Disclaimer. Kingdom Hearts no me pertenece, yo no creo que hubiese sido capaz de crear semejante trama como el maestro Nomura, al igual que tampoco me pertenecen el resto de personajes que aparecen aquí.
-Personaje hablando-
-Personaje pensando-
-Personaje hablando en otro idioma-
Este capítulo pensaba colgarlo dentro de un par de días, pero las ultimas noticias respecto al tercer juego, principalmente la fecha de salida, me ha emocionado haciendo que me fuera más fácil de escribir, espero que os guste.
Habían pasado unas dos horas desde que salieron del coliseo, al principio aún les duraba la emoción del torneo, pero a estas alturas esa emoción ya estaba completamente disipada. También invirtieron el tiempo en aprender el nuevo conjuro y pronto todos salvo Goofy ya conocían el que según el pergamino era el poder de los astros. El conjuro llamado Gravedad, modificaba la gravedad alrededor de un enemigo, reduciendo en gran medida su vitalidad, útil contra los grandes grupos, aunque probablemente inútil contra los grandes sincorazón.
Ahora se encontraban reunidos alrededor de la mesa que había en la cabina. Cuando Cid les instalo la nueva cabina les enseño que en esta había varios añadidos pero el más importante, aparte de los varios asientos extra, era la mesa móvil que podían colocar en cualquier lugar, así era fácil colocarla entre los asientos y tener un lugar donde apoyarse a la hora de comer. Ahora se hallaban reunidos y hablando, comentando sobre el futuro mundo que encontrarían, debatiendo las ideas de lo que cada uno esperaba encontrar en él.
-Yo creo que será una ciudad. Ya hemos visto una jungla y un coliseo, y lo que fuera el País de las maravillas, obviamente ahora toca ciudad- Noctis sonrió exponiendo sus ideas.
-Podría serlo, sí, pero supongo que será alguna pequeña ciudad con más sincorazón- dijo Harry no especialmente emocionado por la perspectiva de encontrar mas sincorazón.
-Siempre hay sincorazón- se lamentó Sora.
-Aun me sorprende que antes de esto nunca hubiéramos sabido de su existencia- principalmente por el tipo de existencia que eran, nacían de la oscuridad de los corazones y se alimentaban de estos, la observación de Shido era completamente valida.
-Diría que a lo mejor nosotros no nos enteramos- empezó Harry –Pero dado lo que pueden llegar a hacer los sincorazón no es posible que cualquier persona no sepa de ellos-
-En mi mundo las espíritus causan desastres y casi nadie lo sabe- rebatió Shido –Y para empezar creo que nadie sabe realmente lo que hacen, es decir, que crees que podría pasar si la gente supiera acerca de las cerraduras de los mundos-
-Es un método relativamente fácil de cambiar un mundo, abres la cerradura y alteras el núcleo. No hay forma de que la gente normal sepa de ellas- Noctis hablo no solo basándose en experiencia propia. Aun a pesar de pertenecer a la familia real de Lucis nunca había escuchado hablar de cerraduras, pero ahora le era innegable que estas existían en todos los mundos.
-¿Y creéis que es fácil abrir esas cerraduras? Los sincorazón son seres nacidos de la oscuridad, vale, pero no conozco ninguna forma de que algo tan importante como el corazón del mundo este desprotegido. Diría que la llave espada es de los pocos métodos de acceder a él- dijo Harry pensando seriamente en ello. Sabia algunas cosas de la magia, pero nada que pudiera tener el efecto de una llave espada.
-Y de cerrarlos- completo Sora.
-Creo que podemos decir que cada uno de nosotros ha tenido su dosis de fantasía, pero esto lo supera todo- estuvieron de acuerdo con Shido, por más cosas extrañas que hubiesen visto en sus mundos nada se comparaba a las cosas que ahora sabían. Sincorazón, llave espada, corazones de los mundos, barreras de estos, bloques gumi… La lista solo seguía y seguía, y algo les decía que en el futuro solo crecería.
-Y lo que os queda. Aún hay muchos mundos que no habéis visto, y algunos son realmente extraños- Donald hablo con la voz de la experiencia, pues solo él y Goofy habían viajado antes estos.
-Ajia-
Hubiesen continuado con la conversación, pero realmente no había muchas más cosas que comentar, ninguno de ellos tenía un conocimiento privilegiado de lo que ocurría. El tiempo pasó sin nada más remarcable, ni siquiera tenían un juego de mesa o algo similar para matar tiempo, ni unas míseras cartas.
Finalmente a los cuarenta minutos recibieron unas lecturas, se estaban acercando a Selva Profunda.
-¿No tendría que haber aparecido ya la anomalía?- pregunto Sora observando las naves gumi enemigas a su alrededor.
-Debería- respondió Donald.
-Pero… no está- no importaba cuanto mirasen, lo que Noctis dijo era verdad.
La nave estaba probando ahora sus nuevas armas, y le sentaban muy bien, podían derribar infinidad de sincorazón en las naves sin grandes problemas.
-Esperad… ¡Lo veo! ¡Allí!- tal como Shido dijo emocionado después de que Sora destruyera unos asteroides azules con las armas de la nave pudieron ver la anomalía. Esta era una espiral anaranjada que desprendía energía eléctrica.
-Vamos- Sora dirigió la nave hacia la anomalía, los demás se sujetaron fuerte de sus asientos rezando para no morir.
-¡Huaaaa!- Donald grito al ver el otro lado de la anomalía. El espacio estaba teñido de azul y rojo, y por todas partes había una infinidad de asteroides, desde los pequeños que ya conocían hasta enormes rocas espaciales que superaban con mucho el tamaño de la nave.
-Dispara- Noctis grito casi en pánico por el mar de enemigos que se les venía encima, el radar no dejaba de sonar con la inmensa cantidad de sincorazón que rodeaban todo el lugar, múltiples naves que no dejaban de intentar arrollarlos, y la nave gumi que no dejaba de vibrar con cada impacto.
-Mierda, esquiva, ¡Esquiva!- Shido había saltado de su asiento, no debería ser lo más seguro, pero viendo la gran cantidad de asteroides y sincorazón que se les venía encima no estaba cómodo sentado.
-Mierda- Harry susurro completamente pálido. El radar no se callaba en ningún momento, y lo peor es que si solo fueran sincorazón no sería tanto problema, pero la presencia de tantos asteroides solo dificultaba todo.
Pero mientras ellos sobrevivían en el mar entre mundos, alguien de quien ya habían escuchado había llegado al mundo antes que ellos.
-¿Y la cerradura?- Maléfica caminaba sin prisa por las calles desiertas de una ciudad en el desierto.
-Los sincorazón la están buscando. Pronto la encontraremos. Entonces solo nos queda...- Su acompañante vestía también de negro, pero llevaba una túnica forrada de rojo, un báculo con forma de cobra se hallaba en su mano derecha.
-¡Yafar! He buscado a Yasmín por todas partes. ¡Ha desaparecido como por arte de magia!- un gordo loro rojo vino volando y resoplando tras casi desfallecer se dejó caer sobre el hombro de Yafar.
-Esa chica da más problemas que alegrías-
-Dijiste que tenías todo controlado- Maléfica lo miro intensamente.
-Sería más fácil si mandaras ayuda de tus nuevas… mascotas- Yafar hablo en un tono despectivo.
-Están… ocupados- fue la única después que la bruja dio -¿Cuándo encontrarás a la princesa?- pregunto la bruja.
-Agrabah está llena de agujeros donde se esconden las ratas. ¿Pero por qué preocuparse por la princesa Yasmín? Este mundo será nuestro cuando encontremos la cerradura- replico Yafar.
