Disclaimer. Kingdom Hearts no me pertenece, yo no creo que hubiese sido capaz de crear semejante trama como el maestro Nomura, al igual que tampoco me pertenecen el resto de personajes que aparecen aquí.

-Personaje hablando-

-Personaje pensando-

-Personaje hablando en otro idioma-

"Informe Ansem o recuerdo"


-Cuéntame que ha pasado- pidió León, apoyado en la pared de la base en Ciudad de Paso. Tras llegar fueron a ver a León y los demás, encontrándolos en la vieja casa del distrito tres.

El relato fue largo y duro, algunas partes más que otras, estuvieron varias horas hablando, turnándose para contar todo cuanto había sucedido, cubriendo desde que estuvieron por última vez en Ciudad de Paso hasta el momento en que cruzaron las puertas del distrito uno de camino al distrito tres.

-Así que la oscuridad está saliendo por esa cerradura...- León tenía un rostro serio acorde a la situación.

-No me extraña que haya sincorazón por todas partes. La única forma de detenerlos es...-

-Sellar la cerradura, ¿cierto?- Sora interrumpió a Aerith, esta asintió.

-Puede. Pero nadie sabe qué pasará cuando esté sellada-

-Bueno, tenemos que hacer algo- dijo Noctis

-Tengo un amigo ahí- Sora miro a León serio.

-Es cierto. También tenéis que salvar a Riku. Su llave espada habrá surgido de los corazones de las princesas... como la cerradura que visteis- León fijo su mirada en Kairi -Pero sin el corazón de Kairi estaba incompleta. Una vez destruida esa llave espada... los corazones de las princesas deben haber sido liberados. No te preocupes, Sora. Si alguien puede salvar a tu amigo, ese eres tú-

-¿Y que pasara con ella? Aun después de todo lo que paso en Bastión Hueco aún no ha despertado-

Shido hablaba de la chica rubia. León les dijo al verla que la dejaran en la cama, pero aunque todos habían intentado despertarla nadie había podido.

-Es posible que haya perdido el corazón… habrá que hablar con Merlín para estar seguros-

-Por ahora tenemos que volver a Bastión Hueco. Hay que sellar la cerradura cuanto antes- Sora se levantó con prisa.

-Los sincorazón se están fortaleciendo en todas partes, es posible que también haya muchos más en las rutas gumi- Yuffie le previno.

-¿Y qué podemos hacer?- Harry miro a Yuffie frustrado, si no podían usar la nave gumi para volver a Bastión Hueco significaría que estaban aquí atrapados.

-Por ahora deberíamos limpiar la ciudad, hay nuevos y poderosos tipos de sincorazón por todas partes, se multiplican mientras hablamos-

León tenía razón, por supuesto, la gran mayoría de sincorazón que estaban aquí llegaron desde el Bastión Hueco persiguiéndolos, no es como si no fuera su culpa.

-Y hay algo más, algo que ocurrió cuando me convertí en sincorazón- todos en la habitación miraron a Sora, aunque ese recuerdo no les gustara especialmente todos eran conscientes de que había ocurrido –Ansem envió a dos sincorazón tras nosotros, los llamo Kurt Siza y Espectro-

-Si tienen nombres propios no pueden ser moco de pavo- observo Harry.

-¿Los dos que salieron de la cerradura?- Sora asintió a Noctis.

-Los recuerdo, uno nos atacó mientras huíamos- dijo Shido haciendo memoria.

-Fue el de la túnica. Era inmune a la magia y a los ataques físicos-

-¿Qué? ¿Estás seguro Donald?- Sora miro a Donald, él no tenía recuerdos muy claros de lo que ocurrió después de convertirse en un sincorazón, por lo que aquí estaba contando con la palabra de los chicos.

-Ajia, no le afectaban nuestros ataques-

Sora maldijo escuchando a ambos. Eso lo dificultaría todo.

-Entonces el que arrojo la enorme espada debe ser Kurt Siza- Noctis se estremeció recordando a ese monstruo, para ser capaz de manejar un sable de ese tamaño como si nada…

-Eso ahora no importa, por ahora es momento de separarse y limpiar la ciudad antes de que haya demasiados sincorazón. Yuffie y yo nos encargaremos del distrito dos- León se levantó, mirando a la ninja.

-Dalo por hecho-

-Entonces yo me ocupare del tres- dijo Noctis.

-Yo iré al hotel y al salón de artilugios- Harry se sobo el cuello.

-Yo me encargo del callejón- intervino Sora.

-Entonces Shido, ¿me acompañarías a llevar a la joven a casa de Merlín?-

Shido asintió sin problemas a Aerith.

