Digimon Frontier:

The Legendary Knights

Capítulo 3: "El tercer guerrero: Luchando por la paz, usando la locura"

"La leyenda de los diez guerreros, que salvaron el digimundo hace mucho tiempo… pronto una nueva leyenda esta por surgir"

En una amplia pradera, se apreciaba una feroz batalla. De un lado estaban un grupo de Devidramon atacando una pequeña fortaleza en ruinas. Del otro lado estaban Magnamon, Maligmon y los ángeles, mientras que Antylamon, la digievolución de Lopmon, protegía el fuerte. Comandando a los Devidramon estaba otro SkullSatamon. Los ángeles trataban de contener a los digimon oscuros, pero eran demasiados. Maligmon uso su técnica de Razia Tenebrosa y logro contener a unos cuantos, Magnamon vio su oportunidad y disparo sus Misiles de Plasma y los derroto.

— Solo falta SkullSatamon… - Magnamon trato de ir por él, pero Maligmon salta delante de el

— ¡No te metas! – el guerrero oscuro saco sus armas y las cargo con energía oscura - ¡Doble Tajo Oscuro!

Las dos ondas de energía salieron disparadas al digimon oscuro y acabaron con el rápidamente. Sin líder, el resto de los Devidramon salió volando y desaparecieron a lo lejos. Una vez que la amenaza termino, todos los héroes se reunieron afuera de la fortaleza.

— Buen trabajo – dijo Angemon muy cansado – pero debemos estar preparados. Podrían volver a esta fortaleza

— Concuerdo con Angemon – dijo la enorme digimon conejo – le pediré a Qinglonmon que envié a alguien a proteger el lugar

— Estamos mejorando mucho – dijo Magnamon – en especial nuestro trabajo en equipo ¿Verdad Maligmon?

— Yo no pedí tu ayuda y tampoco que acabaras con los digimon que atrape – dijo el caballero oscuro caminando hacia otra parte – que te quede claro que trabajo solo. Vámonos Antylamon

— Si Hanzo – la digimon hizo una reverencia y empezó a caminar, pero se detuvo un momento – Oziel, detecte una presencia en el mundo real de otro de los caballeros legendarios. Hanzo y yo iremos a buscarla, deberías ir tú también. Además de decirle a…

— Gracias Antylamon – digo el chico muy rápidamente – iremos a ver en la tarde en la ciudad

— Gracias – la gran digimon siguió caminando para alcanzar a su compañero

— ¿Cuándo le dirás a Serena o a Qinglonmon sobre su poder? – hablo Angemon al lado de Oziel

— Quiero estar seguro. No quiero que ella corra peligro

— Es inevitable y lo sabes – dijo Angewomon – es hora de irnos

— Estoy de acuerdo – dijo Angemon de nuevo animado – tengo mucha hambre

— Yo igual – dijo el chico - ¿Qué tal si comemos algo en la ciudad?

— Ustedes no pueden dejar de comer… - el estómago de la chica ángel rugió como si de una fiera se tratara, dejando a los chicos muy impresionados - ¡Es normal tener hambre!

Con una pequeña burla y una cara llena de pena, los tres regresaron al mundo humano. Oziel salió de su departamento mientras llevaba su maletín con su laptop. En su maletín, Patamon asomaba su cabeza para respirar y observar todo mientras Gatomon estaba siendo cargada por Oziel, pues no quedaba espacio en el maletín y además no le gustaba quedar atrapada en un espacio tan pequeño. Llegaron a un centro comercial y buscaron un restaurante de comida rápida. Una vez que pudieron comprar la comida, se sentaron a comer en una zona alejada de la gente en un balcón. Gatomon y Patamon comían muy a gusto sin ser vistos por nadie.

— Siempre me gusta ver lo grande que esta la ciudad – dijo Patamon tomando un refresco – los humanos sin increíbles construyendo y creando

— Los humanos son muy ruidosos – dijo Gatomon comiendo una hamburguesa – pero admito que son buenos para escribir libros muy interesantes

— Pero su comida es deliciosa – se escuchó una voz detrás de ellos

Detrás de ellos estaban Lopmon sobre la cabeza de Hanzo comiendo una crepa con fresas.

