Disclaimer. Kingdom Hearts no me pertenece, yo no creo que hubiese sido capaz de crear semejante trama como el maestro Nomura, al igual que tampoco me pertenecen el resto de personajes que aparecen aquí.
-Personaje hablando-
-Personaje pensando-
-Personaje hablando en otro idioma-
-Incluso aunque dijimos que salvaríamos a Yasmín… ¿por dónde empezamos?- Noctis no quería faltar su palabra, estaba completamente determinado a salvar a la princesa de Agrabah, le dieron su palabra a Aladdín a fin de cuentas, el problema era que no sabían dónde buscarla.
-Si asumimos que Maléfica se la llevo es obvio que la retiene en algún lugar- Harry le había dado muchas vueltas, pero aparte de la conclusión obvia no veía ninguna opción más.
-Yafar dijo que necesitaban a siete princesas, por lo que Yasmín no pude ser la única que han secuestrado- Shido le dio la razón a Harry.
-Podrían tener también a Alicia- Sora no lo había pensado antes, pero no habían encontrado ningún rastro de ella, y sabiendo como desapareció no era descabellado.
-¿Pero, de que puerta hablaba Yafar? Dijo que necesitaban a las siete princesas para abrir la última puerta- Goofy les pregunto confuso.
Tras un minuto de silencio Sora abrió la boca –Es posible que sea una puerta con una cerradura, como las que hemos visto en los mundos-
-Si es cierto, no creo que fuese necesario reunir a siete princesas para poder abrirla, no si como León nos mencionó ya destruyo el núcleo de su mundo de origen- expuso Harry.
-Hmmmm-
-Necesitamos encontrara a Maléfica, si no la encontramos no encontraremos a Yasmín- Sora dijo la única opción que tenían en la actualidad.
Podían seguir hablando de las princesas y la puerta, pero les faltaba mucha información para entender lo que Maléfica planeaba.
-Por ahora es recomendable aprender estos- Donald alzo los dos pergaminos que encontró en la cueva de las maravillas y un tercero que Genio escribió –contienen el hechizo Aero y algunos consejos para fortalecer los hechizos Hielo y Piro- aunque hubiera magias más fuertes eso básicamente significaba estudiar, y ninguno tenía ahora muchas ganas. Por desgracia no tenían muchas alternativas en el asunto. Por lo que en lo que las siguientes horas se pasaron rápidamente con todos sumidos en un tenso silencio.
-Bueno, cuando lleguemos al siguiente mundo podríamos…- Noctis dejo de hablar al oír el pitido del radar.
Aunque había algo raro, pues la señal de peligro era anormalmente ruidosa.
-¿Hemos llegado ya al siguiente mundo?- Shido pregunto para asegurarse.
-No, aún queda un tiempo- respondió Goofy.
-¿Entonces, que?- Sora tenía la confusión pintada en el rostro.
-¿Qué es eso?- Donald señalaba un objeto por delante de ellos, estaba muy lejos y no podían ver bien, pero tenía forma de…
-¿Una olla?- cuestiono Harry incrédulo.
-Vaya, es enorme- Sora estaba sorprendido.
El objeto se movió de su posición, acercándose a ellos, cruzo el espacio a su lado con su enorme cuerpo.
-¿Una ballena?- gritaron Noctis, Shido, y Donald.
-¡Y una gigante!- exclamaron Goofy y Harry.
-¡Es monstruo! Una ballena tremenda ¡y muy maliciosa!- Pepito subió al control de la nave, buscando a la ballena gigante que había desaparecido de su campo visual.
-Eso me da igual- grito Noctis.
-¡Sora, sácanos de aquí!- chillo Donald.
Este maniobro la nave intensidad intentando huir de la ballena.
-¡Deprisa!- Harry le urgió.
-No sirve- Sora tiraba de los mandos para alejarse de la ballena, pero esta se acercaba más y más a cada momento -¡Demasiado tarde! ¡Va a tragarnos!-
-¡Es cierto! ¡Lo vi con mis propios ojos!- un pequeño niño de cabello castaño recorría un camino de madera acompañado de un niño de cabello blanco.
-¿Cómo, no dijiste que lo habías oído?- este mostro dudas de lo dicho por su amigo.
-Ahí hay un monstruo enorme, ¡en serio!-
-Bueno… Supongamos que hay un monstruo de verdad… ¿crees que lo venceremos nosotros solos, Sora?-
Ambos chicos se hallaban en la entrada de una pequeña cueva.
-Claro que si ¡Hagámoslo!- los chicos se miraron -¡Escucha! ¡Ahí! ¿Oyes como gruñe?-
-Shh, silencio. En situaciones como esta es importante conservar la calma-
-Es el viento. Lo has confundido con un gruñido- el viento pasaba a través de unas rocas en el techo creando un extraño silbido.
-Amigo, ¡ojala fuera un monstruo!- el pequeño estaba desilusionado -¡Espera! ¿Qué es eso de ahí?- en un extremo de la pequeña cueva se veía una puerta de madera.