-Después reuníos con Cid en el distrito uno- les dijo Yuffie –Quería hablar con vosotros-

León cruzo la puerta seguido de los demás.

-Quedamos en el distrito uno- dijo Sora.

Después se dio la vuelta y se dirigió al distrito dos junto a Harry, León y Yuffie. Lo cruzo ignorando la gran cantidad de sincorazón que había e ingreso al callejón. Lo primero que vio al entrar fue a un inmenso lagarto similar al que encontraron en la Selva Profunda.

Pero este se diferenciaba en varios aspectos, siendo la principal diferencia con este el color, todo su cuerpo estaba surcado por distintos tonos de azul, manteniendo de su familiar únicamente los grandes ojos amarillos.

Aparte del acechador de colores oscuros había varias sombras, soldados, y campanas de los tres colores.

-Y todos para mí- celebro el castaño.

Por anteriores experiencias sabía que la forma más fácil de lidiar con esto era liquidar primero a las sombras y soldados, dejando para el final a las campanas.

El acechador oscuro obviamente era más fuerte que su contraparte, siendo obvio para él que sería el enemigo más duro de estos.

-¡Electro!- el conjuro era ya un método de acabar con las pestes usado por el grupo, amplia área de efecto y varios objetivos.

Paso a toda velocidad al lado del acechador y ataco con la recién invocada llave espada a los soldados. Esto eran mucho más fuertes de los que había en esta misma ciudad hace unos pocos días, pero el ya no era el de hace unos pocos días. Las batallas que había tenido, en especial con Maléfica y con Ansem, le habían fortalecido, impulsándolo a superar sus límites, como tal aunque estos fueran más fuertes al igual que antes no eran rivales para él.

Los soldados desaparecían con un par de ataques, todos ellos demasiado débiles para oponerse a él. Por desgracia cada vez que liquidaba a un sincorazón otro venía a tomar su lugar, y el acechador estaba molestando con sus láseres, habría que cambiar la estrategia, para su suerte había algo que quería comprobar desde hace mucho tiempo, desde que lo uso contra maléfica en Hollow Bastion.

-¡Ragnarok!- durante la batalla con Ansem fue incapaz de usarlo, y la verdad es que le habría venido muy bien. Se alzó contra el acechador oscuro desatando toda una andanada de golpes de enorme poder, pero no fue suficiente para eliminarlo, no es que lo esperase de todas formas. La esfera que contenía los láseres crecía en tamaño, poder, y numero de estos, y cuando ya llego a su límite la libero en una explosión de poder, los láseres evitaron al acechador y eliminaron a los demás sincorazón.

Sora cayó al suelo sonriendo al ver que ya solo quedaba el acechador. Este se levantó en dos piernas y lanzo láseres, Sora estaba ya acostumbrado a esto, por lo que no tuvo realmente muchos problemas en esquivarlos, o bloquearlos.

Inclinando su cuerpo a un lado Sora espero a que el láser pasara a su lado para entrar en acción. Salto y girando lanzo varios ataques al acechador, este los recibió de lleno pero no pareció muy afectado, solo centrado en continuar su ataque sin hacer caso a su condición, estaba ya severamente debilitado y no duraría mucho más.

El acechador se volvió invisible, desapareciendo del callejón.

-¡Ehhhh! ¡Eso es trampa!- Sora miro a su alrededor mosqueado, pero nada podía hacer pues el acechador estaba en el callejón, invisible, esperando la oportunidad para atacarlo. No había ninguna pista que le dijera donde estaba, y Sora salto al agua del canal, así al menos si se acercaba a él lo notaria gracias a las salpicaduras.

-Tch- el castaño miraba a su alrededor, mientras que si sabía que estaba aquí, notaba su mirada, era imposible para él decir dónde y atacar en todas direcciones no funcionaria, simplemente debía observar bien y localizarlo.

-O esperar a que me ataque por detrás- dijo con cierto humor, al principio le parecía que no estaba en ningún lugar del callejón, pero el acechador claramente era muy ruidoso cuando atacaba a sus presas.

Rodar y esquivar láseres era fácil, aunque algunos le dieron solo tuvo que romper una poción y ya estaba listo para acabar con el acechador.

-¡Ars Arcanum!- la combinación le dio final al acechador.

Probablemente no debería abusar tanto de esas habilidades, pero pelear sin usarlas, dependiendo únicamente de su fuerza normal para lidiar con los sincorazón sería muy largo.