-Necesitamos a las siete princesas del corazón para abrir la última puerta. A todas ellas-
-Bueno, pues... Si la princesa es tan importante, la encontraremos ¡Encontrad a Yasmín y traedla ante mí de inmediato!- los sincorazón obedecieron el comando partiendo a la ciudad del desierto para buscar a la princesa.
-No te sumerjas demasiado tiempo en la oscuridad, los sincorazón devoran a los descuidados-
-Jajajajaja, tu preocupación es conmovedora, pero innecesaria-
-Nos salvamos por poco de morir explotados y ahora tenemos que pelear con sincorazón ninja- Noctis se quejó mosqueado viendo como su espada chocaba con la del sincorazón ante él. Este llevaba su rostro tapado por un turbante y vestía pantalones negros y una chaqueta amarilla, como arma blandía un sable curvo.
-Deja de quejarte y pelea- en otras circunstancias Shido hubiese sido un poco más amable, pero ahora todos se hallaban peleando con estos. Harry se había relegado a defenderse con la vara mientras Donald golpeaba a los que lo atacaban. Sora y Goofy estaban peleando también contra los sincorazón.
La realidad de la actual situación es que ni siquiera tuvieron tiempo de buscar pelea, nada más aterrizar en la nave gumi enfrente de una gran ciudad en el desierto. Entraron por una puerta que daba a un callejón, y en cuanto pusieron un pie en la ciudad los sincorazón los atacaron, lo que conduce a la actual situación.
-Electro- Harry lanzo el conjuro por la punta de la vara apuntando hacia uno de los sincorazón, mientras Shido usaba el tamaño de Sandalphon y su propio peso para abrumar a otro sincorazón. Cada uno se las apañaba como podía, pero el objetivo común era eliminar a sus enemigos. Ni siquiera las sombras caían tan fácil como antes.
Un par de minutos y varias maldiciones después finalmente se libraron de los enemigos y pudieron ver bien el lugar donde se encontraban. –Parece un callejón-
-Diría que es la parte baja de la ciudad- adivino Donald tras mirar a su alrededor. La ciudad del desierto parecía ser inmensamente grande, pero ahora solo podían ver una gran calle principal que dirigía hacia una gran puerta y, a varios metros de esta, un gran palacio. Alrededor de la calle principal había más callejuelas que serpenteaban dirigiéndose hacia otros sectores de la ciudad.
-¿Y ahora?-
-Echemos un vistazo por aquí- respondió Harry.
-Sabemos que los sincorazón están por aquí, por lo que deberíamos ver si podemos encontrar la cerradura- recomendó Shido.
-Suena como un plan- Sora acepto las sugerencias y el grupo rápidamente se puso en marcha.
Primero pasaron por un pequeño almacén cerca, que aparte de un cofre solo tenía un círculo de luz, al menos podían acceder a la nave gumi con facilidad. Después de eso marcharon hacia la ciudad explorando los callejones, viendo varios puestos de venta, pero todos vacíos, sin ningún vendedor, eso los extraño.
De hecho no parecía haber nadie en toda la ciudad, era posible que ello se debiera a los sincorazón, pero por otra parte tampoco estaban en una zona donde se vieran viviendas, por lo que eso podía explicarlo todo, más o menos. Pasaron por varios callejones sin salida y quisieron asomarse a la plaza del palacio, pero estaba bloqueada por varios tablones y barriles, por lo que ese plan quedo en el olvido.
-¿Qué ha pasado aquí? No es normal que todo este bloqueado, parece una ciudad desierta- Shido miraba a su alrededor algo preocupado.
-¿Un ataque zombi?- Noctis probo suerte, los demás se giraron a mirarlo.
-¿Un ataque zombi?- repitió Harry incrédulo.
-Sep, ataque de zombis- Noctis afirmo sonriente.
-Diría que estás loco, pero a estas alturas el loco debo ser yo por considerarlo posible- Shido negó con la cabeza, incapaz de creer que de verdad estaba planteándose la teoría del apocalipsis zombi.
-¿Os extrañaría después de todo lo que hemos visto?- Noctis pregunto con un tono divertido.
-Ataque zombi, vale, vayamos con eso. No hay ningún rastro de sangre ni de cadáveres… ¿cómo podría ser?- interrogo Harry.
-¿Sangre? ¿Cadáveres? Chicos… ¿Qué demonios es un zombi?- Sora estaba perplejo por la conversación que se desarrollaba ante él, Donald y Goofy no estaban mucho mejor.
-Es un muerto viviente, un No-Muerto, un monstruo carnívoro que se alimenta de los cerebros de sus pobres victimas- Noctis sonrió emocionado de tener oportunidad de asustar a Sora.
-¿Qué?- la voz de este estaba algo más aguda después de escuchar acerca de muertos vivientes -¿Cómo demonios pueden estar vivos si ya están muertos?-
-Por qué no están ni vivos ni muertos- Noctis intento poner su voz más siniestra, disfrutando el silencio que le siguió, hasta que escucharon un golpeteo en algún lugar cerca de ellos.
-¿He?- Sora miro a su alrededor nervioso, teniendo muy presentes las palabras de Noctis.
-Venga, no puede ser un zombi- Harry lo desestimo, pero incluso el lucia algo preocupado, el ruido no cesaba, de hecho parecía haber aumentado.
-Ajia, nos está llamando-
-¿Y le piensas contestar?- Shido estaba incrédulo.
-Si de verdad fuera uno de esos zombis ya nos hubiéramos enterado- Sora trepo con maestría la barra de madera que estaba en el interior de una puerta. Le siguieron unos silenciosos segundos hasta que oyeron la voz del chico llamándolos.
Como trepar uno a uno era lento encontraron una ruta alternativa después de trepar algo. La estancia en si parecía ser una casa, bastante polvorienta. El ruido provenía de una alfombra, estaba revolviéndose para intentar salir de debajo de un mueble. Tras liberarla voló hacia el desierto.
-¿Deberíamos seguirla?- pregunto Shido.
-Yo no lo haría- respondieron Donald y Harry al unísono.
-De Donald lo entiendo, ¿Tu?- Sora miro a Harry curioso.
-En la escuela aprendí a no confiar en cosas que tengan la capacidad de pensar pero que no sepa donde tienen el cerebro- Harry le respondió a Sora parafraseando algo que el señor weasley le dijo a su hija al final de segundo curso.
-… Creo que no voy a preguntar-
Tomando la misma decisión de Shido, Goofy exploro un poco la casa, en parte por sincera curiosidad en parte por si había algo que pudiese serles útiles. No había nada.
-Enserio, ¿qué ha pasado aquí?-
-Aquí no lo sabremos, mejor seguir buscando- Shido se dejó caer por el agujero que daba a la calle principal.
-Practico- menciono Sora antes de seguirle.
-¿No sería mala educación?- se preguntó Harry.
-Quien sabe- Noctis no se molestó en pensar en la buena educación, como Sora había dicho prefirió ser practico y saltar también. Al llegar al suelo comprobó con disgusto que sus compañeros estaban ya peleando con los sincorazón, chasqueo la lengua y se unió a ellos.
-Estos son nuevos- Harry miraba a las tinajas araña sin saber bien que pensar.
-Lo que les sucede no- Noctis tardo pocos segundos en eliminarlas.
Un tiempo después de eliminar a los sincorazón registraron toda la zona de nuevo, y en el callejón de la izquierda encontraron la primera señal de vida. Sora se aseguró de mirarla bien para verificar que no fuese un zombi.
-¿Quién anda ahí? ¿Hola?...- la joven oculta tras unas cajas llevaba un sencillo vestido azul de dos piezas. –Soy Yasmín. Mi padre es el sultán de Agrabah-
-¡Entonces eres una princesa!- exclamo Goofy.