— ¿Qué comes? – dijo la digimon gato

— Hanzo dijo que se llama "Crepa" – Lopmon le dio una mordida y se ruborizo - ¡Esta delicioso!

— ¡Déjame probarlo! – Gatomon salto sobre la cabeza del chico y empezó a pelear con la conejita

— ¡No! ¡Es mi crepa!

— ¡Bien! – Gatomon se paró frente de Oziel - ¡Cómprame una crepa!

— Pero ya comiste una hamburguesa…

— ¡Yo también quiero una! – dijo Patamon poniéndose frente a el

— ¿Por qué yo? – el chico se lamentó mientras caminaba hacia el puesto

— Lopmon, avísame si sientes a algún elegido – Hanzo bajo a la digimon de su cabeza y se dirigió donde estaba Oziel

— Parece que es más dócil – dijo Gatomon terminando unas papas

— Eso creo, solo espero que el tercer elegido los ayude a llevarse mejor – dijo Lopmon comiendo su crepa

Hanzo alcanzo a Oziel el cual pagaba las dos crepas. De repente, su mirada se sereno y empezó a ver a todos lados.

— Sentí una presencia – Hanzo miro a todos lados – uno de los elegidos está cerca

— Yo también lo sentí – dijo Oziel mirando a una dirección - ¡Por allá!

Ambos chicos salieron corriendo hacia un balcón. Al ver al público, su brazalete empezó a brillar un poco. Después de ver un rato, los dos divisaron a Serena con unas amigas y el brazalete brillo con más intensidad.

— No hay duda alguna – dijo Hanzo mirando el brazalete – ella es una elegida

— Lo sé – Oziel la miraba muy preocupado

— Debemos decirle que…

— Aun no – Oziel miro a otro lado – no quiero que corra riesgo

— Una vida contra millones y dos mundos – dijo Hanzo – si no vas a actuar como líder, renuncia a ese puesto…

— Lo hare a su momento – Oziel y Hanzo cruzaron miradas de enojo – por ahora, si no vas a trabajar en equipo, no tiene caso reclutarlos a todos

— Tsk, como sea

— Bien, será mejor que lleve estas crepas o si no…

Oziel se giró y no vio que una chica un poco bajita estaba detrás de él y se tropezó con ella y tiro las crepas en su cabello. Al verla por completo, vio que tenía el cabello largo y de color castaño oscuro. Usaba una chamarra de gorro color azul oscuro arriba de una blusa a cuadros y un pantalón de mezclilla.

— Oh no – Oziel se asustó por lo sucedido - ¡Perdóname por favor…!

— ¡Buaaaaaa! – la chica empezó a llorar - ¡Me empujaste y me tiraste comida a propósito!

— ¡No, perdóname! ¡No fue a propósito…!

— ¡¿Qué paso?! – una voz se escuchó cerca del lugar - ¡¿Qué le hiciste a mi hermana pervertido?!

Oziel y Hanzo vieron detrás de ellos a un chico de su misma edad. Era moreno de cabello corto y usaba lentes. Usaba una playera roja debajo de una camisa de botones blanca y un pantalón de mezclilla y zapatos negros. Pero al verlo a detalle, vieron un brazalete similar al de ellos, pero tenía manchas negras.

— ¡No soy un pervertido! – dijo Oziel muy apenado

— Tu mano en sus pechos dice lo contrario – dijo Hanzo recuperando la vista hacia la chica

— ¡No, solo limpiaba la crema de las crepas!

— ¡Pervertido! – la chica y su hermano le dieron un tremendo coscorrón al pobre chico

— Valla líder – dijo Hanzo con burla

Después de un rato, Oziel despertó mientras Patamon le echaba aire con un papel. Al levantarse, vio a Hanzo hablando con el chico muy seriamente y a la otra chica no estaba presente. En eso, ambos chicos se acercaron al líder caído.

— Perdón lo del golpe – se disculpó el chico de lentes – pero soy un hermano mayor protegiendo a su hermanita

— Te entiendo – dijo Oziel sobándose la cabeza - ¿Dónde estamos?