-Una ventana, ¿o quizá una puerta? No se abre- el pequeño de cabello blanco se acercó a examinar la puerta de madera.
-Caramba, ¿es eso todo lo que hay aquí?-
-¿Tu que esperabas de un lugar tan aburrido? Sora…-
-¿Mm?-
-Cuando seamos mayores nos iremos de esta isla. Tendremos aventuras de verdad, ¡no estas niñerías!- Riku hablo incapaz de contener la emoción infantil.
-Sí, pero, ¿no habrá nada divertido que hacer ahora?- ambos chicos anduvieron hacia la salida de la cueva.
-Oye, esa chica nueva de la casa del alcalde... Dicen que...
-¡Basta ya!- Donald grito furioso.
-¡Vas a matar a alguien!- Harry también gritaba nada contento.
-Y a este ritmo será a nosotros…- Noctis estaba escondido detrás de un gran escudo.
-Eh, Sora, ¿estás bien?- Goofy le pregunto viendo como este comenzaba a incorporarse.
-¿Que estáis haciendo?- Sora tubo que preguntarlo, nada más despertar lo primero que escuchaba era a Donald y Harry gritando, al fijarse bien noto que ambos estaban de pie mirando a la cima de una montaña de restos de madera, cerca Goofy y Noctis se tapaban con sus armas como podían -¿Dónde estamos?-
-Huo- el chico salto hacia atrás para evitar ser aplastado por un cofre, este vino desde el cielo, y al fijarse bien vio que en el suelo alrededor había varios más.
-Creo que nos ha tragado Monstruo, esa enorme ballena. En cuanto al tiempo de hoy… se esperan chubascos- un cofre cayó sobre el escudo -¡Uf! ¡Fuertes chubascos!-
-¿Y Shido?- pregunto Sora notando la falta del chico mayor.
-Revisando los daños- Noctis señalo con el dedo a un montón de escombros cerca de ellos, la nave gumi sobresalía entre la montaña, la cabina estaba abierta y se escuchaban sonidos y maldiciones venir de ella -Fue él quien te saco cuando la nave se estrelló-
-Recuérdame que se lo agradezca-
-¡Eh! ¡Para ya! ¿Quién eres?- Donald grito hacia la cima de la montaña de residuos.
-¡Soy yo!- grito Pinocho.
-¡Ah, es pinocho!- Donald lo desestimo con un movimiento de mano.
-¡¿Pinocho?!- Donald, Noctis y Harry gritaron al unísono completamente asombrados.
-¡Pinocho!- Pepito salto al hombro de Sora, tan sorprendido como los demás –Pino, ¿A dónde vas? ¡Pino!- pero este no respondió, alejándose más y más entre los restos de barcos -¡Vamos, chicos! ¡Tras él, rápido!-
Sora se permitió, por primera vez desde que despertó, tomar una buena imagen de lo que lo rodeaba. Claramente fueron tragados por la ballena, ahora se encontraban en la boca de esta, también había multitud de restos de barcos, señal clara de que no eran los primeros que la ballena se había tragado.
-Vamos por Shido y exploremos esto-
Donald y los demás se encaminaron a la nave.
-¿Cómo lo ves?- le pregunto Goofy cuando se asomó al interior.
-Bueno, no soy experto, pero me parece que la nave puede arrancar, aunque si no hallamos un modo de salir de aquí…-
-Ya lo descubriremos- Shido miro a Sora –Primero tenemos que encontrar a Pinocho-
-¿Pinocho?-
-Está aquí, lo cual es raro si consideramos que le prometió a Pepito quedarse en Ciudad de Paso-
-Vamos pues- Shido se impulsó para abandonar la cabina, en situación normal ninguno pensaría en dejar la nave en ese lugar, pero tras ser tragados por la gran ballena tenían prioridades más altas.
Sora se estiro mientras se metía en el agua, estaba bastante fría, pero en la situación ni le daba importancia. Sumergido había varios fragmentos de barcos, e incluso algunas construcciones de piedra.
-Se lo traga todo ¿hu?-
-Incluyendo un bote- el susodicho bote era una pequeña construcción de madera.
-¿Creéis que…?- comenzó Goofy.
-Averigüémoslo- respondió Sora. Conforme se acercaron comenzaron a oír voces.
-¿Que tienes ahí, Pinocho?-
-Con esto podemos salir de aquí, padre-
Sora subió las escaleras del barco, Pinocho estaba ahí, y quien el solo podía suponer era su padre, un anciano de expresión amable. Estaba examinando un gran bloque gumi.
-¿De verdad? ¿Con esta cosa?-
-Es cierto- Sora finalmente decidió que era hora de que se hicieran notar. Padre e hijo se giraron notando por primera vez la presencia del grupo -¿Cómo has acabado aquí, Pinocho?-
-¿También os ha tragado la ballena? Dios mío- el padre de Pinocho se acercó a ellos sorprendido y apenado.
