4-Choque con la realidad

La realidad es aquello que, cuando uno deja de creer en ello, no desaparece.

Philip Dick

Lance estaba en lo que parecía ser la enfermería del castillo. Él jamás había pisado aquel lugar y esto era ya que su modo de curación más rápida y efectiva eran las capsulas criogenicas, aunque cuando despertó en la mañana pensó que irían a desayunar al comedor, tanto Allura como Coran los mandaron a esta especie de enfermería para lo que según se trataba de una revisión general de su estado físico y mental. Lance al despertar se colocó la ropa que usaba comúnmente la cual como había dicho Rod estaba en buen estado en su habitación. Todos después de aquella revelación sobre su tiempo en las capsulas de hibernación decidieron quitarse aquellos trajes extraños para así volver a su vestimenta habitual, sin embargo, él no pudo hacerlo. Cuando había ido a consolarse en los brazos de Keith todavía mantenía aquel traje, tal vez los demás se sintieron mejor al ir a sus habitaciones y recuperar sus prendas pero por su parte él se había negado a ir a su habitación. En ese momento no estaba bien. No quería tener que ver aquel lugar donde guardaba tantos recuerdos de su estadía en el espacio como de los recuerdos que pertenecían a su vida en la Tierra. Él no quería admitir que llevaba diez mil años sin pisar ese lugar. Quizá estaba tratando de no derrumbarse por completo pero esto le fue imposible y lo único que pudo hacer fue refugiarse en los brazos de Keith. Después de aquel encuentro con su compañero y rival ambos tomaron caminos distintos acordando que no mencionarían nada de lo sucedido, algo que solían hacer cada vez que se derrumbaban y buscaban el consuelo del otro.

Regresó a la realidad cuando escuchó uno de los comentarios de Allura. Debía de concentrarse en otra cosa y no en la cantidad de años que han pasado desde su partida. Prestó atención a Allura que le aplicaba una aguja en el brazo a Pidge. Cada uno estaba en una camilla distinta, a su lado estaba Hunk, enfrente estaban tanto Pidge como Shiro y en la camilla de su otro lado se encontraba Keith de brazos cruzados.

-Jamás pensé que fueran a inyectarnos o algo así- dijo Hunk con nerviosismo mientras se tocaba el brazo.

-Las revisiones para verificar su estabilidad física y mental requieren de ello- dijo Allura sacando la aguja del brazo de Pidge.

-No creo que las agujas ayuden a nuestra estabilidad mental- dijo frunciendo el ceño con preocupación.

-Vamos, no creo que sea tan malo- Lance soltó con una sonrisa despreocupada.

-Eso es porque no te han metido una aguja de diez centímetros en el brazo- bufó Pidge acomodándose los lentes. Era hasta ese día que podía ver nuevamente a la chica con sus característicos lentes y eso le dejó una sensación de nostalgia.

-Pidge, no fueron diez centímetros- Allura tenía un tono serio aunque su sonrisa quitaba toda la seriedad de su rostro.

-Opino que le metas la aguja otra vez para comprobar- el tono de Lance junto a su mirada apuntada a Pidge eran burlones.

-¡Lance!- le reprendió la chica pretendiendo levantarse para golpear al chico.

-Tranquilícense ambos- dijo Shiro deteniendo a Pidge del brazo- En especial tú, Lance- le reprendió.

-Solo bromeaba- dijo levantando ambas manos en modo de rendición.

-Ya que insistes tanto con las agujas el siguiente seras tú- dijo Allura tomando otra aguja de la mesa de metal que tenía al lado.

Con disposición se acercó a Lance. Quizá él no era un fanático de sentir un metal frió debajo de su piel, aunque era alguien que lo soportaba, además que no huía de ellas. Sabía que la decisión de Allura era simplemente para fastidiarle un poco pero en vez de enojarle solo pudo causarle gracia. Si, todo comenzaba a volver a la normalidad.

-Estoy halagado de que seas tú la que me ponga esa aguja- dijo Lance con un tono seductor a la vez que guiñaba el ojo hacía la princesa.

-No, Lance- suspiró la princesa rodando los ojos.

-Si, Lance- respondió él con una sonrisa más amplia.

Había molestado un poco a Allura ¿cómo lo sabía? La aguja entro con más fuerza en su brazo. Tal vez hubiera soltado una maldición ante aquella sensación de dolor pero por su parte solo se mordió el labio inferior. Bien, había aprendido la lección. No debía de coquetear con Allura cuando esta trajera una aguja que iría directo a su brazo. Pensarlo hasta ahora no había sido nada inteligente de su parte, error aprendido.

-La próxima vez que sea Coran el que haga esto- dijo Lance con una mueca de dolor en el momento que la princesa retiraba la aguja.

-Pero dijiste que era un honor- dijo Allura inocentemente con una sonrisa burlona.

-Y no me retracto, es solo que fue un honor doloroso- dijo sosteniéndose el brazo manteniendo esa mueca.

Por su parte los demás solo respondieron con un par de risas. Al fin todos comenzaban a recuperar su habitual humor a excepción de Keith que se mantenía malhumorado, aunque esto era algo común en él. Allura se acercó a Keith dispuesta a aplicar la aguja.

-Por favor, haz que sea rápido- dijo Keith soltando un suspiró pesado. Se remangó la manga de su chaqueta manteniendo un ceño fruncido notorio.

Al parecer su expresión denotaba completo nerviosismo y claramente su respiración más pesada lo confirmaba. La sonrisa de Lance se ensanchó al darse cuenta de la debilidad de su rival. Era más que obvio que lo molestaría con ello por mucho tiempo. Demasiado tiempo debía admitir.

-Así será- le respondió la princesa con una sonrisa.

-Espera ¿Le tienes miedo a las agujas?- preguntó Lance dándose la vuelta hacía él con curiosidad.

-No, no les tengo miedo- le respondió con un tono irritado guiando su atención hacía él.