-No parece que haya ningún otro, al menos por el momento- Sora observo el callejón, al principio plagado de sincorazón y ahora vacío –Debería volver-

Pero se dio cuenta de que había un lugar donde no había mirado y era posible que hubiese sincorazón, la cueva del canal. Decidiendo rápidamente Sora se metió y busco con la llave espada en mano, pero lo que encontró fue otra cosa, a otra persona.

-¿Kairi?- la pelirroja le miro -¿Qué haces aquí sola? Deberíamos volver con los demás-

Pero esta solo le sonrió, fijando su mirada en el final del canal oculto, en un mural de un sol.

-Una luz al final del túnel…-

-¡Ah, lo que contaba tu abuela!-

Kairi le miro sorprendida, pero luego sonrió –Claro… ¡Estábamos juntos!-

-¿Sabes lo más gracioso? Te he buscado por todas partes y estabas conmigo todo el tiempo. Por fin te encuentro, Kairi. Ahora, vamos a recuperar a Riku-

-¿Crees que todo volverá a ser como antes entre nosotros? Riku ha perdido el…-

-Yo me convertí en sincorazón y tú me salvaste, ¿recuerdas? Estaba perdido en la oscuridad. No podía encontrar mi camino. Empecé a olvidar cosas… a mis amigos… quién era yo. La oscuridad casi me engullo. Pero oí una voz… tu voz. Tú me liberaste- Sora hablaba sin parar, durante un tiempo después de Bastión Hueco solo quería olvidar todo lo que ocurrió después de que se convirtiera en sincorazón, pero no había podido. Ahora al poder hablar de ello sentía un peso menos sobre los hombros.

-No quería olvidarme de ti, Sora. No podía- Kairi negó con la cabeza, el simple pensamiento la asustada.

-Eso es…Nuestros corazones están conectados. Su luz penetro en la oscuridad. Vi esa luz, y creo que eso me salvo. Aun dentro de la más profunda oscuridad brilla una luz. No es solo un cuento de hadas-

Kairi le miro sonriente.

-Bueno, vámonos- Kairi se adelantó, pero la voz de Sora la detuvo.

-Tú no puedes ir- la expresión de Sora era seria, tanto que habria sorprendido a los demás de haberla visto.

-¿Por qué no?- Kairi le miro seria, se imaginaba que iba a decir, pero quería escucharlo.

-Es demasiado peligroso-

-Venga, Sora, hemos llegado juntos hasta aquí. No puedes irte solo-

-Kairi, no iré solo. E incluso aunque nos separemos, ya no estaremos solos. ¿Verdad?- Kairi sonrió, eso era cierto, por muy separados que estuvieran ya no estarían solos.

-¿No puedo ayudarte?-

-Más bien me estorbarías- Sora hablo con humor esperando que Kairi riera. Lo consiguió, por poco, pero lo consiguió.

-Muy bien. Tú ganas- Kairi cogió su mano, y con cuidado deposito algo. Era un amuleto formado por cinco conchas con una corona en el centro –Es mi amuleto. Trámelo de vuelta, ¿eh?-

La mano de Sora lo aferro con fuerza.

-No te preocupes. Lo hare-

-¿Lo prometes?-

-Lo prometo- Sora asintió, era una promesa que pensaba cumplir.

-No lo olvides. No importa donde estés, siempre estoy contigo- la suave voz de Kairi hizo que Sora la mirara enternecido.

-Nunca- Sora le sonrió y dio media vuelta, tenía que hablar con Cid para que preparara la nave para el viaje de vuelta a Hollow Bastion.

Atravesó el callejón eliminando a un par de defensores, nada muy peligroso a estas alturas.

Así estuvo pronto de vuelta en el distrito uno, el viaje fue rápido gracias a que tomo un atajo del callejón al distrito, y pronto estaba hablando con Cid.

-Tenemos que volver a Bastión Hueco- no hubo ningún saludo.

-Yo lo pensaría dos veces, chico. Los sincorazón se multiplican minuto a minuto. Acabarían con la nave-

-¿Entonces qué podemos hacer?-


-Quedamos en el distrito uno- dijo Sora.

-Hecho- respondió Noctis.

Sora, Harry, León, y Yuffie salieron corriendo hacia el distrito dos, mientras el, Shido y Aerith se quedaron en el distrito tres.

-Vosotros id a ver a Merlín, yo me encargo de los sincorazón de aquí-

Noctis salto sobre el borde y cayó al centro del distrito tres, los sincorazón aparecieron siendo un defensor y cuatro bolas oscuras.

-Serán pesados- dijo con humor.

Saltar y auralis contra las bolas oscuras lo hizo fácil, aunque sería más simple si murieran de uno o dos golpes, pero no era especialmente difícil.

