Digimon Frontier:
The Legendary Knights
Arco 2: "La Familia de la Sangre y el Desafío Mega"
Capítulo 14: "Recuperando la Infancia Perdida: Visita a la Ciudad de los Juguetes"
"Este es el comienzo de una nueva leyenda, la leyenda de los nuevos héroes que salvaran al digimundo: Los Caballeros Legendarios"
Amanecía en el horizonte campo verde. Los elegidos viajaban en un Trailmon, pues desde hace dos días habían marchado hacia la Ciudad de los Juguetes, la siguiente parada para obtener el Acceso Mega. En uno de los vagones, estaban los elegidos durmiendo para recuperar fuerzas, después de la confrontación en el Mercado Digimon. Hanzo aún estaba un poco maltrecho por la terrible paliza que recibió a manos de la Reina de la Sangre, mientras Lopmon dormía sobre él. Oziel ya se había despertado, mientras Serena dormía recargada en su hombro con mucha tranquilidad. Hope dormía recostada en un gran asiento con Bakemon sobre su pecho con un tierno abrazo. Gatomon, Impmon, Keramon y Patamon dormían tranquilamente entre los asientos del vagón. Pero el único que no dormía del todo cómodo era Javier, pues el pobre chico estaba atrapado en un estrujante abrazo de oso, por parte de su hermana consentida y su cariñosa novia. Aunque tenía en su rostro los lindos pechos de la chica, Javier no logro relajarse debido a que Marian lo tenía abrazado de la cintura.
— Esto es el colmo – dijo el chico con pesar tratando de zafarse del abrazo
— Para mi es divertido – Hanzo hablo desde donde estaba con una ligera burla mientras seguía medio dormido – que no puedas gozar con Aiko por culpa de tu hermana, es gracioso
— Ya me las pagaras cuando me libere de esto – Javier trataba de zafarse sin ningún éxito para después mirar a su compañero líder - ¿sigues nervioso por tu transformación verdad?
— ¿Se me nota demasiado? – dijo Oziel con sarcasmo – es solo que, no sé qué hacer para mantener el control…
— Amigo, tengo los pechos de mi novia en mi cara y la cabeza de mi hermana en la entrepierna – dijo Javier con enojo – no te quejes por el autocontrol…
— Hermano pervertido – Marian susurraba entre sueños acercándose más a su hermano
— Detesto mi suerte…
— Yo me divierto con ella – dijo Hanzo tratando de controlar su risa
— Ya me las pagaras tú…
— ¡Atención pasajeros! – un gran silbato se escuchó, seguido por la voz de Trailmon – en 15 minutos llegaremos a la ciudad de los juguetes
— ¡Al fin! – grito Hope que se levantó junto con Bakemon – ya me estaba cansando de este viaje
— Bueno, debemos prepararnos – dijo Oziel tratando de despertar a Serena – Serena, ya vamos a llegar…
— Oziel… no seas goloso… - la chica hablaba en sueños con un ligero sonrojo – no en frente de todos…
— ¡¿Qué?! – el chico se puso nervioso ante las palabras de la chica
— Crecen tan rápido – dijo Hanzo a modo de burla – creo que me estoy quedando atrás
Minutos después, todos bajaron del Trailmon, llegando a un camino entre los árboles. Sin darse cuenta, una pequeña silueta amarilla bajaba desde el techo de Trailmon, para esconderse en el bosque. Mientras avanzaban a la Ciudad, se escuchaba el ruido de algunos juegos mecánicos, música de parque de atracciones y en el cielo se veían algunos globos de muchos colores.
— ¡Que emoción! – dijo Marian al ver todos los globos en el cielo – La Ciudad de los Juguetes debe ser un lugar muy divertido
— Me pregunto qué clase de defensa tiene ese lugar – dijo Lopmon sobre la cabeza de Hanzo
— No lo sé – dijo Impmon con duda – por algo los Señores Demoniacos no han logrado entrar a esa ciudad
— Eso no importa, vamos a divertirnos mientras vamos a ese lugar – dijo Marian recuperando los ánimos
— Debemos ser rápidos y evitar que la Familia de la Sangre nos de alcance – dijo Oziel con seriedad – ellos ahora son un peligro mayor a los Señores Demoniacos
— ¡Oh vamos! – la menor del grupo hizo un pequeño puchero – nos merecemos un poco de diversión
— La diversión es permitida, pero concentrémonos – dijo Aiko con seriedad – por ser la menor te sientes así, pero no es correcto
— Tu eres una estirada sin sentido de la diversión – Marian miro a la chica con enojo – no sé porque mi hermano se fijó en ti en primer lugar…
— Eso es porque tenemos cosas en común. Así funcionan las relaciones. Tal vez cuando encuentres a alguien especial lo entenderás, pero siempre es bueno aprender con el tiempo
— Entonces, ya has tenido parejas en el pasado – dijo Serena de forma curiosa
— Bueno si, pero ninguna fue efectiva o buena, ni siquiera llegue a la intimidad como con mi amado Javier
— Ya no sé si sentirme bien por eso, o sentirme mal por no ser el primero – dijo el mencionado con un aura de confusión
— ¡Lo vez hermano! Ella es mala – dijo Marian con enojo – deberías buscarte a alguien más joven y no tan vieja…
— ¿Cómo tú? – dijo Hope con burla
— ¡Si, como yo…! ¡Digo no! Es decir… - la pobre chica se volvió un manojo de nervios al escuchar sus propias palabras
— Para tu información no soy vieja, solo un poco mayor y cuando tengas mi edad, sabrás lo que es crecer – Aiko miro a su rival con chispas en los ojos
— No gracias, yo me mantendré joven y bella, no como tú – Marian le devolvía la misma mirada a punto de explotar – tú no sabes nada sobre divertirte
— Claro que lo sé, soy divertida porque hago lo que me gusta
— Eso es ser aburrido, debes experimentar de todo…
— Claro que no
— Claro que si
— ¡Que no!
— ¡Que sí!
— ¡Oigan! – de repente, una voz como de un niño se escuchó delante del grupo – aquí no se deben pelear
Data book Digimon
Pandamon
Nivel: Perfección
Tipo: Datos*
Descripción: Este digimon es hábil en el combate cuerpo a cuerpo. Su personalidad es serena, pero se compromete en sus metas y deseos. Aunque suele ser solitario, se preocupa por quienes lo rodean. Su técnica especial es el "Puño de Bambú", con el cual proporciona un fuerte golpe seguido de usar sus garras para terminar el ataque.
— En la ciudad de los juguetes no está permitida la violencia ni las disputas sin sentido – hablo el digimon con tranquilidad
— Lo sentimos – dijeron Aiko y Marian un poco avergonzadas
— En fin, sean bienvenidos
Al decir eso, Pandamon revelo la entrada a la gran ciudad. Una enorme puerta permitía el paso sobre una gran muralla de piedra. Al abrirse la puerta, se vio una gran ciudad hecha con bloques de construcción. Dentro había varios digimon de apariencia infantil jugando y corriendo por varias partes. En algunas zonas se veían varios ToyAgumon que vigilaban ciertas zonas con mucho cuidado.
