Digimon Frontier:
The Legendary Knights
Capítulo 10: "Las Cadenas de nuestros errores: El pasado de Beelzemon y Angewomon"
"Este es el comienzo de una nueva leyenda, la leyenda de los nuevos héroes que salvaran al digimundo: Los Caballeros Legendarios"
Las nubes cubrían un tranquilo pero silencioso bosque. El grupo de elegidos y digimon se encontraba caminando hacia su siguiente destino: "El Valle de los Huesos". Angewomon recordaba como hace unos momentos, había contado todo lo que recordaba sobre su pasado con Beelzemon y como este los había traicionado.
Flashback
Gatomon era la hija de Ophanimon, una de los tres ángeles digimon. Habían pasado 6 años desde que Lucemon, un poderoso digimon maligno había amenazado al digimundo y la paz reinaba en todo el digimundo después de unos niños fueron los elegidos por Ophanimon para usar los Digi Spirits para derrotarlo. Los guerreros de los Digi Spirits ahora se dedicaban a la protección del digimundo junto a los Caballeros de la Realeza. Gatomon disfrutaba de una alegre vida gracias a la paz en el digimundo. Un día, salió del castillo de su madre muy preocupada, pues había escuchado que hablaba con sus compañeros ángeles y con los Caballeros de la Realeza, debido a un ataque a una aldea digimon, donde robaron su digi code. Esta noticia hizo enojar a la pequeña digimon, pero su madre le dijo que no debía dejarse controlar por las emociones negativas, porque estas terminarían por corromper todo su ser. Durante su caminata por el bosque, Gatomon escucho como alguien se quejaba, como si estuviera herido. Al llegar a la zona, encontró a un Beelzemon que estaba semi inconsciente y con varias heridas de golpes, ataques de energía y sus armas estaban muy dañadas. Gatomon se acercó cautelosamente y decidió ayudarle.
— Oye, ¿Estas bien? – dijo Gatomon un poco nerviosa
— … si, solo… vete – Beelzemon hablaba con mucho cansancio – déjame… solo… ¡Aaarrgghhh!
— Esa herida es muy grande – Gatomon se convirtió en Angewomon y uso sus poderes para tratar de sanar al digimon – necesitas atención medica rápido
— ¡Déjame en paz! – Beelzemon se levantó con enojo y trato de alejarse, pero cayó al suelo de forma muy brusca
— Deja de hacerte el terco – dijo la digimon con cierto enojo – si vas a morir por tu terquedad, hazlo, pero no voy a quedarme tranquila viendo como sucede
Beelzemon miro bien a Angewomon y decidió seguirle la corriente. Una vez que recupero un poco de su fuerza, ella le consiguió un poco de comida y los dos se sentaron a comer mientras empezaba a atardecer.
— ¿Y qué te paso? – pregunto Angewomon mientras comía una manzana
— Nada. Unos digimon me perseguían, yo solo me defendía – dijo Beelzemon un poco malhumorado
— Tus armas quedaron hechas trizas. Tal vez alguien conocido de mi madre pueda repararlas
— No necesito tu ayuda…
— Bien, pero quiero ver que digimon desea ayudar a uno de tu tipo
— ¿De mi tipo? – dijo Beelzemon un poco enojado
— Pues… eres un digimon maligno. Es obvio que es difícil confiar en ti
— Y te crees superior a mí, solo porque eres una digimon ángel. Solo eres una niña malcriada y mimada
— ¡Claro que no! ¡Tú eres un patán sin remedio! – la digimon ángel se enojó ante el comentario
— Esa reacción me dice que dije la verdad – Beelzemon solo logro reírse por lo que vio
— Pues haz lo que quieras, nadie va a querer ayudarte…
— Yo lo hare…
Frente a los dos digimon, apareció Ophanimon junto a Angemon y Antylamon, los amigos de Angewomon, que la buscaban con desesperación.
— ¡¿Ma-madre?! – Angewomon se puso muy nerviosa que regreso a ser Gatomon
— Ya hablare contigo jovencita – dijo Ophanimon con aire de autoridad, pero luego le sonrió a Beelzemon – veo que mi hija te ayudo. ¿Te encuentras bien?
— Si, solo necesito descansar un poco – Beelzemon inclino la cabeza a forma de respeto
— No te preocupes, en estos momentos no soy superior a ti – Ophanimon puso su mano sobre una herida en su brazo para curarla y luego uso un pañuelo rosa para cerrarle la herida – somos amigos
— Como quiera – en eso, Beelzemon perdió su digi evolución y se convirtió en un Impmon - ¡¿Qué demonios…?!
— Veo que perdió toda su energía – dijo Angemon que se convirtió en un Patamon – al menos será más fácil tratar con el ahora. Soy Patamon y soy el hijo de Seraphimon
— No se ve como alguien malvado – Antylamon también volvió a ser Lopmon y se acercó al lugar más tranquila – Hola, soy Lopmon, la hija de Cherubimon
— Te invito a mi castillo – hablo Ophanimon ayudándolo a levantarse – ¿Quieres venir?
— ¡Pero madre! Él es un… - Gatomon se enojó ante lo que sugirió su madre
— Un digimon, como tú, yo, tus amigos. A mí no me importa cómo nos veamos o de dónde venimos. Todos somos iguales
— Gracias, pero no me gusta recibir trato especial… ¡Oiga! – Impmon fue levantado en el aire y fue cargado por Ophanimon, lo cual lo puso muy nervioso
— Tranquilo, solo quiero que seamos amigos
La sonrisa cariñosa de Ophanimon dejo a Impmon muy ruborizado y decidió dejar de protestar. Todos volvieron al castillo, donde fueron recibidos por los otros digimon ángel, los cuales no juzgaron a Impmon: Seraphimon solo le dio la bienvenida con respeto y Cherubimon solo dijo que estaba feliz de tener un nuevo miembro en el castillo. Con esa bienvenida, Impmon simplemente les siguió la corriente, aunque Gatomon se negaba a bajar la guardia. Dos meses después, las cosas entre Gatomon e Impmon no mejoraron mucho, aunque parecía que este ya parecía haber bajado la guardia y empezaba a tomar cierta confianza con Patamon y Lopmon, aunque la que más cariño le ofrecía era Ophanimon, cosa que puso muy celosa a Gatomon. Un día, ella se encontraba sola en el bosque tratando de sacar todo su enojo. En eso, un Cerberumon apareció en frente de ella y con malicia le sonrió.
