulidad.
-Como dices chico- la reina le lanzo una mirada afilada y para evitar que Noctis intentara hacer lo que la reina quería hacerle a Alicia, Sora y Shido se adelantaron.
-Disculpad a nuestro amigo, majestad- Shido nunca pensó que decir una palabra podría llegar a ser difícil, ahora veía que ese equivocaba.
-Sabemos quién es el verdadero culpable- Sora se adelantó intentando tapar un poco a Noctis, cosa difícil siendo el otro chico más alto.
-Ajia. Son los sinco…- Goofy se tapó la boca antes de revelar la existencia de los sincorazón, algo que podría no ser buena idea.
-En cualquier caso, ella no es quien estáis buscando- Sora señalaba a Alicia mientras hablaba, con la esperanza de que la reina les creyera.
-Tonterías. ¿Tienes alguna prueba?- la reina en si parecía más interesada en mirarse las uñas que en ellos.
-Hee- -¿Prueba he?- Sora y Harry estaban nerviosos, no tenían ninguna prueba para presentar.
El resultado de su interferencia resulto mejor de lo que en su momento esperaron, dada la situación la reina decidió concederles un tiempo para encontrar pruebas que mostraran que Alicia era inocente, aunque como conseguirlas era ya otra historia. Y siempre estaba la amenaza de quedarse sin cabeza, algo que ninguno quería experimentar.
Después de que la reina los despachara decidieron ir al bosque para hablar en paz lejos de oídos indiscretos. Mientras avanzaban cada uno iba sumido en sus pensamientos, intentando imaginar cómo sería posible demostrar la inocencia de Alicia si no podían revelar la naturaleza de los sincorazón. Aunque Noctis aun despotricaba acerca de la reina.
-No sé por qué te importa tanto… quiero decir- Shido rápidamente explico más ante la mirada del azabache –Es cierto que la reina no parece muy justa, pero una vez nos vayamos no creo que la volvamos a ver. Nunca. Por eso me sorprende un poquito que te importe tanto-
-Supongo que se debe, aun a mi disgusto, a que algún día yo también seré rey. Eso si al final Lucis sigue en pie, algo que no se ve muy posible ahora- Noctis continúo andando, sin ser consciente de la audiencia congelada que dejaba atrás centrándose en examinar el bosque ante él. Arboles de grandes troncos se levantaban a su alrededor aunque en vez de copas pobladas de hojas tenían lo que parecían ser plataformas circulares, aunque no podían imaginar de que estaban hechas. Algunos setos protegían determinadas zonas.
-¿Qué pasa?- pregunto curioso.
-¿Qué que pasa? Maldita sea no puedes soltarnos que ere un príncipe y esperar que lo asimiles en momentos, estas cosas sorprenden- Harry maldijo al recién descubierto príncipe, quien se mantuvo un poco en silencio y los miro señalando algo delante de él.
-En serio, ¿os sorprendo más que él?-
Al mirar lo que Noctis señalaba le dieron la razón, su estatus como príncipe carecía de valor al lado de la cabeza de gato flotante. La parte del gato que podían ver era únicamente la cabeza, la cual era mayormente morada, con ojos amarillos. La cabeza sonriente se mantuvo apareciendo y desapareciendo un par de veces más, esperando sobreponer a su audiencia, algo que consiguió.
La cabeza finalmente se detuvo en el enorme tocón a su derecha dejando ver finalmente su cuerpo. Este tenía el cuerpo cruzado de rayas rosas y moradas. Después de un momento más las patas del gato sostuvieron la cabeza en alto y finalmente la depositaron en su sitio.
-¿Quién eres?- Donald rápidamente salto nervioso, aun habiendo estado ya en otros mundos nunca antes había visto a un gato similar. Y eso lo ponía nervioso.
-¿Quién seré? Pobre Alicia, pronto perderá la cabeza ¡Y no es culpable de nada!-
-No has contestado-
El gato rio ignorando a Shido –El Gato Risón tiene todas las respuestas… Pero no siempre las da. La respuesta, el culpable y el gato están en la oscuridad-
-Espera- Sora grito en balde, el gato ya había desaparecido. Mas no su voz.
-Ya han abandonado el bosque. No diré por qué salida. Hay cuatro pruebas en total, y 3 son fáciles de encontrar, hay una gran recompensa si podéis encontrar todas-
-¿Podemos confiar en él?-
-La cuestión es, Donald, que no tenemos más información que la que nos acaba de dar. No tenemos nada más por dónde comenzar- Harry contesto a la pregunta de Donald. A él tampoco le hacía demasiada gracia confiar en las palabras de Gato Risón, pero no tenían ninguna pista acerca de que buscar, así que simplemente deberían comenzar. –Diría de separarnos, pero con todo plagado de sincorazón no sería muy buena idea-
-Ajia, Vayamos juntos, así será más divertido- una vez escogido el método de acción se movilizaron. Primero se dirigieron a la bifurcación derecha, entrando en una pequeña sala con dos setas, una flor amarilla y una caja rosa, y más sincorazón, esta vez sombras y soldados.
