¿Del uno a Trump, cuánto me odian por dejarlos plantados tanto? No tengo excusa, la verdad, solo que no estaba tan inspirada. Sé que esto no es muy largo pero quería subir algo, intentaré subir otro dentro de poco, aunque no prometo nada.

Como sea, aquí está.


-¡Ronnie!

Los cuatro chicos se voltearon a las dos voces en coro que llamaban a Ron, quien parecía algo molesto por el mote. Eran George y…otro chico igual a él.

Oh.

-¡Ah! Hermione, este es Fred, el gemelo de George, como verás.

-Querrás decir que George es mi gemelo, querido Harry.

Pero Hermione no prestaba atención al intercambio entre los chicos. Su mente había vagado a aquella tarde de otoño, ya seis años atrás, cuando había conocido a un niño, bastante alto y bastante pelirrojo, cuyo nombre era, justamente, Fred.

Era él, lo sabía. ¿Cómo? Pues...había algo, cuando se habían mirado a los ojos durante menos de un segundo había sentido algo, magia, podrían llamarlo *bad bum tss*.

Oyó sin escuchar realmente cómo los gemelos preguntaban algo a su hermano menor antes de volver a irse por donde habían llegado, y a sus amigos continuar con la plática de antes, creyó haber oído algo sobre Gryffindor y Slytherin, así que supuso estarían hablando de las casas.

Pero, de nuevo, ella no estaba totalmente allí, sus pensamientos, digo. De repente volvió a sentir todo lo que su yo de 5 años había sentido luego de aquel encuentro en el parque tanto tiempo atrás.

Recordó primero la ilusión que había tenido de volver a ver a su nuevo amigo, las pequeñas maripositas en su estómago al pensar en él y el no entender a qué se debían. Luego había llegado la decepción, la decepción de una promesa rota, de un deseo incumplido. Al día siguiente habían vuelto a ese mismo parque; quizás hoy sí irá, había pensado con esperanza. Pero cuando llegó y no vio a ningún pelirrojo la desilusión atacó otra vez.

Así habían pasado varios días, dos semanas, casi, hasta que se hartó; se hartó de ilusionarse, se hartó de decepcionarse, se hartó de pedirles todos los días a sus padres que la llevasen, en fin, se Hermione se hartó.

Su vida volvió a lo que era antes, que para una niña de su edad era ir al jardín*, comer, dormir, jugar con sus amigos… ustedes entienden. El pelirrojo se esfumó de su mente, pero nunca por completo. Es verdad, no había vuelto a pensar en él durante esos seis años, pero todavía lo recordaba, escondido en las profundidades de su memoria Fred aún seguía allí.

-¿Hermione? ¡Hermione!

Eso la despertó de su ensoñación.

-Lo-lo siento, ¿qué sucede?

-Solo estábamos hablando de las casas a las que queremos ir-explicó Harry-. A mí me gustaría Gryffindor, igual que a Ron, y Neville dice que no le molestaría ir cualquiera que no fuese Slytherin.

-Pues…investigué un poco antes de venir y creo que Gryffindor tampoco me molestaría-respondió encogiéndose de hombros.


*En Argentina es lo que iría antes de la primaria, de los 3/4 a 5 años. Creo que en otros países se les llama preescolar pero no estoy segura, la verdad.