-Como yo, ¿de qué te sorprendes?- Noctis miro molesto a Goofy, dado que viajaba con un príncipe no debería sorprenderse mucho cuando conocía a gente de la realeza.
-Ya no soy princesa, mi padre fue depuesto por Yafar, quien controla ahora la ciudad- respondió Yasmín.
-¿Yafar?- pregunto Harry.
-¿No habéis oído hablar de él?- replico la princesa.
-Venimos del reino de Insomnia, mucho más allá del desierto- Noctis rápidamente soltó una excusa. Mal que bien algo de verdad tenia, muy poco pero…
-Ya veo, Yafar es el visir real. Tiene poderes malignos y se ha apoderado de Agrabah. Busca desesperadamente algo llamado "el ojo de la cerradura"-
-¿El ojo de la cerradura?- repitió Shido.
-Por qué será que me suena- menciono Sora ironico.
-¿Cómo escapaste de él?- la intención original de Harry era preguntar por Maléfica, pero prefirió no mencionarla.
-Él me ayudo-
-¿Él?- repitió Sora.
-Aladdín. Nos escondimos por aquí, pero ha dicho que tenía algo que hacer y se ha ido. Espero que este bien…-
-¿Aladdín? ¿Dónde podría hallar a esa rata callejera?- quien apareció en la parte alta del callejón mirándolos despectivamente no podía ser otro que Yafar. –Yasmín, permíteme que te busque una compañía más adecuada. Estas pequeñas ratas no nos sirven, ¿sabes?-
-¡Yasmín, corre!- Sora se puso delante de Yasmín dispuesto a enfrentarse al visir real.
-¡Ah, el chico que tiene la llave!- el shock en el grupo era bastante notable, no imaginaban siquiera que el hombre supiera de la llave espada. Pero su sorpresa fue aún mayor al ver como a su alrededor aparecían varios sincorazón.
-¿Qué?- Shido no creía lo que estaba viendo.
-¡A por ellos!- Sora invoco su llave espada, artesana, lanzándose contra los bandidos que habían caído desde donde Yafar había desaparecido.
-Tch- Harry giro la vara golpeando varias veces al sincorazón que tenía enfrente.
-¿Cómo demonios ha invocado a los sincorazón? ¿Se los puede invocar siquiera?- Noctis pregunto a Donald y Goofy mientras peleaba con un par de bandidos.
-No sabía que se pudiese hacer- respondió Donald aporreando sombras.
-Y buscaba el "ojo de la cerradura", ¿se referiría a la cerradura del mundo?- Goofy hablo intranquilo.
Sora elimino al último sincorazón con la descarga mágica, o aturdidor, como Pepito lo había llamado.
-Tenemos que encontrarlo, ¡Ya!-
Se separaron para buscar por toda la zona donde se hallaban, pero entre los bloqueos y puertas cerradas no había ningún rastro de Yafar, ni de Yasmín.
-No hay ni rastro de ellos-
-No me gusta. Ese tipo no solo sabía de la cerradura, también sabia de Sora- al ver las miradas interrogantes explico más –Sabía que era Sora quien tenía la llave espada, al verle inmediatamente ha reaccionado, sabe quién eres- dijo mirando a Sora.
-Y si sabe quién es él, también sabe quiénes somos nosotros- especulo Noctis.
-¿Pero cómo?- la confusión estaba pintada en el rostro de Sora. Nunca antes habían estado en Agrabah, no era posible que Yafar pudiera saber de ellos.
-La única forma es preguntándole directamente, pero no está en la ciudad-
-Solo queda otro lugar- Donald giro su vista al desierto. Pronto todos comenzaron a caminar sin perder de vista Agrabah.
-¿Qué estás pensando?- pregunto Goofy.
-Hay otra "cosa" que hemos visto aquí-
-Hablas de la alfombra- Shido miro a Donald.
-Se fue volando en dirección al desierto, si la hubiésemos seguido podríamos haber encontrado algo- razono Donald.
-Pero no nos habríamos encontrado con Yasmín y Yafar- objeto Noctis.
-Aún podemos ver a donde nos lleva- Shido miraba a la alfombra voladora que se dirigía hacia ellos a gran velocidad, como si se alegrara mucho de verlos.
-¿Querrá llevarnos a algún lado?- se preguntó Goofy.
-Todos a bordo- ordeno Sora. La alfombra voló rápido atravesando el desierto y pronto pudieron ver lo que quería enseñarlos.
Un hombre y un mono se revolvían incansablemente atrapados en arenas movedizas. Pero antes de poder ayudarlos fueron emboscados por un grupo bastante numeroso de bandidos que salieron de las arenas en lo que a todas luces era una trampa.
Los espadazos y hechizos volaron por todo el lugar cuando la pelea comenzó.
-Joder- Sora maldijo al no poder atacar al sincorazón con el que estaba peleando por tener que defenderse continuamente de los que se lanzaban girando.
Pero él no era el único que tenía problemas, hasta ahora los sincorazón con los que se habían encontrado eran fuertes, pero nunca habían usado armas, hasta ahora. Y para consternación de los chicos sabían manejar los sables, ataques normales, de salto girando o lanzando el sable. Muchos movimientos para muchos enemigos.
Shido gruñía mientras blandía su inmensa espada lanzando cortes hacia los sincorazón que lo rodeaban, eso se volvía muy difícil cuando estos bloqueaban sus ataques.
Harry y Donald estaban divididos, por una parte intentaban mantener las distancias y atacar con magia, cuando eso se volvía imposible reducían distancias y peleaban cuerpo a cuerpo, aunque se notaba que no estaban demasiado contentos con esto. Al menos Harry ya tenía un arma que podía usar, no quería imaginarse esta situación sin ella.
Noctis casi no sabía ni a que atacaba, entre lux impetus y cambio continúo de arma, mandoble, lanza, alabarda, hacha, maza… usaba todo su arsenal de armas grandes o pesadas, pero eso lo agotaba deprisa.
Sora y Goofy más o menos se mantenían bien, habían comenzado a luchar juntos cubriéndose las espaldas, pero no duraría demasiado, continuamente recibían ataques de sables o proyectiles sincorazón que debían bloquear y rechazar, lo que creaba aperturas.
La batalla se mantuvo asi un tiempo, pero sin importar cuantos sincorazón mataran aparecían más, y al contrario que estos ellos se cansaban, ya nadie tenía poder mágico y pronto solo podrían pasar a la ofensiva.
Aladdin miraba a su alrededor sabiendo que aunque peleaban bien al ritmo actual no durarían mucho, y en sus condiciones no podía ayudarlos. Solo se le ocurría una cosa. Como pudo se revolvió en la arena y saco una lámpara dorada.
-¡Genio, líbranos de estos!- fue la petición que le hizo a la lámpara mientras la frotaba.
Cualquier queja o reclamo que pudieran tener por la acción en apariencia inútil fue invalidada al ver como de la lámpara emanaba un humo azul y rosa, formando la figura de un ser humanoide azul, con pelo negro y muñequeras doradas, en su cintura un cinturón rojo y por debajo de ella su cuerpo se reducía hasta ser una simple cola.
-¡Deseo número uno, marchando!- el genio hizo exagerados movimientos con los brazos, como si preparara un gran ataque, después chasqueo los dedos eliminando a los sincorazón restantes.
-Mejor vámonos de aquí- haciendo caso de lo dicho por el joven que tenía la lámpara el grupo salió de la zona con mucha prisa y no dejaron de correr hasta que sintieron que se les saldrían los pulmones por la boca, momento en que decidieron descansar y pasar con las rondas de presentación.
-Ya veo... Gracias, Sora-
-Aladdín, ¿qué hacías allí?- Sora lo interrogo.
