ROBOTS:
LAS PRECUELAS
Este fanfic ha sido presentado
por Dimitrix Enterprises
y Dimitrix Inc.
SEGMENTO 3: CUESTÍON DE LEALTAD
Un coche estrecho, largo y negro atraviesa la ciudad de Tecnobeta pasando por delante de todos sus edificios repletos de luces de neon y carteles de publicidad holograficos, la mayoría eran todos relacionados con refrescos y comidas mientras que el resto se trataban de anuncios relacionados con Rodney Hojalata donde ponía su cara bien enorme, luego lo cambiaba a un logo de Industrias Gran Soldador como una señal de garantía de la creación de un mundo mejor.
Dentro del coche el individuo que iba en la parte trasera veía ese anuncio y no lo podía soportar, sentía tal desprecio que no pudo evitar hacer un gesto con los dedos de ir apretándoselos con fuerza al imaginarse la sensación que tendría estar delante de él y arrancarle sus partes.
Siguió avanzando hasta aparcar delante de una discoteca en el centro donde ponía: La casa de Maximillian, un robot de aspecto moderno de piel gris y bien lucida se acerco hacía la puerta del coche en la parte trasera y la abrió haciendo salir al individuo que estaba dentro, era Arcturus Von Sprocket saliendo del coche con una mirada persuasiva, se puso de pie mientras tenía en sus manos su bastón de poder, del otro salió el Triturador que miraba con la expresión de intriga que su jefe solo que para él todo esto no le sorprendía para nada.
-Señor Sprocket -se presento otro robot que intento de estrecharle la mano, era un agente.
-¿Ésta él aquí? -le pregunto soberanamente.
No supo que contestarle, no estaba preparado para oír esa respuesta.
-Si, le esta esperando dentro -confirmo atolondrado.
-Bien -dijo aliviado, golpeo su bastón contra el suelo y entonces se giro dirigiéndose hacía Triturador que esperaba una respuesta suya, le indico con la cabeza.
Lo comprendió devolviéndole el gesto, cerro la puerta y entonces doblo por el lado trasero del coche y se junto con Sprocket del cual ambos marcharon atravesando la puerta de entrada.
Fueron pasaron por un estrecho pasillo oscuro repleto de varios letreros de neon colocados en varios lugares de los costados, tan fuertes eran las luces que cegaban con solamente mirarlos de cerca pero los ignoraban por completo, continuaron avanzando hasta acabar delante de un robot bastante robusto y que tenía en sus manos detector de armas en sus manos, se juntaron y entonces el hombre puso la palma de su mano encima para frenarlos, se dispuso a chequearlos apoyando su detector encima pero entonces el agente que venía con ellos les dijo:
-No será necesario -le aviso seriamente.
El hombre frunció seriamente el ceño y entonces se hizo a un lado dejándoles pasar, pasaron al otro lado mostrando una cara de ingenuidad, se notaba que Triturador se estaba riendo de él apropósito.
Pasaron al interior del club y se encontraron con una discoteca llena de luces de neon de varios colores chillones que iban girando por toda la sala, robots jóvenes bailando despavoridamente y unas cuantas robots strippers bailando sobre un palo de bronce del cual se iban restregando de formas bastante curiosas, habían otros robots pero mucho mas viejos que estaban sentados en un obre unos sofás acolchados que había en un rincón mirando a las bailarinas con una expresión de seriedad y desinterés, era como si para ellos lo único que estuviesen viendo era algo tan normal como la vida misma, uno de ellos le paso un tornillo y ella se lo guardo entre las esquinas sobresalientes de su cuerpo y actualizaciones.
-Ahí esta -dijo el Triturador señalando hacía el frente.
Observaron a un robot amarillo con la cabeza cuadrada y con una boca de dientes triangulados fumandose un puro bien gordo, era Maximillian Zeta, estaba sentado en una mesa rodeada un par de mujeres robots que le iban haciendo masajes en los hombros mientras jugaba al poker con grupo de tres robots trajeados.
