ROBOTS:

LAS PRECUELAS

Este fanfic ha sido presentado

por Dimitrix Enterprises

y Dimitrix Inc.


Robots ha sido siempre una de mis películas favoritas de todos los tiempos y desde hace mucho tiempo lleva esperando una secuela que parece que no llega ya que estoy desesperado por querer volver a Rodney Hojalata y a todo el grupo reunido otra vez, tengo una secuela en mi mente pero lo que no sabemos es que sucedió antes de todo eso, pues estos son los seis segmentos precuela que nos cuentan las historias alternas a lo que puede suceder en un Robots 2: La Nueva era, estad muy atentos a lo que vais a ver.

SEGMENTO 1: EL EVANGELIO DE LA INVENCIÓN

Jack Hammer iba bajando por un elevador bastante ruidoso y estrepitoso hacía el barrio de Chinabot que se encontraba unos pisos mas abajo. Se quito las gafas y se las limpio haciendo que ahora pudiese ver mejor, asintió complacido al mismo tiempo que atemorizado ya que hacía unos meses que por alguna extraña razón varios inventores a los que él conocía habían desparecido misteriosamente sin dejar rastro, sabía muy bien que era imposible que todos se hubiesen esfumado ya que eso suponía que todo el mundo estaba pasando del plan que tenía Gran Soldador. Desde que Rodney Hojalata había devuelto la paz hacía Ciudad Robot este se había convertido en el nuevo jefe de Industrias Gran Soldador haciendo que ahora todo el mundo pudiese desarrollar sus nuevas ideas, incluido él, pero ahora por algúna razón algo estaba cambiando y no sabía lo que era, tenía que tener mucho cuidado ya que ahora él era presa fácil para cualquiera que le descubriese.

El ascensor bajo haciendo una pequeña sacudida y de ahí abrió la puerta de rejas, salió al exterior observando el inmenso barrio en el que se encontraba, Chinabot era uno de los nuevos barrios extranjeros que se habían formado tras la aprobación de Rodney Hojalata de reconstruir Ciudad Robot de una manera mucho mas moderna, lo cual no era tan mala idea, podía ver como robots de diferentes partes del continente occidental tenían sus propios puestos de comida o tiendas que vendían cualquier cosa con tal de usar como actualización, ya nadie tenía miedo a oxidarse y a quedarse hecho pedazos, ya no, eso había terminado, esta era una nueva era.

-Reguladores, ¿quien quiere reguladores? Reguladores.

-Recambios, ¿quien quiere hacerse un recambio de ruedas? Recambios.

-Cambio su tono de metal, cambio su tono de metal, véase con un nuevo aspecto por si no le gusta el viejo, se no preocupe, se le devolverá el dinero si no queda convencido.

Todos aquellos vendedores se habían puesto para ganarse un pequeño dinerillo con la nueva moda de que ya nadie tenía que ir rebuscando en la basura para conseguir actualizaciones, la dictadura de Ratchet había llegado a su fin gracias a Hojalata y ahora vivían con todos los lujos, pero esos lujos tenían su consecuencia y ahora había hecho que varios sujetos de otros lugares viniesen a crearse sus propias organizaciones criminales, las mafias se hacían llamar, esos grupos lo que hacían era adueñarse de la gente mas débil y obligarles a hacer cosas que hasta ahora nadie había querido hacer, y si todo eso iba bien, se les recompensaba, si no, acabarían teniendo un castigo mucho peor que el de acabar incinerado en la Chop Shop del cual ahora ya no funcionaba.

Mientras iba avanzando lentamente por todo aquel barrio extendido a lo largo de la zona, podía ver a distintos niños jugando con varios juguetes niños que habían salido de la compañía de Gran Soldador, los veía jugando con Hula-Hops de luces, drones teledirigidos y pequeños animalejos electrónicos que usaban para sus juegos estratégicos de cartas, le gustaba las cosas que veía, lastima de que ahora no tuviese tiempo para aprovechar algo como eso ya que se encontraba en una situación en donde tenía que mantener la cabeza bien alta, no podía confiar en nadie, levanto la capucha de su túnica haciendo que nadie pudiera reconocerle, aquí él no era nadie, simplemente era un viejo robot con gafas que tenía consigo algo un libro poco importante.