Después de poco tiempo y algunas heridas menores se libraron de ellos, pudiendo al fin abrir la caja rosa encontrando una huella delatora, aunque exactamente no sabían cómo describirla, simplemente sabían que lo era, cosas de estar en otros mundos suponían, la lógica común era inútil. Era gracioso como lo que en otra época habrían tomado por sueño ahora aceptaban sin más, tras coger la prueba se encaminaron por el otro camino, avanzando lentos debido a mas sincorazón, de los que nunca parecían faltar, lo único bueno es que por derrotarlos daban platines y objetos, si no morías por ellos eran de echo un negocio lucrativo.
En el final del camino encontraron más setas y una entrada bloqueada por una roca, inaccesible por el momento. No se veía ninguna prueba más.
-¿Y ahora?- cuestiono Harry al grupo.
-Deberíamos mirar en más profundidad, no creo que una prueba sea suficiente-
-No es que el camino de mucho lugar a esconder algo, si no las hemos encontrado no sé dónde mirar-
-Siempre podemos hacer esto- ante la mirada sorprendida del grupo Sora salto sobre la roca, para después saltar al árbol que había al lado, llegando con poco esfuerzo arriba -¡Chicos! Aquí hay otra, una espina delatora. Por la izquierda hay un cofre pero no creo llegar, enfrente hay otro árbol veré si puedo llegar-
-Cómo va a ver si puede llegar- la pregunta de Shido fue respondida al ver como Sora aparecía por el borde del árbol saltando, sin llegar al de enfrente.
-Auch, así no se puede- Sora lloriqueo un poco rascándose la cabeza, Noctis en cambio se acercó a las setas, si había funcionado una vez…
Pronto estuvo en la cima, y tras un momento los demás empezaron a subir, aunque por turnos, pudiendo llegar arriba. Lo uno que veían era más accesos a cuartos, por ahora inalcanzables y una fruta demasiado grande para comerla. Y para no perder costumbre más sincorazón.
Se desplegaron para que fuese más fácil luchar, Noctis Harry y Shido saltaron a la copa de los siguientes árboles y comenzaron a exterminar sombras. Después de pocos minutos y alguna caída finalmente exterminaron a todos, y al menos esta vez tenían un nuevo camino pues el tronco del gran árbol tenía un agujero por el que podían colarse.
-MALA IDEA- Noctis y Donald estaban cayendo y al igual que Harry ellos no acabarían sobre la chimenea tamaño gigante, ellos iban a impactar al suelo.
Resulta que el agujero que había en el tronco los conducía a la habitación de las pócimas y el pomo durmiente, el problema es que la entrada estaba muy ajustada para llegar al borde de la chimenea, y a nada que te desviaras un poco ya no lograbas caer encima. Todo un fastidio.
-Dime que al menos nuestras muertes han servido de algo-
Sora se rio ante el drama que Harry montaba antes de saltar hacia el suelo para unirse a los demás -Había olor delator-
-Creo que no preguntare cómo es un olor delator, volvamos al bosque a por la última- Shido comenzó a andar hacia la puerta que dirigía al castillo, agradecido porque esta vez no salieran sincorazón.
Tras un rato y un momento incomodo al pasar por delante de la reina e ignorarla ligeramente estaban de nuevo en el bosque. Una vez allí probaron a subir a las setas que vieron, a explorar los árboles que había en su camino e intentar ver si eran capaces de destruir alguna planta para revelar algún nuevo camino. Sobra decir que nada funciono.
Volvieron al punto de partida un rato después, más cansados que antes. Y también hambrientos.
-¿Cómo podéis tener ya hambre?, comimos en la nave gumi- Harry miro con sorpresa a Noctis, Goofy y Sora. Y creía que no conocería a mucha gente que comiera como un Weasley.
-No hemos dejado de buscar y pelear, como podéis no tenerla vosotros- Noctis les miro con rostro sospechoso, como si pensara que les estaban ocultando comida.
-Simplemente no comemos tanto- Shido se encogió de hombros con simpleza, no dándole demasiada importancia al asunto en cuestión.
-Buscamos y no encontramos nada. Seguro que ese maldito gato nos ha engañado- Donald ya se estaba enfurruñando ante la falta obvia de resultados –Como no nos digan las flores donde está ya podemos darnos la vuelta-
-Dame una poción y te hare grande-
En ese preciso momento todo quedo en silencio, incluso el ruido de un alfiler cayendo se habría escuchado. Lentamente todos se giraron, haciendo el menor ruido posible, hacia la dirección de Donald o más exactamente la voz que había hablado a su lado. Sobre Donald había lo único que podía haber hablado, ahora el problema era que tan raro y retorcido era este mundo para que las flores gigantes pidieran pociones.