Data book Digimon
ToyAgumon
Nivel: Infantil
Tipo: Vacuna
Descripción: Estos digimon fueron creados a base de bloques infantiles. Son temerosos con los desconocidos, pero valientes ante sus enemigos. Entre más se combinen, más fuertes son. Su técnica especial es la "Flama Juguete"
— Antes de entrar a la ciudad, deben saber que toda intensión maligna o violenta no está permitida – dijo Pandamon delante de la puerta – este lugar sirve de refugio y protección para los digimon más pequeños, hasta que son capaces de salir al mundo libre
— ¿Cómo es que evitaron que los Señores Demoniacos los atacaran antes? – pregunto Javier mirando el lugar – no se ven centinelas o algún guardián en la entrada
— No es necesario – dijo el digimon peluche al entrar a la ciudad – ya lo verán cuando entren
Todos dieron un paso y entraron a la ciudad, quedando impresionados por todo lo que se apreciaba y escuchaba. En eso, sus cuerpos empezaron a brillar y cambiar de forma.
— ¡¿Pero qué?!
Todos los humanos se transformaron hasta convertirse en niños pequeños, incluso sus ropas se adaptaron a ropas de niños con shorts y camisas para los chicos y las chicas usaban unos vestiditos de colores tipo pastel. Los digimon también cambiaron al llegar a su ultimo nivel en el caso de Diaboromon, mientras que los más sorprendidos eran Beelzemon y Angewomon. Por otro lado, Antylamon y MagnaAngemon estaban sorprendidos, pero…
— ¡¿Qué me paso?! – Bakemon se había convertido en un Soulmon usando un sombrero de bruja - ¿Cómo pude digievolucionar?
— Mi cuerpo se siente bien, pero no tengo del todo mi energía – dijo Beelzemon con mucha extrañes
— ¿Por qué nos convertimos en niños? – dijo Oziel con su voz infantil mientras veía su cuerpo y luego su brazalete – hasta el brazalete cambio
— Parece un juguete de niños – dijo Hanzo con enojo - ¿Qué demonios significa esto?
— Esta es la defensa de la Ciudad de los Juguetes – dijo Pandamon con tranquilidad – existe una barrera de poder que revierte el poder de quienes entran. De esta forma, nos protegemos
— Ya lo entiendo – dijo Antylamon – Si un digimon de Nivel Definitivo entra, regresaría a su forma bebe o infantil y viceversa
— Pero, ¿Qué pasara si un digimon oscuro aprovecha eso para hacerse fuerte? – pregunto Serena muy preocupada
— Si un digimon malvado en forma infantil entra y digievoluciona, no podrá controlar del todos sus poderes, además, solo tendría la apariencia, pero no del todo su poder
— Ahora entiendo porque Belzi y yo no tenemos del todo nuestros poderes – dijo Angewomon mirando su cuerpo
— ¿Y porque nosotros también cambiamos? – dijo Hope con enojo – no estábamos en nuestra forma digimon
— Ustedes que tienen el poder de las insignias legendarias, almacenan un gran poder en su interior – continuo Pandamon – obviamente la defensa de la Ciudad trataría de aminorar sus poderes. Siendo digimon buenos o malos, este poder se activa en todos
— Eso explica porque yo también cambie – dijo Aiko mientras miraba su vestidito floreado - ¿Por qué me siento la más pequeña?
Pandamon saco unas gafas de realidad virtual y se las puso para ver a todos los humanos.
— Este es un medidor de edad y me permite ver que edades tienen – Pandamon dio una vista rápida a todos – los niños tienen 7-8 años, ustedes dos – señalo a Serena y Hope – tienen 6 años, casi 7. Y tu – ahora se enfocó en Aiko – tienes 4 años
— ¡Espera! Entre más edad, más rejuvenecemos, pero y Marian… - Javier se detuvo al escuchar el grito de su…
— ¡Kya! ¡¿Pero que me paso?!
Todos vieron con asombro a una mujer casi de la edad de Aiko. Usaba una ropa como de oficina un poco ajustada, tacones, anteojos, cabello corto y liso y de piel morena.
— ¡¿Por qué crecí?! – la mujer estaba muy sorprendida ante su cambio - ¡Yo quería ser una niña pequeña!
— Que extraño – dijo Pandamon usando su visor – el escáner dice que tienes 32 años, pero no entiendo como alguien sin poderes cambio así. Entonces tienes un poder oculto…
— ¡Eso no me importa! ¡Quiero volver a ser joven! – la mujer pataleaba en el suelo con dolor para después mirar su cuerpo con más detalle – aunque no me quejo de mis pechos y mi trasero. Sabía que sería sexy de grande
— ¡Marian, no hagas eso! – dijo Serena con nervios mientras veía a sus amigos - ¡Los vas a pervertir!
— Muy tarde – Hope señalo a los tres que ya tenían una mirada boba y un leve sangrado en su nariz
— ¡Oziel, no la veas! – Serena cubrió los ojos de su líder con desesperación
— Ahora debo aprovechar – Marian cargo a Javier y le dio un fuerte abrazo - ¡Ahora ya puedo consentir a mi hermano…!
— ¡Ya suéltalo arpía! – dijo Aiko lanzándole bloques de plástico a Marian
— Ahora sí que estoy en el paraíso – dijo Javier con la mirada embobada
— En fin, Pandamon, necesitamos llegar al Reino de los Chessmon – dijo Oziel aun con sus ojos cubiertos por las manos de Serena - ¿Sabes cómo llegar?
— No sé nada sobre eso, pero pueden buscar la biblioteca. Aunque, es una biblioteca móvil – dijo el digimon mientras guardaba su visor – tendrán que buscarla en la ciudad. Yo debo retirarme a realizar mi guardia
— Gracias por… la información supongo – dijo Serena aun cubriendo los ojos de su amigo
— Una cosa mas – Pandamon llamo la atención de todos mientras señalaba una gran torre en medio de la Ciudad – esa zona está prohibida para los visitantes. Les pido que no se acerquen a ese lugar
— Entendido – dijo Hanzo que vio alejarse al digimon peluche – como si fuera hacerle caso a un muñeco parlante… ¡Aunch! – el chico recibió otro zape por parte de Hope
— Será mejor organizarnos para buscar la biblioteca – dijo Angewomon analizando todo – dividámonos para que…
— Perdona Angewomon, pero… - Serena señalo a donde estaban los demás, pero solo estaban Oziel, Marian y los digimon
— ¡¿Dónde se metieron?! – dijo Antylamon con miedo
— Creo que fueron a divertirse – dijo Diaboromon con una risa – yo hubiera hecho lo mismo
— Tenían que ser niños – dijo Angewomon con fastidio – vallan y busquen a sus compañeros. Serena y Oziel vendrán con Beelzemon y conmigo
— De acuerdo – al momento de terminar de hablar los dos pequeños fueron cargados por los digimon - ¡Más arriba! – gritaron los pequeños
— ¿Qué les pasa? – dijo Marian con duda al ver la actitud de sus amigos
— Es la magia de la ciudad – dijo Diaboromon a su lado – hace que las personalidades se dejen llevar por la edad
— Con razón me duele la espalda y la cabeza, mejor vallamos a buscar a mi hermano…
— Y también a Aiko – dijo MagnaAngemon
— Si claro… - la chica madura se enojó al escuchar ese nombre - ¿Por qué no podemos decir que se perdió y ya?