-Oh vamos, estas mintiendo. Te aterran las agujas- dijo con una sonrisa socarrona mientras le picaba el brazo a Keith con el dedo.

-¡No es verdad!

-No es verdad- dijo imitando la voz de Keith con un tono más chillón- Ay Allura, por favor, haz que sea rápido- continuo imitándolo con mayor dramatismo haciendo muecas a la vez que se llevaba la mano a la frente de un modo exagerado.

-Para empezar, yo no hablo así. Segundo ¡No le tengo miedo a las agujas!- exclamó enfadado encarando a Lance.

-Entonces ¿porqué parece que te estas orinando del susto?- ensanchó su sonrisa enseñándole una mirada burlona.

-No es así- dijo entre dientes.

-Le tienes miedo.

-No le tengo miedo.

-Le tienes miedo- repitió.

-¡Qué no!- replicó alzando la voz.

-¡Qué si!- Lance alzó la voz y frunció el ceño ya un tanto irritado de la negación por parte del chico.

-¡Dije que no!

-¡Y yo dije que si!

-¡Por el amor de...Ah!- una exclamación de dolor salió de los labios de Keith interrumpiendo por completo su discusión.

-¡Keith, te moviste!- le reprendió Allura llevándose una mano a la frente.

-¿Qué hiciste?- dijo con una mueca de dolor mientras se veía el brazo. Al parecer la aguja se había partido en dos quedándose clavada en la piel de chico.

-Ustedes dos no dejan de discutir y moverse. Por ello metí mal la aguja y con un movimiento brusco se quebró- le explicó llevándose las manos a las caderas.

-Dolió demasiado- dijo enfadado analizando la aguja.

-Lance. Keith. Dejen de discutir- les reprendió Shiro a ambos.

-De acuerdo, ya me detendré- dijo Lance con un suspiro.

-Vuelvo en un momento. Iré por unas pinzas para sacarte la aguja- dijo Allura alejándose del lugar hacía una mesa al fondo.

Bueno, debía de admitir que ahora se sentía bastante culpable. Quería irritar a Keith y lo consiguió pero también consiguió que una aguja enorme quedará atascada entre su piel y venas, algo que en serio se notaba demasiado doloroso. Había sido su culpa a pesar de que su intención no fuera herirlo en lo absoluto. Quizá quería herirlo psicologicamente un poco pero físicamente ya era demasiado. Shiro que estaba sentado en la camilla de enfrente trató de tranquilizar un poco a Keith con palabras de aliento, aunque Keith se mantenía con un rostro absoto mirando aquella aguja; al parecer si le temía a las agujas y tal vez lo haría más después de todo eso. Soltando un fuerte suspiro se tragó su orgullo por completo. Se puso de pie dirigiéndose a la camilla de Keith y se sentó sobre esta manteniendo una corta distancia de su rival.

-Amigo, solo estaba bromeando sobre lo de las agujas- dijo Lance en voz baja.

-No les tengo miedo- repitió Keith sin dirigirle la atención. Se veía enfadado.

-Está bien. Tienes razón. No les tienes miedo- admitió tratando de hacer sentir al chico.

Aunque Keith en vez de responder positivamente solo se mantenía en una actitud defensiva. Al parecer lo había hecho enfadar demasiado.

-Lo siento. No fue mi intención lastimarte- se disculpó por la aguja mientras apoyaba la mano sobre su hombro dándole un leve apretón amigable- De verdad que no esperaba que te pasara esto. Solo bromeaba sabes- le dedicó una sonrisa amigable- Ya no volveré a hacer bromas sobre lo de las agujas.

Y finalmente Keith elevó su mirada hacía él. Todo el rastro de enojo en su rostro se había desaparecido dejándolo solo una mirada más serena y al parecer sorprendida. Por una extraña razón esto causó que Lance se sintiera aliviado.

-Está bien, que no tenías esas intenciones, solo fue un accidente. Acepto tus disculpas. - su voz era bastante amable- Solo dejemos esto de lado ¿si?

Muchas veces Keith sorprendía a Lance de este modo. Comportándose del modo en que él jamás lo haría y mucho menos con él.

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-Quizá deberíamos hablar con los balmerianos- propuso Hunk.

-Desde nuestra última vista al Balmera los balmerianos no tenían tantos avances tecnológicos para estar al tanto de todo lo que sucede en el universo- dijo Coran llevándose una mano al mentón- Si lo que queremos es saber lo que ha sucedido en nuestra ausencia debemos buscar una especie que tenga los contactos y la tecnología.

En ese momento estaban en una discusión en la sala de mandos. Allura dijo que debían de enterarse sobre lo que sucedió después de su partida, aunque esto sería bastante complicado tomando en cuenta que algunas especies pudieron extinguirse o evolucionar de algún modo, por ello sus opciones se veían reducidas. Lance estaba sentado en su sillón analizando el holograma inmenso que se cernía sobre ellos enseñándoles un amplio mapa interestelar. Para él era extraño pensar que muchas de las personas que conocieron durante su travesía ya no existirían más y esto solo conseguía que su corazón se encogiera dándole una sensación de pura tristeza.

-Tal vez sería mejor que descansaran un poco más paladines y después saldríamos a investigar- propuso Allura.

Era cierto. Cuando les hicieron las pruebas Coran había detectado que sus cuerpos poseían una enfermedad común en los humanos llamada anemia. Para ser sincero aquello fue desconcertante para él. Cuando estaba en la Tierra y completamente despierto había sido una persona bastante sana, pero ahora solo demostraba la descompensación por el estado de hibernación. Aunque Allura les había hecho una fórmula para recuperar los nutrientes de la sangre haciendo que la anemia fuera eliminada. Allura mencionó que sería más fácil si solo entraban a la capsulas criogenicas, pero todos ellos estaba totalmente de acuerdo cuando dijeron que no querían estar en capsulas por un buen tiempo. Lance no se podía ver así mismo dentro de una capsula otra vez. Con solo pensarlo una sensación de claustrofobia lo invadía. Quizá ellos no habían sentido el peso de la hibernación por diez mil años pero el simple hecho de pensarlo causaba una sensación de pánico en él. Todavía era complicado aceptar todo esto, además que le tomaría un tiempo hacerlo, algo que obviamente no tenían ya que debían de buscar respuestas.