-Sora, habla con ella- fue la decisión unánime. Sora por otro lado no estaba demasiado contento, aun así obedeció la voluntad popular y se acercó a la flor.
-¿Señora Flor? Por favor no me mate-
-Dame una poción y te hare grande-
Al hacer lo que pedía la flor libero una potente onda mágica que se concento alrededor de Sora, aumentando en poco tiempo su tamaño.
-Olvídate de las pruebas, te llevamos así ante la reina y problema resuelto-
Ignorando lo dicho por Noctis Sora se fijó a su alrededor mirando a ver si podía ver la prueba restante.
Con un poco de dificultad comenzó a moverse, y tras casi aplastar a Shido se subió sobre el tocón, hundiéndolo en el suelo y elevando un árbol que había cerca. Después por consejo de Harry se concentró en el árbol del gran tronco.
-La fruta puede devolverte a tamaño pequeño- para comprobar la teoría Sora le dio un buen mordisco, regresando a talla pequeña.
-Exploremos la nueva ruta- sin esperar respuesta se dirigió a las setas para volver a subir al nivel superior y saltar de árbol en árbol con agilidad. Poco después los demás lo siguieron.
Después de saltar por algunos árboles el grupo finalmente llego al final, estaban sobre la copa del árbol y enfrente en la pared había una entrada, uno a uno comenzaron a atravesarla.
-OTRA VEZ NO- De nuevo la entrada daba al cuarto, solo que esta vez estaba casi en el techo, y la superficie sobre la que debían caer era el grifo. Sobra decirlo solo Sora y Goofy lograron quedarse.
-Con cuidado- Sora podía ver enfrente la última prueba que le quedaba, pero había una gran caída y aunque los demás se habían levantado como si nada la distancia al suelo aun debía ser mayor a 10 metros. Pidiendo a quien quisiera escucharle un poco de suerte Sora corrió hacia el final del grifo dispuesto a saltar a la vitrina de platos, poca distancia.
De alguna manera, de la que luego ni se acordaría, logro legar allí y finalmente hacerse con la última prueba, esta vez era un rasguño delator. Suspirando tranquilo miro al fondo antes de saltar sin pensarlo dos veces, desde el grifo Goofy lo siguió.
En cuanto ambos pisaron el suelo se reunieron con los demás.
-Me preocupa, antes habríamos considerado ese salto suicidio, ahora casi ni le damos importancia- Sora se encogió de hombros a lo dicho por Harry, cierto era que antes un salto así ni se hubiese atrevido a hacerlo. Mucho había cambiado entre su "antes" y el actual "ahora"
-¡Mirad lo que habéis encontrado! Bien hecho-
-Ahora a salvar a Alicia-
-No estés tan seguro- Shido se detuvo al escuchar al Gato Risón.
-Quizá ella sea inocente pero, ¿Qué me decís de vosotros?-
-¿De que estas hablando? Nosotros no hemos sido, ¡ni estábamos aquí!- Harry lo miro con frustración.
-No os lo diré, mas os enseñare algo- los ojos del gato brillaron mientras todos los demás sentían un pinchazo en la cabeza.
Cuando la sensación pasó notaron que el Gato Risón se había ido, pero al parecer sí que les había dejado algo que les sería útil.
-Bueno, vamos a salvar a Alicia- Esta vez nadie se opuso a la idea, y en poco tiempo atravesaron la habitación para llegar al lugar del juicio.
-Abogado, acérquese al estrado- con un suspiro nervioso Sora se dirigió al mismo lugar en el que antes había estado Alicia mientras los otros 5 se quedaban en dos atrios a su derecha. Con paso decidido se colocó en su lugar para representar a la acusada.
-Esto va a acabar mal, no va a saber que decir- Noctis miraba a Sora nervioso, a su lado Shido no parecía muy preocupado.
-Bueno, no creo que pueda ir peor-
-¡Silencio en la sala!- una vez la reina hubo asegurado el silencio se dirigió a Sora -Vamos, enséñame lo que has encontrado- Una de las cartas golpeo su lanza contra el suelo, causando que las cuatro pruebas que encontraron aparecieran en el suelo, por alguna razón en las cajas rosas donde las encontraron -Es un buen número de pruebas, pero no estoy impresionada. ¡Cartas, traed mis pruebas!- una quinta caja apareció en el suelo, a la izquierda de la primera suya.
Tras mezclarlas la reina dictamino un veredicto –Comprobar las cinco sería un desperdicio y una pérdida de tiempo. Elige una de las pruebas. Con ella decidiré quien es el culpable-
-¿Qué? Después de todas las molestias para encontrarlas-
-¡Te atreves a protestar! Perderás la cabeza- antes de que alguna carta se moviera Shido intervino -No se preocupe majestad, escogerá una-
Con una mirada agradecido al peliazul Sora se acercó a las pruebas, intentando encontrar alguna pista acerca de cuál era mejor escoger. Al ser incapaz de encontrar diferencia finalmente se decidió por la por la izquierda.