Se dirigió hacía una tienda que había a la vuelta de la esquina, atravesó las puertas de plasma y de ahí paso al interior de la tienda donde todo estaba mas limpio y ordenado que afuera, había toda una calma que le hacía pensar que estaba soñando tras haber estado presenciando una pesadilla.

-¿Puedo ayudarle? -pregunto el dueño de la tienda, era un robot escuálido de ojos saltones y tenía piernas de neumático, se acerco al mostrador.

-Si, necesito algo parecido a esto si es que lo tiene -se saco de encima un perno dorado hexagonal.

Se lo enseño al dueño y este se le quedo mirando fijamente para ver como era.

-¿Lo tiene? Es importante.

Apoyo el perno encima del mostrador y entonces suspiro pensativo ante esa propuesta.

-Si le digo la verdad, muy pocas personas vienen aquí buscando algo como esto, no se donde lo ha sacado pero no tengo nada parecido, aunque si un tornillo -admitió con total sinceridad.

-Ya, pero yo no necesito un tornillo, yo necesito un perno como ese -le insistió nerviosamente, se desesperaba demasiado con encontrarlo.

-¿Para que? ¿Es usted inventor?

No supo como contestarle a eso ya que era bastante obvia la pregunta.

-Parecido -fue lo único que pude decirle con tal de que pareciese ideológico.

-Espéreme aquí -le aviso señalándole con el dedo y entonces se marcho hacía un hueco que había pasando el muro que tenía delante, se oyó como se le movían las ruedas.

Jack se quedo ahí esperando al robot mientras se ponía nervioso al no saber que hacer, quería saber que todo estaba yendo sin problemas pero sabía muy bien que no, no sabía si alguien le estaba siguiendo o le estaba espiando sin que se diese cuenta, se había metido en un mal lugar pero era el único lugar que conocía lo suficientemente bien como para saber que acabaría encontrando lo que andaba buscando, su vida dependía de ello y la de Gran Soldador, él era el ultimo inventor que quedaba libre como para proteger el proyecto del que parecía que era la razón por la cual todos estaban siendo secuestrados misteriosamente.

Oyó un fuerte ruido y reaccionó bruscamente al oírlo, enderezo su mirada hacía el frente y observo que el robot dueño de la tienda había vuelto con un caja de cartón que parecía contener todo tipo de cosas metálicas, se notaba el sonido en cuanto lo apoyo contra el mostrador.

-Si quiere puede buscar aquí -le propuso dandole la caja para que mirase.

Alzo la mirada observando que habían todo tipo de tornillos, pernos, tuercas y engranajes y cualquier cosa mecánica que pudiese ver con exactitud.

-¿Pero no me va a ayudar usted? -se cuestiono viendo que le estaba dando la caja llena de metales como para que lo buscase él mismo sin que este hiciese nada por ayudarle.

-Si encuentra algo no quiero saber lo que es.

-¿Como? -se extraño aún mas con ese comentario.

-Creo que es mejor que no se quede mucho tiempo -le aviso poniendo un tono como de saber muy bien lo que estaba haciendo con él era algo bastante peligroso.

Aquello lo pudo entender, el dueño se marcho volviendo hacía donde estaba antes dejándole ahí solo como para que se ocupase de mirar en la caja, la abrió lo suficiente como para ver con mas luz lo que había dentro, fue rebuscando por el interior provocando tanto ruido que le preocupaba que aquello llamase demasiado la atención, no sabía que estaba haciendo el dueño pero seguramente no era algo bueno, no podía confiar en nadie, ni siquiera en aquellos que le estaban ayudando.

-Vamos -rechisto esforzándose por encontrar lo que quería y entonces acabo encontrándolo, hallo un perno dorado parecido al otro que tenía en sus manos-. Lo tengo.

-Será mejor que salga de aquí -se oyó la voz del dueño desde el otro lado.

-¿Como dice? -alzo la mirada queriendo verle pero apenas podía, por algúna razón él estaba escondido intentando de ignorarle por algún motivo.

-Si lo ha encontrado será mejor que se vaya con él.

-¿Sin pagarle?