El defensor fue incluso más fácil, solo arrojar una lanza sobre el a gran altura y proyectarse para caer sobre él. El daño era inmenso y gracias a las armas y la proyección fue más fácil pelear.

Después aparecieron mas sincorazón, esta vez dos defensores y tres bolas oscuras. La forma de proceder fue similar, eliminar primero a las bolas oscuras y después eliminar a los defensores. Para la tercera ronda con tres defensores empleo una granada mágica. Eso le quito a dos de encima, el tercero cayo gracias al mandoble.

-¡Impresionante!- Noctis se giró para ver quién aplaudía, encontrándose con un hombre de unos treinta, tal vez cuarenta años.

Tenía cabello rojo violáceo, ojos ámbar y usaba un extraño traje elegante.

-¿Perdone?- Noctis le miro confuso, algo le extrañaba del hombre, tal vez el que estuviese en ese lugar completamente solo, o que no lo hubiera visto llegar.

-¡Es impresionante lo fácil que has acabado con esas bestias muchacho! Hacía tiempo que no veía a nadie pelear así- el hombre le felicito alegre, sonaba impresionado.

-Ja, no habrá visto a muchos con estos poderes- se jacto Noctis orgulloso de sus habilidades, su nivel ahora era completamente diferente al que tenía en Beacon.

-Al rey de Lucis- replico el hombre, con esto Noctis sintió que su piel se erizaba por completo.

-¿Huuu? ¿Qué… que acaba de decir?-

-Vi al rey usar esos poderes chico- aunque lo había repetido seguía siendo tan extraño como la primera vez que lo dijo.

-¿Quién es usted?-

Noctis examino bien al hombre, estaba seguro de no haberlo visto nunca en su vida, pero si había visto pelear a su padre debería ser algún miembro de los kingsglaive, o algún miembro retirado, sin embargo no le sonaba de nada.

-Permíteme presentarme. Soy Ardyn Izunia, canciller de Niflheim- el recién presentado Ardyn se quitó el sombrero e hizo una reverencia.

-Ah, hola- no sabía muy bien que esperar. Teóricamente su padre había estado en guerra con Niflheim hace más de veinte años. En la práctica ahora no existía ninguno de los dos mundos, por lo que no importaba demasiado en este momento.

-Tu reacción dista mucho de lo que esperaba, príncipe. Tu padre y yo éramos enemigos- Ardyn se mostró sorprendido por su reacción, como si esperase que lo atacara en cualquier momento.

-Y vuestros mundos ya no existen- le recordó Noctis, la parte en que Eos no existía no era segura, pero tampoco veía razón para que alguien de ese mundo estuviera aquí sino -no le veo importancia a eso-

-¡Jajajajajaja, muy cierto, muy cierto!- la desenfadada risa de Ardyn resonó, e incluso Noctis se relajó un poco.

-Asumo pues que Eos también ha sido destruida-

-Eso me temo- No le sorprendía demasiado.

-Bueno, de todos modos debería tener más cuidado, la ciudad es peligrosa en estos días- más con la cerradura de Bastión Hueco expulsando sincorazón continuamente.

-No más peligroso que Eos y su noche eterna- replico Ardyn.

-¿Noche eterna?- Noctis le miro confuso.

-Sí, una noche que ha durado veinte años. Todos ellos llenos de cadentes, criaturas similares a estas, de las cuales pareces saber mucho chico, ¿puedo preguntar qué son?- Noctis había leído algo de los cadentes, unos demonios que surgían al caer la noche en Eos, no había visto ninguno en Remanente.

Noctis, dándose cuenta de que lo que había dicho podía ser malinterpretado decidió corregir su error.

-Me refería a que últimamente aparecen más de estos seres-

-¡Entiendo!- respondió sonriente –Entonces buscare refugio príncipe. Ha sido agradable conocerte-

Noctis vio como Ardyn cruzaba la puerta del distrito tres hacia el distrito uno. Algo acerca de ese hombre no le había gustado, como si hubiese algo que debería saber. Ese instinto no era uno al que le hiciese mucho caso cuando estudiaba en Beacon, pero ahora era vital para él.

De todos modos, había algo más que tenía para pensar en este momento. Eos. Nunca había pensado demasiado en ese lugar, pues nunca había estado allí. Todo lo que sabía era lo que aparecía en los libros de historia, que estaban en guerra con Niflheim y que su padre transporto todo Lucis para proteger su reino. Nada más. No aparecía ninguna otra información de ese mundo en los registros, en los que su padre no le había prohibido mirar, en las historias, nada. Como si Lucis hubiera comenzado a existir después de llegar a Remanente.