-Sí, eso parece- respondió Sora.
-Me llamo Geppetto. Soy el padre de Pinocho. Cuando nos separamos, viajé por todas partes buscándole ¡Ahora estamos juntos otra vez!- Geppetto estaba feliz. –Parece que conocéis bien a Pinocho, espero que se haya portado bien en mi ausencia. Tuvimos un viaje muy movido, ¿verdad, Pinocho? ¿Pinocho?...-
Pero Pinocho no contesto, por lo que podían ver estaba entrando por una especie de puerta hecha de carne de la ballena.
-Le advertí que no se alejara ¡Que chico más travieso! Aun así, lo quiero mucho- Geppetto resoplo con cariño.
-No se preocupe, le buscaremos- Sora ofreció sin pensarlo mucho.
-¿En serio haríais eso?- Geppetto les miro sonriente -¡Muchísimas gracias!-
-No hay por qué darlas- Harry respondió en lugar de los demás, tampoco es como si ellos pudieran decir algo distinto.
-Se metió en el primer vientre- les informo Geppetto guardando el bloque gumi verde en un lugar seguro.
-Vamos- Sora salto al agua y comenzó a nadar hacia la entrada al vientre uno.
Este era un lugar extraño, el más extraño en que habían estado hasta la fecha. El suelo era gris y estaba plagado de manchas de distintos colores: rojo, verde, azul, morado… había dos entradas, una ubicada en un desnivel, y escondido en la entrada al siguiente vientre se hallaba el juguete que quería ser un niño.
-¿Pinocho qué haces? Venga, volvamos- Sora le hablo.
-Oye, Geppetto está muy preocupado por ti- Goofy hablo desde su derecha.
-Este no es momento ni lugar para andar jugando, podrías hacerte daño- Shido intento hablarle amablemente.
Pero Pinocho no se movió.
-¡Pinocho, déjate de tonterías! ¡No es momento para juegos!- Sora le regaño antes de señalar al grupo que se moviera, aun dudando un poco Shido y los demás se dieron la vuelta, volviendo por el camino de ida.
-Pero Sora, creí que te gustaban los juegos. ¿O ya no juegas ahora que eres el héroe de la llave espada?- Sora se detuvo en seco al oír esa voz. Lentamente se dio la vuelta.
-¡Riku! ¡¿Qué... qué haces aquí?!- Sora no podía entender que hacia su amigo de la infancia en ese lugar en ese momento.
-Estoy jugando con Pinocho- fue la simple y despreocupada respuesta de Riku
-Ya sabes de qué hablo. ¿Y Kairi? ¿La has encontrado?- Sora le pregunto ansioso.
-Puede. Alcánzanos y quizá te diga lo que sé- Riku apoyo las manos en su cintura.
-¡Oh, vamos!- Sora lanzo su brazo a un lado enfadado.
Pero Riku solo cruzo al siguiente vientre dándoles la espalda y arrastrando a Pinocho consigo.
-¡Riku!- Sora le grito, pero ya era tarde, Riku continuo adelante dejándolos en el lugar.
-¿Sora?- Shido le llamo inseguro.
-¿Qué demonios estás haciendo en un momento como este?- Sora se preguntó en voz baja, incapaz de encontrarle sentido al comportamiento de su mejor amigo.
Los chicos se quedaron en silencio, todos sabían que debían seguir a Riku y Pinocho, pero en este momento no querían molestar a Sora, parecía casi perdido.
-Vamos tras ellos- Sora los miro antes de saltar al desnivel -¿Ha que esperáis? Hay que encontrar a Pinocho-
Nada más cruzar la entrada al siguiente vientre cayeron desde una altura de dos metros, la "sala" donde aterrizaron era larga y llena de sincorazón. Aparecieron varios de ellos, estos eran distintos de los que habían visto, con piel naranja y sin piernas, llevaban lo que parecía ser un jersey azul y les colgaba un ojo del rostro.
Sora meneo la cabeza para alejar los pensamientos de Riku, por ahora la prioridad era eliminar a los enemigos. Invocando el nuevo llavero que obtuvo en Agrabah inicio la batalla.
El patrón de ataque que podían observar en los nuevos sincorazón era simplemente atacar con las garras, pero poseían un molesto truco, cuando recibían mucho daño desaparecían y reaparecían en una nueva posición. Eso los metió en más de un problema. Una vez terminaron la batalla exploraron un poco el lugar, dando con otra hoja arrancada.
Después avanzaron a la siguiente sala, esta vez se encontraban en un nivel superior de la sala, enfrente había otro y en el mismo nivel otra entrada, o salida.
-¿Por dónde vamos?- pregunto Harry.
-Seguimos recto, conociendo a Riku habrá hecho lo mismo- Sora no lo dudo mucho.
Esta vez no se molestaron en pelear con los sincorazón, cruzaron y cayeron sobre otra plataforma, Sora hecho un rápido vistazo alrededor antes de colarse por una entrada que había a su derecha.