— Mira lo que encontré – dijo el digimon oscuro con malicia – la hija de Ophanimon. El amo me premiara por llevarla a su presencia
— ¿Qué hace un digimon oscuro en esta zona? – dijo Gatomon con sorpresa
— El amo me encomendó una misión, pero no necesitas saber más ¡Te llevare conmigo!
— ¡Inténtalo! – Gatomon digievoluciono a Angewomon para pelear - ¡Flecha Celestial!
— ¡Llamarada Esmeralda! – el digimon lanzo una gran llamarada verde desde su boca
El ataque de Cerberumon fue más potente que el de Angewomon y termino derribándola. La digimon ángel volvió a ser Gatomon y tenían unas leves quemaduras en sus brazos. Cerberumon se preparaba para volver a atacar, hasta que una pequeña bola de fuego color roja fue lanzada a la cara del digimon oscuro y lo lastimo.
— ¡Maldición! – Cerberumon se trataba de limpiar por el daño en sus ojos - ¡¿Quién fue el maldito que se atrevió a lanzarme fuego?!
— Valla que eres un perro tonto – se escuchó la voz de Impmon que aterrizo delante de Gatomon - ¿Estas bien, "Angie"?
— ¡No me digas así! – dijo Gatomon con enojo - ¡¿Y tú que haces aquí?!
— Pues tratando de ayudarte, pero parece que no lo necesitas – dijo Impmon con burla
— ¡Voy a acabar con ambos! – dijo Cerberumon con enojo - ¡Puerta Infernal!
— ¡Misiles de Plasma! – desde el bosque, varios misiles salieron disparados hacia el digimon oscuro, acabando con el rápidamente - ¡Valla! Qué bueno que llegue justo a tiempo
En frente de los dos digimon apareció un digimon con armadura dorada y piel azul. Este saludo a los pequeños, pero Gatomon lo reconoció muy feliz.
— ¡Eres Magnamon, de los caballeros de la realeza! – dijo Gatomon muy feliz – Eres conocido como el "Caballero del brillo Milagroso" ¡Eres increíble!
— No lo soy pequeña Gatomon – dijo el digimon un poco apenado – solo hago mi parte como un miembro de los Caballeros de la Realeza
— Eres muy fuerte por lo que vi – dijo Impmon un poco impresionado
— Tú debes ser el Beelzemon que esta al cuidado de la señorita Ophanimon – dijo Magnamon mientras le estrechaba su mano – es un gusto conocerte
— Cla-claro – el pequeño digimon estaba un poco nervioso
— Creo que te llamare "Belzi" – dijo Magnamon con una risita que le siguió Gatomon
— ¡No me digas así!
— Bueno, gracias por salvarnos Magnamon – dijo Gatomon de forma respetuosa
— Al que debes darle las gracias es a Impmon, porque él fue el primero en llegar a rescatarte – esto ruborizo a los dos digimon que no supieron cómo reaccionar – en fin, volvamos al castillo. La señorita Ophanimon debe estar preocupada
Al llegar al castillo, Ophanimon reprendió un poco a su hija por salir del castillo y alejarse mucho, pero después comprendió que no podía protegerla por siempre, así que decidió decirles la razón de la visita de Magnamon. El digimon dorado se encargaría de entrenar a los hijos de los ángeles para enfrentar la amenaza desconocida que seguía atacando el digimundo. Los tres pequeños hijos e Impmon estaban muy animados para entrenar. 6 meses después, los cuatro pequeños digimon habían progresado mucho bajo la tutela de Magnamon y ocasionalmente de su compañero Gallatmon, pero había un pequeño problema. De los cuatro, Beelzemon tenía problemas con su digievolución, pues no era capaz de mantenerla mucho tiempo, haciendo que se agotara rápidamente y que fuera puesto en peligro si se enfrentaban en un combate real. Un día, las cosas se pusieron muy tensas en el castillo. Al lugar llegaban Magnamon y Gallatmon con Seraphimon muy herido y con Lopmon llorando con mucho dolor. Al parecer, habían descubierto la identidad de los atacantes: Barbamon, Daemon y Lilithmon, los cuales estaban reuniendo las llaves de los ángeles para revivir a su líder, Lucemon. Y durante esa batalla, Cherubimon había sido derrotado y su digihuevo fue destruido, junto con otros caballeros de la realeza y los guerreros de los Digi Spirits, los cuales perdieron sus poderes.
Esta noticia impacto mucho a Beelzemon y Angewomon que no creían que esto fuera a pasar, en especial el primero, pues estaba consiente que el pertenecía a ese grupo, pero él no deseaba unírseles. Esa noche, Beelzemon miraba hacia el bosque desde un balcón del castillo mientras apretaba con fuerza sus puños. Por más que intentara, no lograba mantener su digievolución cuando necesitaba luchar, solo para estar quieto, lo cual lo frustraba. En eso, Angewomon llego a su lado con algo en sus manos.
— Belzi, te traje un regalo – dijo la chica digimon con un poco de nervios
— Gracias Angie, pero dudo que un regalo pueda animarme – dijo el digimon sin mirarla
— Estoy segura que este regalo si te gustara
La chica se puso a su lado y le entrego un estuche metálico. Al abrirlo, vio con sorpresa sus dos armas reconstruidas y sobre ellas, el pañuelo rosa que ella había usado para curarlo. El digimon las tomo con sorpresa y luego las guardo para tomar el pañuelo color rosa.