-No tenemos tiempo para descansar, tenemos que buscar respuestas- dijo Shiro hacía Allura.

-Podríamos hablar con los domys una vez más- propuso Pidge dejando a un lado su computadora- Puede que algo se les haya escapado.

-Rod dijo todo lo que sabía. Al parecer ellos igual están tan escasos de información como nosotros- dijo Allura.

-O es que en realidad no ha sucedido nada durante nuestra ausencia- propuso Lance encogiéndose de hombros.

-Lo dudo. Tarde o temprano algo debe de suceder en el universo, sea un cambio grande o no- Mencionó Coran todavía analizando el holograma.

-Solo estamos complicando las cosas. Si queremos tener información debemos contactar con los Galra- propuso Keith enarcando las cejas.

-Me duele admitirlo pero tiene razón- admitió Lance.

-El problema es que no estamos seguro si Vrakssuz sigue siendo el emperador- dijo Shiro.

-Entonces averiguemoslo.

Shiro tenía razón. No sabían si Vrakssuz seguía como el líder de los Galras. La ultima vez que había estado en contacto con los galra el equipo de Voltron y él habían dejado al mando a un chico galra llamado Vrakssuz. Este chico lo encontraron huérfano en uno de los planetas de colonización galra, por ello habían decidido cuidar de él hasta que tuviera un lugar estable donde quedarse, sin embargo, le habían tomado demasiado cariño al chico llegando a considerarlo un hermano menor para ellos. Con ese pensamiento una sonrisa enternecida se plantó en el rostro de Lance. Todavía podía recordar al chico que siempre le había recordado a sus primos menores. Es más, todavía recordaba cuando había apodado a Keith como Keef, algo que se había vuelto una broma común entre ellos para fastidiar al chico. Y todavía podía recordar cómo fue que lo nombraron el nuevo emperador de los Galra con tan solo catorce años. De solo pensarlo le era increíble todos aquellos sucesos que vivieron. Sucesos que dejaban un toque de nostalgia en la mente de Lance.

-¿Qué sucedería si ya no está? Y no hablo de estar al mando. Me refiero a que ya no esté en lo absoluto- dijo Hunk casi balbuceando ante aquel pensamiento. Su rostro solo expresaba tristeza. Era obvio a lo que se refería.

Lance poso su mano sobre la nuca con completo nerviosismo ante las palabras de Hunk. No lo había pensado en lo absoluto o era tal vez porque se negaba a creerlo. Él no quería pensar que aquel chico tan dulce pudiera estar muerto por el pasar de los años. De solo pensarlo sentía un fuerte nudo en la garganta que lo aprisionaba y sus pensamientos se llenaban de recuerdos tan cargados de nostalgia. Quería sumirse un poco en su propia tristeza pero le era imposible y no porque no quisiera sino porque debían de estar centrados y al tanto de las cosas para poder hallar una solución ¿Pero en serio habría una solución para eso? Vale, plantearse aquello no lo ayudaba en lo absoluto solo causaba que se sintiera más miserable ante el universo. Miró a Keith para poder descifrar su expresión. Se encontró con el azabache con el ceño completamente fruncido mientras cruzaba los brazos manteniendo su mirada gacha, al parecer había un rastro de ira en sus ojos. Lance confirmó sus sospechas, a Keith no le había caído tan bien la suposición de Hunk y eso solo había conseguido que se deprimiera.

-Si Vrak está muerto hay que averiguarlo- soltó Keith con un tono duro.

Y al escuchar el apodo que Keith le había puesto al chico hacia años solo pudo conseguir que una oleada de tristeza se plantara en su pecho. Keith le dedico una mirada cargada de preocupación y él solo pudo devolvérsela con el mismo tipo de mirada. Había algo que también compartían. Su preocupación por ese niño y sin importar lo que haya sucedido lo irían a buscar.

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Allura contactó un citatorio con Rod para poder localizar la base de los Galra y al parecer la líder de los domys podría tener una idea. Fue así como recorrieron todo ese lugar cubierto de árboles extraños. Ahora que caminaban con mayor calma, Lance pudo notar que los árboles y plantas en realidad eran de un tono morado, además que el oxígeno era más escaso. Cuando él portaba el traje extraño de la cápsula no se le había complicado tanto respirar. Allura comentó que tal vez era un mecanismo del traje, pero como ya ninguno de ellos quería llevarlo prefirieron usar sus armaduras que les servía del mismo modo. Estaban en un edificio especial que se encontraba en el centro de la ciudad, al parecer era una especie de castillo y es que la sala principal donde los dejaron era impresionante. Lance de tan solo ver ese lugar decorado con conchas y corales conseguía maravillarse, además que de vez en cuando soltaba un sonoro "¡Wow!" junto a Pidge y Hunk. Al parecer lo positivo de esto es que podía conocer lugares tan hermosos como aquel. Bien, tenía un punto para el Lance positivo. Tal vez Shiro tenía razón y las cosas podían mejor y siendo sincero aquel lugar tan relajante devolvía sus esperanzas.

Antes de poder observar a fondo el lugar escucharon unas fuertes pisada que venía de las escaleras principales. Rod con un sonrisa bastante amplia y llena de calidez bajó las escaleras para acercarse hacía ellos.

-Paladines de Voltron. No esperaba verlos tan pronto- dijo eufórica con su clásico tono cantarín- ¿Qué les trae por aquí? Hasta donde se solicitaron un citatorio conmigo.