-Me da igual, vayase ya, usted no estado aquí -le presiono insistiéndole para que se fuera.

Al oír eso pudo entender porque se lo estaba pidiendo, se guardo los dos pernos, cerro la caja haciendo que no encontró nada de ahí y se marcho saliendo de la tienda sin apenas despedirse por agradecerle al dueño lo que hizo, pero no podía hacerlo.

Se puso la capucha de vuelta y ahí entonces se alejo teniendo consigo los dos pernos que andaba buscando, no le faltaba nada mas, pero si un lugar seguro donde poder quedarse, siguió avanzando por todo el callejón cuando entonces se dio cuenta de que se sentía muy seco, necesitaba ponerse algo de aceite, tenía que tomarse un buen trago por lo menos, miro cada uno de los puestos de comida y bebidas y vio uno que le llamo la atención, era un puesto circular que se encontraba en medio de la esquina donde apenas había alguien sentado en las butacas de los extremos, decidió meterse ahí al ver que parecía estar bastante tranquilo.

Se junto delante del mostrador y se sentó en una de las butacas que habían al otro lado del robot que parecía estar tomando tranquilamente, se acerco el barman que era igual que el dueño de la tienda donde había conseguido los pernos solo que este iba vestido con el típico traje de un barman y tenía los ojos mas saltones, le pregunto que quería y Jack le respondió que una copa de aceite, se quito la capucha esperando que nadie le reconociese en ese lugar, luego apoyo el libro encima del mostrador mientras él se mantenía tenso de lo nervioso que estaba, aquellos nervios no se le iban a ir nunca.

El otro robot que tenía al lado se le quedo mirando interesado, se levanto y se apoyo encima de la butaca que había en medio al lado de Jack, él pudo notar como aquel robot se había puesto ahí apropósito con tal de incordiarle o algo parecido.

-Eh amigo, ¿te conozco de algo? -le pregunto poniendo una expresión desinteresada pero se notaba que de algúna forma lo estaba reconociendo.

-No -le respondió negándose a contestarle cualquier cosa que le dijese, ya tenía suficiente con sentirse perseguido, ahora no iba a perder la poca tranquilidad que tenía con aquel idiota.

-¿Seguro? ¿No eres de la tele? ¿Eh?

Jack quería plantarle en la cara un buen golpe pero sabía muy bien que si lo hacía llamaría demasiado la atención y entonces se le arruinaría la tapadera y otra vez tendría que volver a correr.

-No, yo te he visto en algún lado -se hacía el que parecía que estaba pensando detenidamente, estaba claro que él ya lo había reconocido pero se comportaba así apropósito con tal de insistirle que confesase la verdad aunque no quería hacerlo.

El barman le paso el vaso con el aceite, Jack le agradeció y entonces se dio un pequeño sorbo.

-Vamos tío, confiésalo, eres conocido -le presiono poniendose vacilante con él.

Al final Jack se canso y decidió hacer lo que mejor conocía, se quito de encima un implante con aspecto circular y se lo tiro delante para que lo viese, aquel robot pirado lo cogío y ahí entonces lo miro absorto reconociendo de que se trataba.

-Eso a cambio de tu silencio, ¿entendido? -le pidió explícitamente.

-Es bueno hacer negocios con usted -lo acepto poniendo una sonrisa picarona, pago al barman y entonces se marcho desapareciendo como si no hubiese estado ahí.

Jack asintió agradecido de ver que se lo quito de encima, estaba cerca de que esto hubiese acabado en desastre, pero tenía que tener mucho cuidado con eso, empezaba a pensar que había cometido un error al venir aquí, o de al menos no estar mejor preparado, volvió a ponerse la capucha haciendo que nadie le reconociese en lo mas mínimo, era mucho mejor así.

-Una copa -dijo alguien.

Se giro y observo que otro mas se metió ahí, era otro robot pero distinto a todos los que había visto antes, era mas joven y con gafas, parecido a él pero mucho mas moderno, no sabía porque pero aquel joven le interesaba bastante, no sabía si era porque tenía aspecto de inventor o porque le hacía acordar a él cuando era mucho mas joven.