Pero esta vez no avanzarían tan rápido, había varios sincorazón esperándolos, incluyendo, un grandullón.
-Mismo monstruo- dijo Noctis.
-Pero más fuerte- le recordó Shido.
Aunque esto fuera cierto la forma de combatirlo no cambiaba, solo había que tener más cuidado con sus golpes, dado que no colaboraban, al contrario que ellos, no fue demasiado problema lidiar con ellos. Pero el que los sincorazón que ya antes habían visto aquí fueran más fuertes los dejo algo intranquilos.
Era algo que ya habían notado, como en cada mundo que visitaban los sincorazón eran más fuertes, más resistentes.
-Sigamos- Sora fue el primero en continuar el camino, desapareciendo nada más cruzar al otro lado del vientre.
-¿Caída?- pregunto Shido.
-Caída- confirmaron los demás.
Sin pensarlo mucho se tiraron por el mismo camino que el castaño había seguido.
Mientras cayeron en un nuevo vientre, pero este parecía estar lleno de escaleras, en unas más arriba había una nueva ruta, sin perder tiempo la tomaron y acabaron otra vez cayendo, ignorando a los soldados aéreos se colaron a un nuevo vientre.
-¿Por qué te preocupas por ese crio?- Riku se giró para mirar a la bruja –Te ha abandonado por la llave espada y sus nuevos compañeros-
-Yo paso de él. Solo estaba riéndome un rato- Riku se defendió.
-¿Ah, sí? Ya veo. Atento a la oscuridad de tu corazón, los sincorazón se alimentan de ella-
-¡Metete en tus propios asuntos!- Maléfica no le miro más, cruzo un portal de oscuridad desapareciendo del interior de la ballena.
Riku no tuvo mucho tiempo para pensar, Pinocho apareció en ese momento corriendo, detrás venían Sora y sus compañeros.
-¡Riku! ¿Qué pasa contigo? ¿Te das cuenta de lo que haces?-
-Iba a preguntarte lo mismo, Sora. Solo te interesa ir por ahí presumiendo de la llave espada ¿De verdad quieres salvar a Kairi?-
-Claro- Sora respondió rápidamente.
-Haaaaaaaaaaa- quien gritaba era Pinocho, todos rápidamente cruzaron a la tripa de la ballena. La tripa no era sino una gran sala carnosa circular, y en su centro vieron la razón del grito de Pinocho.
Lo que había allí era un sincorazón, pero este parecía muy diferente de los que acostumbraban a ver, tenía la cabeza de color blanco, y de ella emergían dos largos brazos verdes coronados por unas extremidades de tres dientes. Su parte inferior era a efectos prácticos una jaula y en su interior tenia preso a Pinocho.
-¿Preparado?-
-Claro que si ¡vamos!- Sora le respondió a Riku confiado.
Sora rápidamente se lanzó a pelear con la jaula codo con codo a Riku.
Noctis, Shido y Goofy les siguieron de cerca mientras Harry y Donald se quedaron atrás preparando magia.
Riku lanzo varios ataques a la jaula seguido de Sora, Noctis y Shido usaron sus grandes armas con el mismo objetivo, Goofy atacaba con el escudo como podía.
-Piro- -Hielo- las versiones mejoradas de los hechizos elementales brillaron en el campo de batalla. El proyectil de fuego de Harry emergió de la punta de la vara, este era más grande, más rápido, y más caliente que los anteriores. Los múltiples proyectiles de hielo parecían haberse multiplicado en tamaño, número y poder.
Mientras la jaula recibía los hechizos los cinco no dejaban de atacar. Las espadas iban y venían y el escudo nunca pasaba demasiado tiempo sin golpear al enemigo.
La jaula atacaba uniendo sus brazos y usándolos como látigo, si alguno era alcanzado no tardarían en oírse maldiciones, tenía una fuerza que no se dejaría entender por su forma.
-¡Sacadme de aquí!- Pinocho gritaba aterrado por ayuda, pero hasta que no derrotaran a la jaula no sería fácil ayudarle, más aun si esta enrollaba los brazos y se ponía en defensa total. Cuando hacia eso sin importar la fuerza con la que atacaran sus espadas rebotaban inofensivamente sin causar daño alguno.
-No te rindas- Riku estaba luchando como podía, cuando la jaula atacaba esquivaba los ataques.
En cuanto a Sora, usando magia y ataques le iba haciendo daño, entre piros y aturdidores le hacía más y más daño.
Shido y Noctis atacaban conjuntamente el cuerpo de la jaula, Goofy solía prestar apoyo cuando se necesitaba a los magos, quienes gracias a los éteres se mantenían lanzando magias sin descanso.
-Haaa- Sora encadeno un combo a la jaula, primero un golpe recto, luego un ataque descendente seguido de un corte circular y finalmente un golpe aturdidor.
La jaula se alejó de ellos, con el cuerpo entero temblando. Después se impulsó al techo y desde allí libero a Pinocho, para acto seguido huir. Pinocho cayo por el agujero que se abrió donde antes había estado la jaula, Riku lo siguió con urgencia.