Apareció por breves instantes la imagen de Noctis y Shido.
-¿Qué?-
-¿Qué?-
-Entonces sois los culpables- en un instante el estrado donde los desafortunados se encontraban se convirtió en una jaula, encerrándolos a los dos en su interior.
-Esperad, tiene que haber un error-
-Ni siquiera estábamos aquí, tiene que ser un error-
Sora y Harry intentaron hacerle ver a la reina que ellos no podían ser los culpables pero ella no parecía dispuesta a escuchar.
-¡Todos son culpables! ¡Apresadlos!-
-Sora haz algo- Shido grito nervioso, Noctis intento llamar a su espada para romper su jaula pero era incapaz. Donald, Goofy y Harry saltaron de su lugar para acercarse a Sora. Este los miro antes de gruñir –No hay otra opción, a por ellos-
-Sabes, podría ser mi imaginación pero me suena escucharte diciendo "no creo que pueda ir peor". No me hace mucha gracia decirte que te equivocabas- Noctis sonio nerviosamente observando como todos los edificios desparecían en el suelo, dejando la sala entera vacía a excepción de sus jaulas y el estrado de la reina, el cual había subido hasta el techo, probablemente para evitar posibles ataques. Del broto una pequeña torre con tejado rojo, tenía tres hendiduras con unas manivelas para levantar la jaula de Alicia. No tardaron en hacerlo.
-A ellos- con un movimiento la reina les lanzo encima una horda de cartas para alejarlos de la torre.
Harry nunca dejaría de maldecir al Garo Risón, pudiendo imaginar su risa en ese momento, ese gato había sabido que algo así podía ocurrir y no les había dicho nada salvo una criptica advertencia al estilo de Dumbledore moviéndose como podía lanzaba los nuevos conjuros que había aprendido desde que comenzó su viaje.
-Piro- Harry sonrió al ver que esta ves si podía usar el hechizo contra las cartas, pues ha ellas si les afectaba.
Así dio comienzo la batalla para destruir la torre y bajar la jaula de Alicia, con Sora intentando golpear la torre lo más que podía y los demás enfrentándose a las cartas para alejarlas de él. No es que fuese fácil, pues al contrario que con los sincorazón quienes atacaban por separado las cartas lo hacían en unidad, más o menos, y eso dificultaba bastante la situación.
-Hielo- el nuevo hechizo que aprendieron del Gato Risón liberaban unos proyectiles de hielo, aunque no tenían mucha velocidad si se lanzaban a quemarropa si era efectivo.
-Haaa- Sora seguía aporreando a la torre cuando las cartas le dejaban. De vez en cuando tenía que esquivar o bloquear algún ataque, pero en general podía desentenderse de los enemigos para atacar únicamente la torre. Y al final logro destruir la primera manivela, aunque por desgracia para todos eso solo atrajo a más cartas a la pelea.
Goofy se hallaba luchando contra un grupo de tres, había dos cartas negras y una roja, las primeras cargaban hachas y era fácil enfrentarlas si te mantenías en su área de ataque. Las rojas eran otra historia. Tenían lanza y sabían atacar con ella aunque no eran demasiado rápidas.
-Maldita sea, ellos peleando y nosotros mirando-
-Si tienes alguna idea dila, sino guarda silencio y no los distraigas-
Donald iba y venía lanzando ataques y conjuros a las cartas que encontraba a su paso, y cuando se quedó sin magia para lanzarles hechizos continúo aporreándolas con su mazo, algo que no funcionaba tan bien como lanzándolas magia.
Después de algún tiempo la segunda manivela fue destruida, lo que solo trajo más cartas, para esos momentos todos peleaban salvo Harry, el cual ya no podía lanzar hechizos y no era capaz de atacarlos dedicándose únicamente a atraer a las cartas hasta Donald o Goofy en un intento de no entorpecer a Sora. Y hablando de él, ahora con todos los enemigos la estrategia de atraerlos ya no funcionaba como antes.
-Tenéis que noquearlos- aunque oyeron a Noctis no era fácil hacerlo, cada uno podía estar lidiando fácilmente con dos o cartas, y Harry casi ni se podía defender. –Maldita sea, Harry ¡ATRAPA!- Noctis convoco una espada y se la lanzo al moreno, con la esperanza de que eso pudiese cambiar algo la situación.
La espada acabo clavándose en el suelo a algunos metros de Harry quien se lanzó para cogerla -Maldita sea, solo he usado una una vez en mi vida- maldijo mientras notaba el peso de la espada en su mano. Ahora ya armado se unió a la batalla balanceando la espada de un lado a otro intentando dañar lo más que podía a las cartas para alejarlas de Sora.