Ambos se miraron escépticamente al saber muy bien lo que tenían que hacer. Marcharon lentamente hacía él del cual ni siquiera notaba que ellos se estaban acercando.
-...y yo le dije, comprate una tuerca en otra parte -esbozo relatando un chiste, todos se rieron a carcajadas mientras él soltaba una risotada bastante tonta e inverosímil.
-Señor Maximillian -se presento delante de él con una expresión seria.
Maximillian se enderezo mientras se sacaba el puro de la boca haciendo soltar el humo que tenía metido dentro, carraspeo pensativo al mirarles fijamente.
-¿Señor Sprocket? -pregunto en tono de saludo al verle ahí delante.
-Señor Maximillian -espeto devolviéndole el saludo.
-¿Era ahora? -se dirigió hacía todos sus agentes que tenían a su alrededor.
Todos le afirmaron la cabeza señalando que estaba en lo cierto.
-Maldita sea, dejadme aquí tíos -exigió amargamente y entonces todos los presentes se levantaron recogiendo sus cosas y dejando a Maximillian solo delante de la mesa.
Sprocket se sentó en la silla que había delante mientras Triturador se quedo parado donde estaba.
-¿Creía que íbamos a tener una conversacíon menos ruidosa? -objetó con tono persuasivo.
-Y yo que pensaba que lo íbamos a hacer cuando cambiasen el aceite a las vacas -se rió descaradamente mientras soltaba el humo de su boca.
Sprocket se quedo mirándole con una expresión rígida, no se estaba divirtiendo.
-Creía que tenías algo de sentido del humor.
-Y lo tuve, hasta que descubrí que mi hermana murió desintegrada en su propio vertedero.
-Siento mucho lo que le sucedió, parecía una buena mujer.
-No era solamente una buena mujer, era una reina, y ese maldito Hojalata la hizo caer de su trono de chatarra -indico moviendo su boca de tal manera que se oía como crujían sus dientes.
-¿Entonces porque no vas a por él en vez de estar perdiendo el tiempo conmigo?
-Iré a por él, a su momento -se acomodo en la silla mientras se ponía con las manos cruzadas.
Soltó una pequeña risilla sarcástica al entender por donde iba.
-¿Quien es tu amigo? ¿Alguien construido con los restos del chatarrero de tu hermana?
Aquello hizo que Triturador soltase un gemido como de sentirse insultado a causa de ese comentario, dio un paso adelante pero entonces Sprocket le levanto la mano en señal de que se detuviera, se hizo hacía atrás sintiendo que eso no iba a quedar ahí.
-Controlale un poco.
-Vayamos al grano, ¿tienes lo que quiero?
-Por supuesto -confirmo y entonces chasqueo los dedos.
Al instante otro robot llego trayendo consigo un maletín de color marrón, lo puso contra la mesa y entonces lo abrió mostrando unos papeles enrollados que tenían algo escrito por detrás.
-¿Son nó? -pregunto con tono persuasivo para corroborar que era lo que quería.
-Lo son, los he estado viendo y he de decir que son bastante curiosos, pero no entiendo de que va en realidad -comento dudoso de no entender de que iba todo eso.
-Y no lo entenderías, porque esto no se trata de algo que todo el mundo haya visto hasta ahora -espeto considerablemente y entonces se acerco dispuesto a agarrar el maletín cuando de pronto Maximillian lo cerro de golpe antes de que lo cogiese.
Se quedo mirándole con una expresión de no estar interesado en dárselo.
-¿Tienes lo que quiero?
Carraspeo pensativo al ver por donde iba.
-Si, lo tengo, Triturador.
El Triturador se puso delante de la mesa, abrió un hueco del interior de su brazo y de ahí saco un pequeño dispositivo USB de color negro que se lo puso delante suyo.
-Estupendo -dijo halagado y entonces agarro el USB donde se quedo mirándolo fijamente-. Siempre supe que serias un hombre de confianza señor Sprocket.