El barman le entrego la copa y se dio un pequeño sorbo, de pronto dijo:

-¿Esta bueno eso? -le pregunto.

-¿Como? -se cuestiono viendo que parecía que se intereso por él.

-El libro, ese de ahí, ¿es suyo no? -aclaro señalando el libro que tenía en la barra.

-Ah, esto -se rió viendo que le señalaba el libro y no otra cosa mucho menos importante.

-¿Que es? -se acomodo apoyando su puño encima de su barbilla para escucharlo.

Agarro el libro dándolo vuelta por la portada y se lo enseño.

-El Evangelio de la Memoria.

-¿De que va?

-Es básicamente como una enciclopedia que te enseña todo lo que necesitas saber sobre los inventores de antaño y de como todos ellos nos ayudaron a crear un mundo mejor para todos nosotros -le resumió poniendo una sonrisa de expectación por el libro.

-Lastima de que esta ciudad paso como 20 años sufriendo un terrible Armaggedon que casi nos destruye a todos nosotros -indico ingenuamente.

-Si, yo pase por esa época.

-Yo apenas -tomo un fuerte sorbo de su aceite.

Jack hizo lo mismo pero no pudo evitar sentir que por alguna rara razón aquel chico se había puesto ahí por algo, no era como el otro individuo de antes pero si sentía que era demasiado fácil que se hubiese sentado a su lado y no le preguntase por si lo reconocía o algo.

-Se lo que estas pensando -le dijo con cara de estar insinuandose.

-¿Como? -se extraño al oír eso.

-Estas pensando en como me he sentado aquí tu lado y no te he preguntado sobre quien eres en realidad -aclaro demostrando que no le iba a hacer la misma pregunta que al otro.

-Ah, maldita -exclamo sintiéndose avergonzado por reconocerlo.

-No importa, yo también habría hecho lo mismo -volvió a dar otro sorbo.

-Se que no es de mi incumbencia, pero... ¿quien eres?

-Digamos que alguien que necesita algo en la vida -dio una respuesta bastante metafórica.

-Pues tu pareces tener mucho con lo que vivir.

Le miro con una expresión indirecta al no entender esa mención.

-Veo que llevas una agenda portátil -declaro señalando el estuche que llevaba colgando en el costado de su cinturón-. ¿Que eres? ¿Informático?

-Solía serlo, hasta que me echaron por pasarme de la raya -confeso poniendo una cara de disgusto.

-Lo siento mucho.

-No lo sientas, hice bien en irme de ahí, todos eran unos auténticos cerdos, no sabían lo que podía hacer, y ahora estoy trabajando para alguien que si sabe lo que puedo hacer.

-Parece un hombre muy trabajador.

-Lo es -afirmo sintiéndose orgulloso de eso y entonces se echo el aceite encima de su espalda, lanzo un enorme suspiro de satisfacción al sentir el aceite caliente por todo su cuerpo.

Jack pudo ver como con aquel chico sentía una satisfacción que hasta ahora jamas antes había visto, le hacía acordar a sus viejos tiempo cuando era joven, cuando no tenía nada encima y tuvo que buscarse su propia manera de trabajar, al menos con eso le hacía sentirse bien.

-¿Sabes que me interesa de este libro?

-Cuéntame -se puso en una posición de interés al saber lo que tenía que decir.

-Este libro no solamente te cuenta el desarrollo de los mayores inventores del mundo, sino también de ver como un grupo de personas se unieron en contra de toda la ética, y se crearon sus propias ideas con tal de saber que lo que harían cambiarían el mundo, no les importaba si de algúna manera se oxidarían con el paso del tiempo, solamente les importaba dejar una pequeña parte de lo que tenían en mente para que así con el paso de los años, alguien acabase encontrando esas pistas y pudiesen dar lugar a algo mucho mas nuevo, y fijate ahora -le explico resumiéndole todo lo que pensaba sobre los inventores al estar relacionado con el libro, luego le señalo el televisor que había en un costado, se podía ver la imagen de un reportero.

-Diganos Meca-Critico, ¿que piensa de la nueva Constitución hecha por Rodney Hojalata?

La imagen paso a la del Meca-Critico mirando de frente y con una mirada malhumorada.