Un poco lejos de ahí, Hanzo y Hope caminaban por la ciudad con mucha tranquilidad. La pequeña niña miraba todo el lugar un poco sorprendida, pues nunca había visitado algo similar de pequeña, mientras Hanzo parecía un poco fastidiado por la música del lugar. Llegaron a una fuente con el agua color amarillo y una especie de maquina al lado que regalaba vasos de plástico. El pequeño se sube a la orilla de la fuente y empieza a mirar para todos lados.
— ¿Dónde demonios estará esa dichosa biblioteca? – el chico miraba a todos lados con dificultad – odio esto
— Si hubiéramos esperado a Antylamon y a Soulmon, como te dije, no tendríamos este problema – dijo la pequeña enojada mientras miraba a más detalle su vestido – me gusta, pero no es mi estilo
— Este tipo de lugares – el chico se sentó con pesar en la orilla de la fuente – recuerdo que, a Lily le gustaban mucho estos lugares
— Pues siéntete feliz – Hope tomo un vaso y lo metió en la fuente – al menos tu si pudiste ir a un lugar como este en tu niñez
— ¿Nunca te llevaron tus padres? – el chico miro como su compañera apretaba el vaso con dolor – tus padres…
— Mi padre abandono a mi madre cuando tenía 5 años – Hope miraba con rabia el agua de la fuente – mi madre se obsesiono con él. Me culpaba por… por haberse ido
— ¿Lo odias?
— ¿Acaso no tengo derecho a odiarlo? – la pequeña daba vueltas por el lugar con enojo en su rostro tratando de contener las lágrimas – nos abandonó, mi madre nunca lo ha superado. Ella se sumió en su depresión… y yo…
— No quisiste verte sumida en la misma depresión – dijo Hanzo poniéndose a su lado – y escapaste
— ¿Me dirás que soy una cobarde?
— Cobarde hubiera sido que te quedaras y aceptaras esa realidad – el chico le dio un vaso con el líquido amarillo de la fuente – jugo de piña, te eh visto tomar de estos antes
— Pero… no siento que lo odie. Mi madre fue quien se obsesiono con el – la pequeña miraba el vaso con el jugo para darle un trago con tranquilidad – esta rico. Gracias
— Solo lo hice para que dejaras de llorar… - antes de decir algo más, Hanzo fue lanzado a la fuente - ¡Demonios Hope!
— Falta algo mas – la pequeña corrió y regreso con unas palomitas acarameladas y se las arrojo en la cabeza al chico – ahora si es perfecto
— Con que esas tenemos – el chico tomo a Hope de su vestido y la hizo caer en la fuente
— ¡Kya! ¡Esto es la guerra!
Los dos chicos se arrojaban jugo de piña sin parar mientras salían de la fuente y empezaban una guerra con algodones de azúcar y palomitas acarameladas. Por un instante, Hope se sintió como una niña, algo que nunca pudo experimentar, mientras que Hanzo recordaba los momentos divertidos que había pasado con su hermana. Soulmon y Antylamon habían llegado a la escena, pero no los detuvieron porque se divertían y las digimon decidieron dejarles disfrutar el momento. Mientras tanto, en las afueras de la ciudad, estaban Lady Devimon y Astamon observando el lugar con seriedad.
— ¿Entonces, quien entrara? – dijo Astamon mirando la puerta
— Ah no, ni loca entro ahí – la mujer digimon hizo un puchero mientras se daba vuelta – no perderé mi bella transformación por ir a buscar a la tonta de nuestra hermana
— Nuestro padre ordeno traerla – dijo Astamon con una mano sobre su frente con enojo – odio este lugar
— No puedo enviar a ninguno de mis bebes, porque se volvería pequeño, ¡Odio esta estúpida ciudad! – la chica pateaba la puerta a forma de rabieta
— Ya cálmate hermana – Astamon abrió un portal por el cual salieron tres Demi Devimon – ellos se encargaran de destruir el lugar y así entraremos
— ¿Crees que logren controlar su poder? – dijo la chica cargando a uno de los pequeños digimon malignos
— No, pero destruirán todo y obligaran a nuestra hermana a salir, ahí atacaremos – Astamon abrió la puerta con fuerza - ¡Vallan Demi Devimon y destruyan todo!
— ¡Si señor!
Los tres pequeños digimon entraron en la Ciudad de los Juguetes y se convirtieron en tres gigantes Devidramon que se preparaban para destruir todo. En otra parte de la ciudad, Marian junto a Magna Angemon y Diaboromon buscaban a los pequeños Javier y Aiko por todas partes.
— ¡Javier! ¡¿Dónde estás?! – MagnaAngemon revisaba desde las alturas con preocupación
— ¡Pequeña Aiko! – Diaboromon daba grandes saltos buscando a la niña - ¡1, 2, 3 por ti!
— ¡Ya salgan de una vez! – Marian se veía desesperada mientras caminaba con dificultad con ligeros tropezones - ¿Cómo pueden las mujeres caminar con tacones? Es muy incomodo
— Acostúmbrate pequeña, o debo decirte señorita – Diaboromon se rio por lo bajo por la situación de su compañera
— No es gracioso Diabi, esto no es… - la mujer empezó a olfatear algo en el ambiente
— ¿Qué sucede? – MagnaAngemon la vio con curiosidad
— Huele a Churros, mi hermano está cerca
Los tres empezaron a correr cuando vieron a Javier sobre una pequeña montaña de churros, comiéndolos con mucha tranquilidad mientras los bañaba en chocolate.
— ¡Los churros son los mejores! – dijo el chico mientras devoraba a diestra y siniestra el dulce postre
— Al menos ya te encontramos hermano – Marian tomo uno y lo comió con tranquilidad – ya podemos irnos…
— ¿Y que pasara con Aiko? – dijo Diaboromon también comiendo del pan azucarado
— No sabemos dónde está, así que… - Marian vio como Javier le señalo una especie de juego
— Ella esta allá arriba – dijo Javier con tranquilidad
La chica volteo y vio con miedo a Aiko en la entrada a un gigantesco tobogán de agua con varias vueltas y giros muy peligrosos. Marian se quitó los tacones y empezó a correr y subir por la escalera del tobogán hasta llegar a la sima y ver a la pequeña indecisa sobre entrar o no en el tobogán.
— Aiko, no lo hagas – la chica mayor jadeaba por el cansancio de haber subido muy rápido
— Lo voy a hacer, me dijiste que era una aburrida por no hacer cosas divertidas – la pequeña le enseño la lengua y se giró al tobogán
— ¡Está bien, perdón! No quise hacerte enojar, ahora regresa que este lugar es peligroso – la chica veía con miedo la altura del juego - ¿Cómo demonios subiste hasta aquí?
