ROBOTS:

LAS PRECUELAS

Este fanfic ha sido presentado

por Dimitrix Enterprises

y Dimitrix Inc.


SEGMENTO 4: NO HAY LUGAR PARA BUENOS AQUI

El agente Miles Thrower surge de un estrecho callejón y se mete en una calle repleta de robots que van conversando de un lado para otro, hay tantos que no sabe si alguno le mira o no, va vestido con una sudadera con capucha que le tapa la mitad de la cara permitiendo que así nadie le reconozca aunque su aspecto da mucho de si en la situación en la que se encontraba.

Se había metido en la zona mas rebuscada de toda Ciudad Robot, en los suburbios donde cualquiera pasa desapercibido de la ley, y él siendo la ley era como estar metiéndose en la boca de un lobo, la mayoría de los policías no se meten ahí porque siempre ocurren todo tipo de problemas, pero necesitaba hacerlo a pesar de todo, estaban desapareciendo inventores, él investigaba ese caso, sabía que algo les estaba pasando porque era imposible que unos reputados inventores que han estado trabajando desde hace años con Gran Soldador desaparezcan de la noche a la mañana, algo estaba ocurriendo y él iba a descubrirlo aunque eso le costase la vida, o algo mas que eso.

Mientras iba andando, podía ver las caras de los robots mas desalmados que había por los callejones de enfrente, veía a unos con el mismo aspecto que él tenía, con sudadera de capuchas para que no se les viese la cara, aunque ellos no lo hacían por ocultársela apropositamente, lo hacían para señalar que eran pésimas personas y de las que era mejor dejarlas en paz con sus propios asuntos, veía a unos chavales traficando con partes mecánicas de otros robots, desde hacía unos meses eso se había convertido en una nueva norma, vender partes de otros robots como si necesitasen mas de la cuenta. Desde que Rodney Hojalata era ahora el nuevo jefe de Industrias Gran Soldador, él había impuesto la norma de que ningún robot se pondría actualizaciones usadas de otros robots ya que eso era un acto desalmado de no tener respeto a aquellos que apenas podían obtener actualizaciones validas para su cuerpo, pero algúnos lo hacían de todas formas porque se pensaban que eso les haría ser mejores que antes, era una estupidez, una estupidez que había destruido a mucha gente, sobretodo a adolescentes que podrían haber tenido una gran carrera y en vez de eso decidieron volverse unos egoístas jugando a ser gangsters para así ganarse una reputación por los malos barrios.

Nunca lo entendería, pero al menos se enorgullecía de no haber acabado como uno de ellos.

Siguió adelante pasando por varias tiendas de mercaderías, de actualizaciones y otras cosas que iban vendiendo varios robots con un aspecto no muy favorable según se podía ver, se percato de un robot de piel verde metalizada que le había pasado una bolsa a una mujer mayor, le dio las gracias y se junto con él donde se percato de su presencia al instante.

-¿Como lo llevas Gengis? -le pregunto en tono de saludo.

-Oh señor Thrower, me alegro mucho de verle -se alegro de verle poniendo una expresión de sorpresa que parecía demasiado disimulada como para ser verdad.

-Y a ti también, ¿que me cuentas?

-Lo de siempre, esos niñatos siguen todavía pintarrajeando los carteles de Rodney Hojalata como si se creyesen que es un demonio o algo así -se quejo señalándole en una esquina donde había una pared que tenía puesto un panfleto con la cara de Rodney Hojalata solo que este tenía dibujado unos cuernos y un bigote de color rojo escritos con crayón-. Ese chico básicamente ha hecho lo que a nadie se le ha ocurrido hacer hasta ahora, reconstruir esta ciudad y quitarse de encima a los malditos burócratas que hacían de este lugar un chatarrero, ¿no entiendo porque le tienen tanto problema?

-Le tienen problema porque Hojalata hace cosas buenas y ellas no, por eso lo hacen.

-Me has leído el pensamiento, dime, ¿algúna vez has conocido a Hojalata? ¿Sabes como es?

-La verdad es que no, y si le conociera, seguramente le pediría que me cree una capucha de camuflaje o algo así -espeto irónicamente sin tomárselo muy a pecho.

-¿En serio? Yo esperaba que dirías otra cosa.

-¿Otra cosa como qué? -le cuestiono poniéndole una mirada furtiva como de saber muy bien adonde quería ir a parar con esa cuestión que ya conocía desde hacía mucho tiempo.