-Lo de siempre, buscar tesoros legendarios. Acabo de visitar la cueva de las Maravillas- La alfombra que los guio hacia el joven se presentó con aire orgulloso -He encontrado la alfombra mágica y esta lámpara. Según la leyenda, quien tenga la lámpara puede invocar al…-
Pero el genio azul de la lámpara no lo dejo terminar -Deja las presentaciones a un profesional. ¡El genuino GENIO DE LA LÁMPARA! Un frotecito y tus deseos serán cumplidos. El ganador de hoy es... Aladdín. ¡Enhorabuena!- El genio no paro quieto ni un segundo durante su auto presentación, al final se colgó alrededor de Aladdín sonriente dándole un apretón de manos.
-¿Cualquier deseo?- Donald tenía una extraña mirada en el rostro.
-¡Paciencia mi plumífero amigo! Son tres deseos. Deseo uno, deseo dos y deseo tres… y luego me esfumo como el humo. Nuestro afortunado ganador ha formulado su primer deseo- el genio acudió al lado de sora susurrando en voz baja –te diré que ha sido un deseo bastante peculiar, por cierto… así que le quedan dos- el genio se multiplico en uno, quedando dos genios chocando sus espaldas -Bueno, amo, ¿Cuál va a ser tu deseo número trrrrr... dos?-
Fue como si un foco estuviese apuntando a Aladdín mientras sonaba una extraña música de celebración en el fondo.
-¿Qué tal si me conviertes en un príncipe rico?- Aladdín sonrió de medio lado ante la perspectiva, Genio parecía encantado.
-¡Oooh! Dinero, realeza, fama... ¿Cómo no se me había ocurrido? ¡A la orden! Cien criados y cien camellos cargados de oro. Lo tendrás en menos de 30 minutos, o la comida es gratis- para incredulidad de los espectadores hizo como si marcara un numero en un teléfono imaginario mientras sonaba música de marcación -¿Incluso con… café y postre?-
-No, gracias- al final el muchacho negó divertido.
-Vale- el genio no pareció ni medio molesto por el desenlace del deseo.
-Creo que lo dejare para cuando lleguemos a Agrabah-
-¿Por qué en un príncipe?- preguntaron Goofy y Noctis curiosos.
-Verás, hay una chica en Agrabah llamada Yasmín... pero es una princesa, y nunca se enamoraría de un tipo como yo- Aladdín se lamentó.
-Meh, como príncipe puedo asegurarte que el estatus no es TAN importante como lo pintan- Noctis se encogió de hombros sin darle importancia.
-¿Tu eres un príncipe?- Aladdín parecía chocado con la revelación.
-Sí… Noctis Lucis Caelum, príncipe de Lucis y rey de la pesca- Noctis hizo una reverencia exagerada.
-Lo sabemos, no lo parece- Shido y Donald se compadecieron de Aladdín.
-Dejando de lado lo difícil de creer que este tipo sea un príncipe- Harry señalo a Noctis algo divertido –Deberíamos volver a Agrabah ya mismo-
-¡Ah, sí! ¡Yasmín, está en apuros, Aladdín!- Sora recordó el problema que tenían entre manos antes de ir al desierto.
-¿Qué? ¡Pues a qué esperamos!- entre la alfombra voladora y Genio sacaron a los chicos del desierto rumbo a Agrabah. Bastante afortunado dado que todos no cabrían en la alfombra.
-¡Ah, aire fresco! ¡Qué delicia!- pero el genio no dejaba de dar vueltas alrededor de la alfombra, eso atrajo la atención de Sora.
-Parece que no sales mucho, ¿eh?-
-Así es mi trabajo: Tremendos poderes, y una cucha por casa. Concedo los tres deseos y vuelvo a mi prisión portátil. Con suerte, veo la luz del día una vez cada siglo o dos- todos estaban, a grandes rasgos, horrorizados. Tan grande poder y… ¿solo era capaz de salir de esa lámpara tan pequeña cada pocos siglos?
-Oye, ¿Podría liberarte de la lámpara con mi último deseo? ¿Qué te parece?- el genio miro emocionado al nuevo portador de la lámpara.
-¿Lo harías?-
-Te lo prometo. En cuanto hayamos rescatado a Yasmín-
-¿Hacéis esto a diario?- pregunto Aladdín viendo a los chicos eliminar a los sincorazón con maestría. Ya los había visto luchar en el desierto, pero pensaba que esas cosas venían del desierto y que no volvería a verlas. Ahora los veía pelear como si no fueran nada.
-Meh, te acostumbras- Shido se encogió de hombros pateando a un bandido con fuerza.
-Al principio pueden parecer gran cosa, pero después de varios cientos son ya del montón- Aladdín lo dudaba seriamente, pero prefirió mantener su boca cerrada y pelear también. Aparte de los bandidos se encontraron con un nuevo tipo de sincorazón, era como el grandullón, pero vestido similar a los bandidos, y escupía fuego, principalmente en forma de esfera o llamarada.
Era más fuerte que cualquier otro sincorazón normal que hubiesen encontrado, pero como estos cambiaban adaptándose a cada mundo que visitaban ya estaban acostumbrados a que estos se transformaran.
Entre Sora y Aladdín lo golpearon en la espalda lo suficiente para eliminarlo, después le pusieron al corriente de lo que ocurrió cuando llegaron a Agrabah, omitiendo la parte de que vinieron desde otro mundo.
-Así que Yafar anda detrás de Yasmín y de esa "cerradura"- Aladdín no estaba contento, no es como si pudieran culparlo.
-¿Cerradura? Juraría que he oído hablar de eso antes...- Genio intento hacer memoria, sabía que había escuchado algo de una cerradura antes, y sabía que era importante.
-¿En serio? ¿Dónde?- Donald miro a Genio esperanzado.
-A ver, ¿Dónde fue? Es que ya han pasado 200 años...- pero no podía recordar donde lo escucho.
-¡En cualquier caso, hay que detener a Yafar antes de que sea demasiado tarde!- Sora detuvo rápidamente la situación, ya se preocuparían por la cerradura más tarde, ahora lo principal era Yafar.
-Vamos a la plaza de palacio, aquí no lo encontraremos-
-Guíanos- fue una fortuna que se hubiesen acostumbrado al ejercicio desde que comenzó este viaje, porque si no les habría sido muy difícil seguir el ritmo de Aladdín. Al llegar frente a la puerta a palacio encontraron a Yasmín, acompañada de Yafar.
-Tienes muchas pretensiones, ¿no crees, chico? Vuelve a tu agujero, rata. No molestes más a la princesa- Yafar estaba asqueado al ver que Aladdín seguía con vida, claramente esperaba que muriera en la trampa del desierto.
-¡Yasmín!- ignorando olímpicamente al visir Aladdín pareció dispuesto a salvar a la princesa en ese mismo lugar.
-Lo siento mucho, Aladdín- Yasmín desvió la mirada triste.
-Genio, rescata a Yasmín, por favor- Aladdín formulo su segundo deseo frotando la lámpara desde su espalda, ocultándola de la vista de Yafar.
-¡Queda un deseo! Lo estás poniendo muy fácil, ¿sabes?- el genio claramente no había tenido ningún problema en rescatar a la princesa.
-Chico, me temo que tu segundo deseo ha sido cancelado-
-¿Hu!- Aladdín miro confundido su mano vacía, la lámpara que debería estar allí estaba en las patas de un gordo loro rojo que la dejo caer en poder de Yafar.
-Lo siento, Al- el genio desapareció con expresión acongojada, dejando caer a Yasmín al interior de una tinaja. Le crecieron patas cuando la princesa cayó dentro. Las demás tinajas comenzaron a romperse cuando las largas patas de araña emergieron de su interior.