— Eh, con el elevador que hay al lado – la pequeña señalo un elevador que había al lado del tobogán
— ¡Ya bájate de ahí, que estoy cansada!
— ¡Oblígame!
— ¡Pues te obligo!
— ¡Pues no te hago caso!
— ¡Niña malcriada!
Marian salió corriendo hacia Aiko para atraparla, pero la pequeña se movió rápidamente y la mujer termino deslizándose por el tobogán mientras gritaba por el miedo y la impresión. Al final, llego a una gran piscina donde varios digimon se divertían. Unos minutos después, la chica estaba sentada en una banca secándose el cabello y la ropa con Javier y los digimon comiendo churros a su lado. En eso, llega Aiko con una paleta de dulce con mucha tranquilidad y sin estar mojada.
— ¿Cómo le hiciste para no mojarte? – dijo la chica con enojo
— Use el elevador – la pequeña señalo de nuevo el lugar del cual llego
— Eso sí fue gracioso – Diaboromon se reía mientras seguía comiendo
— En serio que te odio – la mujer se pasaba una toalla por su cabello tratando de secarse – eres una niña fastidiosa
— Perdóname por querer hacer lo que me pediste – dijo Aiko con enojo – sé que tu tuviste una infancia difícil, pero no eh hecho nada para hacerte enojar a propósito
— Me quitaste a mi hermano
— Oye, a mí no me metas en la discusión – Javier se sirvió un vaso de chocolate caliente junto a los digimon que veían la pelea
— Yo quiero mucho a Javier, tal vez no tanto como tú lo quieres, pero tampoco trato de alejarlo de tu vida
— Pues yo lo siento así, ¡Desearía que él no te hubiera conocido!
— … bien – Aiko tiro su paleta y se fue corriendo del lugar
— Marian, eso no estuvo bien – Javier se levantó de la banca y la miro con enojo
— Ella solo me molesta – la mujer se recostó en la banca y tomo un churro para comerlo con cierta molestia – además, no veo porque está en el equipo
— Todos aquí somos amigos y compañeros. Ella en ningún momento te ha negado su apoyo y cariño. Tú fuiste quien la rechazo
— Ella no debió meterse conmigo
— Tal vez tengas la apariencia de un adulto, pero sigues siendo una niña pequeña, y siempre actuaras así, porque no ves a través de los demás con el corazón
— ¿Y eso que? – Marian se hizo la dormida para no seguir escuchando
— Solo recuerda, que aun soy tu hermano y siempre lo seré. Nada hará que te olvide y que deje de quererte menos. Pero tampoco dejare que lastimes a otros por tus celos injustificados
Javier empezó a correr para buscar a Aiko seguido por MagnaAngemon, dejando a la chica y su digimon solos. Marina solo se quedó pensando en lo que dijo su hermano, mientras miraba un churro en sus manos y lo tiro al piso con enojo mientras se sentaba.
— Diaboromon, ¿Soy mala por querer a mi hermano? – la chica se mostró triste al decir eso
— No pequeña, es algo normal – Diaboromon seguía comiendo con tranquilidad mientras acariciaba la cabeza de la chica con su gran garra – pero debes aclarar tus sentimientos para tomar la decisión correcta al final
— Yo solo no quiero perderlo…
Aiko seguía corriendo con enojo sin ver hacia donde iba. Recordó un poco a su familia y lo doloroso que fue perderla en su momento. En eso, choca con alguien grande que no logro ver.
— Lo siento señor – la pequeña se sobaba la cabecita mientras se levantaba – no quise lastimarlo
— Descuida pequeña, no hay problema – el sujeto la levanto con los brazos mientras la ataba con unas vendas blancas – después de todo, te estábamos buscando
Aiko vio con miedo que se había topado con Mummymon y Arukenimon en su forma digimon, los cuales empezaron a atarla para que no escapara.
— ¡Auxilio, alguien… mph! – la pequeña vio como le ponían una venda en la boca
— No es la pequeña que quería el amo Diaboromon, pero servirá – dijo Arukenimon atrapando a la chica con su hilo de araña – ahora vámonos de aquí antes de que ellos…
— ¡Espada de Excalibur! – MagnaAngemon llego a gran velocidad para tratar de cortar el hilo y las vendas, pero el enemigo lo esquivaron a tiempo
— ¡Oye, esa es mi princesa Perlita, búscate la tuya! – Javier estaba en la espalda de MagnaAngemon con enojo
— Pues ahora es mía – Arukenimon la tomo en sus brazos y empezó a correr mientras Mummymon la cubría con su arma
— ¿Qué paso? – Diaboromon llego junto a Marian
— La cereza del pastel que me faltaba – dijo la chica con fastidio – vamos a rescatar a esa niña traviesa
El grupo empezó a perseguir a Mummymon y Arukenimon por el parque. Mientras tanto, Angewomon y Beelzemon llevaban a sus compañeros para buscar la biblioteca. Beelzemon llevaba a Serena sobre sus hombros, lo cual alegraba a la pequeña que iba comiendo una manzana acaramelada, mientras Oziel disfrutaba unos ositos de gomita, pero se encontraba muy apenado al estar muy cerca de los pechos de la digimon ángel. En eso, ven como un gran edificio está caminando con unos pies mecanizados, el cual se detiene y se estaciona frente a ellos. En la entrada dice: "Biblioteca de la Ciudad de los Juguetes".
— A eso le llamo buena suerte – dijo Beelzemon con una risa
— Será mejor apresurarnos antes de que este lugar se vuelva a mover – Angewomon baja a Oziel en el suelo mientras Beelzemon baja a Serena – nosotros iremos a buscar la información
— ¿Por qué debemos esperar? – dijo Serena con un puchero para después leer un letrero en la biblioteca que decía "No se permiten menores de edad" – eso no tiene sentido si aquí hay solo menores
— Será mejor no buscarle la lógica – dijo Oziel con una risita – está bien, vallan ustedes
— Bien, pero no se muevan de aquí – dijo Angewomon a forma de regaño maternal – nos van a esperar ¿entendieron?
— Si mami – dijeron los dos niños con una leve risita
— Te pareces a Ophanimon cuando te regañaba – dijo Beelzemon caminando con burla hacia la biblioteca
— A ti también te regañaba cuando no querías comer algo más que solo carne – la digimon ángel le siguió con cierto enojo
— Es bueno que ya se lleven mejor – dijo Oziel con tranquilidad – ahora, a esperar
— Si no hay de otra – dijo Serena sentándose en el suelo
Unos minutos después de que los digimon entraron a la biblioteca, estos salieron con otro mapa y uno que otro libro.
— Mira Oziel, tuvimos mucha suerte y… - Angewomon se detuvo en seco y tiro los libros al ver a los pequeños frente a ella - ¡¿Qué demonios?!
Oziel estaba repleto de chocolate en todo su cuerpo y Serena estaba con toda su ropa llena de crema batida y mermelada de fresa con algunos trozos de pastel en su boca.