Aquella hizo que la situación entre los dos se pusiese incomoda ya que era bastante evidente de lo que estaban hablando, Gengis intento de buscar la manera de expresarse para disculparse.

-¿Porque no lo superas ya Miles? Él ya se fue, no puedes vivir atormentandote -razono seriamente con él para que intentase de dejar atrás aquello que tanto le dolía.

-No lo hago, solamente digo lo que es, es mejor así, pienso mejor trabajar solo que tener a otro compañero cubriéndome las espaldas para luego acabar perdiéndole -acoto contradiciendo su opinión, estaba decidido a seguir su propio camino como seguía haciendo hasta ahora.

-Le perdiste pero aún tienes oportunidad de tener a alguien ayudándote.

-Mi única ayuda es esto y lo tengo todo perfectamente coordinado -indico señalandose el dispositivo de comunicaciones que tenía enganchado a la oreja derecha.

-Esa chica no es un amigo, te mereces algo mejor que eso.

-Pues si me lo mereciera entonces no estaría aquí hablando contigo.

Se inmiscuyo en ese comentario ya que sentía que Miles no iba a cambiar de opinión.

-¿A que has venido en realidad? -le pregunto acordándose de que había venido por una razón especifica que todavía ni siquiera le había preguntado hasta ahora.

-¿Has visto a este sujeto pasar por aquí? -saco una foto de un robot inventor y se la enseño.

La agarro y se puso a mirarlo fijamente, carraspeaba de estar pensando y entonces dijo:

-No lo he visto -le devolvió la foto.

-¿En serio? ¿Ni por un momento?

-No, para nada -lo corroboro con total honestidad.

Se guardo la foto mientras asentía amargado al ver que no sabía nada.

-¿De quien se trata? -pregunto intrigado por el sujeto de la foto.

-Steve Bots, es un inventor, y esta desaparecido, al igual que otros inventores mas, algo esta pasando con esta gente y no me esta gustando, por eso he venido aquí, para ver si tu podías saber algo ya que normalmente por aquí pasando un montón de gente poco agradable.

-Conozco a mucha gente, pero la mayoría la ignoro porque se muy bien que voy a acabar fatal con esto, será mejor que te vayas antes de que la cosa se ponga chunga.

-Lo se -afirmo dispuesto a hacerle caso ya que sabía muy bien de lo que estaba hablando.

Decidió marcharse pero entonces le dijo algo en el ultimo momento.

-Espera -le detuvo-. Si estas buscando a ese inventor creo que conozco a un tipejo que afirma saber quien es el causante de estas desapariciones.

-¿En serio? ¿De quien se trata? -puso su cara delante de él para saber lo que tenía que decirle.

Acerco su cara mientras miraba de un lado a otro para asegurarse, entonces dijo:

-Se llama Julian Strigges -le confeso susurrándole.

-Julian Strigges -carraspeo interesado al oír ese nombre.

-Vive al otro lado de la manzana, se pasa todos los días bebiendo en ese bar del otro lado de la esquina, creo que ahora todavía sigue ahí dentro si es que no se ha marchado de aburrimiento.

-Gracias Gengis -le agradeció con total admiración.

-Lo mismo digo agente Thrower, y ten cuidado de por donde te metes, es mejor no llamar la atención, sobretodo en ese bar, cada vez que se mete un poli ahí dentro lo acaban descubriendo rápidamente -le aconsejo con total sinceridad ya que sabía que algo iba a pasar con él.

-Lastima de que yo no sea poli.

-Por favor Miles, no montes un numerito por lo que mas quieras, si lo haces acabaras haciendo que me maten -le insistió suplicándole que no cometiese ningún error por el camino.

-No lo haré Gengis, te lo prometo -acoto decidido a seguir su consejo, se marcho dejándole ahí con lo suyo si es que nadie le había escuchado.

Siguió yendo por el mismo camino de antes pero luego doblo por la izquierda, se disponía a ir al bar para buscar a Strigges, conecto su dispositivo de comunicaciones que tenía en la oreja y dijo:

-Alexandra, ¿estas ahí?

-Estoy aquí cariño, ¿que necesitas? -pregunto Alexandra desde el otro lado del dispositivo.

-Necesito que busques a un tal Julian Strigges, creo que puede tener informacíon sobre la desaparición de los inventores y sobre Steve Bots.