-Saltamos- dijo Sora, salto por el agujero y los demás le siguieron.
Desde el aire sobre la boca vieron como el nivel del agua descendía, permitiendo acceso a zonas que antes habían estado sumergidas.
El aterrizaje sobre el barco de Geppetto no fue fácil, pero se pudo hacer sin demasiadas dificultades.
-¡Pinocho! ¡Pinocho! ¡Por favor! ¡Devuélveme a mi hijo!- Geppetto hablaba con Riku, este estaba parado sobre una pila de escombros enfrente de ellos.
-Lo siento, viejo. Tengo asuntos pendientes con este muñeco-
-¡No es un muñeco! ¡Pinocho es mi hijo!-
-Es algo especial. No hay muchos muñecos con corazón. Quizá pueda ayudar a alguien que ha perdido el suyo-
-Un momento… ¿Hablas de Kairi?- Sora no pudo quedarse callado.
-¿Qué, acaso ella te importa?- Riku se marchó sin decir una palabra más.
-Riku…-
Harry decidió darle un momento, fue a hablar con Geppetto.
-¿Que ocurrió antes de que llegáramos?-
-Pinocho cayó del cielo, estaba asustado, dijo que lo había atrapado un monstruo. Pero después llego el chico y lo rapto delante de mi- Geppetto estaba histérico, la preocupación por su hijo le podía por completo.
-Tranquilo, vamos a rescatar a Pinocho. Solo dinos como llego hasta ahí- Noctis intervino hablando fuerte.
-El aprovecho la bajada del nivel de agua para saltar hasta esa plataforma-
-¿Saltar hasta ahí?- pregunto Shido señalando una plataforma cerca de donde Riku había estado, enfrente del mástil del barco -Esta muy lejos, ¿cómo pudo llegar?-
-Salto haciendo una voltereta- Geppetto aun estaba preocupado, pero en la situación que se encontraba poco podía hacer aparte de confiar en ellos.
-¿Sora?- Goofy le pregunto inseguro, tras hablar con Geppetto ya estaban preparados para ir tras Riku y rescatar a Pinocho.
-No os preocupéis, como Noctis ha dicho tenemos que salvar a Pinocho- Sora salto como Geppetto había dicho, lo más alto que pudo aprovechando el impulso para dar una voltereta llegando más alto que antes, pisando la plataforma sin ningún problema. –Es más fácil-
-¿Sabes adonde conduce ese camino?- Donald hablo haciendo referencia a la ruta por donde Riku había ido, la misma que tomarían en pocos minutos.
-A la garganta- respondió Geppetto.
-Ajia, vamos a la garganta- y con esto el grupo siguió el mismo camino que Sora, la nueva forma de salto les funciono bastante bien, pudiendo llegar sin problemas a la garganta.
Esta era una sala circular con varios fragmentos de hueso que ascendían verticalmente, con muchos sincorazón: sombras, fantasmas, soldados aéreos y réquiems verdes.
Después de eliminarlos a todos llegaron hasta el final, solo había dos plataformas de hueso y carne rosas y sobre ellos un agujero que daba al estómago.
Este era una gran sala circular con muchos fragmentos de hueso y llena con un extraño liquido verde. Riku estaba sobre uno de los huesos, con Pinocho.
-Riku, deja ir a Pinocho- este se dio la vuelta para hablar con Sora
-Ha perdido el corazón… Puede ser la clave para salvar a Kairi ¿Qué dices Sora? Unamos fuerzas para salvarla. Juntos podremos-
-No así- Sora invoco la llave espada preparándose para pelear.
-¿Qué, prefieres pelear contra mí? ¿Por un muñeco sin corazón?-
-Con corazón, o sin corazón, al menos tiene conciencia- dijo Sora serio.
-¿Conciencia?- Riku estaba confundido, ¿de qué estaba hablando Sora?
-Quizá no la oigas, pero está hablando alto y claro- Pepito estaba dirigiéndose al muñeco sin importarle la presencia de Riku –Y me dice que estas obrando mal-
-No me dejas opción- Riku invoco su espada, una llave espada.
Mientras ambos amigos se miraban listos para pelear, Pepito finalmente llego a lado del muñeco.
-¡Pinocho! ¡Pinocho!-
-Pepito… no saldré de esta- Pinocho bajo la cabeza, con la mirada perdida, pero su nariz creció -¡Entonces eso es que estoy bien!-
-Preparaos- Sora les dio un breve aviso, mirando a Riku, pero este veía algo más.
Desde arriba, haciendo mucho ruido descendió un viejo conocido. La jaula estaba de vuelta.
-¡Riku!- Sora le llamo, pero este desapareció cruzando un portal oscuro sin mirarlo.
-¡Huaaa!- Pinocho cruzo a su lado corriendo asustado, Sora y los demás se movieron para ocultarlo de la jaula. Pero esta parecía más interesada en ellos.