— ¡¿Qué paso?! ¡Les dije que no se movieran de aquí! – dijo la digimon ángel con enojo
— Y no lo hicimos – dijo Oziel señalando detrás de los digimon – esa fuente de chocolate llego aquí y bueno… me caí en ella
— ¡No es cierto, te lanzaste sobre ella como si fuera una piscina! – dijo Serena delatando a su compañero - ¡Yo lo vi!
— Chismosa
— Eso me hubiera gustado verlo – dijo Beelzemon para después recibir un disparo de chocolate liquido en la cara
— ¡Pues ahí lo tienes! – Oziel había sacado una pistola que disparaba chocolate liquido mientras se burlaba
— ¡Pequeño demonio! – Beelzemon empezó a estrangular al niño de forma cómica por lo que le hizo
— ¿Y qué te paso a ti? – dijo Angewomon hacia Serena mientras le limpiaba la mermelada de Fresa de la cara
— Es que, vi un gran pastel de fresas y no pude evitarlo – dijo la pequeña comiendo un poco de lo que se quitó del cabello - ¡Esta muy rico!
— Al menos se divierten – dijo Angewomon con una sonrisa – hace mucho yo vine a este lugar a divertirme con mi madre. Es un bonito recuerdo
— Fue antes de conocernos – dijo Beelzemon soltando a Oziel el cual recuperaba el aliento – me hubiera gustado venir con ustedes
— Oigan – el pequeño niño recuperaba el aliento poco a poco - ¿Ese es el lugar al que nos prohibieron entrar no?
Los digimon y Serena miraron a donde apuntaba Oziel y vieron tres siluetas correr a la torre en el centro de la ciudad, la cual era muy grande. El grupo se acercó al lugar con cautela y descubrieron la identidad de los digimon misteriosos. El que estaba en frente era un BlackGuilmon y detrás suyo un BlackAgumon y un BlackGabumon. Los tres digimon estaban al frente de la puerta mirándola con detalle.
— ¿Soy yo, o esto es demasiado fácil? – dijo el BlackGabumon viendo la puerta con enojo
— Recuerda que somos los más inteligentes de por aquí – dijo el BlackAgumon con arrogancia – no por algo somos el arma secreta que tanto necesitaban
— Pues, hagamos honor a nuestro título – dijo el BlackGuilmon retirándose de la puerta – derríbala BlackAgumon
— ¡Al fin! ¡Flama Bebé de Virus! – el digimon lanzo una poderosa ráfaga de fuego verde que destruyo al puerta con facilidad
— Rápido, antes de que vengan los guardias – dijo BlackGuilmon mientras entraba a la torre junto a sus acompañantes
— ¿Cómo es que ese BlackAgumon es muy poderoso? – dijo Angewomon con mucha sorpresa – es como si tuviera mucho control de su fuerza
— La torre es atacada, debemos detenerlos – dijo Oziel mirando a sus compañeros – vamos por ellos
— Es muy peligroso – dijo Beelzemon sacando su arma – será mejor que se queden aquí niños
— Recuerda que somos caballeros – dijo Serena levantando su brazalete – no les estorbaremos
— … bien, pero quédense detrás de nosotros – dijo Angewomon con preocupación mientras pensaba – Yo era así antes
El grupo de Oziel empezó a seguir al trio de digimon que subían a la torre. En otra parte de la ciudad, Soulmon y Antylamon limpiaban las ropas de Hanzo y Hope que comían unas palomitas acarameladas y un algodón de azúcar respectivamente. En eso, escuchan una poderosa explosión muy cerca de ellos. Se acercan a la zona y ven a tres Devidramon atacando todo a su alrededor sin ningún control de sus poderes.
— Puedo sentirlo – dijo Hope con enojo – la presencia de Astamon y Lady Devimon. Ellos son los culpables de esto
— ¿Por qué no puedo activar el brazalete? – dijo Hanzo pasando su tarjeta una y otra vez
— Sus poderes disminuyeron, por eso no pueden digievolucionar – dijo Antylamon
En eso, uno de los Devidramon se lana al ataque del grupo. Antylamon lo detiene con sus brazos y neutraliza su ataque. Pero otro de los Devidramon se lanza desde el cielo y cuando está a punto de atacar a Antylamon, se detiene completamente, para después retroceder.
— Niños, vallan y escóndanse – hablo el Devidramon con una voz femenina
— ¿Soulmon? ¿Pero cómo? – Hope reconoció la voz de su compañera para después ver el sombrero de la digimon sobre la cabeza del Devidramon y como sus ojos pasaron de rojos a morados
— Es gracias a mi técnica Posesión Fantasmal – dijo el Devidramon moviendo sus brazos con tranquilidad – pero solo puedo hacerlo con digimon débiles de mente
— Entonces, son digimon que se transformaron con la magia de la ciudad de los juguetes – dijo Antylamon golpeando al Devidramon para lanzarlo lejos – igual que nosotros
— ¡Eso es increíble Soulmon! En serio que me impresionaste – Hope abrazaba al Devidramon manipulado con alegría
— Solo por protegerla señorita Hope – el digimon acaricio un poco su cabeza para después apartarse – nos encargaremos de los otros Devidramon, ustedes ocúltense
— ¡De acuerdo! – los dos niños se colocaron detrás de un edificio para observar la pelea
— Esta será tu primera pelea Soulmon, ¿Estas lista? – dijo Antylamon levantando sus brazos que se convirtieron en hachas dobles
— Todo sea por proteger a la Señorita Hope – la digimon dentro del Devidramon se lanzó al ataque - ¡Yo también luchare!
Una feroz batalla se libró entre Antylamon y Soulmon contra los otros dos Devidramon que no estaban cuerdos del todo y atacaban de forma muy salvaje. Por otro lado, MagnaAngemon mantenía retenido a Mummymon para que no ayudara a su compañera, la cual subía una gran montaña rusa con Aiko en sus brazos. Diaboromon daba grandes saltos para alcanzar a la mujer araña, hasta que llegaron a la cima de la atracción.
— Sabes a lo que te atienes por tu traición ¿verdad? – dijo Arukenimon mientras sostenía a la pequeña en sus brazos – al amo Daemon no le gustara eso y te exterminara en un parpadeo
— Es mejor estar con mis nuevos amigos, porque es más divertido – Diaboromon levanto sus garras listo para un ataque – devuelve a la pequeña y prometo no tener que hacerte sufrir
— Inténtalo ¡Neblina Acida! – el gas purpura salió de la boca de la digimon hacia Diaboromon
— ¡Doble Rompedor! – Diaboromon empezó a girar con sus brazos extendidos a gran velocidad para desviar todo el gas
Arukenimon empezó a saltar sobre la montaña rusa para escapar, aprovechando la técnica que había usado. Dando un gran salto, la digimon llega a otro carril de la montaña y al voltear, es embestida por uno de los carritos y después siente como pierde a la niña. Salta a otro carril y ve que en el carrito del juego esta Marian que cargaba a Aiko y empezaba a desatarla.