— En la enfermería del centro comercial – dijo Hanzo

— Y ¿Dónde está la pequeña?

— La mande a comprar algo de comer para que pudiéramos hablar. Por cierto, me llamo Javier Pozos. El malhumorado ya me explico todo

— Repite eso de nuevo – Hanzo lo miro con enojo

— Tranquilos, soy Oziel D. Mario, un gusto amigo, déjame presentarte…

— Ya nos presentamos Oziel – dijo Gatomon sentada en un rincón leyendo – y aun me debes una crepa

— ¡A mí también! – dijo Patamon sobre la cabeza del guerrero

— Denme un respiro amigo…

— Si ya dejaste las payasadas – dijo Hanzo mirando su brazalete – tenemos un problema

— ¿Por qué? – Oziel estaba confundido – él es un caballero como nosotros ¿verdad?

— Me costó creerlo al principio, pero después de ver a los digimon y como hablan y todo, lo creí – dijo Javier mientras miraba su brazalete – pero hay algo malo con esto

— Javier no puede activar su brazalete – explico Hanzo – tiene unas manchas raras y eso no puede ser nada bueno

— Será mejor llevarlo con Qinglonmon para que… - Oziel fue interrumpido por el azote de una puerta

— ¡Ya volví hermano! – la voz de la chica asusto a todos y los digimon se quedaron quietos para fingir ser unos muñecos – encontré un helado para mí y otro para ti – le da uno a Hanzo – y otro para ti Oziel y perdona. Debí suponer que no era tu culpa

— Descuida, yo también me disculpo – Oziel hizo una pequeña reverencia – debí ser más atento tu…

— Marian, Marian Medina – la chica abrazo al líder del grupo, dejándolo confundido – ya quedo todo en el pasado, ¿verdad hermano?

— Así es – Javier tomo algo de dinero de su billetera – oye Marian, ¿puedes comprarle algo de agua a Oziel para que se sienta mejor?

— Sin problema tu eres el experto – la chica iba a salir pero voltea rápidamente – pero esta vez, me llevare conmigo a la gatita de peluche para no ir sola

— Claro, descuida – dijo Oziel, para luego sentir una mirada asesina de Gatomon

— ¡Genial! ¡Vamos gatita-chan! – la chica la tomo en sus brazos y se la llevo

— Creí que eran… - Oziel no termino su oración

— Somos hermanastros – Javier ajustaba sus lentes al decir esto – soy lo único que le queda de familia

— ¿Por qué dijo que eras un experto? – continuo Hanzo

— Estudio medicina, estoy llevando unos estudios especiales de campo y por eso vine a Japón con ella – continuo Javier

— No sabía lo de ella, perdona

— Tranquilo Oziel – dijo Patamon volviendo a su cabeza

— Bien, volviendo al tema – continuo Hanzo - ¿Quién te dio el brazalete?

— Una mujer de vestido y sombrero rojo y cabellos blancos – dijo Javier – llevaba gafas y guantes morados y parecía muy vieja…

— La mujer araña – dijo Oziel – la enfrentamos hace unos días. Pero si te lo dio aquí, eso significa…

— Significa que pueden entrar a nuestro mundo – continuo Hanzo – y ahora saben tu identidad y la de tu hermana. Deben estar buscándonos

— Pero, ¿Cómo obtuvo un brazalete legendario? – pregunto Javier

— Será mejor ir al digimundo y buscar respuestas – Oziel saco su laptop de su maletín – Javier, lleva a tu hermana a su casa. Nosotros te esperamos…

— Sobre eso… - el chico empezó a titubear – aun no encontramos un hogar. Estábamos en un hotel, pero se me acabo el dinero y bueno…

— Además de mal afortunado, pobre – Hanzo se burló del chico

— Hanzo, no seas grosero – Lopmon salto sobre la cabeza del mencionado

— Puedo arreglar lo de tu estadía, pero debemos irnos al digimundo – dijo Oziel – lo mejor será que Hanzo o yo nos quedemos con ella mientras tú vas con…

— ¡Ayuda! – Marian entro corriendo a la habitación con Gatomon a su lado

— ¿Qué paso? – Patamon se paró frente a su amiga

— ¡Oh por dios! – la chica se impresiono mucho - ¡También el naranja lindo habla!