-Discúlpanos por ser tan repentinos- se disculpó Coran con una sonrisa- Pero necesitamos hablar con usted.

-¿Conmigo? ¿Respecto a qué?

-Como usted sabe todo esto de la hibernación sigue siendo un completo caos para nosotros. Por ello hemos decidido hablar con una persona que esperamos que tenga las respuestas que buscamos- dijo Shiro dando un paso hacía Rod- El único problema que tenemos es que no sabemos dónde se localiza actualmente.

-Y por eso me buscan, para que pueda localizar a la persona que buscan- finalizó Rod atando los cabos sueltos.

-Exacto- asintió Coran.

-Claro, estoy dispuesta a apoyarles con lo que necesiten. Solo pídanme lo que necesitan.

-Queremos saber sobre los Galras- dijo Pidge con un tono curioso.

-Los Galra- repitió Rod con un tono filoso.

Y no sabía si había sido su idea pero notó como el rostro de Rod se había formado en una mueca de disgusto. Al parecer la simple mención de los Galra no le había agradado en lo absoluto ¿Pero porqué? Se preguntó Lance con confusión ¿Acaso siguen siendo odiados por el universo? Tal parecía por la postura que tomó Rod. Y es que Lance se había sorprendido por completo ya que al haber dejado a Vrak estaban asegurando el acuerdo de paz con todo el universo, además que los Galras hicieron un tregua donde acordaban no volver a causar un daño masivo hacía los seres vivos que componían el universo y Lance sabía que el chico jamás rompería el acuerdo, mucho menos cuando estaba en contra de los métodos que empleaban tanto Zarkon como Lotor. Al parecer esto sería algo que todavía debe de investigar. Aunque esperaba que Rod pudiera resolver sus dudas, porque en serio que su curiosidad comenzaba a poder con él.

-Así que ustedes no buscan a una persona en específico sino a una especie entera- dijo Rod transformando su rostro en uno más serio.

-Queremos saber lo que ha sucedido con los Galra y con su líder- habló Keith finalmente con un tono exasperado.

-Querrás decir tu especie paladín Rojo- Rod le dedicó una mirada filosa.

Y al parecer Keith quería decir algo más ya que su ceño fruncido lo indicaban, tal vez el comentario de Rod o su mirada consiguió irritarlo. Antes de que pudiera arruinar la charla pacifica de algun modo, Lance le puso una mano en el pecho para detener su paso que iba hacía Rod. Lance lo reprendió con una mirada seria. Él no era alguien que siempre tomara todo en serio, pero hasta él sabía que cosas no debía hacer y conocía lo impulsivo que Keith podía llegar a ser cuando se enfadaba. Era más que obvio que quería evitar ese caos.

-Solo necesitamos respuestas Rod- dijo Lance mostrando un poco de su desesperación mientras todavía mantenía a Keith apartado de Rod- Por favor.

-De acuerdo- cedió soltando un fuerte suspiro que causo que las branquias de su cuello se abrieran por un momento- Para empezar quiero que sepan que los Galras siguen coexistiendo en este universo y como era de esperarse han estado tratando de reparar las cosas con todos los seres vivos que han dañado. Y como es notorio después de mucho tiempo no todos están convencidos de su cambio radical, es por lo mismo que todavía hay conflictos diplomáticos con ellos. Aunque varias especies los han perdonado, en especial porque se han vuelto una especie de policías del universo y se dedican a proteger y salvar durante la ausencia de Voltron.

Nadie comentó nada referente a lo dicho por Rod, Lance supuso porque en realidad no había nada que decir sobre su comentario, era más que obvio que ella no tenía mucho agrado hacía los Galras, tal vez en el pasado habían dañado demasiado a su especie. Lance se sintió un poco mal por los Galras, ya que después de un tiempo había comprendido que no todos eran igual de crueles o malvados que Zarkon y Lotor y una prueba clara era la espada de Marmora , Keith y Vrakssuz, aunque al parecer más de la mitad del universo no pensaban lo mismo. Le hubiese gustado que hubiera otro modo en que pudieran unificar a todas las especies para no seguir con estos conflictos. Quizá sino hubieran sido puestos en un estado de hibernación hubieran podido solucionar las cosas.

-Y su localización tampoco es algo que nos compete- Rod mantenía ese tono cargado de rencor.

-¿No hay modo de que nos puedan dar su localización?- insistió Hunk entrelazando ambas manos para formar un solo puño.

-Además que en serio nos sería de mucha ayuda- dijo Lance con más calma- Y sería un favor que luego podríamos pagarles- una sonrisa más amplia se formó en su rostro.

-Lo único que puedo hacer es llamar a mis aliados para ver quien posee esa información, sin embargo, tendrán que esperar uno días. Cuando tenga la localización de los Galras mandare a una de mis asistentes para avisarles y acompañarles hacía el lugar exacto.

-Muchas gracias, Rod- agradeció Allura con una sonrisa sincera.

-Gracias, nos será de mucha ayuda- dijo Shiro con una sonrisa cargada de agradecimiento.

-No me agradezcan paladines- dijo Rod recuperando su clásica sonrisa cálida- Y bueno, si me disculpan tengo trabajo que hacer.

Al final todos se despidieron de Rod sellando aquel acuerdo que habían hecho y nuevamente regresaron al castillo para poder reordenar todas sus estrategias. Lance por su parte estaba bastante absorto en sus pensamientos, sobre todo porque su consciencia volvía hacer acto de presencia en su cabeza diciendo lo mismo de siempre "¡Nada está bien! ¡Busca las verdaderas respuestas! ¡Nada está bien y tú lo sabes! ¡Necesitas huir!" y aunque tratara de acallar esta voz al fin y al cabo siempre se hacía presente en su cabeza martilleándole múltiples veces causándole dolores de cabeza. Quería que esa voz se acallara. Lo deseaba con tanta desesperación, pero al parecer esto sería imposible. No importara lo que hiciera, en algún momento del día la voz volvía a perseguirlo calándole hasta la cabeza. Y siempre conseguía desesperarse con aquella voz y no por su continuidad sino porque lo que decía perturbaba cada vez más sus pensamientos. Tal vez era cierto. Nada estaba bien.