— Marian, tú me… - la pequeña estaba muy sorprendida por la acción de la chica
— Lo hice porque mi hermano me mataría si no hacía algo – dijo la mujer mostrándole una leve sonrisa – además, te debo una disculpa
— Entonces, ¿ya somos amigas? – la pequeña la miraba con unos ojos muy tiernos
— Pues… - de repente, el carrito se detuvo, dejando a las chicas en un lugar muy alto
Vieron hacia abajo como Mummymon había destruido la fuente de energía, deteniendo el juego. Las chicas se bajan del carrito, pero en eso Arukenimon llega muy enojada.
— ¡Ya me canse de estos estúpidos juegos! – la digimon levanto sus manos con enojo - ¡Ahora las voy a atrapar…!
— Que debilucha eres – dijo Marian con arrogancia – alguien a quien llaman "La Reina de las Arañas" no puede atrapar a una linda chica como yo y a una niña pequeña con facilidad
— Si, ella depende mucho de sus técnicas – dijo Aiko siguiéndole el juego – apuesto que ya es una vieja amargada que no sabe hacer nada sola
— De seguro es incapaz de saltar tan rápido y alto como una araña de verdad – dijo Marian mientras empezaba a reírse junto a Aiko
— ¡Nadie me llama vieja amargada! – Arukenimon enfureció y dio un gran salto para atrapar a las chicas
— ¡Ahora Diaboromon!
En un acto reflejo muy rápido, Marian le lanza sus tacones que se había retirado antes, a la cabeza de Arukenimon para desorientarla un poco. En eso, ve como Diaboromon llega detrás de las chicas y usa su Rayo Catástrofe para golpear a la digimon y esta empieza a tambalearse por la orilla del juego, pero…
— ¡Si yo caigo, tú me acompañaras! – Arukenimon se dejó caer al fin pero levanto su brazo derecho - ¡Hilo de Araña!
— ¡Marian! – Aiko ve con rapidez el hilo que se dirige a la chica mayor y da un gran salto para ser atrapada y empezar a caer junto a Arukenimon
— ¡Aiko! – Marian grita de miedo al ver como la pequeña empieza a caer de una gran altura y a mucha velocidad
MagnaAngemon trata de ir a su rescate, pero Mummymon no se lo permite. Diaboromon da un gran salto, pretendiendo amortiguar la caída con su cuerpo. De repente, una gran silueta amarilla aparece golpeando a la digimon araña y la obliga a soltar a Aiko, la cual es atrapada por la silueta. Todos ven sorprendidos a una espléndida y resplandeciente Sakuyamon que sostiene a la pequeña Aiko, la cual queda muy sorprendida. Ella aterriza en el suelo mientras Diaboromon baja junto a Marian y MagnaAngemon llega junto a Javier.
— ¿Te encuentras bien pequeña? – dijo Sakuyamon con una sonrisa a la pequeña en sus brazos
— Si – Aiko se muestra feliz, pero recuperándose del susto por haber caído para después llorar y acurrucarse en el pecho de la digimon - ¡Gracias!
— Descuida pequeña, no iba a dejar que te lastimaran. Fuiste muy valiente por proteger a tu amiga
— Gracias Aiko – dijo Marian a la pequeña que se limpiaba las lágrimas – y gracias también a usted…
— Sakuyamon a sus servicios – dijo la digimon bajando a Aiko de su pecho que ya estaba un poco mejor – y esta batalla aún no termina
Todos voltearon a ver como Mummymon ayudaba a Arukenimon a levantarse con mucho dolor.
— ¿De dónde salió ella? – dijo Mummymon con enojo – esta me las pagaras
— ¡Ustedes pagaran por atacar a esta pobre niña y a sus amigos! – la digimon levanto su cetro y extendió su brazo derecho al frente - ¡Izuna!
Cuatro espíritus zorros salieron desde la espalda de Sakuyamon de color verde, amarillo, rojo y azul, los cuales atacaron a Mummymon y Arukenimon, que no pudieron protegerse. Cuando MagnaAngemon y Diaboromon se preparaban para el golpe final, una gran explosión se escuchó en toda la Ciudad de los juguetes, la cual provenía de la Torre Principal.
Momentos atrás…
El grupo de Oziel llego hasta la cima de la torre. Vieron un gran salón en ruinas. En el suelo estaba Pandamon al lado de un gran Monzaemon a su lado, ambos inconscientes y muy heridos. Angewomon corre a socorrerlos mientras Beelzemon ayuda a Pandamon.
— Tu eres el líder de la Ciudad de los Juguetes – dijo Angewomon con preocupación – lo recuerdo de hace muchos años
— Has crecido mucho pequeña Angie – dijo el digimon oso con cansancio – lamento mucho lo de tu madre
— ¿Quién les hizo esto? – dijo Beelzemon con rabia
— Creí que sería muy obvio para ti, Beelzemon – una voz se escuchó detrás de ellos
Más adelante se veía una especie de pedestal y sobre este se encontraba una especie de figura de cristal con la forma de una muñeca. Delante de esto, estaba el grupo de digimon oscuros que subió la torre. BlackGuilmon tomo la figurita de cristal con sus garras y empezó a presionarla con fuerza.
— Es increíble que la llave del Digi Code de esta ciudad este protegida por esta figurita – dijo BlackGuilmon mirando la estatuilla con burla - ¿Qué pasaría si la destruyo?
— ¡No te atrevas! – Beelzemon saco sus armas y apunto a los digimon frente a el – O te hare lamentarlo
— Valla Belzi, ¿Cuándo creciste tanto? – dijo BlackAgumon con burla
— ¿Cómo es que…? – el digimon palideció al escuchar eso
— No debes sorprenderte, después de todo, te vimos crecer y luego nos traicionaste – dijo BlackGabumon
— Lástima que te uniste al lado equivocado – BlackGuilmon apretó la estatuilla con fuerza y el digi code apareció en la torre, la cual empezó a destruirse
Beelzemon cargo a Pandamon y a Monzaemon mientras Angewomon se llevó a Oziel y Serena. Una gran explosión ocurrió en la torre, que se escuchó en toda la ciudad. En eso, una especie de luz salió disparada al cielo y todos los juegos y atracciones se detuvieron de golpe. Beelzemon y Angewomon llegaron al suelo y bajaron a quienes protegían. En eso, ambos digimon empezaron a retorcerse del dolor para después convertirse en Impmon y Gatomon. En eso, Oziel y Serena recuperan su edad.
— La barrera que protegía la Ciudad, ha caído – dijo Monzaemon con mucha tristeza – y con eso, también su digi code
— Pero, ¿Por qué lo harían? – dijo Serena poniéndose en guardia
— Porque es la voluntad de los Señores Demoniacos – BlackGuilmon hablo saliendo de entre los escombros – para eso fuimos revividos
En ese momento, BlackGuilmon digievoluciona, revelándose como Black Gallatmon, el cual muestra una mirada muy diferente a la que tenía antes. Detrás de él, aparecen BlackAgumon y BlackGabumon, los cuales digievoluciona a BlackWarGreymon y BlackMetalGarurumon respectivamente.