-¿De veras has escuchado o simplemente has oído otro de esos rumores que se inventan la gente para tomarte de pardillo? -le pregunto ingenuamente.

Creeme, me confiaría mi vida a este hombre, por cierto, necesito que mandes a un equipo para sacar a Gengis Mangold de este lugar, se encuentra en peligro.

-¿En peligro de qué?

-De todo el mundo, él no se merece estar aquí, así que necesito de tu ayuda para esto, y por lo que mas quieras, hazlo rápido, siento que ya estoy cometiendo un error metiéndome aquí -se puso a mirar de un lado a otro para asegurarse de que nadie le siguiese.

-¿Cuando empezaras a hacerme caso? -cambio su tono a uno de sarcasmo.

-No se, cuando me des tu autentico numero de teléfono y te invite a cenar a ese restaurante francés del que tanto te pasas hablando -indico ingenuamente.

-Oh Miles Thrower, que haría yo sin ti y tus chorradas -esbozo con tono vacilante.

-¿Puedes prometerme eso?

-Haré lo que pueda, pero por favor, no montes un numerito por lo que mas quieras.

-Eres la segunda persona que me dice eso -alzo la mirada observando que había encontrado el bar de la esquina que le había indicado antes Gengis, tenía un buen aspecto pero sabía muy que por dentro iba a ser mucho peor-. Te tengo dejar.

-Te avisare de cuando haya mandado a alguien a buscar a Gengis.

-De acuerdo, pero por ahora tengo que colgar. Nos vemos Alexandra.

-Adiós hombre de hierro.

-Nunca entenderé ese apodo- colgó y se quedo indeciso ante esa ultima mención.

Marcho hacía el bar que tenía adelante, abrió la puerta y en cuanto lo hizo toda una serie de sujetos roboticos con muy mala pinta le dirigieron la mirada como sintiendo que era un robot non grato ahí dentro, el local en si tenía un aspecto circular con una docena de mesas a cada extremo y cuatro por delante, era como un cubo pero circulado, mas adelante había una barra con un barman que parecía tener al menos un aspecto considerable, era grisáceo, con la cabeza aplanada y la mandíbula cuadriculada, estaba lavando los platos cuando echo la vista en él.

Carraspeo pensativo y se dirigió hacía la barra, ahora podía entender porque no querían que ningún policía se metiese en un lugar como este, en cuanto le echaban en cara a algún sujeto extraño, todos estaban con ganas de buscarse pelea sin motivo algúno, no podía quedarse mucho tiempo a menos que buscase al sujeto que había venido a encontrar, se sentó en una de las butacas de aluminio que había delante de la barra y ahí entonces el barman se le acerco.

-¿Desea algo? -le pregunto con un tono lúgubre y vacío.

-¿Que es lo mejor que tiene aquí? -decidió echar un trago para aprovechar que estaba ahí.

Aquello hizo que mirase de reojo a los robots que habían por el local mirando persuasivamente.

-¿Pasa algo? -inquirió sospechando que algo ocurría por la forma en que lo miraba.

-Sea lo que haya venido a hacer aquí, hagalo rápido, no quiero mas problemas de los de siempre -le advirtió seriamente pero poniendo un tono susurrante para que no se le escuchase.

-Le prometo que no habrá problemas.

-Eso mismo dijo el anterior robot que dijo lo mismo.

El barman estaba aterrado y era por una buena razón, se notaba que ya había visto otras trifulcas producidas de la misma manera en el bar, estaba tan fastidiado por eso que ya no podía evitarle avisar de lo que podía pasar si se daban cuenta de quien era, con eso ya lo tenía bien claro, este no era lugar para buenos aquí, y él era uno de ellos.

Justo en ese momento se acerco otro robot poniendose al otro lado de la barra, era un robot con un aspecto desaliñado, era azulado y tenía un cabello en forma de espina que iba enderezado hacía atrás, se acomodo en la butaca y se puso a dar palmadas sobre la barra como si con eso consiguiese llamar la atención del barman, este se acerco y le dijo:

-¿Lo de siempre?

-Lo de siempre.

El barman se alejo y se quedo el robot donde estaba esperando a que le trajese lo que fuese que había pedido que parecía ser algo que tomaba habitualmente, se le quedo mirando intentando de hacerse a la idea de si era él o no, era un robot bastante desaliñado y con aspecto de estar metido con malas compañías, debía de ser porque sino entonces estaba mirando al robot equivocado.