— Dijo que soy lindo – el pequeño digimon se sonrojo

— ¿Qué paso Gatomon? – pregunto Lopmon

— Esta niña me abrazo muy fuerte y no pude evitar soltar un grito – dijo Gatomon con furia – y varios humanos nos vieron y por eso corrimos

— ¡Lo siento muñeca de gatita…!

— ¡Mi nombre es Gatomon…!

— ¡Ya no tenemos tiempo! – Hanzo bloqueo la puerta, pues ya se escuchaban gritos de gente queriendo entrar - ¡Abre la puerta del digimundo!

— Pero, ¿Qué pasara con mi laptop y nuestras cosas? – pregunto Oziel con duda

— Se tele transportara también – dijo Lopmon – ya vámonos

— ¡También la conejita linda hablo! – Marian estaba súper emocionada

— ¿Soy linda?

— Ya que – Oziel abrió su computadora y puso su brazalete en frente para que todos fueran absorbidos por la puerta del digimundo

Todos llegaron al templo de las bestias sagradas. Marian y Javier quedaron impresionados. Qinglonmon y Zhuqiamon aparecieron junto a las dos bestias sagradas. Empezaron a explicar la situación y por qué Marian también había llegado, causando enojo en la bestia roja. Después de un rato, Marian jugaba con Patamon y Lopmon, mientras los chicos y Gatomon hablaban con las cuatro bestias sagradas. Baihumon analizaba el brazalete de Javier, pero estaba demasiado preocupado. Al terminar, vieron que estaba contaminada con energía de la zona oscura, lo que significaba que fue obra de los digimon demonio que estaban atacando el digimundo.

— Cuando Magnamon libero el poder de los brazaletes, era atacado por Beelzemon y Leviamon – explico Baihumon – es posible que capturaran este brazalete y lo contaminaran

— Nosotros conservamos las tarjetas de acceso al saber esto – continuo Qinglonmon – y con el despertar del primer brazalete, los demás aparecieron, a excepción del de Javier

— ¿Y qué insignia es? – pregunto el chico viendo su brazalete

— Según nuestra información, es la insignia de la Paz – dijo Ebonwumon – lleva un gran rol como mediador de los caballeros

— Eso es lo que necesitamos en estos momentos – dijo Oziel – pero ¿él puede activar sus poderes?

— Hasta que no sepamos que es este virus, no es recomendable – continuo Zhuqiamon – podría ser peligroso para el

— Por ahora, encontrar el brazalete de Javier también trajo cosas buenas – continuo Baihumon – logre localizar a otro de los elegidos y use mis poderes para enviarlo con ustedes

— Tengo un mal presentimiento sobre eso – dijo Oziel al imaginarse las cosas

— ¿Han tenido suerte en encontrar a alguien más? – pregunto el digimon azul

— Ahora que lo menciona… - dijo Hanzo, pero Oziel lo detuvo

— ¡No! No hemos encontrado a alguien más – el líder estaba un poco nervioso

— De acuerdo…

Una alarma empezó a resonar en el templo y todos reaccionaron. Una pantalla mostro mucho humo en el bosque. Patamon reacciono al ver que era cerca del castillo que perteneció a su padre Seraphimon. La mujer misteriosa de rojo dirigía el ataque. Oziel, Hanzo y los demás se prepararon para ir.

— Oigan, yo iré con ustedes – dijo Javier caminando hacia ellos

— ¡Yo también! – Marian se aproximó a su hermano – Quiero ayudar

— Es muy peligroso Marian, déjamelo a mi

— Pero hermano…

— Es mejor que te quedes aquí pequeña – dijo Qinglonmon a su lado – Lopmon se quedara contigo

— De acuerdo. Tengan cuidado hermano

— Lo tendremos – Javier salió corriendo detrás de sus compañeros

La noche cubría el bosque. La mujer de rojo estaba al frente mientras dos Devidramon la cubrían y atacaban el lugar. Angemon y Angewomon empezaron a atacar. Oziel, Hanzo y Javier llegaron a la zona. Los tres sacaron sus tarjetas.