Data book Digimon
BlackWarGreymon / BlackMetalGarurumon
Nivel: Definitivo
Tipo: Virus
Descripción: Estos digimon pertenecen a la clase de Digimon corrompidos. Posen armaduras muy resistentes para el campo de batalla. Cuando luchan en equipo, son una combinación devastadora. La técnica especial de BlackWarGreymon es la "Fuerza Gea" que concentra la energía negativa a su alrededor. La técnica especial de BlackMetalGarurumon es el "Aliento Gélido de las Sombras" con el cual es capaz de congelar a cualquier oponente en un instante
— ¿Pero porque? – Oziel estaba sorprendido mientras empezaba a enojarse - ¡Se supone que te derrote para salvarte de los Señores Demoniacos!
— Ellos no se arriesgarían a perder a su elemento más fuerte – dijo BlackGallatmon con arrogancia – aunque debo felicitarte, pues lograste derrotar a Beelzemon. Pero ahora que conozco tus técnicas, no eres rival para mí, y mucho menos para mi compañero
— No me digas que… - Gatomon miro a los otros digimon oscuros con miedo
— ¡Así es! – BlackWarGreymon y BlackMetalGarurumon dieron un gran salto hacia el cielo y se combinaron para revelar a un nuevo digimon - ¡Hemos regresado por la voluntad de los Señores Demoniacos!
Data book Digimon
Omegamon Zwart
Nivel: Definitivo
Tipo: Vacuna
Descripción: Este caballero santo fue corrompido por datos de varios virus que le proporcionaron esta apariencia oscura. Ganando un gran poder a riesgo de perder su título como Caballero de la Realeza, se empeña a garantizar su propia victoria y difundir su propia idea de la justicia. Su técnica especial es el "Cañón Supremo" que dispara una gran ráfaga de energía con un gran poder destructivo.
— ¿Cómo es que pueden ser manipulados por Barbamon? – dijo Impmon con enojo – ustedes son más fuertes que el
— Ahora tenemos la energía del amo Lucemon para mantenernos de su lado – dijo Omegamon Zwart mientras hacia una reverencia – ahora nos encargaremos de la fase final de su regreso. Recolectar el digi code que hace falta
— ¡No lo permitiré! – Oziel saco su acceso bestia para transformarse, pero Black Gallatmon lo detuvo al sostener su mano
— Has progresado en muy poco tiempo chico, pero te falta más confianza y control – dijo el caballero a Oziel – además, tú tienes otra misión
— Aun así, no pueden robar la energía del digimundo – dijo Serena lista para digievolucionar
— Primero alcancen un nuevo nivel y luego podrán desafiarnos, porque en estos momentos, ya no son rivales para nosotros – Omegamon Zwart empezó a volar para salir del lugar - ¡Espero que en nuestro próximo encuentro, tengamos un combate digno de la realeza!
— ¡Hasta que nos volvamos a ver! – Black Gallatmon dio un gran salto y empezó a desaparecer en el horizonte
— … esto no puede ser – Oziel cayo de rodillas al suelo frustrado de nuevo por su falta de confianza mientras Serena lo abrazaba para consolarlo
Por otro lado, en el lado de Hanzo y Hope, los Devidramon habían regresado a ser Demi Devimon y se asustaron por verse en una pelea muy peligrosa, mientras Antylamon mantenía su digievolución y Soulmon volvió a ser un Bakemon.
— Algo ocurrió con la defensa de la Ciudad – dijo Antylamon – y debió ser causada por esa explosión…
— ¡No es justo! – el grito de Lady Devimon se escuchó en el cielo donde también estaba Astamon - ¡¿Por qué siempre se arruinan nuestros planes?!
— Tenemos que irnos – Astamon tuvo un escalofrió mientras miraba a todas partes – siento el poder de los Caballeros de la Realeza y son muy fuertes
— ¡No es justo, se lo diré a papi! – Lady Devimon abrió un portal y se metió dentro de él, seguida por Astamon
— ¡Espérenos! – los Demi Devimon volaban hacia el portal con mucha prisa
Hanzo y Hope regresaron a su edad original y decidieron buscar a sus compañeros. Mientras tanto, Marian, Javier y Aiko también recuperaba sus edades, mientras que Arukenimon y Mummymon estaban agotados.
— Cumplieron con su misión – dijo Arukenimon con enojo – debemos irnos, el amo se enojara con nosotros
— ¡Espérame Arukenimon! – el digimon momia empezó a correr en dirección a donde se iba su compañera
— ¡Volví a la normalidad! – dijo Marian muy animada mirando su cuerpo joven
— Es bueno ser la de antes – dijo Aiko con tranquilidad para después ser abrazada por Javier
— ¡Ya extrañaba a mi linda y sexy Perlita! – dijo el chico mientras la abrazaba con cariño
— Yo también extrañaba ver tu apuesto rostro – la chica devolvió el abrazo con cariño
— ¡Oigan, aún estoy aquí! – dijo Marian con celos
Después de unas horas, la Ciudad de los Juguetes volvía a la normalidad, pero el poder de la barrera ya había desaparecido. Todo el grupo se reunió para hablar de lo sucedido, revelando muchas cosas que temían desde hace tiempo.
— Ahora confirmamos que Omegamon también fue corrompido y ahora parece que son más leales a los Señores Demoniacos que antes – Gatomon se mostraba muy triste por esa conclusión
— Debemos encontrar la forma de liberarlos del control de los Señores Demoniacos – dijo Impmon al lado de su amiga
— Al menos conseguimos la información que necesitábamos – dijo Hanzo con el mapa en sus manos – el siguiente lugar que debemos buscar es "La Isla Viviente"
— Se supone que es una isla que se mueve por si sola y que recorre un gran tramo que es imposible cruzar por tierra – dijo Lopmon mirando el mapa – si vamos a pie, la Familia de la Sangre nos podría detectar
— Ese es nuestro siguiente objetivo – dijo Oziel con seriedad – para rescatar a Gallatmon y Omegamon, debemos obtener el acceso Mega
— Pero el digimundo se verá afectado por nuestra misión – dijo Javier – dijiste que ellos ahora recolectan el digi code
— Lo que significa que el regreso de Lucemon está cada vez más cerca – dijo Keramon con preocupación – eso no será nada divertido
— Será mejor dejar de preocuparnos y seguir adelante – Aiko se acercó a Sakuyamon que estaba detrás de ella – gracias de nuevo por…
Sakuyamon jadeaba con cansancio mientras se tocaba el estómago. En eso, cayó de rodillas y empezó a brillar para después convertirse en un pequeño Viximon.
— ¡Eres tú! – Aiko la levanto rápidamente para después abrazarla con cariño y mucha fuerza - ¡Al fin puedo abrazarte!