— Hable con un digimon miembro de los Doce Olímpicos – dijo la chica mientras tomaba el pañuelo y lo ataba en el brazo donde antes estaba la herida – espero que con esto te animes un poco Belzi
— Gracias – respondió Beelzemon con una sonrisa – prometo usarlas solo para eliminar a los que amenacen a tu madre y al digimundo
— Yo confió en ti, Belzi – Angewomon se acercó al digimon y le dio un pequeño beso en la mejilla para después irse
Este gesto dejo muy ruborizado a Beelzemon, pero después, sintió un gran alivio en su corazón. Se sentía, aceptado. Después de eso, pasaron 2 años. En ese tiempo, solo quedaban 2 Caballeros de la Realeza con vida y Ophanimon, los cuales se resguardaban en su castillo. Se había confirmado que ahora eran 5 Digimon del grupo de los Señores Demoniacos y buscaban la llave de Ophanimon. Un día, Gatomon buscaba a su madre para pedirle ir al frente y pelear con uno de los Señores Demoniacos. Antes de entrar a la habitación de su madre, escucho como alguien gritaba y reconoció la voz de Impmon.
— ¡¿Por qué yo no puedo mantener mi digi evolución?! – grito Impmon con enojo
— Ya te lo dije – dijo Ophanimon con mucha calma – tus energías no están estables. Hay confusión en tu corazón. Debes buscar la paz dentro de ti
— ¡¿Y cómo sé que eso es verdad?! – dijo Impmon golpeando el suelo con rabia - ¡¿Cómo sé que no eres tu quien está bloqueando mis poderes?!
— ¿Por qué piensas eso?
— Porque soy un digimon maligno. Miembro de los Señores Demoniacos. Tal vez bloqueas mis poderes para que no me una a ellos
— Eso no es verdad – Ophanimon se puso de rodillas para poner una mano sobre su cabeza – tu eres libre de ser quien eres. No tienes que ser un digimon maligno solo porque así te ven los demás. Tú decides quien quiere ser
— Yo quiero digievolucionar, para poder luchar – dijo Impmon saliendo del lugar con enojo
— Solo recuerda que siempre te apoyare en la decisión que tomes
Impmon salió furioso de la habitación y después Gatomon lo siguió un poco preocupada.
— Tal vez mi madre tenga razón Belzi… - Gatomon intento detenerlo, pero él la alejo bruscamente
— ¡Deja de llamarme así! ¡Estoy harto de que me vean como alguien débil! – Impmon se mostraba molesto, pero a la vez muy frustrado - ¡Yo solo quiero volver a ser fuerte!
Sin decir más, el digimon salió corriendo, dejando a Gatomon muy triste y preocupada. Después de ese suceso, paso un mes donde Impmon había desaparecido. Y de repente, ocurrió algo que marcaría por siempre la vida de Gatomon. El castillo de Ophanimon fue atacado por los digimon malignos, los cuales eran liderados por Barbamon. Pero les resultaba imposible de creer, pues la zona era protegida por un sello de la digimon ángel y solo los de su confianza conocían el punto débil de ese sello. Magnamon y Gallatmon se llevaron una terrible sorpresa al ver que Barbamon iba acompañado de Beelzemon, el cual parecía totalmente enloquecido con el poder. Sin dar tiempo a razonar, los Caballeros fueron atacados por el ejército de la oscuridad y poco a poco cayeron debilitados. Angewomon y sus amigos se encontraban en otra zona del castillo luchando hasta que Lilithmon apareció y los debilito aún más. Al verse muy débiles, corrieron a la sala del trono de Ophanimon, donde ella hablaba con los Caballeros de la Realeza restantes y estaban planeando el escape. En ese momento, Gatomon se enteró de la traición de Beelzemon, lo cual termino por herirla.
— Señorita Ophanimon, debemos irnos – dijo Magnamon muy desesperado – pronto vendrán por ustedes
— Necesito distraerlos – dijo la digimon ángel de forma tranquila – Magnamon, necesito que te quedes conmigo. Gallatmon, llévate a mi hija y a sus amigos al Santuario de las Bestias Sagradas
— Como ordene señorita… - Gallatmon se preparaba para irse, pero Gatomon se alteró por eso
— ¡No pienso abandonarte Madre! – Gatomon corrió a los brazos de su madre - ¡Debemos irnos! ¡Beelzemon, el…!
— Mi pequeña – Ophanimon le dio un beso en la frente a la pequeña digimon, para que después apareciera un anillo dorado en la cola de Gatomon – lo que hizo Beelzemon no es un acto hecho con el corazón
— Pero madre…
— Gatomon, eres mi pequeña y siempre te amare. Pero prométeme que sin importar lo que pase después de este día, no debes dejar que la oscuridad en tu corazón te domine. Cuídate mucho y siempre lucha por el digimundo. Gallatmon, llévatelos
— Como ordene señorita – dijo el caballero con capa y cargo a Gatomon mientras Patamon y Lopmon subían a sus hombros
Gallatmon salió corriendo, pero en eso se escuchan varias explosiones y sonidos de una batalla. Gatomon baja con fuerza de los brazo de Gallatmon y volvió a la habitación donde estaba su madre. Pero desde lejos ve como su madre esta de rodillas siendo apuntada en la cabeza por el arma de Beelzemon, mientras Magnamon está a su lado un poco herido. Gatomon planea lanzarse al ataque, pero Gallatmon la levanta para empezar el escape. Solo bastaron unos pocos segundos para que la pequeña digimon viera a su madre sonreír con mucha tranquilidad. Al salir del castillo, escuchan con mucho dolor un disparo de arma, seguido de una gran explosión que destruye el techo del castillo y en un pilar de luz, aparece el digihuevo de Ophanimon, el cual desaparece para siempre y nunca volver. Unas horas después, Gallatmon se encuentra siendo atendido por las Bestias Sagradas mientras Patamon y Lopmon tratan de consolar a su amiga. En eso, llega Magnamon, el cual sobrevivió al ataque, pero cuando Gatomon se acerca a él, este le muestra el collar que pertenecía a su madre, lo cual hace que la digimon llore con mucho dolor e ira.