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Pasaron un par de días donde comenzaron hacer un par de revisiones al castillo, además que era lo único que podían hacer hasta ese momento ya que Rod no había dado ninguna noticia del paradero de los Galra. Entonces para no desperdiciar ni un día más Allura había insistido en que comenzaran a entrar, así que era hasta ese día en que todos se habían reunido en la sala de entrenamiento. Lance comenzaba a sentirse mucho mejor, aunque eso era gracias a Allura y Coran que consiguieron curar la anemia con una vacuna que crearon especialmente para ellos, pero sobre todo le agradecía a Rod que le proporciono comida con bastantes nutrimentos y también agradecía a Hunk que hacía maravillas en la cocina. Dado todo estos cuidados estaban volviendo a recuperar su peso normal, pero en especial comenzaban a sentirse mucho mejor. Lance debía de admitir que ya no estaba tan débil como antes, tal vez su cuerpo ya no estaba tan demacrado, pero había solamente algo que no había terminado de mejorar y esta era su mente. Estaba bien, en realidad no se estaba volviendo loco. Solo que su mente aun no podía terminar de procesar todo lo sucedido, además que su estúpida consciencia no se callaba siempre que quería. Había hablado con Shiro un poco sobre ello, este obviamente lo ayudó bastante ya que pudo desahogarse, aunque más tarde las voces volvieron a surtir efecto en su cabeza. Demonios ¿porqué tenía que sucederle ese tipo de cosas? No podía entenderlo. No importara cuanto trataba de relajar su mente o cuanto comenzara a divertirse nuevamente con los demás, en algún momento del día la consciencia volvía a golpearlo causando que toda su estabilidad se viniera abajo. Puede ser que el ya no se sintieran tan mal como la primera vez que despertó pero siempre que volvía recuperar su humor eufórico, tanto su pensamientos como recuerdos volvían a él y esto ya era algo que comenzaba a irritarlo.

-Lance vas con Keith- Allura lo sacó de sus pensamientos.

-¿Qué? ¿Con el emo? ¿Porqué?- replicó Lance haciendo un puchero.

-Tampoco es que me agrade trabajar con un idiota como tú- le respondió Keith cruzándose de brazos.

-No me agradas nada- lo fulminó con la mirada.

-¿Debería importarme?

-Chicos. Basta- los reprendió Shiro a ambos- Deben dejar su rivalidad por un momento y comenzar a entrenar de nuevo. Pelear no nos llevara a nada.

-De acuerdo- cedieron ambos a duras penas.

-Miren, todos estaremos en la sala de control viendo su progreso- dijo Allura con una sonrisa- Además que podremos probar las mejoras que hicieron los domys al castillo. Con ustedes probaremos los hologramas de combate ¿Están listos?

-Cuente conmigo princesa- dijo eufórico Lance junto a una sonrisa petulante.

-Solo hay dos modos en que puedan fallar el entrenamiento. Una porque no consigan defenderse bien y la segunda porque no consigan defender a su compañero.

-Trabajo en parejas ¿otra vez?- dijo Keith disgustado.

Pero al parecer Allura y los demás ignoraron su comentario finalmente retirándose hacía la sala de control. Vaya, otra vez se vería envuelto en un entrenamiento con Keith, algo que obviamente no había sido por decisión propia. Soltó un fuerte suspiro. Estaba completamente en desacuerdo con trabajar junto a su rival. Sin dirigirse una palabra más ambos activaron sus bayards. No tenían que decirse nada más, ambos sabían que el otro estaba listo para la simulación. Puede ser que ninguno de ellos tuvieran una buena relación entre sí, pero lo que si podían asegurar es que después de todo ese tiempo ambos se conocían a la perfección. De solo pensar en ello resultaba irónico.

-Espalda contra espalda- dijo Lance tomando una posición de combate.

-Estoy de acuerdo- afirmó Keith.

Ambos juntaron sus espaldas para no perderse de vista y tener mayores posibilidades de vencer a la simulación. En aquel momento la habitación a su alrededor cambio, ya no pareciera que estuvieran en la sala de entrenamiento, por su parte la simulación los transportó a una zona selvática en la cual parecía que ya era de noche. Lance elevó su mirada notando que se mostraba un cielo completamente despejado que dejaba a la vista una esfera enorme que parecía la Luna. Debía de admitir que estaba tan sorprendido de aquella simulación, era tan real que le costaba pensar que todo aquello era una mentira. Si no le hubieran dicho que aquello era una simple ilusión él hubiera creído que se encontraba en la Tierra. De solo pensar en ello se sintió estúpido.

-Lance, revisa el botón que está en tu antebrazo- le indicó Keith.

Él obedeció encontrándose que un pequeño botón azul brillaba en su traje. Lance sabía que aquel botón no estaba antes, imaginó que se trataba de algunas de las mejoras que Rod les había mencionado. Quizá él haría lo más sensato y eso era esperar en otro momento para averiguar lo que era aquel botón, aunque su curiosidad era mayor. Sin más, Lance presionó el botón. El botón antes azul se tiñó de negro como si fuese tinta y esta comenzó a escurrir del botón. El chico debía de admitir que eso era extraño pero a la vez tan impresionante. La tinta oscura no caía fuera de su traje sino que comenzaba a cubrir cada rincón de la armadura, esto hacía que el traje entero se impregnara del color oscuro únicamente en las zonas que antes eran blancas. Cuando se dio cuenta la armadura era negra. Tocó una parte teñida de negro pero esta ya no escurría, era como si se hubiese secado por completo. Debía de admitir que eso era increíble. Demasiado.

