Cualquiera puede ser digno de nuestra confianza. No porque cualquier individuo pueda ser fiable. Sino, que podemos encontrar un amigo en el lugar menos esperado.

Sombra de Maldad


Aqui Sombra de Maldad, de regreso a este Fandom, luego de una larga ausencia incurcionando en el de Gravity Falls. Buena serie, nos devuelve las esperanzas en la animación americana, y he escrito varios fics de ella. Pero, como me llego el golpe de inspiración, y aunque ni yo lo ví venir, este fic que fomenta el Shadrouge tendra una nueva adición.

Esta vez, otro momento del par en donde su relación se afianza. Es más, podriamos decir que es el momento donde oficialmente ya eran compañeros que confiaban en el otro. Espero que lo disfruten.

-Pensamientos de Rouge

-Dialogo normal.


Finalmente… finalmente habíamos logrado darle alcance al Doctor Eggman. Y aunque la batalla fue intensa, finalmente salimos victoriosos. Y ahora, todos juntos estábamos frente a él, tirado en el suelo, sobre esa extraña sustancia plateada, completamente derrotado. Y ahora que no estaba en medio, podría alcanzar mi objetivo… Su tan preciado tesoro.

Sabiendo que él Huevo ya no iba a ser problema, no tuve problemas para dejar a Shadow y a Omega atrás mientras buscaba mis preciadas joyas. Y aunque ese cabeza hueca volviera a despertar, estoy más que segura que esos dos monstruos serán más que capaces de aplacarlo. Me alegra de haber formado equipo con ellos, eso me facilito mucho abrirme paso a través de tantos juguetes metálicos. Fue una fortuna conocer a ese robot rebelde, y una gran alegría volver a ver al señor "Mala-Cara". Pero, ¿Cómo es posible que él no…? ¡No! Concéntrate, hermosa. El tesoro es tu prioridad.

Desde el principio ese era mi objetivo. No hace mucho que en una misión de GUN a una de las bases de Eggman descubrí que poseía un tesoro que el describía como "El más grande sobre la Tierra". Sé que a ese pelón le encanta exagerar cuando se trata de él. ¡Pero por favor! ¡¿De qué otra forma podría financiar toda esta flota y su ejército de maquinas, más que unas hermosas y brillantes gemas?!

Ya podía imaginar mi hermoso cuerpo dándole más belleza a unos brillantes diamantes en mis oídos. O quizás unos Rubíes en mi cuello. Igualmente, sin importar que hermosa gema me encuentre, cada una de ellas será toda mía. No fue difícil encontrar la habitación mejor fortificada en toda la nave insignia, el lugar más obvio donde escondería un tesoro, y mucho más sencillo fue burlar sus códigos de seguridad.

-Muy bien. Ahora por el tesoro secreto. – me dije a mi misma, completamente determinada de llenarme los bolsillos con las gemas.

Pero justo antes de preguntarme si debería reprogramar algunos robots para ayudarme con las joyas, o llevarme toda la nave, fue cuando me di cuenta de la verdad. Todo este tiempo, ese tesoro, lo que yo creía que eran piedras preciosas de gran valor, en realidad se trataba de un ejército de androides. Pero no cualquier androide, sino copias físicamente exactas de Shadow. Y cada uno de ellos estaba en exactamente la misma capsula que en la que encontré a Shadow, en el mismo estado de sueño.

¡¿Qué clase de broma enferma era esta?! ¡¿Cómo que ese desquiciado había fabricado copias del mismo Shadow que se sacrifico para…?! Esperen. ¿Pero, qué pasa si el Shadow con quien he estado todo este tiempo también…? ¡No! ¡Es imposible! ¡No puede ser un impostor! ¡Lo encontré en una base subterránea! ¡Muy lejos de esas COSAS! ¡Y ninguna chatarra seria igual de poderoso! ¡ÉL TIENE QUE SER EL SHADOW QUE CONOCÍ!

Pero… también encontré ahí mismo a Omega: ese robot tan independiente, con capacidad de razonar, y con notables problemas de ira. ¿Y si tan solo él es una copia que salió igual de "Peculiar" que Omega? Además. Se supone que Shadow fue creado. ¿Qué tan improbable que el nieto de su creador, que es igual de listo o más, sea capaz de repetir el mismo experimento? Además, aun recuerdo el cañón. Cuando vimos a ese androide semi destruido entre los restos del dirigible. Estoy segura que el mismo "Shadow" empezó a cuestionarse si él era quien creía ser, ya que él sigue sin recordar nada. Y cuando fuimos a ese castillo embrujado, lo vi tan pensativo, quizás pensando esto mismo. Intente hablar de ello con Omega, que puede que nuestro compañero veloz fuera solo un doble. Pero pareció no importarle. Entonces, ¿Por qué me afecta esto tanto a mí?