El tiempo pasa, llegando a cumplirse 10 años desde que Lucemon había sido destruido, pero los recientes ataques de Los Señores Demoniacos poco a poco eliminan toda esperanza en el digimundo. Ese día, Magnamon y Gallatmon deben partir, pues las Bestias Sagradas les han asignado su última misión: encontrar el Templo de los Caballeros Legendarios y mandar los brazaletes legendarios al mundo real para pedir ayuda. Gatomon, Patamon y Lopmon saben que puede ser la última vez que vean a los Caballeros, así que se despiden con mucho cariño y dolor.
— Gatomon, quiero hacerte una promesa – dijo Magnamon mirando a la pequeña digimon mientras apretaba el collar de Ophanimon en su cuello – en la vida y en la muerte, te prometo traer Justicia por la muerte de la señorita Ophanimon. No descansare hasta cumplir esa promesa
— Gracias Magnamon – dijo Gatomon un poco triste – yo sé que podrás cumplir esa promesa. Por favor, acaba con Beelzemon
— Hare justicia, te lo prometo
Y sin más, Magnamon y Gallatmon salen a cumplir su última misión. Una misión que les costara la vida y permitiría el renacer de una nueva leyenda. La leyenda de los Caballeros Legendarios.
Flashback Fin
Angewomon estaba tan perdida en sus pensamientos que no se dio cuenta que ya habían llegado al Valle de los Huesos. Estaba por decir algo, cuando alguien decide deshacer el incómodo silencio, con algo mucho más incómodo.
— ¡Oigan! – grito Marian muy enojada mientras señalaba a Aiko al lado de Javier - ¡¿Soy la única que piensa que esta chica no debería estar aquí?!
— ¿Pero porque no? – dijo Antylamon un poco extrañada – digo, ella dijo ser la novia de Javier, así que no veo ningún problema si el la trajo
— ¡No me refiero a eso! – Marian se enojó más por lo dicho - ¡Ella es una extraña! ¡No la conocemos! Además, ¡¿Cómo sabemos que no es una espía de nuestros enemigos?!
— En eso tiene razón – dijo Hanzo con malicia – Arukenimon tenía la habilidad de convertirse en humana ¿Cómo sabemos que no eres un digimon disfrazado?
— ¡Al fin alguien me apoya! – dijo Marian un poco más aliviada
— Les juro que soy 100% humana, de veras – dijo Aiko imitando la postura de uno de sus personajes de anime favorito
— Yo le creo – dijo Oziel a su lado – no se ve que tenga malas intenciones. Además son novios, deben tenerse mucha confianza y eso es bueno
— Oziel tiene razón – dijo Serena tratando de llamar la atención de su líder – además, se ve que es muy lista si ayudo a Javier a planear una estrategia contra Machinedramon
— A mí me da igual – dijo Hope poniéndose al lado de Aiko – además, ya necesitaba otra chica en el grupo, porque las que hay no son divertidas
— ¡Oye! – dijeron Antylamon, Angewomon, Serena y Marian - ¡Si somos divertidas!
— Antylamon tu eres una nerd, Serena eres un caso, Angewomon es una amargada y Marian es muy chica para hablar de temas de adultos – dijo Hope enlistando todo sobre las chicas
— ¡Qué mala! – dijeron las mencionadas muy deprimidas
— Creo que tu insignia debería ser Sinceridad en vez de respeto – dijo Hanzo con burla, mientras recibía un zape por parte de Hope - ¡Deja de hacer eso!
— Chicos tranquilos – dijo Javier poniéndose al lado de su novia – mi "Perlita" es muy especial para mí y sé que podrá ayudarnos en las futuras batallas
— Si Javier lo dice debe ser verdad – dijo Angemon dándole su apoyo – digo, tener una novia es un gran paso. Bueno eso me han dicho
— Tener una novia no te hace más hombre – dijo Hanzo con arrogancia
— Para tu información Hanzo, mi amado Javier es todo un hombre – dijo Aiko pegándose al brazo de su novio – y eso me lo demostró anoche en mi departamento
— ¡¿Queeeeeeeeee?! – fue la reacción de todos al escuchar eso
— ¡No puedo creerlo! – dijo Hope mientras se deprimía – yo solo conseguí un beso robado de Oziel…
— Me siento inferior – dijo Serena muy nerviosa
— Maldito suertudo – dijo Hanzo con muchos celos al sentir su orgullo totalmente golpeado
— Javier – Oziel puso su mano sobre el hombro de su compañero mientras levantaba su pulgar derecho y lloraba con lágrimas de anime – eres mi héroe
— Gracias por tu apoyo – dijo Javier imitando la postura de Oziel, pero después sintió un escalofrió en su espalda
— Her-ma-nooooooo – Marian estaba cubierta por un aura asesina en todo su cuerpo - ¡Eres un pervertido de lo peor! ¡Voy a matarte!
— Ya valió…
Marian estaba dispuesta a golpear a su hermano, pero Aiko se pone frente a Javier y mira a la chiquilla con una sonrisa muy extraña.
— Marian – dijo Aiko mientras le mostraba una dulce, pero siniestra sonrisa – no te atrevas a tocar a mi querido novio. Por favor
— … - Marian se asustó de muerte mientras corría a esconderse detrás de Hope – por favor protégeme de ella que da miedo
— Valla, ¿Cómo le hiciste para detenerla – dijo Javier muy impresionado mientras Oziel se asustaba por lo que vio
— ¿Recuerdas que te dije de unos pequeños sobrinitos que cuido de vez en cuando? – Javier asintió al recordar una plática con su novia sobre eso – además, trabajo atendiendo a adolescentes hambrientos. Necesitas saber cómo ganarse su respeto a base de autoridad
— Pues yo ya soy todo tuyo cuando quieras
— Eso me gusta – dijo Aiko un poco ruborizada
— Maldito suertudo – pensaron Oziel, Hope y Serena
— Debo conseguirme una novia de inmediato ¿Pero cómo? – pensó Hanzo muy celoso
— Cambia de actitud – dijo Javier caminando al lado de Hanzo junto a Aiko – porque siendo un amargado no lograras nada
— ¡¿Cómo diablos supiste…?! – el chico se puso nervioso por como adivinaron sus pensamientos
— Magia de sirenas – dijeron la parejita con burla
— Eso no tiene sentido…
— ¡Magia de Sirena y punto! – dijeron la pareja de nuevo ya un poco más alejados
— ¡Oye un momento! – dijo Serena recobrando la razón - ¡¿Cómo está eso de que besaste a Oziel?!