El que Harry hubiese obtenido un arma no cambio demasiado las cosas, pero al menos era una amenaza para los enemigos, y a juzgar por como la manejaba también para sí mismo, esta vez se quedó Cerca de Goofy lanzando ataques a las cartas que este enfrentaba. Pasado un tiempo finalmente redujeron el número de cartas negras y rojas, pues algunas de ellas se quedaron fuera de combate por un tiempo.
-Venga- Sora gritaba mientras no dejaba de golpear a la torre, esta estaba ya plagada de grietas y con cada nuevo golpe que le propinaba se dañaba más y más. Hasta que finalmente ocurrió.
Con un último golpe Sora logro destruir la torre, causando que el techo rojo cayera al suelo rápidamente, antes de romperse también. El tiempo pareció detenerse después pues ni un alma se movía o decía algo, después, con un chirrido metálico la jaula de descolgó antes de caer ruidosamente al suelo.
Todos dirigieron su mirada hacia la jaula, Sora, Donald, Noctis, Goofy, Harry, Shido, las cartas, la reina e incluso el conejo, todos mirando a la jaula tapada por el forro de terciopelo rojo. Este giro para revelar la jaula vacía.
-La habrán secuestrado mientras luchábamos- fue la explicación que Donald aporto al acercarse.
-Nos habríamos enterado- rebatió Shido
-Lo único seguro es que aquí no está-
Pero ellos no eran los únicos con algo que decir al respecto, la reina ya estaba enviando a sus cartas a rastrear el bosque y los alrededores en busca de Alicia.
-Mejor será que salgamos de aquí, la reina ahora esta concentrada en Alicia pero como piense que hemos tenido algo que ver no nos libraremos nunca-
No se necesitó mucho más para convencerlos, despacio e intentando no llamar mucho la atención, procurando no parecer demasiado sospechosos se dirigieron lentamente al bosque. Aunque podían quedarse a hablar con la reina sinceramente preferían no hacerlo y en su lugar se dirigieron al bosque en busca de cierto gato.
Lo que los saludo al entrar fue una flor escupiendo una roca. Noctis estaba ya cansado de este mundo de locos.
-Pobre Alicia, desaparecer en mitad de su juicio- Harry fulmino a Risón nada más verlo -no como la sombra, esa sí que ha aparecido-
-Habías mencionado antes una sombra, ¿dónde está?- pregunto Shido.
-¿Aquí? ¿Allí? ¿Importa eso? Izquierda, derecha, arriba, abajo… ¡Las sombras lo lían todo!-
-Este lugar si lía todo- Donald respondió con fastidio.
- Avanzad hasta el fondo del bosque, pasa por el jardín donde no hay nadie... ¡Quizá encontréis a la sombra en la habitación del revés!-
-¿El fondo del bosque?-
-La puerta estaba bloqueada por una roca…. Entiendo, vamos hacia allí- Sora lidero al grupo hacia el fondo del bosque, o esa era su intención puesto que los sincorazón aparecieron y esta vez traían una gran, en el sentido literal de la palabra, sorpresa.
El nuevo enemigo no se parecía a nada que hubiesen visto antes, principalmente porque era más grande que ellos, con suerte Goofy le llegaba a la mitad del emblema que llevaba en el pecho, su forma era básicamente una bola de dos metros de alto con piernas y brazos, en sus muñecas había unas esposas, aunque parecían ser mera estética. Lo curioso de este es que parecía ir vestido, en su caso con una especie de mono que en la parte frontal estaba atado con cordones naranjas.
La batalla comenzó igual que otras veces, con ellos concentrándose en lidiar con los soldados, aunque con la magia de por medio no era demasiado difícil. Shido fue el primero en atacar al nuevo sincorazón, probando un ataque frontal.
La espada reboto inocentemente en el abultado estomago del sincorazón sin causar daño alguno dejándolo abierto para el contraataque del sincorazón que no tardó en llegar, el pesado sincorazón se impulsó para hacerle un placaje que le dio de lleno y lo mando pocos metros hacia atrás.
Donald apunto su bastón hacia la gran mole antes de lanzar un hechizo de hielo, al unísono Harry lanzo uno de fuego y Goofy se ubicó a su espalda para golpearlo.
El sincorazón se mantuvo en alto recibiendo los ataques simultáneos sin aparentes problemas, solamente rascándose la cabeza. Noctis se mosqueo al ver como no parecía afectado y se proyectó a su espada para unirse al golpe.
-Eso ha dolido- Shido se levantó parpadeando rápidamente, el ataque si bien no muy fuerte lo había desorientado unos instantes, menos mal que los demás lo habían cubierto. Shido observo como el sincorazón montaba en cólera, probablemente debido a los ataques, y se golpeaba la panza dispuesto a lanzarse en su contra. Bueno, podía aprovecharlo.