-Y ahora, os digo adiós a todos- Yafar sonrió cuando las tinajas detrás de ellos se rompieron, revelando a un nuevo sincorazón azul. Estaba compuesto por dos fragmentos, ambos con forma de cabeza y cola de ciempiés. -¡Al ataque!- Yafar desapareció en dirección desconocida dejándolos rodeados de enemigos.
-¿Qué hace este?- Aladdín pregunto mirando como las tinajas se unían a las dos partes azules, formando un largo cuerpo entre medias.
-Mejor no esperar a averiguarlo- Sora invoco la llave espada para atacarlo, los demás no tardaron en seguirlo.
El sincorazón no paraba de gemir mientras ellos lo atacaban, aún no había comenzado a atacar pero ellos pensaban aprovechar al máximo antes de que este comenzara, no era momento de ser deportivo.
Pero que este no atacara no duro mucho, y lo hizo electrificando sus antenas y colas, usándolas para atacar a quienes estuvieran en su alcance.
-Auch- Sora choco con uno de los muros después de recibir el choque del ciempiés.
-¡Toma esto!- Noctis calculo lo mejor que pudo el momento y cuando el sincorazón ataco el bloque el ataque y después contrataco lanzando un golpe hacia la cabeza del ciempiés. Shido y Aladdín estaban golpeando la cola del sincorazón mientras Donald y Harry intentaban reducir el número de tinajas en el cuerpo con magia. No era un trabajo fácil, dado que no paraba quieto.
-Si seguimos así hasta será fácil y todo- menciono Donald contento.
-Dilo por ti- Sora lo tenía difícil, el ciempiés había comenzado a rechazar sus ataques usando sus antenas, cuando no usaba sus propios colmillos.
-Sí, solo te resulta a ti fácil- Noctis también estaba molesto, las malditas colas no dejaban de menearse ni un momento, el maldito ciempiés ya lo tenía harto.
En un golpe lograron algo extraño, el cuerpo quedo disgregado, y las tinajas que formaban su cuerpo quedaron sueltas, con las patas caídas.
-Jajajaja- Donald reía mientras destruía tinajas. Mientras tanto las distintas partes del ciempiés seguían atacando a los demás.
-Ajia- Goofy fue el primero en notar que las tinajas volvieron a montarse en el cuerpo principal, después el ciempiés cargo destruyendo el los fragmentos que bloqueaban el paso y saliendo de la plaza.
-¡Cura!- Harry lanzo el conjuro de cura que Merlín les enseño.
-Terminemos a esa cosa-Noctis siguió a Sora de acuerdo, ese sincorazón debía caer ya.
Shido no dijo nada, solo sostuvo la espada estilo claymore y los siguió.
El ciempiés sincorazón estaba recorriendo toda la calle, recogiendo cuantas tinajas encontraba a su paso, aumentando más y más su tamaño.
-Se ha vuelto demasiado grande- Aladdín estaba frustrado, quería encontrar a Yasmín cuanto antes, pero no sabía si serían capaces siquiera de pasar por encima de esa cosa.
-No importa- Sora estaba tranquilo. -Caerá igualmente sea grande o pequeño, solo es cuestión de lo que tarde-
-¡Piro!- varios conjuros de fuego impactaron con las tinajas destruyéndolas, el ciempiés cayó al suelo gruñendo.
Noctis y Goofy salieron disparados, Goofy uso su leal escudo para detener todos los ataques que el sincorazón les lanzo, después Noctis ataco descargando el mandoble con toda su fuerza. Varias tinajas del cuerpo fueron destruidas mientras el ciempiés huyo al callejón para reunir más, pero Sora y Shido no pensaban permitirlo.
-Hya- Shido destruyo una tinaja que se les acercaba por la espalda, Sora aprovecho la oportunidad para atacar con su llave espada repetidas veces, hasta destruirlo.
-¡Yasmín!- Aladdín busco por toda la zona, pero no había ni rastro de ella -¡Al desierto! ¡Vamos, moveos!- no hubo necesidad de repetirlo, el grupo se dirigió hacia el desierto con rapidez.
Después de algunas horas de viaje, guiados por Aladdín, llegaron a la misma zona donde se conocieron.
-La entrada a la cueva de las maravillas debería estar por aquí, en algún sitio-
-¿Cómo es?- pregunto Donald.
-La cabeza de un león, hecha de arena-
-¿Eso?- Sora señalo hacia adelante.
-Sí, como e…- el joven de Agrabah callo en impresión al ver como la cabeza de arena se alzaba, con ojos cargados de oscuridad.
-¿Y los ojos?, ¿siempre son así?- cuestiono Shido.
-No deberían-
-Pues lo llevamos claro- comentó Harry.
La cabeza de león de arena soltó un rugido.
-¿Cómo entramos?- pregunto Noctis
-Primero la golpeamos- asevero Sora. Eso era más fácil decirlo que hacerlo, sobre todo si su enemigo expulsaba láseres por los ojos.
Lanzo un láser por cada ojo, en tres tandas, después exhalo arrojando varios sincorazón por sus fauces. Después volvió a los láseres.
-¿Más?- Aladdín parecía confuso, los demás ya estaban acostumbrados a encontrarse con sincorazón cada dos pasos.
-¿Cómo alcanzamos sus ojos?- Shido no era el único que veía el obvio problema aquí, si esa cosa no bajaba la cabeza nunca alcanzarían sus ojos, y esta batalla nunca terminaría.
-Creo que tengo una idea, pero primero- Noctis acabo con los bandidos que tenía cerca antes de correr hacia la cabeza de arena y atacarla.
Todos vieron con caras de póker como Noctis golpeaba el hocico del león hasta que este harto se lo trago entero. De un bocado.
-Se lo ha comido- dijo Sora.
-De un plumazo- menciono Donald.
-Con espada y todo- expuso Shido.
-¡Como si lo hubiese hecho!- Noctis estaba entero y sin masticar, bien lejos de la boca de arena.
-¿Para qué has hecho eso?- Harry le pregunto sin entender muy bien lo que había hecho.
-Mirad- Noctis señalo a la cabeza que seguía pegada al suelo, pensando probablemente en la presa que se le había escapado.
-Los ojos- Sora entendió rápidamente –Vamos- salto sin pausa comenzando a golpear uno de los ojos, Goofy fue por el otro.
-¿Hacéis esto a diario?- Aladdín pregunto en shock.
-Más de lo que nos gustaría- replico Harry golpeando a un bandido con la vara con rostro neutro.
-Tiene partes divertidas- le confió Shido cortando a varias sombras con un rostro en blanco que no denotaba ninguna emoción.
-¿Sois de una secta?- pregunto Donald con una gota de sudor.
Dejando de lado la extraña conversación, Sora y Goofy golpearon lo suficiente para que los ojos perdieran la influencia de la oscuridad, la cabeza regreso a su posición original y no se movió más.
-Seguidme- Aladdín se adelantó entrando en la boca, comenzando a bajar unas escaleras.
-Andando- y así se metieron a la boca de una criatura de arena en mitad del desierto, esta a su vez los llevo por unas largas escaleras que no parecían tener fin.
-Llevamos más de media hora bajando, Aladdín, ¿Sabes si queda mucho?-
-Ya se ve el fondo- Donald pareció alegrarse enormemente por la respuesta. Después de entrar por la entrada descendieron por unas largas escaleras, y siguieron descendiendo por un largo rato, lo que los trae a la situación actual.
Las escaleras desembocaban en una amplia sala con paredes de ladrillos llena de columnas y otras decoraciones como desniveles, estatuas y un carril en el suelo de forma esférica. En la parte derecha el suelo desaparecía dando lugar a una caída a un abismo negro.
-¿Esta es la cueva de las maravillas?- Sora se imaginaba algo mejor partiendo del nombre que tenía.
-No os dejéis engañar por el aspecto, esta es la cueva de las maravillas, creo…- ni Aladdín parecía muy convencido.