-¡Cuidado con el líquido!, son jugos gástricos- Pepito les previno volviendo a su posición original en el hombro de Sora.
-Casi preferiría no saberlo- observo Harry. Noctis y Shido dieron un asentimiento.
-Dejad de quejaros- les regaño Donald.
La batalla comenzó. El primer movimiento lo tuvo la jaula parasita, apoyo sus dos brazos en el suelo y se impulsó con objetivo de tragárselos.
Pero Sora y Goofy detuvieron su ataque con los suyos propios, la jaula retrocedió y Shido y Harry aprovecharon el momento.
Ambos salieron corriendo y comenzaron el ataque, Shido invoco a Sandalphon y comenzó a pelear, lanzaba un corte detrás de otro, sin detenerse a pensar ni bloquear los ataques del sincorazón. Harry estaba igual, sujetando la vara la usaba para golpearlo con todas sus fuerzas.
Donald se subió a uno de las plataformas de carne y hueso rosas preparándose para usar toda la magia que sabía en él.
Noctis cayó sobre su cabeza con la lanza en mano atacando con agiles movimientos, Sora y Goofy aún no se unieron a la pelea, la plataforma no era lo bastante grande para que todos atacaran al mismo tiempo, por lo que estaban saltando alrededor sobre las plataformas esperando el momento para entrar a la refriega.
Shido y Harry estaban pensando ya en retirarse a la retaguardia y curarse, ya fuera con pociones o magia, el sincorazón les había golpeado bastante y ya notaban como las fuerzas les flaqueaban.
-¡Sora, Goofy atacadla!- con ese grito finalmente se retiraron a la retaguardia, contando con los otros dos para que los sustituyeran. No decepcionaron.
Sora salto de la plataforma más alta golpeando a su cabeza con la llave espada. Goofy giro sobre sí mismo haciendo un pequeño tornado y golpeándolo sin parar con el escudo.
-¡Cura!- Harry lanzo el conjuro sobre Shido y después sobre sí mismo. La situación no era tan mala como cabría esperar, mientras que no podían atacarle todos a la vez por el jugo del estómago sí que podían estar dos o tres haciéndolo.
Esta vez Sora y Goofy no tuvieron tanta suerte, cuando cargo con la boca abierta fueron incapaces de detenerlo y el ataque les dio de lleno.
-Auch- Goofy se froto la cabeza, del impulso del golpe acabo golpeando la pared de carne detrás de él, y aunque el golpe no había sido muy duro si le dolía.
Sora por otra parte no tuvo tanta suerte, el acabo metido en el líquido verde del estómago, y ya podía entender lo que Pepito había dicho. La sensación de picor y ardor le había aparecido en todo el cuerpo, síntoma inequívoco de que había sido envenenado.
-Auch, esto hace daño incluso luego de salir- les informo rompiendo una poción sobre sí.
Un par de dagas se clavaron a su lado –Debe haber hecho algo- le respondió Noctis, quien lucía algo cansado.
Ambos se fijaron en la jaula, quien estaba midiéndose con Shido, Goofy y Harry, entre los tres le atacaban como podían.
En un momento dado la jaula perdió el enfoque y se hecho hacia atrás debilitado exponiendo su abdomen, o lo que había dentro de él, una especie de órgano negro que intuían era hipersensible.
-Todos al ataque- ya no le importaba el veneno o lo que fuese el líquido verde, solo le importaba causar el máximo daño en el sincorazón para derrotarlo, y eso era fácil atacando al órgano, ya fuera con magia o físicamente, todo valía.
El sincorazón no se levantó, su cuerpo comenzó a desaparecer luego de que el corazón en su interior fuera liberado.
Pero el estómago parecía en guerra consigo mismo, el líquido verde saltaba por todo el lugar y gases tóxicos aparecían aquí y allí, todos liberados por los orificios de las paredes.
-¡Corred!- grito Donald.
-¡A la nave!-
Sora miro una última vez en busca de su amigo, pero rápidamente lo desecho al ver que no estaba en ningún lugar.
Así todos salieron del estómago en camino a abordar la nave gumi, parecía que la ballena fuera a expulsarlos, y no querían ver qué pasaría si no estuviesen en ella.
Muy lejos de lo ocurrido en la ballena Monstruo, en un determinado mundo, un barco pirata navegaba surcando el mar silenciosamente, fuera de él se veía únicamente oscuridad, la noche había caído ya. Era un gran camarote, con un escritorio, una cama y varios adornos, todo bien iluminado por una lámpara de fuego, y en él había tres personas. Dos de ellas eran Riku y Maléfica, la tercera era una joven que parecía dormida, se hallaba tumbada en un sofá, llevaba una falda morada y una camiseta sin mangas blanca.
-¿Así que ahora Kairi es como un muñeco sin vida?- pregunto Riku cerca de ella.