-¡¿Viste eso?! El traje se puede tornar negro- exclamó Lance con genuina sorpresa.

-Debe ser un mecanismo de camuflaje- dijo Keith- Tal vez esto nos ayude a pasar un poco más desapercibidos.

-O tal vez haga que me vea más increíble de lo que ya soy- dijo con un tono y una sonrisa arrogante.

-Por Dios, solo concéntrate ¿sí?

-Vamos amigo, exageras. Yo siempre estoy...

El ruido de unas pisadas lo interrumpió por completo. Ese sonido se escuchaba tan cercano. Cada vez más cerca. Lance lo sabía porque la brisa del aire se escuchaba más extraña. Algo se acercaba ¡Algo se acerca!

-¡Agáchate!- gritó Lance.

Tanto Keith como él se agacharon. Una espada pasó sobre sus cabezas. Lance pateó la espinilla de lo que parecía la persona que los atacaba. La persona cayó con un fuerte estruendo. Keith se puso de pie dispuesto a atravesarlo con su espada.

-Ya no está- anunció Keith bajando su bayard.

-¿Cómo pudo moverse tan rápido?- Lance estaba incrédulo.

-No tengo idea- analizó todo a su alrededor con sumo cuidado- Y trabajar de noche se me hace más complicado.

-Volvamos a la formación.

Lance se puso de pie y se mantuvo contra la espalda de Keith. Ahora se sentía más preparado y atento. Si no podía ver nada entonces tendría que centrarse en lo que escuchaba. Sostuvo su arma entre las manos apuntando a cualquier ruido irregular. De vez en cuando escuchaba pisadas, ramas rotas o algún que otro animal. Su vista lo engañaba provocando que viera sombras entre los arboles a cada momento. Tenía que admitir que se sentía bastante nervioso.

-¡Cuidado!- exclamó Keith.

Pero ya había sido tarde. Lance recibió una fuerte patada en pecho que lo había tirado contra el suelo, esto causo que su formación se rompiera. Sintió como el aire se había escapado de sus pulmones. Tomó varias bocanadas de aire y recuperó su bayard. Un poco más lejos de él vio aquella figura oscura que combatía contra Keith. Espada contra espada. Una batalla que a sus ojos se veía impresionante. Sostuvo el bayard con mayor precisión concentrando su vista en la mira. Debía de hacer un disparo certero para no lastimar a Keith. Ambas figuras se movían tanto que le era complicado. Inhalo con fuerza y aguantó el aire en sus pulmones. Apuntaba a aquella figura oscura que se movía demasiado rápido de su mira. Al parecer Keith entendía lo que trataba de hacer ya que retuvo a aquella persona con un choque de espadas haciendo que ambos se inmovilizaran. Le dedicó una mirada de afirmación. Entonces Lance disparó directo a la cabeza del oponente.

Aquella figura reaccionó a tiempo y se apartó del disparó de Lance consiguiendo que el láser solo le rozara en el casco. La figura salió corriendo hacía los arboles desapareciendo de la visión de ambos. Lance disparó dos veces más pero ningún tiro fue certero.

-¡Mierda!- exclamó Lance furioso dándole un golpe al césped.

-¿Estas bien?- preguntó Keith extendiendo la mano hacía Lance.

-Si recibir un golpe en el pecho hasta perder el aire significa estar bien, entonces debo decir que estoy de maravilla- sostuvo la mano ofrecida y de un tirón Keith lo ayudó a ponerse de pie- ¿Qué hay de ti? ¿No estas lastimado?

-No te preocupes, no tengo ningún rasguño- respondió.

-Bien, ahora hay que pensar cómo acabar con ese idiota que es bastante rápido.

-Cuando luché con él noté que tenía la misma armadura que los soldados galra.

-Esto confirma que Rod no les tiene mucha empatía- dijo con una sonrisa burlona.

-¿Tú crees?- dijo sarcástico.

Iba a continuar bromeando con Keith cuando nuevamente ambos escucharon las pisadas tan pesadas. Ambos se pusieron al lado del otro dispuestos a luchar. Lance vio una figura entre los árboles. Sabía que era aquel holograma. No dudó más y disparó múltiples veces a aquella figura. Era tan rápida que sus disparos solo fallaban. Se maldijo así mismo cuando aquel ser desapareció. Decidió afinar el oído. Ambos guardaron silencio para concentrarse. Si, el sonido era claro. Algo quería atacar sus espaladas. Se dio la vuelta encontrándose aquella figura a punto de atacar con su espada. Lance disparó directo en su pecho. Aquella sombra cayó. Keith se acercó para poder finalizar aquello. Lo retuvo con el pie en el pecho mientras sostenía su espalda en alto. La figura reaccionó tomando el pie de Keith para hacerlo caer y así se empezó una pelea en el suelo, la sombra retenía a su compañero dispuesto a atacarlo con la espada.

Lance disparó la espalda de aquella sombra. Por un momento la sombra desvió su atención hacía él. Lo único que había en su rostro eran unos ojos rojos cargados de ira. Estaba claro. Ahora quería matarlo a él.

-Enfréntame a mí estúpido holograma- dijo Lance con el ceño fruncido mientras agitaba su mano- ¿O acaso eres un gallina?