-El momento justo- Shido preparo su gran espada y espero a una distancia prudente, sin decepcionarlo el sincorazón comenzó su carga en su contra poco antes de que lo arrollara el peliazul lanzo un ataque contra el estómago del gran monstruo deteniéndolo en el acto -Acabadlo- sin necesitar que se lo repitiera Sora se impulsó de una zancada para llegar rápidamente a su espalda y salto para descargar un golpe en su espalda con toda su fuerza. No lo resistió.
-Y así es como se hace- Sora sonrió chocando los cinco con Shido, mientras los demás recogían objetos y platines. –Y de nuevo pelea- ambos chicos sonrieron al ver aparecer un grupo de sombras, ya estaban acostumbrados.
Tras largas batallas con las sombras, soldados y nocturnos rojos finalmente llegaron al salón del té, un gran jardín con una larga mesa con mantel rosa y platos, rodeada de varias sillas.
A la derecha había una casita de madera con dos pisos y el tejado era de paja. Cruzando el techo había unos farolillos de distintas formas y tamaños todos iluminando tenuemente la estancia.
-Este es el jardín donde no hay nadie- observo Noctis mirando a su alrededor.
-Y esa puerta conducirá a la habitación del revés, espero- dedujo Harry
-Esta vez seguro que sí, no creo que tengamos que andar buscando a la sombra como las pruebas- Shido hablo con esperanza
-Solo hay una forma de saberlo- el elegido de la llave espada se adelantó hacia la puerta y la cruzo sin dudarlo. Los de mas no tuvieron de otra que seguirlo.
Una vez cruzaron la puerta entendieron por qué era la habitación del revés. El cuarto donde se habían hecho pequeños se hallaba sobre ellos, como un techo inalcanzable y lo que en su momento les parecieron lámparas extrañas ahora veían claro que eran simplemente mesas con candelabros, dos para ser exactos. De alguna forma ahora se hallaban en el techo, caminando como si fuese el suelo. Sobra decir que preferían no pensar demasiado las cosas.
- La sombra se esconde en algún sitio. Y los momerats también. ¿Queréis hallar a la sombra? debe hacerse la luz- acostumbrados ya a los enigmas del Gato Risón dedujeron rápidamente que tenían encender los candelabros, el problema era que los sincorazón no parecían querer dejarlos.
Aparecieron algunos soldados, sombras, nocturnos rojos y un grandullón, el sentido para nombrarlos de Pepito estaba más haya de ellos.
Habiendo aprendido de anteriores combates rápidamente se separaron.
Sora y Shido se dirigieron a por los soldados, Harry y Donald contra los noctámbulos y Noctis usaba su poder para proyectarse y causar caos entre las sombras. Goofy se mantenía entreteniendo al grandullón como podía, pues para ese mejor contar con manos extra y atacarlo por la espalda para evitar disgustos.
-Realmente los números hacen la diferencia, habría sido más difícil si alguno no hubiese peleado- después de lidiar sin esfuerzo con los sincorazón, siendo esto relativo en caso del grandullón, Sora salto hasta los candelabros, encendiendo los dos en poco tiempo.
Una vez estuvieron estos encendidos esperaron mirando a su alrededor, esperando la interrupción de cierto animal que los había estado ayudando desde que llegaron a este mundo. Pronto lo escucharon.
-Todas las luces están encendidas. Pronto veréis a la sombra. Surgirá en esta habitación, pero en otro sitio. Puede que la sombra ataque también a Picaporte- el Gato Risón se marchó, no sin abrirles antes un camino detrás de ellos, debía de pensar que se iban a dar todo el camino por el bosque o algo así.
-Y eso significa que volvamos a este cuarto entrando desde el "castillo" de la reina, podría haberlo resumido- maldijo Noctis.
-O haberlo dicho directamente-
-No habrá esa suerte Harry- Shido le palmeo la espalda con simpatía.
-Incluso aunque demos con la sombra, nada dice que también encontremos a Alicia-
Se hizo un silencio luego de que Sora hablara, era una opción válida, pues la sombra y Alicia ni siquiera podían estar juntos, y la sombra era muy posible que se tratara de un sincorazón, uno parecido a la armadura de Traverse Town.
-Ajia, quedándonos aquí no solucionaremos nada-
-Goofy tiene razón, vayamos a por la sombra, eso debería darnos alguna respuesta- Donald hablo intentando eliminar el aire de pesimismo que se había instalado en la sala.
-Vamos, regresemos al cuarto misterioso- Sora menciono el nombre que Pepito había ingeniado para el extraño cuarto que tenía este mundo mientras miraba a los demás, era hora de encontrar a la sombra.
Atravesaron el cuarto en silencio, y tras colarse por la trampilla que Risón abrió para ellos se encontraron en el cuarto de la reina.
Las cartas aún estaban en movimiento, probablemente intentando aun encontrar a quien había dejado huir a Alicia. Sin hacer demasiado caso al caos que aún tenían se adentraron al cuarto misterioso.