-¿Puedo ahora?
-Puedes, pero antes de eso... -le levanto el dedo.
-¿Que? -empezo a enfurruñarse al ver que resultaba imposible confiar en él.
-Cuéntame una cosa -froto las palmas de sus manos mientras se acomodaba plácidamente-. Dime, ¿como fue la relación que tuviste con tu hermana?
-¿Con mi hermana? -frunció el ceño extrañado ante esa pregunta.
-Si, dime, ¿como hizo tu hermana para tener a todo un ejercito de chatarreros trabajando para ella mientras que tu solamente tienes a un montón de bravucones siendo entrenados por tus variopintos amigos, ¿que hizo ella para ser la reina de los desperdicios?
-Eso no es asunto tuyo -protesto el Triturador negándose a aceptar esa conversacíon.
-Tranquilo Triturador, si el quiere saber mi pasado Archelina, lo sabrá sin mas -le levanto la mano en señal de permitírselo mientras soltaba un pequeño serio gemido.
Maximillian soltó una pequeña risotada como de creerse muy orgulloso por hacerle callar.
-¿Que quieres saber de ella exactamente?
-¿Porque no estuviste con ella cuando paso lo que le paso? ¿Que sucedió que hicisteis que ambos os separaseis tan pronto? -le miro fijamente esperando una respuesta interesante.
Se quedo pensando en eso mientras soltaba un suspiro de dudas ya que no sabía que decirle, pero viendo que si no lo hacía él se quedaría con lo que necesitaba, pensó en contarle lo mejor que podía sacar de momento, se acomodo y entonces dijo:
-Cuando nuestro padre murió, ambos tuvimos que tomar ciertos caminos aleatorios para que así si uno de los dos conseguía algo bueno, al menos tendría el éxito asegurado para el otro, yo me quede con la gente que provocaba problemas por todos los barrios marginales, mientras que ella se unió a los trabajadores de los chatarreros donde ahí encontró al amor de su vida, se enamoro de él y al cabo de unos años mas tarde acabaron casándose, ella tuvo un hijo y cuando me entere de eso, apenas pudo hacer algo para conocer a mi sobrino, yo ya estaba preparando mi plan para poder vengarme del mundo por no haber obtenido algo mejor -resumió toda su historia hasta el dia en que todo cambio para él cuando descubrió que su sobrino Ratchet había sido creado por su hermana.
-Vaya, y yo que pensaba que apenas tendrías algo de remordimientos, pero me doy cuenta de que si lo tienes, eres todo un ser triste -dijo burlonamente Maximillian tomandose la historia como un acto de debilidad al ver que Sprocket no era lo que él pensaba.
Sprocket se enfado con eso y golpeo tan fuerte la mesa que la abollo, el sonido del metal resonó por toda la sala haciendo que todo el mundo se enterase de eso y se quedaron mirándoles atónitos. Se quedo todo el local casi en silencio sino fuese por la música robotica que resonaba a pesar de que el DJ de la barra del otro lado no estuviese tocando la mezcla con una sola mano. Maximillian se quedo tan indeciso al presenciar eso que no tuvo mas opción que disculparse, se dirigió hacía el publico hacíendoles un gesto con la mano para hacer que continuase la fiesta como si no sucediese nada malo, inmediatamente el DJ volvió a tocar y de ahí todo el mundo continuo como si no pasase nada, seguirían bebiendo y las bailas siguieron restregandose sin parar por las barras.
-Perdoname por esto -se disculpo mostrandose avergonzado por ese comentario.
-Lo que sea con tal de darme lo que quiero, te he contado lo que querías saber, ahora dámelo -le exigió amargado, se notaba que eso lo llevo mal.
-No, aún no ha terminado, quiero saber que pasa después, ¿como hiciste al final para conocer a tu sobrino? -le volvió a presionar para que siguiera contando lo que no quería que dijese.