Ninguna fuente mencionaba una "noche eterna". De todos modos, ¿cómo podía ser una noche eterna? Esto no debería ser posible, si la noche fuera eterna la rotación del planeta se habría detenido, de ser así…

Necesitaría investigar más esto. Quien sabe, cuando todo esto terminase.

-A ver cómo termina todo-

-Por ahora debería ir al distrito uno, quedamos en encontrarnos allí después de limpiar la ciudad- cruzar la puerta fue fácil y pronto estaba subiendo las escaleras.

-A no ser que tengas un modo de volveros invisibles- desde su posición le llego la voz de Cid, lo que dijo le llamo poderosamente la atención.

-¿Invisibles? ¿Eso es posible?- Noctis había llegado cruzando la puerta del distrito tres.


-Vosotros id a ver a Merlín, yo me encargo de los sincorazón de aquí- Shido y Aerith vieron la espalda de Noctis cuando este cayó sobre los sincorazón, y empezó a proyectarse por todas partes.

Shido subió a la chica para evitar que se cayera y salto al suelo, Aerith detrás de él.

-Vamos- la puerta de fuego era fácil de cruzar y pronto estaba ante el familiar espectáculo de los hipopótamos reposando en el camino al estudio.

Saltar sobre ellos era fácil, saltar sobre ellos cargado sin poder caerte al agua, mucho más difícil. Cuando llego a la otra orilla estaba harto de hipopótamos, estaba también Aerith, que si antes les tenía simpatía ahora no parecía demasiado simpática de ellos.

Entrar después fue fácil, en cuanto les vieron Merlín inmediatamente levito a la chica hasta la cama.

-Gracias- dijo Shido frotándose los hombros.

-No es que me queje pero, ¿por qué traéis una chica a mi estudio?- Merlín los miro con curiosidad, Shido imaginaba que era normal, no todos los días le llevaban a una muchacha desmayada.

-La encontramos en la base de Maléfica, y a pesar de nuestros mejores intentos, y de los de Maléfica Tom y los sincorazón, no despertó en ningún momento, venir a Ciudad de Paso no ha cambiado eso. No sabemos si ha perdido el corazón- Merlín escucho atentamente la explicación.

-No lo ha perdido, eso me resulta obvio- Merlín se acercó para examinarla de cerca.

-Entonces, ¿qué le ocurre?- preguntó Aerith.

-El problema parece estar con sus recuerdos- dijo Merlín.

-¿Qué les pasa?- Shido le miro curioso.

-No están- dijo simplemente.

-¡¿Cómo!?- Shido le miro incrédulo.

Aerith jadeo llevándose una mano a la boca horrorizada.

-Parece que intentaron extraerlos. Pero quien lo hizo no es muy bueno, cualquier mago sabe que no se pueden extraer recuerdos-

-¿De qué hablas? Solo me lio más…- Shido se rasco la cabeza incapaz de entender a lo que Merlín se refería.

-Imagina que los recuerdos son como eslabones de una cadena. Lo que le han hecho a esta pobre es intentar extraer los eslabones por la fuerza, eso ha causado que la cadena se rompa-

-Pero entonces, si no tiene los recuerdos…-

-Los tiene, los recuerdos tiene una mayor importancia de lo que la gente piensa, dando lugar a graves consecuencias si se pierden o se olvidan, yendo tan lejos como para colapsar el corazón de una persona. Por eso los recuerdos pueden estar ocultos u olvidados, pero nunca pueden desaparecer. El corazón puede reconocer cosas que la mente no- Merlín les explico lo más claro que pudo la importancia de los recuerdos, pero no era algo que Shido pudiera entender completamente ahora mismo –En su caso, aunque tiene los recuerdos estos están perdidos, por eso su corazón colapso. Solo hay que restaurarlos a su forma normal y la pobre despertara-

-¿Cuánto puedes tardar?-

Merlín pensó largo y tendido acerca de la pregunta de Shido.

-Diría que un par de semanas. Pero prefiero ser concienzudo, ya la han hecho demasiado daño, eso me tomara más tiempo, pero será más seguro para ella-

-De acuerdo- dijo Shido.

-¿Cómo se llama?- pregunto Aerith.

-¿Hu?- Merlín la miro por encima de sus gafas con curiosidad.

-La chica, como se llama-

-¿Por qué quieres saberlo?- le pregunto Merlín con auténtica curiosidad.

-Porque es demasiado triste, su mundo destruido y ella sola, no hay nadie que espere por ella en este momento, por eso al menos quiero saber su nombre, para que no esté sola-

-Aerith- Shido la miro sonriendo, no se conocía a gente tan amable todos los dias.