-Así es-
Riku escucho la respuesta de Maléfica -Y su corazón fue...-
-Se lo arrebataron los sincorazón, seguro-
-¿Y qué puedo hacer yo?-
-Hay siete doncellas de corazón puro; las princesas del corazón. Juntas, abren la puerta al corazón de todos los mundos. En él se halla la sabiduría total. Allí averiguaras como recuperar el corazón de Kairi. Ahora te haré un fabuloso regalo... El poder de controlar a los sincorazón- Maléfica sonrió mientras extendía sus brazos, dejando que su poder fluyera hacia Riku.
Este tuvo su cuerpo cubierto con poder verde, rodeándolo y aumentando su poder, Riku sonrió sintiéndolo.
-Pronto Kairi, muy pronto-
-¿Y el barco de Geppetto?- Noctis fue el primero en notar la ausencia del navío.
-Estará más adelante, o habrán encontrado la ocasión para escapar. Sigue corriendo- Shido lo apremio antes de saltar al agua.
El grupo siguió nadando hasta llegar a la nave gumi, la abordaron sin falta.
-Daos prisa, daos prisa- Pepito les apremio desde el interior de la nave mientras la boca de la ballena no dejaba de sacudirse con todo dando vueltas, la ballena iba a escupirlos inmediatamente.
-Abrochaos los cinturones- Goofy grito cuando logro abrochar el suyo, los demás lo hacían sin morir en el intento.
Antes de que Sora pudiera abrocharse bien el cinturón la ballena escupió todo el contenido de su boca, liberando una ola de agua y restos en el mar estrellado.
La nave salió disparada a toda velocidad, dando vueltas de campana por el espacio, afortunadamente sin chocar con nada.
Pasados unos minutos finalmente se detuvo -¿Estáis todos bien?- pregunto Donald intentando no vomitar.
-Parte- replico Shido con voz ahogada.
-Necesito un cubo- Noctis estaba verde.
-Creo… No, mis órganos no paran de moverse- Harry estaba totalmente mareado.
-Mi espalda- Sora se hallaba tirado en el suelo, se recuperaría pero ahora necesitaba quedarse quieto.
-¿Estarán bien Pinocho y Geppetto?…- se preguntó Goofy.
-Ojala hayan llegado a algún lugar sanos y salvos…- menciono Donald.
Unos minutos después finalmente comenzaron a poder moverse normalmente, los mareos ya habían desaparecido y se habían usado un par de curas para asegurar la salud de todos los miembros.
-… Riku…- Sora tenía la cabeza gacha.
-Geppetto, encontró esto entre los restos, quería que os lo diera- Pepito les mostro un nuevo pergamino.
-Otra magia ¿he?- Sora levanto la cabeza animándose un poco, cogió el pergamino y lo examino.
-Con este hechizo más los que he aprendido creo que ya estoy a la par con Donald-
-Bah... Te falta mucho para poder alcanzar mi poder mágico- Donald lo desestimo.
-Tenemos que entrenar más, porque no visitamos a Merlín- fue la recomendación de Goofy.
-¿Dónde estabais?- Donald levanto la cabeza al escuchar a los mecánicos del castillo Disney -La señal de la nave gumi desapareció por completo-
-Nos tragó una ballena- En los próximos minutos les informaron de lo que había ocurrido.
-Y pensáis ir a Ciudad de Paso ¿verdad? Luego también podéis pasar por el coliseo, va a comenzar una nueva competición- Chip y Chop les informaron por los altavoces de la nave.
-Primero Merlín, luego torneo- respondió Donald.
Así la nave se dirigió a la anomalía para cruzarla e ir a Ciudad de Paso. El viaje fue bastante silencioso, en parte por estudiar el pergamino para dominar la magia, la cual era una de las más poderosas que habían visto, esta les permitía detener el tiempo de sus enemigos, unos segundos solo, pero era una enorme ventaja en combate.
Después de varias horas finalmente arribaron a Ciudad de Paso, descendiendo directamente en el estudio de Merlín. Después de unos momentos de luz vieron la vista familiar, todo tal cual estaba la última vez que estuvieron aquí.
-Hohohoho, veo que estáis de vuelta- Merlín los saludo al llegar.
-Sí, veníamos a entrenar la magia- le respondió Goofy –Han aprendido este hechizo y quieren dominarlo-
Merlín examino el pergamino curioso, después los miro.
-¿Habéis aprendido esto?-
-Aja- Sora afirmo con la cabeza.
-Estáis haciendo grandes progresos- Merlín les felicito contento tras lo cual se giró hacia Sora.-Toma, una recompensa por tu esfuerzo-
Sora examino el nuevo llavero que Merlín le entrego, este tenía forma de libro.
-¿Cómo vas con la magia, ya puedes hacerla sin varita?-
Harry sonrió a la pregunta de Merlín antes de centrarse en la cama – Wingardium leviosa- la cama se levantó del suelo, Merlín asintió encantado al ver que Harry no usaba varita, solo su mano.
-Perfecto, perfecto, avanzáis rápido- los chicos sonrieron al oír al mago.