— Javier, quédate aquí y ayuda a los digimon que están en peligro – dijo Oziel – nosotros nos encargaremos

— Solo observa – Hanzo levanto su brazo hacia arriba mientras Oziel lo ponía frente a su rostro

Pase legendario: Acceso – los dos guerreros se prepararon para digievolucionar

Digimon a: Magnamon – La luz de la Justicia

Digimon a: Maligmon – El guerrero de la oscuridad

— ¡Que genial! – Javier se impresiono al igual que Marian que veía todo desde el templo

Ambos guerreros empezaron a pelear con los Devidramon hasta derrotarlos. Cuando solo quedo la mujer de rojo, los guerreros y los ángeles se pusieron frente a ella y le impidieron la entrada al castillo de Seraphimon.

— Ríndete – dijo Maligmon – pero si prefieres la muerte, eso se puede arreglar

— Aun les falta uno de mis queridos bebes – la mujer chasqueo los dedos y una fuerte ventisca sacudió el lugar

Frente a los guerreros apareció un imponente digimon con forma de insecto y de color plateado que los amenazaba. Maligmon levanto su brazalete para ver sus datos.

Data Book Digimon

Okuwamon

Nivel: Perfección

Tipo: Virus

Descripción: Este imponente digimon posee un gran cuerpo resistente a la mayoría de los ataques físicos. Sus tenazas y pinzas son capaces de cortar un bosque entero con mucha facilidad. Se deja dominar por sus impulsos primitivos. Su técnica especial son los "Brazos Tijera Omega"

— Esto será muy difícil – dijo Angemon – pero no dejare que ataquen el castillo de mi padre

— Eso veremos – la mujer volvió a chasquear los dedos - ¡Extermínalos!

El imponente digimon hizo zumbar sus alas y lanzo fuera a los ángeles. Magnamon y Maligmon se abalanzaron contra él, pero el digimon era muy fuerte. Magnamon fue lanzado hacia donde estaba Javier y vio que estaba medio inconsciente.

— ¡Demonios! – Javier veía todo con impotencia - ¡Si tan solo pudiera digievolucionar…!

— Inténtalo si quieres – una voz profunda vino del bosque

— ¿Quién está ahí? – la pregunta de Javier fue respondida por el digimon de larga barba

— Yo soy Barbamon, uno de los Siete Grandes Señores Demonio – el digimon se presentó con una reverencia, para luego esquivar el ataque de una espada

— Tú eres el que le mando el brazalete a Javier, ¿Verdad? – Magnamon estaba al frente defendiendo a su amigo

Data Book Digimon

Barbamon

Nivel: Definitivo

Tipo: Virus

Descripción: Uno de los Siete Grandes Señores Demonio. Todo su ser es Avaricia pura. Lleva un bastón donde concentra su energía oscura. Gobierna a los digimon oscuros, en especial a los del tipo Ángel caído. Su obsesión son los tesoros. Su técnica especial es el "Pandemonio Perdido"

— Eres listo, tal vez Magnamon si escogió a alguien más listo que el…

— ¡No insultes a Magnamon! – Oziel se lanzó al ataque, pero fue desviado con mucha facilidad

— Aun no tienes el poder para derrotarme, pero tú – Barbamon apunto con su cetro a Javier – tal vez si lo tengas

— Por eso contaminaste el digivice – dijo Javier viendo su tarjeta y su brazalete

— Así es, pero lo hice porque quería un reto de verdad. El poder es tuyo, pero lo usaras para mi beneficio ¿Qué dices?

— ¡No lo hagas Javier! – gritaron Magnamon y Marian

— Usare tu poder… - Javier extendió su brazo al frente - ¡Pero para derrotarte!