— Mejor continuamos – dijo Hope caminando muy nerviosa junto a Marian que no se despegaba de ella por miedo
— Opino igual – dijo Oziel muy nervioso por lo mismo
— ¡Respondan mi pregunta! – dijo Serena persiguiendo a los chicos
— Los humanos son raros – dijo Angewomon mientras sus compañeros asentían dándole la razón
Mientras tanto, al final del Valle de los Huesos, se alzaba el Palacio de Beelzemon. En una gran sala, donde se apreciaban varias armas de fuego y a un lado la motocicleta Behemot, Beelzemon se encontraba mirando sus armas mientras tenia recuerdos de cuando las recibió por parte de Angewomon. Además, miraba el pañuelo rosa en su brazo y las palabras de Ophanimon se repetían en su cabeza como si de un eco interminable se tratara: "Siempre te apoyare en la decisión que tomes". Con rabia, dio una gran patada en el asiento donde estaba y fue lanzada hacia una pared para destruirse. En eso, entra Reapermon a la sala mientras un holograma de Barbamon aparece en medio de la habitación.
— Los humanos se dirigen a tu templo Beelzemon – dijo Barbamon mientras acariciaba su larga barba – debes impedir que destruyan tu recinto, pues es lo que bloquea el acceso al "Reino de los Chessmon" los cuales tienen el acceso a los Doce Olímpicos
— No tienes que repetírmelo – dijo el digimon oscuro con enojo – me encargare de esos humanos y de Gatomon de una vez por todas
— Necesitamos a Gatomon con vida, para obtener información sobre la llave de Ophanimon – continuo Barbamon, ahora viendo a Reapermon – tu encárgate de capturar a la pequeña humana que acompaña a Javier y a la chica de la Familia de la Sangre
— Yo podría capturar a la chica, pero necesito que alguien me apoye para llevarse a la niña – dijo Reapermon – aunque si aumentaras mi paga…
— Enviare a Diaboromon junto con Arukenimon y Mummymon – dijo Barbamon con cierto enojo
— Como digas – Reapermon acepto el trato
— No debes fallar Beelzemon. Pronto, Lucemon volverá a la vida
— Como si eso me importara realmente – dijo Beelzemon desactivando el holograma
— ¿Los esperaremos o…? – Reapermon ve con duda a Beelzemon cuando este sube a su motocicleta
— No esperare como tonto a que ellos lleguen. Los buscare y me encargare de ellos de una vez por todas
Sin dar oportunidad a más explicación, Beelzemon salió a gran velocidad de su Palacio y tomo rumbo al Valle de los Huesos. Solo sentía ira, enojo, estaba ansioso por terminar de una vez por todas con su tormento. Regresando al camino de los elegidos, los chicos y Angemon caminaban al frente vigilando bien la zona, aunque el más concentrado o bloqueado era Oziel, el cual parecía haber retomado su actitud negativa, mientras que las chicas, junto a Angewomon y Antylamon se quedaban un poco atrás.
— Así que, tienes tu propio puesto de comida en el Instituto donde estudian Javier y Hanzo – dijo Hope un poco curiosa – eso explica cómo se conocen Javier y tu
— Así es – dijo Aiko sonriendo de forma melancólica – él es muy divertido, me anima y apoya. Además de que tenemos los mismos gustos y de vez en cuando salimos a pasear los dos después de sus clases o me acompaña a mi departamento al terminar el trabajo
— La próxima vez que mi hermano diga que se quedara tarde en el instituto cerrare la puerta del departamento para que no salga – dijo Marian con enojo
— Ya supéralo – dijo Hope con malicia – o acaso estas enamorada de tu hermano ¿eh?
— ¡No! Bueno, lo quiero mucho, pero…. ¡Aaarrrggghhh! – Marian se estiraba el cabello por la frustración
— Así me siento yo con Hanzo – dijo Antylamon con pesar
— Eso es raro – dijo Angewomon un poco extrañada
— Como sea, yo lo quiero mucho – dijo Aiko de forma soñadora – ustedes deberían buscarse un novio
— No gracias – dijo Hope – no estoy interesada por el momento
— Yo… no sé si tendré otra oportunidad – dijo Serena muy triste
— A ver, vamos a arreglar este problema de una vez – dijo Hope poniéndose al lado de Serena – tu problema es que no te diste cuenta de los sentimientos de Oziel a tiempo
— Javier me conto un poco sobre eso – dijo Aiko – pero fue demasiado obvio ¿no?
— De hecho, si lo fue – dijo Marian – se veía a kilómetros que Oziel quería algo contigo
— No me di cuenta, creo que me fije en la persona equivocada – dijo Serena con pesar
— Amiga, te fijaste en el peor sujeto de todos – dijo Hope
En eso, Hanzo estornuda, sabiendo que hablaban de él, pero por la lejanía no entendía bien la conversación.
— Pero, ¿Qué debo hacer? Oziel no me dirige la palabra desde hace tiempo, y yo no sé…
— Primero que nada, deja de hacerte la víctima, porque ese sería Oziel quien sufrió mucho por protegerte – dijo Hope
— Lo que debes hacer es armarte de valor y hablar con el – dijo Aiko siguiendo la conversación de Hope – piensa bien lo que vas a decirle, discúlpate y aclara tus sentimientos
— Dinos, ¿Qué sientes ahora por Oziel? – dijo Marian
— Pues… yo lo quiero mucho… el en verdad me gusta – dijo la peli miel muy segura de sus palabras – y quiero pedirle que sea mi novio ¡Lo hare ahora mismo!