-¿Hasta cuando vamos a seguir así? -critico Triturador.
-Hasta que yo lo diga, estáis en mi casa, mi casa, mis reglas, ¿ya lo sabéis? -se acomodo hacía atrás mientras cruzaba sus brazos por detrás suyo, estaba poniendo esa posición para dejar claro que él era el que estaba al mando y podía hacer lo que quisiera con la situación.
Aquello hizo que Sprocket mirase directamente al Triturador de reojo, este pudo entender esa mirada y entonces se puso en una posición autoritaria como de estar apunto de atacar.
-¿Que pasa? -se cuestiono al mirarle descaradamente.
-¿Sabes donde encontré a mi amigo el Triturador?
-No, ¿de donde, de un...?
-No sigas por ahí -le aviso señalándole con el dedo para impedir que volviese a comentar lo mismo de antes ya que eso solamente lo haría empeorar aún mas.
Asintió entendiendo lo que quería decir con eso.
-Él antes trabajaba como leñador en un pequeño pueblo, cortaba arboles todo el dia para que así luego pudiésemos sacar hojas, papeles y demás cosas parecidas, se paso tanto tiempo cortando, que al final sus jefes le acabaron recluyendo, le echaron, ¿y sabes porque lo hicieron?
-No, ¿porque?
-Porque acabaron recibiendo a otro leñador que tenía unos accesorios mucho mejores que los que él ya tenía incorporados en su cuerpo, como Triturador ya no les servía de utilidad, pusieron a uno nuevo, a alguien que tuviese mejor aspecto, le echaron, y nunca mas volvieron a saber de él, hasta que entonces una noche dio el tiro de gracia, se ocupo de echarles la bronca a sus jefes por haberles despedido después de haber estado tanto tiempo trabajando para ellos, les dio su merecido, solo que claro, acabo siendo demasiado violento, trituro a todos los dueños de la compañía hasta dejar solamente un montón de chatarra desperdiciada por todas partes, ¿te imaginas lo que es estar en una sala y observar como un montón de robots han sido partidos? Pues eso mismo -le resumió toda la historia de como el Triturador se acabo convirtiendo en el salvaje que era ahora.
Maximillian no quería mostrar ningúna reacción inoportuna pero al final no pudo evitarlo, miro hacía el Triturador observando que le miraba con aquella rígida sin pestañear, se quedo pensando en la posibilidad de que todo lo que decía iba muy en serio, ¿era posible que hubiese hecho todo eso él solo? Viendo el aspecto que tenía, era una posibilidad.
-Después de lo que hizo, todo el mundo se puso a buscarle, lo persiguieron día tras día, hasta que al final él ya no pudo mas, quedo tan agotado y tan vacío de aceite que decidió esconderse en un lugar oscuro para morir por sus pecados, pero entonces le llego su salvación.
Esbozo el Triturador una sonrisa ingenua seguido de una risa sarcástica, Maximillian empezo a dudar otra vez ya que tenía sus dudas sobre por donde estaba yendo la historia.
-Yo le encontré, le salve, le cure de sus defectos y acabe haciendo que aquel pobre leñador que siempre le tenían infravalorado, ahora tiene todas las de ganar, me ha estado sirviendo durante estos años, y nunca ha cuestionado mis ordenes de ningún modo, no señor.
-¿Entonces ahora tienes que pagar su deuda, verdad?
-¿Deuda? ¿Que deuda
-¿Ya sabes? Como Sprocket te salvo de morir deshidratado, ahora tu le tienes que hacer lo mismo por él y así entonces serás libre -le aclaro señalando que la relación que tenía con Triturador era como de un mutuo acuerdo por el que zanjar.
-Oh oh oh -esbozo otra risa ingenua-. Estas muy equivocado conmigo.
-¿Que quieres decir?
