Buenos días, tardes y noches estimados lectores. Sombra de Maldad con una nueva historia del par más serio en la franquicia. Ahora situándonos en "Sonic Battles", otro momento donde aunque pueda interpretarse como un momento que daba un punto menos a esta pareja, lo aprovechare para darle más sentimiento. Disfrútenlo, y espero con ansias sus Reviews.
Cualquiera puede ser digno de nuestra confianza. No porque cualquier individuo pueda ser fiable. Sino, que podemos encontrar un amigo en el lugar menos esperado.
Sombra de Maldad
"No es feo, pero…"
¿Por qué pensé en eso? Aun me lo pregunto ahora. Fue durante una simple misión, en la que debía buscar lo que intentaba hacer Eggman esta vez. En el proceso, descubrí al Gizoid, y a Shadow encontrándolo. Apenas pudimos discutir un poco, antes de que los guardias de Eggman nos atacaran. Parecía que solo iba a ser una típica tarde entre nosotros dos, rompiendo los juguetes del viejo. Cuando uno de los que quedaban golpeo bajo, e hirió seriamente a Shadow. Tuve que llevármelo a mí negocio de club de luchas, en Night Babylon. ¡Yo sola! ¡El maleducado se atrevió a desmayarse tan cerca para que yo lo llevara cargando a una cama! Herido o no, él debió ser quien me llevara cargando, y no al revés. ¡Vaya caballero…!
Luego de dejarlo en la cama de una habitación que tengo reservada para él, me dedique a verlo dormir un tiempo. Era raro ver que lo derrotaran. Me era muy… incomodo verlo así de expuesto. Pero, en cierta forma, también era aliviador verlo relajarse de vez en cuando. Quizás por eso preste más atención a su aspecto, y no solo su condición médica. Debo admitirlo. Ni siquiera yo puedo negar que es bien parecido. No solo por su aire de "soy mejor que tú". La intensidad con la que llega a mirar al enemigo puede brillar más que las joyas. Inclusos sus ojos rojos como rubíes pueden ser encantadores. No será mi piedra favorita, pero me gustan como cualquier otra.
Bien, lo admito. Quizás me atraiga un poco este malhumorado erizo. Claro que no "amor" como jura esa niña rosada que siente por Sonic. Pero, no me molestaría que me vieran con él mientras almorzamos en un café. Con quien pasar el rato entre misiones. O que me pueda ayudar a llevar a cabo un golpe en algún museo.
Pero… el tipo era un amargado. Demasiado metido en su rol de "ser supremo". Con sus ocasionales aires melodramáticos. Siempre haciendo lo que quiere sin siquiera avisarme. Jamás dándome las gracias por lo que hago por él… siempre preocupándose por su pasado, como arma de destrucción. Lamentando demasiado su historia, y casi no viendo el futuro que ahora tiene. Creo que más que preocuparme de que no sea material de novio para alguien, es que no sea feliz. Que se castigue demasiado, y se esfuerce por compensar las cosas.
Eso se notó, cuando al día siguiente de que se desmayara, y fuera a ver sus heridas ya no estaba. El infeliz se había despertado, y ni los buenos días me dio. Típico… Lo busque por la playa. Pero ahí descubrí que Sonic se había hecho del Gizoid, y estableció un enlace con él. Tome nota de ello, y continúe buscando a Shadow hasta la noche. Luego los vigilaría a esos dos. No tardó en volver él mismo al club, aún más herido que antes, y se volvió a perder en la cama. Me hubiera encantado buscar todas las esmeraldas para encender el cañón eclipse, y dispararle para que aprendiera la lección. Pero, lo único que hice fue cuidarlo de nuevo. Me preocupo más cuando lo veía tener pesadillas de algo. No sabía que era, solo que no lo dejaban tranquilo. Solo podía sostener su mano, hasta que pasaran. Solo eso…
Mientras se recuperaba, no pude evitar seguir con mi investigación. Aún tenía una misión pendiente. Y con lo que fui descubriendo de los alcances de Gizoid, no pude evitar pensar en utilizarlo como una clase de "pupilo", y así contar con el mejor ladrón del mundo bajo mis órdenes. Además, como para que ellos pudieran tener otra cosa en mente, les hable de la intención de Shadow con el Gizoid. Como para darles algo en que pensar, y así pudieran bajar la guardia.
Nuevamente se volvió a levantar de pronto un día, cuando le estaba cambiando los vendajes. Y en lugar de preguntarme algo, se levanta de golpe, y vuelve a salir. Nuevamente me molesto demasiado que siguiera igual de desagradecido. Pero el enfado fue disminuyendo conforme notaba que no volvía. Era de noche, y el tipo no había vuelto para descargar su frustración con mis clientes. Entonces decidí buscarlo. Lo encontré magullado en uno de los callejones de la ciudad. Y como si ya fuera costumbre, lo volví a llevar a mi club. Estaba peor que antes. Recordando la habilidad especial de ese robot de aprender, no me sorprendía. Estando con la banda de Sonic, no me sorprende que aprendiera nuevos movimientos.