— Tranquila, debe ser algo privado – dijo Hope deteniendo a la chica – ya buscaremos un momento para ustedes…
— ¡Chicas, vengan rápido! – la voz de Oziel alarmo a las chicas
Al llegar al frente, vieron como el camino se dividía en tres senderos recubiertos por segmentos rocosos y árboles secos donde se sentía un frio muy extraño. Muy a lo lejos, se apreciaba un gran Palacio, el cual era el de Beelzemon.
— No sabemos si algún camino es falso o los tres llevan al mismo destino – dijo Angemon
— Deberíamos ahorrarnos el tiempo e ir volando. A no, espera uno de nosotros… ¡Auch! – Hanzo fue callado de nuevo por un zape de Hope
— Ya hiciste ese chiste antes y sigue sin ser gracioso – dijo Hope – supongo que debemos separarnos en tres equipos
— No debemos confiarnos – dijo Oziel – lo mejor será ir con preocupación y prepararse a digi evolucionar si la situación lo amerita
— Suena a un buen plan – continuo Javier – pero evitemos confrontar a un enemigo peligroso si es necesario. Ahora sobre los grupos…
— ¡Yo voy con mi hermano! – dijo Marian pegándose rápido al brazo de su hermano – que Aiko valla con otra persona
— No lo creo – dijo Hope – Serena tu ve con Oziel y Angewomon
— Pero yo… - Oziel no pudo protestar cuando vio como todos señalaban hacia el camino, luego soltó un suspiro de enojo y derrota – genial
Oziel empezó a caminar un poco rápido por el camino del centro seguido un poco de cerca por Angewomon. Serena se preparaba para seguirle, pero Hope la detuvo y le susurró al oído: "Recuerda, piensa y di las palabras correctas". En eso, el resto se quedó en espera de separarse.
— Entonces, iré con Angemon, Marian y Aiko – dijo Javier tomando la mano de su novia – vámonos
— Yo te sigo amor – dijo la chica mayor caminando muy pegadita al chico
— ¡Oigan! ¡No me dejen atrás! – Marian corrió detrás de ellos mientras Angemon los seguía
— Eso nos deja a nosotros tres – dijo Antylamon empezando a caminar por la ruta de la derecha
— Ya que – dijo Hanzo resignado – espero que no vayas a aprovecharte de la situación
— Eso quisieras tonto – dijo Hope caminando con enojo mientras pensaba en lo que hacía – Lo hago para apoyar a Serena…. Que tonta soy
Dio unos pasos y se fijó en el camino por el que Oziel y Serena se fueron. Lo que sus compañeros no notaron en la chica es que el color de sus ojos cambio y hablo con una voz más profunda y madura.
— Los humanos pueden llegar a ser muy tontos en esas cosas, me da pena por quien tomo el lugar de Lady Magnamon y por Magnamon – hablo la chica con su voz de digimon – no se dan respeto y no hacen nada por conseguirlo
— ¡Hey loca! ¿Vas a estar allí todo el día o es que quieres...? – Hanzo no continuo ya que una de las zapatillas de Hope fue a su cara
— Vamos Antylamon deja al señor amabilidad atrás para que nos cuide las espaldas – dijo la chica con un tic en la ceja
Javier y su grupo caminaban por un camino lleno de árboles secos y lo que parecían esqueletos de digimon muertos hace tiempo, sin darse cuenta que un grupo de huesos se movían solos. Llegaron a una gran zona donde se apreciaba un camino visible hacia el palacio de Beelzemon.
— Esto fue muy fácil – dijo Marian entre lo nerviosa y animada – no había porque preocuparnos
— Nunca digas eso – dijo Aiko revisando uno de los mangas que llevaba en una pequeña mochila – cuando dicen eso en un manga, siempre pasa algo malo
— Eso no es real – dijo la pequeña con arrogancia – nada malo… pasara
De repente, un gran estruendo se escuchó en frente de ellos. Del suelo, salió una inmensa mano huesuda que se apoyó en el suelo para salir por completo, mostrando a un inmenso y terrible digimon.
Data book Digimon
SkullGreymon
Nivel: Perfección
Tipo: Virus
Descripción: Este digimon fue en antaño un ser que solo deseaba luchar, llegando a mantener ese desenfrenado espíritu de lucha incluso después de la muerte, quedando solo en los huesos. No conoce la piedad ni el control, pues al ver a un oponente, no descansara hasta verlo hecho polvo. Su técnica especial es: Disparo Oscuro
— De acuerdo, ahora si te creo – dijo Marian muy asustada
— ¡Quédense atrás! – dijo Javier sacando su tarjeta – Pase Legendario Acceso Digi Insignia Digimon a: Negas Magnamon: El caballero Loco de la Paz
— ¡Que increíble te vez amor! – grito Aiko muy impresionada con corazones en sus ojos
— ¡Oye, solo yo puedo alagar a mi hermano! – dijo Marian muy enojada
— Angemon ultra digimon a: MagnaAngemon – el digimon ángel también se transformó para luchar - ¡Acabemos con el!
— ¡Hora de patear su huesudo trasero! – dijo Negas con mucha arrogancia – observen esto chicas, así se derrota a un…. ¡Monstruo!
Negas fue atrapado por SkullGreymon, peor no parecía hacerle mucho daño. MagnaAngemon utilizo su espada para detenerlo y hacer que soltara al caballero digimon. Mientras tanto, Hanzo, Hope y Antylamon caminaban por un camino que fue cubierto por una neblina muy densa. En el camino se apreciaban varias lapidas y tumbas con algunas cruces. En eso, Hope siente como alguien toca su trasero, poniéndola muy enojada.
— Hanzo, te lo advierto – dijo la chica con enojo - ¡Si vuelves a tocarme el trasero, te arrancare las manos!
— En primera, ni que tuvieras tanta suerte – dijo el chico con burla – y en segunda, yo estoy alejado de ti, ¿Cómo lo habría hecho?
— No sé, pero no creo que Antylamon lo hiciera…
— De hecho fui yo – un digimon apareció detrás de ellos
— A bien, pues aclaren eso desde antes y… ¡Un Fantasma!