— Señorita… me esta… aplastando-vi – la pequeña digimon no podía hablar bien por lo fuerte del abrazo
— Perdona – dijo la chica soltando el abrazo para cargar con tranquilidad a la digimon – muchas gracias por ayudarme antes
— Ya te recordé – dijo Gatomon con alegría – eras una de las discípulas de mi madre, junto a… Nefertimon, que era la guardiana del castillo
— Así es-vi, Nefertimon era mi amiga y cuando su madre fue encarcelada por Cherubimon que había sido influenciado por la oscuridad-vi, no me quedo de otra que ocultarme para esperar el momento de actuar-vi – empezó a contar Viximon – cuando su madre regreso y me conto lo que le sucedió a mi amiga, me puse muy triste y me entrego su Digi Egg, con el cual se transformaba y yo lo guarde-vi, hasta que supe que usted estaba luchando y decidí ir a entregárselo, pues lo necesitara más que yo-vi
— Te ves muy cansada y herida – dijo Javier al lado de su novia
— Todo este tiempo eh luchado por el digimundo, pero agote toda mi fuerza física y ahora ya no puedo digievolucionar mucho tiempo-vi – dijo la pequeña digimon con tristeza – aproveche el poder de la Ciudad de los Juguetes, pero ya alcance mi propio limite. Creo que debo irme-vi…
— No tienes que irte – Aiko la abrazo con cariño – sé que podemos ayudarte si te quedas. Además, ya nos ayudaste más de una vez y hay que devolverte el favor
— Estoy de acuerdo con Aiko – dijo Gatomon con una sonrisa – me sentiría muy feliz si nos acompañas
— Gracias-vi, entonces me les uniré – Viximon agito la cola para después empezar a frotar su carita contra las mejillas de Aiko – gracias por aceptarme-vi
— Bueno, una nueva compañera alegrara más al grupo – dijo Serena acariciando a Viximon con ternura – espero que podamos llevarnos bien
— Ahora, ¿Cuál es el plan Oziel? – dijo Hanzo guardando el mapa
— Será mejor descansar aquí una noche y mañana a primera hora seguiremos nuestro camino – Oziel estiro los brazos con cansancio – busquemos un lugar para comer algo y luego dormir
— Yo no quiero comer más churros – dijo Javier con cansancio – olvidaba lo mucho que comía de pequeño
— Pero bien que disfrutaste el apapacho de tu "gran" hermana – Hanzo no pudo evitar soltar una risa de burla
— Bueno, tenía que aprovechar el momento – dijo Marian con enojo – cuando crezca, volveré a hacerlo
— Eso si te lo permito – dijo Aiko mirándola con chispas en los ojos
— No de nuevo – dijo Javier un poco fastidiado – solo espero dormir bien esta noche
— No mientas que lo disfrutaste – Hanzo revelo una foto en su celular donde Aiko y Marian estaba acurrucadas contra Javier en una posición muy atrevida, similar a la de la mañana – creo que la guardare para la posteridad…
— Yo no lo creo – dijo Hope señalándole a donde estaban las chicas con una risita
Aiko y Marian desprendían un aura de rabia y enojo por la foto que saco Hanzo de ellas, cosa que alarmo al chico.
— ¡Oh vamos! – Hanzo empezó a retroceder con miedo – saben que lo quieren…
Un par de golpes después…
— … valió… la pena… - Hanzo estaba en el suelo con varios golpes por parte de Marian y Aiko, mientras Lopmon lo miraba con preocupación
Esa noche, Monzaemon les ofreció un techo donde podrían comer y descansar para su viaje. A pesar de que habían tenido un momento un poco difícil, todos pudieron disfrutar de los buenos viejos tiempos cuando eran niños. Pero mientras todos dormían y descansaban, en la frontera de la ciudad, Reapermon el punto más alto de la muralla de la ciudad, observaba la habitación donde dormían los elegidos, en especial Oziel.
— Los enemigos han aumentado y su poder es muy superior al de cualquiera – dijo Reapermon de brazos cruzados – ya es hora de que vuelvas a ser el poderoso líder que fuiste una vez Magnamon, porque…
Tú eres el que debe matarme…
Continuara…
En el próximo capítulo:
Mi nombre es Reapermon. Soy un digimon que fue creado con el fin de luchar hasta la muerte. Y mi objetivo es encontrar al rival que luchara para matarme y ese es Magnamon. Por lo que eh decidido ayudarle a recuperar la confianza que ha perdido. Aprovecharemos el camino hacia el Reino de los Chessmon para una rápida sesión de entrenamiento mientras la Familia de la Sangre continua atacándonos. No se pierdan el siguiente capítulo: "El rival que tomara mi vida: La determinación de Reapermon" Guerreros legendarios, unidos. Ya es hora de que obtenga una buena recompensa. No querrán perdérselo
Data Book Perfiles
Lady Magnamon
Estatus: Doncella guerrera de los Caballeros Legendarios / Miembro de los Digimon de clase Bestia Mítica / Compañera de Magnamon / Guardiana de ¿?
Nivel: ¿?
Insignia: Amor
Anti – Insignia: Odio
Lema: La Doncella del Amor en Llamas
Elementos a su control: Fuego y Viento / Tierra en menor escala
Historia de su pasado:
Lady Magnamon era una digimon que fue encontrada por Magnamon, la cual estaba muy herida y no podía recordar mucho de su pasado. Lo único que logro rescatar la pequeña digimon fue una insignia de una Familia del Digimundo ya extinta llamada "La Familia de las Bestias Místicas". Empezó a viajar con Magnamon donde se convirtieron en buenos amigos. Durante el viaje, la digimon despertó habilidades de batalla muy fuertes y el caballero solicito a las Bestias Sagradas que le brindaran un poco de poder para que se convirtiera en su compañera.
Poco a poco, fueron integrándose más compañeros al equipo de los Caballeros Legendarios. Lady Magnamon por primera vez se sintió como en una familia. Durante sus viajes, descubre un poco sobre su pasado como antiguo miembro de la Orden de las Bestias Místicas. Pero sin resaltar nada importante, decidió olvidar su pasado.
Durante una peligrosa batalla, donde enfrentaron a un poderoso digimon oscuro, todo parecía perdido. Magnamon estaba a punto de ser asesinado, cuando Lady Magnamon se interpone en su camino y lo protege, exponiendo su vida, mientras con su último aliento le declara su amor y su tristeza por no poder corresponderlo antes.
Y entonces, despertó. Al abrir los ojos, se encontraba debajo de los escombros de lo que fue el campo de batalla. Fue ahí cuando una lluvia de recuerdos abrumo su mente y recordó algo terriblemente importante: ella era inmortal, pues era la guardiana del Espíritu Fénix de las Bestias Místicas. Con dolor descubrió que habían pasado años desde que fue asesinada por su sacrificio. Las Bestias Sagradas le contaron todo lo acontecido, en especial sobre lo que tuvieron que hacer con Magnamon para evitar que sufrirá. Desesperada, la doncella rogo a las Bestias Sagradas que le quitaran su inmortalidad, pues no soportaba la soledad y el dolor de perder a su amado. Antes de morir, entrego sus poderes y cuando toco los brazaletes de sus compañeros, les prometió que se disculparía con ellos en la otra vida y que arreglaría sus errores del pasado. Su primera meta, su amado Magnamon.