Volvió a poner la vista frente y justo entonces el robot de al lado se le quedo mirando.

-¿Tu no eres de por aquí verdad? -le pregunto susceptiblemente.

-¿Como dice? -se hizo el que parecía que no le estaba prestando atención desde que entro.

-Yo nunca lo he visto en el barrio, ¿es nuevo por aquí?

Aquella pregunta hizo que empezase a darse cuenta de que estaba sospechando de él, tenía que pensar en una excusa que resultase creíble o sino acabaría provocando la bronca que el barman ya le había avisado que no quería ver.

-¿Y eso supone algún problema?

-No, sino fuera por esa capucha entonces diría que es un poli -objetó seriamente.

En eso tenía razón, debería haberse quitado la capucha cuando debería haberlo hecho eso, estar tanto rato metido en un lugar como ese ocultando su cara no era una buena idea, ya había entrado y había cometido el primer error como policía infiltrado, ahora tenía que buscar una manera de evadirse antes de que el robot empezase a sospechar mas de la cuenta.

-¿De veras cree que si fuera un poli me metería aquí con una capucha? -torció su pregunta haciendo que diese a otra cuestión relevante.

Levanto su ojo derecho en señal de estar pensando detenidamente lo que dijo, aquello le había dado que pensar pero también de tener sus dudas al respecto.

-Toma, lo de siempre -le paso el barman la bebida que le había pedido antes.

-Gracias -le agradeció y se marcho el barman.

Miles se le quedo mirando esperando una respuesta de él, sabía bien que ese tipo de comentarios siempre hacía que todos los robots mas dicharacheros acabasen tomándolo en consideración, el robot se dio un trago de su bebida e inmediatamente volvió a poner su mirada en él.

-Me cabes bien tío -al final se creyó lo que dijo.

-Miles -decidió presentarse con tal de ganarse su confianza ahora que se sentía confiado.

-Julian, Striggs -acabo admitiendo su nombre, y era justo el del hombre que estaba buscando.

Era él, lo tenía ahí delante, había dado en el clavo.

-¿Vienes siempre por aquí?

-Digamos que de casi toda la vida, llevo tanto tiempo en este lugar que casi parece mas una casa que otra cosa, aquí todo el mundo me conoce, fijate bien, ¿como lo llevas Hank? -se dirigió hacía unos robots que habían en el bar, era un robot de aspecto obeso que estaba sentado en el costado de la derecha leyendo el periódico agarrándolo con las dos manos.

-Mejor que bien -indico encogiendose de hombros.

Julian soltó una pequeña risotada y volvió a dar un trago a su bebida.

-Es imposible ignorar de toda esta gente -exclamo sintiéndose a gusto donde estaba-. ¿Que te cuentas por aquí Miles? ¿Quien eres exactamente?

-¿Has oído hablar de eso?

-¿Que eso? -frunció extrañado al ceño al no entender a que se refería.

Fingió de mirar para asegurarse de que no hubiese nadie y entonces se acerco hacía él.

-De los inventores desaparecidos.

-Ah, eso, como no.

-¿Sabes de lo que te hablo?

-Claro, claro, lo se muy bien, todo el mundo conoce ese tema.

-¿De verdad?

-Así es, lleva pasando durante varias semanas, cada vez que se oye que un inventor ha sido dado de desaparecido todo el mundo se pone a festejar aquí, es lo único que nos motiva para seguir viviendo un dia mas aquí -confeso demostrando que sabía de lo de los inventores.

-¿Y conoces a uno?

-¿Conocer a uno? ¿Yo?

-Si, tu, pero no conocerlo fisicamente, sino de haberlo oído por ahí.

Carraspeo poniendo a pensar cuando de pronto cambio su expresión y entonces dijo:

-Un momento, ¿porque te interesa tanto ese tema?

-¿A que te refieres?

-¿Porque te importa tanto eso de los inventores?

En eso tenía razón, la había pifiado, estaba tan convencido de que se había ganado su confianza que no pensó que podría darse cuenta de que algo iba a fallar en esa conversacíon.

-¿Quien eres tu? -empezó a enfadarse por desconfiar de él.

Tenía que pensar en algo rápido si no quería que le descubriese demasiado pronto, apenas sabía que se le podría ocurrir, tenía que ser algo en lo que a ese tío se pudiese conformar, ¿pero que?