Al entrar lo primero que notaron fue la falta de sincorazón, y el inusual silencio.
-Es como en el distrito 3 antes de que enfrentáramos a la armadura- observo Harry.
-Eso quiere decir que ahora también va a aparecer un gran enemigo- adivino el joven mago.
-Y ese será la sombra- confirmo Sora. Después, echo un pequeño vistazo alrededor, localizando a Risón sobre la mesa, sin nada más que hacer y no queriendo perder tiempo se acercó a él. Con un ágil movimiento salto a la silla y de ahí a la mesa, acercándose al gato rosa y morado.
-Ya estáis aquí, bien. La sombra también ha llegado ya. Espero que estéis preparados para lo peor, sino mal asunto- Y con un simple movimiento de muñeca señalo al techo, entonces la sombra descendió al suelo saltando sobre la mesa, mirando en todo momento al castaño, y finalmente se detuvo a una distancia prudente del grupo. En ese momento pudieron examinarla bien. No se parecía mucho a una Sombra.
Se detuvo en el suelo sobre dos grandes pies amarillos en forma de media luna, estos a su vez estaban conectados con el cuerpo mediante dos piernas largas compuestas de cuatro extremidades, dos por cada pierna, como si fuese un ser humano, la primera parte de la pierna tenia color morado y la segunda rosa. Los brazos giraron sobre sí mismos como papel alcanzando una longitud mucho mayor a la anterior, estos se unían al cuerpo mediante unas hombreras moradas conectando a una parte rosa del cuerpo, debajo de esta un tronco morado que al final conectaba a las piernas mediante una pieza rosa. La cabeza era uno de los elementos más extraños del ser pues poseía seis caras, una encima de otra y todas en un cilindro con los colores salteados, primero un rostro morado y luego uno rosa. El conjunto estaba terminado por unos detalles dorados que surcaban su cuerpo creando una separación entre sus dos colores. El ser finalmente levanto dos varas de malabarismos antes de acercarse hacia ellos. No era especialmente alto, en realidad seria de su estatura, si estuviesen en la talla grande, como no lo estaban les daba la sensación de estar ante un monstruo gigante, aunque eso no los amedrento.
Sin mediar palabra Sora salto de la mesa para ir a por él, zumbando a su lado dos dagas volaban hacia el gran sincorazón, mientras dos magos tomaban posiciones para descargar todo lo que pudiesen en su contra. Shido y Goofy rápidamente alcanzaron a Sora cuando este comenzó a atacar a las piernas del ser.
Esto rápidamente demostró ser inútil, pues sin importar como atacases las armas simplemente rebotaban, por ahora el único daño real se lo hacían los hechizos de hielo que le llegaban.
Shido intento un enfoque diferente, en vez de apuntarle a los pies, se decidió por la parte baja de la pierna, si la podían cortar haría todo más fácil. Era un buen plan, lo malo es que las piernas eran tan duras como los pies, y no era buena idea quedarse cerca demasiado tiempo, pues manejaba sus malabares como todo un profesional.
-Vale, esto no funciona- Sora rodo varias veces esquivando los ataques de la sombra.
-Ajia, si en las piernas no funciona probad en el cuerpo- Goofy fue el primero en seguir su ejemplo, salto lo más alto que pudo y lo ataco con su escudo. Esta vez el resultado fue distinto, en vez de rebotar sin hacer nada Goofy fue capaz de dañarlo, aunque tuvo su coste, al aterrizar en el suelo recibió el golpe del malabar, alejándolo un poco del sincorazón.
Maldiciendo Noctis cambio sus armas, dejo a un lado las dagas y se decidió por una lanza antes de lanzarla al aire y proyectarse para permitir un ataque de largo alcance, acertándole. Por otra parte Donald y Harry iban girando a su alrededor lanzando sucesiones de hielo y manteniéndose fuera de su alcance, lo cual ya era algo.
Después de un tiempo el cuerpo del sincorazón cayó al suelo, momento que aprovecharon para golpearlo cuanto pudieron, sin parar de saltar una y otra vez. La batalla continuo así por un tiempo, con Donald y Harry lanzándole magias y los demás atacándole de cerca, pasado un tiempo Harry abandono la retaguardia y sosteniendo en sus manos la espada que Noctis le había dado se unió también a la pelea a corta distancia. La batalla continuo en status quo un tiempo, ambos bandos lanzando y encajando golpes, hasta que el sincorazón cayó una vez más.
-Ahora- como si de un grito de guerra se tratara todos se lanzaron a golpearlo en una avalancha de daño para el sincorazón, los seis participaban saltando como podían, con Donald apenas llegando. Después de un tiempo el sincorazón se levantó antes de dirigirse hacia la chimenea. –Está haciendo algo ¡Detenedlo!- al ver la dirección que tomaba y sin saber muy bien que planeaba hacer reemprendieron su ataque. Shido no dejaba de golpearlo en el cuerpo con Sandalphon al tiempo que Noctis, ahora de nuevo con espada, se proyectaba una y otra vez lanzando ataques para detenerlo en llegar a su destino.
