¿Reverencia? No estamos en Japón para reverenciarlo, o mi acento japonés me delato, pero si no he hablado. Él se acercaba a mí, y yo solo me quedaba observándolo de pies a cabeza. Cuando se detuvo enfrente de mí. Me golpeo con las yemas de sus dedos.

— ¿no vas a reverenciarme? —pregunto casi dando una orden

Yo lo seguía observando… 3, 2, 1

Se acercó casi inhalando mi respiración. Hice lo mismo que él lo golpee en la frente

— ¿no sabes lo que es espacio vital? —Lo dije seria, viendo que ponía una cara más molesto—, supongo que tus padres no te enseñaron eso. —sentencie

Escuche un abucheo pero no le tome importancia

Iba a decir algo, pero antes que lo dijera levante mi mano he hice:

—shh cállate, si quieres quejarte ve al buzón de quejas de la escuela que yo no soy la encargada de eso —le hice señas que cerrara la boca.

Seguí mi camino dejándolo ahí. Me fastidia la gente que es así. Llegue al salón y note que casi la mayoría estaba viéndome.

— ¿cuál es mi mesa? —pregunté

La mayoría me señalo que era la banca que estaba enfrente del escritorio del maestro. Odio estar al frente. No me gusta.

— ¿alguien quiere cambiar lugar conmigo? —pregunté de nuevo.

Alguien de atrás levanto la mano y era peliblanca de pelo corto y al verla me recordó a alguien que tenía el mismo color de pelo. Tan fuerte fue mi impresión que sentí que me mareaba. Alguien me sujeto de la cintura, le agradecí mentalmente. Cuando mis sentidos regresaban, voltee a verlo. Y en ese momento me enamore de él. ¿Quién era? ¿Cómo se llama? ¿Tiene novia? Preguntas acerca de él vinieron a mi mente.

— ¿ya te encuentras mejor? —pregunto

Yo asentí

—gracias

El solo me sonrió

Fui a mi nuevo lugar, y me di cuenta que él se sentaba a mi lado derecho. Me sentía feliz. Cuando me asome por la ventana otro recuerdo apareció. Eran los árboles, había árboles en mis recuerdos y aquí hay árboles pero no cerca sino a unos 5 metros. Tocaron el timbre y algunos entraban entre ellos estaba gajeel. El al verme sonrió y me alzo en pulgar en forma de aprobación. Yo solo sonreí. Pero el chico rubio hacia acto de presencia en verme con molestia. Se sentó atrás de mí. Me sentía tan conmocionada, no sé si era molestia, pena, o nervios que hacía que mi mente tratara de trabajar lo más rápido posible y procesar algún movimiento. Al final solo lo vi para después ignorarlo.

¡Que madura!

Iniciaron las clases, y yo solo recline la cabeza. Escuchaba todo, y mi vista en lugar sin fijo, cuando se posan en aquel pelinegro que me hace señas. No le entendí cuando levante la vista el maestro ya estaba enfrente de mí

—joven loxar, ¿Por qué no tiene su libro abierto? —preguntó.

Yo solo le sonreí

—No recuerdo donde los puse —sonreí de nuevo

—joven rogue, acérquese a su compañera por favor. —se fue al pizarrón

Rogue se acercó y extendió su libro

Entendía los ejercicios de física, me sabia las formulas así que por inercia empecé a responder todos los ejercicios del libro. Al terminar se lo di a mi compañero y de nuevo recline la cabeza hacia la mesa. Me quede semi-dormida

Cuando de nuevo él me hace señas. Y yo muy tarde me doy cuenta. El maestro ya estaba a mi lado

— ¿ahora cual es pretexto señorita loxar?

Yo solo sonreí y le di el libro

—Vaya, vaya señorita loxar, —viendo el libro—. Muy bien

Me dio el libro, vi que tenía un A+. Sonreí al ver esa calificación

Cuando de nuevo me viene una bomba con algunos recuerdos donde tengo mis exámenes y trabajos con varias A+. Alzo la vista en vez de ver al compañero de enfrente veo a un peli rosa que me dice

— ¿¡Juvia cuanto sacaste?! —el me enseña su calificación que es un C

Un fuerte dolor de cabeza empezó. Y de nuevo me siento mareada, para después sentir que me desvanezco.