— Ya eres mío…

Pase Legendario: Acceso – Javier deslizo su tarjeta pero entonces unos relámpagos purpuras salieron del brazalete

Una armadura dorada empezó a cubrir a Javier, pero al terminar, esta empezó a ser cubierta por oscuridad. Después de unos segundos, las sombras empezaron a desaparecer, revelando al guerrero con su armadura con líneas rojas y negras por todas partes. Tenía un escudo circular pequeño en su brazo izquierdo y en su brazo derecho un martillo – hacha. El escudo tenía la palabra "Paz", pero el hacha tenía la palabra "Locura"

— Levántate, mi guerrero – Barbamon apunto su cetro hacia el nuevo guerrero – deja que el "Virus Negas" te brinde poder

— … - el nuevo guerrero empezó a levantar la vista, para revelar unos ojos llenos de locura - ¡AJAJAJAJAJAJ!

— ¡Destruye a los caballeros legendarios…! – sin poder terminar, Barbamon fue golpeado por el martillo

— ¡AJAJAJAJAJAJA! – el guerrero levanto su mano y el martillo volvió a sus manos

El nuevo caballero salió disparado hacia el castillo. Maligmon, Angemon y Angewomon trataban de detener a Okuwamon con todas sus fuerzas pero era demasiado. De repente, el imponente insecto fue lanzado al bosque con un golpe del escudo del nuevo guerrero. Todos vieron sorprendidos como este guerrero tomaba uno de las tenazas del digimon y la arrancaba con total locura, haciendo gritar al digimon de dolor. Luego fue sujetado por una de sus patas para empezar a girar por culpa del guerrero. Fue lanzado al cielo con mucha fuerza.

— ¡AJAJAJAJAJAJJA! ¡MUERE! – el caballero tomo su martillo y lo cargo con mucha energía de luz y oscuridad - ¡GUILLOTINA TITAN!

El hacha salió volando a gran velocidad y corto al digimon a la mitad de forma perfecta. El digi code del digimon apareció y el nuevo guerrero dio un gran salto y atrapo el digi code con sus manos que parecían garras. Al caer al suelo, todos lo veían con miedo. Barbamon apareció al frente del monstruoso guerrero y levanto de nuevo su cetro.

— ¡Tú debes obedecerme! – el digimon oscuro levanto su cetro

— ¡TU NO ME DAS ORDENEAS A MI! – el guerrero levanto su arma hacia el digimon oscuro - ¡YO SOY NEGASMAGNAMON!

— Que perdida de mi tiempo – Barbamon empezaba a retirarse junto a la mujer de rojo

— ¡NO ESCAPARAS…! – el guerrero fue atrapado por las telarañas de la mujer y luego desapareció junto a Barbamon - ¡MALDICION!

— Al menos ya se terminó – Magnamon apareció desde los escombros un poco herido – lo bueno es que sigues siendo de los nuestros Javier… - un golpe de martillo lanzo lejos al guerrero

— ¿Pero qué te pasa? – Angemon se acercó, pero fue golpeado por el guerrero nuevo

— Yo no soy Javier – el guerrero empezó a desprender un aura oscura - ¡SOY NEGASMAGNAMON!

— Esto no es bueno – Angewomon veía la situación – lo que sea que hico Barbamon con él, lo hizo perder la cordura

— Te equivocas nena, ¡JAMAS ME HABIA SENTIDO MAS CUERDO EN TODA MI VIDA! ¡AJAJAJAJAJA!

Negas Magnamon recupero su martillo y lanzo un ataque de relámpago hacia Angewomon, haciendo que cayera inconsciente y volviera a ser Gatomon. Maligmon utilizo su técnica de Razia Tenebrosa y empezó a atrapar a Negas Magnamon con las sombras, pero estas no podían absorber nada de su poder.

— Imposible – Maligmon se quedó sorprendido – solo un elemento es inmune a mi ataque y ese es...

— Luz – el guerrero nuevo apareció frente a el – yo tengo elemento luz y oscuridad tonto descerebrado

— Maldición… - Maligmon fue levantado desde el cuello

— ¡AHORA TU MORIRAS…!

— ¡Misiles de plasma! – los misiles de Magnamon salieron disparados hacia Negas Magnamon y lo lanzaron lejos - ¿Estas bien Maligmon?

— Si gracias – el guerrero oscuro se levantó con mucho pesar – solo por esta vez trabajemos en equipo. No pienses mal

— Descuida – Magnamon asintió con la cabeza

— ¡VEAMOS SI LOS DOS ESTAN AL MISMO NIVEL QUE YO!

