Y he vuelto! No se librarán de mí tan fácil.

La verdad no sabía si escribir la parte del "reencuentro" aquí o en el próximo capítulo, pero quería actualizar, así que por ahora la voy a poner en el siguiente. Sin más, a leer.

Disclaimer: Harry Potter pertenece a JK, yo escribo porque quiero.


La mañana del 1 de Septiembre, Hermione se despertó temprano, más de lo usual; estaba nerviosa, emocionada y, para qué mentir, con un poco de miedo ¿y si todo había sido nada más que un sueño? Esa pregunta la había acompañado los últimos dos meses. Sacudiendo la cabeza, se levantó y empezó a prepararse.

Y es que ese no era como cualquier otro 1 de septiembre. Oh no, ese día, sería su primer día en el Colegio Hogwarts de Magia y Hechicería. Los primeros días de julio, la niña había recibido una visita, nada más y nada menos que la profesora Minerva McGonagall, quien fue para asegurarse que los Granger comprendían la naturaleza mágica de la pequeña. Obviamente, al principio estaban confundidos, pero finalmente recordaron todas aquellas ocasiones en que cosas extrañas pasaban de vez en cuando cerca de Hermione y, junto a la persuasión de la bruja, entendieron y aceptaron que, en efecto, Hermione Granger era una bruja.

Siguiendo las instrucciones de McGonagall, unos días después de dirigieron al Caldero Chorreante, y luego al Callejón Diagon para comprar lo necesario.

Con cada paso que daba, los ojos de Hermione brillaban de curiosidad, asombrándose con cada cosa que veía. Su primera parada había sido Gringotts, para cambiar dinero muggle por dinero mágico, luego a Olivander`s, donde consiguió su primera varita, y ahora iban camino a la librería.

-¡Lo siento!-nada más entrar, Hermione había chocado con alguien.

-No te preocupes- le sonrió el chico, aparentemente de su edad, con cabello negro y unos ojos verde esmeralda ocultos tras unas gafas redondas.-Me llamo Harry Potter, ¿tú?

-Soy Hermione Granger, ¿también entrarás a Hogwarts este año?

Y así siguieron conversando mientras buscaban sus libros. Conoció a los señores Potter, aunque estos le dijeron que les llame simplemente Lily y James, y a la hermana menor de Harry, Jane, que entraría al colegio el año siguiente. Mientras los niños charlaban, los adultos lo hacían por su parte, y los señores Granger estuvieron muy agradecidos con los Potter cuando estos les explicaban algunas cosas, calmando sus inquietudes, y cuando se ofrecieron a ayudarlos con todo el tema, por así decirlo, de la plataforma 9 ¾.

Un rato más tarde, los Granger se hallaban en King`s Cross. Cruzaron la estación rápidamente hasta las plataformas 9 y 10, donde se encontraron con los Potter, quienes les ayudaron a cruzar.

Dejando a los adultos detrás, Harry y Jane llevaron a Hermione a conocer a unos amigos suyos. A los hermanos Potter no les fue difícil encontrar a sus amigos, al fin y al cabo, los Weasley no eran lo que se dice mimetizables. Hermione no pudo evitar sorprenderse un poco al ver a los 6 pelirrojos: los padres, una mujer bajita y algo rellena y un hombre alto y calvo, el que creyó que era el hijo mayor, un poco altivo y con lentes, un chico de unos 15 que, francamente, se le hacía algo conocido, un chico de su edad, al parecer, y una chica no mucho menor que ella.

-¡Ginny!

-¡Jane!-las dos niñas se abrazaron como si no se hubiesen visto en años, aunque lo dudaba.

-Hola, señora Weasley.

-Harry, querido, ¿cómo estás?

-Muy bien, gracias-se giró hacia su nueva amiga-. Ella es Hermione.

Ella sonrió con algo de timidez, pero la señora Weasley la abrazó como si fuese de la familia. Acto seguido, Harry la presentó.

-Chicos, esta es Hermione; Hermione, ellos son los señores Weasley-estos le sonrieron-, Percy-el mayor de los hermanos la saludó-, George- el chico que se le había conocido le dirigió una sonrisa que evocaba problemas-, Ron- era el chico de su edad- y Ginny-la niña le sonrió ampliamente-. Faltan Bill y Charlie, que ya no estudian en Hogwarts, y Fred, pero no parece estar aquí…

-Un gusto en conocerlos.

En eso se escuchó un silbido que les indicaba que ya debían subir al tren. Hermione se dirigió junto a sus padres para despedirse; se abrazaron y su madre soltó algunas lágrimas. A su alrededor, muchas otras familias estaban en una situación similar, "No olvides escribir", "Escríbenos si necesitas algo", "Te/los extrañaré", "Mándanos una lechuza apenas puedas" y cosas similares inundaban la estación.

Finalmente la chica subió al grandioso tren escarlata junto a Harry y Ron. Se sentaron en un compartimiento que encontraron vacío, y minutos después llegó otro niño, con un sapo en sus manos, a quien sus nuevos amigos le presentaron como Neville Longbottom. Los cuatro estuvieron charlando y conociéndose mientras le contaban a Hermione sobre el mundo mágico; al parecer, serían grandes amigos.


Sé que en el libro tardan más en hacerse amigos, pero es un AU y quiero centrarme más bien en el romance.

Anyway, les gustó? Qué opinan de poner el reencuentro en este capítulo o en el siguiente?