-¿Crees?-
-La última vez que vine no estaba así- menciono Aladdín. Los sincorazón no tardaron mucho más en salir, pero ya los esperaban.
-Primero eliminemos a los invitados- Harry ataco con la vara a los sincorazón voladores que conocieron en Ciudad de Paso.
El grupo se separó para lidiar con los sincorazón por separado. Sora salto para atacar a los soldados voladores junto a Noctis, quien usaba la lanza para dar ataques altos. Por su parte Goofy giraba sobre sí mismo como una peonza, atacando a los que había a su alcance.
-¿Y ese?- Aladdín le pregunto al Shido por un gran sincorazón distinto a los demás.
-Pepito lo ha llamado "bandido obeso", debo reconocer que estoy de acuerdo con la parte de obeso- contesto Shido, observando como el bandido obeso, el grandullón de Agrabah, era arrastrado por una esfera de roca hasta arrojarlo al abismo. Los demás miraron algo divertidos.
-¿Cosa de Yafar?- supuso Goofy.
-Probablemente- concedió Sora.
-Como ocurran más cosas como esa nos ha hecho un favor- Harry hablo haciendo referencia al evento que acababan de contemplar.
-No contaría con ello- le recomendó Noctis.
-Siendo obra de Yafar, diría que eso ha sido una… casualidad fortuita- menciono Aladdín. Los demás tuvieron que darle la razón.
-Continuemos-
El grupo siguió adelante, eliminando a los sincorazón que salieron en la sala antes de entrar en la siguiente, esta tenía la forma básica de la anterior, solo que era más grande y tenía más decoraciones, incluyendo estatuas que expulsaban agua a presión.
También había algunas escaleras para descender al piso de abajo, pero como dicho piso no se veía no daba demasiada confianza. También veían otra entrada a la sala desde su posición, pero no veían como alcanzarla dado que no había ningún camino para llegar.
La sala tenía varios cofres repartidos en la estancia, y después de eliminar a algunos enemigos pudieron llegar hasta ellos. Un elixir y un trozo de mitrilo.
Después de lidiar con las sombras que aparecieron después de conseguir el trozo de mitrilo, tras recogerlo prosiguieron a la siguiente sala. Esta parecía más simple que las demás, solo tenía una entrada y una salida enfrente, el camino consistía en un puente de madera roto, por fortuna la plataforma cruzaba la sala.
La siguiente a esa causo una gran impresión en los viajeros de otro mundo, pues la siguiente sala era una sala cuadrada escalonada en distintos niveles en la que cabría fácilmente la casa del árbol de Deep Jungle, que contenía únicamente grandes montañas de monedas de oro, joyas, y tesoros que brillaban dorados. Sobre estructuras de piedra había colocadas dos tipos de grandes estatuas, las había que enseñaban rubís del tamaño de un huevo de avestruz, las otras alzaban sobre sus hombros grandes tinajas de oro macizo que derramaban en el suelo de forma continua monedas y fragmentos de oro.
Shido silbo impresionado, nunca en toda su vida había visto tanto dinero junto.
-Impresionante- Harry estaba impresionado, y pensar que hubo una época en que su cámara de gringotts lo impresiono… que tan lejano parecía ya eso.
-¿Aquí fue donde encontraste la lámpara de Genio?- Sora le pregunto a Aladdín aun admirando la sala a su alrededor. Donald había recogido algo del suelo, un par de pergaminos.
-No, fue en la siguiente sala, pero ahora parece estar bloqueada- un gran pilar que emergía del suelo taponaba por completo el acceso a la siguiente sala.
-Esa que está bloqueada, ¿verdad?- imagino Noctis, Aladdín afirmo con la cabeza.
-Habrá que buscar otro camino- señalo Goofy.
-El único camino que no hemos tomado es el que descendía hace dos salas- indico Donald.
-Señala el camino-
Donald no estaba contento con meterse a lo que probablemente fueran las catacumbas de la cueva, pero sin forma de seguir no vieron otra solución. Retrocedieron y descendieron por las escaleras de madera hacia las cuevas, la luz que emanaba de las antorchas fue descendiendo paulatinamente y para cuando llegaron al final de estas solo era una vaga luz al final de un túnel, la cueva estaba a oscuras, pero la luz remanente era suficiente para ver.
Aunque en esta no había demasiadas cosas, algunas plataformas de roca, un par de rocas, aparte de eso encontraron algo que si les interesaba, una hoja arrancada, del libro que Cid les pido que entregaran a Merlín.
-La veremos la próxima vez que pasemos por Ciudad de Paso- prometió Sora.
-Quien sabe, para entonces podríamos tener más- Harry se encogió de hombros, no era seguro pero había posibilidades.
-Eso estaría bien- concedió Shido.
-¿Seguimos?- Aladdín lucía un poco incómodo, pero era normal, era el único que no sabía de lo que estaban hablando.
-¿Por dónde?- Donald esperaba que la respuesta no incluyera mojarse. No hubo suerte. Aunque remontar una pequeña cascada resulto ser más divertido de lo que habrían supuesto.
Después de nadar hasta la segunda sala, la sala silenciosa, Aladdín les indico que se dejaran caer con la corriente hacia una sala a la derecha, después tomar un desvió hacia una sala con una estatua de un mono al lado de un bloque de piedra.
-Abú- el mono que los acompañaba, y cuyo nombre se dieron cuenta no sabían, salto del hombro de Aladdín y toco la joya en las manos de la estatua, el bloque de piedra cayó al agua permitiéndoles acceso a la siguiente sala. En ella solo encontraron un cofre con un arma para la nave gumi, remontaron de nuevo la cascada en miniatura y esta vez después de que Abú pidiera ayuda a la estatua descendió una plataforma que daba acceso a la primera sala en la que estuvieron.
-No me lo puedo creer-
-Menuda vuelta para nada-
-Animaos- Aladdín no le dio importancia y regreso a la sala silenciosa, esta vez subiendo a tierra y tomando un nuevo camino, sin hacer caso a la escalera que los llevaba al nivel superior.
En la nueva sala encontraron un gran pilar sumergido que desaparecía en el techo, justo lo que estaban buscando.
-¡Mi primer deseo genio! ¡Muéstrame la cerradura!- el genio de la lámpara puso una expresión hastiada, pero aun así concedió el deseo de Yafar, con un chasquido una pared de roca de la gran sala circular reventó. En su interior se veía un patrón de cerradura, y dentro estaba la auténtica cerradura.
Yafar rio observando la ansiada cerradura, con esto estaba un paso más cerca de reinar sobre Agrabah.
-Veo que la has encontrado- Maléfica camino cerca de él, observando la cerradura con gran interés.
-Por supuesto- Yafar sonrió.
-Y la princesa también, es un buen trabajo- Maléfica susurro condescendientemente.
-Solo falta acabar con el mocoso de la llave y sus bufones-
-¿Ese chico otra vez?- Maléfica lo miro de forma calculadora.
-Es más insistente de lo que esperaba. ¿Por qué no le explicas la situación al tal Riku? Puede sernos útil para adelantar nuestro...- la conversación ceso cuando el eco de unos pasos comenzó a escucharse.
Sora, Aladdín y los demás invadieron la gran sala circular en ese momento, llamando la atención de los dos frente a la cerradura.
-¡Un momento! ¿Eres... Maléfica?- Sora miro a la bruja, esta solo desapareció en el aire, como si no hubiese estado nunca allí.
-¡Yafar, suelta a Yasmín!- el joven del desierto le exigió al visir.
-Ni hablar. Veras, es una princesa… una de las siete que hacen falta para abrir la puerta-
-¿Abrir…?-
-¿…La puerta?- Goofy y Donald hablaron confundidos, pero Yafar no parecía querer perder más tiempo escuchándolos.