Mientras la pela continuaba, las Bestias Sagradas buscaban una respuesta a lo sucedido. Marian miraba esto con dolor al igual que Lopmon.

— Lopmon – Marian miro a la pequeña conejita - ¿Puedes ir a ese lugar?

— Si puedo, pero las Bestias Sagradas…

— ¡Por favor! – la chica levanto a la pequeña conejita con tristeza - ¡Debo ayudar a mi hermano!

Lopmon no lo pensó dos veces y abrió el portal al castillo de Seraphimon. Las dos llegaron y vieron a los tres guerreros muy cansados mientras Gatomon estaba despertando y Angemon la protegía. Lopmon se disponía a digievolucionar, pero Marian salió corriendo al campo de batalla.

— ¡Javier! – la chica grito mirando a su hermano - ¡Detente!

— ¡Marian, sal de aquí! – grito Magnamon

— ¡HOLA QUERIDA HERMANA! – el guerrero empezó a moverse hacia ella - ¡¿HAZ VENIDO A VERME?!

— Vine a detenerte – la chica lo miro de manera desafiante

— ¡NO PUEDES DETENERME! ¡ESTOY TOTALMENTE LOCO!

— ¡No es verdad! – La chica empezó a caminar hacia el – tu y yo hemos enfrentado muchas cosas y sé que me haces feliz, a costa de tu felicidad. Actúas de forma madura, porque me quieres. Pero cuando estás conmigo, eres divertido y extravagante. Quiero recuperar a mi hermano

— ¡EL YA NO ESTA…!

— Entonces… - la chica se dio la vuelta y se cruzó de brazos – atácame ¡Te reto!

— ¡AJAJAJAJAJAJAJ!

Negas Magnamon salió a toda velocidad, sin lograr que Magnamon y Maligmon pudieran detenerlo. Pero cuando su martillo estaba por golpear la cabeza de Marian, este se detuvo a solo un centímetro. Marian sintió una gota caer en su cabello y al dar vuelta, vio a su hermano llorar mientras seguía riendo con locura. El guerrero cayó de rodillas y después la digievolución desapareció, haciendo que Javier volviera y abrazara a su hermana.

— Gracias Marian – el chico lloraba mientras abrazaba a la chica

— Ya paso hermanito – la chica se apoyaba en su pecho – has vuelto

Después de lo sucedido, todos regresaron al templo de las bestias sagradas. Oziel y Hanzo eran atendidos, al igual que Gatomon. Javier se encontraba bien por una razón desconocida. Después de un momento, las cuatro bestias aparecieron.

— ¿Qué paso allá? – pregunto Hanzo

— Barbamon infecto a Javier con el "Virus Negas" – dijo Zhuqiamon

— ¿Qué es eso? – pregunto Marian

Qinglonmon explico, que el "Virus Negas" es una toxina digital creada por un digimon maligno ya extinto. Las víctimas de este letal virus, sufren efectos diferentes, dependiendo de dicha víctima. Por lo general, ataca a los digimon de clase pura y los corrompe, haciendo que actúen de manera contraria a su forma habitual. En pocas palabras, se hacen contrarios a lo que son. Los digimon de clase Ángel, fueron los primeros afectados, logrando que se crearan los digimon de clase "Ángel caído". Sin embargo, nunca existió un registro de que un digimon maligno que haya sido afectado por dicho virus. Barbamon creyó poder manipular el virus, pero fallo.