La figura se apartó de Keith y con movimientos cargados de ira se fue acercando a Lance. Debía de admitir que aquello no lo había planeado muy bien. Le asestó múltiples disparos pero tal parecía que aquella sombra no reaccionaba a ellos, es más, ni si quiera recibía daños. "Maldita sea" pensó Lance. Cuando se dio cuenta la figura había sido más rápida que él y le había asestado un cabezazo haciendo que por un momento se desorientara. La sombra aprovechó aquel momento para arrebatar su bayard y alejarlo de él. Lance se recuperó del golpe y tomó su posición de combate. Estaba más que claro, aquello se había vuelto una batalla cuerpo a cuerpo. Sin pensarlo mucho tiró un golpe hacía la sombra. La sombra detuvo su puño y lo sostuvo doblando su brazo provocándole una llave que lo retuvo. Lance tomo impulso y le dio una fuerte patada en la entrepierna que lo soltó. Aprovechó aquel momento de dolor de la figura para darle una patada en la rodilla obligando a aquel ser arrodillarse. Lance estaba a dispuesto a ir a por su bayard y acabar con aquel ser, pero su plan fue interrumpido por aquella figura que los sostuvo del tobillo obligándolo a caer. Quizá su rostro hubiera chocado directo con la tierra, aunque el casco le ayudó a no lastimarse tanto, aunque el impacto contra el casco causo que su nariz comenzara a sangrar. El holograma lo retuvo entre sus brazos impidiendo tanto la movilidad de su cuerpo como de sus manos y con la fuerza que tenía comenzaba a hacer presión en su pecho. Lance sabía lo que trataba de hacer. Quería asfixiarlo con los brazos y sabía que estaba funcionando ya que sintió como el aire comenzaba a hacerle falta en los pulmones y su pecho comenzó a arder ante la presión de los brazos del holograma. Sino hacía algo pronto comenzaría a quebrarle las costillas. Hizo lo primero que le vino a la mente. Llevó su cabeza hacía atrás con bastante fuerza dándole un cabezazo a aquella figura obligándolo a soltarlo. Se apartó rápidamente de la sombra.

Tomó varias bocanadas de aire tratando de recuperarse de casi ser asfixiado. Se apoyó de aquel césped y con dificultad se puso de pie. Al parecer el holograma había hecho lo mismo ya que con mayor furia se acercaba a él. Lance recuperó su fuerza colocándose en posición de combate ya listo para enfrentar a aquel ser. La figura tiró su puño directo a Lance, pero este lo detuvo entre sus manos y con el brazo desocupado le asestó un codazo obligando a la figura doblarse. La figura no se detuvo y con la empuñadura de su espada golpeo la parte descubierta del casco del paladín. Lance se apartó tambaleando un poco. Toco su labio y observó su guante el cual estaba cubierto de sangre. Era más que obvio que aquello dejaría un notorio moretón.

Por una extraña razón la figura quedó inmóvil. Era obvio que esa era su oportunidad. Con pasos decididos se acercó a aquel holograma dispuesto a recibirlo con el puño en la cara. Estaba a nada de golpearlo cuando la figura desapareció frente a sus ojos.

-¡Acabaré contigo!- Keith empuñaba su bayard que iba dirigido hacía su estómago.

-¡Keith, detente!- exclamó Lance apartándose del chico.

Keith se detuvo y miró a Lance con completa sorpresa.

-Espera un momento. Tú no estabas aquí hace un momento- Keith se veía confundido.

-¡Casi me atraviesas con la espada!- exclamó Lance con completa sorpresa.

-Ibas a atravesar al holograma ¡No a ti!

-Yo iba a acabar con el holograma y desapareció.

-No puede ser- suspiró Keith.

-¿Qué?

-Deber ser una trampa.

Y tal como si aquel holograma hubiera escuchado a Keith este ya se encontraba detrás del azabache dispuesto a clavar la espada en la espalda de su compañero. Lance no tuvo tiempo de pensar en nada más. En aquel momento reaccionó tirándose sobre Keith mientras lo cubría con su cuerpo. Sintió como la espada del holograma rasgaba la tela de la armadura de su abdomen haciendo que su piel comenzara a sangrar. La única parte débil de toda la armadura había sido descubierta.

-¡Lance!

Lance miró a Keith que estaba debajo de él. Tenía una expresión de completa preocupación. Debía ser por la herida de su abdomen.

-No te preocupes, estoy bien- afirmó con una sonrisa.

Pero debía de admitirlo, aquello había dolido demasiado ¿Es que acaso ese entrenamiento consistía en matarlo? Al menos eso parecía.

-No debiste protegerme ¡Me hubieras avisado!

-No había tiempo, Keith.

-¡Eso no lo sabes, idiota!

Una sonrisa se formó en el rostro de Lance. Keith estaba preocupado por él y eso solo pasaba cada tanto tiempo. La última vez que el chico se preocupó por él había sido hace diez mil años. Toda una vida debía de admitir. Antes de poder pensar en cualquier otra cosa sus pensamientos fueron interrumpidos por el sonido de unas pisadas que venía directo hacía él con bastante velocidad. Si, aquella figura venía por ellos.

-Quítate de encima para que te ayudé con el holograma- insistió Keith.

-No hay tiempo. Dame mi bayard- dijo Lance frunciendo el ceño viendo como aquella sombra venía hacía él.

Keith no replicó y con un suspiro le pasó el bayard que estaba a su costado. Lance la sostuvo con fuerza activándola. Se sentó sobre el abdomen de Keith para tener una mejor visión. Ahora que se daba cuenta, sería difícil enfrentar a aquel holograma estando herido y débil, pero esa era su única oportunidad. Aquella sombra ya se había hecho visible para él. Ahora debía de buscar su punto débil. Solo tenía una oportunidad. No podía fallar. Tenía que ser preciso y buscar su debilidad. Sosteniendo el arma y viendo directo en la mira se concentró en la figura. Esta corría a toda velocidad. Por suerte su vista se había acostumbrado a la oscuridad y podía ver mejor la armadura de la figura. Keith tenía razón, la armadura era como la de los galras. Analizó todas las partes de la armadura con rapidez. La figura ya estaba cerca de él dispuesto a atravesarle con aquella espada. Debía de pensar.

Parecía como si aquella armadura no tuviera un punto ciego, pero Lance se había dado cuenta de algo hasta ese momento. El holograma giraba bastante bien la cabeza, no parecía tener impedimentos para hacerlo y hasta donde él sabía, cuando alguien poseía una armadura hasta el cuello sus movimientos se veían más limitados de la cabeza. Entonces ese era el truco. El cuello no poseía ninguna protección. Ese era el punto débil.