-Necios, no viviréis para ver qué lo que hay tras ella ¡Genio, mi segundo deseo! ¡Aplástalos!- todos se alarmaron al oír su segundo deseo.
-¡Genio, no!- Aladdín suplico asustado.
-Lo siento Al. El que tiene la lámpara manda. No tengo elección- Genio intento excusarse, plenamente consciente de lo que Yafar había pedido como segundo deseo.
Yafar uso el poder de su báculo para sellar con magia las entradas a la cueva, encerrándolos en su interior.
El primer movimiento fue para el genio, usando el poder de su raza libero una explosión de energía que envió hacia el grupo.
Todos ellos usaron sus propios métodos para esquivarlo, pero antes de que pudieran pensar en una estrategia Sora se paró ante el genio, lucia nervioso, pero decidido.
-Dejádnoslo- Sora llevo una de sus manos a su pecho, un objeto fuertemente apretado en su interior. La magia emanaba de su puño.
-¡Eso es!- Harry se sorprendió, la verdad es que ya casi no recordaba esa pequeña piedra que León les dio.
-Ya veo- Noctis y Shido observaban desde su posición.
Donald, Goofy y Aladdín también miraban expectantes.
La acumulación de energía en la piedra termino, y tras un destello de poder se liberaron destellos naranjas en forma de arañazos rodeando a Sora, y la sombra de su nuevo compañero, al menos para este combate, emergió. Tenía pelaje amarillo-naranja en la gran mayoría de su cuerpo y una larga melena marrón. Caminaba con dignidad y poder sobre sus cuatro patas. El gran león finalmente se ubicó al lado de Sora lanzando un poderoso rugido.
Sora sonrió al león, a Simba, antes de mirar a Genio. No soñaría siquiera con derrotarlo, pero si eran capaces de contenerlo el tiempo suficiente para que los demás consiguieran la lámpara habrían ganado.
-Lo siento chico- Genio se acercó, gesticulando para intentar detenerse.
-Vamos Simba- Sora se lanzó llave espada en mano, Simba lanzo un rugido antes de seguirlo.
El chico de la llave espada corrió hacia delante antes de saltar y atacar al genio de la lámpara, este claramente lo detuvo pero entraba dentro de las expectativas, Sora giro la llave espada invocando la magia, lanzando un hechizo de hielo. Genio lo esquivo, pero no pudo esquivar el asalto de Simba, este cargo hacia delante con toda su fuerza. Después de que Simba atacara Sora desato varios conjuros de piro, después Simba se alzó sobre sus cuartos traseros y lanzo varios ataques con sus garras.
Genio se alejó del león, estaba algo atónito, sabía que los críos eran buenos, pero estaba sinceramente impresionado. Sonrió.
Genio disparo una ráfaga de energía de tres disparos desde su dedo, Sora interpuso su llave espada para detener el primer ataque, el segundo lo esquivo y el tercero lo devolvió hacia Genio. Simba galopo a su lado lanzándose hacia el genio. Se colgó de su brazo hundiendo profundamente sus colmillos en él.
Sora aprovecho la oportunidad para atacar, agitando la llave espada para golpearlo. Genio se volvió rápidamente lanzando un ataque que le dio de lleno, pero su retroceso fue amortiguado por el león.
Sora alzo la llave espada acumulando poder, en respuesta a esto Simba gruño en anticipación.
-Vamos- Sora espero a que Genio se acercara lo más que pudo, después libero todo el poder al unísono que Simba rugía. El resultado fue una onda de energía pura que barrio a su alrededor impactando de lleno en Genio.
-¿Era tan bueno?- Yafar estaba impresionado, esperaba que el genio de la lámpara lo acabara en segundos, pero el chico estaba peleando con él con ayuda de la invocación, para su desgracia tampoco él podía entretenerse.
-¿Dónde miras?- Harry salto desde el suelo a la plataforma sujetando fuertemente su vara y atacándolo con ella.
Aunque Yafar lo esquivo, no pudo hacer lo mismo con el ataque doble de Shido y Noctis. Cuando Shido atacaba con su espada Noctis le seguía inmediatamente.
Donald y Goofy miraban desde la distancia, ambos preparados por si Yafar intentaba escapar otra vez. La verdad es que ambos estaban impresionados, y no solo con Sora, hacía poco que habían empezado a viajar juntos y ya podían luchar juntos a un nivel aceptable, lo suficiente para apoyarse en vez de incordiarse, y Yafar podía dar fe de ello.
-Te recomiendo darnos esa lámpara- Noctis sonrió de medio lado a Yafar, a este se le empezaba a notar el cansancio.
-Os atrevéis a plantaros ante mi ratas de cloaca- la voz del brujo destilaba odio.
-Creo que hemos hecho más que plantarnos- replico Shido.
Yafar grito de rabia alzando ambas manos iluminadas con magia de hielo, pero Harry ya estaba preparado -Piro- lanzo varios proyectiles de fuego seguidos evitando que hiciera algún movimiento.
Yafar grito de rabia flotando hacia la mitad de la sala, pero Donald y Goofy no lo dejarían huir, un certero lanzamiento de escudo seguido de varios electro dieron final al visir real, quien ya estaba en su límite, pero no se rendiría sin luchar.
-¡Genio, mi último deseo! ¡Conviérteme en un genio todopoderoso!- el genio de la lámpara se tapó el rostro, incapaz de ver el desenlace del último deseo de Yafar.
El pequeño rayo de poder que emergió del dedo del genio azul impacto en el visir rojo, el poder comenzó a emanar de su cuerpo a raudales, hundiendo la gran mayoría del suelo y descendiendo por él. Por lo que fueron capaces de ver debajo había una cámara rodeada de magma.
-No podemos dejarlo así ¿verdad?- Sora lucia cansado después de su pelea con Genio, Simba ya había desaparecido.
-¿Convertido en un genio todopoderoso? No- fue la respuesta de Aladdín.
-Tenías que decirlo verdad- se quejó Noctis.
-¿Preferirías dejarlo así?- pregunto Harry burlón.
-Dejad de hablar y vamos- Donald fue el primero del grupo en saltar, era obvio que no le gustaba la idea de que Yafar obtuviera el poder de un genio todopoderoso.
El suelo estaba a una distancia considerable, fue necesario un conjuro sanador para que el grupo estuviera de nuevo en plenas facultades. La sala era enorme, estaba llena de magma y solo se salvaban por haber caído en suelo, pero las plataformas no dejaban de desplazarse.
-Fuahahahahaah- Yafar emergió del magma con su nuevo cuerpo, un gran cuerpo musculoso de color rojizo similar al de genio, con la gran diferencia de tamaño.
-¿Recordáis lo que Genio dijo?- pregunto Sora.
-"Así es mi trabajo: Tremendos poderes, y una cucha por casa"- recito Shido.
Noctis señaló a Iago, quien volaba cargando una lámpara negra envuelta en energía -¡La lámpara! ¡Quitadle la lámpara de Yafar!- era difícil con Yafar lanzando piedras de roca y lava, pero si se ocultaban era fácil sobrevivir.
El primero en hacer un movimiento fue Shido, el invoco el ángel de Tohka antes de atacar a la barrera que cubría la lámpara de Yafar. Se le hacía difícil porque el loro no dejaba de volar, y el suelo de cambiar cada pocos segundos.
-¿No podéis hacer algo?- pregunto Aladdín agachándose detrás de un bloque, instantes después este tembló al recibir el impacto de lo que algunos considerarían un meteorito.
-¿Y qué quieres que hagamos?- pregunto Donald.
-Necesitamos tiempo para poder golpear bien esa lámpara, si pudiéramos acertarla podríamos hacernos con ella- Harry relato la actual situación.