Al llegar a la chimenea, este introdujo los malabares en su interior, prendiéndoles fuego.
-Mierda- Harry grito al ver como volvía a alzarse esta vez con dos armas de fuego, una en cada mano –Solo hay que tener más cuidado- Noctis siguió atacándolo sin importarle las varas con fuego.
Donald y Harry volvieron a lanzar magias de hielo hacia su cuerpo, ahora con especial cuidado, el más mínimo contacto con las llamas neutralizaba el hechizo, no era un buen augurio. Unos minutos después el sincorazón cruzo los brazos lanzando esferas de fuego hacia todos.
-Joder- Noctis grito mientras apagaba las llamas que ahora lo estaban quemando, por otro lado Sora se las apañaba para golpear alguna y mandárselas de nuevo, los demás más bien sufrían el ataque en distinta medida
-¡Lo derribamos y lo acribilláis!- chillo Goofy al acercarse a él sorteando esferas de fuego, Shido y Sora lo siguieron y los tres volvieron a atacarlo, mientras Noctis parecía preparar algo en sus manos.
-Derribadlo y esa cosa esta muerta- confiando en la palabra del joven príncipe los demás continuaron su ataque sin cesar, logrando finalmente devolverlo al suelo. -¡Apartad!- sin arriesgarse a esperar Noctis lanzo una esfera metaliza de luz azul. El efecto fue inmediato, al impactar con el cuerpo del sincorazón esta libero una gran ola de frio que congelo una parte de su cuerpo rápidamente. Los demás aprovecharon para atacar antes de que se recuperara. Pero ya no lo hizo.
Con un pesado golpe se desplomo en el suelo cuan largo era y se deshizo en luz liberando un corazón.
-Hua- Noctis se dejó caer al suelo –Estoy reventado-
-No creo que pueda moverme más- Shido parecía que podría caerse en cualquier momento, Harry no estaba mucho mejor.
-¡Que jaleo!- Picaporte escogió ese momento para bostezar quejándose del ruido.
-Jaleo- Donald repitió ofendido.
-Aquí no hay quien duerma- no parecía muy profesional al decirlo el puesto que había estado durmiendo toda la pelea, y no había sido precisamente corta, ni fácil. -Huaaaaa- Esta vez al bostezar dejo entrever algo en el interior de su boca, parecía una cerradura, echa de luz. Fuese lo que fuese la llave espada reacciono con ella, puesto que tras rodearse la punta de una esfera de luz disparo un haz hacia la cerradura. Al impactar se escuchó un ruido de cerradura cerrándose. Y en cayo un pequeño bloque gumi, de color azul y amarillo.
-¿Eso es un gumi?- cuestiono Donald
-Ajia, no es como los demás. No señor-
-Bueno, nos quedamos con el- Sora se agacho para recogerlo. Con el gumi en el bolsillo y la sombra derrotada poco les quedaba por hacer en este mundo, pero aun había una incógnita que resolver.
El Gato Risón escogió ese momento para volver a mostrarse, apareciendo sobre la mesa –Esplendido. Sois todos héroes. Si buscas a Alicia, no está aquí. ¡Se ha ido! Con las sombras, a la oscuridad- lo último que vieron antes de que el gato desapareciera fue su eterna sonrisa, que no cuadraba con el mensaje que les había dejado.
-Así que es cierto, Alicia no está aquí- Sora bajo la cabeza abatido. Habían pasado por tantos problemas para salvar a la chica y esta se había ido.
-Volvamos a la nave gumi, quizá la encontremos en otro mundo- Sora levanto un poco la cabeza al escuchar a Donald, aún tenían posibilidades de encontrarla.
-Bien pues, aquí ya no podemos hacer nada, marchemos al siguiente mundo- con una sensación agridulce y aun ignorantes del destino de Alicia finalmente se dirigieron al círculo de luz para abordar la nave gumi.
Bien pues aquí está el siguiente capítulo, esta vez es el mundo de Wonderland, también conocido como "Alicia en el país de las maravillas" sé que algunas partes del capítulo pueden parecer forzadas, pero me temo que aún tengo que seguir la historia lo más que pueda, no habrá grandes cambios hasta más adelante, y tampoco serán muchos, eso sí, en el siguiente con el coliseo os traigo una sorpresa, para quienes jugaron al juego deciros que haré 2 equipos, y para que sea sorpresa hasta para mí lo haré al azar jajajaja a ver que sale.
Como antes no sé cuándo estará el próximo, pero no creo que lo acabe esta semana, he añadido una escenita en el primer capítulo para presentar al cronista real, que se me paso la primera vez. Creo que no tengo nada más que decir así que me despediré ya.
Un saludo.