-Artemisia, su nombre es Artemisia Bell Ashcroft-

-¿Ashcroft?- Shido pregunto a Merlín para asegurarse de haber oído bien.

-Sí, Ashcroft-

Así era como se llamaban los realizadores de DEM, podía ser casualidad, por otra parte…

-¿Qué me puedes decir de su mundo?-

Merlín le miro curioso, pero contesto.

-Un mundo normal, bastante desarrollado, aunque hubo una especie de desastre en él hace varias décadas, creo que lo llaman el

-El desastre de Eurasia- termino Shido.

Merlín y Aerith le miraron incrédulos, pero él ya sabía lo que ocurría, esta chica, venia del mismo mundo que él.

-Somos del mismo mundo-

Merlín y Aerith le miraron incrédulos, ambos muy sorprendidos.

-¿En serio?- Aerith le pregunto emocionada, pero Shido tenía el rostro fruncido.

-Merlín, ¿Podrías mirar si trabaja para una organización llamada DEM? Y si, sé que es una violación a su privacidad y todo eso, pero esto es importante-

Merlín no sabía que ocurría, pero parecía ser muy importante así que decidió hacer exactamente eso. Tardo bastante en buscar en sus recuerdos, pero al terminar le dio una expresión complicada.

-Por lo que puedo ver, mas parece que la engañaron y usaron-

Shido respiro tranquilo –Eso implica que no es una enemiga- al ver las miradas confusas les explico –En mi mundo el DEM va detrás de unos seres mágicos llamados espíritus. Quieren matarlos a todos, eso los convierte en mis enemigos. Yo pertenezco a un grupo que quiere salvarlos, quería saber si ella era aliada o no, es un alivio saber que lo es-

-Por lo que puedo decir, quiso usar su poder por el bien del mundo, pero me temo que le salió mal, muy mal-

-Eso lo resuelve. Cuando volvamos tengo que presentársela a Kotori, pero primero tendré que decirle… bueno, cuando la vea tendré mucho que contarle- Shido no pudo evitar reír ante la perspectiva, su hermana pequeña se volvería loca, más aun si cuando volviera era en un momento en que se suponía que no sabía de Ratatosk –Sera una conversación muy larga-

Merlín y Aerith le miraron, pero Merlín no comento nada, se movió hacia el fuego de la chimenea.

-Preparare todo para empezar inmediatamente-

Era una forma informal de decirles que le dejaran trabajar.

O también de decir "largo".

-Te dejaremos trabajar pues- Shido y Aerith salieron.

Esta vez Shido pudo cruzar el lago a toda velocidad, simplemente planeando. Era curioso que ahora incluso supiese hacerlo. Gracias a Neverland.

Aerith tardo un poco en alcanzarlo, cuando lo hizo le pregunto por sus planes, pero Shido solo pensaba en regresar con los demás a Hollow Bastion y sellar la cerradura.

-Iré al distrito uno, ¿puedes volver tú sola?-

-Si. El distrito ya ha sido limpiado, no tendré problemas-

-Bien- Shido se despidió y marcho al distrito uno.

Cuando llego marcho al frente de la orfebrería, donde imaginaba que Cid estaría, pero a quien oyó al llegar fue a Noctis.

-A no ser que tengas un modo de volveros invisibles- por la voz parecía ser Cid quien lo había dicho.

-¿Invisibles? ¿Eso es posible?- Shido lo alcanzo subiendo las escaleras de enfrente de la casa de Geppetto.

-Diría que no- Shido intervino en la conversación cuando llego.

-Tienen razón chico, no es posible tal cosa-

Pero Sora no miraba a Cid, algo había cambiado en esos dos, sus miradas de determinación ardían más que nunca.


-Quedamos en el distrito uno- dijo Sora.

Shido, Noctis y Aerith se quedaron atrás, mientras Sora, León, Yuffie y él iban al distrito dos.

Personalmente pensaba que le había tocado la tarea más simple, pero dado que León y Yuffie eran dos no pensaba cambiarla.

Al igual que Sora el también ignoro los sincorazón del distrito dos e ingreso por la puerta de hotel, siendo saludado por tres defensores y seis magos.

-Divertido, donde estar las bolas oscuras cuando las necesitas-

Le había costado entender que era el cristal de su vara, pero finalmente lo había descubierto, se trataba de un mineral que amplificaba el poder del rayo, su elemento favorito. No sabía a qué podía deberse dado que siempre había odiado su cicatriz que tenía la misma forma, pero el elemento le gustaba. Curioso. Se hecho hacia atrás para esquivar el mordisco de un escudo, los sincorazón no tenían ninguna educación.