-Creo que puedo hacer algo- menciono Shido. Había recordado que la primera vez que uso a Sandalphon fue en caso de extrema necesidad, si la actual situación era indicativo debería poder usar el poder de otro ángel… debería.
-¿En serio?- pregunto Harry sorprendido.
-Congelar el suelo unos pocos segundos- replico Shido.
-¿Cómo vas a hacerlo?, el hechizo de hielo no es lo bastante potente- le informo Donald.
-Tengo el poder de un espíritu de hielo, si combino su poder con el del hechizo debería ser capaz de hacerlo…-
-Ajia, si crees que puedes adelante, aquí ya no estamos a salvo-
El bloque donde estaban ocultos comenzó a levantarse, el de delante bajando al mismo tiempo, en el ritmo actual no tardarían mucho en exponerse.
-Si crees que puedes hacerlo adelante, pero hazlo cuando la lámpara esté a nuestro alcance- Shido le respondió afirmativamente a Noctis.
Después de que los bloques descendieran el grupo se lanzó a por Iago, y Shido se preparó para utilizar el ángel de Yoshino.
-Tengo que hacer esto, concéntrate en la sensación al usar a Sandalphon, esa es la clave, si un ángel me respondió otro también-
-¡Shido, ya!- lo que llego a sus oídos fue una voz lejana, una que no había oído en un largo tiempo y que le traía muchos recuerdos y, hasta cierto punto, añoranza. Una que decía "Shido_san".
-¡Hielo!- Shido golpeo el suelo con ambas manos, sintiendo como su temperatura corporal bajaba de golpe.
El efecto fue inmediato, una capa de hielo se extendió por la superficie de las plataformas, evitando que su movimiento continuara.
Iago al ver esto entro en pánico, pero ya era tarde pues Sora, Noctis, Goofy y Aladdín ya estaban a su lado. Entre todos destruyeron la barrera de la lámpara y Sora se hizo con ella.
-¡Yafar! ¡Vuelve a tu lámpara!- Sora le grito señalándolo con la lámpara negra. De esta se desato un potente remolino de viento absorbiendo al nuevo genio directo a su interior.
-Noooooo- Yafar grito mucho, pero no le sirvió de nada, como genio estaba obligado a regresar a su lámpara. Y eso fue lo que hizo, por la fuerza.
-Ha sido más fácil de lo que imaginaba- comentó Donald.
-Dilo por ti- Shido aún tenía el cuerpo helado, aparte de un gran dolor de cabeza.
-Ahora tenemos que regresar arriba-
-Lástima que no tengamos un fénix- dijo Harry recordando esa aventura en particular.
-Tenemos algo mejor- Aladdín suspiro feliz viendo a la alfombra venir a por ellos.
-Todos arriba, tenemos algo que hacer- entendieron rápidamente que Sora quería cerrar la cerradura del mundo.
La alfombra los llevo hacia la superficie de la cueva, donde estaba la cerradura.
Sora se acercó con la llave espada lista para cerrar la cerradura, por otro lado…
-¿Yasmín? ¡Yasmín!- la princesa había desaparecido, no se la había llevado Yafar, pero la realidad es que esta no se hallaba en ningún lugar.
El sonido de la cerradura resonó por toda la sala, y esta desapareció sepultada por arena dorada. En ese momento la sala comenzó a temblar violentamente, sacudiéndose como si hubiese un terremoto.
-¡Será mejor que nos larguemos!- grito Goofy, todos comenzaron a subir a la alfombra voladora para huir de ese lugar, arrastrando a Aladdín con ellos.
-¡Yasmín!- el grito de Aladdín resonó por toda la cueva, pero ellos no pensaban quedarse ahí y morir, sujetaron a Aladdín fuertemente y viajaron por la alfombra escapando de la destrucción de la cueva de las maravillas.
Finalmente después de un largo trayecto y de destruir muchas rocas regresaron a casa de Aladdín. Ninguno estaba feliz, ni tenían muchas ganas de decir nada, pero era necesario hablar…
-Así que Yasmín ya no está en Agrabah. ¡Sora, vamos a buscarla!-
-Lo siento, no podemos llevarte con nosotros- Sora bajo la cabeza incapaz de mirarle a la cara.
-¿Po... por qué no?- una expresión de dolor cruzo el rostro de Aladdín.
-Me gustaría que viniera...- susurro Goofy.
-No puede ser. Si le llevamos a otro mundo estaríamos cometiendo una...-
-Inter... Inyec...-
-¡Injerencia!- Donald también le contesto en susurros.
-Aladdín, encontraremos a Yasmín. Lo prometo-
-Aunque nos cueste la vida, tienes nuestra palabra- Sora y Noctis lucieron decididos, suficientemente malo era ya que el joven no pudiera acompañarlos, querían que supiese que la encontrarían.
-¡Eh, Al! Todavía te queda un deseo, ¿Recuerdas? ¡Dilo de una vez! pídeme que encuentra a Yasmín- el genio se acercó a el sonriente, dando un dato que casi todos habían olvidado.
-Deseo... tu libertad, Genio- pero Aladdín cumplió su promesa, con el deseo Genio finalmente fue libre, y tras un tornado de magia se dio un pequeño cambio de look. Ahora de su cintura colgaban un par de piernas, y sus grilletes dorados desaparecieron.
-¡Al!- Genio estaba impresionado.
-Un trato es un tarto, Genio. Ahora puedes ir adonde quieras. Eres tu propio amo. Pero... seria genial que fueses con ellos a buscar a Yasmín-
-Lo siento, Al. Se acabó lo de aceptar órdenes. Aunque, un favor no es una orden... supongo que podría intentarlo. Al fin y al cabo somos amigos, ¿No, Al?-
-¡Genio!- Aladdín se sorprendió.
-¡Déjalo en mis manos!- Genio le abrazo por el hombro, Al solo le sonrió agradecido.
En la sala del gran castillo se estaba llevando a cabo una reunión, los participantes eran Hades, Riku, un joven de ojos rojos, y finalmente Maléfica.
-Ese visir adulador habría acabado con ellos si alguien le hubiera echado una mano- hades miro acusador a Riku.
-Yo he hecho mi parte- se defendió este.
-Nadie duda de eso, has traído a la princesa- el joven de ojos rojos hablo con voz calmada.
-Yafar no tenía remedio. Le consumió su propio odio. Olvido que es mejor no avivarlo demasiado- Maléfica puso fin a la discusión.
-¡Eh, para el carro! Ese pobre infeliz me tiene sin cuidado. Por cierto, chaval, tenemos algo especial para ti- Hades miro a Riku.
-Teníamos un trato, ¿No? Tú nos ayudas y nosotros te concedemos tu deseo- sobre la mesa apareció un holograma, este mostraba a una joven de cabello rojo. –¡Kairi!-
-Ve a buscarla. Tu barco te espera- los pasos resonaron en la fría sala, un hombre apareció en las cercanías del grupo, vestido con un traje rojo y un sable enfundado en la cintura.
-No es un crucero de placer. No será un viaje agradable-
-¿Por qué haces todo esto por mí? ¿Cuál es el truco?-
-¿Truco? ¿Qué truco, tonto? Eres como un hijo para mí. Solo quiero que seas feliz- Maléfica se acercó a Riku, tomando su rostro para mirarlo de cerca, pero este retiro su mano con un golpe seco.
-Realmente lo dudo-
-Cree lo que quieras. Pero yo cumplí mi parte del trato- Riku se la quedó mirando unos segundos antes de darse la vuelta.
Bien pues, hasta aquí llega el capítulo de Agrabah, he cambiado en pequeñas medidas algunas partes. El siguiente será el de monstruo. Dejad reviews si queréis.
Un saludo.