-Pienso que ese Rodney Hojalata es solo otro loco adolescente que se cree que puede hacer lo que le de la gana, aunque viendo lo que hice Ratchet antes veo que al menos lo ha mejorado un poco pero eso no quiere decir que estemos tan pendientes de esto como lo estábamos antes, alguien debería de bajarle los humos a estos jefes inventores, ¿alguien sabe donde están todos ahora? Porque me prometieron que me harían unas gafas con luces, ¿donde están? -protesto soltando todas las quejas que tenía sobre cualquier cosa que le viniese a la cabeza.

-Ese tío nunca se si lo han puesto ahí apropósito porque sabe quejarse o solamente porque necesitan un cabeza de turco para que sepa lo que tiene que decir -opino pensativo.

-Si -coincidió el otro.

Al ver lo bien que le había caído el chico, decidió aprovechar para preguntarle una cosa.

-¿Sabes eso de los inventores?

-Si, es terrible, es como si alguien se estuviera quitando de encima a todos los inventores.

-¿Pero lo que no logro entender es porque sucede? No han pasado cinco años desde que Madame Engranaje murió y su hijo se fue a la carcel, ¿crees que puede tener algúna conexión.

-¿Usted cree? -frunció con el ceño para arriba al estar interesado en esa cuestión.

-No lo se, quizás haya alguien por ahí relacionado con Madame Engranaje que todavía no ha ido a la carcel y esta por ahí libre, capturando a todos los inventores.

-¿Para que? ¿Para vengarse?

-No lo se, pero eso sería lo menos preocupante -indico exasperado y entonces se dio el ultimo sorbo de su vaso lleno de aceite, suspiro aliviado al mismo tiempo que agotado.

-¿Tu no eres de por aquí verdad?

-No, no lo soy, yo he venido aquí para hacer un trabajo, pero me parece que no soy capaz de hacerlo -le aclaro confesándole sin dudarlo, estaba tan preocupado por lo otro que no le importaba para nada decirle todo lo que menos le preocupaba del asunto.

-Pues yo también he venido para hacer un trabajo -declaro el otro.

-¿Ah si? -se intereso al oír eso.

-Así es, me pidieron que viniese a buscar a una persona, a alguien que necesitaba ayuda en algo.

-¿Y la has encontrado? -le devolvió el vaso vacío al barman, él se lo llevo.

Hubo un momento de silencio y entonces el joven robot dijo:

-Al parecer si -confirmo serenamente.

-¿Y has podido ayudar a esa persona? -se saco unas monedas del interior de su traje para dárselos al barman para pagarle al barman.

-Esa persona no necesita ayuda en realidad.

-¿Ah no? -siguió escuchando mientras se peleaba por encontrar las monedas precisas que necesitaba para pagarle al barman que le estaba esperando ahí delante.

-No, en realidad necesita que se reúna con los suyos.

Aquella ultima mención le hizo estremecerse bastante ya que le resultaba bastante raro por algúna razón, se giro mirando al joven del cual ahora ponía una expresión seria y enfurismada.

-¿Quienes son los suyos? -le pregunto a pesar de saber que estaba cometiendo un error al preguntarle eso ya que estaba bastante claro que había algo raro en ese joven.

-¿Acaso no se da cuenta señor Hammer? -le critico indirectamente.

-¿Que? -se atemorizo al ver que sabía quien era, aquel joven no era un amigo.

-Es increíble que después de todo el rato que llevamos aquí, no se haya dado cuenta de que jamas ha estado a salvo durante todo este tiempo -se insinuó soberanamente.

-¿Quien eres tu? -quiso descubrirlo ya que se notaba que había caído en una trampa.

Se acomodo en la silla y entonces se quedo mirándolo mas rígido que antes.

-Soy aquel que quiere llevarle con mi jefe, señor Jack Hammer, el ultimo inventor que todavía queda libre -confeso demostrando que no había venido aquí por pura coincidencia.

Ahí entonces Jack se dio cuenta de quien se trataba aquel chico, se puso a pensar en todos los aspectos que lo corroboraban, la agenda portátil, que fue expulsado, esas gafas que tenía puestas encima de la cabeza, todo indicaba que se trataba de un robot en particular.