-¡Piro!- la esfera de fuego le estallo en plena cara, el defensor se detuvo y Harry corrió pasando por su lado, al llegar a su espalda lanzo varios hechizos seguidos de hielo y fuego. El defensor murió sin darse la vuelta.

Los hechiceros ya estaban lanzando sus conjuros, uno con los geiseres del suelo y el otro con esferas de fuego.

-¡Hielo!-

Con el fuego fuera de juego solo quedaban los geiseres, esos por suerte eran fáciles de esquivar mientras no te quedases quieto. Lo que le molestaba de estos sincorazón es que eran inmunes a la magia. Al principio del viaje habría perdido el corazón a enfrentarlos, ahora…

-Huaaaaa- la vara impacto de lleno en uno y antes de un segundo estaba girando la vara para otro ataque. La combinación no termino allí y el hechicero fue vencido sin muchos más problemas.

Los demás siguieron el mismo camino, y pronto el hotel estaba desierto, o al menos el pasillo.

-Ahora faltan…las habitaciones. Un lugar muy fácil donde esconderse y atacar entre las sombras ¡Que alegría!-

Acariciando la vara giro a perilla de la habitación donde se quedó hace ya tanto tiempo con Sora y los demás entro. Habría esperado cualquier cosa, desde sombras hasta más defensores pasando por wyverns, bolas oscuras, hechiceros, soldados… La lista era larga. Lo que no esperaba era a una chica de cabello negro sentada en la cama.

En cuanto supero la sorpresa pregunto -¿Estas bien?-

La chica de cabello castaño le miro divertida -¿Eso es lo primero que le dices a una chica en una habitación de hotel que está esperando por ti? Te falta mucho que aprender sobre mujeres, Harry- esta jugueteaba con la misma varita que él tenía en el bolsillo.

La vergüenza inicial por lo que había dicho la supero tan pronto dijo su nombre.

-¿Quién eres?-

-Ohhh, ¿no me reconoces? Eso me hiere profundamente- la joven se colocó una mano en el pecho actuando de forma dramática, pero Harry fue capaz de notar cierta tensión, como si hubiera un poco de verdad mezclado con su respuesta.

-Claramente no, sino no habría preguntado-

La chica rio divertida con su respuesta.

-Sí, tiene sentido. Ven siéntate- golpeo la cama a su lado.

-Prefiero quedarme de pie, gracias-

La chica solo se encogió de hombros divertida.

-Como quieras-

El tiempo pasaba con la habitación en silencio.

-¿No vas a decir algo?-

-Me pregunto…-

Harry tuvo un tic en el ojo, ¿quién demonios era?

-¿Nunca te lo has preguntado?-

-¿El qué?- replico.

-Hmmm, como era… Hmmmm. A, si, lo tengo "Simplemente manipulo mi envejecimiento con magia"-

Harry tenso el agarre sobre la vara, era lo mismo que Merlín le dijo hace tiempo.

-¿Qué tiene eso que ver con esto?-

La chica saco un paquete de su espalda y se lo tiro.

-Ese viejo debería haber dicho, "manipulo mi envejecimiento, pero mayormente viajo en el tiempo"- aun a pesar del insulto hablaba de Merlín con un infinito cariño. El paquete contenía su capa de invisibilidad y la escoba que Sirius le regalo encogida.

-Eso debería solucionar algunos problemas que tendréis ahora-

La chica se levantó estirándose.

-Mi parte está cumplida, la próxima vez que nos veamos ya sabrás quien soy, aunque como te podrás imaginar yo no tendré ni idea- paso a su lado y se detuvo en la puerta –No seas muy duro conmigo ¿sí?-

La castaña salió de la habitación dejándole cargando con la capa de su padre y la escoba de su padrino.

-¿"Algunos problemas que tendréis ahora"?- debería volver al distrito uno ¡ya!

En la vuelta se cruzó con León y Yuffie, pero no les hizo ni caso, más centrado en ir al distrito que en lo demás, antes de atravesar la puerta se puso la capa e ignorando el silencio impactado detrás de él cruzo la puerta.

-¿Ese era Harry?- le pregunto Yuffie a León.

-Eso creo- respondió este.

-Lo de la invisibilidad es nuevo- comento Yuffie aun impactada.


-A no ser que tengas un modo de volveros invisibles- Cid hablo incomodo rascándose la cabeza.

-¿Invisibles? ¿Eso es posible?- Noctis había llegado cruzando la puerta del distrito tres.