-Digamos que yo le tengo bronca a los inventores -fue lo único que se le ocurrió decir.

-¿Bronca?

-Uno de esos inventores le quito el trabajo a mi padre, y lo peor de todo es que cuando Rodney Hojalata se puso al mando de toda Ciudad Robot empezaron a quitarles los puestos a las demás personas que habían en mi barrio, por eso estoy aquí, porque necesito la opinión de alguien mas para saber si estoy en lo cierto o no -argumento creando una historia falsa lo suficientemente creíble como para que se convenciera de que no era nadie sospechoso.

Julian se lo pensó detenidamente y entonces dijo:

-Debió de ser duro cuando sucedió eso, ¿no?

En su mente se quedo sonriendo al ver que se había salido con la suya.

-Lo fue, tanto como perder a mi compañero.

-¿Que le paso?

-Digamos que un tipejo le corto por la mitad.

-Lo siento mucho.

-No tienes porque sentirlo, fue hace mucho tiempo, tanto que casi pareciera que fue ayer.

-Y digamos que también fue ayer cuando vi que se llevaban a Steve Bots -mencionó.

Aquella mención hizo que despertarse su curiosidad de inmediato, había oído lo que justamente quería oír, se giro mirándolo con una expresión sobresaltada.

-¿Que es lo que has dicho?

-Ah, se me olvidaba mencionar, resulta que ayer vi que se llevaban a ese robot llamado Steve Bots, andaba merodeando por aquí y en cuanto me cruce en la siguiente esquina, vi a unos sujetos llevársele metidos en una furgoneta, joder, fue impresionante, como se ve en la tele -confeso demostrando que había sido testigo de la desaparecían del inventor, o el rapto mas bien.

-¿Quienes eran? -se dispuso a conocer todos los hechos ahora que tenía la oportunidad.

-No se, unos robots enormes, ¿que mas da?

-Da, ¿quien se los llevo? -le agarro de los hombros haciendo que le mirase fijamente a la cara.

Aquella reacción hizo llamar la atención de todos los presentes en el bar.

-Pero tío, ¿que coño te pasa? -le rechisto intentando de entender porque le atacaba, ahí de pronto vio que había algo detrás de su capucha que colgaba de su oreja, supo conocerlo al instante, era un aparato de comunicaciones que se podía usar para llamar a alguien a distancia-. ¿Eres poli?

-¿Que? -empezó a asustarse al ver que parecía que le había descubierto.

-Lo estabas grabando todo -le quito de encima y se quedo mirándole con una cara como de sentirse indignado ante lo que estaba viendo-. ¿Lo estabas grabando todo verdad?

Se puso a pensar el motivo por el cual se pensaba que estaba grabando la conversacíon, se acordo de su aparato de comunicaciones en la oreja y ahí entonces lo entendió, vio lo que tenía en la oreja y supo reconocer que se trataba de un agente, la había pifiado con eso.

-¡Eres un poli! -le recrimino acusándole mientras se hacía atrás con tal de escaparse.

Aquello hizo que todos los robots que estaban en el local se acabasen asustando y mirasen fríamente hacía Miles, la mayoría se levanto mientras cerraban sus periódicos mientras otros preparaban sus puños con tal de pelearse con él por ser un agente.

Miles vio como todos le estaban acorralando, era evidente que se había metido en el peor lugar posible como para fingir que no era agente, tenía que hacer algo o sino Julian se le escaparía del susto, veía como se hacía atrás, estaba dispuesto a escapar por la puerta de entrada.

-¡Estas muerto cabron! -le reprocho amenazandole y se marcho corriendo por la puerta.

-Tu -se dispuso a seguirle pero en cuanto dio un par de pasos hacía adelante acabo despertando la ira de todos los robots que le miraban con mala cara, se hizo hacía atrás y acabo golpeandose con la barra que tenía detrás, el barman se le acerco y le dijo:

-Le avise de que no se metiera en problemas -le susurro hacíendole acordar de lo que le había avisado antes ya que esto era lo que justamente quería evitar el barman.

-No se preocupe, se como salir de esto -dijo teniendo una idea de como librarse de todos.

Los robots se fueron acercando cada vez mas haciendo que le resultase imposible escaparse ya que todos eran enormes y no dejaban un solo espacio en medio, Miles se concentro y entonces extendió la manga de su capucha mostrando un reloj inalámbrico altamente avanzado, pulso un botón que había en medio y entonces lanzo una onda eléctrica que dejo inmovilizados a todos los robots, se cayeron al suelo provocando un enorme estruendo que resonó por todo el local.