-Hablad con la Hada Madrina acerca de esa piedra, por lo demás ir luego al primer distrito- la susodicha piedra era una que encontraron en el estómago de Monstruo.
Aunque al hablarlo con la Hada Madrina resulto ser una piedra de invocación. Por lo que les dijo esta invocaba a una criatura animal que perdió su mundo, igual que Simba.
-Ahora vamos al distrito uno, tengo curiosidad por lo que Merlín ha dicho- dado que Sora no era el único que tenía curiosidad salieron del estudio por la cueva del canal y marcharon hacia el primer distrito liquidando a los sincorazón que salían.
Al cruzar la puerta del distrito uno vieron la familiar vista del lugar donde dos de ellos se conocieron por primera vez.
-¡Oy críos!- Cid los saludo al verlos.
-Buenas- Sora y los demás se acercaron a hablar con él.
-¿Qué os tare por aquí, tenéis un nuevo gumi guía?-
-Que va- respondió Noctis.
-Aun ni hemos explorado del todo los nuevos mundos que encontramos, estuvimos ocupados luchando en el estómago de una ballena- le comento Harry.
-¿Luchando en dónde?- repitió Cid.
-Una ballena gigante nos tragó- le informo Shido.
-¿En serio?- hubo seis afirmaciones de cabeza -Lo juro, lo que no os pase a vosotros… ¿Y cómo salisteis?- pregunto con auténtica curiosidad.
-Nos cargamos a un sincorazón con forma de jaula en su estómago- respondió Donald.
-¿Os estáis riendo de mí?- les pregunto Cid, la respuesta unánime fue negativa.
Cid tardo un poco en recuperarse de la impresión -¿Y vinisteis aquí por…?-
-Sora ha aprendido mucha magia nueva y dijo ser mejor que Donald…- comenzó Shido.
-… Este se mosqueo y dijo que no era ni de lejos mejor…- Siguió Noctis.
-… Entonces Goofy recomendó volver a ver a Merlín para entrenar, y aquí estamos- concluyo Harry.
Cid afirmo como si lo entendiera.
-¿Y quién es mejor?-
-Creo que nunca lo sabremos- Goofy evito responder sabiendo lo tozudos que eran ambos.
-¿Y Merlín os dijo que vinierais al distrito uno verdad?- Cid les pregunto a todos.
-Aja-
-Ya veo, bueno, ¿os interesa comprar gumis?- esta vez la recomendación era un bloque gumi barrera por 500 platines y un ordenador nv.3 por 1000 platines, aparte de armas y radares. El total les salía por unos 4500 platines, pero con todos los sincorazón que liquidaban era bastante fácil reunir esa cantidad, y muchos más.
-Id a esa casa- una vez acabados los negocios Cid les señalo una casa de madera que parecía recién construida.
Con una sospecha de quienes podían estar se dirigieron hacia la casa, entrando con rapidez, su interior parecía bastante acogedor, aunque algo extraño, pues las paredes estaban plagados de planos de naves gumi. Y en el centro de la casa se hallaban…
-¡Pinocho! ¡Geppetto!- Sora exclamo feliz al verlos
-¡Sora!- Pinocho también se sorprendió, su padre se giró feliz de saber que estaban aquí.
-Vaya, ¡hola, chicos!- Geppetto les sonrió a todos encantado de reunirse con ellos.
-¿Cómo habéis llegado aquí?-
-Un hombre llamado León nos ayudó. Incluso nos consiguió esta casa- explico Geppetto.
-León es grande- confirmo Noctis.
-Ha hecho tanto por nosotros que no sé cómo agradecérselo. He oído que estáis luchando contra los sincorazón, pensé que podría ayudaros, así que hice esto- Geppetto les tendió varios planos de naves gumi, por lo que podía leer tres en concreto, etiquetados como "modelo Geppetto" "modelo Cid" "modelo Cactilio".
-¿Para nosotros?-
-¡Pues claro! ¡Pinocho y yo os debeos tanto! Haremos lo que sea para ayudaros- Geppetto les respondió felizmente.
-Debo reconocer que estoy muy interesado en estos bloque gumi, son muy curiosos y me gustaría experimentar mas con ellos- les confeso Geppetto -Aseguraos de pasar por aquí la próxima vez que vengáis, tendré mas planos preparados para vosotros-
-Sora, toma esto- Pinocho se acercó a Sora llevando en las manos un llavero -León dijo que podría ayudarte en tu lucha- Sora sonrió sabiendo que era un llavero para la llave espada.
-Gracias, de verdad- Sora miro a ambos contento, más agradecido por que estuvieran bien que por los presentes que le habían dado.
Con la promesa de volver el grupo partió hacia el coliseo, dispuestos a ganar el nuevo torneo.
Y hasta aquí llega el capítulo de Monstruo, debo reconocer que me ha sorprendido hasta a mí, no esperaba que fuese a ser tan largo. El siguiente capítulo será la copa Pegaso y después de ese vendrá Atlántica.
Me despido hasta el siguiente. Un saludo.