— Eso significa – Javier vio su brazalete – que soy un peligro al digievolucionar…

— No necesariamente – dijo el digimon azul – gracias a la intervención de Marian, tu insignia volvió a despertar, al lograr paz en tu corazón. Solo te pasara al digievolucionar y tendrás un cierto control de tus acciones, mas no de tus instintos

— Yo estaré ahí para calmarlo – dijo Marian pegándose al brazo de su hermano – no me ataco a mí y nunca lo hará

— Tiene sentido – dijo Javier – pero, eso significa también que mi insignia cambio

— Así es – hablo Ebonwumon – ahora portas dos insignias en lugar de una. Eres el caballero de la Paz y la Locura

— Eso es lo de menos – Oziel se puso a su lado – eres un caballero legendario. Así que bienvenido

— Gracias, prometo dar todo de mi – dijo Javier levantando su brazalete

— Y yo apoyare a mi hermano y a mis amigos – dijo Marian

— Bien, ya se aclaró el problema – Hanzo tomo sus cosas y empezó a irse – esta batalla no cuenta y nuestra alianza termino Oziel. A partir de ahora, estamos solos. Veamos cuanto tiempo podrás protegerla a "ella". Vámonos Lopmon

— Si Hanzo – la digimon salto sobre la cabeza del guerrero y se fueron

— Bueno, supongo que nosotros nos vamos también a casa – dijo Oziel mientras miraba a Javier y Marian – nuestra casa

Al día siguiente, Oziel y Javier salían del departamento. Oziel les ofreció a Javier y Marian hospedaje en su departamento. Javier y Oziel estudiarían en las mañanas y trabajarían en las tardes para sustentar los gastos, mientras Marian se quedaba en casa y cuidaba a Gatomon y Patamon y pasaba cualquier mensaje de las Bestias Sagradas. Los dos chicos llegaron a la calle para ir al instituto, en eso divisan a Serena que bajaba la escalera.

— Hola Oziel, ¿tienes un nuevo amigo? – dijo la chica con alegría

— Soy Javier Pozos, para servirle señorita – dijo el chico de forma muy caballerosa - ¿quiere salir en una cita conmigo para conocernos mejor y…? – el chico se cayó al recibir un golpe en la cabeza desde arriba

— ¡Contrólate hermano! – dijo Marian desde arriba, asomándose desde el barandal

— Ya lo conociste Serena – dijo Oziel con nerviosismo

— De acuerdo, ya me voy…

— Espera Serena – Oziel le hablo – quería decirte algo importante

— Claro, dime – la chica le volvió a sonreír

— Pues, veras yo… - el chico no sabía cómo decirle la verdad – quería decirte que tú eres…

— Él quería decirte que eres la chica más linda del lugar y que haría cualquier cosa por un beso – dijo Javier de forma divertida

— ¡Javier! – el chico empezó a ahorcarlo para callarlo - ¡Te pasaste!

— ¡jijijijij! – Serena empezó a reírse – Oziel eres muy tierno, pero hay cosas que no puedes hacer por un beso

— Supongo que si… - Oziel se rio un poco y luego recibió un beso en la mejilla por parte de Serena

— Pero por un beso en la mejilla, quiero una malteada ¿te parece?

— ¡Cla-claro! ¡No hay problema! – Oziel estaba muy animado

— De acuerdo, nos vemos. Debo ir a trabajar – la chica salió corriendo para desaparecer

— Eso salió bien – Javier sonreía satisfecho, pero sintió un instinto asesino a su lado

— Me las pagaras Javier – dijo Oziel enojado, pero luego se relajó – pero sí. Eso estuvo bien

— En algún momento tienes que decírselo – dijo Javier

— Será después. Aunque, si hubiera hecho lo que sea por un beso…

— De acuerdo…

Una voz femenina se escuchó detrás de los chicos. Antes de poder reaccionar, Oziel fue tomado del rostro, para recibir un beso en los labios de forma muy salvaje. Al terminar el beso, Javier y Oziel vieron a una chica muy linda frente a ellos.

— Listo, tienes tu beso, ahora llévame al digimundo…

Yo soy su nueva compañera. Soy un caballero legendario…

Continuara…

En el proximo capitulo:

- Hola gente, soy Javier. Una chica muy linda y alocada ha llegado a nuestro equipo, poniendo todo de cabeza y causando estres en Oziel. Mientras tanto, nuestra siguiente mision sera en una gran casa en el digimundo. Nos enfrentaremos a una gran plaga de digimon insecto. Sera algo genial. No se pierdan el siguiente capitulo: "El cuarto guerrero: Mas alla de las apariencias". ¡Guerreros Legendarios, Unidos! Espero poder mantenerme en control. Nos vemos