-Reloj de pulsera con procesador de descargas eléctricas, una gran maravilla venida de la mente de Rodney Hojalata -esbozo ingenuamente para dejar bien claro que tenía un aparato hecho por un inventor y lo había usado para librarse de ellos fácilmente.

Se giro y se fijo en que el barman había quedado completamente boquiabierto al ver lo que hizo.

-No se preocupe -le paso un billete para pagarle la bebida de antes-. Considerelo una muestra de gratitud de alguien que se ha metido muchos problemas.

Le guiño expresamente el ojo y entonces se largo dispuesto a seguir a Julian del cual hacía un buen rato que lo había perdido de vista, y justo ahora que había encontrado algo de informacíon con respecto a lo sucedido con Steve Bots, necesitaba seguirle la pista antes de que desapareciera.

Salió del local y se puso a mirar a ambos lados para ver si le había por algúna parte o no, asumía que como le habían descubierto volvería directamente a su apartamento para recoger sus cosas y marcharse, se fijo bien y al final lo acabo encontrando, estaba en un rincón colocado delante de una cabina de teléfono hablando de forma apurada, ahí entonces lo entendió, estaba avisando a los responsables del secuestro de Steve Bots de que le habían descubierto.

Julian colgó el teléfono con bronca y entonces se giro mirando hacía el frente, ahí se percato de que le estaban observando y rápidamente se largo corriendo de la cabina. Se puso a perseguirle ahora que le había localizado, no podía dejarlo escapar.

Se puso a perseguirlo por todo el pueblo pasando por un enorme callejón repleto de tiendas de comercios de pequeñas actualizaciones y demás cosas, este se puso a ir tirando todo lo que se encontraba a su paso con tal de ponerle obstáculos, pero no le servía de nada, él iba saltando como un corredor olímpico todo lo que pusiese por delante. Giro a la izquierda y de ahí se metió de vuelta en la continuación del camino principal donde siguió esquivando a toda la gente que había delante suyo, doblo en la siguiente esquina y de ahí se puso a subir por las escaleras de un enorme bloque, Miles le vio y ahí entonces se le ocurrió una idea con tal de atraparle fácilmente.

Julian llego arriba del bloque y de ahí siguió corriendo subiendo por toda la parcela hasta acabar saltando por todos los bloques habían por el camino, fue uno por uno sin parar siquiera, se giro observando que no le seguían por detrás, sonrío orgulloso y se giro volviendo a mirar al frente pero en cuanto lo hizo observo que Miles había subido de algúna forma al ultimo bloque.

-¡No! -se asusto tanto que decidió volver por donde vino pero acabo cayéndose al pisar mal en el borde, se resbalo y acabo cayendo al fondo del suelo donde se golpeo bruscamente.

Intento de levantarse pero estaba tan dolorido por ambos lados que no sabía que parte de sus actualizaciones se le habían roto, observo que su codo izquierdo estaba perforado, se quejo viendo que ahora iba a necesitar repararselo de algúna forma. Miro al frente y observo que Miles bajo del bloque mientras era ayudado por un especie de cable que salía de su reloj de pulsera, se puso delante de él y el cable volvió a meterse dentro del reloj como si fuese extensible.

-¿Pero como has hecho...

-Ah, ¿esto? Fácil, te presento al reloj multiusos patrocinado por Rodney Hojalata, un inventor igual de parecido con Steve, del que parece que tu sabes como fue secuestrado -le aclaro echándole la bronca por haberse largado cuando justamente sabía algo de ese asunto.

-¿En serio tío? Todo esto por eso -se cuestiono incrédulamente y sin tomárselo muy en serio.

-No, todo esto por Steve Bots, ¿donde esta? -saco su pistola de detrás suyo y la uso para apuntar hacía la cabeza de Julian esperando que del miedo le dijese la verdad.

-Ni puta idea -espeto hacíendose la víctima.

-Se muy bien que tu sabes algo, dime, ¿donde esta Steve Bots?

-En un lugar seguro.

-¿Que lugar seguro?

-En uno al que no lo vas a encontrar tan fácilmente.