Lo reconozco, no solo me lleve una gran sorpresa al encontrarme a Shadow en invernación. Sino también una gran alegría. Después de todo, todos vimos que estuvo dispuesto a sacrificarse para salvarnos a todos de ese tremendo choque que iba a ocasionar el ARK. Además de todo lo que pasamos juntos, y ni hablar de cuando me salvo. Je, creo que le tome cariño al amargado. Así que verlo de nuevo hizo que por un minuto me olvidara de las dudas. Eso, y que Omega nos disparara.

Pero ahora, ya no se qué pensar. Y ahora que se que ese tipo, mi "amigo", puede que sea solo una copia, y el original muerto, no tengo idea de cómo debería comportarme… ¡Momento! Alguien se acerca… ¡Ah! Solo es Omega. ¿Pero qué es lo que…?

-¡Empezando eliminación del área inmediatamente! – Era eso… Bueno, después de todo no creo que su "Venganza" acabe con solo ver al doctor caer. Pero, necesito hablar con él al respecto.

-Oye, Omega, ¿te he dicho ya que Shadow puede ser un robot y…? – de pronto la siempre segura murciélago se ve callada por sí misma, con una mirada baja llena de pena.

¿En qué rayos estas pensando, The Bat? Si antes a Omega le resulto irrelevante el asunto, ¿Por qué ahora sería diferente? ¡Además, por amor a Dios! ¡Es un ROBOT! ¡¿A caso he caído tan bajo que busco ayuda emocional de una COSA que ni emociones tiene?! Que patética me debo ver. Soy una sensual mujer fría, independiente y fuerte que se desmorona solo por enterarse que un erizo puede ser un doble sin ser consciente, y que por unos segundos vio a un robot como un amigo.

Bien, Rouge. Recuerda que solo vives por ti misma, y para ti misma. Así ha sido toda tu vida, y te ha ido bastante bien. Solo haz lo mismo que te ha permitido sobrevivir por tu cuenta todo este tiempo: Reprime tus emociones, sonríe orgullosa, y que el resto del mundo no te importe nada.

-Ah… no importa. ¡Buena suerte! – y con esas palabras me despido de ese robot. Sin tesoro aquí, ya no lo necesito…

-Si él es una copia… - esas palabras me detuvieron, sin duda refiriéndose a que habíamos visto antes. – El original debe existir en alguna parte…

Y mientras escucho sus pisadas metálicas, seguramente para analizar el área para saber cómo destruirla, me quede sorprendida por esas palabras de ¿"aliento"? ¿A caso también confía que si existe ese doble, el de verdad sigue vivo para haber podido hacerlo? O quizás… ¿Esta seguro que este Shadow si es el verdadero, y si no fuera así, sigue vivo? Después de todo, dijo que acabaría con todos los robots de Eggman, y no parece considerarlo como objetivo. O quién sabe. Después de todo, ni yo aun entiendo cómo piensa ese robot. Pero ahora estoy segura que él si siente… y no solo ira. Quizás, aunque mis instintos de supervivencia digan lo contrario, no sería tan malo tener un amigo, o dos, sin importar que sean unos monstruos.

Despidiéndome con un gesto de la mano me voy, deseando mucho volver a verlo. Y mientras vuelvo al exterior, viendo ahí mismo parado ese erizo negro, con esa postura tan erguida y orgullosa, esos ojos tan oscuros y profundos, su imperturbable expresión tan calmada, tan apática, tan "Shadow", todas mis dudas y miedos se esfumaron. ¿Qué importa si no es el verdadero? Él mismo lo dijo, pese a todo, seguirá siendo la forma de vida perfecta. Igualmente, tampoco es la primera vez que le cuestionan si en verdad es el autentico Shadow.

Y mientras me respondía que "Algunas cosas nunca cambian" cuando le hablaba de mis planes de "tomar" la Máster Emerald, como si recordara mi amor por esa gema y fastidiar a su guardián, y aunque sé que sonare como esa rosadita, algo en lo profundo de mi corazón me lo decía. Estaba seguro, y yo también lo estoy. Este erizo con quien estoy platicando, es sin duda… el original… o al menos, para mí lo es. No hay de malo en tener un poco de esperanza, ¿verdad?