-¡Tienes que disparar!- le gritó Keith.

Era cierto. La figura ya estaba a un metro de ellos. Lance suspiro levemente y se concentró en la mira. Apuntó hacía el cuello lo mejor posible. Aguantó la respiración y dejó de parpadear en aquel momento. Y con una sonrisa llena de victoria apretó el gatillo.

El holograma se detuvo abruptamente a medio metro de ellos. Sus movimientos se hicieron torpes como si su cuerpo se llenara de múltiples tics. Entonces en el momento en que cayó de rodillas el holograma se dispersó como si fuera polvo. Habían ganado.

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-¡Lance! Lo hicimos- dijo Keith con una sonrisa amplia- Buen tiro amigo.

-Te dije que yo era el mejor en esto- dijo Lance con una sonrisa petulante dejando a un lado su bayard.

-Bueno, ahora puedes quitarte de encima mío para que te revisé Coran.

-Opino que nos quedemos un rato así- propuso Lance con una sonrisa pícara.

Era verdad. No se había dado cuenta que estaba a horcajadas sobre el abdomen de Keith mientras este se mantenía inmóvil. Debía de admitir que era una posición bastante comprometedora que le causó vergüenza. Tanto el rostro de Keith como el de él se había tornado de un tono rojizo a diferencia que Keith tenía el ceño fruncido. Por una extraña razón, Lance se sintió enternecido por la reacción de su rival. Espera ¿En serio había pensado eso? Vale, tal vez la herida si lo había afectado bastante.

-Solo quítate- repitió Keith enfadado pero manteniendo aquel sonrojo.

-Oh vamos, esto es divertido.

-No lo es.

-Déjame descansar un momento y entonces me muevo ¿sí?

Lance sin previo aviso se recostó sobre Keith ocultando su rostro en el hueco del cuello y el hombro del chico. Quizá en otra ocasión se hubiera sentido avergonzado de hacer aquello, pero en aquel momento estaba tan cansado para siquiera moverse. Lance sintió como el cuerpo de Keith se tensaba con aquel acto pero en vez de apartarlo el chico solo lo rodeó con sus brazos formando un cálido abrazo. Lance sonrió un poco y se dejó llevar completamente rendido. Debía de admitir que se sentía seguro en los brazos de Keith. Entonces sin decir nada más, se acurrucó en la calidez de ese abrazó. Ambos chicos apoyándose con acciones porque para ellos las palabras sobraban en ese momento.

Bueno, al parecer ellos todavía no perdían el toque durante combate.

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Ahora estaban de camino a la base oficial de los galras. Lance recuerda que después del entrenamiento todos aparecieron corriendo hacía ellos completamente asustados. Allura mencionó que habían tratado de parar la simulación pero que el sistema no les permitía finalizar hasta acabar el entrenamiento. Les habían dicho que aquello no había estado planeado y no pensaban que de verdad les fuera a provocar daño. Entonces tanto Allura como Shiro acordaron no utilizar aquel sistema hasta haberle hecho un par de modificaciones. Además que todos ellos quedaron sorprendidos cuando vieron la posición tan comprometedora en la que estaban, pero ambos insistieron que fue porque Lance trató de proteger a Keith. Al parecer ninguno estuvo convencido de ello y solo les dedicaron una sonrisa pícara a ambos. Allura y Coran acompañaron tanto a Lance como a Keith a las capsulas criogenicas. Aunque Lance no quisiera le dijeron que sería mejor que entrara a una capsula para reponerse, en especial porque él había sido el más afectado. Lance debía de admitir que estaba de acuerdo, pero su miedo era tan grande que de solo pensar en entrar en la capsula sentía claustrofobia. Al final, Shiro lo había convencido de entrar y es que Shiro era tan bueno con las palabras que consiguió sentirse seguro. Entonces obedeció todavía poco convencido. Durante el tiempo que estuvo en la capsula tuvo un par de pesadillas, todas relacionadas a quedarse atrapado en la capsula otros diez mil años o a estar golpeando aquel cristal sin respuesta alguna. Cuando despertó se sintió mejor al ver a todos ahí esperándolo a regresar, además que sintió mayor alivio cuando vio a Keith en muy buen estado.

Tanto Shiro como Coran le dijeron que la asistente de Rod había llegado el día del incidente con el simulador, por lo tanto atrasaron el viaje hasta que Lance despertara. Lance se sentía eufórico al saber que al momento de despertar irían a una misión y así no tendría que quedarse reposando. Esto era un alivio para su mente. Y ahora ahí estaba él. Con su armadura ya arreglada de camino al Imperio Galra. Solo que esta vez no iba con miedo, sino que estaba esperanzado de ver aquel chico el cual crió con sus amigos.

-Él estará ahí Lance- le dijo Shiro con una sonrisa cargada de apoyo.

-Eso espero Shiro- dijo con una sonrisa que expresaba preocupación.

Y era el momento. Finalmente tendrían las respuestas que les faltaban o al menos eso esperaba. Lance suspiró y se recargó en su sillón. Como siempre su mente gritó "¡Nada está bien!" Tal parecía que su consciencia no se callaba ni si quiera cuando apenas despertaba. Y eso solo le preocupó más.

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Para empezar me disculpo con ustedes por tardar en actualizar :,v pero esto se debe a que es temporada de lluvias y pues es común que se vaya la luz, entonces por la experiencia de haber perdido otros trabajos por problemas de la luz espere ha escribir los días que hubiera buen tiempo, por lo tanto me atrasé demasiado. Por eso, para compensarles escribí más de lo planeado.

También quiero comentarles que esta historia la pueden encontrar igual en wattpad con el mismo título y con mi mismo nombre de perfil.

Espero les guste este capítulo. No olviden dejar review para saber lo que opinan. Gracias por leer y nos vemos en otro capítulo :D.