-Database -era el hacker fugitivo que todo el mundo conocía de sobra.

-Ya era hora de que se diese cuenta -dijo con tono de querer actuar ahora.

Jack se alarmo tanto por esto que decidió levantarse y marcharse cuanto antes, agarro rápidamente sus cosas y se dispuso a irse pero en cuanto se giro observo que había alguien mas delante de él, había un robot de aspecto humanoide con la piel medio rosada, con un casco amarillo en forma de peinado enderezado hacía la izquierda, de cuerpo robusto rojo y en las manos tenía unos bordes de pinchos que parecían bastante afilados y letales.

-Triturador -lo reconoció enseguida al verle.

-Bien hecho Database -le dijo agradeciéndole al hacker que continuaba ahí sentado en la butaca.

-Sabía que el muy idiota no se daría cuenta de que lo estaban siguiendo, se creía tan listo que no vio que ya le teníamos puesto los ojos encima -comento incrédulamente Database.

Aquello lo hizo estremecer mucho mas a Jack ya que demostraba que a pesar de todo el trabajo que hizo para impedir que no lo cogiesen, al final ya lo tenían cogido desde hacía un buen rato.

-Tu te vienes con nosotros Hammer -le aviso amenazadoramente Triturador.

-Ni en sueños -dijo y entonces soltar unas pequeñas bolas en forma de canicas negras contra el suelo, rodaron un par de metros hasta que de pronto se detuvieron al instante.

-Oh no -exclamo Database al reconocer de que se trataba.

Las bolas explotaron haciendo salir una enorme luz que los cegó a todos los que habían alrededor incluyendo los dos, Jack aprovecho de nuevo y se marcho pero se le cayo el libro sin que se diese cuenta. Ambos recuperaron la vista y se percataron de que ya no estaba en ningúna parte, se exasperaron tanto que se pusieron a correr para seguirle pero ya le habían perdido el rastro.

-¿Adonde cojones se ha ido? -protesto Triturador al ver que no lo encontraba.

Ahí entonces Database se percato de alguien que iba con capucha, parecido a Hammer.

-Ahí -le señalo eufóricamente y ambos marcharon a seguir a ese sujeto.

Corrieron lo mas rápido que pudieron y entonces engancharon al sujeto con capucha agarrándole por los hombros y lo giraron para verle la cara, no era él, era simplemente un viejo robot gris con gafas, este se asusto al verles, ambos se miraron indignados al ver que agarraron a uno que no era.

-Vete -le rechisto y el robot se marcho.

Ambos se llevaron las manos a la cabeza del disgusto que tenían.

-¿Adonde puede haber ido? -se cuestiono otra vez Triturador.

-No lo se, pero se que no puede haber ido lejos -opino Database.

-¿Tu estabas con él? ¿Sabes si dijo algo mas?

-No aparte del libro que tenía en sus manos -aclaro enseñando que tenía el libro de Hammer en sus propias manos, Triturador se quedo desconcertado al ver que lo había cogido sin darse cuenta.

-¿Cuando lo has cogido?

Cuando recuperamos la vista, me resultaba una lastima tener que desperdiciar un buen libro -indico fijándose bien en el libro, le resultaba tan interesante que no lo iba a dejar tirado por nada.

-Tu pensando en libros cuando podríamos estar buscando a ese rufián de Jack Hammer.

-¿Sabes algo de Screch? -le pregunto cambiando de tema al instante.

Carraspeo pensativo y entonces alzo el brazo donde tenía el comunicador, lo pulso y dijo:

-Screch, aquí Triturador, hemos perdido a Hammer, ¿sabes algo? -le pregunto.

-He encontrado a Hammer, esta abandonando el comercio, pero se esta metido en un callejón, será mejor que vengáis ahora si no queremos perderlo -anunció Screch por el otro lado.

Database esbozo una sonrisa de orgullo al ver que no lo habían tontamente por completo.

-Vamonos -ordeno y ambos marcharon corriendo dispuestos a seguir la pista de Hammer antes de que lo perdiesen una vez mas.

Database tenía en sus manos el libro del cual ahora se lo iba a quedar.


FIN DEL PRIMER SEGMENTO.