-Veras, una vez que alguien se une a mi, no lo hago porque tenga una deuda conmigo, lo hago porque todos ellos han pasado por una deplorable situación y necesitan que alguien les ayude a ser mejores que antes, y yo he hecho básicamente eso, pero no quiere decir que porque tenga que salvarles, significa que tenga una deuda pendiente con ellos, todos ellos trabajan conmigo porque tienen algo que tu jamas entenderás tu dichosa vida Maximillian, y es una cuestión de lealtad -asomo su cabeza para mirarle con una cara amenazadora para señalar por donde iba el asunto.
-¿Cuestión de lealtad?
-La lealtad es una de las pocas cosas que me puedo permitir en este mundo, si no tengo eso, no tengo hombres, y si no tengo hombres, de que me sirve que me tengan miedo, y Triturador ha sido uno de mis mas fieles servidos porque ha sido tan leal, que me resulta imposible de que tome cualquier decisión por su cuenta, ¿verdad que si Triturador?
-Si, me encanta demasiado esto como para irme a otra parte -contesto él.
-¿Lo vez Maximillian? Eso es lealtad, ¿pero que tienes tu con tus hombres exactamente? ¿Eh?
Aquello hizo entrar a Maximillian en un completo estado de pánico ya que ahora no sabía que hacer, giro la mirada observando que uno de sus hombres estaba detrás de Triturador dispuesto a matarle, afirmo meneando lentamente la cabeza para que no se notara, le dejo hacer lo que quisiera con tal de quitárselos de encima.
-Triturador, podrías...
-Si -obedeció y entonces su mano derecha se giro acoplandose a su mecanismo externo, del otro lado surgió una enorme sierra dentuda que se encendió en cuanto se incorporo al brazo entero.
Se giro y rápidamente clavo al robot que tenía detrás con su sierra del cual le perforo todo la parte delantera de su cuerpo y siguió cortándosela a medida que iba avanzando. Maximillian lo estaba viendo y no pudo evitar como mataba a uno de sus agentes, se quedo con la boca medio abierta ya que eso resultaba lo mas horrible que había visto nunca, miro a Sprocket y este estaba sonriendo plácidamente como si le gustase lo que le estaba haciendo.
Triturador termino de cortar al medio del cual le dejo un enorme agujero por todo su cuerpo, quedo con una mirada perdida y ahí entonces se cayo al suelo del cual se desarmo en un montón de piezas que se esparcieron por todo el área, la cabeza quedo intacta pero los ojos no, Triturador se rió entre dientes y luego giro su sierra haciendo que volviese a ponerse el brazo.
-Eres un jodido monstruo -le reprocho Maximillian.
-Si, ¿y que? -objetó inmiscuyéndose en ese comentario, para él le daba completamente igual.
Ahí entonces todos los agentes que estaban protegiendo a Maximillian se reunieron sacando sus armas y se pusieron a ir rodeando a los dos, Triturador veía bien lo que estaba pasando y supo bien lo que tenía que hacer, levanto su mano izquierda y activo un pequeño botón que había alojado secretamente arriba en su muñeca, lo activo y entonces de sus nudillos salió un borde sobresaliente de color dorado con pinchos en sus extremos.
-¿Que va a hacer? -pregunto Maximillian todavía mas asustado que antes.
-Ya lo veras -dijo Sprocket echando una mirada de reojo.
Triturador alzo su mano hacía arriba y entonces esta se soltó y salió disparada como un cohete, choco contra el techo y de ahí reboto en el suelo haciendo que luego fuese volando en círculos mientras iba chocandose contra todos los agentes, les iba partiendo la cara a todos mientras yendo uno por uno hasta acabar volviendo a engancharse a su mano como si de un bumerán se tratase.
Maximillian asomo la cabeza observando como estaban sus agentes, todos tenían la mandíbula partida, uno se quito la mano de encima mostrándola toda doblada hacía un costado, de pronto su cara se desarmo al igual que todos los agentes, todos cayeron noqueados contra el suelo.