Aunque seguí cuidándolo, finalmente logre hacerme con el robot. Con él en mi poder, comencé a entrenarlo para que pudiera serme de ayuda. Me ayudo para no pensar en tanto en Shadow. Pero, aunque al principio fue divertido, el robot se mostraba muy inquieto. Culpo a la hiperactividad de Sonic. Y cuando se atrevió a robarse MI esmerada en mis narices, decidí que mejor era dejarlo, antes de que se robara algo más mío. Con ese tema zanjado, tuve que continuar cuidando de ese erizo negro. Finalmente, cuando se veía bastante bien, volvió a despertar.
-Debo irme. – Sentencia el cretino, como si lo que hice fue servicio público. – Debo ir con el Gizoid. A por la esmeralda.
-¡¿EH?! – Bien. Hasta ahí llegaba mi paciencia. - ¡Puedes irte cuando quieras! ¡Pero que ni se te ocurra volver a desmayarte! ¿Quién crees que te arrastro hasta aquí? – El erizo negro, que tenía determinación en los ojos, los cambia por sorpresa.
-¿Tú…? – Lucio muy impactado por la confesión, dentro de lo que se esperaría de él. Quedo sin palabras, mirando fijamente a la murciélago. Rouge, quien se jactaba de ser orgullosa y firme, se sintió de pronto avergonzada por lo que dijo.
-¡A-así es...! – Afirma, no queriendo quedar como boba bocona frente al entonces despreciable erizo. - ¿Ni siquiera me vas a dar las gracias? ¡Me lo imaginaba! ¡Los hombres son todos iguales!
-Gracias, Rouge… Gracias por salvarme… - La entonces furiosa, y algo incomoda chica murciélago de repente se tornó impactada. Durante todo ese tiempo, no se omitía a si misma lo mucho que le desagradaba que Shadow no hiciera comentario alguno de lo que ha hecho por él. Y ahora, el erizo lo decía. No como niño travieso que no lamentaba nada realmente. Se percibió que incluso él se sintió incomodo al decirlo, como ella al escucharlo de él. El erizo también era consciente de lo difícil que era el momento para ambos. Así que tratando de superar el sentimiento, le da la espalda. – No puedo morir todavía.
Quizás fue porque me dio las gracias, luego de largos momentos donde empezaba a inquietarme la idea de él no despertando. Tal vez fue que fuera el mismo Shadow the Hedgehog quien me estaba agradeciendo. O ese extraño ambiente que de pronto lleno la habitación. Pero, de pronto me di cuenta lo mucho que era importante esta misión para él. Yo no puedo ni darme una idea de lo que ese tipo tiene en la cabeza. Pero, si sea lo que sea que busca destruyendo al Gizoid, o lo que sea que decida al final le ayuda a estar más tranquilo, entonces no puedo interponerme.
-Emerald Beach… - El erizo negro miro confundido a la dueña del local donde se refugió. – Estas buscando a Emerl, ¿verdad? Esta siempre ahí. – Shadow escucho atentamente esa valiosa información. – Me he adelantado, y ya les he hablado de ti. – El erizo negro guardo silencio, procesando lo último. Rouge pensaba que tal vez Shadow le reclamaría por ponerle trabas a su labor personal, o por andar hablando de él a quien no le importa. En lugar de eso, solo sonríe, y murmura con tono divertido.
-Jeje… "aliada"… - Pero, no fue nada discreto para ella, quien siempre tenía los oídos atento a todo. La forma con la que lo dijo, no le gusto. No sabía si porque quizás fue sarcasmo, o porque ha sido la forma más cercana que ha tenido de llamarla "amiga".
-¿Q-que? ¿Tienes algún problema? – Reclama, tratando de sonar indignada por el comentario, que opto por tomar como sarcasmo.
-No…No. – Como si el erizo no quisiera ofenderla, aunque no lo creía ella, Shadow con paso decidido sale de la habitación. La murciélago solo pudo ver a través de la ventana como Shadow salía del establecimiento, con dirección a la playa. Abrazándose a sí misma, solo pudo repasar una y otra vez lo que acababa de pasar. Sin darle importancia, sonríe para sí misma, y se marcha hacia su ordenador portátil. Quizás no era tan fuerte como Shadow. Pero si mucho más inteligentes. Así que podría investigar si había aun alguna información que pudiera serle de ayuda al erizo.
Shadow es un ególatra. Un presumido que piensa que todos son débiles ante él. Posiblemente podría escribir todo una obra dramática que superaría las clásicas. Pero, eso no le quitaba lo fuerte, decidido y apuesto que podía llegar a ser. Además de que es lindo como da las gracias. Así que continuaría de su lado, tanto como fuera posible. Si no quiere dejar definitivamente su pasado, que al menos sepa que cuenta con alguien en el futuro. Además, no era que lo necesitara una mujer tan hermosa y fuerte como yo. Pero, no estaba demás en tener esperanza de finalmente tener a alguien con quien salir los viernes por la noche.