-Diría que no- Shido estaba subiendo las escaleras frente a la casa de Geppetto y Pinocho.

-Tienen razón chico, no es posible tal cosa-

Pero Sora no miraba a Cid, algo había cambiado en esos dos, sus miradas de determinación ardían más que nunca.

-¿Podrías fabricar un gumi de invisibilidad?- pregunto Harry.

-Si podría pero necesitaría algo que fue….. ¿Chico?-

Cid miraba a su alrededor incrédulo, y no era para menos, Harry les había hablado, pero no había ni rastro de él.

-¿"Algo que fuera invisible"?- todos oyeron la voz de Harry cargada de ironía, después unas risas.

Una distorsión en el aire, como si este se deslizara para revelar a Harry sujetando una extraña capa.

-Una capa de invisibilidad de mi mundo- como si la anterior demostración no hubiera sido suficiente Harry oculto el brazo debajo de ella, este desapareció de la vista de todos.

-Si lo hacemos, perderás esa capa, para siempre, ¿estás de acuerdo?- Cid le miro serio, esa capa parecía muy útil como para destrozarla de esa forma

-De todos modos, ¿de dónde la has sacado?- pregunto Donald.

-Es una reliquia familiar, el "donde" os lo contare luego, por ahora, haz lo que necesites- Harry le tendió la capa a Cid.

Cid solo sonrió como un lunático –Eso lo arregla todo, puedo fabricar un gumi, pero será como el gumi prisa y el gumi barrera, después de usarlo durante un largo periodo habrá que dejarlo enfriar-

-Pararemos en mundos y esperaremos a que se enfrié- respondió Sora.

-Entonces id por el coliseo, hay un nuevo torneo, os servirá para pulir habilidades- les dijo León llegando con Yuffie

-¿Qué podemos perder?- pregunto Noctis.

-Lo único es tiempo, y necesitaremos perderlo- respondió Shido.

-Eso lo resuelve- dijo Harry.

-Iremos al coliseo-

-¡Sí!- todos gritaron afirmativamente a la voz de Sora.

-Lo de la capa es todo un puntazo Harry- le dijo Yuffie –¿Seguro que quieres usarla así?-

-O la uso para esto o para robar comida y meterme en líos-

-Algo me dice que tus padres preferirían que te metieras en líos- respondió Noctis.

-Mi padre lo haría, mi madre ya… bueno, si supiera lo que estoy haciendo no tendría que preocuparme de los sincorazón. Ella misma me enterraría-

-Eso es…- Sora estaba sin palabras.

-Bueno León, ¿qué puedes contarnos de ese torneo?-

Este sonrió.


Oscuridad insondable, eterna y un infinito camino blanco hasta donde le alcanzaba la vista, eso era lo que Riku veía ante sí.

-Sora… Kairi… Lo siento… ¿Estoy en el otro mundo?...-

Su cuerpo se derrumbó, pues energía blanca emanaba de él.

-No. Aún no. No estoy listo. Tengo que ver a Sora y Kairi al menos una vez más…-

-Riku, ¿puedes oírme? Llegare muy pronto-

-¿Quién eres?-

-Tengo la otra llave espada. La que pertenece a este mundo-

-¿Eh?-

-He intentado llegar hasta ti, pero la oscuridad de tu corazón no me lo permite-

-¿Quién eres? ¿Qué me ha pasado?-

-Tu corazón gano la batalla a la oscuridad, pero ya era tarde para tu cuerpo. Por eso estas aquí. Un lugar de oscuridad en el que los corazones se arremolinan-

-¿Y qué hago ahora?-

-Pronto se abrirá la puerta a la oscuridad… mas no debemos cruzarla. Debe ser cerrada desde ambos lados. Y son necesarias dos llaves y dos corazones. Quizá ambos estemos aquí por la misma razón. Cosas del destino, tal vez-

-¿El destino? Se te ve muy puesto en todo esto, ¿no? Dime… ¿Sora y Kairi están bien?-

-¿Acaso no sientes tú mismo sus corazones? Sabes muy bien la respuesta. Mira en tu corazón-

-Gracias-


Y hasta aquí llega el capítulo de hoy. En este ya dejo un montón de hilos, por un lado Artemisia de Date a Live, por el otro Ardyn, antagonista de FFXV y por el otro la chica del hotel. Obviamente ninguno volverá a aparecer en este fic, dado que los que hayan jugado al KH saben adónde van ahora y lo que los espera después.

Volverán a aparecer en el RE: KH 2 salvo la chica, ella no lo hará hasta DDD.

Hasta aquí me despido hoy, el siguiente es la copa Hades.

Un saludo.