Data book Digimon
Bakemon
Nivel: Adulto
Tipo: Virus
Descripción: Este digimon de apariencia sencilla pero tenebrosa, puede llegar a ser peligroso cuando están en grupo. Son capaces de interactuar con otros digimon oscuros, pero siempre obedece a quienes son superiores a él. Son cobardes ante cosas religiosas. Su técnica especial es la "Garra Tenebrosa"
— Vamos a digievolucionar – dijo Hanzo sacando su tarjeta – Pase Legendario Acceso Digi insignia digimon a: Maligmon, El Caballero de la Oscuridad
— ¡Malditos Fantasmas! – Hope saco su tarjeta – Pase Legendario Acceso Digi Insignia digimon a: Lady Myotismon, La Doncella Demonio del Respeto
— Son demasiados – dijo Antylamon al verse rodeada por tantos Bakemon – será mejor…
— ¡Esperen! – un Bakemon se puso al frente a los demás mientras miraba a la doncella - ¡Es ella! ¡Ha regresado nuestra salvadora!
— ¡Hurra! ¡Qué bien! – todos los Bakemon empezaron a celebrar con mucha alegría
— ¿Soy yo, o esto es muy extraño? – dijo la doncella un poco confundida
— Creo que tienes admiradores – dijo Maligmon
— Mi Lady, permítame explicarle – hablo un Bakemon con su cuerpo un poco más maltratado – hace muchos años, usted en otra vida nos liberó de la tiranía de La Familia de la Sangre. Aunque hubo algunos de nosotros que no lograron escapar, pero todos los Bakemon somos leales a usted solamente
— Pues no sé qué decir – dijo la doncella un poco nerviosa – no fue nada, creo
— Descuide – hablo el digimon – como una forma de agradecerle, le serviremos eternamente. ¡Ven aquí pequeña!
De entre la multitud de digimon, salió una pequeña Bakemon que llevaba un moño morado en su cabeza, tenía pestañas de chica y su cuerpo manta estaba más limpio.
— Esta pequeña Bakemon es una prodigio en nuestro grupo – hablo en Bakemon líder – estamos seguros que a su lado se volverá muy fuerte y podrá ayudarle
— No lo sé – dijo la doncella con duda
— ¡Oye! No deberías ser muy exigente – dijo la digimon fantasma con enojo – ya dijeron que te serviré, pero yo solo quiero ser tu amiga, así que aceptas o aceptas
— … es perfectamente igual a tu – dijo Maligmon con burla
— Creo que se complementan – dijo Antylamon
— Bien, bienvenida al grupo – dijo Lady Myotismon dándole la mano a la digimon – ahora, ¿pueden guiarnos al Palacio de Beelzemon?
— ¡Por supuesto! – dijeron los Bakemon en coro
El grupo de guerreros empezó a caminar por la senda que los Bakemon les mostraban mientras la nueva digimon acompañante trataba de conocer a la que sería su nueva amiga. Mientras tanto, en el grupo de Oziel, Serena y Angewomon, las cosas seguían igual de tensas. Serena analizaba bien las palabras que quería decir, pero tenía que hacerlo ya. En eso, ve como Angewomon le hace una seña de que lo haga ya, así que la chica camina para alcanzar a su líder.
— Oziel, ¿podemos hablar? – dijo la chica con cierto miedo
— … te escucho – el chico se detuvo en su caminar
— Yo… quería disculparme. Por cómo te he tratado en todo este tiempo. Te hice daño y te lastime
— No te preocupes Serena, te perdono – dijo el chico de forma seria mientras pretendía seguir su camino
— Yo sé que sigues enojado – dijo la chica tomando su mano – pero te conozco lo suficiente para saber que tienes un gran corazón y que no guardarías rencor a nadie
— Aun así duele…
— Yo sé que hice mal, pero quiero que sepas que en verdad te quiero mucho. Y que me arrepiento por no darme cuenta antes
— …¿De verdad? – las palabras de Serena cautivaron al chico que empezó a sentir un gran alivio en su corazón
— Así es. En verdad que necesitaba decírtelo. Solo así lograría sentirme mejor de nuevo
— ¿Qué quisiste decir con eso? – Oziel reacciono al escuchar esas palabras
— Es que… me sentía muy mal y creí que…
— Creíste que al decirme eso, te perdonaría y tu volverías a sentirte mejor al mentirme
— ¡Si!... ¡No espera! ¡No quise decir…! – Serena se asustó mucho cuando Oziel soltó la mano de la chica de forma brusca
— En verdad que soy un gran tonto – dijo Oziel mientras soltaba una risa llena de ironía para después apretar los puños con mucha rabia – cometí un gran error contigo
— ¡No, claro que no!
— ¡Claro que lo fue! Desde el primer momento en que te conocí, solo he estado sufriendo. He sido un buen amigo, un buen vecino, he dado mi vida por ti desde el momento en que traje al digimundo ¡Y solo he conseguido salir lastimado, tanto física como emocionalmente!
— ¡No Oziel! ¡Yo no quería… lastimarte! – Serena empezó a llorar por lo que decía el chico - ¡Yo no sabía que tu…!
— Pues ahora ya lo sabes ¡Yo te amaba! Pero ahora ya no siento nada por ti – Oziel miro de frente a Serena, pero sus ojos eran rojos – maldigo el momento en que te conocí
— Oziel…
Oziel continúo con su camino dejando a Serena totalmente destrozada. Angewomon que se mantuvo fuera de la conversación, escucho todo con miedo. Cuando iba a tratar de arreglar las cosas, un disparo se escuchó en el aire. Al mirar al frente, los tres se encontraron a Beelzemon mirándolos con una sonrisa de superioridad mientras montaba su motocicleta.
— Beelzemon – dijo Oziel con rabia
— Me canse de esperarlos, así que vamos a terminar con esta estúpida pelea de una vez por todas – Beelzemon guardo sus armas y salió en su vehículo con rumbo a su palacio
— ¡Detente! – al instante Oziel se transformó en Magnamon y salió corriendo detrás de Beelzemon
— ¡Debemos seguirlos! – Angewomon se disponía a seguir, pero Serena no se movía - ¡Reacciona!