-¿Y bien? Me lo vas a dar o no -exigió Sprocket queriendo que ahora le diese el maletín por las buenas ya que después de esto tendría que estar completamente convencido de lo que vio.
-Tomalo, y largate, y no vuelvas -le entrego el maletín dándoselo nerviosamente.
Sprocket lo abrió y observo que estaba todo tal y como él quería, lo cerro sintiéndose a gusto.
-Ha estado bien hacer negocios contigo -se levanto mientras se acomodaba su túnica.
-¿Negocios? Has matado a todos mis hombres por nada -le critico injustificando esa mención.
-Por nada, no, claro que no, lo he hecho porque tu eres muy poco confiable, no tienes lealtad, no tienes prejuicios, no tienes escrúpulos, solamente eres un vil cobarde que se esconde tras estos muros y esos trajes ajustados, no eres nada, y jamas lo serás, Maximillian Zeta -decreto Sprocket justificándole la autentica verdad quien era en realidad.
-Por favor, marchate -le insistió mientras se escondía debajo de la mesa.
Ambos se miraron escépticamente y ahí entonces a Sprocket se le ocurrió una idea.
-En realidad, creo que aún no nos vamos -dijo ingenuamente.
-¿Que dices?
-Tenemos otra cosa pendiente por hacer.
-¿Que otra cosa? Habéis venido aquí a joderme la noche en mi propio club, porque no os largáis de aquí de una puta vez y así todos contentos, ¿eh?
-No, no lo haremos hasta que te demos a ti una pequeña lección.
-¿Que lección?
-Veras Maximillian, hay algo mas acerca de la lealtad que tu no comprendes con precisión y es que la lealtad no es también para los amigos de uno mismo, sino para aquellos con los que también negocia, y tu has sido muy desleal al estar negociando conmigo, y cuando uno hace eso, recibe un severo castigo, y tu amigo mío, vas a tener que ser castigado por tu falta de lealtad.
-¿Castigo? -empezo a asustarse mucho mas que antes.
-Si -afirmo Sprocket y entonces Triturador se puso delante de Maximillian mientras iba removiéndose la mano izquierda de su lugar, estaba dispuesto a hacerle algo.
Aquello le dejo claro que estaba en un completo peligro y no había nadie quien le salvase ahora.
-¿No podemos hacer un trato?
-Hacer un trato es de cobardes, y yo no hago tratos con chusma como tu.
-No Sprocket, espera, ¡espera! -grito sofocantemente Maximillian mientras el Triturador le iba agarrando con fuerza el cuerpo hasta oírse un chasquido.
··
Sprocket y Triturador regresaron a la limusina donde volvieron a sentarse en sus respectivos sitios, abrió el maletín y observo encantado de lo que tenía dentro, sonrío orgulloso de lo que había conseguido, asintió cómodamente en su asiento y entonces dijo:
-Avisa a Screch, quiero que sepa que volvamos y que tenemos lo que hemos venido a buscar, quiero que prepare a sus hombres para la extracción -le pidió expresamente.
-Si señor -obedeció lealmente Triturador y entonces cogío una tableta digital que había en un costado del asiento, se dispuso a llamar pero entonces tuvo una duda, miro a Sprocket y le dijo-: ¿No cree que deberíamos haberlo dejado en otra posición?
Pensó detenidamente en eso.
-No lo creo, de todas formas ya saben muy bien a quien culpar -opino ingenuamente.
Triturador se rió estando de acuerdo en su opinión y entonces la limusina avanzo marchándose del lugar, dieron la vuelta y siguieron el mismo trayecto de antes.
El cuerpo de Maximilian se encontraba atado de pies y manos sobre uno de los palos de aluminio que usaban las strippers, tenía la mandíbula torcida hacía abajo como para que no hablase y estaba dado vuelta con la cabeza para abajo, todo el local estaba destruido con las mesas tiradas por ambas partes del local y con los agentes muertos en varios rincones.
FIN DEL TERCER SEGMENTO.