Miles se canso, estaba tan harto del día de hoy que decidió pasar a hacer las cosas mal con tal de terminar con todos sus problemas y conseguir lo que quería, se acerco y puso el gatillo de su arma sobre su cara con tal de que este le diese todo lo que quería saber.

-¿Donde esta Steve Bots? ¿Con quien estabas hablando antes en la cabina?

-Con mi madre, pensaba que me ibas a matar.

-Y una mierda, dime la verdad, a menos que no quieras que la gente que te contrato para callarte te mande directamente al chatarrero.

-El chatarrero ya no existe, Rodney Hojalata y sus amigo lo destruyeron.

-Pues entonces te mandare a otro, ¿ha quedado claro?

Con eso ya dejaba claro que Julian Strigges no podía buscarse ningúna otra excusa aparte.

-Lo encontré siendo perseguido por uno de estos callejones, él tío iba muy bien disfrazado, pero le pillaron al instante, eran un grupo de tres tíos, dos de ellos eran enormes, había un loco que tenía una especie de brazo motosierra o algo parecido -le relato lo que vio el dia del secuestro.

Aquello le empezo a resultarle bastante familiar.

-Y también dijeron que tenían que llevarle ante su jefe.

-Así, ¿que dijeron?

-No se, algo así como: Arcturus Von Sprocket -declaro expresamente.

Ahora aquello si que le resultaba familiar, sabía muy bien de quien estaba hablando.

-Arcturus Von Sprocket.

-Me intereso tanto lo que estaban haciendo que me metí en la pelea, los tíos esos se me quedaron mirando, parecía que me iban a matar pero en vez de eso el tío con la motosierra me dijo de que ahora era su contacto, si algo malo ocurriese o había alguien buscando a ese mismo tío, que le tenía que avisar urgentemente por cualquier medio posible.

-¿Entonces era a ese tío con quien te estabas comunicando antes verdad?

-Si, le avise de ti, ahora sabrán muy bien lo que van a hacer la próxima vez que intenten de llevarse a otro inventor de aquí -le confirmo agregando una nueva cosa.

-¿Que? -se extraño ante esa mención.

Lo distrajo y aprovecho lo suficiente como para hacerle una zancadilla y tirarlo contra el suelo.

-Adiós Miles o vayase a saber como te llamas -le insulto y se marcho corriendo por el otro lado.

Rápidamente Miles se levanto sintiendo un terrible dolor de cabeza, se había golpeado de una pésima manera contra el suelo, alzo la vista y observo que Julian se le estaba escapando, pero eso ahora le daba igual, ya tenía lo que quería, ahora sabía muy bien contra quien se estaba enfrentando, y no era ni mas ni menos que Arcturus Von Sprocket, uno de los terroristas roboticos mas despiadados y mas buscados por todo el globo terráqueo.

Decidió volver por donde vino, aprovecho y se dispuso a avisarle a Alexandra de lo que descubrió.

-Alexandra, ¿estas ahí? -llamo a Alexandra esperando que la contestase.

-Estoy aquí Miles, ¿tienes lo que querías? -pregunto Alexandra al otro lado.

-Así es, he cogido al cabron de Julian Strigges, pero se me ha escapado, aún así he conseguido obtener bastante informacíon sobre el paradero de Steve Bots.

-¿Y que has obtenido?

-No esta escondido en ningúna parte, lo han secuestrado.

-¿Secuestrado?

-Así es, al parecer hace unos días unos tíos enormes le encontraron y se lo llevaron a algúna parte, creo que aún sigue vivo y lo están usando para algo importante.

-¿Sabes quien puede haberse llevado?

-Ha sido Sprocket, ha vuelto a sus andadas otra vez.

-Sprocket otra vez, joder, esto es serio.

-Y que lo digas, ahora mismo vuelvo a la central para terminar este asunto, por cierto, ¿ha venido alguien a llevarse a Gengis?, creo que voy a pasar por ahí para ver como esta.

-Ah Miles, con respecto a eso...

-¿Que sucede?

-Veras, resulta que mientras tu me mandaste la orden de mandar a alguien para llevarse a tu amigo, me temo que ha sucedido algo que no sabría como explicártelo.

-¿Él que? ¿Que pasa? Dímelo.

-Estas cerca de donde esta tu amigo Gengis?

-Si.

-Pues me parece que ahí encontraras la respuesta.