Angewomon le dio una bofetada a la chica, la cual despertó de su trance, pero aún seguía muy alterada. Se transformó en Lady Magnamon y activo su comunicador.
— ¡Chicos! ¡Tenemos problemas! – dijo la doncella muy alterada - ¡Beelzemon apareció y Magnamon fue tras el! ¡Necesita nuestra ayuda!
— ¡Vamos para allá! – dijo Lady Myotismon desde su comunicador mientras dejaban atrás a los Bakemon que se despedían
— ¡Vamos volando…! no literalmente – dijo Negas desde su comunicador mientras pisoteaba con fuerza los huesos de SkullGreymon
Los dos grupos empezaron a correr hacia el Palacio de Beelzemon. Lady Magnamon y Angewomon llegaron al lugar, el cual era un amplio espacio desierto sin nada alrededor más que algunas rocas enormes y al fondo se veia el gran castillo. En el lugar estaba Beelzemon de pie mientras Magnamon ya estaba listo para la pelea. En eso, llegaron los demás, pero cuando se disponían a apoyar a su líder, un disparo de energía detuvo sus pasos y desde las alturas descendió Reapermon.
— ¡Tú de nuevo! – grito Lady Myotismon con enojo - ¡Mejor quítate del camino estorbo!
— No es nada personal "princesa" – Reapermon levanto su cañón en dirección a los caballeros – solo son negocios
Mientras tanto, Magnamon, Lady Magnamon y Angewomon se encontraban en frente a Beelzemon listos para el combate.
— Esto termina aquí "Angi" – dijo el digimon maligno sacando sus armas – pronto me desharé de toda la molestia que me causaron tú y tu familia
— ¡¿Esa es tu excusa?! ¡¿Mi familia y yo fuimos solo una molestia para ti?! – Angewomon empezó a desprender un aura oscura en todo su cuerpo
— Así es, ¡Ahora me encargare de ustedes! ¡Pronto les probare que mi poder es superior al de cualquier otro!
— ¡Eres un maldito! – Magnamon grito con mucha ira - ¡No permitiré que sigas burlándote de los demás!
¡Me asegurare de acabar contigo para siempre…!
Continuara…
En el próximo capítulo:
Hola, soy Angemon. Una dura batalla se cierne sobre nosotros. El odio ha cegado a Magnamon y a Angewomon por completo y un suceso trágico despertara la oscuridad de nuestro líder. Algo terrible esta por suceder. No se pierdan el siguiente capítulo: "Venganza vs Justicia parte 1: El dolor de SkullDraco Magnamon" ¡Guerreros Legendarios Unidos! Me encargare personalmente de hacer razonar a Beelzemon. Nos veremos pronto
Data Book Perfiles
Javier Pozos
Edad: 22
Estatus: Estudiante de Medicina (Campo de la Medicina Neurológica)
Comida Favorita: Comida chatarra y casera (en especial la que hace su novia)
Personalidad: Sereno, divertido, analista (Personalidad Virus Negas: Atrevido, altanero e impulsivo)
Debilidad / Miedos: Marian, Aiko, Perversión (supuestamente oculta) / Soledad
Insignia: Paz / Locura
Descripción: Javier Pozos es la prueba viviente de que la vida siempre tiene sus altas y bajas impredecibles. Bendecido con una hermosa familia y recibiendo el cariño de sus padres, se creó una actitud positiva ante la vida, y eso aumento cuando se integró la pequeña Marian. Cuando ella había olvidado el dolor de la pérdida de su familia, el destino fue cruel con Javier, quien tuvo que sufrir el mismo dolor que su hermana. Desde ese momento, él tuvo que madurar por ella, reprimiendo su antiguo ser para que su hermana gozara de la felicidad que tanto necesitaba. A pesar de haber sido engañado por Barbamon, el virus Negas se convirtió en la forma perfecta de liberar la personalidad de Javier que hace tiempo había sido reprimida. A pesar de que puede ser un poco "libre" en su nueva forma de ser, su misión sigue siendo la misma, proteger y ayudar a su hermana y sus amigos y ahora, a la chica que lo ama. Pero si en el camino se cruza alguien que amenace sus vida, ¡Enfrentara su poder y se arrepentirá de sus acciones!
Relaciones con el equipo:
Marian: Su hermana. Adoptada por su familia, ambos se volvieron inseparables y se quieren y apoyan el uno al otro. Aunque a ella le gusta aprovecharse de su hermano
Oziel: Su mejor amigo y líder. A pesar de que de vez en cuando le juega bromas, se entienden el uno al otro. Gracias a él, es parte del equipo
Aiko: Su novia y amada "Perla", su nueva razón para vivir y seguir adelante. Comparten el mismo gusto por el anime, manga y se complementan el uno al otro. La edad es lo de menos en su relación
Patamon: El pequeño digimon se ha encariñado con él, en especial porque le gusta reírse de las bromas y chistes de Javier. Es su compañero fiel en la vida y en las batallas
Gatomon y Lopmon: A pesar de que es poco el tiempo que comparte con ellas, solo puede verlas como buenas amigas. Sin embargo, sabe que Gatomon es muy cruel y que Lopmon es muy fiel a Hanzo
Hanzo: Rival de peleas. La actitud de los dos choca más de una vez. Sin embargo, Hanzo ha reconocido que el poder de Javier es mucho, desea superarlo a como dé lugar
Hope: Compañera de bromas hacia Oziel. Aunque Hope sabe que Javier es un pervertido con ella, siempre encuentran la forma de llevarse bien a pesar de todo. Aunque siempre tenga la vista puesta en sus pechos. Claro, eso cambia con Aiko, ya que la supera y por mucho
Serena: Compañera de batalla. A pesar de como Oziel la protege, sabe que ella necesita cambiar su forma de ser con los demás. Solo por su actitud, Javier no tiene interés en su físico
Personalidad del Virus Negas: ¿? Al parecer, coexisten en equilibrio, no hay más detalles sobre eso