Miles no entendió a que se refería con eso pero por el tono que le estaba poniendo sonaba a que estaba pasando algo preocupante, lo dejo estar y siguió avanzando hasta meterse en el callejón donde se encontraba la tienda de Gengis, siguió andando hasta que de pronto observo algo que estaba sucediendo mas adelante, podía ver que había una multitud agrupada alrededor de una tienda como si algo malo estuviese ocurriendo ahí mismo. Aquello hizo que se temiese lo peor que se podía imaginar, marcho corriendo hacía ahí pasando entre la gente mientras quitaba a la mayoría dándoles varios empujones ya que quería saber que era lo que estaba ocurriendo en realidad.

-¿Que sucede? -pregunto esperando a que alguien le contestase.

-Unos tipejos vieron a este tío hablando con un policía, se enfadaron y vinieron a echarle la bronca por estar confraternizado con un policía y en cuanto él intento de escaparse le cogíeron y le arrancaron todas las actualizaciones, dejaron tiradas el resto de sus piezas ahí mismo -dijo un robot viejo con gafas que estaba a un lado, le señalo el lugar donde se encontraba Gengis.

Miles alzo la mirada y observo una enorme maraña de tuercas y tornillos seguido de una enorme tapa que actuaba como protector para la parte delantera, estaban tiradas encima de la tienda, con solamente ver ese protector, reconocía perfectamente de a quien pertenecía, era a Gengis, al final había llegado tarde y ya le habían matado, le fallo terriblemente.

-Pobre viejo, si no hubiese estado confraternizado con ese policía, quizás no le hubiesen hecho nada -opino otro que estaba a su lado lamentandose de una forma muy ingenua.

-Lo mismo digo -estuvo de acuerdo otro que tenía al lado escuchándole.

Aquello hizo que mirase aquel montón de piezas y tornillos que tenía delante y se diese cuenta de que no pudo cumplir con su promesa, le fallo, pero no por haber impedido que le matasen, sino por no haberle dado una oportunidad a lo que él le pidió que hiciera, no podía hacerlo solo, sobretodo ahora que se encontraba en una situación mucho mas arriesgada que antes, no necesitaba ver nada mas de eso, se marcho sin siquiera hacer nada al respecto, dejo que la gente se encargase de las partes de Gengis ya que sabía que en cuanto alguien se preocupase por sus desperfectos, todo el mundo empezaría a sospechar porque si y otra vez se produciría el mismo alboroto de antes.

Decidió regresar por donde vino, encendió su aparato de comunicaciones y entonces dijo:

-Alexandra, ¿estas ahí?

-Estoy aquí querido, ¿estas bien?

-No, la verdad es que no, esto es urgente, tenemos que avisar a todo el mundo de esto, si es verdad que Sprocket esta mandando a sus compinches a secuestrar a todos los inventores de Ciudad Robot, entonces Gran Soldador y sus amigos están en completo peligro, incluido Rodney Hojalata -le explicó insistiéndole para que tomase represalias ahora que sabían a lo que se enfrentaban.

-Miles.

-¿Lo has entendido todo Alexandra.

-Miles, tengo que decirte algo importante.

-¿Que sucede? -se detuvo para escuchar lo que tuviese que decir.

-Ha habido un aviso en el que dice que Jack Hammer ha desaparecido también.

Aquello despertó mentalmente su nivel de pánico al oír eso.

-Jack Hammer, ¿te refieres al primer mecánico que metió Rodney Hojalata para ser el nuevo inventor de la reconstruida Ciudad Robot?

-Exactamente, según su ayudante, se metió en su casa y vio que estaba todo tirado patas arriba, como si alguien lo hubiese atacado, también encontró una carta que ponía que estaba en peligro y que necesitaba huir inmediatamente, no había ni documentación, y ni las piezas que usaba para construir sus inventores, creo que Jack Hammer sabía que lo estaba acechando y por eso mismo ha huido, él sabe que van a ir a por él.

Miles se quedo rígido al oír eso ya que daba por sentado que esto solamente había hecho mas que comenzar, si era cierto lo que dijo Strigges, entonces le quedaba claro que Sprocket no pararía hasta conseguir lo que quería, pero tenía que descubrir cual era su nuevo plan.

-Voy para allá Alexandra, espérame -le aviso con tono desesperante y se marcho dispuesto a seguir con su investigación ahora que tenía una prueba que indicaba lo que estaba sucediendo.

No iba a parar hasta acabar con Sprocket de una vez por todas.


FIN DEL CUARTO SEGMENTO.